B.P. Puri Goswami


El Arte del Sadhana

Diksa Mantra y el Santo Nombre

El Domingo 3 de Diciembre de 1967, un intrigante artículo periodístico apareció en el Ananda Bazar Patrika, importante periódico de Calcuta. El encabezado rezaba: “Aún Suceden Milagros Hoy en Día”. La historia había sido enviada el día anterior por un reportero del plantel, procedente de Alipore Dwar, quien escribió:

“El hijo menor de Kulup Chandra Das de la región Chekman de Madara Hat fue mordido por una víbora. Se llamaron muchos doctores Ayurvédicos y exorcistas pero en vano. Finalmente vino un doctor alópata y declaró al niño envenenado como muerto. Aún así, sus padres deseaban comprobar si aún restaba una última oportunidad para salvar a su hijo. Ellos habían oído sobre una pequeña comunidad de exorcistas u ojhãs, que vivían cerca del pueblo de Bogribari Hat, ubicado entre Phalakata y Jateshwar y que en apariencia sabían como curar las picaduras de víboras.

“Uno de estos ohjãs vino a Chekmari y, tras cantar un conjuro sobre tres pequeñas caracolas, los envió a buscar a la víbora que había mordido al niño. Bajo los efectos del hechizo, la víbora salió de su escondite y se escurrió adentro de la casa de Kulup Das. Las tres conchillas sobre las cuales el ohjã había recitado su encantamiento, fueron adheridas a la cabeza, la espalda y la cola de la serpiente.

“Por todo un día y toda una noche, la víbora succionó el veneno del cuerpo del hijo de Kulup Das, del mismo punto donde lo había herido. Luego, súbitamente, el cuerpo del niño se levantó de los muertos. Miles de personas presenciaron este hecho”.

El reportero no mencionaba dónde había ocurrido el incidente, mas éste no es el único incidente de esta clase. El asombroso poder de tales mantras o conjuros se observa aún el día de hoy, obrando en diferentes áreas de la vida. En mi aldea natal de Ganganandapur en el distrito de Jessore, había un obrero del cuero llamado Haripada Muchi, que era un ojhã muy bueno, que también sabía como curar las picaduras de víbora, con encantamientos de esta clase. En una ocasión me dijo: “A menos que uno tenga completa fe en el guru y el mantra que él ha dado, nunca experimentará directamente su potencia”.

Hay numerosos hechizos que funcionan contra la posesión fantasmal o la mordida de víboras. Aunque estos conjuros quizás se digan en un dialecto vulgar y convoquen el poder de algún dios inferior, de todos modos se observa que son notoriamente efectivos. Si tales mantras producen resultados, luego debemos investigar racionalmente porqué los poderosos mantras de seis, ocho, 10, 12, 18 ó 32 sílabas, santificados por la presencia de la sílaba germinal y las palabras de rendición (svãhã o namah) no revelan sus potencias innatas, aún cuando han descendido de una sucesión discipular pura. Quizás tendríamos que considerar la introspección del obrero del cuero de Ganganandapur, pues él adivinó claramente la razón de nuestro fracaso.

LA POTENCIA DE LOS VISNU-MANTRAS

El saktyãvesa avatar del Señor Supremo, Vedavyãsa, indicó lo mismo hace muchos siglos en su Padma Purana:

 arcye visnau silã-dhir gurusu nara-matir
 vaisnave jãti-buddhir
 visnor vã vaisnavãnãm kali-mala-matgane
 pãda-tirthe ‘mbu-buddhih
 sri-visnor nãmni mantre sakala-kalusa-he
 sabda-sãmãnya-buddhir
 visnau sarvesvarese tad-itara-sama-dhir
 yasya vã nãraki sah 

“El que considera la Deidad del templo como hecha de madera o piedra; quien considera al maestro espiritual en la sucesión discipular como un hombre ordinario; que considera que un Vaisnava del propio clan infalible del Señor pertenece a una determinada casta o credo; quien piensa que el caranãmrta o agua del Ganges es agua común; quien considera al mantra compuesto de los nombres del Señor, que destruye todos los pecados, como un conjunto de palabras ordinarias o que considera al Señor Supremo de todos los señores, Visnu, como igual a un ser humano ordinario, es tomado como un residente del infierno”.

Todo mantra que revela la dulzura del Señor Supremo como se manifiesta en Vrndavan, debe considerarse superior porque esta forma es superior a todas las demás formas del Señor, tales como las que El revela en Dvãrakã. El mantra de 18 sílabas, llamado sammohana, es precisamente ese mantra; ciertamente, se lo considera el rey de todos los mantras. El Hari-bhakti vilãsa ha citado muchas Escrituras, incluyendo el Gopãla-tãpini Upanisad, el Trailokya-sammohana-tantra y el Sanat-kumãra-kalpa, todos los cuales atestiguan la superexcelencia de este mantra.

El Bhãgavata declara que todas las diferentes porciones y porciones plenarias del Señor emanan de Krishna, quien es el Señor Supremo Mismo. Por consiguiente, así como Krishna es claramente la Persona Suprema, por encima de todas las demás manifestaciones de la Divinidad, asimismo Su mantra es superior a todos los demás mantras. Puesto que el lilã de Krishna en Vrndavan, con sus cualidades de dulzura y munificencia, es superior a los demás pasatiempos del Señor, el mantra que contiene ese lilã y lo revela, a saber, el mantra de 18 sílabas, es supremo entre todos ellos.

En el Trailokhya-sammohana-tantra, el propio Mahãdeva glorifica este mantra a su consorte Bhagavati Devi:

 yathã cintãmanih srestho yathã gaus ca yathã sati
 yathã dvijo yathã gangã tathãsau mantra uttamah
 yathãvad akhila-srestham yathã sãstram tu vaisnavam
 yathã susamskrtã vãni tathãsau mantra uttamah
 ato mayã suresãni pratyaham japyate manuh
 naitena sadrsah kascid jagaty asmin caracare

“Así como la piedra filosofal es la mejor de todas las alhajas; la vaca es la mejor de las bestias; Sati es la mejor entre las mujeres; el brahmana es el mejor de los seres humanos y el Ganges es el mejor entre los ríos, asimismo este mantra es el mejor de todos los mantras. Así como las Escrituras Vaisnavas son lo mejor entre todas las enseñanzas espirituales y como el Sánscrito es supremo entre los idiomas, asimismo este es el mejor de todos los mantras. Por consiguiente, oh reina de las diosas, yo canto diariamente este mantra. No hay nada como él en todo el universo”. (Hari-bhakti vilãsa 1.185-6)

El Hari-bhakti vilãsa también cita el Sanat-kumãra-kalpa, que expresa: “Por la gracia de este mantra, Indra obtuvo fácilmente la posición de rey de los semidioses. Debido a su mala suerte, Indra fue maldecido por Durvãsã pero nuevamente, por la fuerza de este mantra, fue reinstalado en su posición”. (Hari-bhakti vilãsa 1.190-1)

Es tan poderoso, que no depende del purascarana o cualquier otra clase de ejecución ritual tradicional para resaltarlo. Simplemente por recitarlo, uno puede obtener el resultado deseado.

 bahunã kim ihoktena purascarana-sãdhanaih
 vinãpi japa-mãtrena labhate sarvam ipsitam

“ ¿De qué sirven todas estas instrucciones? Simplemente por cantar este mantra, aún sin las estrictas restricciones del purascarana vrata, se puede obtener todo lo que uno desee”. (Sanat-kumãra-kalpa, citado en el Hari-bhakti vilãsa 1.192)

PURASCARANA

Comúnmente existen diversos procedimientos purificatorios (samskaras) que se prescriben antes de una iniciación de modo de purificar el mantra e investirlo plenamente de poder. Conforme al Hari-bhakti vilãsa, estos son diezL janana, jivana, tãdana, rodhana, abhiseka, vimalikarana, ãpyãyana, tarpana, dipana y gopana (1). Sin embargo, los Krishna mantras en general, son tan poderosos que no hay necesidad de estos samskãras: balitvãt krsna-mantrãnãm samskãrãpeksanam na hi (Hari-bhakti vilãsa 1.235)

Pese a que dichos samskãras se estiman innecesarios, el Hari-bhakti vilãsa brinda una extensa descripción de la observancia del purascarana en su capítulo décimo séptimo o vilãsa. El purascarana se define como sigue en el Agastya-samhitã:

 pujã traikãliki nityam
 japas tarpanam eva ca
 homa brãhmana-bhuktis ca
 purascaranam ucyate 

“Hay cinco aspectos para la observancia del purascarana: la puja tres veces al día, el canto constante de la japa, las oblaciones de agua, el sacrificio diario de fuego y alimentar a los brahmanas”. (Hari-bhakti vilãsa 17.11)

Conforme a estas directivas, hay que rendirse al guru, a Gaurãnga y a Radha-Krishna, realizando una puja con los 16 ingredientes. Seguidamente, con el permiso del maestro espiritual, en el momento auspicioso, se comienza a recitar el mantra. Hay un mantra específico que el devoto debe pronunciar a modo de compromiso para completar el voto:

 adyãstãdasãksara-sammohana-mantrasya 
 siddhi-kãmaiyat-sãñkhya-japa-tad-
 dasãmsãmukadravyaha-homa-tad-
 dasãmsãmsãmuka-tarpana-tad-dasãmsa-
 brãhmana-bhojanãtmaka-purascaranam karisye

“A partir de hoy, realizaré un purascarana para lograr la perfección en el Sammohana-mantra de 18 sílabas. Cada día, cantaré un número específico de mantras. Ofreceré un décimo de las muchas oblaciones (especificar el objetivo) al fuego del sacrificio. Realizaré un décimo de esas muchas oblaciones, al agua sagrada y alimentaré a los brahmanas, en un décimo de dicha cantidad”.

En otras palabras, si uno decide cantar el mantra 20.000 veces, deben ofrecerse 2.000 oblaciones al fuego del sacrificio, 200 oblaciones al agua y alimentar a 20 brahmanas. En la actualidad y en esta Era no es sencillo celebrar una ceremonia tan elaborada en plena conciencia, pues la mente de las personas fluctúa. En vista de ello, el Hari-bhakti vilãsa ha provisto una versión más breve del purascarana, basado en el servicio fiel al guru. Esta sección del Hari-bhakti vilãsa se reproduce aquí para la consideración especial del sadhaka.

LA VERSION MAS BREVE DEL PURASCARANA

 tato mantra-prasiddhy-artham
 gurum sampujya tosayet
 evam ca mantra-siddhih syãt
 devatã ca prasidati

“De modo de lograr la perfección en el mantra, se debe complacer al guru con los debidos actos de adoración. Por así hacerlo, no solo se alcanzará el objetivo de perfeccionar el mantra, sino que la deidad también estará complacida”. (Hari-bhakti vilãsa 17.238)

 athavã devatã-rupam
 gurum dhyãtvã pratosayet
 tasya cchãyãnusãri syãd
 guru-mulam idam sarvam
 tasmãn nityam gurum bhajet
 purascarana-hino’pi 
 mantri siddhyen na samsayah

“Alternativamente, se debe complacer al guru meditando en él como la forma de la deidad. Hay que considerarse personalmente consagrado a servir al guru como una sombra. Hay que adorar constantemente al guru, quien es el fundamento de todas nuestras actividades espirituales. Aún sin realizar el purascarana, se puede lograr la perfección de cantar el mantra a través del servicio al guru. De esto no cabe duda alguna”.

 yatha siddha-rasa-sparsãt
 tãmram bhavati kãñcanam
 sannidhãnad guror eva
 sisyo visnumayo bhavet

Pues se refiere que: “Así como el cobre se transforma en oro por el toque del mercurio especialmente tratado, así el discípulo adopta las cualidades de Visnu a través de la asociación con su guru”. (Hari-bhakti vilãsa 17.241-243)

En su comentario al Hari-bhakti vilãsa 17.241, Sanãtana Gosvãmi dice además, “Simplemente por la gracia del maestro espiritual, puede lograrse la perfección en el purascarana”. (kevala-sri-guru-prasãdenaiva purascarana-siddhih syãt)

Atento al Hari-bhakti vilãsa, hay que cantar el mantra después de adorar a la Deidad con puja tres veces al día. De no poder hacerse, dos veces al día o al menos una vez. Si el sãdhaka vive en la misma aldea que el guru, debe ir diariamente a ofrecerle homenaje. Siempre hay que asociarse con devotos, etc....”

 yasya deve ca mantre ca
 gurau trisv api niscalã
 na vyavacchidyate buddhis
 tasya siddhir aduratah

 mantrãtmã devatã jñeyã
 devatã guru-rupini
 tesãm bhedo na kartavyo
 yadicched istam ãtmanah

“No se está lejos de la perfección si la inteligencia está fija en la Deidad, el mantra y el guru. El alma del mantra es la Deidad. La Deidad se manifiesta en la forma del guru. No se deben hacer diferencias entre estos tres si se desea obtener el deseo del corazón”. (Hari-bhakti vilãsa 17.65-66)

En el Séptimo Canto del Srimad Bhãgavatam se declara asimismo que uno obtiene la gracia del Señor por el servicio fiel y consagrado al guru. Krishna dijo lo mismo a Su amigo Sudãmã Vipra:

 nãham ijyã-prajãtibhyãm
 tapasopasamena ca
 tusyeyam sarva-bhutãtmã
 guru-susrusayã yathã

“Yo, el alma de todos los seres, no me agrado tanto por la ejecución de los deberes prescritos de los cuatro ãsramas (a saber, sacrificios, servicio a la familia, austeridades y renunciación) como lo hago por el servicio al guru”. (Srimad Bhãgavatam 10.80.34)

Pese a haber obtenido ese mantra tan poderoso de Sri Gurudeva, debido a la falta de constancia y a nuestra incapacidad para recibir la misericordia del maestro espiritual, no somos capaces de percibir la gran potencia que yace latente dentro del mantra. En este capítulo observamos al principio en la historia del periódico, que hasta un no brahmana que no acató los principios regulativos fundamentales de la vida espiritual, pudo de todos modos recitar un mantra con tanta potencia que las tres conchillas atacaron el cuerpo de la víbora, trayéndola desde la espesa jungla, obligándola a regresar a la casa donde había picado a un niño y seguidamente contrarrestar su propia mordida. ¿Luego esos que han recibido el mantra en una sucesión discipular pura, habrían de ser incapaces de percibir el poder que hay dentro del mismo? Por supuesto que no.

La devoción tiene el poder de atraer a Sri Krishna Mismo. Por la gracia de la potencia interna de Krishna, Srimati Rãdhãrãni, cabe esperar recibir la gracia de la diosa de la devoción. A través de la gracia del guru, que no es diferente de Srimati Rãdhãrãni, se puede experimentar directamente la declaración del Señor: “solo a través de la devoción se Me puede conocer”. (bhaktyãham ekayã grãhyah, bhaktyã mãm abhijãnãti).

DISTINCION ENTRE EL MANTRA Y EL SANTO NOMBRE

En Sus instrucciones a Prakãsãnanda Sarasvati, Mahãprabhu hizo la siguiente distinción entre el mantra (el mantra de iniciación) y el Santo Nombre (también llamado el Mahã-mantra):

 krsna-mantra haite haibe samsãra-mocana
 krsna-nãma haite pãbe krsnera carana

“Por cantar el mantra de Krishna, uno será liberado de la existencia material. Y por cantar el nombre de Krishna, uno llegará a Sus pies de loto”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.73)

Este mundo se basa en el principio de aceptación y rechazo de los objetos sensuales. Aquel que fija su mente en el mantra es liberado de tal enredo. Luego, por cantar los Santos Nombres en el sankirtana, se obtiene el servicio directo a los pies de loto del Señor.

 krsna-nãma-mahã-mantrera ei ta svabhãva
 je jape tãra krsne upajaya bhãva 

“La naturaleza del Mahã-mantra de los nombres de Krishna es tal, que todo aquel que lo canta desarrolla un sentimiento por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.83)

“Todas las Escrituras dicen que el fruto de cantar los Santos Nombres es desarrollar amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.86)

El Señor Mismo declaró que todas las perfecciones vendrán por la gracia del Santo Nombre (ihã haite sarva siddhi haibe sabãra). Pero lo más importante, la quinta y última meta de la vida humana, el amor por Krishna, emerge del canto de los nombres del Señor:

 krsna-visayaka prema parama purusãrtha
 jãra ãge trna-tulya cãri purusãrtha
 pañcama purusãrtha premãnandãmrta-sindhu 
 moksãdi ãnanda jãra nabe eka bindu

“El amor por Krishna es la meta suprema de la vida humana o purusãrtha. Las otras cuatro metas de la vida son insignificantes comparadas con ésta. Esta quinta meta de la vida, el prema, es como un océano de néctar extático. En comparación, los gozos derivados del dharma, artha, kãma y moksa, no son más que una gota de agua”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.84-5)

Todas estas citas de las Escrituras muestran que el logro definitivo del devoto que toma refugio en el Santo Nombre, es el amor por Krishna o prema. “En lo íntimo de sus corazones, las personas santas contemplan constantemente la inconcebiblemente hermosa forma negruzca del hijo de Yasodã, Krishna, y Sus inconcebibles e innumerables atributos, con el ojo de la devoción untado con la savia del amor”. (3)

ENFOQUES PAÑCARATRA Y BHÃGAVATA AL SERVICIO DEVOCIONAL

El Señor Supremo, el hijo del rey de Vraja, es influenciado solo por el amor del devoto, cuyo único deseo es complacer Sus sentidos trascendentales. Sin embargo, debido al propio hecho de que la gente posee cuerpos materiales, ellos por lo general se ocupan en actividades pecaminosas y sus mentes están perturbadas. En la escuela Pañcarãtrika, se ha concedido importancia a la adoración de la Deidad, precedida por la iniciación en el mantra, de modo de disminuir estas características. No obstante, la meta última de la devoción pura se describe del mismo modo, tanto en la literatura Pañcarãtra como en el Srimad Bhãgavatam. Así pues, en el Bhakti-rasãmrta-sindhu, Rupa Gosvãmi sintetiza la esencia del Srimad Bhãgavatam, de la siguiente manera:

 anyãbhilãsitã-sunyam
 jñãna-karmãdy-anãvrtam
 ãnukulyena krsnãnu-
 silanam bhaktir uttamã

“La categoría más alta de devoción, el bhakti, se define como el cultivo de una actitud favorable hacia Krishna, desprovista de todo deseo material y sin ninguna adulteración de filosofía monista o actividad fruitiva”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.11, Caitanya Caritãmrta 2.19.167)

Esto lo traduce Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi como sigue:

 anya-vañcha anya-pujã chãri jñãna karma
 ãnukulye sarvendriye krsnãnusilana

“Un devoto debe emplear todos los sentidos en el cultivo de la conciencia de Krishna favorable. Debe hacer a un lado todos los demás deseos, la adoración de otros dioses, el cultivo del conocimiento monista y las actividades fruitivas”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.168)

Mas Rupa sustenta aún más esta definición del bhakti con un verso del Nãrada-pañcarãtra:

 sarvopãdi-vinirmuktam
 tat-paratvena nirmalam
 hrsikena hrsikesa-
 sevanam bhaktir ucyate

“El bhakti se define como la ocupación de los sentidos en el servicio del protector de los sentidos. Este servicio ha de estar libre de toda contaminación de identificación con el cuerpo y ser puro con la mente exclusivamente fija en Mí”. (Bhakti-rasãmrta-sindhu 1.1.12; Caitanya Caritãmrta 2.19.170)

Aquí la característica fundamental de la devoción es la ocupación de los sentidos en el servicio del Señor de los sentidos. Esta devoción posee dos características que se consideran secundarias, esto es, dependientes de su debida ejecución. La primera es que debe estar libre de todo upãdhi o identificación con intereses egoístas del cuerpo. La segunda es que será purificado debido a que está absolutamente fijo en El. En tal sentido, ambas definiciones corren paralelas. A partir de esta práctica de abhideya del bhakti, se arriba a la meta última, - el prayojana - del prema.

 ei suddha-bhakti ihã hatte premã hayã
 pañcarãtre bhagavate ei laksana haya

“Estas actividades son denominadas suddha-bhakti, servicio devocional puro. En la prestación de dicho servicio devocional puro, nuestro amor original por Krishna se desarrolla en el debido curso del tiempo. Sus características han sido descritas en los Pañcarãtras y el Srimad Bhãgavatam”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.169)

Así pues, aunque las características del servicio devocional puro son idénticas de acuerdo a los senderos tanto Bhãgavata como Pañcaratra, cada sendero exhibe ciertas diferencias en sus prácticas más prominentes. El canto del mantra y la adoración de la Deidad se asocian con el sistema Pañcarãtrika y Dvãpara Yuga mientras que el canto de los Santos Nombres es una práctica extática asociada con los Bhãgavatas y es particularmente apropiada para la era de Kali. Esto lo confirma Madhvãcãrya en el siguiente verso encontrado en su comentario al Mandukya Upanisad:

 dvãpariyair janair visnuh
 pañcarãtrais ca kevalam
 kalau tu nãma-mãtrena
 pujyate bhagavãn harih

“El Señor Supremo Visnu fue adorado de acuerdo al método Pañcarãtrika solamente en la Dvãparã; en la era de Kali, El es adorado exclusivamente con el Santo Nombre”.

LA IMPORTANCIA DE CANTAR LOS SANTOS NOMBRES

Hay muchos versos en el Srimad Bhãgavatam que atestiguan la preeminencia de las tres actividades devocionales principales de oír, cantar y recordar.

 tasmãd ekena manasã
 bhagavãn sãtvatãm patih
 srotavyah kirtitavyas ca
 dhyeyah pujyas ca nityadã

“Por consiguiente, uno debe constantemente oír sobre, glorificar, meditar en y adorar al Señor Supremo, el protector de los devotos, con concentración única”. (1.12.14)

 tasmãt sarvãtmanã rãjan
 harih sarvatra sarvadã
 srotavyah kirtitavyas ca
 smartavyo bhagavãn nrnãm

“Por consiguiente, Oh Rey, dondequiera uno se halle, siempre debe hablarse del Señor Supremo Hari, glorificarlo y recordarlo con total concentración”. (2.2.36)

 tasmãd bhãrata sarvãtmã
 bhagavãn isvaro harih
 srotavyah kirtitavyas ca
 smartavyas cecchatãbhayam

“¡Oh hijo de la dinastía Bharata! Quien desee la falta de temor, debe oír sobre, glorificar y también recordar al Señor Supremo Hari, el alma de todos los seres y el controlador supremo, pues solo El se lleva todas nuestras miserias”. (2.1.5)

En el análisis final sin embargo, pese al énfasis puesto en estos tres tipos de actividad devocional, el kirtana, la glorificación del Señor o canto de Sus nombres es calificado de supremo por el Srimad Bhãgavatam:

 etan nirvidyamãnãm
 icchatãm akuto-bhayam
 yoginãm nrpa nirnitam
 harer nãmãnukirtanam 

“Oh Rey, se ha determinado que para esos yoguis que son indiferentes a los placeres materiales y que desean la completa falta de temor, el mejor sendero es el canto constante del santo nombre del Señor”. (2.2.36)

 nãma sankirtanam yasya
 sarva-pãpa-pranãsanam 
 pranãmo duhkha-samanas
 tam namãmi harim param

“Me postro ante el Señor Supremo Hari, el canto de Cuyo nombre resulta en la destrucción de todo pecado, y por prestarle homenaje al Cual, todas las miserias son aquietadas”. (12.13.23)

Sri Caitanya Mahãprabhu también confirmó estas declaraciones del Srimad Bhãgavatam en Sus propias palabras:

 bhajanera madhye srestha nava-vidhã bhakti
 krsna-prema, krsna dite dhare mahã-sakti
 tãra madhye sarva-srestha nãma-sankirtana
 niraparãdhe laile nãma pãya prema-dhana

“De las muchas vías de ejecución del servicio devocional, hay nueve variedades que se consideran las mejores, pues poseen una gran capacidad para entregar amor por Krishna y en tal sentido, a Krishna Mismo. De estos nueve procesos de servicio devocional, el más importante es el canto del santo nombre del Señor, pues al cantar sin ofensas uno obtendrá el tesoro del amor por el Señor”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.70-1)

 eka krsna-nãme kare sarva-pãpa ksaya
 nava-vidhã bhakti purna nãma haite haya 

“Simplemente por cantar el santo nombre de Krishna, uno es liberado de todas las reacciones de una vida pecaminosa. Se puede completar los nueve procesos del servicio devocional simplemente por cantar el Santo Nombre”. (Caitanya Caritãmrta 2.15.107)

En el duodécimo capítulo del Bhagavad-gitã se explica que recordar, contemplar al Señor y meditar en El, dependen de la purificación interna y por lo tanto no son fácilmente perfeccionados por la gente común. Por otro lado, puesto que el sankirtana es una actividad ejecutada con los sentidos externos, se halla al alcance de cualquiera, aún de los seres humanos perturbados de esta era de Kali.

El sexto Canto del Srimad Bhãgavatam, declara que el bhakti o servicio devocional, es primariamente ejecutado en la forma del sankirtana:

 etãvãn eva loke ‘smin
 pumsãm dharmah parah smrtah
 bhakti-yogo bhagavati
 tan-nãma-grahanãdibhih

“Por consiguiente, la suprema actividad religiosa para la gente de este mundo es el servicio devocional al Señor, realizado por actos tales como repetir Sus nombres divinos”. (6.3.22)

La definición de kirtana ha sido brindada en el Bhakti-rasãmrta-sindhu (1.2.145) como “la glorificación audible de los nombres del Señor, Sus atributos, actividades, etc.”. (nãma-lilã-gunãdinãm uccair bhãsanam tu kirtanam). Aún así, el mejor tipo de kirtana, también referido en el Srimad Bhãgavatam y enseñado por Gosvãmis tales como Sri Sanãtana, Sri Rupa y Sri Jiva, es el canto del Santo Nombre. Este es el principio religioso de la era de Kali, como lo promulgara la encarnación de Krishna, Sri Caitanya Mahãprabhu.

EL CANTO DE LOS SANTOS NOMBRES ES EL PROCESO RELIGIOSO PARA ESTA ERA

Mahãprabhu y todos Sus asociados declararon claramente que entre todas las prácticas devocionales, el canto de los Santos Nombres es la más importante. Harinãma-sankirtana no tiene otra meta o verdad que el amor por Krishna. La religiosidad, la prosperidad material, el disfrute de los sentidos y la liberación no deben ser buscados a través del canto del Santo Nombre. En la era de Kali, el Santo Nombre es la esencia de toda actividad religiosa y la esencia de todos los mantras. Hay muchas declaraciones en las Escrituras que sustentan este concepto:

 nãma vinã kali-kãle nãhi ãra dharma
 sarva-mantra-sãra nãma ei sãstra marma

“En la era de Kali, no hay otra actividad religiosa que el canto de los Santos Nombres. El Santo Nombre es la esencia de todos los mantras”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.74)

Cantidad de versos del último libro del Srimad Bhãgavatam también remarcan el canto de los Santos Nombres en la era de Kali.

 kaler dosa-nidhe rãjann
 asti hy eko mahãn gunah
 kirtanãd eva krsnasya 
 mukta-sangah param vrajet

“ ¡Oh rey! La era de Kali es un océano de faltas, pero contiene una gran virtud: simplemente por cantar los nombres de Krishna uno es liberado y va a la morada suprema”. (Srimad Bhãgavatam 12.3.51)

 krte yad dyãyato visnum
 tretãyãm yajato makhaih
 dvãpare paricaryãyam
 kalau tadd hari-kirtanãt

“Lo logrado en Satya Yuga por la meditación en Visnu, en Tretã-yuga por realizar sacrificios de fuego y en Dvãparã Yuga por la adoración de la Deidad, es alcanzado en Kali Yuga por el canto del nombre y las glorias de Hari”. (Srimad Bhãgavatam 12.3.52)

Nãrada Muni, el vidente de los dioses, declaró claramente que en la era de Kali no hay otro medio para lograr la perfección:

 harer nãma harer nãma
 harer nãmaiva kevalam
 kalau nãsty eva nãsty eva
 nãsty eva gatir anyathã

“En la era de riña e hipocresía, el único medio de liberación es el canto de los Santos Nombres del Señor. No hay otra manera, no hay otra manera, no hay otra manera”. (Brhan-nãradiya Purana, Caitanya Caritãmrta 1.7.76)

Mahãprabhu Mismo explicó este verso a Prakãsãnanda Sarasvati:

 kali-kãle nãma-rupe krsna-avatãra
 nãma haite haya sarva-jagat-nistãra
 dãrdhya lãgi harer nãma-ukti tina-vãra
 jada loka bujhãite punah eva-kãra
 kevala-sabde punarapi niscaya-karana
 jñãna-yoga-tapa-karma-ãdi nivãrana
 anyathã je mãne tãra nãhika nistãra
 nãhi nãhi nãhi e tina eva-kãra 

“En esta Era de Kali, Krishna ha encarnado en la forma de Su Santo Nombre, el Mahã-mantra Hare Krishna. El mundo entero será liberado por la gracia del Santo Nombre. De modo de afirmarlo vigorosamente, el verso de Nãrada repite las palabras harer nãma tres veces. Luego, tan solo para dejarlo claro a los realmente lerdos, remarca estas palabras con la palabra eva [‘ciertamente’]. Esta aseveración es aún más reforzada por el uso de la palabra kevala [‘solo’] que prohibe todos los demás procesos, como ser el cultivo del conocimiento, la práctica del yoga místico y la ejecución de austeridades y actividades fruitivas. Seguidamente, para asegurar que es claro que aquel que desestime esta enseñanza no alcanzará la salvación, las palabras, ‘no hay otra manera’ se repiten tres veces”. (Caitanya Caritãmrta 1.17.22-5)

La importancia del Mahã-mantra para la era de Kali ha sido también subrayada en el Kali-santarana Upanisad:

 hare krishna hare krishna
 krishna krishna hare hare
 hare rãma hare rãma
 rãma rãma hare hare

 iti sodasakam nãmnãm
 kali-kalmasa-nãsanam
 nãtah parataropãyah
 sarva-vedesu drsyate

“Los 16 nombres del Mahã-mantra destruyen la contaminación de esta era de Kali. A través de todo el cuerpo de la literatura Védica, no es posible hallar un significado más sublime de religión espiritual”.

MAHÃPRABHU APARECIO PARA PREDICAR EL CANTO DE LOS SANTOS NOMBRES

 avatari caitanya kaila dharma-pracãrana
 kali-kãle dharma krsna-nãma-sankirtana
 sankirtana-yajñe tãnre kare ãrãdhana
 sei ta sumedhã ãra kali-hata-jana

“Sri Caitanya Mahãprabhu descendió para predicar los principios religiosos. En la era de Kali, el único principio religioso es el canto de los santos nombres del Señor Krishna. Todo aquel que adore al Señor con el sacrificio del Santo Nombre es sumamente inteligente. En cuanto al resto, han sido vencidos por el espíritu de la era de riña”. (Caitanya Caritãmrta 2.11.98-9)

La significación de la aparición de Mahãprabhu para enseñar los Santos Nombres es aún más subrayada por el Srimad Bhãgavatam:

 krsna-varnam tvisãkrsnam
 sãngopãngãstra-pãrsadam
 yajñaih sankirtana-prãyair
 yajanti hi su-medhasah

“En la Era de Kali, el Señor dorado, en cuyos labios siempre está el nombre de Krishna, aparece en compañía de Sus expansiones, porciones, armas y asociados. Aquellos que sean muy inteligentes Lo adorarán con el sacrificio de la glorificación trascendental (sankirtana-yajña)” (Srimad Bhãgavatam 11.5.32)

Mahãprabhu tenía además el propósito de dispensar la más elevada y refulgente clase de experiencia espiritual a todo el mundo. Un día, mientras pensaba la forma de que los seres vivientes del mundo pudieran capacitarse para ingresar a esta experiencia, colocó Sus brazos alrededor de Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, Sus compañeros íntimos y expresó con gran júbilo:

 harse prabhu kahena suna svarupa-rãma-rãya
 nãma-sankirtana kalau parama upãya
 sankirtana-yajñe kalau krsna-ãrãdhana
 sei ta sumedhã pãya krsnera carana
 nãma-sankirtana haite sarvãnartha-nãsa
 sarva-subhodaya, krsna premera ullãsa 

“Mis queridos Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, les digo que el canto de los Santos Nombres es el medio de salvación más idóneo en esta era de Kali. En esta era, el proceso de adorar a Krishna es realizar el sacrificio de cantar el santo nombre del Señor. Aquel que así lo haga es ciertamente muy inteligente, obteniendo amparo a los pies de loto de Krishna. Simplemente por cantar el santo nombre del Señor Krishna, uno puede ser librado de todos los hábitos indeseables. Esta es la forma de despertar toda buena fortuna e iniciar el flujo de las olas del amor por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.8-9.11)

A partir de esta declaración, podemos entender fácilmente que el Señor invistió ciertos poderes especiales en el canto de Sus santos nombres en esta afortunada era de Kali. Este poder especial es su capacidad de despertar el apego afectuoso o rãga por el Señor. Por consiguiente, este es el mejor proceso por el cual uno puede cultivar el rãga-bhakti o servicio devocional con afecto espontáneo.

FORMAS DE CANTAR

Las Escrituras de ordinario describen tres estilos para cantar los mantras: el vãcika o canto vocal; el upãmsu, canto en un susurro tal que solo puede ser oído por uno mismo y el mãnasa, en el cual se canta mentalmente. Se explica que cada uno de éstos es superior al que precede. De todos modos, un mantra es japya, pronunciado o recitado silenciosamente, solo en caso que uno trate de cumplir con la obligación de cantarlo un determinado número de veces. Generalmente, no encontramos mandatos Escriturales que nos orienten a cantar un mantra y a la vez guardar un registro de la cantidad de veces que es cantado. En el caso del Mahã-mantra, tampoco se hace esta distinción particular. Se puede cantar tanto dentro de los parámetros del voto una determinada cantidad diaria, o fuera de tales parámetros. Al respecto no hay restricciones, así como no hay ningunas respecto a la cantidad apropiada de veces al día para cantar o el estado de la purificación individual. Mahãprabu Mismo dice en Su Siksãstaka: niyami-tah smarane na kãlah.

 ki bhojane ki sayane kibã jãgarane
 aharnisa cinta krsna balaha vadane

“Piensa en Krishna y pronuncia Sus nombres día y noche, ya sea que estés comiendo, yaciendo u ocupado en actividades de vigilia”.

 sarva ksana bala ithe vidhi nãhi ãra

“La única regla es cantar siempre el Santo Nombre. No hay ningún otro requisito”.

En otra parte se expresa:

 na-desa-niyamas tatra na kãla-niyamas tathã
 nocchistãdau nimeso’sti sri-harer nãmni lubdhaka

“ ¡Oh cazador! No hay reglas que rijan la hora o el lugar donde cantar el santo nombre del Señor. Tampoco es necesario que uno esté en un estado de pureza ritual. Se puede cantar aún si nuestra boca y manos no están lavadas después de comer, durmiendo o yendo al toilet”.

Debemos recordar que los 16 nombres y 32 sílabas del mantra Hare Krishna, son llamados el Mahã-mantra y que son especialmente poderosos

 krsna-nãma mahã-mantrera ei ta svabhãva
 jei jape tãra krsne upajaye bhãva

“Esta es la naturaleza del Mahã-mantra consistente en los nombres de Krishna. Quienquiera lo recite desarrolla sentimientos extáticos por Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.83)

En el Anubhãsya a este verso, Srila Prabhupada Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura ha escrito lo siguiente:

“Ciertos necios no comprenden que la fórmula consistente en 16 nombres y 32 sílabas es el Mahã-mantra. Tomándolo como otro mantra ordinario que debe ser pronunciado en silencio o mentalmente, ellos declaran artificialmente que no debe ser cantado o entonado en voz alta. Aquellos que han alcanzado el amor por Krishna se ocupan en el canto sonoro de estos nombres en compañía de otros devotos. Mediante ese canto del Mahã-mantra, todos en el mundo son iniciados en el Santo Nombre. Todo aquel que cante los Nombres en voz alta oirá y repetirá a la vez el Nombre. Puesto que Krishna y Su nombre no son diferentes entre sí, en aquel que recite Sus nombres en la japa, se despertará la tendencia de servir al Señor. Quien ha llegado a la etapa de bhãva ya no está más mancillado por las contaminaciones resultantes del cautiverio en la ignorancia. Su relación personal con el Señor ha sido despertada dentro de ellos y por lo tanto saborean la combinación de ingredientes que entran en la composición de las melosidades divinas o rasa. A medida que esta etapa de sentimiento extático o bhãva se intensifica, se convierte en prema. La fórmula de 16 nombres y 32 sílabas consistente en los nombres de Krishna es la más potente; todos los demás mantras enumerados en la literatura Pañcarãtra, se consideran menos efectivos. Los santos nombres del Señor son conocidos como el Mahã-mantra”.

 diksã purascaryã vidhi apeksã nã kare
 jihvã sparse ãcandãle sabãre uddhãre

“Todas las perfecciones provienen del Santo Nombre. No se requiere de iniciación o de la observancia del purascarana. En cuanto toca la lengua de hasta la clase más baja de humanidad, de inmediato los libera”. (Caitanya Caritãmrta 2.15.108)

Todas estas declaraciones demuestran que el Mahã-mantra de los Santos Nombres es más poderoso que cualquier otro mantra, incluyendo el Gopãla-mantra de 18 sílabas. Quien está iniciado en el mantra tiene el derecho de practicar el vidhi-mãrga, mientras que quien canta el Mahã-mantra, esté iniciado o no, obtiene las calificaciones para todas las situaciones de la vida. Particularmente el practicante del sendero rãgãnugã obtiene rápidamente su meta deseada en Vraja, amparándose en la adoración del Santo Nombre. Para quien está en el vidhi-mãrga o arcanã-mãrga, el humor extático de Vraja es vago y distante. Las prácticas espirituales del vidhi-mãrga no tienen fuerza para dispensar ese humor. Vidhi-mãrge vraja-bhãva pãite nãhi sakti.

SI EL NOMBRE ES TAN PODEROSO, ¿PARA QUE NECESITAMOS LA INICIACION?

Jiva Gosvãmi responde a la pregunta de porqué son necesarios el mantra y la iniciación si el Santo Nombre posee tal poder purificatorio. En su Bhakti-sandarbha (285) encontramos el siguiente párrafo:

“Ahora bien podría decirse, ‘El propio mantra consiste en los nombres del Señor. Sumado a eso, hay palabras que indican sumisión, como ser namah o svãhã, etc. mediante las cuales Nãrada y demás videntes han dotado al mantra de cierta potencia especial, por deseo del Señor. Además, ellos son capaces de despertar una relación personal específica con el Señor. [De todos estos constituyentes] del mantra, solo los nombres del Señor pueden conceder independientemente a su recitador la meta suprema de la vida [el prema]. Así pues, hallamos que en el mantra existe incluso un poder mayor que el que puede hallarse en el Nombre. En vista de todas estas consideraciones, ¿porqué entonces es necesaria la iniciación?’.

“La respuesta es como sigue: no existe una necesidad fundamental para la iniciación. De todos modos, puesto que la gente por lo general se ve naturalmente atrapada en los malos hábitos, y es incapaz de concentrarse debidamente en mérito a las asociaciones del cuerpo, etc., los grandes videntes como ser Nãrada y otros, han establecido por ello ciertas regulaciones fundamentales aquí y allá, que convocan la adoración de la deidad (arcana-mãrga) de modo de reducir esos malos hábitos y falta de concentración. Por este motivo, las Escrituras convocan la ejecución de las penitencias a modo de expiación por la no ejecución de dicha adoración de la deidad. En caso que ninguna de estas faltas (aberraciones del cuerpo y la mente) sean prominentes, no hace falta la iniciación”.

Srila Prabhupãda aclara aún más esta distinción, escribiendo lo siguiente: “El alma condicionada debe lograr absolutamente la perfección en el mantra de modo de liberarse personalmente del ego material y de su tendencia a la gratificación de los sentidos. La palabra namah es interpretada como sigue: ma significa ahankãra; na niega este egoísmo. A través de la perfección del canto del mantra (mantra-siddhi) uno gana experiencia directa de la realidad trascendental. De tal modo, Sri Rupa Gosvãmi canta en su Nãmãstakam, dirigiéndose al Santo Nombre como sigue: ayi mukta-kulair upãsyamãnam - “ ¡Oh Santo Nombre! Tú eres adorado por las almas liberadas”. (Anubhãsya 1.7.72-4)

EL MANTRA SUSCITA LA PURIFICACION - EL SANTO NOMBRE SUSCITA EL AMOR EXTATICO

Ya hemos visto que Mahãprabhu brindó instrucciones sobre el Santo Nombre y el mantra al sannyasi Mãyãvãdi. Cuando Prakãsãnanda Sarasvati estuvo en Kasi, criticó al Señor, diciendo que el canto del Santo Nombre no era una actividad adecuada para una persona en la orden renunciada de vida. En respuesta, el Señor dijo:

 prabhu kahe sripãda ihãra kãranaã
 guru more murkha dekhi karila sãsana 
 murkha tumi, tomãra nãhika vedãntãdhikãra
 krsna-mantra japa sadã ei mantra-sãra
 krsna-mantra japa sadã ei mantra-sãra
 krsna-mantra haite habe samsãra-mocana
 krsna-nãma haite pãbe krsnera carana
 nãma vinu kali-kãle nãhi ãra dharma
 sarva-mantra-sãra nãma ci sãstra-marma 

“Venerable señor, por favor atienda la razón por la cual canto. Mi maestro espiritual Me consideraba un tonto y por consiguiente Me reprendía, ‘Tú eres un tonto’ - decía - ‘y no tienes ninguna aptitud para estudiar la filosofía Vedanta. Ve a cantar el mantra Krishna constantemente, pues es la esencia de todos los mantras. Por cantar el mantra Krishna uno será liberado de la existencia material. Y por cantar el nombre de Krishna, uno llegará a Sus pies de loto. En la era de Kali, no hay otra actividad religiosa que el canto de los Santos Nombres. El Santo Nombre es la esencia de todos los mantras”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.71-74)

La suma y sustancia de estas declaraciones es la siguiente: Cuando un discípulo sumiso acude al maestro espiritual con preguntas y una mentalidad servicial, el guru le concede iniciación en el mantra que contiene dentro de sí el conocimiento divino de una relación específica con Krishna. A partir de ese momento, habiendo recibido la misericordia divina del guru, el discípulo comienza a eliminar todo lo que lo distrae de la vida devocional. El discípulo se ocupa en el servicio de Krishna y a medida que se desarrolla el afecto por el Señor, se va inclinando a cantar Sus nombres. A través de esta práctica, logra concretar el amor puro por los pies de loto del Señor. Nuestro muy adorable Srila Prabhupãda Bhaktisiddhãnta Sarasvati Thãkura, ha resumido este proceso en su Anubhãsya al Caitanya Caritãmrta 1.7.73, como sigue:

“A través del canto del mantra Krishna, la jiva comienza a experimentar el reino supra-mundano. Comienza a mermar la importancia de la percepción sensorial externa y el apego material. Seguidamente, tomando refugio en una de las cinco relaciones, empieza a saborear las melosidades divinas mediante la combinación de todos los ingredientes que entran en su composición: los vibhãvas, anubhãvas, vyabhicãri-bhãvas y sãttvikas. El corazón, que ha sido purificado merced a la influencia de la exultación divina, se vuelve iluminado en la bondad pura. En ese estado, el ser viviente puede experimentar al objeto de adoración. Este proceso es completamente distinto de los disfrutes de las coberturas burda o sutil.

“El Nombre y Aquel que es Nombrado, no son entidades distintas. Este es el conocimiento divino (divya-jñãna) que se obtiene a través de la iniciación. Aquel que está realmente situado en la práctica regular de la vida espiritual, con la intención de tener esta realización, logra el servicio directo a Krishna. En ese estado, pierde el interés en el formalismo gramatical del mantra. con su mantra bija (om, klim, etc.) las terminaciones de los modos dativos ( -ãya, ave, ãyai, - ãbhyãm, - ebhyah, etc.) y las palabras que indican relaciones (svahã, namah, etc.). Antes bien, él propicia una expresión directa de su relación con el Señor, llamándolo en el modo vocativo. Esto ocurre naturalmente en el corazón que ha sido iluminado por la modalidad de la bondad pura. (5). En esa condición, el devoto logra la habilidad de servir irrestrictamente al Santo Nombre en la forma vocativa. Todas las Escrituras y mantras que contienen el divya-jñãna liberan completamente a la jiva y seguidamente ocupan a esa alma directamente en el servicio del Señor”.

En sus comentarios al verso subsiguiente, Sarasvati Thãkura recomienda:

“El Nombre y lo Nombrado no son diferentes entre sí. Por consiguiente, así como el Señor Krishna es la realidad absoluta, liberada, la personificación de la conciencia pura, una piedra filosofal trascendental, asimismo lo es Su nombre. Solo mediante la adoración del Santo Nombre (nãma-bhajana) se destruyen ambas identificaciones erróneas, burdas y sutiles. El nombre Vaikuntha por sí solo puede salvar al ser viviente de la absorción en pensamientos de gratificación material de los sentidos. Puesto que es lo bastante poderoso para hacerlo, es denominado mantra-sãra, la esencia de todos los mantras. Cada cosa material tiene su nombre, forma, atributos, características y funciones, todas las cuales están sujetas a argumentaciones y conocimiento experimental. Lo mismo no es así para el nombre Vaikuntha; el nombre, la forma, los atributos y asociados del Señor, están todos situados en la no dualidad”.

LAS GLORIAS DE LOS SANTOS NOMBRES

El canto de los Santos Nombres, harinãma-sankirtana, es designado como el principio religioso de la era de Kali en los Vedas (om ãsya jãnanto nãma cid vivaktan mahas te visno sumatim bhajãmahe), los Upanisads (Kali-santarama), los Smrtis (Bhagavad-gitã), el Srimad-Bhãgavatam y demás Puranas menores, así como en las narraciones como el Mahãbhãrata. Aún así, Sri Caitanya Mahãprabhu descendió en esta era para mostrar por Su propio ejemplo, que la entonación y canto sonoros de este gran mantra, se yergue por encima de todas las demás actividades religiosas. Más aún, en Su Siksãstaka, El proclamó la gloriosa victoria del harinãma-sankirtana con voz estentórea. Enseñó además lo mismo a través de Su Nãmãcãrya, Srila Haridasa Thãkura, quien cantaba infaliblemente 300.000 nombres en voz alta, cada día. Tras haber sido flagelado en 22 mercados por orden del gobernador de Ambikã Kalna, Haridãsa evidenció su lealtad al Santo Nombre cuando dijo:

 khanda khanda deha mora jãya yadi prãna
 tathãpiha vadane nã chãri harinãma 

“Aunque mi cuerpo sea retorcido en pedazos y me abandone la vida; aún así, nunca dejaré de cantar los Santos Nombres”. (Caitanya Bhãgavata 1.14.135)

Los demás asociados queridos de Mahãprabhu mostraron una lealtad similar al Santo Nombre. Cuando consideramos la forma en que el Señor y Sus devotos revelaron el poder del Mahã-mantra, nos conmovemos de gozo y sorpresa.

Entonces, ¿porqué somos tan desafortunados? ¿Porqué no recibimos de inmediato los frutos de cantar? La razón es clara, somos ofensores al Santo Nombre.

 nãmaikam yasya vãci 
 smarana-patha-gatam
 srotra-mulam gatam vã
 suddham vãsuddha-varnam 
 vyavahita-rahitam
 tãrayaty eva satyam
 tac ced deha-dravina-janatã-
 lobha-pãsanda-madhye
 niksiptam syãn na phala-janaham
 sighram evãtra vipra 

“Si alguno pronunciara el santo nombre del Señor siquiera una vez, o meramente lo recordara o lo oyera al pasar, ciertamente será liberado del cautiverio material, ya sea que se pronuncie correcta o incorrectamente, se concatene debidamente o se vibre en partes separadas. Oh brahmana, de utilizarse el Santo Nombre para beneficio del cuerpo material, por riqueza material o seguidores, o bajo la influencia de la codicia o el ateísmo, en otras palabras, si se pronuncia el nombre con ofensas, dicho canto no producirá el resultado deseado con la misma rapidez”. (Padma Purana, Hari-bhakti-vilãsa 11.527, Caitanya Caritãmrta 3.3.60)

Aún así, si continuamos cantando con diligencia, en la medida en que se eliminen nuestras ofensas, podremos experimentar sus beneficios, el amor por Krishna. Por cantar el mantra recibido en la iniciación, uno reducirá sus apegos materiales y aumentará su gusto por cantar los Santos Nombres. Por cantar el Santo Nombre - por su gracia - se experimentará el despertar del amor por Krishna.

Bhaktivinoda Thãkura ha escrito en su canción, “Krsna-nãma dhare kata bala?”(Saranãgati)

 isat vikasi punah dekhãya nija-rupa-guna
 citta hari laya krsna pãsa
 purna vikasita haña vraje more jãya lañã
 dekhãya nija svarupa vilãsa 

“Cuando el Nombre se revela aún levemente, me muestra mi propia forma espiritual y características. Roba mi mente y la lleva al lado de Krishna. Cuando el Nombre se revela completamente, me lleva directamente a Vraja, donde me muestra mi rol personal en los pasatiempos eternos”.

Por la gracia del Santo Nombre, nosotros también llegaremos a un estado donde diremos junto a Caitanya Mahãprabhu:

 kibã mantra dile gosãni kibã tãra bala
 japite japite mantra karila pãgala 

“ ¡Qué mantra me has dado, Oh gurudeva! ¿Qué poderes posee? A medida que canto el mantra, siento que me está volviendo loco”. (Caitanya Caritãmrta 1.7.81)

Cuando lleguemos a ese punto, comenzaremos a entender el poder del Santo Nombre.

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