B.P. Puri Goswami


El Arte del Sadhana

Los Deberes de un Discípulo Iniciado

Todo aquel que haya tomado refugio e iniciación de un Vaisnava genuino, automáticamente gana el derecho de servir a la forma deidad del Señor. Ciertamente, las Escrituras Pañcarãtra (o Ãgamas) expresan que de no hacerlo, se incurre en falta:

 labdhvã mantram tu yo nityam
 nãrcayen mantra-devatãm
 sarva-karma-phalam tasyã-
 nistam yacchati devatã

“Si uno ha sido iniciado y no adora regularmente la deidad de su mantra, luego esa deidad se encarga de que todos sus proyectos fracasen” (Hari Bhakti-vilãsa 3.3)

Cabe recordar, sin embargo, que sin la debida conducta o sad-ãcãra, nadie puede ocuparse en la adoración de la deidad. Por consiguiente, el comportamiento moral adecuado para un Vaisnava es absolutamente necesario para el avance espiritual personal. En el Visnu Purana (3.11.3) encontramos la definición de sad-ãcãra :

 sãdhavah ksina-dosãs tu
 sac-chabdah sãdhu-vãcakah
 tesãm ãcaranam yat tu
 sad-ãcãrah sa ucyate

“Sadhu es aquel que no posee faltas. La palabra sat se refiere al sadhu. La conducta de los sadhus es por consiguiente llamada sad-ãcãra”. (Hari Bhakti-vilãsa 3.8)

En el Bhavisyottara Purana se dice además:

 ãcãra-prabhavo dharmah
 santas cãcãra-laksanãh
 sãdhunãm ca yathã vrttam
 sa sad-ãcãra isyate

 ãcãra eva dharmasya 
 mulam rãjan kulasya  ca
 ãcãrãd vicyuto jantur
 na kulino na dhãrmikah

“El dharma (religión) se basa en la conducta. Las personas santas se reconocen asimismo por su conducta. En tal sentido, las actividades de los santos se denominan sad-ãcãra. ¡Oh rey, el deber y la nobleza se originan en el comportamiento! Aquel que no mantiene normas de conducta no es ni noble ni correcto”. (Hari Bhakti-vilãsa 3.15-16)

Sad-ãcãra comprende todos los aspectos del comportamiento de un devoto iniciado, desde las cuestiones amplias de los principios regulativos hasta la rutina diaria personal, desde levantarse en el período de brahma-muhurta hasta irse a descansar a la noche. También incluye los varios deberes regulares relativos a días específicos como ser los Ekãdãsis y días festivos. Todas estas cosas se han descrito en los libros de leyes religiosas como el Hari Bhakti-vilãsa.

El Hari Bhakti-vilãsa sin embargo brinda muchas más regulaciones de las que es posible acatar. El discípulo por consiguiente debe buscar la instrucción específica del maestro espiritual con relación a lo que debe hacer exactamente o no. La esencia es recordar siempre al maestro espiritual, los Vaisnavas y el Señor Supremo y la esencia de todas las prohibiciones es nunca olvidarlos. Cualesquiera mandamientos y prohibiciones se den en las Escrituras, son meramente variaciones sobre este tema.

'''INSTRUCCIONES DEL MAESTRO ESPIRITUAL AL ESTUDIANTE QUE PREPARA SU INICIACION'''

El segundo capítulo del Hari Bhakti-vilãsa discute el proceso de la iniciación. Al ser iniciado, el discípulo debe cantar de inmediato el mantra 108 veces.

Hay que cantar el mantra comprendiendo que no hay diferencia entre el maestro espiritual iniciador, el mantra dado por el guru y la deidad de ese mantra. Tras así hacerlo, el discípulo debe aprender del maestro espiritual las diversas actividades afines al conocimiento de ese mantra, como ser los nyãsas, dhyãnas y demás aspectos del ritual devocional.

Los deberes generales del discípulo iniciado se denominan samaya en sánscrito o “acuerdo”. El Hari Bhakti-vilãsa brinda dos listas de samayas. La primera (que contiene doce reglas) proviene de la literatura Pañcarãtra y la segunda contiene 104 prescripciones y prohibiciones del Visnu-yãmala. Aquí comentaremos algunos puntos del servicio devocional. Los restantes han sido explicados con mayor detalle en otra parte de este libro.

La lista del Nãrada-pañcarãtra comienza con la siguiente instrucción:

 sva-mantro nopadestavyo
 vaktavyas ca na samsadi
 gopaniyam tathã sãstram
 raksaniyam sariravat

“El guru informa al discípulo que no debe enseñar a nadie el mantra públicamente, ni revelar ese mantra en una reunión pública. Siempre se debe guardar el mantra y las Escrituras que contienen material confidencial, como el Srimad Bhãgavatam y los detalles sobre la puja secreta, protegiéndolos como si fuese el propio cuerpo”. (Hari Bhakti-vilãsa 2.1.136)

En otra sección del Hari Bhakti-vilãsa (2.146), se cita un verso del Sammohana-tantra, que también refiere que se debe conservar en secreto el ista-devata personal, el guru y el mantra. También refiere que hay que tener escondida la japa-mala, por lo que los Gaudiya Vaisnavas siempre guardan las cuentas de su japa en una bolsa de tela, ocultándolas de la vista.

 gopayed devatãm istãm
 gopayed gurum ãtmanah
 gopayec ca nijam mantram
 gopayen nija-mãlikãm

Sin embargo, ciertas personas interpretan incorrectamente las palabras sva-mantro nopadestavyah, como significando que el guru no debe iniciar a ningún discípulo en el mismo mantra que ha recibido a su vez de su guru. De ser ese el caso, luego ¿qué hace el guru en el momento de dar el mantra a su discípulo? ¿Corta una palabra aquí y otra allá según su capricho? ¿Acaso esto no quebraría el mantra, interfiriendo en su forma ya perfecta? Hay muchos mantras, cada uno con un número determinado de sílabas, como ser los mantras de cuatro, seis, ocho, 10, 12, 18 ó 32 sílabas. ¿Es que el guru lo recibió de sus gurus predecesores en un estado transformado? E incluso si así fuere, ¿tiene el derecho de transformarlo nuevamente antes de susurrarlo en el oído de su discípulo? ¡De ser así, la cosa genuina pronto se perdería para siempre, en medio de todos esos mantras desfigurados y transformados!

Se explica que el mantra es la encarnación sonora del Param Brahman. Si tal es el caso, luego ¿quién posee la autoridad o poder para alterarlo o reducirlo de tamaño? ¿Acaso el guru que lo entregue o el discípulo que acepte ese mantra desfigurado no tendrán que sufrir las consecuencias de su acción ofensiva ingresando a una condición infernal después de la muerte?

¿Es esta realmente la norma aplicada en la iniciación? He visto personalmente un mantra manuscrito dado por un supuesto guru de una familia Gosvãmi a sus discípulos, en el cual él había cometido deliberadamente errores gramaticales y quitado palabras enteras. Cuando lo vi, comprendí que el guru probablemente había estado tratando de seguir esta comprensión errónea del verso de mención y a la vez intentado conservar a su discípulo bajo su influencia, concediéndole un mantra incompleto.

Otra interpretación incorrecta del verso mencionado es como sigue: Algunos dicen que si se ha recibido el mantra de 18 sílabas del maestro espiritual, ese es el mantra personal o sva-mantra. Atento a esa comprensión, no se debe instruir al discípulo en este mantra sino entregarle otro, como ser el mantra de 10 sílabas. Mi pregunta es, ¿cómo se sostiene el principio de la sucesión discipular en este caso? ¿Es que el maestro espiritual no debería iniciar a su discípulo en el mismo mantra que él ha recibido a su vez de su guru? Si él personalmente ha sido iniciado en el mantra de 18 sílabas, ¿qué es lo que le da el derecho a innovar concediendo el mantra de 10 sílabas a su propio discípulo? ¿Cómo entonces ha mantenido el principio de adhesión al sendero de la vida espiritual, trazado por los maestros anteriores de la sucesión discipular? El propio principio del paramparã perdería su integridad de seguirse este concepto distorsionado de iniciación.

Tenemos que observar más de cerca la gramática del verso sva-mantro nopadestavyo vaktayas ca na samsadi. Puesto que la partícula negativa na aparece dos veces en esta línea, algunos la dividen en dos partes separadas, sva-mantro nopadestavyo y ca samsadi na vahtavyah. La primera parte luego significa “no se debe instruir al discípulo en el propio mantra, a saber, el mismo mantra que se ha recibido del guru”. En efecto, debemos tomar la palabra samsadi, “en la asamblea” o “en público”, a ser leída con ambos verbos en el verso. Así pues, arribamos al concepto de que “uno no debe enseñar a su discípulo el mantra en público, como tampoco hablarlo en voz alta en público”. El lector inteligente podrá juzgar si esta interpretación del verso es más lógica o se aproxima más a la intención original del autor que la de los Gosvãmis de casta.

Hay otra escuela de pensamiento conforme a la cual se deben conceder a los sudras un mantra diferente que a la casta superior de Vaisnavas. Antes que darles un mantra con pranava (om) y la palabra svãhã, los gurus de esta Escuela conceden un mantra con otra sílaba germinal y la palabra namah. A veces conceden un mantra sin ninguna sílaba germinal, simplemente adhiriendo la palabra namah. Nos preguntamos si esta clase de gurus está tratando de liberarse de cualquier posibilidad de contaminación que pudiera provenir de aceptar discípulos de la casta inferior. ¿Pero es que alguien tiene el derecho de desfigurar o transformar el mantra de acuerdo a su antojo? ¿Acaso no es ofensivo extraer algo de un todo completo y cortarlo en pedacitos?

Puesto que Sanãtana Gosvãmi Prabhu no ha comentado sobre este verso en particular, lo hemos explicado de acuerdo a las enseñanzas y ejemplo de nuestro reverenciado maestro espiritual.

OTRAS INSTRUCCIONES DEL NÃRADA-PAÑCARÃTRA

De regreso a los otros samayas:

(2)

 vaisnavãnãm parã bhaktir
 ãcãryãnam visesatah
 pujãnam ca yathã-sakti
 tãn ãpannãms ca pãlayet

“El discípulo debe consagrarse a todos los Vaisnavas, pero en particular a los ãcãryas. Debe realizar la puja de acuerdo a su capacidad y protegerlos en caso de hallarse alguna vez en peligro. En otras palabras, el discípulo debe hacer todos los esfuerzos por servir a los Vaisnavas, empleando su energía vital, inteligencia y palabras”. (Hari Bhakti-vilãsa 2.137)

(3) Al llevar las flores y demás materiales de descarte del templo, el discípulo debe portarlas sobre la cabeza. Deben ser dispuestas en agua corriente y no permitir que nunca toquen el suelo. Hay que ser siempre cuidadoso de no evidenciar ninguna falta de respeto por estas cosas, pues han sido santificadas por su uso en el templo y se consideran prasãda.

(4) El discípulo debe considerar a su deidad adorable Visnu, como estando presente en el Sol y la Luna, en la vaca, en el árbol Asvattha y en el fuego, así como dentro del cuerpo del guru y los brahmanas.

(5) El discípulo nunca debe permanecer en un sitio donde sabe que su maestro espiritual ha sido blasfemado. Debe fijar inmediatamente su mente en el Señor Supremo y retirarse de allí. Es muy peligroso escuchar la crítica al propio guru. La Escritura dice: “ ¡Oh Nãrada! Nunca escuches a alguien que ha blasfemado al maestro espiritual, el Señor Supremo o las Escrituras. Nunca vivas en la misma casa que esa persona ni converses con ella”.

(6) El discípulo debe recordar su ista-mantra especialmente al caminar, cuando está por salir de viaje, dar caridad, temprano a la mañana y toda vez que se halle fuera de su casa.

(7) Si el discípulo tiene una visión divina maravillosa, ya sea en sueños o en el estado de vigilia, no debe revelarla a nadie más que al guru. En otro texto del Pañcarãtra se refiere que (8) el discípulo no debe comer pescado ni carne; (9) no debe comer de un plato hecho de metal de campana u hojas del árbol sagrado de la higuera; (10) no debe escupir o sonarse la nariz en la sala del templo; (11) no debe entrar al sanctum interior de las deidades usando ninguna clase de calzado.

MANTENIENDO EL VOTO DE EKÃDASI

En el mismo texto se refiere que el discípulo (2) no debe comer en Ekãdasi, ya se trate de las fases de la Luna creciente o menguante. Debe celebrar una puja especial en Ekãdasi y pasar la noche en vigilia. Esto se declara en el Hari Bhakti-vilãsa (2.147) - jãgaram nisi kurvita visesãc cãrcayed vibhum. En este verso, la palabra visesãt se ha explicado en el comentario de Sanãtana como sigue: visesãd iti anya-tithibhyo visesena chãdasyãm tatrãpi visesato jãgarane’rcayed ity arthah. “En Ekãdasi, hay que guardar la vigilia de un modo que no se hace en otras noches. A la vez que se mantiene esta vigilia, se debe realizar una adoración especial de la deidad”.

Existen ciertamente mandatos para la vigilia respecto a que en cada uno de los tres períodos nocturnos o prahãras, hay que ocuparse en actividades de adoración especiales, como ser la puja, las ofrendas de alimento, el ãrãtrika, leer en voz alta las Escrituras y cantar los Santos Nombres y demás himnos en congregación.

En otro Pañcarãtra Ãgama llamado Visnu-yãmala, se explica que incluso antes de recibir el mantra del guru, el discípulo debe acceder a seguir 104 reglas. Se declara que el maestro espiritual debe examinar atentamente al discípulo en perspectiva por 1 año como mínimo y explicar estas 104 reglas y regulaciones. De éstas, hay 52 mandatos que son como sigue:

(1) levantarse durante el brahma-muhurta;

(2) despertar a la deidad de Mahãvisnu;

(3) realizar la ceremonia de la luz, el mangalãrãtrika a la deidad, con instrumentos musicales.

(4) bañarse por la mañana de acuerdo a las normas;

(5) colocar un par de atuendos puros y nuevos, a saber, un atuendo superior e inferior; (1) [Podría preguntarse de que forma quien se ocupa a diario en la adoración de la deidad puede procurarse ropas nuevas cada día. Quizás algunas personas ricas puedan hacerlo, pero eso no es posible para todos. Así pues, hay que entender que este mandato se comprende significando que las ropas personales deben ser lavadas a diario en agua pura];

(6) adorar la deidad personal [Sanãtana Gosvãmi dice que esto significa ofrecer agua mientras uno se está bañando y que no se refiere a la adoración de la deidad en el templo, que se ordena separadamente];

(7) hacer las marcas de tilaka en el entrecejo con gopicandana o alguna otra arcilla o tierra pura, como ser la del Radha Kunda o la base de la planta tulasi;

(8) usar gopicandana para decorar diariamente el cuerpo con las cinco armas del Señor Visnu, a saber la caracola, el disco, la maza, la espada y el arco; [ esta costumbre no es seguida por los Gaudiya Vaisnavas que simplemente marcan doce partes del cuerpo con tilaka];

(9) tomar el caranãmrta, el agua que ha lavado a la deidad;

(10) usar collares hechos de tulasi y metales preciosos o joyas; [ los Gaudiya Vaisnavas simplemente usan unas cuantas vueltas de cuentas de tulasi alrededor del cuello];

(11) remover las flores remanentes de la deidad de Visnu y Su altar;

(12) espolvorear la madera de sándalo usada por la deidad sobre el cuerpo como prasãda;

(13) adorar nuestra deidad personal en la Sãlagrãma-silã o imagen;

(14) comer los remanentes de tulasi del Señor Visnu o colocarlos en la cabeza como un adorno;

(15) recoger hojas de tulasi de acuerdo a las normas;

(16) realizar la meditación Pãñcarãtriki en el mantra tres veces al día, de acuerdo a las regulaciones;

(17) atarse la sikhã al comienzo de la adoración o ejecución de sandhyã;

(18) hacer las ofrendas personales (tarpana) a los antepasados con el caranãmrta del Señor Visnu;

(19) servir a la deidad (si se cuenta con el talento) del modo que cuadra a un rey;

(20) realizar los ritos regulares (nitya-kriyã) y ocasionales (naimittika-kriyã) solo cuando no van en contra de los principios de la devoción a Visnu. [Nitya-kriyã son ritos como bañarse y cantar los mantras personales, etc., mientras que el naimittika-kriyã son ritos de pasaje, como ser hacer ofrendas a los ancestros (srãddha, tarpana, etc.)

(21) realizar el bhuta-suddhi (“auto-purificación”) antes de sandhyã y la puja y los nyãsas; (2)

(22) ofrecer frutas frescas de estación y flores al Señor.

LAS OFRENDAS DEL DEVOTO Y DEL NO DEVOTO

Los devotos consideran el amor puro por Dios como la meta definitiva de la vida. Los obreros fruitivos consideran la habilidad para realizar los deberes prescritos, la riqueza y la gratificación de los sentidos como los objetivos de la vida, o purusãrthas. Estos son los propósitos más burdos que motivan sus acciones. A un nivel más sutil, los filósofos se interesan en la liberación. Los devotos sin embargo, consideran que en todos esos casos, existe un deseo ya sea burdo o sutil por satisfacer los sentidos personales. Así pues, ellos permanecen lo más apartados posible de la asociación de quienes tienen estas cuatro clases de deseos egoístas. Esas personas quizás pretendan estar adorando a Nãrãyana pese a sus motivaciones egoístas, mas cuando vienen con el prasãda los devotos son reacios a aceptarlo de ellos pues temen sus efectos negativos en su actitud de devoción pura. El Señor Mismo está anhelando aceptar las ofrendas de un devoto puro, pero es completamente indiferente a las ofrendas del devoto superficial que no tiene otro interés que su gratificación personal sensual. Hay un verso del Caitanya Caritãmrta que sustenta este concepto:

 bhaktera dravya prabhu kãri kãri khãya
 abhaktera dravya prabhu ulati nã cãya 

“El Señor arrebata la comida del devoto y la come; El ni siquiera se da vuelta para mirar la comida de un no devoto”.

El Señor se complace mucho en esas ofrendas ordinarias de comida como ser el arroz trozado del gran devoto, la esposa de Vidura, los cuatro puñados de arroz plano traídos por Sudãmã Vipra, las flores de banana del devoto Sridhara y las pepitas del árbol bananero, así como el agua de coco de Rãghava Pandita. Por otro lado, las costosas elaboraciones de los no devotos como Duryodhana, no Le atraen.

Una vez más, aunque el Señor no tiene interés en las ofrendas de los no devotos, El exhibe una actitud misericordiosa por los sencillos o los que ignoran las verdades espirituales. Aunque El no acepta de inmediato su adoración, los guía hacia la asociación de los devotos. A través de dicha asociación de devotos puros, estas personas inocentes (bãlisa) pronto se vuelven conscientes de la teología Vaisnava. Luego se tornan lo bastante afortunados como para tomar refugio en un maestro espiritual y aprenden los secretos de la adoración del Señor Supremo. Krishna Mismo dice en el Bhagavad-gitã:

 patram puspam phalam toyam
 yo me bhaktyã prayacchati
 tad aham bhakty-upahrtam
 asinãmi prayatãtmanah

“Si alguien de corazón puro Me ofrece una hoja, una fruta, una flor o un poco de agua con devoción, Yo acepto de buen grado su donación de amor”. (Gitã 9.26)

“Los adoradores de otros semidioses se esfuerzan mucho por hacerMe ofrendas hechas de maravillosos ingredientes, mas puesto que su fe es momentánea, Yo no las acepto. El motivo es que ellos se sienten de alguna manera compelidos a hacer estas ofrendas y no son realmente sinceros”.

El Señor en Su forma deidad no solo acepta las ofrendas afectuosas de Sus devotos exclusivos, El en ocasiones llega hasta a comerlas. Según los comentaristas, las palabras prayatãtmanah en el verso anterior se interpreta como “aquel cuyo cuerpo y mente son puros”. Prosiguen parafraseando las palabras del Señor como sigue: “Yo por consiguiente no acepto las ofrendas de alguien cuyo corazón sea impuro, en otras palabras, las mujeres en su período mensual y otros, no deben hacer tales ofrendas” (apavitra-sariratve sati nãsnãmiti rajasvalãdayo vyãvrttãh).

(23) adorar regularmente la planta tulasi;

(24) adorar regularmente el Srimad Bhãgavatam;

(25) adorar a Visnu tres veces al día, en la mañana, al mediodía y al anochecer;

(26) oír a diario el Srimad Bhãgavatam y otras Escrituras como los Puranas;

(27) usar las ropas que han sido usadas por la Deidad;

(28) aceptar las obras piadosas como la orden del Señor Mismo y realizarlas con un espíritu servicial, pensando, “Me estoy ocupando conforme a la voluntad del Señor” (yathã niyukto’smi tathã karomi);

(29) aceptar las órdenes del maestro espiritual;

(30) creer en las palabras del maestro espiritual;

(31) decorarse con los propios mudras (sva-mudrã-racanam);

LOS SIMBOLOS VAISNAVAS

Sanãtana Gosvãmi explica en su comentario que “propios” significa los relativos al objeto de adoración personal como los designa el mantra, mas él no explica la palabra mudra, que connota diversos significados. En la edición Berhampore del Hari Bhakti-vilãsa, esta palabra se explica como “el tilak, etc., que pertenecen a la propia sampradãya”. Los adoradores de Laksmi-Nãrãyana y demás devotos de los aspectos majestuosos del Señor, no solo marcan sus cuerpos con las armas del Señor sino que también colocan otras marcas que representan la encarnación Pez, la encarnación Tortuga, etc. Estas señales, a menudo estampadas en el cuerpo, son también llamadas mudra. A veces se hace el tapta-mudrã o marcaciones permanentes de esta clase en el cuerpo de los Vaisnavas de las escuelas Madhva o Rãmãnuja. Esta es una costumbre no seguida por los Gaudiya Vaisnavas.

En el décimo quinto capítulo del Hari Bhakti-vilãsa se brinda una descripción ampliada de estas marcaciones:

“El duodécimo día de la Luna creciente, en el mes de Ãsãdha (Junio-Julio), cuando el Señor Hari está por ir a dormir, un Vaisnava iniciado debe romper su ayuno Ekãdãsi y luego estampar los símbolos (tapta-mudra) de Visnu en su cuerpo”. (Hari Bhakti-vilãsa 15.24)

Esta marcación del cuerpo se compara con el uso de la esposa fiel de las señales del matrimonio, como ser los brazaletes de conchillas. El verso menciona que el Señor Hari está por ir a descansar. En efecto, el día anterior es el Sayana Ekãdãsi, que marca el comienzo del período de Cãturmasya, durante el cual se refiere duerme el Señor Visnu. En ocasiones se explica que Dvãdãsi es una extensión de Ekãdasi, en tal sentido, esta suerte de declaración está permitida. En ciertos casos, se puede hacer el tapta-mudrã en el propio día de Ekãdasi. Lo mismo rige para el Pãrsva Ekãdasi (que marca el punto medio entre el Cãturmãsya cuando se refiere Visnu se da vuelta en Su sueño) y el Utthãna Ekãdasi (al final del período de cuatro meses, cuando Visnu se levanta).

El Hari Bhakti-vilãsa (15.52) prosigue describiendo los símbolos, también llamados las cinco armas de Visnu (pañcayudha) y la parte del cuerpo donde deben estamparse. La maza de Visnu llamada Kaumudaki va en la frente; sobra la cabeza, el arco y carcaj de Visnu; sobre el corazón va la espada de Visnu llamada Nandaka; los brahmanas deben colocar Su disco Sudarsana en el brazo derecho, Su caracola en el izquierdo.

Aunque estos tres días son apartados para marcar los símbolos de Visnu con un hierro al rojo vivo, en todas las demás ocasiones los Vaisnavas usan la arcilla gopicandana para hacerlo. Así pues, se refiere, “La persona inteligente se marca a diario con los símbolos como el descrito con gopicandana. En Sayana Ekãdasi y demás fechas específicas, se estampan estos símbolos en el cuerpo”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.116)

En este mismo capítulo del Hari Bhakti-vilãsa, se cita una sección del Gautamiya-tantra, brindando las regulaciones para el uso del gopicandana para marcar el cuerpo con los símbolos de Visnu: “Se debe colocar el disco en el brazo derecho; la caracola tanto en el derecho como en el izquierdo; la maza en el izquierdo y debajo de la maza, otro disco. Por encima de la caracola en ambos brazos se debe estampar el loto. La espada va en el pecho y el arco y el carcaj van en la cabeza. Todo Vaisnava debe primero usar las cinco armas de Visnu; seguidamente debe estampar el símbolo de la encarnación Pez en la mano derecha y la Tortuga en la izquierda”. También se dice: “El brahmana debe colocar el Sudarsana-cakra, el Pez y el loto en su brazo derecho, la caracola, el loto y la maza en el brazo izquierdo”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.110-113)

Sanãtana escribe en su comentario al verso 111 que, en efecto, uno puede colocar cualquiera de los mudras en cualquier parte del cuerpo que desee. Esto lo confirma además el Hari Bhakti-vilãsa, que expresa: “Alternativamente, siguiendo las tradiciones de sus propios sampradãya ãcãryas, se pueden ubicar la caracola, el disco y demás señales en cualquier parte del cuerpo, a voluntad, agregando atento a la devoción las marcaciones específicas que identifican a la deidad personal”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.114)

La Escritura dice que la persona cuyo cuerpo está decorado con las marcas que representan la caracola del Señor, etc., nunca puede ser invadida por el pecado. Estos símbolos actúan a modo de escudo o kavaca para el Vaisnava.

Para los de nuestra sucesión discipular (especifica Sanãtana en su comentario) estos símbolos son la flauta, etc., que evocan a Sri Krishna. En el siguiente verso (Hari Bhakti-vilãsa 4.115) se explica que algunos colocan el disco y la caracola juntos (cakra-sankhau ca dhãryete sammisrãv eva kaiscana). Sanãtana explica: “No es incorrecto usar el signo de la caracola del Señor, pues es Su asociado eterno y uno de Sus devotos principales. Se refiere que cierta vez la esposa de un brahmana abortó al oír su sonido. El brahmana se enojó y maldijo a la caracola a tomar nacimiento como un demonio. Fue durante ese nacimiento en particular como hijo del demonio Pañcajanya, que recibió su mismo nombre. En mérito a esa relación demoníaca, algunos Vaisnavas colocan la señal de la caracola por separado”.

El Hari Bhakti-vilãsa (4.117) declara que se debe estampar alternativamente el cuerpo, ya sea con los nombres del Señor o con mantras enteros como los de ocho sílabas (om nãrãyanãya namah) o el de cinco sílabas (klim krsnãya svãhã); (mudrã vã bhagavan-nãmnãnkitã vãstãksarãdibhih).

En nuestra sucesión discipular, ciertos Vaisnavas que adoran en el madhura-rasa estampan los nombres de Gaura, el mantra Hare Krishna o las huellas plantares del Señor en su pecho, brazos o en otra parte. El propósito de esa costumbre es ayudarnos a recordar al Señor. Esta es asimismo la intención fundamental de la colocación del tilaka en doce partes del cuerpo y colocar las cuentas de tulasi alrededor del cuello. Todos los Vaisnavas de la escuela Gaudiya están obligados a seguir esta costumbre.

El Hari Bhakti-vilãsa continúa con una cita del Nãradiya Purana: “Los Vaisnavas son reconocibles por el collar de tulasi o semilla de loto que usan, las marcas verticales de gopicandana o madera de sándalo en sus frentes y los signos de la caracola y el disco en sus hombros. Tales Vaisnavas purifican rápidamente al mundo”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.123)

El verso subsiguiente es de espíritu similar: “Yo soy el sirviente de aquel cuyos brazos están marcados con los símbolos de Visnu, cuyo poder de oratoria se utiliza constantemente para glorificar los nombres de la Persona Suprema, que usa las líneas verticales de tilaka en su frente y un collar de semillas de loto”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.124)

Hemos de reconocer que previamente se ha dicho que aunque alguien use los símbolos recordatorios del Señor Supremo, si actúa de un modo contrario a los principios de la devoción como se trazan en las Escrituras, participando incluso en actividades pecaminosas, luego no se lo debe considerar digno de asociación. Debe, sin embargo, recibir respeto debido a que ostenta las señales externas de un Vaisnava.

En el Brahma Purana se expresa: “Todo aquel que no ofrezca respeto a quien esté marcado con los símbolos de Krishna, perderá el mérito acumulado de 12 años de actos piadosos”. (Hari Bhakti-vilãsa 4.98)

En el Padma Purana, se hace la siguiente declaración sobre la estampación de los símbolos en el cuerpo: “Hay que purificarse mirando al Sol si alguna vez se ha de contemplar el rostro de un ser humano inferior que blasfeme a un devoto tatuado con los símbolos de Visnu, como ser el disco”. (Hari Bhakti-vilãsa 15.40)

En este mandato no se indican los signos en la mano, hechos en determinados momentos en el curso de la adoración, llamados también mudras. Estos mudras poseen nombres como ãvãhani (usados al convocar a la deidad), sthãpini (al sentarla); sannidhãpani (aproximándola); dhenu (“la vaca”); matsya, (“el pez”); kurma (“la tortuga”); sankha (“la caracola”); cakra (“el disco”); gadã (“la maza”); padma (“el loto”), etc. Hay particularmente dieciséis de esos movimientos con las manos que se utilizan en cada etapa de la adoración con dieciséis elementos (sodasopacãra).

(32) cantar canciones devocionales;

(33) danzar para la Deidad, (3)

(34) hacer sonidos auspiciosos como soplar la caracola para recordarnos al Señor;

(35) actuar obras dramáticas sobre los pasatiempos del Señor;

(36) realizar sacrificios de fuego de acuerdo a las regulaciones de las Escrituras;

(37) hacer ofrendas a la Deidad;

(38) invitar a las personas santas y devotos a nuestro hogar;

(39) realizar la puja;

(40) tomar los remanentes de comida ofrecida a las Deidades y los Vaisnavas;

(41) tomar los remanentes del pãn ofrecido a la Deidad; [los Gaudiya Vaisnavas han adoptado el humor de Rãdhãrãni en Su separación de Krishna después que El parte hacia Mathurã. En ese espíritu de separación, ellos buscan constantemente a su Señor, orando, “ ¿Dónde está el Señor de mi vida, el que toca la flauta?”. En este humor de vipralambha, que fue el ejemplo sentado por Sri Caitanya Mahãprabhu Mismo, los Gaudiya Vaisnavas no ponen el pãn en su boca ni lo tragan, aunque esté ofrecido a Rãdhã y Govinda como un elemento de sus pasatiempos de unión. Antes bien, lo colocan sobre sus cabezas, como señal de respeto. Se puede ofrecer tãmbula a Sri Caitanya Mahãprabhu sabiendo que El es la encarnación combinada tanto de Rãdhã como de Krishna, mas sin comerlo después, solo respetándolo y adorándolo como remanente de la Deidad. El motivo es que el tãmbula es considerado un afrodisíaco. Srimati Rãdhãrãni, la hija del Rey Vrsabhãnu, es la encarnación del aspecto más elevado de la emoción divina o mahãbhãva. Ella es la amada de Krishna, la principal de Sus amantes, totalmente absorta en El. Ella encanta a Aquel que fascina incluso al propio Cupido. Ella ofrece pãn a Krishna para complacerlo, aumentando Su deseo de amor trascendental. Su única motivación es complacer Sus sentidos. Sin embargo, si alguien pretendiera aceptar el prasãdi pãn sin esta clase de motivación pura, simplemente de modo de aumentar la propia capacidad de complacencia de sus sentidos, esto no es aprobado por quienes buscan lograr el servicio devocional puro. Los principiantes en la práctica devocional están llenos de contaminaciones y no deben ingresar a zonas que están más allá del reino de su competencia. Quizás pretendan estar honrando el prasadãm, pero el resultado sin embargo, será que despierten sus deseos escondidos de disfrute sensorial y se volverán sensuales. Por esa razón, los Gaudiya Vaisnavas no comen prasãdi pãn, sino que lo veneran posándolo en sus cabezas. Por supuesto pueden ingerirse otras clases de alimentos prasãdi, mas incluso en ese caso, Srila Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha advertido:

 jihvãra lãlase jebã iti uti dhãya
 sisnodara-parãyana krsna nãhi pãya 

“Quien corre de un lado a otro con el deseo de complacer su lengua, se apega a su estómago y genitales y no obtiene a Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 3.6.227)

(42) asociarse con Vaisnavas. [Hay muchas citas Escriturales que ilustran la importancia de dicha asociación, y las mismas han sido discutidas en un capítulo anterior];

(43) inquirir sobre los aspectos particulares del deber, o sea, los deberes religiosos relacionados con el servicio devocional;

(44) seguir las reglas particulares de ayuno que rigen para los tres días desde Dasami a Dvãdasi. [Conforme al Hari Bhakti-vilãsa, en Dasami y Dvãdasi, solo se debe comer una vez al mediodía, tomando havisyãnna, un atole sin sal o especias. En Ekãdasi, se debe ayunar sin tomar siquiera agua. Alternativamente, uno puede tomar anukalpa, un poco de prasãda sin granos. Hay que estar fijo en conservar fielmente los votos en estos tres días, en la medida en que se goce de un buen estado de salud]/ (4);

(45) observar las festividades y días sagrados Vaisnavas e ir en los peregrinajes [Sanãtana Gosvãmi comenta que las fiestas y días sagrados incluyen Janmãstami, etc., mientras que peregrinaje se refiere a visitar los templos, etc. Por extensión, este mandato abarca hacer tulasi y jardines de flores, etc.];

(46) observar los ocho días especiales [Los ocho días especiales (vãsarãstakam) son los ocho grandes Dvãdãsis: Unmilani, Vyañjulio, Trisprsã, Paksavardhini, Jayã, Vijayã, Jayanti, Pãpanãsini];

(47) hacer las debidas ofrendas de comida y servicio a la Deidad, según la estación, de ser posible al estilo real [Sanãtana da el ejemplo del festival de columpio en la Primavera, como un tipo de servicio apropiado a esa estación];

(48) acatar todas las observancias especiales Vaisnavas;

(49) pensar en el maestro espiritual como Dios; [Hay muchos versos que deben ser estudiados en relación con esta idea. Algunos de ellos son:

 saksãd-dharitvena samasta-sãstrair
 uktas tathã bhãvyata eva sabdhih
 kintu prabhor yah priya eva tasya
 vande guroh sri-caranãravindam

“Yo adoro los pies de loto de mi maestro espiritual, quien como expresan todas las Escrituras es el Señor Hari Mismo y es ciertamente concebido de ese modo por todos los santos. Esta identidad se debe a que es muy querido para el Señor”. (Gurvastakam 7, Visvanãtha Cakravarti)

 mukunda-presthatve smara param ajasram nanu manah

“ ¡Oh mente! Piensa en el guru como aquel que es muy querido para Mukunda”. (Manahsiksã, 2, Raghunãtha dãsa)

 ãcãryam mãm vijãniyãn
 nãvamanyeta karhicit
 na martya-buddhyãsuyeta
 sarva-deva-mayo guruh

“Sabe que el guru es Mi propio ser y nunca lo desdeñes. Nunca lo consideres un hombre ordinario, pues el guru es la suma total de todos los semidioses”. (Srimad Bhãgavatam 11.17.27)]

(50) cuidar la planta tulasi y colectar diariamente sus hojas;

(51) servir a la Deidad y al guru, poniéndolos a descansar con masajes en los pies y un lecho apropiado para dormir, etc.

(52) a la hora de ir a la cama, recordar a Rãma y Su entorno, pues se dice que:

 rãmam skandam hanumantam
 vainateyam vrkodaram
 sayane yah smaren nityam
 duhsvapnas tasya nasyati

“Aquel que recuerda a Rãma, Skanda, Hanuman, Garuda o Bhima antes de ir a la cama, nunca tendrá pesadillas”. (Hari Bhakti-vilãsa 11.155)

LAS PROHIBICIONES PARA EL VISNU-YÃMALA

Estas son las cincuenta y dos reglas que cabe esperar acate un discípulo iniciado. Hay asimismo cincuenta y dos prohibiciones enumeradas en el mismo Visnu-yãmala. Se prohibe al discípulo iniciado:

53) dormir en el amanecer o el crepúsculo;

(54) ir al toilet sin limpiarse después con tierra;

(55) realizar el ãcamana de pie;

(56) sentarse en el asiento del guru;

(57) sentarse delante del maestro espiritual con las piernas extendidas;

(58) pisar la sombra del maestro espiritual;

(59) pasar por alto el baño matutino si se goza de buena salud; en caso de estar enfermo, debe bañarse mentalmente y luego colocarse ropas limpias;

(60) pasar por alto la adoración diaria de la Deidad, a menos que se halle incapacitado;

(61) olvidar despertar a la Deidad y el maestro espiritual para saludarlos en la mañana;

(62) hacer una exhibición de su erudición delante del maestro espiritual;

(63) sentarse en cuclillas delante del maestro espiritual; (5)

(64) colocarse el tilaka sin pronunciar la correspondiente fórmula;

(65) hacer el ãcamana, sin pronunciar la correspondiente fórmula;

(66) usar ropas azules;

(67) hacer amistad con los no devotos. [Como escribiera Narottama en el Prema-bhakti-candrika: karmi jñãni michã bhakta nã habe tãhe anurakta - “No pongas tu cariño en los trabajadores fruitivos, los filósofos impersonalistas y los falsos devotos”];

(68) leer textos que no enseñen el servicio devocional;

(69) apegarse a cuestiones triviales y placeres;

(70) comer carne o ingerir bebidas alcohólicas;

(71) ingerir otras sustancias intoxicantes;

(72) comer lentejas rojas (masura) y demás alimentos en la modalidad de la ignorancia, como ser arroz quemado, etc.;

(73) comer sãka, tumbi o kalañja, etc.: [Sãka se refiere a ciertas clases de hojas que afectan adversamente la vista o la fuerza corporal, en resumen, cualquier clase de vegetal que sea malsano para la salud. Por supuesto hay muchas otras clases de hojas, como ser patola-sãka, vãstuka o betho sãka, nalitã (espinaca preparada con las hojas de la planta de cáñamo y demás clases de espinaca que están permitidas. La espinaca vãstuka agradaba particularmente a Sri Caitanya Mahãprabhu. Nosotros seguimos a Bhaktivinoda Thãkura en el canto diario:

 gaura priya sãka sevane jivana sãrthaka mãni

“Considero mi vida perfecta cuando como la espinaca que es querida a Gaura”.

 suktã-sãkãdi bhãji nãlitã kusmãnda

“Yasoda sirve suktã, diversas clases de espinaca, vegetales fritos, espinaca de yute y calabaza”.

El tumbi es también llamado alãmbu y en bengalí se lo conoce comúnmente como lãu, en inglés, “bottle-gourd” Lo que se prohibe aquí son determinadas clases de calabazas como ser la tumba redonda, el lãu blanco y la calabaza amarga y no cada clase de calabacín o calabaza. Mahãprabhu era particularmente aficionado a una preparación hecha con lãu y leche. Cada anochecer, antes de tomar sannyãsa, El comía el lãu traído por Su devoto Sridhara, que era cocinado con leche por Su madre Saci.

En el diccionario de Sánscrito encontramos la definición de kalañja: sabda-kalpa-druma como sigue: visãstra-hata-mrga-paksinau - “animal o pájaro abatido con un arma venenosa o la carne de dicha criatura”. (6) También se describe como carne seca. Las palabras na kalanjam bhaksajet (“no comáis kalañja) se hallan asimismo en los Upanisads. Otras Escrituras también declaran que comer carne seca, tener relaciones sexuales con una mujer mayor que uno mismo, los primeros rayos del Sol, las cuajadas hechas con leche recién ordeñada, la actividad sexual y dormir después de la puesta de Sol, todo ello vicia la energía vital. En Tretã y Dvãparã Yugas, a los ksatriyas se les permitía comer la carne de los animales que habían cazado personalmente. En Kali-yuga sin embargo, hay varias clases de comportamientos denominados kali-varjya, que no están permitidos. Son cinco en total: la ejecución del sacrificio de caballo (asvamedha-yajña), el sacrificio de la vaca (go-medha yajña), la renuncia a las obras (karma-sannyãsa), hacer ofrendas de carne a los antepasados y la costumbre de que el hermano menor engendre progenie para mantener el linaje familiar. (Caitanya Caritãmrta 1.18.64)

 asvamedham gavãlambham
 sannyãsam palapaitrkam
 devarena sutotpattim
 kalau pañca vivarjayet

La palabra “etc” en el verso original que describe esta regla, significa según Sanãtana Gosvãmi la berenjena. En el octavo capítulo del Hari Bhakti-vilãsa, versos 64-65, hay otra lista de comidas prohibidas que incluyen las cebollas y el ajo.

(74) tomar alimento ofrecido por un no devoto;

(75) acatar cualesquiera observancias especiales relativas a dioses ajenos a Visnu;

(76) cantar cualquier otra fórmula ajena a los mantras de Visnu;

(77) ocuparse en cualquier clase de ritos de magia negra, como ser mãrana (creado para matar a alguien), uccãtana (creado para causar aflicciones a otro) o vasikarana (tener a alguien en calidad de esclavo);

(78) adorar a la Deidad con ingredientes inferiores cuando se puede mejorar;

(79) permitirse ser superado por emociones como el dolor;

(80) observar el Ekãdasi cuando se superpone a Dasami;

(81) diferenciar entre la quincena creciente del Ekãdasi y la quincena menguante; [en otras palabras, el ayuno debe ser descartado si en cualesquiera Ekãdasi no se hace diferencia];

(82) ocuparse en cuestiones comerciales ilícitas o apostar;

(83) comer frutas y afines en un día de ayuno si se puede ayunar completamente;

(84) celebrar la ceremonia srãddha en Ekãdasi;

(85) dormir durante el día de Dvãdasi;

(86) recoger hojas de tulasi en Dvãdasi;

(87) evitar bañar a Visnu en Dvãdasi;

(88) realizar la ceremonia srãddha con algo que no sea Visnu prasãda:

(89) realizar la vrddhi-srãddha (una ofrenda a los progenitores en cualquier ocasión próspera como ser el nacimiento de un hijo, etc.) sin hojas de tulasi;

(90) realizar una ceremonia srãddha con un sacerdote no Vaisnava [a lo que Sanãtana añade: “donde no hay Vaisnavas presentes, o donde se emplea algo que no es Visnu prasãda para hacer las oblaciones”];

(91) usar agua para purificarse personalmente con ãcamana, tras haber bebido caranãmrta;

(92) adorar al Señor estando sentado en un asiento de madera [Puede hacerse en tanto no se esté sentado directamente sobre la madera, o sea sobre un trozo de tela tendido sobre la madera];

(93) ocuparse en charlas inútiles a la vez que se realiza la adoración o puja de la Deidad;

(94) adorar con adelfas (7) y demás flores venenosas (como la hierba calotropis ginatea);

(95) usar implementos de hierro en la adoración;

(96) usar tilaka horizontal como los Sivaítas;

(97) usar cualquier artículo impuro o sin lavar, para adorar la Deidad o adorar con una mente desatenta;

(98) ofrecer reverencias con una sola mano o circumbalar solo una vez;

(99) ofrecer a la Deidad alimentos sobrantes o alimentos que han sido contaminados por el contacto con los sobrantes;

(100) cantar el mantra sin contar la cantidad de veces que uno lo hace [El mantra aquí aludido es aquel que contiene una sílaba germinal y contiene la palabra svãhã o namah y que ha sido concedido por el maestro espiritual. La regla es que se debe cantar siempre el mantra una cantidad establecida de veces por día. Esto no se aplica al maha-mantra (Hare Krishna) que puede ser cantado ya sea en cuentas, conforme a un número fijo o en voz alta, sin contar];

(101) revelar el mantra a cualquiera;

(102) debido al empleo en algún acto pecaminoso, perder las principales ocasiones para la ejecución de actos devocionales o

(103) ocuparse en la ejecución de actos religiosos en otros horarios que los prescritos;

(104) mostrar rechazo por tomar el Visnu prasãda.

LA CEREMONIA DE INICIACION

Todos los Vaisnavas deben ser cuidadosos y evitar cualquiera de estos actos prohibidos. Antes de dar la iniciación, el guru debe instruir al discípulo en perspectiva en estas cincuenta y dos prescripciones y cincuenta y dos prohibiciones. El discípulo debe aceptar cualquiera de estos mandamientos diciendo bãdham o “Yo acepto”. Cuando el discípulo ha convenido en hacer todo, el guru debe hacerle realizar la ceremonia de las luces y seguidamente adorar a la Deidad. Una vez hecho esto, el guru susurra el mantra en su oído derecho.

 angikare krte bãdham
 tan-nirãjana-purvakam
 deva-pujãm kãrayitvã
 daksa-karne mantram japet

“Tras haber sido así iniciado, el discípulo ahora completamente concretado, debe ponerse de pie y luego postrarse delante del maestro espiritual, colocando su cabeza en los pies del guru en la medida en que se le permita. Seguidamente, solicitándole sus bendiciones, el discípulo debe hacer donaciones al guru hasta el límite de su capacidad”. (Hari bhakti vilãsa 2.179)

Después de adorar a su maestro espiritual, debe continuar adorando a los demás Vaisnavas conforme a su capacidad y luego alimentarlos a todos. Tras recibir las bendiciones del guru y los Vaisnavas, ha de solicitar su permiso y sentarse a comer junto a su familia y amigos. La persona afortunada que acate este procedimiento Escritural para la iniciación, ciertamente tendrá una vida larga y bendita, concretando todos sus sueños.

Toda la parafernalia, como ser el recipiente de agua que haya sido utilizado para realizar los rituales de iniciación, deben ser respetuosamente ofrecidos al maestro espiritual como regalos (daksinã), aunque él no solicite que se le entreguen. El guru no pedirá más de su estudiante que la honra a sus enseñanzas. De todos modos, el discípulo no debe demostrar avaricia sino antes bien presentar al guru regalos de tierra, vacas, ropas, oro o lo que sea que esté a su alcance. También debe anhelar complacer a la esposa e hijos del guru con presentes tales como ornamentos de oro. Sin embargo, si un discípulo pobre no puede sino ofrecer su persona con sentida sinceridad, el maestro espiritual estará contento.

Los eruditos de las Escrituras han dado el nombre de diksã al proceso por el cual una entidad viviente obtiene el conocimiento divino y, abandonando la felicidad que proviene del accionar de los objetos sensoriales temporales, ingresa a la búsqueda de la devoción eterna por el Señor Krishna. El resultado secundario de este proceso es que todas sus tendencias al pecado son completamente eliminadas. La verdadera satisfacción del maestro espiritual se produce al ver el sincero esfuerzo del discípulo por ocuparse en el servicio devocional sin ninguna aspiración por los disfrutes del mundo, la liberación o los poderes yóguicos. Esta actitud se denomina jñãna-sandesa-daksinã o “el regalo de la búsqueda sincera de conocimiento”. Los falsos maestros buscan el servicio, la fama, la riqueza y demás provechos de sus discípulos, mientras que el verdadero guru es feliz simplemente al ver que el deseo por adorar al Señor se incrementa en su discípulo.

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