Arrojando Luz sobre la Muerte: El Arte Espiritual de Morir
Capítulo Dos
Morir con una Consciencia Elevada
“Cualquiera que sea el estado que uno recuerde al momento de la muerte, ese estado alcanzarás sin duda. Y uno que me recuerde a Mí en el momento de la muerte alcanza la morada suprema.” – Bhagavad Gita 8.5-6
Una Buena Muerte
La cultura védica tradicional describe a la muerte como un evento significativo, en la cual el estado de consciencia de uno es de la mayor importancia. Previo a los últimos 100 años la mayoría de la gente moría en sus propios hogares, rodeados de amigos, familia y quizás un médico o sacerdote de la localidad. A diferencia de estar en un hospital, amarrado a tubos con sueros intravenosos y sometido a doctores que usan electrochoques tratando de revivir un cuerpo que no da más, la tarea más importante del final de la vida de “morir con una consciencia elevada” se logra mejor en el hogar, con un mínimo de fármacos, actividad apasionada y maquinarias ruidosas.
El Rey Que Fue Maldecido Para Morir En Siete Días
¿Qué entonces se considera una buena muerte? Las enseñanzas védicas relatan la historia de un Rey indio llamado Pariksit a quién le fue dicho que moriría en el plazo de siete días. Éste inmediatamente abandonó su palacio y se sentó a la orilla de un río sagrado para ayunar y escuchar de grandes maestros cómo prepararse para la muerte. Debemos reconocer que el Rey Pariksit estaba en el pináculo de su potencia material. Tenía un gran reino, una familia amorosa, y era muy respetado por su súbditos. Como mucha gente, el Rey estaba viviendo en medio de una buena vida cuando la muerte se le acercó inesperadamente.
La historia cuenta que el Rey Pariksit había estado en una expedición por el bosque cuando llegó a la cueva de un sabio. Preguntando por agua y comida, el Rey fue ignorado por el sabio el cual se encontraba sumergido en un estado de profunda meditación. Malentendiendo la mente del sabio, el Rey Pariksit se enojó e insultó al sabio arrojándole una serpiente muerta alrededor de su cuello. La meditación del sabio no fue interrumpida por esta ofensa, pero el joven hijo del sabio llegó a la escena y maldijo al Rey. El niño dijo, “Al séptimo día a partir de hoy una serpiente morderá y matará a este Rey descalificado por haber insultado a mi inocente padre.” Cuando el sabio salió de su meditación estaba compungido al escuchar lo que su hijo había hecho, pero una maldición una vez hablada no puede ser deshecha.
Este Rey piadoso tomó este evento como su destino y consecuentemente se preparó para enfrentar la muerte. De acuerdo al Srimad Bhagavatam, en donde se cuenta la historia, el Rey aceptó la maldición como una buena noticia, debido a que sería la causa de su indiferencia hacia las cosas mundanas. Él le dio la bienvenida al aviso que le concedía siete días para prepararse para su último rito de transición.
Pariksit inmediatamente abandonó su posición como Rey, le pasó el reino a su hijo mayor, se despidió de su familia y amigos, y se fue directo a la orilla del sagrado río Ganges para ayunar y escuchar enseñanzas espirituales hasta su muerte en siete días. La historia relata que el Rey Pariksit se liberó de todo tipo de apegos materiales y aceptó lo votos de un sabio mendicante. Debido a que al rey no le sería posible pasar por las etapas naturales de la vida – estudiante, casado, retirado y sabio mendicante – él fijó inmediatamente su mente en la consciencia de un sabio mendicante en la última etapa de la vida.
Los Seguidores del Rey se Reúnen en un Lugar Sagrado
Las noticias de la decisión del rey Pariksit se esparcieron a través del reino, y muchos pensadores, sabios, y peregrinos vinieron a apoyar al rey en su Gran Transición. De hecho, se dice que los sabios de otros planetas en el universo también se unieron a tan insólita reunión. Estos sabios aportaron con su presencia a la atmósfera purificada del lugar sagrado escogido por el Rey por ser el más favorable para su transición.
El rey le habló a los sabios: "O grandes sabios, por favor acéptenme como un alma preparada para encontrarme con Dios. He aceptado al Señor en mi corazón. Dejemos que la serpiente me muerda de una vez. Yo solo deseo que todos ustedes continúen hablándome de las glorias del Supremo."
En ese lugar sagrado, rodeado por personas maduras espiritualmente, el rey se liberó del miedo a la muerte. El se sentó en meditación sobre un asiento de paja mirando hacia el norte.
Luego, el rey le inquirió a los sabios para que lo instruyeran sobre que específicamente debe hacer una persona en el momento de la muerte. En ese momento llegó un joven sabio cuya presencia eclipsaba a todos. Todos los sabios notaron esto y ofrecieron al joven iluminado un asiento frente al rey. Este maestro, conocido como Sukadeva, se sentó con el rey por los siguientes siete días, hablando sobre la inmortalidad del alma y las glorias de Dios, instruyéndolo sobre como prepararse para dejar este mundo con una consciencia perfecta. Al final de la semana, Pariksit dejo el planeta Tierra en plena consciencia mientras pronunciaba nombres sagrados y fue liberado al reino trascendental.
Lecciones para partir bien: Alcanzar una buena muerte
La historia del rey Pariksit es muy reveladora de como una persona con poco tiempo de vida puede prepararse para una partida exitosa de este mundo. A menudo nuestros pacientes del hospicio reciben una diagnosis terminal de algunas semanas de vida. Esto es algo muy espeluznante para el paciente así como para sus parientes. Parece algo cruel, injusto y trágico, y, desde el nivel humano, lo es. Sin embargo, el rey aceptó la noticia de su muerte en una semana con inteligencia y dignidad. El rápidamente dejó sus apegos por el estatus, poder mundano, negocios sin finalizar, sueños incompletos, y relaciones no resueltas. El miró a la vida a través de lentes diferentes una vez se percató de que iba a morir pronto.
Con sólo siete días de vida, el rey decidió tomar el paso radical de partir inmediatamente a un lugar sagrado para vivir un tiempo consagrado durante la semana que faltaba para su muerte. La cultura de la India durante ese periodo apoyaba tal elección extrema. Aunque vivimos en tiempos diferentes, dejar ir rápidamente los apegos a los placeres temporeros, posesiones, y poder es siempre una buena elección, especialmente si sabemos que la muerte se acerca. En el momento cercano a la muerte, se aconseja enfocarnos en el próximo plano mientras simultáneamente dejamos ir este mundo.
Yo he observado muchas personas cercanas a la muerte quienes comienzan a ver el próximo mundo, hablar con aquellos que ya han partido, y en términos generales soltar el equipaje viejo para un viaje ligero hacia el reino espiritual. Yo recuerdo a una abuela que comenzó a espantar a sus familiares al hablar con personas que no estaban físicamente presentes - hasta que un joven nieto entró a su cuarto y preguntó sobre el hombre lustroso en ropas blancas que estaba parado en la esquina.
El rey también encontró un ambiente espiritual propicio- tanto el ambiente sagrado provisto por el río sagrado así como el ambiente social de gente alineada con sus deseos de partir espiritualmente. También encontramos que algunas personas hoy en día inteligentemente crean un ambiente espiritual en su espacio habitable y restringen sus visitas a aquellos que vienen con una mentalidad positiva para apoyar su transición en la forma que ellos han escogido.
Lo más importante es que el rey no perdió su tiempo lamentándose de su destino sino que hizo conocer sus necesidades a su grupo de partidarios. Su consejero espiritual llegó y le enseñó la forma más sucinta y práctica como se podía preparar para morir, en especial aconsejando que él recordase a Dios a través del canto de los Santos Nombres. Esta sencilla técnica también se aconseja para los viajeros modernos que se acercan a la muerte, dado que la mayoría de las religiones del mundo poseen enseñanzas sobre el poder de recordar y cantar vibraciones sonoras sagradas para preparar el alma en su partida.
El Buen Morir en Tiempos Modernos
"Mamá estaba halando su cabello en el tope de su cabeza. Yo pienso que ella sentía que su alma trataba de salir a través de la coronilla." dijo ella. Rachel había perdido a su madre debido al cáncer de mamas recientemente, y ahora estaba sentada junto a la cama de su esposo, quien se encontraba a unos días de morir de cáncer de próstata. Su esposo, Robert, había sido un usuario de drogas temprano en su vida pero había dado un cambio notable hacia la vida espiritual en décadas recientes. Robert y Rachel parecían tener un acercamiento ecuménico hacia la religión. Yo sabía que tenían amigos cristianos, un anciano hawaiano de quién habían sido aprendices, y que habían visitado recientemente un templo budista. Yo había pasado tiempo a solas con Robert la semana previa y experimenté un fenómeno inusual. Al sentarnos juntos en meditación, yo pude ver a través de sus ojos en su pequeño cuarto lleno de objetos espirituales y sentí una profunda paz. Pude percibir que nuestro trabajo juntos estaba próximo a terminar y que Robert haría su transición muy pronto.
Robert y yo habíamos intercambiado realizaciones espirituales durante los cinco meses que había estado en el hospicio. El había viajado el mundo, experimentado el sabor espiritual de lugares exóticos como Bali y muchas islas en el pacifico Sur. El había llegado a comprender que el Espíritu penetra todos los seres vivientes y por lo tanto se sentía conectado con Dios en una forma muy informal y personal. Pero en este día Robert permaneció no responsivo, inhalando lentamente a través de su tubo de oxígeno mientras que su esposa y un amigo mantenían vigilia.
Y ahora Rachel me estaba diciendo que el alma de su madre había salido probablemente a través del chakra de la corona. Aunque no había compartido mucho con Rachel, ahora supe que podía compartir con ella algunas sugerencias durante este tiempo crítico. Antes de partir, yo le sugerí a Rachel que cantara canciones sagradas a su esposo para ayudarlo durante su partida de este mundo. Ella me sorprendió al asentir: "Si, yo hice eso una vez cuando una mujer tuvo un ataque al corazón en un estacionamiento. Yo era la persona más cerca en los alrededores. Mientras ella reposaba moribunda en mis brazos, todo lo que yo pude pensar hacer era cantar el nombre de Krishna. ¿Estará bien si yo le canto Krishna o Govinda a Robert?" Yo le asegure que cantar los nombres de Dios serían la acción perfecta. Robert murió en paz dos días después mientras su esposa le cantaba suavemente.
La Faz de Dios que Ves al Morir
En el momento de la muerte, todos tienen una oportunidad para ver a Dios. Sabemos esto de las enseñanzas de sabiduría antigua así como de reportes modernos de experiencias próximas a la muerte. Personas que "mueren" de acuerdo al cálculo de la ciencia médica pero que luego empiezan a respirar de nuevo a veces reportan un encuentro con una luz brillante o una voz tranquilizante. Algunos de los "fallecidos" atestiguan haber visto un ser divino que les informa que todavía no es su tiempo destinado para morir y que necesitan regresar para completar algún aspecto sin finalizar de su vida. De acuerdo a la fe de la persona, este encuentro podría ser con Dios, un profeta, o un santo, como ha sido descrito en los textos sagrados particulares de su fe.
Las enseñanzas védicas describen a Dios en tres formas diferentes. Primero, Dios es conocido como Brahman, el Gran Espíritu o luz impersonal que penetra el universo. Segundo, Dios es el maestro interno conocido como Paramatma, la voz silenciosa de la conciencia dentro de nosotros que puede proveernos de guía durante nuestras vidas. A Dios también se le conoce como Bhagavan, el Ser amoroso supremo quien espera nuestra graduación al siguiente nivel de desarrollo. Los vedas dicen que Dios es tanto personal e impersonal, inmanente y trascendente. Estos no son tres fenómenos diferentes, sino un solo Ser visto de diferentes ángulos de visión. Por ejemplo, desde una gran distancia podemos ver una luz borrosa que proviene del tope de una montaña. Al acercarnos a esta luz, vemos que es una fogata. Al llegar al lugar de la fogata, vemos a la persona que creó la misma.
Estas tres "caras de Dios" descritas en la tradición védica son en realidad diferentes formas de ver ‘Una Realidad Última’. La faz de Dios que una persona puede ver al morir depende de la relación con la divinidad que uno ha cultivado durante la vida. Los vedas nos animan a cultivar una conexión fuerte con la divinidad al reconocer todas estas caras de Dios - Dios como la Persona Suprema, Dios como la voz de sabiduría interna, y Dios como el Espíritu todo penetrante. Sin embargo, especialmente importante para mucha gente moribunda es la habilidad de sentir una relación con Dios la persona Suprema, mientras van dejando atrás todas las relaciones importantes de su vida terrenal.
Mientras preparamos un amigo o un bienqueriente para la transición de la muerte, podemos alentarlos en ir hacia la luz, escuchar a su divina guía interna, y en entregarse a los brazos de Dios. Este es uno de los mejores consejos que podemos darle al alma que departe. Cuando ellos se acercan al velo que divide este mundo del siguiente, mucha gente siente algún temor, especialmente debido a la incertidumbre de lo que les espera en el otro lado. Podemos saber con confianza que Dios estará allí para escoltar las almas que están dispuestas a extenderse hacia El. De hecho, existen muchos reportes de gente que han extendido su mano para agarrar una mano invisible en los últimos segundos de vida.
La Relatividad y las Lecciones del Amor
La vida es corta, lo percibimos cuando un familiar encara sus últimos días. Por otro lado, un amigo una vez me sorprendió al declarar solemnemente que "la vida es larga". El estaba en medio de una transición grande y difícil en su vida. Tales diferencias en la percepción del tiempo significan mucho. Einstein comentó una vez que una hora en compañía de la persona amada transcurre como un segundo, mientras que unos segundos sentados en una estufa encendida pueden parecer eternos. "Esto," él declaró, "resume la relatividad."
En el hospicio, nosotros tenemos el honor y el privilegio de estar con las personas en la fase íntima, temerosa y final de sus vidas. El tiempo durante esos días es realmente relativo. Algunos dicen, “Está pasando tan rápido- Sencillamente no tengo suficiente tiempo.” Otros declaran, “Es tan lento, ¿porqué no puedo morir? Estoy esperando morir.” Afortunadamente, para la mayoría de las personas que está muriendo, la aceptación y la reconciliación se logran antes del último suspiro.
Yo he aprendido muchas lecciones junto a personas que están muriendo. He podido valorar la belleza y la brevedad relativa de una vida humana, y así mismo los segundos infinitos de vida de un profundo momento presente. Siempre parece haber tiempo, en el momento presente, para perdonar, para recibir, para encontrar paz, para amar, aún para tocar el absoluto. En más de una ocasión, hemos visto a un padre alejado de su hijo por décadas perdonar y abrazar a su hijo horas antes de su partida. Hemos visto a esposas en momentos de gran alivio dejar ir sus resentimientos arraigados cuando el estrés de un largo matrimonio se disuelve en la consciencia de su amor subyacente.
¿Cuál es la moraleja de estas historias para el resto de nosotros? Una y otra vez, escuchamos el mensaje claramente. En numerosas ocasiones un hombre o mujer próximos al momento final han mirado mis ojos con ojos que no pueden decir mentiras y han dicho lo siguiente: “La vida es sobre el amor. Al final, todo es sobre el amor.” Aquellos que están conscientes de su proceso de muerte no se obsesionan con el dinero, o casas, o ocupación, o placeres, o incluso la paz. Ellos hablan del amor. Y aquellos seres queridos que se sientan junto a la cama de sus amados por horas y días enteros, atendiendo cada necesidad física, emocional, y espiritual, son los héroes reales quienes continúan impresionando a aquellos que presenciamos sus vigilias de amor.
Las religiones del mundo están claramente de acuerdo en una cosa: el amor perdura. Ninguna escritura sagrada o canción o doctrina o sistema de creencias refleja a Dios o al misterio que nos sostiene a todos como el amor que una persona vulnerable atada a su cama ve en los ojos de un ser querido, amigo o maestro.
El Amor es Inmortal
Y, por el contrario, ¿cuál es el amor insondable que a veces vemos en los ojos de una persona que está muriendo pero que está llena de paz y dicha? Es un tipo especial de amor, uno desinteresado y de amor universal por todos los seres, por Dios, y por uno mismo, el alma. Encontrar este amor divino al final puede hacer de la etapa de morir la Gema Real de nuestra vida. Si el amor es el fenómeno más importante en este mundo, ¿cuál es su lugar en el siguiente? De acuerdo con la conclusión védica, el amor es la dinámica central de todos los mundos.
Yoga es el nombre dado al camino espiritual de los sabios védicos. Yoga significa ”yugo”, unión, relación. La unión que se busca en el camino del yoga es la máxima relación del alma con Dios. Existe un yoga de acción y un yoga de sabiduría. A través de acciones desinteresadas y el conocimiento, uno se puede conectar o unir con lo divino. Pero el yoga del amor es la forma más poderosa y profunda de conectarse con Dios y todos los seres.
Aún personas seculares en este mundo tienen alguna intuición de que el amor es tan poderoso que trasciende incluso la muerte. La escritura ancestral conocida como el Bhakti-sutra compuesto por Narada, va un paso más allá y declara que el amor y la devoción que el propio amor engendra es la verdadera esencia de la inmortalidad. “Habiéndolo obtenido, una persona de vuelve perfecta, inmortal, y pacífica…por lo tanto este amor devocional por sí solo debe ser perseguido por los buscadores de la liberación”.
Abriendo el Portal de la Verdad Cuando la Muerte se Aproxima
Hemos discutido los miedos asociados con el pasado sin resolver, el futuro incierto, y el presente desolado de las personas moribundas. Narada declara que el amor es la puerta a la verdad y la felicidad en el pasado, presente y futuro. ¿Qué significa esto para el viaje a través del valle de la muerte? Significa para el pasado que la esencia de nuestra vida terrenal no es lo que poseamos o lo que pudimos adquirir, sino el amor del alma, por otros, y por Dios que hayamos cultivado. Y para el futuro, podemos estar seguros, de acuerdo a los sabios védicos, que la unión amorosa de todas las almas con Dios y unas con otras es el corazón del mundo espiritual.
La culminación del camino espiritual del yoga es la nunca-final y siempre-expansiva devoción amorosa de las almas y Dios. Más allá de toda acción y toda sabiduría, el amor reina supremo. Esto tiene su resonancia en las religiones mundiales. San Pablo lo dijo bien cuando declaró que tres cosas duran por siempre: "Fe, esperanza y amor...pero el mayor de todos es el amor."
Los sabios védicos han declarado que el apego a las cosas "no reales" y temporeras de este mundo es la causa de todo sufrimiento. Buda hizo de este pensamiento uno de los puntos fundamentales de sus enseñanzas. En este mundo mortal, el egoísmo nos lleva a alcanzar placeres y posesiones temporeros, preocupaciones que se hacen nada cuando la muerte se aproxima. Pero los sabios también declaran que el apego por el amor real de Dios, por nuestra alma, y por todas las almas es la fuente de toda felicidad.
La llave, por lo tanto, para abrazar la proximidad de la muerte es abrazar el final de nuestra vida en amor. Podemos sentir gratitud por cada hermoso amanecer y atardecer, cada brisa, cada flor fragante, y especialmente cada rostro sonriente de familiares y amigos quienes llegan a apoyar nuestra travesía espiritual a través del portal de la muerte. Más que todo, podemos relajarnos en el abrazo amoroso del Espíritu, un Ser Divino que espera nuestra graduación al próximo nivel de sabiduría y amor.
Las Últimas Tareas de la Vida
En resumen, la tradición védica nos aconseja prepararnos para nuestra Gran Transición en tres formas:
1. Soltar este mundo y resolver todo el karma
2. Volverse hacia el alma y hacia Dios
3. Hacerse consciente de la transición tanto como sea posible
Asuntos sin finalizar y resolviendo el karma. Hemos explorado algunas formas por la cual las personas dejan ir las cosas de este mundo al entregar asuntos sin finalizar a familiares y amigos, aceptando sus vidas irrespectivo de sus defectos, y especialmente resolviendo viejos rencores, resentimientos, y malos entendidos. Un gran maestro de la India que dejó este mundo apenas unos años atrás llamó a uno de sus amigos cercanos a su lado cuando se acercaba la muerte. Él le solicitó a su hermano espiritual salir y encontrar cualquier persona que él hubiera ofendido en alguna forma debido a sus actividades de enseñanza audaz, con el objetivo de pedir perdón a todos en su lugar. Este maestro fue, de hecho, reconocido como un santo por mucha gente. Aun así, continuó enseñando demostrando la importancia de abandonar este mundo libre del persistente karma. Muchas personas religiosas que encaran la muerte en la India toman la oportunidad para visitar amigos y enemigos por igual y disculparse por malos entendidos, para regalar sus posesiones a aquellos con necesidades, y para ofrecer bendiciones.
Volverse hacia el alma y hacia Dios. La palabra conversión significa "volver atrás" o "dejar atrás este mundo y volverse hacia el Espíritu." En la tradición védica, la conversión no es una experiencia de gracia o salvación de una sola vez. La vida entera es un peregrinaje de conversión, y la última fase de la vida es su culminación. Cuando se acerca la muerte, se nos urge volcarnos completamente hacia nuestra alma inmortal y hacia Dios. Mediante el uso de cánticos y canciones sagradas, lectura de escrituras, escuchar a maestros santos, visitar lugares sagrados como templos, y creando un ambiente lleno de sonidos, visiones y olores sagrados, la persona que se acerca a la muerte busca adentrarse completamente en el estado transitorio entre este mundo y el próximo.
Haciendo una transición consciente. La sabiduría védica nos habla de la importancia de una transición consciente de este mundo, si posible. Se dice que el alma o la fuerza viviente de una persona sale del cuerpo a través de algunas de las aberturas sutiles del mismo (conocidas como chakras). Una partida a través de uno de los chakras superiores se considera favorable. A la persona moribunda se le anima a minimizar el uso de drogas que adormecen la mente, dentro de lo posible. Y, más importante, a el o ella se le aconseja partir con la consciencia más elevada posible cultivando el desapego de la vida y cuerpo terrenal mientras nos apegamos al alma y a Dios.
El Momento de la Muerte
De acuerdo a las enseñanzas védicas, la consciencia de uno durante el último aliento de vida determina el destino el alma. Tomar el último suspiro en un alto nivel de consciencia es por lo tanto muy importante. Obviamente, nuestros últimos pensamientos serán determinados principalmente por los pensamientos y actos de toda nuestra vida. Será poco probable que tengamos pensamientos nobles en el momento de la muerte si hemos vivido una vida de brutalidad y vicios. A través de la práctica espiritual durante nuestra vida, sin embargo, somos capaces de partir de este mundo con una consciencia elevada. En tiempos modernos, la partida de Mahatma Gandhi ejemplificó este concepto. Cuando a Gandhi se le disparó, la última palabra de su boca fue el nombre de Dios ("Rama"). Gandhi fue criado por su abuela en la práctica espiritual de meditar siempre en el nombre de Dios, y él dejó exitosamente este mundo con el nombre de Dios en sus labios.
La muerte del rey Pariksit en tiempos antiguos y la muerte de Gandhi en el siglo veinte nos recuerdan que cualquiera puede transitar la muerte exitosamente al meditar en los nombres divinos al final de la vida. Las escrituras nos enseñan que los nombres de Dios son ilimitados y todo poderosos. No sólo los textos védicos, sino muchas otras escrituras recomiendan el cántico o meditación en las sagradas vibraciones sonoras mientras uno parte de este mundo. Esta es la última y más importante tarea para la persona moribunda, de acuerdo con los maestros védicos antiguos y modernos.
Si usted cree que usted mismo o un ser querido está al borde de la muerte, considere estas tareas finales como formas probadas milenariamente para prepararse para el proceso del buen morir y como una forma poderosa y exitosa de partir. Si usted no está familiarizado con los cánticos sagrados, vea el apéndice A para mantras védicos que usted podría usar como una práctica espiritual cuando la muerte se acerca.
