Mendigo de prema
¡Eh Srimati Rãdhe! Tú has desarrollado un humor esquivo. Eres la joya cumbre de ese temperamento izquierdista. El matiz de Tu cuerpo es como el oro fundido, tapta-kãñcana-gaurãngi. Hasta ahora, has buscado enloquecida el kãnu-prema, el amor de Krsna. Oh, Gãndharvika, Rãdhãrãni, has robado el corazón y mente de Kãnu en todo sentido. Mas hoy Kãnu se ha vuelto un mendigo, que va de puerta en puerta mendigando rãdhã-prema, el amor de Rãdhãrãni.
Un día Srimati Rãdhãrãni decoró Su kuñja muy bellamente. Sus asta-sakhis, ocho amigas íntimas están allí, lideradas por Lalitã y Visãkhã. Ellas han adornado el bosquecillo forestal de Rãdhãrãni con diversas flores aromáticas como mãdhavi, malati, yui, sapalika, belli y mallika. Tan dulce es la fragancia que emana de ellas que hay muchos abejorros zumbando a su alrededor. El cuclillo canta, ¡cooh! ¡cooh! . Los pavos reales bailan y alzan sus plumas. Todos los árboles y enredaderas de Vrndãvana poseen flores y hojas muy hermosas.
Sopla una brisa refrescante. Es un clima muy agradable. Las amigas y compañeras íntimas de Rãdhãrãni están allí, en la puerta del kuñja. Todas ellas aguardan. Rãdhãrãni está adentro, esperando ansiosa la llegada de Krsna.
El aire de la brisa mueve algunas hojas y produce un sonido “ ¡kus! ¡kus!”. Es como si la brisa transportara el sonido de los pasos de Krsna. “ ¡Oh! Viene Mi amado. Viene Krsna”. Mas Krsna no llega.
Así espera Srimãti. Está tan ansiosa que cada momento parece una gran yuga. “Oh, Krsna no viene”. El humor de Rãdhãrãni es izquierdista, vãmya-bhãva y ahora Su vãmya-bhãva aumenta cada vez más. Todas las sakhis estaban allí y en especial Visãkhã observó el estado de su sakhi, Rãdhãrãni. Por consiguiente, ella envió a una duti, niña mensajera: “Ve a ver si Krsna viene o no”. De modo que esa duti salió y en el camino se encontró con Saibya, una de las dutis de Candrãvali. El humor de Candrãvali es derechista, mientras que el de Rãdhãrãni es izquierdista. Ambas son contrarias. Saibya, en mérito al orgullo, dijo: “Krsna está en el kuñja de mi sakhi, Candrãvali”.
Cuando esa duti regresó al kuñja de Rãdhãrãni, informó de las nuevas a Visãkhã. ‘Krsna está en el kuñja de Candrãvali’. Entonces Visãkhã se enojó muchísimo y sus ojos se pusieron rojos. “ ¡Confiar en esa Persona! ¡Confiar en esa Persona!”. Lalitã, siendo un poco más suave, trató de calmar a su enojada amiga, pero Visãkhã no escuchaba. Visãkhã fue de inmediato al interior del kuñja y le informó a Srimati Rãdhãrãni: “ ¡Krsna está en el kuñja de Candrãvali!”. Entonces, el temperamento izquierdista de Rãdhãrãni creció rápidamente hasta el grado más alto, abhimani sakhi.
En Vraja, solo Rãdhãrãni saborea el límite último del mãdhura-rasa. Solo Ella puede decir krsna ãmãra, krsna ãmãra. “Krsna Me pertenece, Krsna Me pertenece”. Nadie más puede decirlo. Krsna solo pertenece a Rãdhãrãni y a nadie más. El es el Krsna de Rãdhã.
govindãnandini, rãdhã, govinda-mohini govinda-sarvasta, sarva-kãntã-siromani
“Radha es Aquella que da placer a Govinda, govindãnandini. Ella es también la que encanta a Govinda, govinda-mohini. Ella es el ser todo y el fin último de Govinda, govinda-sarvasva, y la joya cumbre de todas Sus consortes, sarva-kãntã-siromani”. (Cc.Ãdi 4.82)
Eso es Rãdhã. De modo que solamente Rãdhãrãni, quien es el ser todo y el fin último de Govinda, dice: krsna ãmãra, krsna ãmãra: “Krsna Me pertenece. Krsna Me pertenece”. ¿Mas qué dice Candravali? El humor de Candravali es derechista, por lo tanto, ella dice, ãmi tomãra: “Oh, Krsna, yo Te pertenezco”. Rãdhãrãni dice, “Krsna Me pertenece”, mas Candravali dice, “Oh, Krsna, yo Te pertenezco”. Esa es la diferencia entre el humor de izquierda y de derecha.
En el instante en que Rãdhã se enteró que Krsna estaba en el kuñja de Candrãvãli, Su temperamento de izquierda rápidamente subió al grado más alto. Esto se denomina abhimãna, esquivez e ira. Enojada, Ella Se muerde el labio superior y dice, “ ¡Si Krsna viene, no permitan a esa persona ingrata que entre a Mi kuñja! Persona no digna de fiar”.
Rãdhãrãni habla de esa forma, mas ¿qué es lo que realmente desea? Ella siempre piensa en Krsna y no puede tolerar el agudo dolor de la separación de El ni por un momento. Mas ahora Ella está diciendo, “No permitan a ese ingrato Krsna que entre a Mi kuñja”. Esto es mana. Externamente, Ella rechaza a Krsna, mas internamente, Ella Lo desea. Krsna está allí, en el corazón de Rãdhãrãni. El corazón de Rãdhãrãni es sat-prema-darpana, el espejo del amor puro. Así pues, Krsna está allí y ahora se está riendo. En ese momento, Visãkhã dice: “Sí, no permitiremos a ese miserable desgraciado de Krsna en el kuñja de nuestra sakhi. No Se lo permitiremos”. Seguidamente, Visãkhã y Lalitã salen a montar guardia a la entrada del kuñja.
Palabras ásperas
Mientras tanto, Krsna Se aproxima, corriendo sin aliento. Aproximándose a la entrada del kuñja de Rãdhãrãni, El ve a dos vigorosas porteras, Lalitã y Visãkhã que Lo frenan, diciendo: “ ¡No se admite la entrada. Fuera de aquí! Persona no confiable. ¿Dónde estabas? ¿Porqué vienes aquí ahora?”. Krsna entonces está en un humor muy humilde. De un modo suave, El comienza a pedir con las manos juntas. “Por favor..., por favor, excúsenMe. Soy un gran ofensor. Por favor, informen a su sakhi que estoy aquí y que estoy suplicando ser excusado”.
Pero Visãkhã y Lalitã no Le permitían entrar al kuñja. Visãkhã estaba muy enojada, pero Lalitã, siendo un poco más suave, entró al kuñja. En ese momento Rãdhãrãni estaba llorando, con la cabeza gacha. Todo el suelo, humedecido por las lágrimas de Sus ojos, se había embarrado y Ella estaba escribiendo algo en el suelo, con el dedo de Su mano izquierda. Al ver a Lalitã, Rãdhãrãni preguntó: “ ¿Ha venido Mi Prãna-vallabha? ¿Ha llegado ya el Señor de Mi corazón, Krsna?”. Luego, al momento siguiente, debido al giro, Ella dijo: “ ¿Porqué ha venido Krsna a Mí?. Soy muy desgraciada. Hay tantas damas hermosas dispuestas a darLe placer. Hay allí ángeles del cielo, muy ansiosas por tener a Krsna y complacerLo. Que así sea. Que Krsna acepte su adoración y sea feliz. No sé porqué una mujer humilde como Yo le ha entregado todo a El. Le he dado Mi vida y alma, y Lo he amado con todo Mi corazón. No sé porqué ahora Me estoy quemando en este fuego ardiente de la separación. Sea Yo reducida a cenizas y que El sea feliz”.
Rãdhãrãni se había puesto como loca. Cuando Lalitã observó Su estado, no pudo decir nada, de modo que regresó a la entrada del kuñja. Al ver a Lalitã, Krsna dijo: “Oh Lalitã, ya lo ves, Soy un gran ofensor. Sé que tu sakhi, Srimati ha cambiado mucho de parecer; lo comprendo. Mas tengo fe que si Me permites entrar al kuñja, estoy seguro que cuando tu sakhi vea Mi forma de Syãmasundara, todo su malhumor desaparecerá de inmediato”. A continuación, en un humor muy enojado, Visãkhã dijo: “ ¡Tú, engañador! ¿Qué dices? ¿Crees que mi prãnã-sakhi al ver Tu forma de Syãmasundara lo olvidará todo y se convertirá en Tu sirvienta? ¡Sal de aquí! ¡Fuera! Visãkhã a veces puede ser muy cortante. “ ¿No Te sientes avergonzado de decir una cosa como esa? ¿Qué es ésto? ¿ Eres Tú el que ambiciona Su amor o Ella está anhelando Tu hermosa forma de Syãmasundara? Me parece que Te has olvidado que aunque eres Madana-mohana, el encantador de Cupido, mi sakhi es Madana-mohana-mohini, la encantadora de Madana-mohana. ¿Está nuestra sakhi codiciando Tu belleza o Tú estás codiciando Su amor? Todo lo que sé es que un día Tú tendrás que llorar, y llorar y llorar. Te diré, Krsna, Tú habrás de llorar por Su amor. ¡Ahora, sal de aquí!”. Visãkhã habló estas duras palabras a Krsna.
Krsna Se desconcertó. No sabía que hacer, de modo que Se fue y Se dirigió a la orilla del Yamunã. Allí Se quitó todos Sus bellos adornos y ropas. Arrojándolos lejos, y rodando en la arena, Krsna comenzó a llorar. Ahora Krsna está arrepentido. Estas únicas palabras salen de Su boca: rãdhe purão mãdhuripu kãmam, eãdhe purão mãdhuripu kãmam: Oh Rãdhe, por favor cumple el deseo del enemigo de Madhu-daitya”. Aunque Krsna es auto-satisfecho, ãtmarãma, de todos modos El desea estar con Rãdhãrãni.
Solo es una esperanza
Paurnamãsi es Yogamãyã y ella arregla todos los lilãs en Vrajabhumi. Las actividades de Yogamãyã son tan maravillosas, que a veces ni siquiera Krsna puede entenderlas. Aunque Paurnamãsi-devi lo sabe todo, de todos modos, al ver la condición de Krsna, ella dijo, “Mi querido muchacho. ¿Qué Te ha sucedido?”
Luego que Krsna hubiera revelado todo a Paurnamãsi, ésta dijo, “Estas cosas no me son desconocidas. Ya he enviado a Vrnda-devi para que haga algún arreglo para Tu unión con Srimati Rãdhãrãni”.
Justo entonces apareció Vrnda-devi en la orilla del Yamunã. Al ver el estado de Krsna, Vrnda-devi pensó, “Krsna es lilamaya. Qué maravilloso lila ha manifestado. Si hay nitya-milana, unión eterna, luego Rãdhã y Krsna nunca estarán separados el uno del otro. Si hay unión eterna, ¿dónde está viraha? ¿Dónde está la separación? Ahora Krsna está sintiendo tan agudos dolores de separación de Rãdhãrãni y Ella ha desarrollado un humor tal que Krsna no puede quebrantar. Krsna es la vida y alma de Rãdhãrãni, mas Ella Lo ha echado pese a que no puede tolerar siquiera un momento separada de El. Lo encuentro incomprensible. De todos modos, por la orden e inspiración de Paurnamãsi, seré un instrumento en este maravilloso lilã. Si puedo ser un instrumento para unir a Rãdhã con Krsna, entonces consideraré mi vida un éxito”.
Seguidamente, Vrnda-devi apareció ante Krsna. “Yo soy Vrnda-devi” -dijo, “He venido a pedido de Paurnamãsi, quien me ha referido todo. Sé que Te sientes mal porque Rãdhãrãni se ha rehusado a Verte. Comprendo que no hay nada que puedas hacer para reunirte con Ella y romper Su malhumor. Solo hay una manera. Si haces lo que te digo, entonces cabe una esperanza”. Krsna accedió, “Ciertamente, haré lo que sea que digas. No entiendo lo que debo hacer. Estoy simplemente confundido”.
Vrnda dijo, “Está bien. Mas te digo que debes abandonar este gopa-vesa, esta ropa de pastorcillo. Tienes que hacerla a un lado. Y tienes un hermoso cabello enrulado en Tu cabeza, pero debes rasurarlo. Sí. Abandona Tu pluma de pavo real. No más pluma de pavo real. Y no Te pares de ese modo, tri-bhanga, curvado tres veces. Abandona todas esas cosas. En cuanto a este cuerpo negruzco, ¡no! Debes abandonar todas estas cosas. Tienes que hacerlo. Y quítaTe Tu ropa amarilla. Colócate una ropa azafrán y vuélvete un mendicante, bhiksu. Debes desprenderte asimismo de Tu mohana- murali. No más flauta encantadora. En su lugar, Te daré un instrumento, un khanjani. Te enseñaré una canción muy bella y tienes que cantarla mientras tocas el khanjari. Así cantando y tocando, irás al kuñja de Rãdhã. Si así lo haces, hay alguna esperanza de que Te reúnas con Ella”.
En cuanto Vrnda-devi hubo pronunciado estas palabas, Krsna de inmediato adoptó esa forma. Apareció con la cabeza rapada y una ropa de color azafrán; un mendicante en sannyasi-vesa, con una tez como de oro fundido. Por Su deseo, apareció esa forma de inmediato, porque Su voluntad es suprema. Por Su mera voluntad ocurren la creación y la aniquilación. Entonces ahora Krsna está en bhiksu-vesa, la ropa de un mendicante. Luego Vrnda-devi Le enseñó esta canción:
srimate rãdhe bada abhimãni vãmya-bhãva siromani syãma sari ange acchadana tava tapta-kãñcana varana eta dina chile pagalini rayi kãnu preme prãna sampi sarva rupe gune ogo gãndharvike kãnu mana kari curi aji rãdhã-prema bhiksa mãgi kãnu phere dvãre dvãre hai
Esta es la bella canción que Vrnda-devi Le enseñara. Luego Krsna, en la forma de un sannyasi, fue al rãdhã-kuñja, tocando en ese khanjani y cantando esta canción.
“¡Eh, Srimati Rãdhe! Has desarrollado un humor esquivo, abhimãna, muy esquivo. Vãmya-bhãva siromani. Tú eres la joya cumbre de ese temperamento izquierdista. Todo Tu cuerpo está cubierto con un sari azul y Tu cutis es como el oro fundido, tapta-kãñcana-gaurãngi. Hasta ahora, Tú estabas loca por kãnu-prema, el amor de Krsna. Oh Gãndharvika, Rãdhãrãni, Tú has robado el corazón y la mente de Kãnu en todo sentido. Mas hoy Kãnu se ha vuelto un mendigo, que va de puerta en puerta suplicando rãdhã-prema, rãdhã-prema, rãdhã-prema”.
Sannyasi thakura
Cuando Krsna llegó a la entrada del kuñja de Rãdhãrãni, Lalitã y Visãkhã observaron al hermoso sannyasi y oyeron la maravillosa canción. Lalitã preguntó, “Oh sannyasi thãkura. ¿Dónde aprendiste tan bella canción?”. El sannyasi thãkura dijo, “Yo tengo un guru. Su nombre es Gãndharvika y la he aprendido de Ella”.
Luego Visãkhã preguntó, “ ¿Porqué has venido aquí? ¿Qué deseas, sannyasi thãkura?”. “Yo soy un sannyasi. Yo no deseo nada de este mundo material. Lo he abandonado todo porque solo soy un mendigo de prema, prema-bhikari.
Visãkhã dijo, “Está bien sannyasi thãkura. Mi querida sakhi está muy afligida. Ella está agonizando. Su destino es muy malo, fatal. Oh sannyasi thãkura, ¿puedes vaticinar la fortuna de mi prãna-sakhi?”. “Oh, sí. Sé cómo hacerlo”. “ ¿Quién Te ha enseñado?” “Oh, lo He aprendido de Mi guru, Gãndharvika. Ella Me ha enseñado todas estas cosas”.
Al oírlo, Visãkhã solicitó, “Sannyasi thãkura, vendrías al kuñja a calcular la fortuna de nuestra prana-sakhi? Luego, conseguirás Sus bendiciones. Por las bendiciones de mi sakhi, obtendrás definitivamente prema”.
El sannyasi thãkura dijo, “Sí, ¿porqué no? Debo ir porque ambiciono ese prema-dhana. Por eso Me he puesto este sannyasi-vesa. Soy un mendigo de prema, prema-bhikari, así que debo ir”.
Seguidamente, llevaron al sannyasi thãkura al kuñja. Lalitã entró a la recámara interna donde Rãdhãrãni estaba postrada, y Le informó que un hermoso sannyasi thãkura había llegado. Mientras tanto, Visãkhã Le pidió, “Sannyasi thãkura, ¿serías tan amable de cantar esa dulce canción que estabas cantando?”. Sannyasi thãkura dijo, “Sí, ¿porqué no? Es Mi canción favorita”. Luego, empezó a cantar. Aji rãdhã-prema bhiksã mãgi kãnu phere dvãre dvãre hai: “Hoy Kãnu Se ha vuelto un mendicante, que va de puerta en puerta, mendigando el amor de Rãdhã”. Cuando cantó la última línea, y estas palabras entraron a los oídos de Rãdhãrãni, salió un clamor de Su corazón:
ãslisya vã pãda-ratãm pinastu mãm adarsanãm marma-hatãm karotu cã yathã tathã vã vidadhãtu lampato mat-prãna-mãthas tu sa eva nãparah
“Dejemos que ese libertino haga lo que quiera. Abrazarme o desecharme. Puede quemarme con el fuego ardiente de la separación, no dándome dãrsana. Que haga lo que sea que desee; al fin y al cabo, es un libertino. Pero de todos modos, El siempre será Mi Prãnanãtha, el Señor de mi corazón y ningún otro más”.
Este es el último verso del Siksãstakam de Mahãprabhu, y salió de lo profundo del corazón de Rãdhãrãni.
Luego, Lalitã La consoló: “ Oh, mi prãna-sakhi, tranquilízate. Ten paciencia. Ten paciencia. Ha llegado un buen sannyãsi thãkura. El predecirá Tu fortuna, si vas a encontrarte con Tu Prãnavallabha, el Señor de Tu corazón”.
Tras disponer cuidadosamente dos asientos en la terraza del kuñja de Rãdhãrãni, Lalitã solicitó al sannyãsi que tomara asiento allí. Seguidamente, Rãdhãrãni salió de Su recámara. Llevaba un velo en Su cabeza porque Ella nunca mira el rostro de ningún hombre. Ningún hombre puede ver el rostro de Rãdhãrãni, excepto Krsna. Lalitã La hizo tomar asiento justo enfrente del sannyãsi thãkura. Luego Lalitã asió la mano izquierda de Rãdhãrãni, para mostrarla al vaisnãva thãkura. “Oh sannyãsi thãkura” -dijo, “Por favor, prediga la fortuna de nuestra prãna-sakhi”.
Sannyãsi thãkura dijo: “Por favor, excúseMe. Yo soy un sannyãsi. No puedo tocar la mano de ninguna dama. No. Mi sannyãsi-dhãrma se quebraría”.
“ ¿Y entonces, cómo lo puede predecir?”
“Puedo predecir la fortuna de tu sakhi contemplando las líneas en Su frente. Sé como hacerlo. Remueve el velo y lo haré”.
Entonces Visãkhã dijo: “Oh, sannyãsi thãkura, vea Usted, nuestra sakhi nunca mira el rostro de ningún purusa masculino en este mundo. Ella es muy estricta en ese sentido”.
El sannyãsi engañador replicó: “ ¡Ore bãbã! Yo soy un dandi-sannyãsi; ¿no entiende Ud.? Yo no tengo deseos. Lo he abandonado todo. Solo soy un mendicante, ruego amor. Soy prema-bhikari. ¿Porqué vuestra sakhi se avergüenza de retirar Su velo delante de un dandi-sannyãsi? Si vuestra sakhi levanta el velo, no hay nada de malo en ello. Así podré predecir. Soy un sannyãsi. No soy un hombre ordinario”.
¡ Cuando Lalitã retiró el velo, de inmediato la forma de syãma-tri-bhanga-lalita emergió y la forma de sannyasa desapareció! Ahora El está parado en una graciosa postura tres veces flexionada, con la flauta, la pluma de pavo real, las ropas amarillas y bellos adornos. Y así los ojos de Krsna se encontraron con los de Rãdhãrãni; una unión de miradas. De inmediato Su temperamento esquivo desapareció. Visãkhã se maravilló: “ ¿Qué es esto?”.
Krishna lila - Gaura lila
Eso es lo que Rãmãnanda Rãya vio cuando Mahãprabhu le mostró Su verdadera forma.
pahile dekhilun tomãra sannyãsi-svarupa ebe tomã dekhi muñi syãma-gopa-rupa
Rãmãnanda Rãya dijo al Señor Caitanya: “Al principio, Te vi aparecer como un sannyãsi, mas ahora Te estoy viendo como Syãmasundara, el pastorcito”. (Cc. Madhya 8.268)
Rãmãnanda Rãya vio a Syãmasundara. En cuanto desapareció la forma de sannyãsi, apareció la forma Syãmasundara de Krsna. Rãmãnanda Rãya es Visãkhã sakhi en el Vraja-lilã, por eso ha visto estas cosas.
tomarã sammukhe dekhi kãñcana-pañcãlikã tãnra gaura-kãntye tomãra sarva anga dhãkã
“Te vi apareciendo como un muñeca dorada, todo Tu cuerpo parecía estar cubierto de un lustre dorado”. (Cc.Madhya 8.269)
tãhãte prakata dekhon sa-vamsi vadana nãnã bhãve cañcala tãhe kamala-nayana
“Ahora veo que estás llevando la flauta a Tu boca y Tus ojos de loto se mueven muy inquietos, debido a diversos éxtasis”. (Cc. Madhya 8.270)
En ese momento, Krsna le dijo a Srimati, “Oh Rãdhe, Tú eres krsna-ãhlãdini. Todos Tus lilãs están creados para Mi placer. Tú no deseas tocar el cuerpo de nadie que no sea Yo. Asimismo, Yo no deseo tocar el cuerpo de ninguna dama que no seas Tú, Rãdhe. A veces voy al kuñja de Candrãvali tan solo para aumentar Tu vãmya-bhãva. De ese modo, Tu temperamento izquierdista es engrosado y Yo obtengo cierto placer de ello. Hoy ha sido expresado el humor más elevado. No podía hallar ninguna otra forma de quebrar Tu desdén, por eso Me coloqué este sannyãsi-vesa y Me convertí en mendicante, prema-bhikari”.
Previamente, cuando Rãdhãrãni estaba llorando, Visãkhã le dijo a Krsna: “ ¡Un día, Tú tendrás que llorar así!”. Y así entonces, El siempre está llorando, en la forma de Mahãprabhu.
Endeudado
Así es como Krsna tiene que llorar. Krsna tiene que llorar y volverse un sannyãsi que mendiga el rãdhã-prema, el amor de Rãdhãrãni. “De otro modo, no puedo saldar la deuda, na pãraye, na pãraye”, -dice Krsna. “Me He endeudado”.
na pãraye ‘ham niravadya-samjuyãm sva-sãdhu-krtyam vibudhãyusãpi vah yã mãbhajan durjaya-geha-srnkhalãh samvrscya tad vah pratiyãtu sãdhunã
“Oh gopis, no puedo saldar Mi deuda por Vuestro servicio inmaculado, ni siquiera en una vida de Brahmã. Vuestra conexión Conmigo está más allá del reproche. Ustedes Me han adorado, cortado todos los lazos familiares, que son difíciles de romper. Por consiguiente, por favor permitan que vuestros gloriosos actos sean vuestra compensación”. (Bhãg. 10.32.22)
Aquí Krsna dice, “No puedo saldar la deuda. Oh gopis, ustedes tienen tal amor por Mí que han roto todas las reglas y regulaciones, todos los principios regulativos Védicos. En lo profundo de la noche, han venido corriendo hacia Mí”. Esto es rãgãnugã-bhakti, sin reglas y regulaciones.
De modo que Krsna se ha endeudado. Y para retribuir esa deuda, El vino en la forma de un sannyãsi. Una forma completamente diferente; sin curvarse en tres partes, sin el bello cabello enrulado. Ahora Su cabeza está rapada, Su ropa amarilla es de color azafrán y está suplicando el rãdhã-prema; esto es rãdhã-bhãva. El tenía que venir en esta forma de sannyãsa; caso contrario, no podía retribuir la deuda. Ahora Krsna Se mueve en esa forma, que es la combinación de Rãdhã y Krsna, Rasarãja-Mahãbhãva. Eso es Caitanya Mahãprabhu.
El humor de una manjari
Así pues, en el interín, Paurnamãsi había ordenado a Vrnda-devi que empleara a todas las mañjaris en decorar el kuñja donde Rãdhã y Krsna Se sentarían a columpiarse. Ahora ellas están adornando el kuñja y columpio para Rãdhã y Krsna. Ese es el mañjari-bhãva-seva. Nuestro humor es este mañjari-bhãva y debemos justamente ofrecer servicio a Rãdhã y Krsna en ese temperamento.
rãdhã-krsna prãna mora jugala-kisora jivana marane gati ãro nãhi mora kãlindira kula keli-kadambera vana ratana-bedira upara bosãbo du’jana syãma-gauri-ange dibo dohãra gale adhare tuliyã dibo karpura-tãmbule lalitã visãkhã-ãdi jata sakhi-brnda ãjñãya koribo sebã caranãravinda sri-krsna-caitanya-prabhur dãser anudãsa sevã abhilãsa kore narottama-dãsa
“La Divina Pareja, Sri Sri Rãdhã y Krsna, son mi alma y mi vida. En la vida o en la muerte, no tengo otro refugio que Ellos.
En un bosque de pequeños árboles Kadamba, en la ribera del Yamunã, sentaré a la divina pareja en un trono hecho de joyas brillantes.
Untaré Sus formas clara y oscura con pasta de madera de sándalo, aromatizada con cuyã y Los abanicaré con una escobilla cãmara. Oh, ¿cuándo contemplaré Sus rostros cual luna?
Tras enhebrar las guirnaldas de flores mãlati, las colocaré alrededor de Sus cuellos y ofreceré tãmbula perfumada con alcanfor a Sus bocas de loto. Con el permiso de todas las sakhis, encabezadas por Lalitã y Visãkhã, serviré a los pies de loto de Rãdhã y Krsna. Narottama dãsa, el sirviente del sirviente de Sri Krsna Caitanya Prabhu, añora el servicio a la Divina Pareja”.
Así pues, ahora Rãdhã y Krsna están sentados en un bello jhulan, columpio.
rãi-kãnu dui basila jhulana ratna maneopari jugala-carane sonar nupura runa-juna runa-juna bãje syãma haste sonar bãlã rãi haste kankana sãje syãma gale vanamãla viraje raji gale mati sãje syãma adhara madhura murãli ‘rãdhã, rãdhã’ boli dake syãma sire mohan cuda rãi sire veni saje premã turã gopi-gana luaraya ãsi milila tataksana carane nupura bandhi duhum gai nãce anuksana pica-kari dvãre jugala gaye bari bindu kori sincane keho dolaya mani keha mrdu mrdu cãmara dulaya keho mrdãnga bajaya kañsara bajaya karatãli lalitã sundari kore arotika pañca-pradipa jali guru-krpã labhi mañjari-bhãve sei lilã lahari heriba vã kahe
Rãdhã y Krsna están sentados en un columpio, mientras las gopis Los hamacan. Sus pies están adornados con tobilleras de oro, que producen un sonido tintineante, ‘runa-juna runa-juna’. En la mano de Syãma hay una ajorca de oro. Asimismo, en la mano de Rãi, Rãdhã, hay un brazalete de oro. Syãma lleva una guirnalda de flores silvestres alrededor de Su cuello. Y similarmente, el cuello de Rãdhãrãni está adornado con un collar de perlas. Krsna sostiene una flauta ante Sus labios. El dulce canto de la flauta es un llamado, rãdhe rãdhe, eso eso Rãdhe: ‘ ¡Oh Rãdhe, oh Rãdhe. Ven, ven Rãdhe!’. Yasodã-mãtã ha atado el rizado cabello de Krsna muy bellamente y el cabello de Rãdhãrãni cuelga en una trenza. En ese momento, llegaron todas las demás gopis y las tobilleras de sus pies producían un sonido tintineante. Ahora las gopis están bailando y cantando las glorias de Rãdhã y Krsna. Algunas traen agua, otras se ocupan en hamacar el columpio y otras más se ocupan en abanicar con la cãmara. Algunas están tocando la mrdãnga, otras las karatãlas y otras más, baten palmas. Lalitã-sundari está ofreciendo pañca-pradipa arotika. ¿Cuándo será que por la misericordia de mi guru, serviré a Rãdhã y Krsna en el humor de una mañjari?
