Sadhana Bhakti - La Escencia Mística
Nama Kirtan o el Canto del Santo Nombre
“No hay conocimiento tan puro como el Nombre. No hay voto más poderoso. No hay meditación más efectiva, ni fruto más grande que el alcanzado por medio del Nombre. No hay mayor renunciación ni paz mayor. En este mundo no existe actividad más piadosa que tomar el Nombre. No existe proceso espiritual más rápido que el Nombre. El Nombre es la liberación más elevada, la libertad máxima, el destino supremo, el punto de no más búsqueda. El Nombre es la devoción más elevada, la inclinación más pura del jiva. El Nombre es el Amor más elevado y el recuerdo directo del Señor. El Nombre es la Causa de todas las causas, es el Señor Supremo, el más adorable, la forma del Guru para llevarlo a uno al Señor”. (Bhaktivinoda Thakur)
krite yad dhyayato vishnum tretâyâm yajato makhaih dvâpare paricaryâyâm kalau tad dhahi-kîrtanât
“Cualquier resultado que era obtenido en Satya-yuga por meditar en Vishnu, en Treta-yuga por realizar sacrificios y en Dvâpara-yuga por servir los pies del loto del Señor, se puede lograr en Kali-yuga, simplemente por cantar el mahâ-mantra Hare Krsna”. (SB 12.3.52)
Esta importancia de cantar el maha mantra Hare Krsna se recalca infinidad de veces en El Srîmad Bhâgavatam. En el Canto II, 1.11, por ejemplo, Sukadeva Goswami le dice a Maharaj Pariksit: “Mi querido rey, si uno se apega espontáneamente a cantar del maha mantra Hare Krsna, debe entenderse que ha alcanzado la más alta Perfección”. Así pues Sukadeva Goswami recalca especialmente que a aquel que ha llegado al estado de cantar el mantra Hare Krsna con determinación y constancia, debe considerársele como si hubiera pasado ya todas las pruebas de las actividades fruitivas, la especulación mental y del yoga místico.
Lo mismo confirma Krsna en El Adi Purana al dirigirse a Arjuna: “Se debe considerar que cualquiera que se ocupa en cantar Mi nombre trascendental está siempre asociado Conmigo. Y francamente puedo decirte que dicho devoto Me adquiere muy fácilmente”.
En El Padma Purana también se afirma que: “El cantar del maha mantra Hare Krsna está presente únicamente en los labios de una persona que por muchos nacimientos ha adorado a Vasudeva”. Además se dice: “No hay ninguna diferencia entre el Santo Nombre del Señor y el Señor Mismo. Por ello, el Santo Nombre es tan perfecto como el Señor Mismo en plenitud, pureza y eternidad. El Santo Nombre no es una vibración sonora material, ni tampoco tiene contaminación material alguna”. Por consiguiente, aquel que ha fallado en purificar sus sentidos no puede cantar sin ofensas el Santo Nombre. En otras palabras, los sentidos materialistas no pueden cantar apropiadamente el mantra Hare Krsna. Mas, al emprender este proceso de cantar, a uno se le da la oportunidad de purificarse realmente, tanto, que muy pronto puede cantar sin ofensas.
Sri Caitanya Mahaprabhu ha recomendado que todos canten el mantra Hare Krsna para limpiar el polvo de su corazón. Si el polvo del corazón se limpia, entonces se puede comprender realmente la importancia del Santo Nombre. Para las personas que no están inclinadas a limpiar el polvo de su corazón y que quieren mantener las cosas tal como están, no es posible lograr el resultado trascendental por cantar el mantra Hare Krsna. Por lo tanto, a uno se le debe animar a desarrollar su actitud de servicio hacia el Señor, puesto que esto lo ayudará a cantar sin ninguna ofensa. Y así, bajo la guía de un Maestro Espiritual, al discípulo se le entrena simultáneamente para que rinda servicio y al mismo tiempo cante el maha mantra Hare Krsna. Tan pronto como uno desarrolla una actitud espontánea de servicio, inmediatamente puede comprender la naturaleza trascendental de los Santos Nombres de Krsna.
Srila Krsnadasa Kaviraja nos comenta el intercambio entre Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu y Sarvabhauma BhattAcarya: “Luego el BhattAcarya le preguntó a Sri Caitanya Mahaprabhu: ‘¿Qué elemento es el más importante en la ejecución del Servicio Devocional?’. El Señor contestó que el elemento más importante es el canto de los Santos Nombres del Señor“. (Cc. Madhya 6.241)
1. EL CANTO DE LA JAPA MALA
El mahâ mantra Hare Krsna es el yuga-dharma-nâma, o proceso de Autorrealización destinado especialmente para esta era de Kali-yuga. Y fue entregado por Sri Caitanya Mahâprabhu para todas las almas caídas, calificadas o no. La única condición para recibirlo es la FE (sraddhâ). Japa yajña, es el sacrificio más elevado y la práctica espiritual por excelencia.
El maha mantra puede usarse tanto para “japa” como para “kirtana”. Cuando un mantra o himno se canta suave y lentamente, se le llama “japa”, y cuando el mismo mantra se canta en voz alta, se llama “kirtana”. Así, cuando uno practica japa es para su propio beneficio y cuando se ejecuta kirtana es para el beneficio de todos los que escuchan.
Los devotos que han tomado iniciación de un Maestro Espiritual genuino en el Movimiento para la Conciencia de Krsna, hacen el voto de cantar todos los días, un mínimo de dieciséis rondas, en una mala que tenga ciento ocho cuentas. Uno debe cantar su número prescrito de rondas en las circunstancias más favorables que pueda encontrar, siguiendo en lo posible, las instrucciones respecto a su uso. Durante un viaje o en la realización de diversos servicios, se puede ser menos estricto; pero el principio básico es que uno debe cantar tantas rondas como pueda, de preferencia, las 24 horas al día. Srila Prabhupad dijo: “Si alguien no puede completar el número fijo de rondas que se le ha asignado, debe considerarse que se encuentra en una condición enferma de vida espiritual”. (Cc. Antya 11.23, significado)
Todos deben cumplir estrictamente sus votos de cantar las dieciséis rondas diarias. Si alguien está ocupado en otros servicios y no puede completar la rutina regular del canto, debe terminarla al día siguiente, reduciendo sus actividades de dormir, comer o cualquier otra para su propio disfrute. Como el canto del Santo Nombre lo lleva a uno hacia la asociación directa con el Señor, debe estar muy limpio y vestido apropiadamente mientras canta, con kunti-mala alrededor del cuello y tilaka-Vaisnava en su cuerpo. También debe lavar regularmente su bolsa de japa. Trate su rosario con respeto y siempre manténgalo limpio. Evite tocarlo con las manos sucias, que no las ha lavado después de comer, evacuar o tocar objetos sucios como la boca, pies o partes privadas. En lo posible, evite ingresar las cuentas al baño. Si accidentalmente trató mal su rosario, puede tocarlo con su cabeza y orar pidiendo perdón.
2. POSTURA, LUGAR Y TIEMPO
El maha-mantra Hare Krsna, puede cantarse en cualquier lugar y en cualquier momento recordando primeramente al Maestro Espiritual con FE y eso traerá, muy pronto, buenos resultados. Aun así, mientras uno canta el mantra Hare Krsna, debe seguir los principios regulativos.
Entonces mientras uno esté sentado y canta, debe mantener su cuerpo derecho, lo cual le ayudará en el proceso de cantar; de otro modo puede sentir sueño. Srila Prabhupad era muy estricto acerca de cómo los devotos se comportaban mientras cantaban. En una ocasión, mientras cantaba japa con un grupo de devotos, él le exigió a uno de ellos: “¡Siéntese bien!”. Mientras canta japa, debe sentarse con su espalda erguida y sus piernas cruzadas y cubiertas, no extendidas. No se eche mientras canta japa. También se recomienda que se siente en una asana. Debe cantar japa frente a una Deidad del Señor Krsna o Visnu, en un Templo del Señor (o cualquier otro lugar donde se le adora). Frente a una planta de Tulasî o a orillas de un río sagrado, tal como el Ganges. Cante en lugares bien iluminados y en lugares sagrados, no en lugares impuros (como un crematorio).
El mejor momento para cantar es muy temprano por la mañana, de preferencia durante el Brahma-muhurta. Concéntrese plenamente en la vibración sonora del mantra, pronunciando correctamente cada nombre y gradualmente su velocidad al cantar se irá incrementando en forma natural. No se preocupe mucho por cantar rápido, lo más importante es escuchar. Trate de retirar la mente de los objetos de los sentidos, concentrándose exclusivamente en la vibración sonora del mantra, medite en su significado y manténgase imperturbable ante otros pensamientos o situaciones externas. Al concentrarse plenamente en las sílabas del Santo Nombre, usted va a ir comprendiendo paso a paso la forma, las cualidades y los pasatiempos del Señor Supremo.
Como se dijo antes, no hay restricción en cantar el Santo Nombre. Uno puede cantarlo suavemente cuando está caminando o yendo en bus, cuando está trabajando con las manos o descansando. Incluso cuando se está bañando también puede cantar el Santo Nombre de Dios, Krsna, y de Su Energía Hara, lo que le traerá “la Comprensión Espiritual”.
3. NÂMABHASA O LA SOMBRA DEL SANTO NOMBRE
Namâbhasa significa una conexión débil con el Santo Nombre. No conlleva el humor del servicio ni el ánimo de la ofensa. Se halla en medio de ambos, aunque en una posición más ventajosa que el namâparadha, siendo una puerta al Suddha-nâma. Es menester volvernos ansiosos por servir al Nombre, nuestro amo y amigo. Namâbhasa se puede clasificar en cuatro categorías:
3.1. Sânketyam: Significa cantar el Santo Nombre indirectamente; es decir, haciendo referencia a otro objeto o persona, como en el caso de Ajamila que exclamó: “¡Nârâyana!” refiriéndose a su hijo.
3.2. Parihâsya: Significa cantar el Santo Nombre en son de broma. Ya sea cuando alguien le pregunta a uno en tono jocoso si canta el Nombre, o cuando tratan de ridiculizar a los devotos repitiendo el mantra.
3.3. Stobha: Es el uso del Santo Nombre con alguna otra intención, como el entretenimiento musical o literal. A veces las letras del Nombre pueden usarse como códigos o palabras técnicas. Srila Jiva Gosvâmî ha aprovechado de ello en su harinâmâmrita-vyâkarana. A veces, los métodos de mridanga utilizan nombres como “goura nitai” u otros para representar diversos toques.
3.4. Hela: Significa cantar desatenta, descuidada y negligentemente.
Srila Haridas Thakur también mencionó tres clases de falta de atención:
a) Indiferencia o falta de atracción: Incluso si uno canta 64 rondas pero no tiene ni una gota de gusto por el Nombre, ese canto es apático y no otorga Prema. Los Vaisnavas buscan cantar apropiadamente en lugares protegidos de la influencia material, lo cual despertará su atracción por el Santo Nombre. Eventualmente, en ausencia de las condiciones ideales uno puede cubrir sus sentidos sujetos a perturbación (ojos, oidos) con un paño o algo similar. Gradualmente nacerá la atracción por la dulzura del Nombre.
b) Pereza: Si uno canta con la mente flácida o interrumpe su canto antes de terminar su ronda, es pereza. Se debe seguir los pasos de los Vaisnavas que no desperdician su tiempo en actividades materiales y fijan su mente en el canto del Santo Nombre; conquistando la inercia y la dejadez; y con determinación terminará sus rondas todos los días, incrementando su concentración.
c) Distracción o atracción hacia otros objetos: Debido a la atracción por el sexo opuesto, el deseo de ganancia, victoria, éxito material, posición y propensión a engañar, uno estará naturalmente desatento al canto del Santo Nombre. Estas obsesiones pueden eliminarse por seguir el comportamiento Vaisnava, observando los días de ayuno como ekâdasîs y festividades Vaisnavas; concentrándose en esas ocasiones en actividades devocionales como Sankîrtana, escuchando las Escrituras de labios de los Vaisnavas puros en compañía de los sirvientes del Señor en el lugar sagrado (Dhâm); así, la mente se regocijará probando la verdadera dulzura y desplazará los deseos materiales.
4. NAMAPARADHA O LAS OFENSAS AL SANTO NOMBRE
Se menciona en el Padma Purâna que existen diez clases de ofensas namâparadha que debemos tratar de evitar en el canto del mahâ-mantra Hare Krsna. Estos dos tipos impropios de canto surgen de nuestras tendencias a la explotación y a la indiferencia. Debemos cantar el Nombre con un espíritu de servicio y evitar las diez ofensas.
“El sonido divino del Nombre Puro (suddha-nâma) se origina en Vraja, Goloka, el mundo espiritual; más allá del alcance de la ilusión, mâyâ. Por esta razón, el canto en el nivel ofensivo, se considera repetición de las sílabas, nâma-akshara, donde no está presente su esencia espiritual” (Bhaktivinoda Thakur). Por tanto no está de ninguna manera en el nivel del Suddha-nâma, que otorga Prema-bhakti. Existe una descripción minuciosa de las ofensas más graves con historias compiladas en el libro “El corazón de Krsna” escrito por Su Divina Gracia Bhakti Promode Puri Maharaj.
4.1. Sâdhu-ninda/satam-ninda. Irrespetar a las personas santas:
Entre los Sâdhus, los Vaisnavas son los más queridos por el Señor Krsna; por lo cual el Vaisnavâparadha o blasfemar, injuriar o criticar a los Vaisnavas, que son agentes de la difusión de la grandeza y nobleza del Señor Supremo se considera la ofensa más grave. Sri Caitanya Mahâprabhu definió ésta como la ofensa del elefante loco, capaz de destrozar la enredadera del jardín devocional. Si deshonramos a Sus agentes, entonces el Nombre queda insatisfecho. Ninda significa animosidad o malicia. Si acaso ocurriera esta ofensa, uno debe sentirse arrepentido, reconociéndose bajo y tal como uno busca agua cuando se está quemando con el fuego, uno debe buscar al Vaisnava y arrojarse a sus pies ofreciéndole reverencias y alabanzas. Si él no estuviera satisfecho, uno debe insistir en tratar de satisfacerlo en todos sus deseos.
4.2. Sivasya srî-vishnor ya iha guna-namâdi-sakalam. Considerar otras entidades vivientes, como los semidioses, independientes de Krsna:
Los semidioses y sus nombres, incluyendo Siva o Brahma jamás deben ser considerados iguales, con poder equivalente, independientes o superiores a Krsna. Vishnu es el Principio Supremo, no sujeto a dualidad, con una existencia eterna más allá de las modalidades de la naturaleza material. Tampoco ha de considerarse el Nombre, Forma, Cualidades o Pasatiempos del Señor como diferentes de Él.
4.3. Guror-avajña. Desobedecer al Guru o ser negligente con sus instrucciones:
Este es también Sâdhu-ninda. Uno debe aceptar como Guru (siksha/diksha) a algún devoto puro de Krsna que haya conquistado sus sentidos e inquirir de él con sumisión, estando dispuesto a obedecerle como amo y señor. Sus órdenes deben ejecutarse con premura y alegría. Krsna dice: “Yo Mismo soy el Acarya. No piensen que el Guru es un ser humano común. Yo resido dentro del corazón de Gurudeva con todas Mis partes y porciones, para beneficiar al discípulo”.
4.4. Sruti-Sastra ninda. Blasfemar o minimizar la autoridad de los Sastras:
No debemos ofender la Literatura Védica o aquella que nos instruye acerca de Dios, de Sus devotos y nos muestra el Bien Eterno. Esta literatura nos enseña acerca de las glorias del Santo Nombre y ofenderla es una ofensa al Nombre. Si uno incurre en esta ofensa debe rectificarse usando su misma boca ofensiva para glorificar la Literatura Védica y a los devotos que siguen sus instrucciones.
4.5. Artha-vada. Dar alguna interpretación al Santo Nombre:
El sonido trascendental está más allá de la creación material. El uso de algún diccionario, tratado gramatical o cabalístico no limitará o calificará a esta encarnación sonora del Señor. Krsna es inseparable de Su Nombre.
4.6. Hari-namni kalpanam. Considerar las glorias del Nombre como imaginarias o exageraciones.
No habiendo fin a las glorias del Santo Nombre es imposible sobreestimarlo, pues es idéntico a Krsna. Ninguna clase de invención puede aproximarse a la punta de Sus pies de loto. Incluso Su canto distraído puede otorgar todos los resultados de karma y jñana.
4.7. Namno balad yasya hi papa-buddhir. Cometer actividades pecaminosas con la idea de contrarrestarlas mediante el canto del Santo Nombre o realizarlas cobijado en Su fuerza o poder.
No podemos tratar de utilizar el Nombre para nuestro servicio, puesto que estando por encima de Mâyâ, el verdadero Nombre no se hará presente. El pecado premeditado es vikarma (con su respectiva reacción grave) y provoca miedo, lamentación y muerte. Cuando este pensamiento acude sin ser llamado, como un ladrón, uno debe invocar en voz alta a los Vaisnavas puros, guardianes de la devoción y buscar su asociación y servicio, que espanta a los ladrones del Bhakti.
4.8. Dharma-vrata-tyâga-hutâdi-sarva-subha-kriyâ-sâmyam. Considerar el canto del Santo Nombre al mismo nivel que las actividades piadosas.
El canto del Santo Nombre no se compara con la caridad, la penitencia, el peregrinaje o las actividades fruitivas (karma-kanda); y mucho menos debe ser usado como una forma de ganarse la vida. La posición trascendental del Nombre es absoluta y suprema y nada se le aproxima. No es una escala en el viaje del alma, sino el medio (la etapa del Sâdhana) y el fin simultáneamente.
4.9. Asraddhadhane vimukhe’pi asrinvati. Instruir sobre las glorias del Nombre a los impíos:
No debe entregarse el Nombre a los infieles, o prematuramente a quienes carecen de suficiente inteligencia o información sobre el tema. Tampoco entregarlo sin estar inspirado, o impulsado por el ánimo de posición, reconocimiento, o de volverse un Guru o un predicador famoso. Para recibir el Nombre, lo mínimo que se requiere es Fe. El infiel que lo recibe cometerá ofensas y se perjudicará espiritualmente; todo eso provocado por quien le entregó el Nombre. Al tratar de beneficiar a alguien con el Santo Nombre, uno debe actuar bajo inspiración, conduciendo al receptor hacia el abandono de la mentalidad pecaminosa y al crecimiento de su Fe, para hacerlo digno receptor.
4.10. Aham mameti. Mantener apegos materiales.
Creer yo soy el cuerpo y todo lo que le pertenece es mío, es lo contrario a atma-nivedanam, la rendición. Al rendirse al Santo Nombre, uno debe dejarse guiar por Él y no quedar anclado como un bote a algún prejuicio, adicción o demasiada afinidad corporal; puesto que al cantar, como al remar, uno se movería simplemente en torno al ancla. Debemos estar abiertos a la transformación que el Nombre provocará en nuestro sistema mental. Debemos tomar al Nombre de una forma amigable y afectuosa. Él es nuestro único objeto de Amor. El Nombre nos llevará a nuestro verdadero y dulce hogar y es nuestro dulce Guardián. Krsna es el ejecutor y Controlador Supremo.
5. EL PAÑCHA TATTVA MAHÂ-MANTRA
(bhaja/jaya) srî-Krsna-caitanya prabhu nityânanda srî-advaita gadâdhara srîvâsâdi-gaura-bhakta-vrinda
“(Adoro/Gloria) Ofrezco mis reverencias a Sri Krsna Caitanya, Prabhu Nityânanda, a Sri Advaita, a Gadadhar Pandit, a Srivas Thakur y a todos los demás en la línea de la devoción de Gaurânga”.
Como predicadores del Movimiento para la Conciencia de Krsna, ofrecemos nuestras reverencias primero a Krsna Caitanya Mahâprabhu cantando este Pañcha-tattva mantra y luego cantamos el maha mantra.
“Las diez ofensas que se señalan al cantar el maha-mantra Hare Krsna, ya no son consideradas al cantar el Pañcha-tattva mantra. Srî Caitanya Mahâprabhu es conocido como Mahâ-vadanyâvatâra, la encarnación más magnânima, porque Él no considera las ofensas de las almas caídas. Así es que, antes de cantar el maha mantra Hare Krsna, primero debemos refugiarnos en Srî Caitanya Mahâprabhu para obtener el beneficio pleno del canto del maha-mantra Hare Krsna, lo cual será muy beneficioso y efectivo”. (Srila Prabhupad)
6. EL SRÎ MAHÂ-MANTRA
Hare Krsna Hare Krsna, Krsna Krsna Hare Hare Hare Râma Hare Râma, Râma Râma Hare Hare
Este mahâ-mantra es idêntico a la Suprema Verdad Absoluta y también al mantra Vêdico Om, en cuya sílaba se encuentran estas tres letras: a-u-m: a es Krsna, u es Râdhâ y m es el jîva, la entidad viviente.
Cuando cantamos el mahâ-mantra, estamos exclamando: “¡Hey Hare! ¡Hey Krsna!, ¡Hey Hare! ¡Hey Krsna!, ¡Hey Krsna! ¡Hey Krsna!, ¡Hey Hare! ¡Hey Hare!, ¡Hey Hare! ¡Hey Râdha-ramana!, ¡Hey Hare! ¡Hey Râdha-ramana!, ¡Hey Râdha-ramana! ¡Hey Râdha-ramana!, ¡Hey Hare! ¡Hey Hare!”. (Bhaktivinoda Thakur)
“Al comienzo, este canto es como el llanto desesperado de un niño que llama a su madre. El sâdhaka debe considerarse a sí mismo como descalificado, ofensivo y desamparado, para aceptar humildemente como único refugio el Santo Nombre de Srî Râdhâ y Krsna: ‘¡Por favor Sus Señorías ocúpenme en Su servicio!’ El Servicio Devocional es la vida y alma del devoto. Luego, en un nivel más avanzado, cuando cantamos Hare, debemos recordar a la personalidad que roba la mente y el corazón de Krsna y lo controla; y debemos recordar cómo lo controla. Cuando Ella va a cocinar en Nanda-bhavana, Krsna siempre la sigue; podemos recordar los dulces pasatiempos que ocurren entonces y cómo nuestros Gosvâmîs han descrito y explicado estos pasatiempos. Cantando Hare Krsna puramente, todos estos pasatiempos se pueden manifestar en nuestros corazones”. (Bhaktivinoda Thakur)
