Dictamen Preliminar acerca del Rasa
Ahora nos empeñaremos en decidir acerca del Rasa. ¿Qué es el Rasa? La respuesta es que éste es Bienaventuranza. La principal característica del Rasa será que es algo imperecedero. Es eterno. En este caso, alguna duda surgirá respecto a ya que el origen del Rasa se encuentra fuera de la aplicación del Bhâva, entonces no existía con antelación a la aplicación, y cuando la aplicación cese, éste no existirá. Entonces, ¿cómo puede ser llamado eterno y cómo puede ser considerado indivisible? Su solución es que el carácter del Rasa del cual estamos dictaminando aquí no tiene comienzo ni fin. Los Sthâyi (permanentes) bhâvas, vibhâva, anubhâva y sanchâri bhâva, que son los ingredientes del Rasa son eternos y su aplicación es también eterna. En donde existe el Chit Vastu, ahí existe el Rasa eterno. De la misma forma en que Dios, Quien es esencialmente Chit y también la jiva y Vaikuntha son eternos, así mismo el Rasa es eterno. Por esta razón, el Upanishad dice: «Ese Ser Final es Rasa-Swarupa. Por alcanzarLe, la jiva se llena de gozo». Tras adquirir el Prema, el rasa que la jiva obtiene, descansa eternamente con el principio del Prema y éste surge únicamente en el caso de alguna jiva afortunada. El descubrimiento de una relación eterna de la jiva con Dios da el surgimiento al Rasa.
Los retóricos ordinarios han mencionado alguna clase de Rasa. ¿Cuál es ese Rasa? Es un Rasa material. La jiva condicionada ha aceptado el cuerpo material, y en éste todos los siguientes, el ego, el intelecto, el corazón, la mente son tattwas separados. Con base en esta vanidad nosotros nos consideramos hombres o mujeres, y por medio del intelecto pensamos acerca del bien o del mal respecto a ésta. A través del corazón sentimos tanto placer como dolor. Con la mente estamos conscientes de la materia y meditamos sobre esto. Así, la pregunta surge, ¿si la jiva que se ha vuelto condicionada, ha adquirido recientemente estos cuatro aspectos, o en el tattwa principal se encontraban latentes las semillas puras de estas verdades? La respuesta es que estos no son tattwas nuevos. La jiva que es esencialmente chit, tiene vanidad pura de que ella es sirvienta eterna de Dios y posee tales síntomas de acuerdo a su naturaleza particular. Tal vanidad toma recurso de la vanidad pura de la jiva, cuya naturaleza es únicamente chit. Al tomar el chit-swarupa, ella ha adoptado el sentimiento de determinar lo correcto e incorrecto y también el intelecto puro para disfrutar la alegría. Ella tiene el conocimiento de que Dios es el Ser Final y aceptándoLe como Vishaya, la jiva adquiere una mente capaz de meditar. Pero al llegar a tener contacto con la materia, éstos se han convertido en el cuerpo burdo y la mente materiales, y por ello aquellas propensiones originales puras se han vuelto impuras. Por lo tanto, ese Rasa que tomando al chit-swarupa era antes un bhâva puro, ha sido pervertido por su reflexión impura, y tal rasa impuro ha sido considerado por los retóricos como rasa. Por ello, el Rasa es uno, cuando permanece en su estado puro eterno es éxtasis y alegría, pero cuando permanece en el estado material es placer o dolor que surge de la materia. Por esta razón, el nombre, la relación, la acción, el proceso y el fruto que serán notorios en el rasa burdo material como es el que tratan los retóricos, también se encuentra en el estado puro del chit rasa. Por eso, la distinción de clase del jada rasa no puede ser aceptada, mas sólo su naturaleza lo es. El chit rasa es eterno. El rasa material es temporal. El chit rasa es saboreable, mientras que el jada rasa es abominable. El Vishaya y el Ashraya del chit rasa es Dios y la jiva respectivamente, y el del jada (material) rasa es la despreciable belleza del cuerpo y la mente materiales. El Swarupa del chit rasa es éxtasis y el del jada rasa es el placer material y el dolor. Para dictaminar respecto del rasa, no es necesario aplicar implicaciones metafóricas acerca de la palabra. Su significado fundamental puede consumar tal trabajo. Si no fuera así, entonces el Srimad Bhagavat no hubiera podido describir en su totalidad el Krishna Lila como el Rasa final. En este mundo, en el feo proceso del Srinagar Rasa del héroe y la heroína, en la conducta del padre y el hijo, en el trato mutuo egoísta entre amigos y parientes, en la pervertida relación recíproca del amo y el sirviente, etc., el Rasa que es notorio y del que tratan los retóricos, es la reflexión impura y repugnante del Rasa; aun así, éste le ha mostrado a la jiva condicionada, todos los síntomas, ingredientes necesarios, formas de trabajo y procesos del Rasa puro. La razón es que tal Rasa es evidente por sí mismo. Por lo tanto, ¿cuál otro podría exhibir estos síntomas? El Rasa, al ser la forma de la bienaventuranza última puede mostrar todas sus características, cualidades y síntomas, incluso en su estado pervertido. Por eso, no es difícil describir el Rasa por su propio significado primario. Al escuchar estos síntomas, quienes desean promover el Rasa puro deben ser cuidadosos para que todos los malos elementos del jada rasa no entren en el Rasa que desean alcanzar. Las personas que pertenecen a algunas sectas depravadas toman recurso en el rasa material, como pretexto para animar el Chit Rasa. Esto únicamente ayuda a que las personas se desvíen. Por hacer esto, la caída de las personas es inevitable. En el cuerpo espiritual adquirido a través del sâdhan, el Rasa puede ser animado. De ninguna otra forma es posible establecer el Rasa en el cuerpo material. Algunas sectas tratan de originar el Srinagar Rasa por hacer contacto con hembras. Pero esto únicamente acarrea su desgracia. Ellos ejecutan lo que está prohibido. Y por ello, terminan en una caída completa. Por lo tanto, el aspirante siempre debe ser cuidadoso. No debe escuchar los malos consejos de los ‘así llamados’ predicadores religiosos que son indulgentes en gratificar sus sentidos. Quienes han adquirido el Prema sin adulteración por abstenerse del placer material tienen derecho a cultivar el Rasa. Si quienes no han adquirido el rati puro y la abstinencia de los objetos materiales, tratan de cultivarlo, terminarán en un gran fracaso y sólo continuarán empeñados en prácticas equivocadas. El sentimiento natural de una persona que ha adquirido el Prema es el Rasa. El dictamen del Rasa es únicamente la descripción de cómo se ha llegado a varios sentimientos. El Rasa no es parte del Sâdhana. Por eso, si alguien dice, ‘ven, te enseñaré el rasa’, entonces será su maldad y estulticia. Los siguientes cinco bhâvas son notorios por separado en el Rasa: 1) el sthâyi bhâva, 2) el vibhâva, 3) el anubhâva, 4) el bhâva Sâttwico, y 5) el Sanchari o Vyabhichari bhâva. El Sathâyi bhâva es la raíz del Rasa. El Vibhâva es la causa del Rasa. El Anubhâva es el efecto del Rasa. El bhâva Sâttwico es la expresión externa. Y el Sanchari o Vyabhichari bhâva ayuda al Rasa. El Vibhâva, el Anubhâva, el Sâttwico y el Vyabhichari bhâvas hacen del Sthâyi (permanente) bhâva saboreable al convertir éste en Rasa. Esto será plenamente ilustrado en los lugares apropiados. Pero mientras el aspirante no llegue a saborear el Rasa, éste no será comprendido por él. El Rasa no es tema del conocimiento, sino del sabor. El inquirir y colectar, son los asuntos preliminares del conocimiento. A menos que éstos sean completados, el sabor, el cual es la culminación del conocimiento no es posible. A lo que llamamos conocimiento preliminar, es ya sea inquirir o colectar, mas no es sabor. Sin saborear el Rasa, éste no puede desempeñar su papel.
Primero dictaminaremos acerca del Sthâyi bhâva. Manteniendo bajo control a todos los otros bhâvas, el bhâva que domina sobre los otros se le llama Sthayi bhâva. El rati que se encuentra en una persona que ha alcanzado el estado de bhâva es afecto sincero por Krishna y cuando hasta cierto punto, éste se vuelve profundo, puede ser Sthayi bhâva adecuado para el Rasa. Aun cuando este rati, al trascender su propio límite, es decir, su singularidad sin mezcla ha colocado su pie en el compartimiento del Prema, aun así será denominado como rati, debido a que el Prema es infinito y no es conocido bajo la categoría del rati, en ninguna circunstancia. En alguna etapa, el Prema, al incorporar la culminación del Rasa, se revela a sí mismo. En ese caso, debe entenderse que el rati ha avanzado. Las personas en quienes el rati ha crecido, ya sean Sâdhakas o Siddhas están capacitados para saborear el Rasa. El significado de utilizar el término Sâdhaka es el siguiente: en algunas personas existe crecimiento del rati, pero los obstáculos no han acabado. Así que se le denomina Sâdhaka o en la etapa ascendente del Prema. Cuando él obtenga constancia, sabor y profundo apego, su obstáculo gradualmente será removido. Incluso si el apego por la materia desaparece, mientras él viva, su contacto con la materia permanece. Por virtud de la misericordia de Krishna eso también pronto se va. El contacto con la materia o el cuerpo es llamado obstáculo. Mientras exista tal obstáculo o mal, la jiva no puede obtener la consumación del Vastu. Mas si su rati ha ascendido a la etapa del Prema, ella entonces se vuelve capacitada para saborear el Rasa y por ello el swarupa siddhi toma lugar.
El rati adquirido, con el nombre de Sthâyi bhâva se vuelve saboreable por medio de los otros cuatro bhâvas, como el Vibhâva, el Anubhâva, el Sâttwico y el Vyabhichari y tan pronto como comienza a ser saboreable, éste acepta cinco clases de naturaleza separada que son las características del Vibhâva. Las cinco clases de naturaleza son las que siguen: 1) Shânta Swabhâva. 2) Dâsya Swabhâva. 3) Sakhya Swabhâva. 4) Vâtsalya Swabhâva. Y 5) Madhura Swabhâva. Estas cinco clases de naturaleza original permanecen en Vibhâva. El Vishaya y el Âsraya (en donde el rati trabaja) están incluidos en el Âlambana. Las cinco clases arriba mencionadas de naturaleza están relacionadas al Vishaya y al Asraya. El rati al saborear su propio rasa, admite la naturaleza del Vishaya y del Asraya. Por el poder específico de Dios, Quien posee poder infinito inescrutable, estas cinco clases de naturaleza siguen al Vishaya y al Asraya, creando variedad en el Rasa. Al aceptar estas cinco clases de naturaleza, el rati se hace quíntuplo. 1) Shanta rati. 2) Dasya o Prita rati. 3) Sakhya o Preyo rati. 4) Vatsalya o rati compasivo. Y 5) Kânta o Madhura rati.
De acuerdo a la naturaleza del Vibhâva, el rati se vuelve quíntuplo. El Vibhâva es predominante o el principal ingrediente en el papel del rasa. Por esta razón, las cinco clases de rati son llamadas como el rati principal. Estos Sanchari bhâvas, etc., siendo de ayuda para el rasa son considerados como ingredientes secundarios. Los otros siete estados relativos al Sanchari bhâva, entran en la naturaleza del rati y lo dividen, es entonces que el rati secundario se vuelve séptuplo. Es decir: 1) Hâsya-Hâsa rati (risa). 2) Adbhut-Vishmoy rati (sorpresa). 3) Veer-Utsâha rati (energía o bravura). 4) Karuna-Shoka rati (aflicción). 5) Roudra-Krodha rati (ira). 6) Bhayâ-naka rati (terror). Y 7) Bibhatsa-Jugupsâ rati (disgusto). En verdad la naturaleza principal del rati es sólo quíntuple. Para ayudar a la variedad de la ejecución del rati principal, los arriba mencionados siete ratis trabajan como secundarios. Donde el Bhakti rasa se ejecuta, ahí en ocasiones uno o a veces más de un rasa secundario también trabajan. Aun cuando los rasas secundarios no tienen permanencia, sin embargo, se debe admitir que ellos poseen síntomas separados de rasa. Por ello, en cada uno de estos rasas secundarios, como el Hasya (la risa), etc., son notables los síntomas del sabor combinado del Sthayi bhâva, el Anubhâva y el Sanchari bhâva. Los retóricos versados con la verdad material en principio han descrito cada uno de estos como rasa. Pero éstos flotan como secundarios en la facultad del corazón. En la división sur y norte del Srî Bhakti-Rasamrita Sindhu grantha, su permanencia y operación han sido suficientemente descritas. En el Krishna Rasa devocional, las arriba mencionadas siete clases de rasa secundarios, también son saboreables, debido a que éstos alimentan al rasa principal del Krishna Lila. En el Vyabhichari o Sanchari bhâva en el Krishna-bhakti rasa, siete rasas, como Hâsya, etc., son incluidos. Al debido tiempo, ellos surgen y como olas incrementan la belleza del océano del Rasa y realizan su nutrición. Algunos, incapacitados para penetrar en el Rasa Tattwa trascendental, pueden cuestionar que el Hâsya (la risa), el Vismoy (la sorpresa) y el Utsaha (el coraje o energía, pueden ser incluidos en el Rasa puro, pero, ¿cómo el dolor, la ira, el temor y el disgusto pueden entrar en el Rasa que es éxtasis nectáreo, sin temor ni aflicción? Con esto, ellos tratan al Rasa como algo material. La respuesta es que en la variedad del Rasa-Tattwa, que es esencialmente bienaventuranza, cada ingrediente es gozo y no dolor material. ¿De dónde han surgido, el dolor, la ira y el disgusto que son censurados en el mundo material? El mundo material no tiene una existencia separada. Es únicamente una reflexión malsana del Chit Jagat. En lo Ideal, todo lo que existe es puro y conducente al bien. Todo aquí es reflejado como malo. Así mismo, la reflexión de las virtudes que llevan a cabo un bien eterno ahí, son tomadas aquí como virtudes, mas aquellas que de una forma negativa están haciendo el bien allá, pero estando reflejadas aquí producen mal, como tales son consideradas pecados. Por ejemplo, el terror y el dolor relativos a Krishna, están haciendo allá un indescriptible bien al alimentar el Rasa, cuya característica es Ananda puro. Tal término al estar reflejado aquí significa un mal futuro para las jivas. Debe saberse que en la morada espiritual, todas las virtudes encuentran su culminación final en el Supremo Señor Krishna. Mas aquí esos sentimientos que han sido reflejados, únicamente causan la gratificación de los sentidos. Aquí el mundo produce mal y es transitorio. Por ello, allá los tattwas reflejados de aquellos que nutren la alegría y la felicidad de una forma negativa, producen un sufrimiento directo en el mundo. Aquellos en cuyo corazón, la forma esencial de la bienaventuranza no es despertada, no pueden fácilmente comprender su significado. No deseamos discutir más acerca del Rasa, por ello dejamos el asunto hasta aquí. Ahora discutiremos acerca del Rasa principal. Después de disfrutar por un largo tiempo el placer material, cuando la jiva alcanza el retiro y llega a descansar, ella dice: ‘¡Oh!, de qué gran peligro ahora he sido salvada’. Entonces a ese estado estable del corazón es llamado Shânta rati. Cuando una mentalidad inalterable, es añadida a ese rati, entonces éste se vuelve Dâsya o Prita rati. En este rati, la jiva, al considerar a Dios como Amo, establece una relación con Él como Su eterna sirvienta. El Dâsya rati es de dos clases, una que surge por honrar o respetar a Dios, y la otra por causa de Su infinita Gloria. Dentro de la servidumbre nacida del respeto, la jiva considera que ha recibido la Gracia o el favor de Él, y debido a esta Gloria, ella considera que ha sido levantada por Él. Los sirvientes siguen el Dâsya por respeto, y los hijos por lo glorioso. En el Dâsya rasa, el Sthayi bhâva es Prema, es decir, el rati estando alimentado por el afecto se vuelve Prema. Por eso, en Dasya, el Sthayi bhâva es conjuntado con los síntomas duales del rati y del Prema. En él existen algunos síntomas de Sneha (afecto) y raga (respeto y apego).
En el Sakhya o Preyo bhakti rasa, el Sthayi bhâva (el sentimiento permanente) es la amistad o pranaya. En él, el rati y el prema también están incluidos. El respeto y la gloria que existe en Dasya, maduran y crean una firme convicción llamada Visrambha en Sakhya. Esta inculca el rati, el prema, el pranya, el fuerte afecto y el rudimentario síntoma del raga. En Vâtsalya rasa, ese Visrambha madura y se transforma en compasión. En éste, hay síntomas del rati, del prema, del pranaya y del poderoso sneha y también del raga.
En el Srinagar o Madhura bhakti rasa, la hermosura es el factor predominante y éste debidamente transforma el sambhram, el gourava, el visrambha y el anukampa (la compasión) al inculcarles su propia identidad. Su sthâyi bhâva es la hermosura que alimenta el prema, el pranaya, el sneha y también el raga, es decir, un apego extremo. El bhâva y el Mâhâbhâva surgen de éste. Cualquier deseo que la jiva tenga durante su práctica devocional, cambia por consiguiente su rati. Respecto al interés personal o desinterés, el rati se vuelve ordinario, claro, pacífico, puro, mezclado, etc., mas estas divisiones no van a ser mostradas elaboradamente en este libro. No es la intención de este libro el enseñar todo respecto a este tema. Únicamente una descripción general será dada para mostrar cuál es la naturaleza esencial del rasa.
El Vibhâva es de dos clases: Âlamban y Uddipan. Âlamban es así mismo de dos clases: Âsraya y Vishaya. Aquél en quien se encuentra centrado el apego, es el refugio (Âsraya) del apego. Aquél a quien el apego es dirigido es el Objeto (Vishaya) del apego o rati. La jiva es el Âsraya (refugio) del rati. Krishna es el Vishaya, es decir, el Objeto del apego. Por esta razón, el rati que se encuentra aquí bajo discusión, puede ser llamado como Krishna-rati o apego por Krishna. Cuando el rati es saturado en el rasa, tal rasa es llamado Krishna-bhakti-rasa. La cualidad de Krishna, Su edad adolescente, Su gracia, belleza, forma, esfuerzo, atuendos, ornamentos, sonrisa, fragancia, flauta, caracola, los lugares con las huellas de Sus pies, el árbol, los devotos, etc., todos éstos son Uddipan o factores estimulantes de emoción. Cuando percibimos manifestaciones del rasa por ciertos actos de emoción, estos actos son llamados Anubhâva. Estos son expresiones externas de la emoción mental. Su número es de trece:
1) danzar. 2) rodar en el piso. 3) cantar. 4) gritar fuerte. 5) torcer y encoger los miembros. 6) aullar. 7) bostezar. 8) suspirar. 9) indiferencia con el formulismo escrupuloso. 10) secretar saliva. 11) fuerte risa. 12) contraflujo. Y 13) hipo. No es que estos síntomas de anubhâva surjan al mismo tiempo, sino que cualquier rasa que trabaje en la mente, el síntoma correspondiente, uno o más, aparecerán. El Sattwick bhâva o la emoción pura es de ocho clases. Toda clase de bhâvas están divididos en tres diferentes categorías:
Snigdha (apacible), Digdha (ardiente), y Ruksha (consumiendo). La Rigidez, la transpiración, la horripilación, la ronquera, el estremecimiento, la palidez, las lágrimas y los desmayos, es decir caer en el piso sin sentido, son los ocho síntomas característicos de las perturbaciones espirituales Sâttwicas. Algunas personas incluyen éstas en el Anubhâva. La razón de hacer estas divisiones, es que las antes mencionadas perturbaciones son expresiones corporales y cada una surge al emplear algún miembro del cuerpo. Las perturbaciones Sâttwicas comprenden todo el sattwa y se expresan externamente. Las expresiones visibles son Anubhâva y las internas son bhâva. Como estas dos divisiones se encuentran en las perturbaciones Sâttwicas, ellas satisfacen ambos actos, los del anubhâva y los del bhâva. Estos ocho bhâvas sâttwicos, en algunos casos se expresan como humeantes, ardientes, llameantes y abrasadores. Aun cuando éstos pueden ser encontrados en algunas personas, no por eso deben ser considerados siempre como bhâva sâttwico puro. En algunos casos aparecen como Ratyâbhâsa o apariencia del rati (amor) o sattwâbhâsa, es decir, una emoción suelta o imperfecta, o Nissatva, la emoción mostrada únicamente para alcanzar objetos mundanos, o Pratipa, la emoción nacida de una actitud hostil. Las lágrimas y la horripilación que se encuentran en aquéllos que adoran a Dios para obtener la salvación surge debido al Ratyâbhâsa. Quienes poseen mentes aletargadas están llenos de gozo y sorpresa sin ninguna razón. Esto se origina por el Sattwâbhâsa la apariencia de la emoción pura, mas no por un sentimiento devocional.
La perturbación de aquéllos que son de mente escurridiza por naturaleza o quienes practican exhibiciones hipócritas derramando lágrimas y horripilación, etc., son Nissatwa o inclinados a lograr alguna ganancia externa. Cuando emociones irreales surgen por algunas acciones hostiles llevadas a cabo en contra de Krishna (Dios) a éstas se les llama Pratipa. La actitud de Kamsa por Krishna es un ejemplo de esta clase de emoción. Éstas son triviales e inútiles. El Sanchâri o Byabhichari bhâvas son treinta y tres. Y son: la indiferencia, la aflicción, la humildad, el remordimiento, la faena, la vanidad, el orgullo, la aprensión, el temor, la ansiedad, la locura, la epilepsia, la enfermedad, la fascinación, la muerte, la pereza, la estupidez, la vergüenza, el ocultar los sentimientos, la memoria, el debate, el pensamiento, el temperamento, la paciencia, el deleite, la curiosidad; la tristeza, la malicia, la inconstancia, el adormecimiento, la conciencia, la violencia y el sueño profundo. Estos Bhâvas en ocasiones en forma singular o a veces conjuntamente con otros bhâvas, se vuelven asistentes del Sthâyi bhâva o la emoción permanente del Rati y útiles para alcanzar el Rasa. Ellos nutren el rati principal, así como los secundarios a través de las expresiones externas.
Ambos, tanto las jivas como Dios saborean el rasa. Cuando la jiva saborea, entonces Dios es saboreado. Cuando Dios saborea, entonces la jiva (el devoto) es saboreado. Ambos son recíprocos. En esencia, el rasa es el único objeto para ser saboreado. El proceso del rasa es sólo para ser saboreado y nada más que la conciencia puede saborearle. El rasa es eterno, indivisible, impensable y pleno de la más elevada bienaventuranza. Desde el rati puro, éste se puede elevar hasta el límite más elevado del Mahâbhâva. Pero cuando el rati puro decae en este mundo terrenal, se mezcla con la materia y se pervierte. Esto crea infatuación material. Quienes poseen un intelecto puro pueden percibirlo. La verdad acerca del rasa no puede ser percibido meramente por el razonamiento, incluso el rasa burdo material no puede comprenderse.
La verdad del rasa se exhibe a sí mismo, por la aplicación apropiada de los cuatro bhâvas como el bibhâva, el anubhâva, el sâttwicko y byabhichari bhâvas. Quienes son capaces de saborear el rasa, pueden comprender el significado del rasa trascendental. Aquellos que están absortos en el jada o el rasa impuro, no tienen derecho al disfrute del rasa último.
