Bhaktivinoda Thakura


Sri Caitanya Siksamrita

Adoración Matutina

Tú tendrás que levantarte en el Brahmo-muhurta, es decir, poco antes del amanecer, momentos antes de que salga el sol, y reflexionar acerca de lo que tienes que llevar a cabo durante el día y en la noche, tanto material como espiritualmente. Desalojarás tus intestinos temprano en un lugar higiénico, lavarás tu cara, tus manos y otros órganos. Te vestirás con ropas adecuadas después de bañarte en aguas claras y transparentes. Luego tendrás que ganarte la vida siguiendo la profesión prescrita para tu casta y color. Dependiendo de tu salud, podrás bañarte al mediodía, adorar a Dios y hacer oblaciones de agua a los manes y a los dioses. Cuando el alimento ya esté listo, mantendrás una porción de éste para otras entidades vivientes, algo para las personas caídas y miserables, y debes pararte a la puerta de tu casa para ver si no viene algún huésped. Si acontece que alguno llega, debes alimentarlo con gran cuidado. No es necesario ofrecerle una hospitalidad fuera de la común a una persona que pertenezca a tu mismo lugar. Debes ofrecerle hospitalidad a una persona que haya venido de otro lugar y que no tenga una relación cercana contigo, que sea pobre y esté hambrienta. No seas curioso acerca de su casta y credo. Si sucede que algún brahmîn santo llega a tu casa, debes alimentarlo con reverencia. Toma tus alimentos sentándote en dirección este o hacia el norte. Come arroz u otra dieta alimenticia en un plato amplio sagrado y que no haya sido tocado por personas pecaminosas. No ingieras nada entre comidas. Al finalizar tu comida, piensa en Dios. Abandonando la flojera, empéñate en un trabajo ligero que no te agote. Utiliza la última parte del día, hablando acerca de los shastras sagrados. Al aproximarse la noche, lleva a cabo tus oraciones de la tarde absorto en una profunda meditación. Por la noche también toma tu comida después de darle una porción a los invitados de la misma forma que en la mañana. Así mismo dáles un cuarto y una cama para que duerman por la noche. Duerme en un cuarto limpio y ordenado, en un catre libre de insectos, colocando tu cabeza en dirección al este o al sur. Te enfermarás si cuando duermes diriges tu cabeza hacia el oeste o hacia el norte. No te aproximes a tu esposa de una forma impropia. Para resumir se debe mencionar que tienes que mantenerte a ti y a tu familia, a los superiores, a los invitados y a las personas indefensas, ganando dinero de una manera honesta y diligente, observando las reglas respecto a la mente y el cuerpo.

Cualquier regla que se encuentra en los shastras respecto a los deberes diarios de la vida, no pueden ser seguidos estrictamente en estos días. Es muy difícil observar las reglas antiguas en el plano de las políticas extranjeras y su conducta. En la era presente, todos los trabajos se llevan a cabo al mediodía. Así que es necesario primero alimentarse y luego ganar dinero. En especial, las leyes de la salud han cambiado con el transcurso del tiempo. Por ello, no es propio tomar alimento ya tarde por la mañana o bañarse tres veces al día o estar despierto hasta altas horas de la noche, etc. El significado de lo que mencionaron los Rishis, es que es apropiado ejecutar actividades como el comer, el bañarse, el dormir y todos los trabajos corporales de tal forma que estos se lleven a cabo de una manera segura y no pecaminosa. Por eso los brahmines deben diariamente ejecutar sus deberes prescritos con una fe apropiada, tras prestarle la debida atención a sus circunstancias individuales. Las reglas respecto al cuerpo, la mente, la sociedad y a la vida por venir están incluidos bajo la ejecución de los deberes diarios. El levantarse temprano por la mañana, asear el cuerpo, llevar a cabo el trabajo adecuado, comer en el tiempo apropiado alimentos que sean vigorizantes y nutritivos, beber agua pura, caminar, utilizar vestidos limpios y puros, dormir no más de ocho horas, etc., se encuentran en la categoría de las actividades diarias de trabajo físico. Deberemos también hacer trabajos mentales, como el pensar acerca de los trabajos diarios, aprender acerca de la meditación, los asuntos domésticos, la geografía, la astronomía, la historia, la geometría, aritmética, química, física, medicina y el movimiento de las jivas, etc., como surja la necesidad. La vida de un casado debe ser virtuosa y libre de pecado, hasta el punto que se demuestre el estado de virtud de un hombre. Con la intención de enseñar lecciones de virtud, los principales vicios serán ahora discutidos. Los principales vicios son de once clases.

(1) La violencia o la envidia. (2) La crueldad. (3) La ira o deshonestidad, o confusión mental. (4) La perversidad. (5) La falsedad. (6) La falta de respeto a los mayores. (7) La lujuria. (8) El egoísmo. (9) La impureza. (10) La descortesía. (11) La destructividad.

La violencia es de tres clases. La violencia para con los hombres, la violencia a los animales y la violencia a los dioses. El deseo de matar a otros es violencia. La envidia genera la violencia. El estar apegado a algo es llamado râga. El ser indiferente con cualquier cosa es envidia. El râga apropiado es contado como virtud, pero el râga impropio (es decir, el afecto) es lujuria. La envidia es la virtud opuesta al râga. La envidia apropiada también es vista como virtud. Los recelos impropios son la raíz de la envidia. Al vivir en este mundo todos deben comportarse con los demás afectuosamente. Aquéllos que son malvados están inclinados a mostrar odio y recelo a otros al comportarse de una forma opuesta. La violencia es un gran pecado. Todos deben abandonar el odio. Y la violencia para con los hombres es el más grande pecado. La violencia efectuada a un hombre se determina como seria o menos seria, en consideración a la calidad del hombre a quien se le comete la violencia. La violencia a un brahmîn, a un pariente, a los Vaishnavas, o al Guru, se encuentran entre los pecados del orden más elevado. Sin embargo, la violencia a los animales no es un pecado menor. Las personas voraces que prescriben la matanza de animales por egoísmo son guiadas por sus bajas propensiones animales. Si no nos refrenamos de matar a los animales, nuestra naturaleza humana nunca brillará.

El significado del matar en los sacrificios de animales que ha sido prescrito en los Vedas, es el de reducir la propensión animal del hombre gradualmente para luego desecharla completamente. Es un hecho que el sacrificio de animales es la religión de los animales. No es la religión del hombre. La envidia o el odio a los dioses es también un gran pecado. Para meditar en Dios, las personas han prescrito diferentes prácticas de acuerdo a las distintas naciones. Siguiendo éstas, la virtud suprema de adorar a la Última Realidad, puede ser obtenida gradualmente. Mas los fanáticos inexpertos y no versados con la verdad espiritual consideran sus formas como buenas y odian las formas de los demás. Incluso ellos han destruido los templos y las imágenes de Dios; aun cuando Él es sólo Uno y no dos. A través de tales hechos ellos simplemente odian al Dios Supremo. Por lo tanto, todos los hombre buenos deben refrenarse de llevar a cabo tales actos impropios y animalezcos.

La crueldad es de dos clases, es decir, la crueldad a los hombres y a los animales. Si somos crueles con los hombres o las mujeres, esto atraerá un gran peligro para el mundo. La bondad desaparecerá y en lugar de ésta, el vicio y la crueldad reinarán en el mundo. El peor tipo de personas como Siraj-ud-doula y Nerón le causaron una gran devastación al mundo. Si alguno tiene escondida la crueldad en la mente, debe gradualmente removerla al cultivar la bondad y aprendiendo cómo demostrársela a otros. Dentro de las religiones modernas evidentemente inferiores, la crueldad a los animales ha sido prescrita. Esto por sí mismo habla de la infamia de los malvados defensores de estos mandamientos. Un corazón compasivo se angustia cuando ve la crueldad practicada por algunas personas crueles y avariciosas a sus caballos y bueyes cuando conducen sus carretas. Debemos abstenernos de tales actos de crueldad.

La hipocresía es un pecado. Si alguien debido a su interés personal o hábitos se conduce de una manera insincera con otro, a esto se le llama hipocresía o insinceridad. La hipocresía que causa una ansiedad profunda es llamada crueldad. Los que son adictos a tal vicio se les llama engañadores. La ilusión de la mente es de cuatro clases: por intoxicación, por prevalecer los seis enemigos del corazón, debido al ateísmo o por estupidez. Es difícil mencionar qué tanto mal ha causado al mundo la intoxicación. Toda clase de maldad se adhiere a las cosas que se requieren para la preparación de los intoxicantes. Toda clase de licores, mariguana, charas (pipas de agua con enervantes), opio, tabaco, así como la nuez de betel, que debe incluirse en el grupo de los intoxicantes. Algunos intoxicantes perturban la mente y minan la salud. El opio constriñe al corazón y vuelve a la mente animal. El tabaco sigue a estas dos clases de sentimientos, embota la naturaleza del hombre y lo hace subordinado a éste; el fumar es un vicio severo. El hombre no debe recurrir al tabaquismo. La lujuria, la ira, la codicia, el orgullo, el amor obsesivo, y la malicia son los seis enemigos del corazón. Si ellos se posesionan del corazón, hacen que el hombre se convierta en un pecador. Si deseamos riqueza o cualquier cosa que ayude a mantener nuestro cuerpo fácilmente y sin pecar, no se le puede llamar a eso lujuria. A excepción de estos, el desear es lujuria. Y tal lujuria nos lleva a variados peligros. Si el deseo no se realiza se convierte en ira. Si la ira surge, se producen cosas malas como las riñas, las palabras injuriosas, lastimando los sentimientos de los demás, etc. Gradualmente, la codicia se introduce y origina el pecado. Es orgullo pensar que uno es grande. Es un hecho que entre más pensemos que somos pequeños, mayor afecto aparecerá. Al mismo tiempo que uno se desentiende de la grandeza, se deben seguir los buenos consejos recibidos. Especialmente si nos consideramos sirvientes de Dios, no debe haber ningún tinte de orgullo. El enamoramiento siempre es malo. No soportar la prosperidad de los demás es malicia. Ésta descansa en la raíz de todo mal. Si una persona se encuentra apegada a alguno de estos vicios, su mente estará perturbada. De la ilusión surge el ateísmo, el cual es de dos clases; uno determina que no existe Dios, y el otro duda de Dios. Tal ateísmo es una ilusión de la mente y ha sido visto con frecuencia. Las personas vinculadas a la locura de la ilusión, son por lo general ateas o suspicaces. Algunos creen en Dios cuando se encuentran llenos de salud y prosperidad, pero si por alguna razón alguna enfermedad los ataca, pierden su fe. Y cuando se curan de la enfermedad, recuperan su fe. Algunas personas fanáticas aun cuando cantan día y noche Hare Krishna, no cambian su corazón. Todas estas son ilusiones. La estupidez y la pereza se cuentan dentro del pecado. Una persona virtuosa debe apartarse de la estupidez.

La conducta falsa es de cuatro clases: –(1) el decir mentiras, (2) la hipocresía en la religión, (3) la conducta engañosa o engañar, y (4) la parcialidad. El decir mentiras está estrictamente prohibido. El decir una mentira bajo juramento es un gran vicio. Por ello nunca digan mentiras, bajo ninguna circunstancia. Nadie confía en un hombre que sigue una conducta falsa, pues al final es odiado por todos. La hipocresía con relación a la religión es un gran pecado. Aquéllos que están implicados en esta clase de pecado son los devotos falsos. Quienes decoran su cuerpo externamente con marcas religiosas, como pasta en la frente, guirnalda, taparrabo, cordón sagrado, etc., pero no tienen devoción en el espíritu, son hipócritas. Los que se conducen de una manera falsa con otros y expresan algo diferente de lo que se encuentra en su mente son despreciados por las personas como astutos o sagaces. El apoyar a un grupo que esté equivocado, por una u otra razón, sin ponerse del lado correcto, es llamado parcialidad, y debe ser evitado por todos los medios. La falta de respeto a los mayores es de tres clases: (1) negligencia por los padres; (2) negligencia a los que nos aconsejan; (3) negligencia a otros superiores. Incluso si los superiores nos castigan impropiamente o equivocadamente, aun así no debemos faltarles al respeto. Tenemos que ser cuidadosos en obtener su favor con destreza y humildad. Será una desatención para con los mayores si no obedecemos su mandato correcto. La lascivia es de tres clases: (1) la lascivia por el dinero; (2) la lascivia por las mujeres; y (3) la lascivia por el honor. La lujuria por la riqueza y las propiedades es llamada lascivia por el dinero. Después de un tiempo esta lascivia hace que un hombre sea próspero al darle riqueza y propiedad gradualmente, pero al mismo tiempo lo hace pobre al quitarle su felicidad. Por ello debemos hacer a un lado esta lascivia del dinero. Nuestra meta debe ser mantenernos a nosotros mismos y a nuestra familia con el mínimo posible de dinero y propiedad, para que no abriguemos este deseo en nuestro corazón. La lujuria por las mujeres es un gran pecado. Uno no debe nunca estar en contacto con la mujer de otro hombre o con una prostituta. Incluso si uno cohabita con su esposa, se tendrán que observar ciertas leyes respecto al cuerpo y a la sociedad. Nadie debe ser sensual. Si uno cohabita de una manera incorrecta, se sufrirá la pérdida de la memoria y el intelecto, volviéndose uno padre de hijos de vida corta y débiles. En el momento presente para los hindúes, parece impropio cohabitar con una mujer menor de los diez y seis años de edad, y los veintiún años para un hombre. Es nuestro deber principal el remover la lujuria sexual por medio de la tendencia religiosa. Todos los esfuerzos de los hombres que andan en pos de la fama y del nivel de vida social, se vuelven burdamente egoístas. Por ello hay que remover la lascivia como un pecado, al practicar la religión con franqueza.

El egoísmo burdo es un gran pecado. Para el mejoramiento de la vida del hombre y también para el bienestar de la vida por venir, cualquier cosa que se haga es llamado interés. Y no existe ningún mandamiento para abandonar ese interés. Es un maravilloso y verdadero interés por Dios, la ejecución de algo que sea por el bien simultáneo de uno mismo y del mundo. Si abandonamos ese interés, desistiremos de hacerle bien al mundo. El interés que es censurable es el que está dirigido a hacerle el mal a otros. De tal egoísmo surgen varios pecados, es decir, tacañería con aquéllos que tenemos que mantener, mezquindad respecto a la ejecución de trabajos y también disputas, robo, insatisfacción, orgullo, malicia, envidia, lujuria y desperdicio. Dependiendo la cantidad de egoísmo que tenga un hombre, causará la misma cantidad proporcional de maldad para él mismo y para otros. Por lo tanto, si el pecado del egoísmo no es removido del corazón del hombre, él no podrá dedicarse a llevar a cabo ningún trabajo bueno. La impureza es doble respecto a la división mental y corporal. Ya sea mental o corporal, la impureza es de tres clases: debida al lugar, debida al momento, y debida al recipiente. Si asistimos a un lugar impuro, nos contaminaremos con la impureza local. Esto será debido a la ejecución de actos impuros llevados a cabo por las personas locales. Por ello encontramos en los tratados religiosos que estaremos expuestos a la impureza local si nos desplazamos a las naciones infieles o vivimos ahí. Pero no existe prohibición por desplazarnos ahí con el propósito de adquirir conocimiento o por hacerles el bien al salvarles de las manos de los malvados peleando, o por otras tácticas, o para predicar la religión verdadera. Sería una caída para la raza Aria, el ir allá para aprender cosas triviales, su religión imperfecta, o para cohabitar con ellos. El hombre tocado por tal clase de pecado esta sujeto a la penitencia. En el mes intercalado, los trabajos sagrados no deben ser comenzados, en tal caso habrá impureza relativa al tiempo. Debido a que los deberes prescritos se deben llevar a cabo en un momento auspicioso, será ventajoso si a éstos se les distribuye al hacer divisiones de acuerdo a su importancia. El tiempo residual de la división y ciertos fenómenos o acontecimientos grandes como los eclipses, etc., son inauspiciosos. El llevar a cabo trabajos en estos momentos serán actos impuros. El cohabitar en un momento indebido, lo mismo que el comer y dormir, y otros trabajos prácticos caen bajo la categoría de la impureza del tiempo. Si algún trabajo es hecho en recipientes impuros, tal trabajo será considerado como impuro debido a esto. Si el acto de cocinar es hecho por una persona borracha o voluptuosa, y si ese objeto es ofrecido a los dioses, eso también será impuro debido al contacto de esa persona impura. Si mantenemos nuestro cuerpo, vestidos, cama y hogar sucios, eso también caerá bajo la categoría de la impureza. La ilusión y la malicia así mismo atraen la impureza. Por ello tales cosas deben ser removidas.

La descortesía es un pecado. El hacer a un lado las maneras y costumbres aprobadas por las personas buenas y adoptar otras prácticas siguiendo la forma de vida de los no-Arios, será una descortesía. El mantener la compañía con los no-Arios por algún tiempo, y si las personas abandonan su religión sagrada basada en las castas y el orden social, volviéndose déspotas como los no-Arios, ellos irán en contra de la buena conducta y caerán. También ellos se encuentran sujetos a la penitencia.

El trabajo destructivo del mundo es de cinco clases: (1) obstaculizar el camino del bien; (2) el falso ascetismo; (3) introducir una actividad errónea en el nombre de la religión; (4) las luchas o guerras equivocadas; y (5) la pérdida o desperdicio. El poner obstáculos en el camino de las labores buenas llevadas a cabo por otros, ya sea consciente o inconscientemente, será un trabajo destructivo para el mundo. Es bueno estar libre del apego mundano que surge de la devoción a Dios o del conocimiento espiritual, pero si tratamos de volvernos indiferentes por nuestros propios esfuerzos, esto será la raíz de muchos males. Es el deber de las personas comunes que viven en el mundo, desempeñar sus trabajos domésticos eficientemente. Si una verdadera indiferencia surge, deberá practicarse la austeridad de acuerdo a las reglas prescritas para el estoicismo. O por ser devotos de Dios debemos reducir gradualmente nuestra codicia por la vida doméstica. Esta es la verdadera vida de un mendicante. Muchos abandonan su hogar al ser afligidos por variados problemas hogareños o debido a algún contratiempo. Pero esto es un pecado. La indiferencia temporal no le da el derecho a un hombre a dejar su ashram. Algunas personas se encuentran bajo la errónea impresión de que posteriormente obtendrán devoción, tras asumir el falso atuendo de mendicantes y colocarse ciertas marcas en el cuerpo. Es su propia ilusión, ya que esta indiferencia no es un sentimiento natural producto del ascetismo, sino el subproducto de un sentimiento temporal de indiferencia. Como resultado, tal sentimiento se desvanece a la larga y le lleva a malas prácticas y a la voluptuosidad. El derecho al ascetismo es el único fundamento apropiado para cambiar la conducta personal. La costumbre y la conducta que ha sido fijada en el ashram individual al que pertenece la persona, será la buena conducta para él. Sin decidir su derecho, si él sigue alguna otra conducta a la cual no tiene derecho, no sólo será un mal para él sino para todo el mundo. Si él sin estar preparado, sigue una conducta o ashram de tipo superior, ya sea por error o astutamente, esto traerá una destrucción gradual para el mundo. A menudo vemos que en el nombre de la religión, ciertas prácticas malvadas son predicadas en numerosos lugares. El introducir algún tipo inferior de religión y abolir deberes basados en el varnashrama por los esfuerzos de falsos ascetas, en contravención de estos deberes, de parte de un tipo inferior de Vaishnavas, como los Nera, los Bâul¸ los Kartabhajas, los Derbesh, los Kumbhapatias, los Atibaris y los seguidores arbitrarios del Brahmo, son muy injuriosos. Al llevar a cabo tales trabajos, el pecado que ellos cometen conduce a la destrucción del mundo. La cohabitación equivocada con mujeres de parte de los Nera, Bâul, Kartabhaja, etc., la cual se lleva a cabo regularmente, está extremadamente en contra de la religión sagrada. La guerra injusta que se libra para extender la soberanía territorial es irreligiosa y es un trabajo para la destrucción del mundo. A no ser las guerras por una causa justa, las otras guerras no han sido aprobadas por la religión. El utilizar el tiempo, el dinero, el poder y otras cosas ejecutadas por una causa justa es el precepto de la religión. Pero si éstos son utilizados de una forma errónea, serán vistos como un pecado de desperdicio. Respecto a la seriedad o ligereza de un objeto, toda clase de pecados son o ligeros o serios. El pecado asume diferentes nombres como pecado, gran pecado y el más grande pecado, de acuerdo a la seriedad o ligereza de éste. Si es cometido a Dios o a un hombre piadoso, será llamada como una ofensa seria. Es de lo más nefasto y debe ser evitado. En la siguiente lluvia, serán considerados los mandatos respecto a la inclinación esencial del hombre.

En este pequeño tratado, he dado una pasada rápida acerca de la religión y de la irreligión, de la virtud y del vicio, de lo prescrito y de lo prohibido. Aquellos que están deseosos de aprender más pueden leer lo que está registrado con detalles en las veinte escrituras religiosas compiladas por los sabios, la historia y los Puranas. La vida religiosa es lo mejor dentro de este mundo de muerte y a la cual debemos aspirar todos. Estos buenos trabajos son de dos clases, es decir, los que dan las tres metas de la vida humana, y la otra, la salvación. La religión que apunta a las tres metas del hombre son transitorias, llenas de actividad, triviales y egoístas. La religión cuya meta es la salvación es más elevada por darle emancipación al alma. La religión de la clase más pura de salvación como es la devoción a Srî Krishna es superior a todas y debe ser seguida. Ésta elimina el deseo por el moksha, y su caracteristica es únicamente la devoción.

< Bosquejo de los Ashramas (condiciones de la vida) | Sri Caitanya Siksamrita | Los Síntomas del Vaidhi Bhakti >

Page last modified on May 13, 2008, at 09:30 PM