Bosquejo de los Ashramas (condiciones de la vida)
El karma surge de la naturaleza del hombre. El karma de un hombre está situado en el ashrama donde se ha refugiado. Por ello el karma y la casta están mutuamente relacionados entre sí. Es por esta razón que el karma es el Varnashrama Dharma (los deberes del dharma y la casta). Los Ashramas son de cuatro clases. (1) Brahmacharya (abstención del acto sexual), (2) Garhasthya (vida de casado), (3) Vanaprastha (retiro de la vida de casado como eremita), y (4) Sannyasa (vida de monje o mendicante) (Bh. VII. II.14,15,30,32,). Los hombres de naturaleza brahmânica son competentes para el brahmacharya. Un brahmachari debe observar brahmacharya con una mente restringida, manteniendo una conducta pura, con gran humildad, soportando diferentes austeridades físicas, y debe vivir en la casa del Guru, hasta concluir su educación. Entonces adoptará la vida de casado después de pagarle al Guru su dakshina (honorarios).
Se menciona en el Srî Chaitanya Charitamrita a manera de alabanza para Srîla Murari Gupta: –«él no aceptó los regalos de otros, ni tomó la riqueza de ninguno, y mantuvo a su familia ganando dinero por medio de su ocupación». Los hombres pertenecientes a todas las castas son competentes para adoptar la vida de casados. Los brâhmanas aceptan la vida de casados después de su entrenamiento como bramacharis, los kshatryas adoptan la vida de casados tras regresar de la casa de su Guru al haber estudiado los shastras propios para ellos, los vaisyas se convierten en hombres de familia tras haber estudiado la porción de los Vedas que enseñan acerca de la crianza, el mercado de ganado y el apareamiento de los animales. Los sudras pueden casarse tan pronto alcanzan la mayoría de edad. El Padre, el sacerdote familiar, la sección de los ancianos o las personas respetables en la localidad y el terrateniente, decidirán qué competencia debe tener una persona en particular, tan pronto como llega la época de su educación. El muchacho deberá empeñarse en los estudios que sean adecuados para él considerando su naturaleza. Quien no tenga una fuerte inclinación para los estudios, pero sus inclinaciones sean para actos de servicio, se le debe entrenar para que aumente su destreza en el servicio, considerándosele como sudra. Cuando el hombre se convierte en jefe de familia, es necesario que gane dinero. Diferentes medios para ganar dinero han sido aconsejados para las diferentes castas. La adoración a Dios y asistir a otros en tal adoración como sacerdotes, el estudio y la enseñanza, el ofrecer regalos, y aceptarlos a cambio, son los seis karmas o deberes para un brâhmana. Entre éstos, el dinero debe ser obtenido a través del trabajo como sacerdotes, como maestros y al aceptar regalos; y el dinero así ganado deberá ser gastado en los asuntos familiares a través de la adoración, el estudio y la caridad. Los hombres de la casta kshatrya, deben mantener a la familia y subsistir con dinero obtenido por ingresos del erario público, impuestos y el uso de las armas. Los vaisyas deben ganarse la vida por medio de la crianza de ganado, el comercio y el apareamiento de animales. Los sudras deben servir a las otras clases para obtener su mantenimiento. Durante los periodos de catástrofe o desastres naturales, los brahmanas pueden adoptar la ocupación de los kshatryas y la de los vaisyas; pero a menos que suceda una catástrofe extrema, las castas arriba mencionadas no deben adoptar la ocupación de sudras.
Un hombre de hogar debe aceptar una esposa de acuerdo con los ordenamientos de los shastras. Está comprometido a demostrar gratitud para sus predecesores al ofrecerles oblaciones, adorar a los dioses con sacrificios, servir a los huéspedes con ofrendas de comida y adorar a las jivas (criaturas) con tratos llenos de verdad. Los mendicantes itinerantes y los brahmacharis son mantenidos con la ayuda de los grhasthas, por esta razón la condición de vida como hombre de familia es el mejor de los ashramas.
La tercera condición de la vida es la de vanaprastha (residir en el bosque). El hombre de hogar debe aceptar vânaprastha en una edad madura, dejando atrás a su esposa al cuidado de su hijo, o si no tuvo la oportunidad de obtener progenie, deberá llevarla con él al bosque. Restringiendo ahí plenamente sus deseos. Los deberes de un vanaprastha son: dormir en el piso, utilizar cortezas de árbol como principal atuendo o recubrimiento, sin afeitarse, deberá llevar la vida de un muni (eremita), al abstenerse de conversaciones, excepto las que se refieren al servicio de Dios, bañarse en los tres periodos del día para orar, es decir, en la mañana, al mediodía y por la tarde, sirviendo a extraños hasta donde sea posible, vivir de frutas y raíces, y adorar a Dios en lugares solitarios de los bosques. Los miembros de todas las castas son competentes para adoptar la tercera condición de vida. La cuarta condición de vida es la de sannyasa (ascetismo). Al asceta se le llama bhikhsu (mendicante) o parivrajaka (sin una residencia permanente). Cuando las personas pertenecientes a las arriba mencionadas tres condiciones de vida se vuelven completamente indiferentes a los asuntos mundanos, siempre esmerados, versados con la última verdad, sin ningún deseo por la compañía sino con la mente siempre establecida en Dios, despreocupados por el placer y el dolor, manteniéndose ecuánimes ante todos, de corazón bondadoso, sin envidia y empeñados en la meditación; entonces son elegibles para la cuarta condición de vida, es decir, sanyasa. Los sanyasis siempre se encuentran dedicados a la contemplación. Ellos no permanecen en algún lugar más de cinco noches, mas pueden vivir en algún sitio por condiciones especiales, como en el caso del chaturmâsya, etc. En la primera etapa, ellos podrán pedir limosna en casa de un brahmîn. Ninguno excepto un brahmîn puede aceptar esta posición. Quienes están desprovistos de poder físico y mental no son elegibles para ninguna condición de vida. Los débiles no tienen ningúna condición. Ellos pasarán sus días dependiendo de la gracia de los ashraminis (los que pertenezcan a algún ashram), y es el deber de estos últimos ayudarles lo más posible.
Ningún otro ashrama salvo el doméstico y en algunos otros casos especiales el vanaprastha deben ser tomados por las mujeres. Si alguna mujer de excepcional calibre tras haber adquirido conocimiento de la religión, habilidad perfecta y poder de abstinencia acepta sanyasa, no será muy sabio que ella lo haga, debido a que las mujeres son por naturaleza de cuerpos, mentes y fe tiernas.
Si estamos reflexionando correctamente, será evidente que la vida doméstica es el único ashrama en el cual los otros tres estados de vida dependen. La humanidad es por naturaleza doméstica. Algunos que tienen un privilegio especial aceptan brahmacharya, vanaprastha y sanyasa, mas su número es pequeño. Pero debido a que existen ciertas formas y méritos de discriminación de estos ashramas, seguidos por diferentes personas, si no sabemos estas diferencias, la verdad espiritual acerca de la sociedad no puede ser correctamente medida.
Dentro de los veinte tratados religiosos, los Puranas y los Smriti shastras, los diversos deberes de la vida doméstica han sido descritos en detalle. Los manus, los rishis y prajapatis han registrado en los shastras qué trabajos deben llevarse a cabo en ocasiones particulares, y cuáles otros deben ser abandonados, como también los deberes que se efectúan diariamente, quincenalmente, mensualmente, cada seis meses y anualmente. De esta manera no es necesario añadir alguna otra cosa en este libro, sólo una breve muestra es expuesta.
