Los Síntomas del Vaidhi Bhakti
La religión basada en los mandatos de los shastras es llamada vaidha dharma. Y es de dos clases, es decir, una que es Arthica o traivargica y la otra espiritual o âpavargica. La religión que se dirige a las tres metas de la vida humana, las cuales son Dharma, Artha y Kâma es llamada traivargic dharma. Estas tienen que ver únicamente con el mejoramiento del cuerpo, la mente y la sociedad, al llevarse una vida honesta y alcanzarse la felicidad en el cielo. El placer celestial también es transitorio. Tras disfrutar el placer ahí, la jiva regresa otra vez a este mundo. El Varnashrama dharma que fue explicado con anterioridad es verdaderamente arthico. La virtud, la riqueza y el deseo llegan en forma cíclica. Por ello la jiva no puede obtener la emancipación del ciclo material del karma. La meta de esa religión es la riqueza, o alcanzar objetos mundanos. Por eso es llamada arthic. Los frutos que no vienen al caso y que el karma puede producir, son todos relativos al artha. Tal artha a su vez toma la forma del karma y engendra otro artha. Cuando tal clase de piedad que tiene que ver con el ciclo del karma se acaba, entonces el artha final es llamado Paramârtha o apavarga (salvación). La religión que tiende a las tres virtudes puede profesar la adoración de numerosos dioses o de un dios. Les citaré un caso. El matrimonio es un acto, el cual tiene como meta producir niños los cuales son artha. El engendramiento de niños entonces toma la forma de karma e indica otro artha, es decir, las ofrendas de pasteles luctuosos a los antepasado desaparecidos. Tal ofrenda así mismo toma la forma de karma y se dirige a la satisfacción de los ancestros fallecidos, el cual es otro artha o karma. Los ancestros ya muertos estando satisfechos dan otro fruto de artha al bendecir a los niños. Tal bendición así mismo produce otro karma, el cual es la fuente de otro artha. Pero todos estos frutos o arthas son pasajeros. La felicidad de los niños y por último la así llamada liberación o moksha, e incluso la alegría surgida del Brahman, están bajo el círculo del dharma y del artha. Cuando la felicidad originada por el Brahman se vuelve palpable y se convierte en felicidad al servir al Ser Supremo, entonces el ciclo del artha se acaba, y sólo entonces se obtiene el Paramârtha, que es el fruto final. Apavarga tiene dos significados: –moksha (emancipación) y Bhakti (devoción). Si es obtenido el moksha, el alma se libera de la materia y más adelante alcanza el Bhakti que es la virtud eterna del hombre. Mientras la religion indique artha, a tal religión se le conoce hasta nuestros días como ârthica. Cuando tal religión indica al bien más elevado se le llama Dharma Paramârthico. Otro nombre del dharma ârthico es el de la ética o smârta dharma. El vaidha dharma cuya meta es el bien último es llamado Bhakti. El sacrificio, la adoración, la oración que se repite en tres ocasiones (Trisandhya) y la adoración a Dios, etc., que se encuentran en el smriti dharma y de naturaleza ética, no son espirituales, debido únicamente por estos medios la naturaleza material del adorador es alimentada y el mejoramiento sociológico se efectúa. Estas clases de adoración comparten la naturaleza del karma, debido a que se detienen al producir sólo artha. La adoración a Dios es únicamente una política en el smârta dharma, entre otras políticas. No es el síntoma de la lealtad a Dios, que es el mandamiento del dharma paramârthico. El trabajo que es meramente para el bien del mundo, del cuerpo, de la mente y de la sociedad, es moral. Incluso dentro la renuencia a aceptar a Dios como a la Verdad Última existe espacio para adorar a Dios en un acto de moralidad para purificar a la mente en el dharma traivârgico. El seudo-filósofo Comte que se situó al frente de los ateos, adoptó una clase de política para adorar a Dios con el pretexto de purificar a la mente. La adoración de Dios en el karma-mârga es también similar a ésta. Lo que ha sido prescrito en el yoga shastra acerca de la meditación en Dios es también lo mismo. Su objeto es alcanzar el éxito en el yoga. Pero en los Bhakti Shastras, cualquier mandato es para alcanzar el bien último, el cual es puramente apavârgico. Si reflexionamos profundamente, será claro para nosotros que existe un amplio trecho de diferencia entre las verdades, es decir, los deberes obligatorios prescritos por los smartas o los moralistas y la lealtad eterna a Dios, la cual es el precepto del dharma paramârthico. Tal diferencia respecto a estas verdades, no depende en el modo de acción, sino en lo relativo a la devoción del alma. Los moralistas que son ateos, y los smartas que gustan del karma, al considerar la moral como la virtud suprema, restringen el límite del vaidhi dharma ârthico y al determinarlo a la virtud, la riqueza y el deseo, establecen la línea de demarcación ahí. De esta manera, ellos dan la forma del dharma traivârgico. Mas los devotos del vaidhi dharma, que son aspirantes por el bien final, es decir, paramartha, también agregan otro fruto, es decir incluyen el apavarga (la salvación), así como el estado rudimentario del amor nulo, a las tres metas del dharma ârthico, es decir, la virtud, la riqueza y el deseo, y por ello extienden el límite, dándole forma al dharma que parece otra cosa diferente. Hablando con la verdad, la virtud moral es una parte ya incluída en el seno del dharma paramârthico. Cuando el vaidha dharma alcanza su consumación, es definido como un precepto esencial y se convierte en dharma paramârthico. Si el vaidha dharma ârthico es mejorado, éste se convierte en dharma vaidha paramârthico. Si la lealtad a Dios, la cual es la virtud eterna del hombre es añadida al vaidha dharma ârthico, entonces el vaidha dharma florece en el vaidha dharma paramârthico. Incluso si las personas mundanas aceptan el dharma paramârthico, ellos no tienen por esto que dejar el vaidha dharma ârthico, es decir, su Varnashrama dharma. Su cuerpo, mente y sociedad pueden ser alimentadas con la ayuda del Varnashrama dharma. Cuando se vuelven satisfechos tras nutrir a su cuerpo, mente y sociedad, su alma deriva beatitud eterna al adorar a Dios. El Vaidha dharma ârthico puede ser llamado –karma kânda, y el vaidha dharma paramârthico puede ser llamado Devoción o Sadhana-Bhakti. Por ello si es juzgado científicamente, será notorio que el karma, que surge de los mandatos indirectos, es una cosa, y el Bhakti que surge de un mandato esencial es otra. Al respecto, se debe considerar otra cosa. Existen dos formas para que las jivas alcancen el Bhakti. Una es por el karma o la evolución, y la otra es por la teoría de la casualidad. Sriman Mahâprabhu instruyó a Srî Rupa Goswami acerca del siguiente proceso de evolución como lo describe el Madhya Lila del Srî Chaitanya Charitamrita. Las jivas condicionadas son innumerables; entre ellas existen dos clases: las que se mueven y las que no se mueven. Entre las móviles hay dos divisiones, es decir, aquellas que viven en la tierra y las que viven en el agua. En comparación con éstas, el número de hombres es pequeño. Entre los hombres, existen diferentes personas que son melechas o no creyentes de los Vedas, los pulinda (leñadores), los budistas (ateos) y los Sabaras (cazadores). Entre los que creen en los Vedas, la mitad de ellos creen de labios para afuera. Cometen pecados prohibidos por los Vedas y no tienen respeto por la virtud. De entre los virtuosos muchos están inclinados por el karma. Dentro de los cientos de miles inclinados al karma, un hombre sabio, es superior. De entre miles de sabios, uno se encuentra liberado. Y de entre miles de almas liberadas, encontrar a un devoto de Krishna es muy raro. El devoto de Krishna es inegoísta, y por ello calmado y tranquilo, mientras que todos los otros que están tras del disfrute, la liberación y el éxito (siddhi) son impacientes e inquietos. Los seres que no se mueven, como los árboles, tienen la conciencia cubierta. Las criaturas de movimientos en zigzag, las que viven en el agua y en la tierra tienen una conciencia restringida. Los hombres salvajes, los leñadores, los cazadores, etc., todos los melechas (los que no creen en los Vedas), que están civilizados en las artes, en la ciencia, etc., están desprovistos de moral. Los ateos como los budistas, etc., son únicamente morales. Los que creen en los Vedas sólo de labios para afuera, son devotos de Dios en su imaginación. Los que observan al dharma son creyentes de un Dios, controlado por las leyes morales. Algunos de estos últimos, se encuentran tras el cultivo del tattwa-jñana puro o son llamados metafísicos. Entre éstos, algunos están libres del materialismo. Y de entre miles de éstos, algunos aceptan a la devoción. Dentro de los moralistas que ven a Dios guiado por la leyes morales, algunos aceptan al disfrute como el fruto del karma, a la salvación como el fruto del conocimiento y al éxito o perfección como el fruto del yoga. Todos ellos son inestables, únicamente el devoto del Señor Krishna es pacífico. El significado de las enseñanzas de Sriman Mahaprabhu es el siguiente: que se les permita a las personas bárbaras ser civilizadas y sabias. Después que se les permita seguir las reglas morales, y luego tras obtener la fe en Dios, que practiquen la virtud. Luego que practiquen la virtud que no se empeñen en el disfrute terrenal o en la salvación, o en el éxito, que son frutos inconexos de la virtud, sino que se dediquen a la devoción por Krishna. Este es el debido paso de la evolución de la vida humana. Este es el mandato sagrado de todos los shastras, y el sendero correcto al bien último.
Sriman Mahaprabhu le aconsejó a Srî Sanatana Goswami acerca de la teoría de la casualidad.
«Al deambular por el mundo terrenal, algunos pueden cruzar afortunadamente a través del mundo, justo como una pieza de madera flotando por el río, puede tocar la orilla por el flujo de la corriente».
Cuando el proceso accidental trabaja, entonces no se necesitan la misericordia de Krishna, la misericordia de los hombres piadosos, la eliminación de todos los obstáculos debido al sâdhana pasado, así como el proceso de evolución. La voluntad independiente de Srî Krishna es su poder motriz. Esto no puede ser ajustado mediante la razón. Incluso la disputa que surge en forma razonable entre la ley y el favor que no puede resolverse por medio del razonamiento intelectual, encuentra su reconciliación en la Verdad Última en donde las virtudes opuestas pueden bellamente reconciliarse. Por la misericordia de Narada un cazador inmoral se transformó en un devoto, sin tener que aceptar la moral. Por la misericordia de Srî Ramachandra, Sabari (una cazadora salvaje) obtuvo una vida de sentimientos divinos. Ellos no tuvieron que practicar las virtudes relevantes entre la vida salvaje y la vida devocional. De esto se desprende que tan pronto ellos obtuvieron la vida devocional, toda la belleza que surge de la vida civilizada y de la vida moral se volvió el ornamento de su vida.
El proceso accidental es raro e impensable, así que sin depender de él, debe uno adherirse al proceso evolutivo, desde luego será lo mejor si en cualquier ocasión el proceso accidental trabaja por sí mismo. Respecto a la teoría de la evolución, es un deber obligatorio para las jivas, que en el presente y en cualquier estado de vida que se encuentren, ellas deben tratar seriamente de entrar en una forma de vida más elevada. Existe cierta semilla de bondad en el ser de la naturaleza que les permite a las jivas alcanzar una vida superior en forma natural con el transcurso del tiempo. Pero los obstáculos son tan numerosos, que no es posible en muchos casos alcanzar el fin deseado. Así que aquellos aspirantes a una vida más elevada deben ser muy cuidadosos acerca de esto. Si queremos ascender de una vida a otra, debemos considerar dos cosas: una será el tener constancia al colocar nuestros pasos firmemente en cualquier condición de vida que nos encontremos. Y la segunda será que en cualquier condición de vida que hallamos sido puestos, si queremos entrar en una vida más elevada, al abandonar la constancia previa tendremos que colocar el siguiente paso en la escala, y cuando esté firmemente puesto, tendremos que retraer el otro pie del escalón previo y elevarlo al siguiente más alto. Este movimiento, el abandonar la constancia previa y alcanzar la que sigue más elevada debe hacerse simultáneamente. Si se hace de prisa, existe la posibilidad de una caída. Y si a la vez se dilata, el resultado será distante. La vida salvaje, la civilizada, la vida únicamente moral, la vida moral incluyendo a un Dios imaginario o alguna otra clase de Dios personal, y también la vida completamente dedicada a la oración y la adoración, son diferentes escalones en la escala; al cruzarlas, las jivas tienen que llevar a cabo un proceso de evolución hacia el templo del Amor. Si hay prisa en alguno de los pasos, causará un obstáculo y por ello las jivas tendrán que caer. De la misma manera, si hay un atraso en el paso, la pereza puede llegar e impedir el sendero del desarrollo. Por eso, hay que considerar a ambos, tanto a la prisa como a la tardanza como obstáculos, las jivas tendrán que elevarse al adquirir una constancia gradual y abandonar la previa. Muchos expresan pesar al preguntarse el porqué no obtienen devoción por Krishna, el hecho es que ellos no hacen el mejor esfuerzo para elevarse al escalón que lleva a la devoción a Krishna. Quizá ellos no tratan de mejorar, por estar confinados injustamente ya sea a la vida incivilizada o a la civilizada, enredados en la ciencia material o a la moralidad sin Dios o con alguna forma imaginaria de Dios. Si se encuentran confinados en algún escalón, ¿cómo les será posible alcanzar el escalón más elevado, es decir, la cúspide del edificio? Existen numerosos vaidhi bhaktas, que no tratan de obtener sentimientos religiosos o emociones, sino que expresan dolor por querer estos deseos. Hay muchos Varnasramis, quienes se encuentran únicamente apegados al Varnasrama dharma y que son indiferentes a la adquisición de la pasión del amor y la emoción. Esto obstaculiza suficientemente su desarrollo gradual. Aquéllos que han adquirido afortunadamente las lecciones nectarinas de Srî Chaitanya pronto mejoran. Dentro de su pequeña vida humilde, pueden obtener la joya preciosa del amor incondicional incluso siguiendo su Varnasrama dharma. Quienes adoptan el método evolutivo pueden no esperar por el renacimiento en numerosos casos. Aquéllos que han dedicado sus vidas a la corriente del destino como los peces muertos, caen en el horrible océano del mundo, a veces yendo hacia adelante por el flujo de la marea y en ocasiones hacia atrás por la marea menguante. Pero por ningún medio pueden ellos alcanzar el lugar deseado.
Los síntomas básicos que se encuentran en las dos clases de Bhakti arriba mencionados, también son notables en el Vaidhi Bhakti. El síntoma básico del Bhakti es que éste no desea nada excepto nutrirse de su propia facultad. No se encuentra cubierto por el conocimiento y el karma. De esta manera, la constante súplica a Krishna, de una manera favorable es llamada Bhakti. Esto significa que la dedicación o cultura es la esencia del Bhakti. La dedicación a Dios que ha sido prescrita en el karma marga es un asunto de política moral y no es Bhakti. Porque ahí, la regla moral es el amo y la fidelidad a Dios es su sirviente. El cultivo del Brahman impersonal que es considerado como jñana marga, es únicamente a través del conocimiento. Ahí el conocimiento es el amo y la facultad de fidelidad por el Brahman es su sirviente. Tampoco es Bhakti. Por lo tanto, sólo la fidelidad a Dios es Bhakti. Y ésta siempre debe ser de una manera favorable; la fidelidad también puede ser desfavorable, pero no es Bhakti. Por ello debemos cultivar el Bhakti haciendo que nuestra vida sea favorable con éste. Desde luego que es inevitable al vivir en este mundo el que llevemos a cabo actividades relacionadas con nuestro cuerpo, así como el distinguir lo que es y no es material. Pero ahí en donde el cultivo de la conciencia de Dios es cubierta por tales actividades y conocimiento, la existencia del Bhakti no puede permanecer. Sólo en donde la facultad del cultivo de la conciencia de Dios está por encima del karma y del jñana, ahí la existencia del Bhakti puede ser aceptada.
Los seguidores del Vaidhi Bhakti deben considerar el cultivo de la conciencia de Dios como el principal trabajo de su vida. Ellos siempre deben dedicarse al cultivo de la conciencia de Dios en una forma favorable y nunca guiados por el temor o la malicia, sino con amor. A esto se le llama de forma favorable. Ellos no deben permitir darle paso a la política principal que es adoptada en el Varnasrama dharma para mantener su vida al obtener la maestría en el cultivo de la conciencia de Dios; sino que más bien deben empeñar tal principio moral como su sirviente. Que cultiven el conocimiento de cualquier forma posible para determinar firmemente que el alma se encuentra más allá de la materia y es esencialmente chit, pero ellos no deben permitir que la discusión filosófica sea preponderante y por encima del cultivo del Bhakti, sino mantenerla como subalterna de éste. Sin importar qué trabajos se lleven a cabo en este mundo o cualquier decisión que se adopte, todo debe ser conducente a la promoción del Bhakti. Tal es la vida de los Vaidha Bhaktas.
