En Búsqueda del Objetivo Supremo de la Vida
Vatsalya prema
El Señor Caitanya aprobó este paso pero pidió a Ramananda que explicara aún más el desarrollo de la relación trascendental. Sakhya prema es un avance en la melosidad trascendental sobre dasya prema, pero vatsalya prema, el afecto paternal, todavía es más elevado que sakhya.
Así que Ramananda citó una estrofa del Srimad Bhagavatam que describe la excelencia de vatsalya prema.
nandah kim akarod brahman
sreya evam mahodayam
yasoda va maha-bhaga
papau yasyah stanam harih
“¡Oh brahmana! me siento confundido cuando intento comprender qué actos virtuosos debió haber realizado Nanda Maharaja para poder obtener a Hari (Sri Krishna) como su hijo. También me confunde tratar de entender a Yasoda Devi, a quien la Personalidad de Dios Sri Krishna llamó “madre” y de cuyo pecho mamó con afecto filial”.
Otro verso del Srimad-Bhagavatam (10.9.20) dice:
nemam viriñco na bhavo
na srir apy anga-samsraya
prasadam lebhire gopi
yat tat prapa vimuktidat
“Así pues, la bendición que la Personalidad de Dios, Sri Krishna, concedió a la pastora de vacas Yasoda Devi, nunca la podrían esperar semidioses como Brahma o Siva, ni siquiera Laksmi Devi, quien es la consorte constante de la Personalidad de Dios, Narayana”.
Esto quiere decir que Srimati Yasoda Devi y Nanda Maharaj adoraron a la Personalidad de Dios con el concepto de “Dios como hijo.” En el cristianismo se tiene el concepto de “Dios como Padre,” y en el hinduismo existe la adoración de Sakti, la energía externa de Dios, “Dios como Madre.” Esas dos sombras de vatsalya prema son materiales, producto de la energía externa. Son una especie de representación distorsionada del verdadero vatsalya prema, porque por medio de ese concepto material de Dios como padre o como madre, el objetivo del adorador es ser servido por el Todopoderoso.
El espíritu de disfrute y el espíritu de renuncia son factores predominantes en la existencia material. El espíritu de disfrute lo cultivan los karmis y el de renuncia los jñanis o filósofos empíricos, que se encuentran desengañados como resultado de haberse ocupado en actividades fruitivas. Tanto los karmis como los jñanis son, por lo tanto, materialistas, porque ambos conservan el deseo de ser servidos por la Verdad Absoluta. Para satisfacer sus propios conceptos exigen algo de Ella, la cual, no debe servir a las entidades vivientes, sino que más bien debe ser servida por ellas. De las entidades vivientes, El Bhagavad guita dice que son partes integrales de la Verdad Absoluta. Las partes integrales han sido creadas para rendir servicio al Todo. Es absurdo que las partes integrales alberguen la idea de convertirse en uno con el Todo o de recibir Su servicio. La entidad viviente, parte integral, cuando no está capacitada para prestar servicio, se separa del Todo. Por consiguiente, el espíritu de exigir servicio del Todo Absoluto es signo de estar apartado, o en otras palabras, de estar en el dominio de la energía externa de Dios. El concepto de Dios como Padre o como Madre que tiene un materialista, es un ligero intento de revivir su eterna relación con El; no obstante, esos conceptos están muy lejos de este ideal de Dios como hijo, que mostraron Nanda y Yasoda, el cual es cien por ciento rasa espiritual, puro y trascendental, donde no se exige nada a la Personalidad de Dios. Ellos le ofrecían un servicio sencillo y puro, cuidándolo como un bebé. Bajo la influencia de yogamaya, la energía interna de Dios, pensaban en Sri Krishna única y exclusivamente como en su hijo afectuoso que los necesitaba, y lo debían servir.
