Relatividades Mundanas
Aquí, amigos, consideraré relatividades mundanas. Las palabras son diferentes sonidos para indicar diferentes impresiones de cosas y ellas tienen valor cualitativo para probar su entidad. Cuando hay un significado singular y ninguna variación, el lenguaje determinaría el concepto particular por la palabra "Absoluto," quien tiene aspectos diferenciantes de las relaciones que llevan una idea desviada del Absoluto. Cuando las numerales se forman para traer realización diferenciada, estamos obligados de errar el camino desde el absoluto. La misma aplicación de relación sólo puede ser posible cuando estos artículos diferentes son introducidos. Relación es la conexión entre dos o más objetos, mientras que no hay vínculo de introducción o presentación de una entidad completa. La relación es valor comparativo; pero en el caso del Absoluto, las variedades de los objetos no son suceptibles de ser descubiertas. La relación entre los dos o más tiene dos aspectos: O tienen posición armónica entre ellas o están en desacuerdo. El escrutinador tiene la función de la determinación; pero en el caso que no hay observador los diferentes numerales no tienen ocasión de establecer su existencia aunque ellos pueden tener una subjetividad propia. Depende de la predilección del observador decidir si el vínculo de observación entre la vista y el veedor es aceptable o renunciable. Sólo como una tercera persona son las relaciones entre dos otros objetos que se ven trazados. Algunas veces las relaciones no son verdaderaaamente concebidas por el observador a través de sus sentidos diferenciados de las especies paarticulares de comunidad. Cuando la mayoría de los miembros difieren de la visión particular de uno de ellos, ellos marcan tales asuntos como una salida de vicio y error. En este momento observamos las variadas modalidades predilectas de diferentes observadores. Esto ha dado origen a soluciones de observaciones relativas. Con el fin de pacificar estas concepciones conflictivas adoptamos insípidas explotaciones para el propósito. La eliminación de diferentes concepciones atribucionales algunas veces nos obliga a acudir al substrato donde no se desea ninguna relación para delinear las posiciones particulares de objetos deferenciados.
Hemos escuchado de diferentes potencias que iluminan nuestra concepción de diferenciar cosas. Si requerimos eliminar la calidad potencial de una cosa en particular, hacemos inertes a todos los objetos donde no hay ocasión de determinar la relación entre ellos. No podemos concebir un objeto sin su color, atributos y funciones. Así las cualidades son los elementos significativos para ver la relatividad entre los objetos. El observador tiene un poder innato en él de aparecer como observador, propietario o poseedor de tales funciones. Esta clase de propiedad o poseer temporal puede tener una posición pacífica que puede cesar en el trabajador si él es forzado como estúpido. La mente es el conductor de los sentidos. Los sentidos toman su campo de trabajo en objetos limitados de los fenómenos. Nuestra reserva de conocimiento fisiológico no nos ha dado la ubicacción de una entidad física de la mente que actúa sobre los sentidos. La mente ha sido considerada como el centro telegráfico de los sentidos de uno: así se analiza que los sentidos tienen un aguante material, ellos buscarán su comunidad material como sus parientes. Todas las informaciones recibidas a través de los sentidos son diseñadas de la materia o moción a través de tales sustancias. No podemos abolir las impresiones sutiles de objetos figurados que están hechos de la materia. Así en nuestros intentos por asegurar el conocimiento una contaminación de lo burdo o de lo sutil de los fenómenos es inevitable. El conocimiento de cosas limitadas como es recogido por nuestros sentidos debe llevar la impresión de relatividad con otras cosas. Así que el conocimiento empírico no debería tener propiedad para aparecer como impresión pura del objeto no tambaleante. La mentalidad indolente a menudo nos anima a no entremeternos con posiciones precedentes de diferentes objetos, sino para mantenernos libres de tales asociaciones. Se encuentra que nuestros sentidos a menudo dan la bienvenida a las cosas de acuerdo a su propia predilección, y tal sabor es absorbido por la asociación de sus amigos más cercanos. Como estamos provistos de la cabeza de los sentidos con toda la parafernalia, no tenemos otra alternativa sino apegarnos a los relativos o allegados del conocimiento del mundo, aunque podemos tener un prospecto promisorio ante nosotros para alcanzar el Absoluto. La especulación mental nos dará la facilidad de decidir que la cesación del trabajo mental, con la renuncia de los fenómenos, puede facilitar una comisión suicida, y que la meta final debe ser discernida como el Absoluto, sin ningún tinte de relatividad experimentada a través de los sentidos.
Las relaciones de este mundo pueden ser descubiertas por múltiples medios que son recíprocas seguridades en el laboratorio de inspección. Nuestra actividad ocular tomaría la ayuda entre nuestras previas y presentes convicciones, tamaño, color, distancia, la diferencia entre nuestras previas convicciones y presentes presentimientos; variedades comparativas, sabor, etc. Aquellos servirán como ingredientes facilitando señalar los méritos relativos de nuestros objetos que pueden verse. El oído determinará la magnitud de vibraciones de graduación de sonidos sonoros, toscos, discordantes. La nariz tiene similar actividad de recibir olores y hedores y diferentes grados de fragancias. Similarmente la lengua sirve para vocalizar sonidos y tener diferentes sabores y tener diferentes sabores de picante, salinos, astringentes, amargos, agrios y dulces artículos de alimentos. La piel siente diferentes grados de calor, atrapa la infección, vigoriza el físico y sirve para muchos propósitos. La relatividad mundana crea dolor así como placeres en los seres concientes. Las relaciones entre dos o más cosas muestra compatibilidad con cada una u otra, y en algunos casos son incompatibles. La relación entre lo observado y el observador prueba ser inarmonía o exactamente en conformidad, lo que es en otras palabras, conocido como servir la predilección del observador por tal asociación.
En la atmósfera de medida, tanto la calidad y la cantidad son factores inevitables. Ellos también prueban su eficacia en distinguir y diferenciar la misma concepción de relaciones. La asociación del observador con lo observado produce una condición de sabor que es disfrutado por el observador y observado en caso de que sean seres concientes. Una solución pacífica-amorosa de las diferentes situaciones quebrantadoras necesariamente eliminará los factores de tiempo, espacio y entidad. Esto simplemente aniqilará la relatividad temporal de la esfera mundana. Así, la cuestión de selección o rechazo cesa cuando la aniquilación se efectúa, y esto puede necesariamente reconciliar la desagradable sensación de relatividad.
