Madhurya Kadambini – Nubes saturadas de Néctar
Séptima Lluvia de Néctar
Corriente de bienaventuranza
Cuando asakti llega a su mayor estado de madurez esto es llamado rati o bhava, bhava es el estado embrionario de las tres potencias del Señor sat-cit-ananda svarupa-sakti: sandhini, samvit, y hladini. En otras palabras, en bhava uno entra a la plataforma suddha-sattva y estas potencias tan sólo se empiezan a manifestar como los rayos del sol en el amanecer. Esto es semejante al florecer de los deseos en la enredadera del bhakti. Su otro esplendor es la cualidad de sudurlabha (raramente obtenida) y su lustre interno es moksa-laghutakrt (burlarse hasta de la concepción de liberación). Sólo un átomo de bhava extirpa completamente la ignorancia, mientras que la profusa circulación de fragancias de las flores de bhava invitan a la abeja, madhusudana y causa en él su aparición. ¿Que más puedo decir? El perfume de la flor de bhava disuelve todas las emociones del corazón. Como el aceite que se saca de un bulto de semillas de sésamo. A la aparición de bhava, su influencia hace inclusive a un candala digno de ser respetado por el Señor Brahma y otros.
En ese momento sus ojos totalmente deseosos de girar hacia Vrajendra-Nandana para saborear sus negruzcos labios (syamalima), el sonrosado matiz de sus labios y pestañas (arunima), el blanco brillante de sus dientes resplandeciendo en su sonriente rostro (dhavalima), y el tono amarillo de sus ropas y ornamentos (pitima). Por su despejado cuello corren innumerables lagrimas bañando su cuerpo. Sus orejas son hermosamente decoradas con la bella música de la flauta de Krsna, el sonido de sus campanas tobilleras y su dulce voz (sausvarya) dando el orden para sevir sus pies de loto. Así éste parece como si estuviera corriendo de aquí para allá, congelando sus movimientos a cada paso, y teniendo sus oídos atentos. Luego pensando como la tierna caricia (kisalaya-sparsa) de las manos del Señor pueden provocar éxtasis al tocarlo. Sus fosas nasales se expanden una y otra ves como si él inhalara ansiosamente para examinar la divina fragancia del cuerpo del Señor (saurabhya).
“¿Podré saborear el néctar de los labios del Señor ?” sintiéndose como si ya hubiese obtenido ese sabor (rasana), su lengua se regocija y él se saborea los labios. Algunas veces sintiendo como que ha obtenido directa realización del Señor en su corazón (sphurti), un placer ilimitado danza en su corazón. Saboreando la bastante extraña e ilimitada dulzura del Señor (madhurya) él delira. Con la desaparición de ese sentimiento él se sumerge en la depresión. En esta forma su cuerpo parece adornado con los treinta y tres síntomas de sancari-bhava. En los estados de vigilia, sueño y sueño profundo, su inteligencia queda firmemente estable como el viajero en el sendero de su remembranza de Krsna. El engreimiento (ahanta, “yo”) del sadhaka muestra como si éste entrara en una siddha-deha (identidad espiritual) de acuerdo con su deseo de servir al Señor, y su cuerpo material pareciera que sobrara, como si lo dejara de lado. Su sentido de posesión (mamata, “mío”) se vuelve como una abeja al saborear el néctar de los pies de loto del Señor. Habiendo obtenido la más preciosa joya de bhava, el devoto, como un avaro, trata de ocultarlo a la gente ordinaria. Un nyaya, como quiera que dice que un aspecto brillante refleja una fuerza escondida (el rostro es el índice de la mente). Así, los devotos avanzados le reconocen su estatus interno como que él es la residencia de estas buenas cualidades tales como la tolerancia y la renunciación que se manifiestan en el estado de bhava. La gente común incapaz de discernir estas cualidades, concluirá que su mente está aturdida o loca. Bhava es de dos tipos: la que proviene de raga-bhakti y la que proviene de Vaidhi-bhakti.
Bhava proviene de raganuga bhakti inicialmente, saturada de calidad (jati) y cantidad (pramana), es muy basto o intenso. Su rasgo principal es una total ausencia de temor y de reverencia, mientras que el sentimiento que el Señor está en un nivel igual o más bajo predomina. El segundo tipo proviene de vaidhi bhakti, iniciando algo menos en calidad y cantidad que el primero, no es vasto o intenso. Este está marcado con el afecto por el Señor mezclado con conocimiento de la opulencia del Señor como el todopoderoso. Estos dos tipos de bhava son saboreados en dos formas diferentes en los corazones de los dos tipos de devotos rebosados con los dos tipos de deseos espirituales.
Tal como los jugos de mango, de caña de azúcar, o de uvas difieren de su consistencia, así mismo hay diferentes grados de dulzura de bhava. Así los devotos son de cinco clases de acuerdo a su bhava: santas (admiradores neutrales), dasas (sirvientes), sakhas (amigos), pitrs (ancestros), y preyasis (amantes). Los santas actúan en santi (paz total), los dasas en priti (afecto), los sakhas en sakhya (amistad), los pitrs en vatsalya (amor parental), y preyasis en priyata (amor conyugal).
Luego otra vez, estos cinco bhavas por su propia energía toman vibhava, anubhava, sattviki, y vyabhicari como sus temas, a lo largo de sus opulencias para volverse luego el rey conocido como sthayi-bhava. Mezclándolo con estos elementos, maduran en los cinco diferentes rasas: santa, dasya, sakhya, vatsalya, y ujjvala.
Los textos sruti definen al Señor como la gran esencia del rasa (rasa svarupa): raso vai sah, rasam hy evayam labdhvanandi bhavati. El Señor es rasa mismo y obteniendo este rasa, la jiva se vuelve bienaventurada. Aunque el agua está presente en todos los arroyos, ríos y lagunas, aun así el océano es el reservorio de toda el agua. Así también rasa está presente en todos los avataras del Señor y su procedencia (avatari). Pero no se logra la perfección en ninguno de ellos. Mas bien, ésta obtiene su clímax absoluto en Vrajendra-nandana, Krsna, el hijo del rey de Vraja. Cuando bhava madura y empieza a crecer en prema, entonces ese gran Vrajendra-nandana, el rasa personificado, es directamente realizado por esos devotos cualificados.
Así termina la séptima lluvia de néctar del Madhurya Kadambini por Mahamahopadhyaya Srimad Visvanatha Cakravarti titulado “corriente de bienaventuranza.”
