Visión Subjetiva
Aquellos en contacto con la divinidad están viendo todo, conociendo todo, subjetivamente. La gente ignorante atribuye visión objetiva a este plano superior. Es difícil de concebir. Si podemos permanecer ante la Deidad, no debemos exceder nuestro ojo o cualquier otro sentido para experimentar la Deidad. Cuando pensamos de Él como un objeto de nuestros sentidos, somos decepcionados. Debemos ser entrenados para encontrar al Observador dentro de lo observado. Drstari drsyatvam- trata de ver la existencia subjetiva. La Deidad es existencia subjetiva. Somos el objeto de Su visión. Él esta viendo todo, sintiendo todo, conociendo todo. El Bhagavatam dice que es la visión apropiada. Después estaremos en la posición de ver la Realidad, hemos entrado en contacto con la Realidad. Él es todo super subjetivo. Después llegamos a vivir en el dhama, la morada sagrada.
Ese es el dhama, el área divina, donde uno puede sentir que todo el medio ambiente es superior, hecho de existencia subjetiva. Todo debe ser venerado, nada esta allí para servirnos, ni para nuestro disfrute. Todo es para ser acercado con veneración y respeto. Somos Sus sirvientes: El Señor y Su reino son dignos de veneración, super subjetivos. Entonces, estaremos en contacto con Vaikuntha, la entidad superior.
La entidad objetiva es todo maya, todo bhoga. Lo que vemos como el objeto de nuestro disfrute es ilusión e invención, maya. Cuando todo es venerado, adorado, y tratado con respeto, entonces estamos en Vaikuntha, en Vrindavana. Es mencionado en el Caitanya Caritamrta, vaikunthera prthivy-adi sácala cinmaya [C.c Adi-lila 5.53]: Todo esta hecho de materia espiritual y es superior a nosotros. Abajo esta Maya y arriba esta Yogamaya, la tierra el Señor. Queremos salir de este enredo, este interés separado. Lo que es superior, imaginamos que es inferior a nosotros mismos y queremos usarlo para nuestro propio propósito y disfrute. El mundo del disfrute es una invención.
Debemos aprender a ver que todo debe ser tratado con reverencia y con aptitud de servicio, todo. Entonces podemos entrar en contacto con el dhama, la tierra del Señor, donde toda partícula debe ser adorada. Todo mantiene una posición superior. Lo que es realmente supernatural, estamos tratándolo como si fuera parte naturalmente de esta experiencia sensorial. No Justo trata, bhidyate hrdayagranthis cidyante sarva-samsayah, kriyante casya karmani mayi drste ‘khilatmani’ [Bhag. 11.20.30] Disociar el ego de existencia separada totalmente del disfrute. Abolir la tendencia a disfrutar, a utilizar cualquier cosa que encontramos para satisfacer nuestros sentidos. Este ángulo de visión, esta maya, este ego, el centro de tal experiencia, debe ser totalmente abolido. Disuelta. Y todas las dudas serán aclaradas cuando nosotros mismos nos encontremos en ese plano.
Cuando estemos libres de las garras del interés separado, entonces todo la suspicacia y la duda serán aclaradas. Sentiremos esto a través de la directa experiencia del alma, la experiencia de los sentidos internos que poseemos. Entonces no habrá necesidad de todos nuestros intentos y esfuerzos, todos se detendrán. Ningún esfuerzo especial debe ser emprendido para nuestra causa porque no tenemos existencia separada. Somos partículas en el Infinito y lo que esta nutriendo al Infinito, también nos nutrirá. Encontraremos el interés general en todas partes. No estamos separados, así no hay necesidad de actuar para nuestro interés especial. Veremos el arreglo divino para todas las cosas, incluyendo cada grano de arena. Somos uno en el todo y la corriente principal esta haciendo todo, así no hay karma, ninguna acción es necesaria en nuestro propio nombre.
Entonces será muy claro que tenemos nuestro deber en ese fluir universal, y somos uno de ellos. Allí somos partículas. Automáticamente, la fuerza universal nos maneja de esa manera. Eso es Yogamaya, la potencia interna del Señor, no Mahamaya, el controlador del universo material. Ese plano no esta actuando por un interés separado, sino influenciado por el interés general del todo. Allí tenemos nuestro movimiento, y eso es servicio, no disfrute.
