Sin temor en la armonía
El único origen del temor es la falta de armonía. El temor es nacido de la decepción resultante de la falta de armonía. Si eso no existe, entonces no hay lugar para el temor.
"Lo indeseable" es representado en sánscrito como `aprensión' o `temor' y es considerado como algo secundario en relación al Absoluto. ¿Pero cómo éste alcanza y llega a transformarse en perfección? Si podemos introducir muchos intereses dentro de un interés común, entonces habrá armonía, no temor, y todo será perfecto.
En el presente sufrimos de la manía del interés separado. Sólo debido a que nos hemos desviado de nuestro Amo común, nuestro Guardián común, hemos llegado a sufrir la enfermedad de la aprensión. Si un amo es común a todos, entonces no puede surgir ningún recelo, nos sentiremos verdaderamente unidos. Si caemos en el piso, entonces con la ayuda del mismo piso podremos pararnos de nuevo.
Así, el olvido de nuestro Guardián es la causa de todas las situaciones desastrosas en las que nos encontramos. La única forma de salir de este desastre es ser reintegrados en la idea del Guardián común y eso tiene que ser efectuado por los sadhus verdaderos (personas santas) que no se han desviado de la conciencia de Dios. Con su ayuda tenemos que apelar a la agencia que lo controla todo. Entonces, podemos ser restituidos a ese escalón donde tenemos nuestro Amo bajo cuyos santos pies debemos tomar refugio. Si aceptamos esto, la armonía será de nuevo instalada en nuestras vidas. Así, debemos estar siempre conscientes de nuestro Guardián, el armonizador supremo. Esto es verdadera conciencia de Dios.
