Las Sustancias Peligrosas De La Carne
1.Los animales son mantenidos vivos y engordados mediante la continua administración de tranquilizantes, hormonas, antibióticos y 2700 drogas más. (“Los venenos en tu cuerpo” Gary y Steven Null).
2.Para las próximas Olimpiadas de Beijing 2008 se han tomado medidas especiales con la alimentación y especialmente con la carne de cerdo. En China es habitual que los productores utilicen todo tipo de sustancias, sean hormonas, antibióticos, etc., en la cría de los animales para garantizar su rentabilidad. Esto puede representar un riesgo para los atletas si comen algún producto con estas sustancias, ya que aparecerían reflejadas en los controles anti-dopaje y por tanto quedarían descalificados. Por esta razón, la empresa responsable del suministro de carne de cerdo para la alimentación de los atletas, ha garantizado que proporcionará carne de cerdo libre de cualquier producto de origen químico. Ante los últimos escándalos alimentarios que se han sucedido en este país, el riesgo y la inseguridad se encuentran muy latentes, no sería extraño que algunos de los atletas se llevaran de su país la comida a fin de evitar posibles contratiempos.
Esto nos hace pensar en el tipo de alimentación que recibe la población china y los riesgos y problemas alimentarios que deben sufrir con la precaria regulación alimentaria existente. Muchas de las sustancias que han sido prohibidas desde hace años en Europa o EE.UU., se siguen utilizando en este país a pesar de conocerse las graves consecuencias de su consumo.
3.La ley no obliga a las empresas cárnicas a enumerar todas las sustancias que le administran a los animales cuando están en el útero, en su desarrollo o aun después de la muerte.
4.Los agentes anabólicos son una alternativa para acrecentar la producción, pues son hormonas que influyen en las funciones metabólicas del animal, mejorando el balance de nitrógeno en el organismo y por consiguiente, incrementando la producción de proteína en el mismo. Las más usadas en la ganadería son las hormonas gonadales (Esteroides), masculinas (andrógenos); femeninas (Estrógenos) y las que tienen actividad progestacional. Estos anabólicos, son compuestos que tiene la capacidad de retener nitrógeno, elemento indispensable para la síntesis proteica, además favorecen la eritropoyesis (formación de glóbulos rojos), la retención de calcio y fósforo, factores que contribuyen a un aumento del peso del animal.
5.El DEE (dietilestilestrol) es una hormona estrogénica, usada para incrementar el crecimiento, pero es un cancerígeno potente. Por esto, en 32 países está clasificada como seriamente dañina.
6.El estudio publicado en la revista Human reproduction incluye a 387 personas norteamericanas nacidas entre 1949 y 1983. Los análisis de semen realizados indican que los muchachos cuyas madres consumieron carne vacuna más de 7 veces por semana, tenían 25% menos de espermatozoides que los procedentes de varones cuyas madres habían consumido menos carne de ese tipo. Este estudio podría tener consecuencias sobre los intercambios comerciales entre la Unión Europea y estados Unidos; la OMS hará un análisis técnico sobre la materia. Los criadores de ganado norteamericanos utilizan frecuentemente hormonas para acelerar el crecimiento del ganado. En cambio, la Unión Europea tiene prohibida esta práctica desde 1988. Cuando se alteran las hormonas durante la vida uterina el desorden afecta a muchas de ellas. El desarrollo testicular depende de los andrógenos y afecta a muchas de ellas. El desarrollo testicular depende de los andrógenos y los estrógenos, como se ha demostrado en experimentos con roedores. El Prof. Swan de la Universidad de Rochester, autor de la investigación comentada, está muy interesado en la vinculación entre alimentación y desarrollo reproductiva.
La función primaria de los antibióticos y quimioterapeuticos es la de afectar la Microflora del tracto gastrointestinal. Con la aplicación de ionóforos se mejora la calidad de la flora ruminal. Los agentes anabólicos solo afectan la senda de los nutrientes después de su absorción (Cardona, 1986)
Los estudios con borregos implantados en finalización, mostraron que la adición de 2 a 5 mg de estilbestrol en el alimento incrementó en 20% el promedio de la ganancia diaria y redujo el alimento requerido por cada unidad grande. En algunos casos la calidad de la canal fue menor, especialmente cuando la ingesta de estrógeno fue elevada. (Maynard, 1981). Cuando el estilbestrol se incorpora a la ración las ganancias en peso vivo se pueden estimar hasta en un 30%, cuando se usan raciones de engorda con alto contenido de granos; pero cuando las raciones son de forraje de alta calidad y no granos los bovinos ganan de 10 a 15% de peso vivo con mayor rapidez y los costos de alimentación se reducen del 10 al 20%. (Diggins, 1965) Se ha demostrado que muchas hormonas, en dosis altas aumentan el riesgo de cáncer en ciertas circunstancias. El estradiol 17ß, testosterona, progesterona y Zeranol son todos cancerígenos. (Isaza, 1985)
7.El nitrato y nitrito de sodio son preservantes de la carne, otorgándole su característico color rosado-rojizo, dado, por forzar a presión hacia las arterias estos compuestos, una vez desangrado el animal. De no existir estos, el color café-grisáceo de la carne muerta desanimaría a muchos compradores.
8.El ARSENICO es otro inductor del crecimiento. Está presente en la carne en una cantidad superior al 15% permitido en aves de corral.
9.Por el hacinamiento de los animales, las enfermedades infectocontagiosas son muy frecuentes, por lo que se deben usar grandes cantidades de antibióticos, lo que genera bacterias resistentes, que de una u otra forma llegan al ser humano.
10.Tan sólo en EE.UU., el uso de penicilina y tetraciclina ahorra a la industria cárnica U$ 1,9 billones ($ 9.880.000.000.000 de pesos chilenos)
11.El trauma del dolor del animal al ser matado genera sustancias químicas como la urea, ácido úrico, adrenalina, diversas hormonas, citoquinas, etc., que al llegar al consumidor generan un gran daño.
12.En julio del 2003 en UK se detectó que a la carne de pollo se le añadía agua para aumentarle el peso y evitar que se reseque al transportarla, y proteínas de origen animal (vacuno, cerdo) para permitirle retener el agua y darle la textura adecuada, incluso después de cocida. (las proteínas líquidas que se inyectan son PCR (proteina C reactivas) negativas, lo que las hace indetectables).
13.Los aditivos autorizados de los productos cárnicos son múltiples: ANTIOXIDANTES Y CONSERVADORES: Ac. Cítrico, Ac. Ascórbico, Ascorbato de sodio, Ascorbato de calcio, Citrato de sodio, potasio y calcio, Galatos de propilo y octilo, Butilhodrixianisol (BHA), Butilhidroxitolueno (BHT), Dióxido de azufre y sulfitos, nitritos de sodio y potasio, Ac. Eritórbico, Eritorbato de sodio, Sarbatos, Benzoatos. REGULADOR DE PH Y SECUESTRANTES: Ac. Fosfórico y fosfatos. Emulsionantes, estabilizantes: Sucroésteres, Sucroglicéridos, Estearoil-2-lactilato sódico, Estearoil-2-lactilato cálcico, Neohesperidina. MISCELANEAS: talco sin amianto. COLORANTES: Curcumina, Cochinilla (Ac. Carmínico), Carmines, Caramelo natural, Caramelo de sulfito cáustico, Caramelo amónico, Carotenos, Extracto de pimentón, Capsantina, Capsorrubina, rojo remolacha, Botaina, Rojo allura, Rojo 2G, Rojo cochinilla, Ponceau 4R, Amarillo ocaso FCF, Riboflavina, Clorofila, Clorfilina, Complejos cúpricos, Carbón vegetal, Antocianinas, Carbonato de calcio, Dióxido de titanio, Oxidos de hierro, Azorrubina, Carmosina, Azul patenteV, Indigotina, verde S, Ac. Brillante S, Verde lisamina, Negro brillante BN, negro PN, Pardo HT, Licopeno, Beta-apo-8’-carotenal (C30). Estas sustancias tóxicas producen inmunosupresión.
14.Cada año aproximadamente se crían 36 millones de cabezas de ganado para proveer carne a los consumidores estadounidenses. Dos tercios de este ganado (unos 24 millones de reses) reciben hormonas para ayudarlas a crecer más rapidamente. Se implantan seis hormonas en ganado para carne por la sola razón de hacer que las reses crezcan más rápido y así puedan ser vendidas más pronto. El gobierno de Estados Unidos afirma que las hormonas son seguras, pero la Unión Europea ha prohibido las hormonas en la carne ya que sus científicos han encontrado un nexo entre ellas y el cáncer.
15.El clenbuterol es un fármaco beta-agonista autorizado para el tratamiento de afecciones respiratorias en humanos y en equinos y también se ha utilizado en animales como relajante uterino durante el parto. Sin embargo, entre 1985 y 1988 cuando la patente expira y se convierte en un producto genérico, se empieza a utilizar en dosis mayores a las terapéuticas como promotor de crecimiento animal ya que mejora la eficiencia alimenticia y la relación músculo/grasa de las canales de bovinos, ovinos, cerdos y aves. El efecto se produce con dosificaciones diez veces mayores a las terapéuticas, aunque en la realidad, se utiliza en concentraciones mucho más altas, por su efecto anabolizante sobretodo en la alimentación de ganado vacuno incrementando su ganancia de peso y con la ventaja adicional de tener carne con menor contenido de grasa. La dosificación continua de clenbuterol y en dosis no controladas, conduce a su acumulación en los tejidos comestibles especialmente en el hígado y en menor grado en el músculo, por lo que el consumo de las vísceras conlleva mayor riesgo que el de la carne. En la actualidad, el abuso del clenbuterol repercute tanto en el bienestar del animal como en la salud pública. Los efectos reportados por el consumo, sobretodo de hígado de res contaminado con clenbuterol, son: temblores musculares, nerviosismo, dolor de cabeza y dolores musculares; en concentraciones mas elevadas, se acentúan estos efectos y se presentan taquicardia y palpitaciones y en algunos casos, dependiendo de la salud y/o susceptibilidad de los individuos, problemas mayores en las coronarias. Los síntomas aparecen en un lapso de 30 minutos a 6 horas. Los efectos adversos por el consumo de carne contaminada con clenbuterol se empezaron a publicar hacia el año 1990 en Europa sobretodo en España e Inglaterra. En la actualidad, en el ámbito internacional, está prohibido el uso de clenbuterol como promotor de crecimiento y no hay un valor mínimo en el que se pueda considerar seguro por lo que su detección en productos cárnicos se considera un delito. A pesar de lo anterior, siguen reportándose problemas de salud por la ingestión a través de productos cárnicos en diversos países como China, Irlanda, México y países del Centro y Sur de América entre otros. (Grupo Cencon-Centro de control, Q.F.B. Beatriz Beltrán Brauer. Tel: (55)5514-3391. bbeltranb@cencon.com.mx)
16.De acuerdo a la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA), más de mil millones de toneladas de pesticidas se utilizan en Estados Unidos cada año. Los pesticidas son aplicados en productos vendidos a los consumidores, así como en cosechas para alimento de los animales de granja. Los residuos se almacenan en la grasa y el tejido animales, y entran en nuestros cuerpos cuando comemos carne. Los pesticidas han sido relacionados con muchos problemas médicos graves.
17.La rBGH (Hormona de crecimiento bovino recombinante), también conocida como BGH y BST, es una hormona de ingeniería genética inyectada diariamente a reses por la sola razón de hacerlas producir más leche. La hormona no ha sido probada adecuadamente para la seguridad humana y haces que los animales sean más proclives a las enfermedades. En 2003, aproximadamente 33 por ciento de los nueve millones de vacas lecheras en Estados Unidos estaban en rebaños tratados con rBGH. Hasta ahora, esta hormona está prohibida en Europa. ¿sabe si en su país la usan?.
18.A través de los tratamientos que se describen anteriormente, logran que la vaca de hoy “de” mas o menos 5,000 litros de leche cada año. Estos tratamientos provocan muchas dificultades y problemas de salud a la vaca (principalmente inflamaciones en la ubre, la cual se llena de pus y sangra). Lo que significa que la composición de esta leche fabricada no es igual a la leche de una vaca sana. Para curar a la vaca de sus sufrimientos le inyectan químicos y también para obtener más y más leche le inyectan fertilizantes. Todos estos productos químicos se quedan en la leche y de ahí van a la mesa del “desprevenido” consumidor.
19.“Toma leche y estarás más sano”, a ver si es cierto este dicho. Si tomamos en cuenta que la leche está totalmente contaminada y los consumidores que más consumen esta leche son los bebés e infantes.
20.De manera similar a la carne, la leche también absorbe todos los contaminantes y productos químicos que introducen de alguna forma al ganado y así llegan hasta el consumidor. La carne contiene en promedio 14 veces más pesticidas que los productos vegetales – la leche contiene casi 6 veces más. No es de sorprenderse que un bebé en estado de lactancia también consuma productos tóxicos, esto por el consumo de carne de su propia madre, la cual inconscientemente los transmite a su bebé.
21.A través de muchos estudios realizados a la leche materna, se pudo comprobar que en esta leche se encuentran más y más sustancias químicas entre más carne (roja y blanca), huevos y derivados de leche consuma la mujer. Es muy ridículo como nos alimentamos (supuestamente sano), en vez de comer vegetales y frutos, le damos las plantas primero a los animales, para disfrutar después de su leche y derivados, de los huevos y de las carnes. Si comiéramos nosotros esos vegetales, frutas y cereales, nuestra alimentación sería más sana, menos complicada y así, por otro lado, ahorraríamos muchas tierras y bastante energía.
22.“¿Te falta calcio? ... Toma leche” – aun que no lo creas, no es cierto. La alimentación con leche ajena requiere un enorme esfuerzo de digestión. Durante este esfuerzo el cuerpo necesita mucho calcio para la digestión de la leche. Más calcio del que ingresa a través de la leche ajena. En vez de aumentar el calcio, para el crecimiento de huesos, dientes y otros, se reduce el nivel de calcio. Lo que quiere decir que aparte de leche ajena también tenemos que comer productos que contienen mucho calcio para mantener el equilibro. Esto suena muy absurdo.
23.Existen los extensores cárnicos que son sustancias proteicas a base de soya y de la leche, que permiten disminuir el costo y según ellos “llegar a los de “recursos económicos mas bajos” por ende muchos de los subproductos de la carne , no son 100% carne. Gracias a estos extensores, que pueden ligar grasa y agua (estupendo para seguir bajando los costes, ya que dan mayor peso del producto finalizado) en una proporcion de 5:1:5; grasa : caseinato : agua. ¿Será que alguna vez mantendremos la salud y bajaremos de peso con estas relaciones proporcionales tan sanas? El controlar la presencia de residuos, resultantes del uso de medicamentos y pesticidas veterinarios o de accidentes en los que estén implicados contaminantes ambientales, es actualmente uno de los aspectos importantes a considerar para asegurar la inocuidad de los alimentos como son huevos, carne, leche y sus derivados. Por otro lado, la creciente demanda de productos de origen animal por parte de la población humana, ha llevado a la intensificación de los sistemas productivos. estando los animales cada vez más expuestos a sufrir enfermedades de diversa índole. Esta situación sin lugar a dudas, ha significado que dentro de las medidas para controlar las enfermedades, también ha habido un aumento en la demanda de las diferentes herramientas terapéuticas entre las que se encuentran los antimicrobianos, antiparasitarios y pesticidas. Al respecto, diferentes organizaciones internacionales como son la Comisión Mixta FAO/OMS, Codex Alimentarius, Oficina Internacional de Epizootias (OIE) y Organización Internacional de Normalización (ISO), con el objetivo de proteger la salud de los consumidores y asegurar la aplicación de prácticas equitativas en el comercio de alimentos de origen animal, realizaron en conjunto un programa sobre Normas Alimentarias, en el cual están incluidas los Programas de Controles de Residuos de Medicamentos Veterinarios. Por otro lado, la Organización Mundial de Comercio (OMC) establecida a partir del 1° de Enero de 1995, estableció un Acuerdo entre los países miembros sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias , que se refiere a la aplicación de reglamentaciones en materia de inocuidad de los alimentos y control sanitario de los animales y vegetales. En este Acuerdo, si bien es cierto la OMC autoriza a los países a establecer sus propias reglamentaciones, alienta a los gobiernos a que armonicen sus medidas, recomendando que se utilicen normas y, directrices internacionales elaboradas por el JECFA (Comisión Mixta FAO/OMS) y Codex Alinientarius cuando existan. Por otro lado, señala que los países pueden aplicar medidas más rigurosas, si hay una justificación científica sobre la base de una evaluación adecuada del riesgo, con el fin de que estas no sean causas de obstáculos innecesarios al comercio internacional. Abocados fundamentalmente en el concepto de armonización, en el año 1996 comenzó a funcionar un Comité Internacional de Armonización en Veterinaria (VICH), en el cual participan organizaciones internacionales y gubernamentales y cuyo objetivo principal es armonizar sobre el uso de medicamentos en animales de producción, con el fin de asegurar su eficacia en las especies de destino y la inocuidad de los alimentos provenientes de animales tratados a la población humana.
¿Qué se entiende por alimentos libres de residuos de sustancias químicas? Para definir un producto libre de residuos químicos los países y organizaciones internacionales establecieron los Límites Máximos Residuales (LMRs) para la mayoría de los plaguicidas y medicamentos que se utilizan en animales de producción, incluyendo en estos a la especie bovina. El Codex Alimentarius define los LMR como: concentración máxima (expresada en miligramos por kilo o en micro gramos por kilo) de residuos, resultante del uso de un predicamento veterinario y que se recomienda se permita legalmente o se reconozca copio admisible dentro del alimento o en la superficie del mismo. Cuando en un alimento se detectan concentraciones residuales sobre los LMRs, estos se consideran contaminados y dañinos para el consumidor. Para llevar adecuadamente un Plan de Control de Residuos, las instituciones gubernamentales deben previamente establecer los LMRs para cada medicamento registrado. Al respecto, aún cuando la OMC sugiere que se sigan las recomendaciones del Codex Alimentarius, actualmente para el caso de algunos antimicrobianos y antiparasitarios existen diferencias entre los países en los valores de que se dan a este parámetro. En la especie bovina, esta situación no es diferente. Así por ejemplo, los Estados Unidos de América define en músculo de bovino un LMR de 200 ug/kg para florfenicol y de 100 ug/kg para albendazole. Para estos mismos medicamentos, los países de la Unión Europea definen el LMR en 300 y 50 ug /kg respectivamente y en el caso de albendazole permiten su utilización en ganado lechero dándole un LMR de 100 ug/kg en leche, situación que no se da en los Estados Unidos de América. Con el fin de evitar que estimadores como los LMRs sean un obstáculo para el comercio internacional de los productos de origen animal, el VICH dentro de sus principales objetivos se ha planteado armonizar los criterios por los cuales se definen las concentraciones máximas señaladas como inocuas. Programas de Control de Residuos de medicamentos veterinarios en los alimentos Para establecer un programa eficaz de Control de Residuos de Medicamentos Veterinarios en los alimentos, el Codex Alimentarius recomienda que los países adopten una serie de medidas entre las cuales se pueden destacar: -Establecer un organismo regulador encargado de ejecutar los programas de inspección y los análisis de laboratorio. Este organismo, debe tener además la facultad para tomar las medidas necesarias, cuando los residuos superen los límites máximos establecidos a nivel nacional. -Contar con un adecuado Registro de Medicamentos Veterinarios y/o sustancias químicas puras utilizadas en el país, con el fin de asegurar que los medicamentos autorizados tienen todos los estudios científicos que avalen la inocuidad en la especie de destino y en la población humana. El organismo que registra los productos farmacéuticos, debe controlar además que la industria farmacéutica señale en su etiquetado toda la información que permita una correcta aplicación del medicamento como son las dosis, ritmo de administración, duración de la terapia y especie de destino. También deben señalar todos los parámetros que aseguran la inocuidad al consumidor como son tiempo de espera o también denominado período de resguardo, LMR del medicamento, restricciones de uso. Así por ejemplo, para el caso de Diazinón, un producto fosforado utilizado en el control de ectoparásitos (pulgas, garrapatas, mosca de los cuernos), la Unión Europea solo permite su uso en ganado de carne, siendo obligatoriedad señalarlo en el etiquetado. - Definir los LMRs, para todo medicamento que sea autorizado a nivel nacional. - Establecer en forma periódica y sobre un análisis de riesgo basado en una justificación científica, los medicamentos que susciten mayor preocupación para la salud del consumidor; con el fin de orientar un muestreo de tipo insesgado que tiene por objeto facilitar información esquemática, de carácter nacional y anual sobre la presencia de residuos. A través de estos resultados debe establecerse un muestreo sesgado o directo orientado hacia los productos que hayan presentado residuos sobre los niveles máximos permitidos o a la búsqueda de sustancias prohibidas; este último puede efectuarse en los productos terminados, animales vivos en los sistemas de producción o canales. - Controlar la distribución y venta de los medicamentos. Cuando sea necesario, controlar la prescripción y aplicación del medicamento bajo la responsabilidad del Médico Veterinario. - Ejecutar un programa de garantía de calidad, con el objetivo de garantizar los resultados de los métodos de análisis. Al respecto, la OMC recomienda a los países que los laboratorios analíticos trabajen según las directrices de ISO. Elaborar programas permanentes de información para los productores y Médicos Veterinarios, en los cuales se fomenten las medidas preventivas para reducir la presencia de residuos en animales destinados a la producción de alimentos. Si bien es cierto, todos los medicamentos que se administran inadecuadamente en los animales productores de alimentos, tienen la potencialidad de generar residuos sobre los niveles permitidos, actualmente a nivel internacional los antimicrobianos son considerados uno de los medicamentos de mayor riesgo debido al aumento de la resistencia bacteriana en medicina veterinaria y humana. Si existe tanta controversia entre los LMRs de los productos veterinarios usados en animales, que incluso son diferente en los muchos países que están afiliados al Codex Alimentarius, se puede llegar a pensar que los LMRs no son tan seguros, por decir lo menos, e incluso los rangos mínimos ¿son mínimos?, cuando se piensa que el cuerpo humano debería nacer sin ningún residuo tóxico y permanecer así por el resto de su vida. Cuando se piensa que todos los experimentos de dosis máximas se hacen a animales de laboratorio y después de matar un sin numero de inocentes criaturas los resultados se extrapolan a los de los humanos al ojo, por decir lo mucho. Con esto, ¿es posible determinar la dosis máxima de alguna sustancia debidamente? Lo único que hacen es especular sobre la dosis mortal de los perros, ratones, simios, etc. Si existe la susceptibilidad individual para cada medicamento en medicina humana, la cual no es posible determinar cualitativamente y cuantitativamente, ¿es posible determinar el LMR de las sustancias químicas que normalmente no se usan en medicina humana?, ¡a mí me parece que no¡. Antimicrobianos: problemas asociados a la resistencia. En Medicina Veterinaria existe una gran cantidad de publicaciones a nivel mundial, que indican la presencia de resistencia en bacterias que afectan a los animales de producción y compañía, pero este tema ha tomado aún más relevancia, desde que existen evidencias epidemiológicas y clínicas señalando que las bacterias multiresistentes patógenas y apatógenas de procedencia animal, pueden llegar a la población humana ya sea por contacto directo, medio ambiente o a través de los alimentos. Bajo este contexto, la presencia de residuos de antimicrobianos en leche y carne también están considerados como un factor de riesgo en los fenómenos de multiresistencia. Se suma a esto el hecho de que los Médicos Veterinarios, deben en la mayoría de los casos realizar terapias empíricas sin conocer el agente etiológico involucrado, ni menos aún sus patrones de sensibilidad. Esto muchas veces lleva a la selección de un antimicrobiano al cual la bacteria presenta resistencia lo que conlleva a fracaso terapéutico que incluso puede provocar la muerte del animal. Por otro lado, hay que tener presente que el Médico Veterinario con el fin de proteger la salud del consumidor, debe velar que después de finalizada una terapia se respeten los tiempos de resguardo antes de que se faenen los animales o la leche sea enviada a la industria láctea. Estos períodos de resguardo, dependiendo del producto administrado, pueden durar días a semanas. Seleccionar un antimicrobiano frente al cual la bacteria es resistente, además de provocar fracaso terapéutico, puede llevar a grandes pérdidas económicas al productor ya que debe aumentar los tiempos de espera, es decir, la permanencia de los animales (ganado de carne) o de la leche (ganado de leche) a nivel predial por un tiempo mayor al necesario. El Codex Alimentarius, con el fin de disminuir este riesgo, sugiere a los países que instauren Programas gubernamentales de Monitoreo de la Resistencia Bacteriana en Animales de Producción, con el fin de tener periódicamente informado a los Médicos Veterinarios sobre cuales antimicrobianos deben utilizar; enfatizando, que solo bajo la responsabilidad de estos profesionales, deberían adquirirse y administrarse este grupo de fármacos. Como resultado de estos monitoreos, el FDA de los Estados Unidos de América, ha iniciado el proceso de retiro de enrofloxacino sobre las bases científicas que sustentan el aumento de la resistencia bacteriana a este grupo de fármacos en los animales y la población humana. Así también, los países miembros de la Comunidad Europea en el año 1997 revocaron la autorización de avoparcina y en el año 1998 suprimieron los registros de bacitracina, espiramicina, virginiamicina y fosfato de tilosina como aditivos en los alimentos para animales y vía decreto señalan que los antimicrobianos solo pueden administrarse con fines terapéuticos bajo la prescripción de un Médico Veterinario. Los antibióticos usados en medicina veterinaria son de muy escasa utilización en humanos o no se usan, ¿Cómo pueden determinar LMRs de estos? Es utópico y hasta casi irresponsable argumenta que el tiempo de latencia de uno o muchos animales enfermos se llevaría a cabo rigurosamente si con el tiempo se están viendo casos de la encefalopatía espongiforme en humanos, la llamada enfermedad de Creutzfeldt- Jacob (ECJ). Cuando el mercado exige carne, el ganadero no espera. Las pérdidas serían millonarias. Medidas preventivas orientadas a disminuir la presencia de residuos de medicamentos en los alimentos de origen animal Considerando que la presencia de residuos de medicamentos sobre los niveles permitidos, solo ocurre cuando no se tiene un control del uso adecuado de ellos o cuando estos se utilizan en forma ilimitada, el Codex Alimentarius hace énfasis en las Buenas Prácticas Ganaderas orientadas a disminuir este riesgo. Entre ellas podemos mencionar: - Instrumentar prácticas de manejo tendientes a mejorar y mantener la salud del rebaño. - Utilizar los medicamentos bajo la responsabilidad de un Médico Veterinario y en el caso de los antimicrobianos solo bajo prescripcion. - Administrar los medicamentos siguiendo las instrucciones del etiquetado. Es obligación que la etiqueta señale: Especie de destino Dosis Ritmo de administración Duración de la terapia Período de resguardo o también denominado tiempo de espera En el caso de los antimicrobianos, ojalá indicar especies bacterianas sensibles. En caso de utilizar los medicamentos extraetiquetado, es responsabilidad del Médico Veterinario definir el tiempo de espera. - Identificarlos animales tratados. - Evitar contaminación involuntaria (mal lavado de equipos de ordeñas, estanques recolectores) - Mantener adecuado registro de los medicamentos.
