B.V. Madhusudana Swami


Canto de un peregrino

Jardinero

Existen infinitos jardineros errantes
viajando por doquier y con ímpetus dominantes.
Cada uno posee una pequeña independencia,
actuando acorde a su respectiva tendencia.

Cada jardín está hecho de energía burda y sutil
animados por una conciencia buena y gentil;
en ellos se siembran innumerables acciones,
y a su debido tiempo se cosechan sus respectivas reacciones.

Nos doblegamos día a día ante las tentaciones
cultivando sin control en este campo de pasiones.
Felicidad y aflicción serán los frutos subsecuentes
que tendremos a futuro, por nuestros actos inconscientes.

Con la propuesta de buenos hijos, protección y lujos,
el hombre siembra esperanza en el corazón de quien lo sedujo.
La mujer con sumisión, servicio y amor carnal,
promete al hombre una vida tranquila y frugal.

Así, los seres humanos se asemejan a campos de cultivos,
que con gran esmero cuidan sus familiares y amigos;
ellos se convierten en protectores forestales,
regando y podando las plantas de los deseos materiales.

Brillando con luz propia se encuentra bhakti lata,
puesta en tierra fértil por la persona más sensata.
El devoto del Supremo la otorga de manera oportuna
como resultado de la oración y de extrema fortuna.

Al aceptar que los devotos cuiden este sagrado jardín,
la planta devocional crecerá y dará frutos sin fin.
Ya no veremos como absolutas las propuestas de la razón.
Aprenderemos a conocer mejor el lenguaje del corazón.

De nosotros depende el tipo de plantas que nutrimos,
al aceptar propuestas de aquellos con quienes compartimos.
Otro cuerpo mortal será el resultado de las semillas materiales;
un cuerpo eterno y dichoso será el resultado de los deseos espirituales.

Meditación

El alma eterna y pura al caer al mundo material adquiere una cobertura sutil (hecha de mente, inteligencia y ego) y una cobertura burda (hecha de tierra, agua, fuego, aire y éter).

Cada acción buena o mala ejecutada, se transformará en una semilla que a su debido tiempo crecerá y fructificará en la forma de reacciones buenas o malas. Podemos ejecutar acciones materiales o espirituales. Las primeras, nos atarán indef inidamente al mundo material a través de repetidos nacimientos y muertes.

Las acciones espirituales nos darán un cuerpo eterno y bienaventurado, con el que nos relacionaremos amorosamente con Dios y Sus sirvientes puros en Su Mundo Espiritual.

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