Gangamata Goswamini dasi


Estudiando El Bhagavad Gita

El Yoga de la Persona Suprema

Al comienzo de este capítulo, el Señor Krishna compara el mundo material o campo de actividades con un árbol baniano, cuya raíz crece hacia arriba. Esto significa que este árbol comienza en la sustancia material total, en el planeta más elevado del Universo, donde está Brahma. De allí se expande el Universo entero con muchísimas ramas que representan los diversos sistemas planetarios. Los frutos representan los resultados de las actividades de las Entidades Vivientes; es decir, la religión, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos y la liberación. Para aquel que se dedica a las actividades fruitivas, el árbol baniano no tiene fin y se pasa errando de una rama a otra; y para aquel que está apegado a este árbol, no hay ninguna posibilidad de liberación. Los Himnos Védicos que tienen por objeto liberarlo a uno son las hojas de dicho árbol. Y si uno puede entender ese indestructible árbol de la ilusión, puede entonces liberarse de él.

En otras palabras, el árbol de este mundo material, sólo es un reflejo del verdadero árbol del Mundo Espiritual, tal como el reflejo de un árbol que está junto a la orilla de un estanque de agua que se refleja en el agua con las ramas hacia abajo y las raíces hacia arriba. Ese reflejo del Mundo Espiritual se ubica en el deseo, tal como el reflejo de un árbol se ubica en el agua. El deseo es la causa de que las cosas se encuentren en esta luz material reflejada. Ese árbol, siendo el igual reflejo del árbol verdadero, es una réplica exacta del él. Todo existe en el Mundo Espiritual, y el mundo material es su reflejo desvirtuado. Así que en el Mundo Espiritual existe la misma variedad, pero en La Realidad.

Se dice que cuando una persona conoce Los Vedas, sabe como cortar el apego a este mundo material; en cambio, aquel a quien lo atraen las fórmulas rituales de Los Vedas, está atraído por las hojas verdes del árbol y no conoce con exactitud el propósito de Los Vedas que es el cortar ese árbol reflejado y conseguir el árbol verdadero del Mundo Espiritual. La única manera de liberarse de se enredo es por medio del desapego. Los Vedas le enseñan a uno como desapegarse gradualmente mediante el proceso de OIR la Ciencia Espiritual. Así, mediante Los Vedas uno llega a comprender al Señor, Quien es el origen de este árbol de la ilusión y entonces puede entregarse a Él. Pero mientras uno esté anhelando obtener honra, fama y glorificación personal, no podrá desapegarse de esta ilusión y rendirse al Supremo Señor.

Y aquí se establece de nuevo, tal como en el capítulo 13, que uno debe tener la Conciencia apropiada que se exige para rendirse al Divino Señor y cortar el apego a este árbol de la ilusión. Es decir, uno debe librarse de cualquier honra personal siendo muy humilde. Pues para obtener el Conocimiento uno debe desarrollar todas las Cualidades Espirituales y entregarse por completo al Señor Krishna. Ya que después de entregarse a Él uno puede entrar al Mundo Espiritual. Y esto se consigue gracias a la buena asociación con los devotos y la práctica del Servicio Amoroso al Supremo Señor.

De esta forma, el Señor Krishna ilumina al Alma inquisitiva que trata de comprenderlo, mediante Su Bhagavad Gita y Los Vedas, para liberarlo del sufrimiento. Por eso existen Los Vedas, para que uno pueda comprender su posición, su enredo, la posición del Divino Señor y el proceso de liberación. Así es como se describe que el propósito de Los Vedas es permitir que uno comprenda al Señor, comprenda su dependencia de Él para todo y así alcance el Servicio Amoroso Trascendental, el cual lo desapegará a uno al instante de las modalidades de la Naturaleza Material y le permitirá recuperar su posición original, de cooperador, en armonía con el Señor. Ese es el propósito de Los Vedas. Y esta conclusión de Los Vedas es presentada en El Vedanta Sutra, en donde se resume que hay dos categorías de seres: los falibles y los infalibles. Los falibles abusaron de su diminuta independencia y se alejaron del Señor para encontrar toda la situación indeseable. Y los infalibles siempre permanecieron en armonía con el Señor (como fieles miembros de una familia), cooperando con el propósito de la creación. Ellos nunca cambian de un cuerpo a otro. Permanecen siempre como ellos son debido a que sus cuerpos son Espirituales. Y el Señor siempre es Superior, siendo el Amo y Mantenedor de ambos, por eso Los Vedas lo glorifican como la Persona Suprema. Comprender bien es esencial, ya que el Servicio Amoroso es un proceso de Comprensión Espiritual, basado en entender la Ciencia de Dios. Cualquiera que acepte al Divino Señor, Sri Krishna, como la Persona Suprema se convertirá en el conocedor de todo y en consecuencia se dedicará a Su Servicio con Amor y Devoción.

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