El Bhagavata-Purana
Cuando el Bhagavat-Gita, un documento de revelación del Krsna-bhakti, fue conocido en el occidente por medio del Sr.Wilkins [1785], quien lo tradujo al Inglés y sobre todo por la interpretación al idioma latín realizada del Sr.August Wilhelmáschlegel [1823], provocó júbilo y asombro entre una serie de espíritus grandes. Frecuentemente recordaron las palabras del político alemán, Wilhelm von Humboldt: "Ciertamente es lo más profundo y excelsior, lo que el mundo puede demostrar. Leí el poema de la India, mientras constantemente yo sentía agradecer para la suerte habiéndome dejado vivir para conocer esta obra todavía."
Desde entonces el Bhagavad-gita fue traducido a todos los idiomas culturales del mundo y con frecuencia grandes personajes del hemisferio occidental hallaron una patria espiritual en el >>Canto de Bhagavan<<, y adivinaban que el Bhagavad-gita ha sido más que una gran poesía. Ha sido conmovedor, leer las palabras de Simone Weil acerca del Bhagavad-gita, las que solo hace poco fueron conocidas. A esta gran mística francesa (de una entre las personas más claras de pensamientos) conocer el 'gita' le significaba uno de los acontecimientos más importantes de su vida. Ella escribió en su autobiografía espiritual más o menos un año antes de morirse: "En la primavera del año 1940 leí el Bhagavad-gita. Raro. Leyendo estas palabras milagrosas de tal tono cristiano, interpretadas como mensajes de una encarnación de Dios, en este instante fui conmovida del fuerte sentimiento, que le debemos mucho más a la verdad religiosa que el consentimiento concedido a una poesía bella, un consentimiento de un modo muy categórico. "
Un señor de la India moderna, cuyo nombre cada uno lo ha conocido, y quien se había esforzado (de acuerdo a la manera de Simone Weil) a compartir plenamente la miseria de las vidas de los fatigados y cargados en su pueblo, Mahatma Ghandi, acostumbraba llevar siempre consigo un ejemplar del Bhagavad-gita gastado de mucho leer, como una de sus pocas posesiones, llevándolo consigo también cada vez siendo preso político y siendo deportado a la cárcel. El año 1925 Ghandi escribió: "El Bhagavad-gita me consuela, como ni siquiera el 'sermón de monte' (del 'Nuevo Testamento' de la Biblia). Cuando desengaño es evidente y ya no puedo darme cuenta de ningún rayo de luz, entonces me dedico al Bhagavad-gita. Encuentro un versículo aquí y en otro pasaje y en seguida me pongo a sonreír en medio de tragedias avasalladoras -y exteriormente mi vida estaba llena de tragedias-, y cuando estas no han dejado estigmas visibles irreversibles, entonces se lo agradezco a la instrucción del Bhagavad-gita."
