Preámbulo
Como es sabido, la primera traducción de las Upanishades no apareció en el Occidente antes de los años 1801 y 1802. Antes en el oeste el gran mundo maravilloso de la experiencia india de lo imperecedero había sido casi desconocido. También el mundo amplio del Buddhismo todavía estaba escondido. Desde entonces un gran número de sabios europeos y americanos diligentemente se han esforzado de explorar los antiguos escritos indios, de analizarlos, criticar sus textos y datarlos. Sus obras llenaban bibliotecas enteras. Particularmente la indología occidental se dedicaba a la Doctrina-Advaita del gran filósofo indio, Shankara-Charya, [aprox.800 años después de Jesucristo] en tal medida que la mayoría de las personas en el occidente interesadas en espiritualidad india concientemente o inconcientemente han considerado el sistema de Shankara-Charya, su interpretación de los Upanishades, como la primordial filosofía india. Durante las últimas decadas también se comenzó a dedicar atención a los sistemas significativos de doctrina, los que en la época medieval fueron confrontados con la filosofía de Shankara-Charya, se hizo mención de algunos maestros del prema vivo en la India [Bhakti], como por ejemplo de Ramanuya [nato:1027], Madhva [1199-1278] et cétera. Sin embargo una de las corrientes más esenciales del teismo antiguo, la sucesión tradicional del Prema, en Él que Krishna Caitanya [1486-1533] se unió, ha quedado casi desconocida en el occidente, a pesar de unas indicaciones llenas de méritos. Solamente una partícula muy pequeña de la rica literatura no presentida de este movimiento fue traducida hasta hoy.
A raíz de las fuentes numerosas originales el autor originalmente estaba decidido a escribir una biografía acerca de Krishna Caitanya en Sánskrito y Antiguo Bengalí, acerca de aquel hombre, cuya vida y sermones en SU patria han sido llamados >>el tesoro místico de la India<< desde hace más que cuatro siglos.
Sin embargo, cuando el autor empezó la obra habiéndose preparado profundamente, se dió cuenta de que era imposible, exponerles esta biografía estupenda a un círculo de lectores occidentales, si no primeramente las dimensiones espirituales fueran hechas visibles, en las que la vida de Krishna Caitanya y de Sus discípulos ha jugado; resultando la necesidad de mostrar la revelación divina, la cual ha movido los corazones de estos devotos y los movimientos de la tradición multimilenaria, en la que están de pie y dedonde han sacado su creatividad.
Así este libro apareció tratando del 'Prema viva en la India' en el sentido de Krishna Caitanya. Al autor le estaba concedido, no solamente tener que limitarse en saber de literatura y en el estudio de los textos originales y de los comentarios medievales respecto al Bhagavata-Purana y a otros Sagrados escritos del Bhakti; durante su estadía repetida de muchos años en la India él también pudo acercarse amistosamente a unos de los representantes sobresalientes del Amor Divino ( Prema ) del movimiento de Krishna Caitanya. En su libro >>Bhakta, eine Indische Odyssee ( Bhakta, una Odisea India )<<, Claaßen, Hamburgo 1951, él ha informado sobre la experiencia humana de aquellos años en la India. La palabra "Bhakta" significa: "Devoto". En la escritura presentada es tratado de exponer, cómo desde épocas antiguas los miembros del movimiento de Krishna Caitanya han experimentado lo imperecedero y cómo han concebido el contenido de los Vedas y de los Upanishades, del Bhagavad-gita y Purana, ante todo del Bhagavata-Purana y de otros escritos indios sagrados.
Se trata de una entre las suceciones severamente teistas de tradición [sampradaya] dentro del muy antiguo movimiento religioso ampliamente ramificado de los vaishnavas indios.
La palabra sanskrita 'vaisnava' significa: "Perteneciente al Vishnu [Visnu], al >>Omniespectador<<, >>Omniportador<<, El que, como >>Testigo silencioso<<, permanece en cada corazón y Quien se reveló como Krishna". La palabra, sam-pradaya, aplicada para 'sucesión de tradición' puede ser traducida así: genuino, fiel [sam], a otro [pra], dar [daya]. La definición india por tal sucesión de tradición o sampradaya está concebido a estos términos: >>Aquella revelación es dada a otro, la que alguna vez hubo sido repartida de Diós Mismo. Y aquellos que en sucesión nunca interrumpida le dan curso a la revelación, son maestros grandes, los que no solamente concibieron la fiel entrega de la verdad de su guru, sino frecuentemente de nuevo experimentaron la verdad eterna en sus propias almas.<<
El representante más significante de este movimiento del prema vivo en la India, del movimiento que en el país de "Gauda", hoy: Estado de Bengalia, llegó al sumo florecer, este es Krishna Caitanya. Lo que el autor experimentaba en largos años de estudio y escuchar, bajo sabia dirección de su guru Swami Sadananda y de cuyos amigos y lo que trata de reflejar de modo poco satisfactorio, muchas veces resulta muy diferente de los conceptos actuales de la ciencia moderna de la religión. Entre otros ejemplos la acostumbrada clasificación de los Upanishades en clásicos y sectarios dentro de este movimiento, hechos bajo la influencia de Shankaracharya, no es aceptada, ní reconocida; de ninguna manera, tampoco las suposiciones actualmente dominantes en el occidente acerca del origen y datación de la tan llamada >>literatura vedanta<<.
Los indios no son pueblo de la escritura. Aunque el arte de escribir en el círculo cultural indio es muy antiguo, a través de muchos siglos, sí, probablemente atravéz de milenios esta habilidad solamente había sido aplicada para negocios comerciales, asuntos de justicia y para otras finalidades seglaras. Sin embargo, atravéz de un período inmenso La doctrina de lo imperecedero no había sido fijada por escrito, sino por entrega oral de la boca del guru, del maestro espiritual, entregada al oido escuchante del discípulo. Los Upanishades y Puranas están llenos de informes, cómo un aspirante ansioso buzca a un guru, siendo aprobado de él de manera multifacética y siendo aceptado de alumno no antes de salir aprobado. Así como la Biblia, el Antiguo y Nuevo Testamento, está entreverado del cuento de sucesiónes físicas genealógicas, guiando desde Adán hasta Jesús de Nazareth, así los sagrados textos indios están entreverados de los cuentos de suceciones espirituales genealógicas, desde las filas largas de nombres de los gurus sucesivos uno tras otro y de sus discípulos, los que nuevamente se convierten a gurus ellos mismos entregándoles los bienes místicos espirituales a su discípulo familiarizado. La sucesión de nombres, mencionada al final del Upanishad-Brihad-Aranyaka, grandiosa y místicamente instruida en el bosque, no cuenta con menos de cincuenta y dos nombres de gurus sucesivos uno trás otro. En otro pasaje del mismo Upanishad, el discípulo es instruido de que después del cantar el Gayatri-mantra con devoción para sí mismo él debiera murmurar los nombres de los maestros sucesivos uno trás otro... Tan importante le parece al profeta upanishádico, que el discípulo correspondientemente se une con el poder de la tradición viva, de modo que allí él pronuncia repitiendo solemnemente cinco veces: >>así hasta de un tocón seco nacerían ramas y hojas crecerían fuera de ello<< [Brihad-Aranyaka-Upanishad 6,3; 7-12].
Las filas de gurus de este Upanishad, del que una se dirige desde la antigüedad más temprana atravéz de épocas largas hasta el joven sin casta, 'Satyakama Jabala', que él mismo entonces va siendo un gran guru, no acaba con esto. Se ramifican dirigiéndose atravéz de otros milenios hasta nuestros dias. También las filas hermanas de gurus, cuyos miembros iniciantes son mencionados en el Bhagavad-gita y en los Puranas, siguen dirigiéndose hasta hoy día. Se pretenden que en la India desde la época védica nunca había generación alguna, que ní unos gurus hubiesen experimentado lo imperecedero en toda su realidad y revelándosela a sus discípulos.
Hoy día, la India se halla en gran transformación. Desde la primavera del año 1938, cuando el autor anduvo en suelo de la India a la primera vez, allí inesperadamente muchas cosas fueron cambiadas. Un orden, según parecía, inquebrantablemente fundado, que todavía era orientada a la manera medieval de vivir, se ha convertido en la corrida de pocos años, en círculos amplios sociales a la manera agitada de "vivir" de un mundo caotizado moderno con toda nuestra inquietud y desorientación. Desarraigadas, masas humanas asustadas se meten a los brazos de un materialismo mal entendido, ateismo, comunismo. Otros se meten a los brazos de idolatría salvaje. Un Dios es buscado, Quien conceda pan, lápices de carmín y visita libre al cine.
También encima de los corrientes tradicionales del teísmo muy antiguo indio se acumulan la basura de la trasformación social, pero todavía gurus singulares grandes viven y han sido eficaces. Por eso aquí uno se atreve a probar, antes de malograr el último plazo, describir unas cosas de la vida de los cuentos orales; sin embargo no, según acostumbrado, desde el exterior especulando críticamente y analizando; mucho más se intenta de presentar un ámbito hasta hoy poco conocido de mística india, de tal modo como ha sido vista con los ojos del alma india. Aquí y allí se alude a pasajes hermanas de los Evangelios y del Antiguo Testamento y a palabras de místicos cristianos. También se muestra, cómo el devoto indio mira hacia los Evangelios. Pero de ninguna manera eso pasa para discordar a los místicos indios y cristianos, y tampoco para borrar las diferencias y tampoco para encoragiar la opinión muy distribuida, doquier la experiencia mística de lo imperecedero haya sido la misma. -La visión acerca de Dios de los bhaktis indios conoce experiencias que extrañan la mística occidental.- Las alusiones aplicadas de nuestro círculo cultural solamente deben ayudarle al lector, para que acceda a la vivencia desacostumbrada de la mística india divina. Ya Betty Heimann ha subrayado en su obra >>Estudios acerca de la Particularidad del Modo Indio de Pensar<<2: >>Dondequiera la India confronta al indólogo con la tarea desesperadamente pesada de soltarse de las normas corrientes occidentales de pensar... El camino acostumbrado investigador del intelecto y de la lógica no dirije al corazón de la experiencia india y adentro de la cognición de la existencia imperecedera, así como es pintado en los informes de los vedas y Upanishades.<<
El aspecto de la obra presentada se reduce al Krishna-Bhakti, al Prema, como preferiblemente aparece en el Bhagavata-Purana y en el movimiento de Krishna Caitanya. Hablando de devotos, de Bhaktas, exclusivamente se habla de devotos en la sucesión de Krishna Caitanya. Otros ámbitos grandes del Krishna-Bhakti y del Prema de los muchos, quienes en la India adoran al UNO, al ALTISIMO, como a Rama, como a Shiva, como a la Gran Madre, etc., están situados casi allá del horizonte.
En los capítulos iniciantes aparecen más de un nombre y concepto desacostumbrados. Pero la alusión de la multiplicidad de palabras singulares claves del idioma Sánskrito resultó necesaria, para hacer adivinar más o menos la profundidad de los textos más adelante recitados, de los textos del Amor Indio de Dios.
Traduciendo de los Upanishades saqué consejos de interpretaciones ya existentes y particularmente los apliqué, trás haberlas comparado con el texto original. Las demás traducciones del Bhagavad-gita, del Bhagavata-Purana y otras escrituras del Prema vivo en la India, ante todo de la literatura del movimiento-Caitanya, son del autor.
Solo alguien, quien una vez él mismo se haya esforzado de interpretar textos sanskritos de la India medieval a un idioma europeo, puede medir las dificultades resultantes de la ambigüedad de la expresión. De vez en cuando, para aclarar el sentido, pasajes de antiguos comentarios fueron incluidos en paréntesis. Nunca hubiera sido posible producir este libro sin la ayuda y cooperación de mi amigo y maestro, Swami Sadananda [Dr.phil.Ernst (o sea Ernesto) Georg (o sea Jorge) Schulze]. También en los años, cuando el maestro y el discípulo habían estado separados, esta ayuda no acababa nunca. En este período innumerables envios aereos con material valioso me llegaron desde Bengalia y Orissa y Benares a Suecia. Aquí a Sadananda le sea agradecido de todo corazón. E igualmente a mi esposa, la que cooperando infatigablemente y con abnegación me había asistido durante todos aquellos años.
Esta obra agradece su elaboración a la animación permanente y a la confianza del profesor, Ernst Arbmann, de Estocolmo. En este pasaje también a él le sea agradecido calurosamente.
Mis gracias valen también a las muchas personalidades caritativas en los Estados indios de Bengalia-Oeste, Orissa y Uttar-Pradesh, quienes me asistieron de manera multifacética en la India, durante mi última estadía de investigaciones.
Bergslund, Suecia, Verano 1955 W.E.
