Primer Rayo. El encuentro de Prema Das Babayi con Hari Das Babayi
Al ponerse el sol en un día primaveral, Hari Das Babayi, la más elevada joya de los devotos, terminó sus oraciones nocturnas, salió de su kuñya y partió hacia el bosque, tomando el camino a lo largo del Yamuna. Es difícil describir la diversidad de amorosos sentimientos que en él se manifestaban cuando se sumía en gran éxtasis. En el camino, Babayi tuvo una visión recordándole los pasatiempos del Señor, y comenzó a rodar por el suelo exclamando “¡Oh Vrayendranandan! ¡Oh Gopi-yanavalabha!” Incesantes lágrimas de éxtasis lavaron los nombres del Señor escritos en sus mejillas. Las extremidades de Babayi, recordando la flor de Kadamba, estaban embellecidas con los bellos erizados. Sus manos se entumecieron y fue incapaz de sostener su yapa mala. Gradualmente perdió la conciencia externa y empezó a bailar como un alienado. Experimentó todos los síntomas del éxtasis, tales como temblor, transpiración, falta del habla y desvanecimiento del color del cuerpo al entrar plenamente en el reino trascendental, más allá de la naturaleza material. Entonces Babayi suspiró profundamente, “¡Oh Krishna! ¡Oh Prananath!” Y comenzó a llorar. Mientras Hari Das Babayi disfrutaba la bendición de Vaikuntha, el famoso Prema Das Babayi, pasó por Keshi ghat y llegó allí. Al encontrarse los dos vaishnavas, extáticos sentimientos de amistad repentinamente surgieron en ellos, y una vez se miraron el uno al otro empezaron a danzar. Antes de saludarse verbalmente, se abrazaron natural y afectuosamente, bañándose el uno al otro con sus lágrimas. Al rato se saludaron mutuamente con amorosas palabras.
Conversación entre Hari Das Babayi y Prema Das Babayi
Prema Das Babayi dijo: “¡Oh Babayi! Mi corazón estaba herido porque no te vi durante algunos días. Por eso, para poder purificarme, he venido a tu kuñya para verte. En estos últimos días he visitado lugares como Yavat y Nandagram”.
Hari Das Babayi contestó: “Babayi, ¿es posible para una persona poco afortunada obtener tu darshan? Los últimos cinco días estuve cerca a Govardhan para ver a Pandit Das Babayi. Vine aquí esta mañana, y viendo tus pies de loto he obtenido los resultados de una peregrinación”.
Sólo por escuchar el nombre de Shri Pandit Das Babayi, la cara de Prema Das Babayi, que estaba decorada con tilaka, se inundó de amor. Cuando Prema Das Babayi tomó la orden de renuncia, leyó el Bhakti-rasamrita-sindhu y el Ujjvala-nilamani ante Pandit Das Babayi. Recordando esto, su éxtasis sin precedentes le dio una indicación de su invaluable devoción por Shri Pandit Das Babayi. Guardando silencio por un momento, Prema Das Babayi dijo: “Babayi, ¿de qué se está hablando por estos días en la iluminada asamblea de devotos de Pandit Das Babayi? Mi esperanzado deseo es asistir a esa asamblea contigo”.
Temas tratados por Pandit Das Babayi y discusiones sobre karma, guiana y Hari-katha.
Al escuchar esto, Hari Das Babayi amorosamente abrazó a Prema Das Babayi y dijo: “Babayi, todas las actividades de Pandit Babayi son trascendentales. Fui a verlo por un día y fui incapaz de dejar su asociación por siete días. Actualmente muchas personas santas se hacen presentes en esa sagrada cueva. Pienso que estarán ahí hasta el próximo Kumbha-mela. Todos los días hay discusiones sobre nuevos temas. Hay preguntas y respuestas sobre aspectos concernientes al guiana, al karma y al servicio devocional puro”.
Escuchando esto, Prema Das Babayi dijo prontamente: “Babayi, hemos escuchado como esos maha-bhagavatas permanecen intoxicados deleitándose con dulces temas del Señor Hari. Ellos no se ocupan en discusiones sobre el karma o el guiana. ¿Por qué entonces le hacen perder el tiempo temas como esos a nuestro adorable Pandita Das Babayi?”
Hari Das Babayi dijo: “Babayi, tal duda también surgió en mi mente atea. Pero cuando escuché esas discusiones en la santa asociación de Pandita Das Babayi, supe que todas las discusiones de los devotos sobre karma y guiana no son sino Hari katha. Tales discusiones no son como los temas discutidos por los materialistas, los cuales sólo sirven para agitar la mente. Por el contrario, al escuchar esas discusiones en asociación de devotos, la entidad viviente se libera de la esclavitud del karma y del guiana”.
Habiendo escuchado esto, Prema Das Babayi lloró y dijo: “Babayi Mahasaya, tu concluyente declaración es como néctar. ¿Y por qué no? Tú eres famoso en los tres mandalas (Vraya, Gauda y Kshetra) como el querido discípulo de Siddha Govardhan Das Babayi de Shri Navaduip dham. Si tienes esa misericordia, ¿quién puede guardar dudas? Por la gracia de tus pies de loto, Battacharya Mahasaya, quien es muy conocido con el nombre de Profesor Lokanath Nyayabhusan, fue rescatado de la gran oscuridad de la lógica, aceptó el nombre de Shri Govinda Das Kshetravasi y tomó refugio en el vaishnavismo, que acaba con toda clase de penas. Luego, ¿qué es imposible para tu habilidad de remover dudas? Ahora, cantemos las glorias del Señor Hari y vayamos al valle de Giri-govardhan en este maravilloso día”.
Hari Das y Prema Das realizan kirtan en su camino a Govardhan
Tan pronto terminaron de hablar, comenzaron a cantar las glorias del Señor Hari, bailando en éxtasis en su camino a Govardhan.
Ambos Babayis cantaron como acostumbraban, y la belleza de los alrededores hacia parecer que Prakritidevi estaba sonriendo llena de gozo al escuchar sus canciones. Era el final de la primavera y una fresca brisa vernal del sur sopló suavemente. El sol, rey de los que han nacido dos veces y señor de los lotos, apareció brillando sobre los dos vaishnavas, pero realmente los estaba bañando con néctar. Yamunadevi, la hija del sol, al enamorarse por escuchar la glorificación de Hari, se ocupó en producir sonidos dulces. Las hojas de los altos árboles Deodar eran hermosamente mecidas en el viento, ondeando como banderas en la fiesta sankirtan del Señor Hari. Ambos Babayis saltaban alto mientras bailaban por el camino. Estaban tan absortos en el kirtan que no se dieron cuenta en qué momento la noche se convirtió en mañana. Cuando dejaron de cantar y bailar vieron el sol glorificando al este como una rosa junto a Govardhan.
Al completar sus obligaciones matutinas a una corta distancia de Govardhan, ellos entraron en la cueva de Pandit Das Babayi antes de mediodía.
