Dictamen acerca del Nâma Bhajan de acuerdo a la Gradación y Elegibilidad del Prema
Es únicamente el Prema que es la verdadera necesidad para la jiva (o Prayojana tattwa). Cuando se nutre la vida del bhâva, ésta se transforma en la vida del Prema. Cuando la jiva mira hacia arriba por Krishna se eleva más y más alto, y gradualmente alcanza el templo del Prema. Por lo tanto existen dos estados graduales respecto a la elegibilidad del Prema, es decir, el estado ascendente y el estado final, cuando se alcanza el Prema. Cuando esto sucede, no existe otro estado más elevado. Este Krishna Rasa es la única verdad monoteísta. Los devotos del estado ascendente se dividen en dos categorías, una es llamada Viviktananda y la otra Goshtananda. Quienes son Viviktananda se complacen en observar los ritos. Y los que son Goshtananda gustan de predicar. Entre éstos, algunos derivan placer en ambas actividades. Escuchar acerca de Dios es la única y principal actividad de los Prema Bhaktas. Cantar el Nombre de Dios en voz alta es el precepto para el mundo.
En el estado ascendente, los Prema Bhaktas se dedican por entero a Krishna. El Sharanâgati (completa dedicación) es su síntoma común. El Srimad Bhagavatam y el Srimad Gita han cantado glorias especiales a aquellos que se han rendido completamente a los Pies de Krishna. Si la rendición completa no se efectúa, entonces incluso ni el bhâva puede surgir, qué decir del Prema. Los devotos rendidos aceptan únicamente lo que es favorable para el Prema Bhakti y rechazan lo que es contrario. Los devotos del más alto orden creen con todo el corazón que Krishna es su único Protector, y no existe otro mas que Él, así como tampoco existe otra actividad que pueda salvarlos. No existe ni una pizca de duda en su mente que Krishna es su único preservador. Ellos firme y sinceramente creen que son los más humildes y bajos, y no pueden hacer nada excepto la Voluntad de Krishna; esa es su firme convicción.
Los devotos del rango más elevado que se han dedicado plenamente a Srî Krishna toman refugio exclusivo en Su Nombre, entre las otras prácticas de devoción. Ellos toman más sabor al recordar y cantar el Hari Nâma. No existe otra actividad tan pura y espiritual como cantar el Nombre de Krishna. El Sri Hari-Bhakti-Vilas le da más gloria al recordar y cantar el Nâma, que a otras prácticas. El shastra ha mencionado, que no existe la más ligera distinción entre el Nombre de Krishna y Krishna mismo. Debido a que el Nâma es Chintamani Tattwa (la Chintamani es una clase de piedra que otorga lo que se desee por meramente pensar en ello). El Nâma ha aparecido como el Rasa-Vigraha Consciente de Krishna. Aquél que desee obtener una percepción del Swarupa de Krishna y del Nâma Swarupa también tendrá que interesarse en percibir el Chitswarupa. Mientras el Chitswarupa no es percibido, el aspirante no puede ser hábil para el bhajan. Entonces, ¿cómo es posible alcanzar la realización de aquello que es el fruto del sâdhana? La obtención del conocimiento del Swarupa del Chit-tattwa es la única razón para el mejoramiento del bhajan. Por ello me gustaría dictaminar sobre este tema.
La jiva es infinitesimal, el Krishna-dhâma (la morada de Krishna) es Chit-Jagat, Srî Krishna es Chit-Surya, el Krishna-Bhakti es una potencia Chit y el Krishna-Nâma es Chit-rasa-vigraha. Estas cosas las hemos mencionado y probado antes en numerosos lugares con notas de los shastras. Ahora queremos obtener deleite al discutir algo acerca del Chit-Tattwa en conexión con las grandes almas que se encuentran en el estado ascendente hacia el Prema. Si somos afortunados, por esto surgirá el placer Chit en nuestras mentes. No existe sabor por la percepción del Brahman, el Cual es únicamente Chit, debido a que no existe Vilasa, la manifestación o los Pasatiempos del Chit Vastu.
Srî Chaitanya, Quien se Encarnó para la purificación del Kaliyuga, aceptó a los Vedas como una Verdad autoevidente y mostró de ahí, nueve evidencias capaces de ser probatorias. Esto ha sido ilustrado con detalle en el Srimad Bhagavatam. En donde se establece que la jiva es Chit infinitesimal, debido a que ella es un rayo del Sol, Quien es Krishna. Desde luego que Srî Krishna y la jiva son esencialmente Chitswarupa, pero la distinción es que el Chit o la Conciencia de Krishna es como el Sol y la jiva es una partícula de Su rayo. Srî Krishna es el Señor de todos los señores, y la jiva es Su sirvienta eterna. No existe duda de que las moradas de Krishna, Paravyoma o Goloka son esencialmente Chit. Los lugares que son Chit son nombrados como Vaikuntha o Chit Jagat. En el Vâjasaneya Upanishad las características de Krishna han sido descritas como puramente Chit. 1) Los Poderes Eternos de Srî Krishna, Quien es el Brahman Supremo y Dios Supremo han sido descritos en el Swetâswatara Upanishad. 2) Que el Bhakti es el Chit rasa ha sido establecido en el Mundaka Upanishad. Sabiendo que Krishna es la causa viviente de todos los seres, los hombres eruditos, desechando el conocimiento árido y los argumentos recurren a su propio ser interno y se absorben en él. 3) Tras conocerLe por medio del conocimiento puro, los aspirantes pacientes y autocontrolados cultivan el Prajñan que es la devoción. Quien lleva a cabo esto, es un Brahmin; y quien sin conocerLe abandona este mundo es un miserable (digno de compasión). Quien le conoce a Él y deja este mundo es verdaderamente un Brahmîn o un Krishna-Bhakta o Vaishnava. El Swarupa o las características del Bhakti han sido mostradas de la siguiente manera:
«¡Oh Maitreya!, es únicamente el Alma Suprema, Quien debe ser Visto, recordado y profundamente contemplado. Cuando tal Ser es contemplado, escuchado o meditado, todo es conocido. Tal Alma es Krishna. Él es más querido que un hijo, y más querido que la riqueza, debido a que Él es el Espíritu que mora en todos. Cualquier cosa que consideremos como nuestros objetos queridos, no son por sí mismos queridos. Cuando amamos a nuestra propia alma, todo se vuelve querido para nosotros. Por eso, la dulce relación eterna con Krishna es llamada Prema. El Prema es Chitswarupa Tattwa pleno».
¿Cuál es la relación precisa del Chit con este mundo fenoménico? Cuando el conocimiento de la verdadera relación es obtenido, el prajña surge en la forma de devoción. Nosotros caemos numerosas veces en el error al investigar la verdad acerca del Chit. Por medio de una aplicación especial de nuestra razón, hemos decidido que la verdad del Chit es algo opuesto a la verdad de la materia. Mientras presionamos nuestra razón, nos contentamos al imaginar un incompleto e imperfecto Brahman espiritual, el Cual es vago y parece ser Chit, manteniendo alejada la Verdad Última que es Chit-rasa. En ese caso el Brahman se convierte en sin forma, inmutable, inactivo, sin cuerpo y desprovisto de cualidad y amor. De esta manera el Brahman aparece como una cosa indescriptible e imaginaria, como una flor en el cielo (un castillo en el aire). Y nosotros, no estando capacitados para entender la cualidad, la acción y el nombre de ese Chit simple (Chit Brahman), nos volvemos inactivos. Por esta razón, un gran mal ha sido traído a este mundo por tal conocimiento árido. Es evidente por lo que se desprende de la conversación de Narada y Vyasa.
Si bien es cierto que nos encontramos limitados al conocimiento del Brahman chitmâtra (únicamente la apariencia del Chit puro) no podemos comprender al Brahman Supremo y su Chit Vilasa o los Pasatiempos de Su Chit Swarupa. Por eso, ¡Oh hermano! procede hacia adelante. Tras penetrar el Chit Brahman, entra en el Chitdhâma (la morada del Chit). Ahí encontrarás al Brahman Supremo y Su Chit Vilâsa. Entonces podrás saborear lo que se denomina como el Brahman Rasa integral. No degrades tu alma como un pedazo de madera. El Mundaka Upanishad menciona: «quienes son versados con la verdad del ser, saben que el Supremo Brahman puro, Quien es la Última Realidad, libre del rajo guna burdo, mora en la comarca dorada trascendental, que es esencialmente Chit sin ningún tinte de materia. Algún lustre trascendental de ese Chit dhâma que se encuentra más allá del rango del lustre material, revela Su Nombre, Su Belleza, Sus Cualidades y Lila. El sol, la luna, las estrellas, la electricidad y el fuego de este mundo terrenal no son capaces de brillar en ese Chitdhâma. Es únicamente la luz trascendental de ese Chitdhâma que puede iluminar tal lugar. Nosotros pensamos que tanto el sol como la luna que nos dan luz, son por sí mismos dadores de ésta. Pero no es así. Ellos son la reflexión fragmentaria de esa luz trascendental. En el Chandogya Upanishad se han mostrado minuciosamente las descripciones de la Ciudad o Morada del Brahman. El Chit Jagat que es iluminado por la luz Chit es el prototipo ideal de este mundo material. No existe nada repugnante en ese lugar. Todo es sano y conducente a la felicidad. La pobre reflexión de ese lugar ideal es este mundo material que incluye a los catorce mundos terrenales. La reflexión burda de esa luz es el sol, la luna, etc., de este mundo, y las diminutas reflexiones del Chit es nuestra mente, intelecto y vanidad, los cuales constituyen nuestro conocimiento material. A través de nuestros sentidos burdos apreciamos al sol, etc., como la fuente de la luz. Le damos más importancia al conocimiento material obtenido por medio del proceso del Âstanga, inventado por nuestra pequeña mente, intelecto y vanidad. Estos son los actos naturales de las jivas condicionadas. Siguiendo el consejo de Nârada, el Rishi Dwaipayana Vyasa tomo el recurso de una meditación especial relacionada con el alma, es decir con la devoción y con base en esto, él contempló vívidamente el Nombre, la Belleza, las Cualidades y el Lila de Ser Último. Él también vio a Mâyâ como la sombra de Ese Poder Infinito permaneciendo como Su Asraya Tattwa. Él pudo comprender que la jiva, al estar enamorada de Mâyâ ha producido el mal al degradar su alma que es esencialmente Chit tattwa. Realizando plenamente que la jiva puede obtener su propio swarupa, por el proceso característico de meditación llamado Bhakti Yoga, él trajo a la luz el Srimad Bhagavatam, el cual es considerado como el Sattwata Samhita, y trata acerca del Chit Lila trascendental de Srî Bhagavan. Los dos grandes males para la jiva son la errónea identificación de su propio swarupa y el olvido del Swarupa de Krishna. De estos dos males surge la aversión a Krishna y con base en esta aversión la jiva cae en el ciclo de rotación del karma marga, creado por Mâyâ. Por esta razón, el Sâmsar (la vida mundana) está llena de placeres y dolores. Cuando el Âstanga yoga, adoptado por los seguidores del karmakanda, y el Sankhya yoga sostenido por los seguidores del jñanakanda, utilizado para la discriminación de lo que es espiritual y lo que no lo es por el acto interno de la mente llega a detenerse, y cuando el Bhakti Yoga es adoptado, sólo entonces todas las verdades son reveladas por la luz trascendental del conocimiento obtenido por el proceso característico de meditación del Bhakti Yoga. Sólo entonces el burdo placer sensual junto con el dolor se vuelven despreciables y surge el Krishna Prema. Cuando la jiva obtiene interés por la devoción pura, ella puede empeñar su ser puro en forma natural. Entonces Krishna, Quien es Chit Surya se vuelve misericordioso. Excepto por la fuerza de Su misericordia, no existe otra alternativa para sacar el mal y alcanzar el perfeccionamiento.
La creencia sincera en el Bhakti-Mârga puro es la raíz o causa de la auto-consumación. Cuando el día de la fortuna descendió para el Rishi Dwaipâyana, la sospecha surgió en su mente debido a toda clase de karmakânda y el árido jñanakânda. De acuerdo a la indagación de su maestro preceptor Srî Narada Goswami, él pregunto: «¡Oh maestro!, ciertamente he adquirido todo el conocimiento entregado por usted, pero, ¿por qué mi alma no encuentra contento? ¡Oh hijo de Brahma! En tales circunstancias, por favor díme, ¿cuál es la razón desconocida e inescrutable atrás de esto? Estando muy afligido, yo te pregunto». Entonces Srî Narada Goswami le dijo: «¡Oh Vyasa! Tú has demostrado las cuatro metas de las jivas, es decir el dharma (la virtud), el artha (la riqueza), el kâma (el deseo) y el moksha (la emancipación) en diferentes Puranas, Vedanta Sutras, Srî Mahabharata, etc., tan lúcidamente, pero no has tratado de hacer lo mismo acerca del Lila Espiritual de Srî Bhagavan. Esta es la razón por la cual tú no encuentras autosatisfacción, lo cual es debido a tu propia debilidad. Tú has establecido el Varnasrama dharma en un rango muy elevado como si fuera el verdadero Swadharma (deber requerido) de las jivas condicionadas. Este ha sido tu gran error. Si cualquiera, dejando su dharma titular se dedica al Bhajan de Hari e incluso cae por un estado inmaduro; ¿cuál es el daño? Por otro lado, si alguien se aferra a su dharma titular (material) y no ejecuta el Hari-Bhajan, ¿qué tesoro inigualable él ha ganado?». De esta instrucción se desprende que la jiva no tiene otra forma de liberación que el Hari-Bhajan. Si alguno se refugia en el Hari-Nâma con todo su corazón, él adquiere todo lo valioso por obtener.
Srî Vyâsadeva, con la ayuda de tal Bhakti-Yoga tomó recurso de una revelación natural característica. El significado de llamarle a esta meditación ‘natural’, es que la devoción por Krishna es muy fácil para la jiva o alma individual. Debido a que ésta es la virtud natural de la jiva, se puede decir que es la propia virtud del alma.
El proceso de la virtud natural es el siguiente: Cuando la jiva comprende que por seguir el karma-kânda, es decir, la ejecución de los dieciocho tipos de karma-yagya, ella no obtiene un bien eterno, o por adoptar el yoga-marga o las prácticas de los ocho procesos insignificantes del yoga, ella no obtiene su meta deseada o su dharma propio que es servir a Krishna. De la misma forma, cuando ella comprende que por el conocimiento empírico obtenido por el ejercicio de su cuerpo tangible y de su mente o incluso por el conocimiento espiritual del Brahman, que es meramente Chit, no existe la posibilidad de ninguna verdadera ganancia, entonces no hallando otra alternativa, ella llora por el favor del sadhu y del Guru diciendo: «¡Oh Krishna! ¡Oh Purificador de los caídos!, yo soy Tu eterno sirviente, y estoy sufriendo una interminable miseria por haber caído en el océano del Samsâr; ¡Oh Señor!, por favor muéstrame tu misericordia y otórgame un pequeño lugar como polvo ante Tus Pies». Entonces misericordiosamente el Señor mostrándose cariñoso levanta a la jiva hasta Sus Pies y la cuida. Durante el proceso de escuchar, cantar y recordar el Krishna-Nâma, con ojos llenos de lágrimas y una alegre emoción, la vida del bhâva aparece. Entonces Krishna, Quien mora en el corazón desecha el mal, limpia el corazón y luego otorga por misericordia el Prema. En esta etapa si hay falta de sharanâgati (auto-rendición) y la jiva por su vanidad practica otra meditación abstrusa por sus propios esfuerzos, entonces ella endurece su corazón y por ello es desprovista del Prema. Con cuidado especial, humildad y autodedicación, la jiva tiene que colocar a Krishna en su corazón. Acto seguido todo su razonamiento material y sus esfuerzos se desvanecen cuando el ojo espiritual se abre, y mediante esto la jiva puede contemplar a la Realidad Suprema que es Dios. Si las malas compañías son abandonadas y uno se adhiere a las buenas, entonces surge el bhâva debido a la firmeza de la mente y por alcanzar el proceso gradual de constancia, etc. Los hombres de mente astuta inevitablemente se desvían. La persona que se encuentra en el estado ascendente del Prema, siempre canta sinceramente el Krishna-Nâma en compañía de los devotos. Ellos no tienen gusto por otras clases de devoción. Si el fervor mental por el Nâma se establece, en corto tiempo el fruto del autocontrol, las reglas y los rituales, el control de la respiración, la meditación, la conceptualización y retracción de la mente surgen fácilmente incluso sin ninguna otra clase de ejecución, pues el resultado del control de la mente es obtenido por la misericordia del Nâma. Entre más se vuelve puro el corazón, más aparece la variedad del mundo trascendental. Esto da tal cantidad de placer que un fragmento de él no puede ser obtenido por ningún otro medio. A excepción de la misericordia de Krishna, no existe otro objetivo deseado por la jiva. El Nâma es puramente Chit. En ninguna otra parte existe algo parecido al Nâma. No existe otro conocimiento como el Nâma, no hay otro voto como cantar el Nâma, no existe otra contemplación mejor que la del Nâma, ni otro fruto que el Nâma, no hay otra renunciación mayor que el Nâma, ni mejor control que el Nâma, no existe mayor virtud que la del Nâma, no hay otra meta que la del Nâma. Deben saber definitivamente que el Nâma es la salvación final; el Nâma es la meta final, el Nâma es la beatitud última, el Nâma es la posición suprema, el Nâma es la devoción última, el Nâma es la más grande inteligencia, el Nâma es el amor perfecto y el Nâma es la remembranza suprema. El Nâma es el Señor de las jivas. El Nâma es el más gran preceptor.
Los Vedas han descrito toda la conciencia del Nâma y han colocado al Nâma por encima de todas las verdades: «¡Oh Dios!, al conocer Tu Nombre como Lo mejor tras una cuidadosa decisión, nosotros Te adoramos. No existe una regla estricta o fija para adorar al Nâma. El Nâma trasciende todos los buenos trabajos. El Nâma es el Objeto todo-consciente, lustroso y autoevidente. De ese Nâma todos los Vedas, etc., han surgido. El Nâma es la corporificación del Brahman Supremo y la Bienaventuranza Suprema; por eso adoramos al Nâma perfectamente bien. El Nâma conocido es un aprendizaje mejor que el desconocido autoconocimiento. Por lo tanto el Nâma, es tanto el medio como el fin. ¡Oh Nâma!, Tú eres extremadamente venerado. ¡Oh Dios!, el Nâma son Tus Pies. Por ello nos postramos ante Tus Pies de Loto una y otra vez. Los devotos discuten entre ellos acerca de la verdad del Nâma para su mejoramiento y declaran Su Gloria. ¡Oh Dios!, ellos perciben el Nâma como auto-consciente. Tras escuchar el canto de Tu Nâma, ellos son impulsados a llevar a cabo aquello que indica Tu Fama y Gloria. Por esto, ellos se vuelven puros. El Nâma es la corporificación del Sat (la existencia), el Chit (la conciencia) y de Ânanda (la bienaventuranza). ¡Oh Vishnu!, nosotros estamos dispuestos a recitar Tus himnos por la misericordia del Nâma. Por ello, sólo adoraremos Tu Nombre». Srî Mahaprabhu ha declarado la gloria del Nâma en Su propio Shikshastaka. En ese poema de ocho versos, Él nos ha dado las suficientes claves de que en el Nâma existen los pasos sucesivos del bhajan. Él nos ha instruido cómo practicar el Nâma libre de las diez clases de ofensas en contra de Éste, diciendo en la tercera estrofa: «Él (el cantor) debe ser más humilde que una hoja de pasto tirada en el piso, etc.» ¿Cómo practicar el Nâma-bhajan con devoción inegoísta? Él ha mostrado en la cuarta estrofa lo siguiente: «yo no anhelo riquezas, nombre y fama, etc.» ¿Cómo hacer la representación? Él lo ha establecido en la quinta estrofa, comenzando: «¡Oh hijo de Nanda!, etc.» Él ha mostrado en las dos últimas estrofas, por ser devoto de Srimati Radhikâ, cómo practicar el Nâma adecuado para el bhajan en Vrindavan, es decir, tanto en unión como en separación. Es tanta la gloria del Nâma citada en varios shastras que si es descrita en este libro, sería tan voluminoso como el ‘Srî Haribhakti Vilas’. Así que sin extendernos más en esto, brevemente describiré el método del Nâma-bhajan. Antes de entrar en el Nâma-bhajan, las personas que se encuentran en la etapa ascendente del Prema, siempre deben recordar estas palabras. Ellos saben perfectamente bien que el Swarupa (la naturaleza intrínseca) de Krishna, el Swarupa del Krishna-Nâma, el swarupa del servicio a Krishna, y el swarupa del sirviente de Krishna, son eternamente libres y espirituales. Krishna, Su morada y consortes de Su Lila son todos Chit (conscientes), sin ningún tinte de Mâyâ. No existe nada material en Su servicio. El asiento de Krishna, Su morada, el jardín, el bosque, el Yamuna y todas las otras cosas son completamente Chit trascendental. Ellos también saben que esta fe no es una creencia ciega material. Sino que es fundamentalmente verdadera y eterna. El Swarupa (la verdadera característica) de estas cosas no puede ser reflejado en este mundo terrenal. Tal cognición siempre existe en el corazón de los devotos. Aquí se obtiene el fruto del Sâdhana. Esto constituye el swarupa-siddhi o conocimiento perfecto de la verdadera característica de estos objetos trascendentales. Quienes han alcanzado el swarupa-siddhi también pueden obtener el Vastu-siddhi u obtener la Realidad en poco tiempo por la misericordia de Krishna. Aquí, como resultado del sâdhana, la verdadera perspectiva del Vastu eterno o la Realidad es reflejada en la mente del aspirante. Su etapa primaria es la salvación y la etapa final, el Prema.
