El Señor Krishna, Su Potencia y los Sentimientos Saboreables
Krishna, con Su Forma Natural de Existencia Eterna, Conciencia Pura y Beatitud Perfecta, es el Dios Supremo. Él no tiene comienzo y es la Causa Principal de todo. En los Shastras, Él es conocido como Govinda, la Causa de todas las causas. Como lo menciona el Sanatana-siksha (C.C II. 20. 152-155): «¡Oh Sanatana!, tan sólo escucha acerca de las descripciones de la Propia Naturaleza de Krishna. Él es Advaya-Jñana (la Corporificación de una sabiduría única) e Hijo del Principal de Vraja (aldea de vaqueros). Él es la Causa de todo, la conglomeración de todas las partes, la cúspide de la adolescencia. Su Cuerpo es Chit (consciente) y Ananda (bienaventurado). Él es el refugio para todos y el Señor por encima de todos. Él es el mismo Dios, llamado Krishna, Govinda. Él es el Poseedor de todo, y Su Eterna Morada es Goloka».
El concepto que se refiere a la Naturaleza de Dios es notorio en el mundo de las jivas. Las jivas del más alto orden pueden concebir la Naturaleza de Dios ayudadas por la facultad de la percepción, con la cual, Dios ha dotado al hombre. La facultad para entender del hombre es de tres clases: (i) los órganos de la percepción del cuerpo material burdo, (ii) el cuerpo sutil o el poder mental de la concepción, y (iii) la facultad consciente del discernimiento revestida en la naturaleza del alma. Los cinco órganos de la percepción son: los ojos, el oído, la nariz, la lengua y la dermis. La percepción externa basada en sus medios es únicamente sensación material. Con la ayuda de la meditación, la concentración, la abstracción estable mental, etc., como reflejo de la sensación material mental, se encuentra disponible únicamente la sensación material y la apariencia de la conciencia espiritual. Como tal, ambas facultades pertenecientes a la sensación son de naturaleza material. El concepto de la verdadera naturaleza respecto a la beatitud de la conciencia, la cual es la Naturaleza de Dios, no es posible con estas dos. Así que a menos que usted tome recurso de la facultad espiritual, no puede tener una visión de la Naturaleza de Dios (Bh. XI. 14 26). Los hombres que atentan tener una visión de esta Naturaleza de Dios con la ayuda de los órganos de la sensación, toman recurso en el Astanga yoga (los ocho procesos necesarios para concentrar la mente), como el asana (forma de postura para la contemplación religiosa), prana-yama (control de la respiración con el mismo propósito), dharana (su abstracción estable), etc., llegando a pensar que han tenido una visión de Paramatma, al concebir a Dios como al Alma de la creación a través de una forma negativa de pensar. Incluso por este proceso, ellos no obtienen la visión trascendental perfecta (supramaterial). Sólo obtienen una comprensión parcial al rechazar meramente el conocimiento de la naturaleza material. Existen otros que aplican el concepto de la negación hasta un límite más amplio para censurar las formas y figuras de la naturaleza material e imaginan a un Dios Supremo sin forma, no admitiendo ninguna variabilidad; y toman esto como la visión del Brahman. Sin embargo y en realidad, la visión de ellos del Brahman es únicamente una exhibición (Bh. XI. 16 42-44). Por ello, el Señor Srî Chaitanya le dijo a Srî Sanatana (Ch. Ch. II. 20-145): «por medio de las tres respectivas prácticas del jñana, el yoga y el bhakti, existen tres manifestaciones respectivas, como el Brahman, Paramatma y Bhagavan». Así mismo el Chaitanya Charitamrita ( II. 20-145) menciona: «como proposición, el Veda únicamente apunta hacia Krishna, tanto directa como indirectamente o en ambas formas, es decir tanto positiva como negativamente».
El hecho es que cuando la jiva desea tener la visión de Dios como vidente; ella ejercita el poder de su visión desde su propia plataforma y desde ahí ve a Dios en una forma visible. Dios aparece ante nosotros como Paramatma a través de diferentes medios, entre ellos el Karmayoga, como Brahman a través del Jñanayoga y como Bhagavan a través del Bhaktiyoga. Los Salvadores que conocen la Realidad, Le llaman Advaya Jñana (la Corporificación de la Sabiduría sin Paralelo) o Tattva (la Verdad Última). (Bh. I. 3. 28.) Tal Forma Única de Conciencia Pura es visualizada en forma distinta a través de los diversos instrumentos por los diferentes videntes. Pero Brahman, Paramatma y Bhagavan son después de todo la misma Verdadera Realidad Última. Y cada vidente determina como la más elevada verdad lo que él ve de acuerdo a su propia realización y alcance.
Es ese Bhagavan, Quien es Krishna. El poder de apreciación de la verdad real parece ser muy pequeña al ser poseída por aquéllos que desprecian a Krishna considerándoLe como un ser humano ordinario dado a una sensualidad excesiva para un hombre. Srî Srîman Mahâprabhu le enseñó a Srî Sanatana que Krishna es Dios mismo (Bh. I. 3. 28) de acuerdo al significado del Srîmad Bhagavatam que menciona: «por medio del Bhakti, Bhagavan es apreciado en plenitud; existen incontables facetas en el mismo Cuerpo de Él. En primer lugar, Él mora en las tres formas siguientes, es decir, (i) svayam-rupa (Forma que no depende de ninguna otra), (ii) tadekatma-rupa (Forma que no es diferente a la de svayam-rupa, pero es distinta en apariencia y características); (iii) avesa (son las grandes almas en las cuales Dios Se absorbe a Sí mismo con jñana, shakti, etc.). Svayam-rupa encuentra su expresión en dos formas: –(i) Un Krishna con una figura de vaquero en Vraja (Vrindavana, etc.) y (ii) Svayam-prakasa. Esta última forma se expresa de dos maneras distintas, como (a) Prabhava y (2) como Vaibhava (Ch.Ch. II. 20. 164-167). Los Avatares de Krishna (advenimientos dentro del mundo) son de seis clases, es decir, (i) Purushavatara (ii) Lilavatara (iii) Gunavatara (iv) Manvantaravatara (v) Yugavatara y (vi) Shaktyaveshavatara (Ch.Ch. II. 20. 245-246). Brahma y Shiva son Bhaktavataras que llevan a cabo mandatos, y para el sostenimiento del mundo está Vishnu, la Propia Forma de Krishna (Ch.Ch. II. 20. 317).
Las excelencias (bhagas) divinas son seis, es decir, completa majestuosidad (aisvarya), completa valentía (virya), completa gloria (yasah), toda prosperidad (sri), plenitud en conocimiento o ciencia (jñana), y completa abnegación (vairâgya). Quien esta dotado con todas éstas es Bhagavan. Y es Krishna, Quien es el mismo Bhagavan, ya que es naturalmente en Él donde todas las excelencias divinas encuentran su culminación final. No existe alguien superior a Krishna, o igual a Él. Krishna en Su Propia Forma Original (Svayam Rupa) habita eternamente en Goloka. Los Tadekâtma Purushas (Quienes, aun cuando no diferentes de Svayam Rupa Krishna, poseen diferente apariencia, como Srî Narayana y los Avatares) actúan de acuerdo a los deseos de Krishna. Mahavishnu es el primero de los Purusha Avatâra. Él permanece recostado y en reposo en el océano Kârana (el de las causas). Sus Porciones (amsa) son Garbhodaka-sayi Purusha (Quien descansa en el océano de la generación) y Kshiroda-Sâyi Purusha (Quien descansa en el océano de leche o del sustento). Rama, Nrsimha, y los otros Avatâras son las Porciones del Purusha Avatâra. Pero Krishna es el mismo Bhagavan, la Raíz de los Purusha Avatâras. A pesar de que Él se encuentra en una posición más elevada que todos, Krishna puede simultáneamente descender como Vrajendra Nandana (el Hijo de Nanda el vaquero principal) a través de Su Potencia inescrutable. El Brahman como es definido en los Upanishads (los Vedas) es el Brillo del Cuerpo de Krishna (Brahma Samhita V. 40). Paramatma, Quien es mencionado en los Yoga shâstras y en los Vedas, es una porción de Krishna (Bh. X. 14.55). Estas dos aseveraciones tienen a su favor numerosos testimonios escriturales y las ciencias de la logomaquia y la argumentación no pueden comprenderlas. Así como la luz emana de la naturaleza del sol y se difunde por todo el sistema solar, de la misma manera el ilimitado rayo del resplandor del Sol-Krishna, Quien es por Naturaleza, Chit (consciente) y Ananda (bienaventurado), provisto con todo el ánimo trascendental, se difunde por doquier, extendiéndose en forma universal y apareciendo como Brahman en las mentes de los escolares llenos de pensamientos contrarios por medio de las propiedades negativas como el no poseer forma, etc. Los Yogis están en busca de la Porción de Krishna como Paramatma, Quien ha penetrado en Su creación. Las propiedades como sin-forma (nirakâr o sin cuerpo), inafectabilidad (anivikârad), etc., las cuales son los vicios del sattvaguna mundano (la primera de las tres cualidades de la naturaleza) se han vuelto los objetos adorables dentro del círculo de los escolares con conocimiento limitado. Si bien los hombres de conocimiento limitado creyendo que ellos mismos son grandes escolares recurren a las propiedades nirâkâra, nirvikâra y a la larga se ven privados de la riqueza del amor a Dios, esto es mejor a que la adoración al hombre (antropoteísmo) o la adoración de la virtud tome posesión de ellos.
Es debido a las malas impresiones que tales revoluciones invaden el Jaiva Dharma puro (las funciones y propiedades de las jivas). Aquéllos en cuyos corazones surgen las Glorias y la Belleza de Srî Krishna, son salvados de los conceptos negativos del nirâkâra, etc., y pueden visualizar la Realidad Trascendental. Una jiva puede experimentar tal bienaventuranza trascendental como resultado de una buena fortuna. Desafortunadamente nuestro intelecto, alucinado por el conocimiento mundano y mezquino (empírico), no puede penetrar en la región trascendental. Aun cuando Krishna es el Señor de la región más elevada de Goloka dentro del tiempo sin comienzo y sin término, Él puede debido a Su Potencia inescrutable descender a Sí mismo y a Su Morada Vraja de Goloka dentro de este mundo terrenal, de acuerdo a Su libre voluntad e incluso pasear junto con Sus distintivas propiedades puras (sin ningún tinte de materialidad terrenal). La jiva llega a saber de estos Pasatiempos de Krishna a través de la contemplación pura de su alma (al no ser desviado por ninguna aberración mental [Bh. I. 5.13. ]). Estos no se perciben a través del ojo físico. Aun cuando Krishna por medio de Su Potencia, puede en ocasiones exponerse al ojo físico, Él se mantiene apartado de ser visto. Los Pasatiempos de Krishna son eternos, no limitados por el tiempo y el espacio. Ellos son visualizados únicamente por el ojo espiritual puro de la devoción y son contemplados en la mente depurada por la devoción (Bh. I. 7,4.7.). Mientras la mente corra hacia la Verdad Suprema con el orgullo del conocimiento empírico y la ciencia de naturaleza mundana, tal Verdad naturalmente se mantendrá a distancia. Cuando un hombre invoca a Krishna en una estado agitado de la mente con la más grande humildad, sintiéndose más bajo que una hoja de pasto, entonces es lo suficientemente afortunado para obtener una visión directa de Él y volverse el poseedor de una alegría sin límites. Afortunadamente al surgir el sraddhâ (la fe), ya no comete ofensas espirituales por permanecer infatuado con el orgullo mundano. Dentro del cultivo de la verdad acerca de Srî Krishna, la raza, la casta, la erudición mundana, la belleza, la fuerza, el conocimiento empírico, la posición social elevada, la riqueza, el dominio, etc., no tienen nada que ver. Es por esta razón que a quienes se enorgullecen de su elevado nacimiento, etc., la verdad acerca de Krishna naturalmente se mantiene apartada. Considerando estas razones, será evidentemente fácil de entender el porqué la verdad acerca de Krishna en esta era actual ha sido un objeto de indiferencia para las personas (Bh. XI. 5.9).
La condición miserable de la ciencia mundana es que ella quiere husmear dentro de todas las verdades que se encuentran fuera de su ámbito. Ella no tiene la competencia para los asuntos trascendentales y sin embargo corre impúdicamente tras éstos y se vuelve reprimida dentro de unas conclusiones muy insignificantes para luego desistir a la larga, sufriendo una transformación en sí misma. Cuando una jiva se vuelve humilde como resultado de la buena compañía, se convierte en el objeto de la Gracia de Krishna, y es de esta forma que ella adquiere competencia para las verdades trascendentales y no simplemente con base en las deliberaciones empíricas (Bh. X. 14.29).
Las Potencias de Krishna son ilimitadas. Nosotros no podemos saber con nuestro limitado conocimiento de jivas, cuáles potencias están funcionando en diferentes partes del ilimitado universo. En la región chit, es decir, más allá del virajâ (la línea de discriminación entre los mundos terrenales y supramundanos) existe Vaikuntha (de Narayana) y por encima de Éste se encuentra Goloka Vraja (de Krishna). En Vaikuntha toda la aisvarya (majestuosidad) ha sido revelada en Srî Narayana con cuatro brazos; y en Goloka toda esta majestuosidad está oculta bajo la manifestación de la prevaleciente mâdhurya (suavidad). (Bh. X. 14.21) Krishna es svayam shaktimân (el Amo de todas las Potencias en Sí mismo). Existe una inconcebible gran potencia de Su svarupa (naturaleza). Las escrituras en muchos de sus slokas le han llamado a tal potencia Mâyâ. De su sentido derivado, es decir, aquéllo con lo cual la medición de lo limitado se lleva a cabo, (la raíz maa significa medir) surge Mâyâ, quien es llamada la indicación externa de Krishna, en el sentido de que no existe otra indicación de Krishna que la de Mâyâ. Los conocedores de la única verdad le llaman Mâyâ a la svarupa-shakti (Potencia Natural) de Krishna, y explican que la Chit-shakti y la Mâyâ-shakti son diferentes una de la otra, una por ser parâ (superior) y la otra aparâ (inferior). La parâ shakti es la única inescrutable shakti de Krishna. Y su reflexión es llamada aparâ shakti. Esta Mâyâ reflejada, es la controladora del universo mundano (Bh. II. 9.33.) Y sólo esta Mâyâ-shakti reflejada y no la Mâyâ-svarupa-shakti, es la censora en los asuntos Chit. Por esta razón Srî Chaitanya Mahaprabhu le mencionó a Srî Sanâtana (C.C.II.20.111): «La Potencia Natural de Krishna ha tomado tres formas, es decir, como Chit-shakti, Jiva-shakti y como Mâyâ-shakti». Su Señoría también le dijo a él (C.C.II.20.252): «Entre las ilimitadas Shaktis de Krishna, tres son las principales, es decir, la ichchâ-shakti (potencia volitiva), la kriya-shakti (potencia activa) y la jñana shakti (potencia cognocitiva)». Su Señoría así mismo le dijo a Sârvabhouma Bhattacharya: «La Naturaleza de Dios está constituida de sat (existencia eterna), chit (conciencia pura), y ananda (beatitud perfecta); el chit shakti posee tres formas dentro de sus tres partes; es decir, en la porción de ananda es hlâdini (felicidad); en la porción sat es sandhini (esencialidad o naturaleza existente); y en la parte chit es sambit (cognición) que es el conocimiento de Krishna. A su vez, el chit shaki es antarangâ (interno), el jiva shakti es tatasthâ (localizado en el límite) y Mâyâ shakti es jada (externo), quienes aunados otorgan prema bhakti», (la idea aquí es que cuando la jiva shakti es castigada por Mâyâ, llega a caer bajo la influencia del chit shakti, lo cual da como resultado amor por Dios.
El punto es que el atma-shakti de Krishna (propia potencia) o svarupa-shakti (potencia natural) o Parâ-shakti (la más elevada potencia) son lo mismo. Como resultado del deseo de Krishna, han sido manifestadas de esa Parâ-shakti, tres clases de concepciones, tres clases de influencias y tres clases de percepciones (Bh. IV.9.16). El chit shakti, la jiva shakti y la Mâyâ shakti forman la concepción; ichchâ-shakti, kriya-shakti y jñana-shakti la influencia, y sandhini, sambit y hlâdini la percepción. (i) Bajo la influencia de la potencia volitiva han sido manifestadas desde la chit-shakti, Goloka, Vaikuntha y otras plataformas para actividades deportivas; los Nombres Krishna, Govinda, etc.; los vigrahas (Cuerpos) con dos, cuatro o seis brazos, etc.; las actividades deportivas con los asociados eternos en las regiones de Goloka, Vrindavana, Vaikuntha, etc.; y los atributos como la misericordia, generosidad, el perdonar, etc. (ii) Bajo la influencia del jñana-shakti han surgido la majestuosidad, la suavidad y la belleza de Vaikuntha de parte del chit-shakti. Ningún otro posee la potencia volitiva. El agente que preside al jñana-shakti es la manifestación de Vâsudeva. El agente que preside a la kriyâ-shakti es la manifestación de Baladeva-Sankarshan; bajo la influencia ichchâ, jñana y kriyâ-shaktis sobre la potencia limítrofe jiva-shakti, han surgido los asociados eternos de Dios, las deidades a cargo de los hombres, los animales, los demonios, los canibales, etc. (iii) La percepción de todas las actividades de Krishna se encuentran influidas por Su propia kriyâ-shakti. Las variaciones dentro de la Chit-shakti son sandhini, sambit y hlâdini. Todas éstas combinadas resumen la extática inspiración directa o indirecta del amor, el objeto de búsqueda más elevado. La shakti de Krishna es ilimitada, inacabable y sin fronteras. Las actividades del chit-shakti son todas eternas. Dentro del Sanatana-sikshâ (C.C. II. 20.257) se menciona que aun cuando los chit-sakti-vilâsas (Goloka, Vaikuntha, etc.) no entran dentro de la categoría de lo creado, su manifestación depende de la voluntad de Sankarshan. Otro nombre de chhâya (o Mâyâ) sakti es jada prakriti (naturaleza mundana), y ha sido descrita de la siguiente manera (C.C. II. 20.259-261): «Sankarshana crea los diferentes mundos a través de Mâyâ; la naturaleza mundana no es su causa. Sin la potencia de Dios no existe la creación de parte de esta naturaleza; Sankarshana coloca a Su Shakti en ella. Esta naturaleza crea con base en la potencia de Dios, de la misma manera que el hierro calentado por el fuego obtiene el poder de quemar». La shakti de Sankarsana es el nombre que se le da a la kriyâ shakti de Krishna. El mundo terrenal es la transformación efímera (la evolución cósmica) de la mâyâ sakti. Esto quedará descrito en forma más clara en el siguiente capítulo (o lluvia) que trata acerca del tatastha o jiva sakti. Srî Krishna mismo es el rasa-tattva (la verdad acerca del sentimiento saboreable). Se ha mencionado así en el Veda (Taittriya Upa.II.7). La verdadera naturaleza del rasa será apreciada con una delineada elaboración en la primera lluvia (capítulo) del sexto aguacero (sección). Las palabras son terrenales, así que lo que implican tiende a volverse mundano o como mundano, sin embargo, se puede decir con cautela. Si el lector, en realidad se encuentra provisto de sraddha (una fe fuerte), entonces el rasa trascendental (supramundano) puede ser concebido en su mente pura. Esto es posible a través de una buena asociación, resultado de la buena fortuna. Si la logomaquia es manejada repetidamente y exprimida, el rasa no puede ser comprendido. Con la asociación de malas compañías, el rasa mundano conduce la indagación a una posición caída en la forma de los seudodevotos indolentes. El Rasa-tattva tiene que ser concebido con un gran cuidado. Srî Krishna con Sus sesenta y cuatro atributos trascendentales, es Él mismo, el Rasa plenario (Bhakti Rasamrita Sindhu III). De éstos, cincuenta son notables en las jivas en una mínima proporción. Tales cincuenta atributos, en una escala más grande y sumándose otros cinco se encuentran en el Señor Shiva, Brahma, Ganesha, Surya y otras deidades. Con base en esto, aun cuando ellos son partes separadas de Él, se les considera como dioses. Esos cincuenta y cinco atributos en plenitud junto con otros cinco más también en plenitud aparecen en Narayana, Vishnu y Sus Avataras (encarnaciones). Estos sesenta atributos de Vishnu y cuatro más extraordinarios atributos trascendentales se encuentran presentes en Krishna. Es por esta razón que solamente Srî Krishna es la Plena Suprema Personalidad de Dios por encima de todos y la Fuente de todos los rasas. Todas las formas variadas del svarupa-shakti han tomado su forma como los ingredientes de los rasas siguientes, sânta (tranquilidad), dâsya (servidumbre), vâtsalya (amor paternal), sakhya (amistad) y madhura (dulzura amorosa) de Srî Krishna. Srî Radha, la misma esencia del hlâdini, es la principal de todas. Aun cuando Vraja en Goloka es la morada eterna de este rasa, sin embargo, debido a la Voluntad de Srî Krishna, el chit-shakti como yoga-mâyâ ha manifestado este rasa en plenitud en el Vraja terrenal. Aquéllos cuyo intelecto no ha adquirido fuerza para sobrepasar los atributos mundanos, no podrán deliberar acerca de este ilimitado rasa-tattva, y por lo tanto no estarán capacitados para concebirlo como es. Ellos desecharán el rasa de Vraja como terrenal. Por lo tanto el Srîmad Bhagavatam (X.33-39) ha dicho: «aquéllos que provistos de sraddhâ, narran o escuchan el Vraja-rasa, muy pronto obtienen amor por Dios, el cual es Bhakti puro, y se liberan de la enfermedad de su corazón (la lujuria). Esta es la enseñanza final del Señor Srî Chaitanya Mahâprabhu.
