A.C. Bhaktivedanta Swami


En el Camino a Krishna

El Método de Cantar y Conocer a Krishna

Hare Krishna Hare Krishna
Krishna Krishna Hare Hare
Hare Rama Hare Rama
Rama Rama Hare Hare

Ésta es una vibración sonora trascendental. Nos ayudará a limpiar el polvo del espejo de la mente. En el momento actual hemos acumulado mucho polvo material en el espejo de la mente, así como en la Segunda Avenida (en la ciudad de Nueva York) existe polvo y hollín por todas partes debido al tránsito intenso. Debido a nuestra manipulación de actividades materiales una gran cantidad de polvo se ha acumulado sobre el claro espejo de la mente, y como consecuencia nosotros somos incapaces de ver las cosas en perspectiva. Esta vibración del sonido trascendental (el mantra Hare Krishna) limpiará este polvo y nos permitirá ver claramente nuestra verdadera posición constitucional. Tan pronto como nosotros llegamos a comprender: “Yo no soy este cuerpo, yo soy alma espiritual, y mi síntoma es la conciencia”, nosotros seremos capaces de establecernos en la verdadera felicidad. En cuanto nuestra conciencia se purifique mediante este proceso de cantar Hare Krishna, todos nuestros sufrimientos materiales desaparecerán. Existe un fuego que está siempre ardiendo sobre este mundo material, y todos están tratando de extinguirlo, pero no existe posibilidad de extinguir este fuego de los sufrimientos de la naturaleza material a menos que estemos situados en nuestra conciencia pura, en nuestra vida espiritual.

Uno de los propósitos del descenso o aparición del Señor Krishna en este mundo material es el de extinguir el fuego de la existencia material para beneficio de todas las entidades vivientes mostrando claramente el dharma.

yada yada hi dharmasya
glanir bhavati bharata
abhyutthanam adharmasya
tadatmanam srjamy aham
paritranaya sadhunam
vinasaya ca duskrtam
dharma-samsthapanarthaya
sambhavami yuge yuge

“Cuando quiera y dondequira que haya una declinación en la práctica religiosa, ¡oh, descendiente de Bharata!, y un aumento predominante de la irreligión, en ese entonces Yo Mismo desciendo. Para redimir a los piadosos y aniquilar a los infieles, así como para restablecer los principios de la religión, Yo Mismo aparezco milenio tras milenio”. (Bg. 4.7-8)

En este verso se usa la palabra dharma. Esta palabra ha sido traducida al inglés de varias maneras. A veces es traducida como “fe”, pero de acuerdo a la literatura védica, dharma no es un tipo de fe. La fe puede cambiarse, pero el dharma no puede ser cambiado. La liquidez del agua no puede cambiarse. Si fuera cambiada —si, por ejemplo, el agua se volviera sólida— realmente ya no estaría más en su posición constitucional. Está existiendo bajo una cierta condición cualitativa. Nuestro dharma o posición constitucional el que somos partes y porciones del Supremo, y siendo éste el caso, nosotros tenemos que consagrar o subyugar nuestra conciencia al Supremo.

Esta posición de servicio trascendental al Todo Supremo está siendo mal usada debido al contacto material. El servicio está implícito en nuestra posición constitucional. Todos son sirvientes, y nadie es un amo. Todos están sirviendo a uno o a otro. Aunque el presidente puede que sea el jefe ejecutivo del país, él está sirviendo al país, y cuando sus servicios no sean requeridos ya más, el país dispone de él. Pensar de uno mismo: “Yo soy el amo de todo lo que examino”, se denomina maya, ilusión. De esta manera, en conciencia material nuestro servicio está siendo mal empleado bajo diversas designaciones. Cuando podamos librarnos de estas designaciones, es decir, cuando el polvo del espejo de la mente haya sido limpiado, seremos capaces de vernos a nosotros mismos en nuestra verdadera posición como eternos sirvientes de Krishna.

Uno no debería pensar que su servicio en el mundo material y su servicio en la atmósfera espiritual son iguales. Puede que nos sorprendamos al pensar: “Oh, ¿después de la liberación seguiré siendo un sirviente?”. Esto es debido a que tenemos experiencia de que ser un sirviente en el mundo material no es muy placentero, pero el servicio trascendental no es así. En el mundo espiritual no hay diferencia entre el sirviente y el amo. Aquí, por supuesto, hay distinción, pero en el mundo absoluto todo es uno. Por ejemplo, en El Bhagavad-gita podemos ver que Krishna ha tomado la posición de sirviente como el conductor de la carroza de Arjuna. En su posición constitucional, Arjuna es el sirviente de Krishna, pero en el comportamiento podemos ver que a veces el Señor se vuelve el sirviente del sirviente. De modo que nosotros debemos ser cuidadosos de no arrastrar ideas materialistas al ámbito espiritual. Cualquier cosa que hemos experimentado materialmente no es sino un reflejo pervertido de las cosas en la vida espiritual.

Cuando nuestra posición constitucional o dharma se deteriora debido a las contaminaciones materiales, el propio Señor adviene como una encarnación o envía a alguno de Sus sirvientes confidenciales. El Señor Jesucristo se denominaba a sí mismo como “el hijo de Dios”, y por eso es un representante del Supremo. De modo similar, Mahoma se identificó a sí mismo como un sirviente del Señor Supremo. Entonces, cuando quiera que haya una discrepancia en nuestra posición constitucional, el propio Señor Supremo viene o envía a Su representante para informarnos de la verdadera posición de la entidad viviente.

Uno no debería cometer el error de pensar que dharma es una fe creada. En su sentido correcto, dharma no puede ser en absoluto separado de la entidad viviente. Pertenece a la entidad viviente como la dulzura pertenece al azúcar, o lo salado a la sal, o la solidez a la piedra. En ningún caso puede ser separado. El dharma de la entidad viviente es servir, y fácilmente podemos ver que toda entidad viviente tiene la tendencia de servirse a sí misma o a otros. Cómo servir a Krishna, cómo desenredarnos a nosotros mismos del servicio materialista, cómo obtener la conciencia de Krishna y liberarse de las designaciones materiales, todo esto es enseñado por Sri Krishna en El Bhagavad-gita.

La palabra sadhu en el verso citado anteriormente, comenzando con paritranaya sadhunamse refiere a un hombre o a una persona santa. Una persona es tolerante, muy amable con todos, es un amigo de todas las entidades vivientes, no es enemigo de nadie y es siempre pacífico. Hay veintiséis calificaciones básicas de un hombre santo, y en El Bhagavad-gita encontramos que el propio Sri Krishna da el siguiente veredicto:

api cet su-duracaro
bhajate mam ananya-bhak
sadhur eva sa mantavyah
samyag vyavasito hi sah

“Incluso si alguien comete las acciones más abominables de todas, si está dedicado al servicio devocional se debe considerar que es un santo, porque está debidamente situado en su determinación”. (Bg. 9.30)

En la plataforma mundana, lo que es moralidad para una persona es inmoralidad para otra, y lo que es inmoral para uno es moral para otro. De acuerdo al concepto hindú, beber vino es inmoral, mientras que en el mundo occidental, beber vino no es considerado inmoral sino que es una cosa común.

De modo que la moralidad depende del tiempo, el lugar, las circunstancias, la posición social, etc. Existe, sin embargo, un sentido de moralidad e inmoralidad en todas las sociedades. En este verso, Krishna señala que incluso si uno está ocupado en actividades inmorales pero al mismo tiempo está completamente en conciencia de Krishna, él debe ser considerado un sadhu o un santo. En otras palabras, aunque una persona pueda tener algunos hábitos inmorales debido a su asociación pasada, si ella está completamente ocupada en conciencia de Krishna, estos hábitos no deben considerarse importantes.

Cualquiera sea el caso, si uno se vuelve consciente de Krishna, gradualmente se purificará y se volverá un sadhu. En cuanto uno progresa en la ejecución de la conciencia de Krishna, sus malos hábitos disminuyen, y él alcanza la perfecta santidad.

En relación a esto, existe la historia de un ladrón que fue de peregrinaje a un pueblo sagrado, y en el camino él y los otros peregrinos se detuvieron a descansar durante la noche en una posada. Siendo adicto al robo, el ladrón comenzó a hacer planes para robarles el equipaje a los otros peregrinos, pero él pensó: “Yo estoy yendo de peregrinaje, así que no parece apropiado que les robe este equipaje. No, yo no lo haré”. Sin embargo, debido a sus hábitos, él no pudo quitar sus manos del equipaje. Así que él tomó el equipaje de una persona y lo puso en otro lugar, y luego el equipaje de otra persona y lo puso en otro lugar. Él pasó toda la noche colocando diferentes equipajes en diferentes lugares, pero su conciencia lo molestó de modo tal que no pudo tomar nada de ellos. Por la mañana, cuando los otros peregrinos se despertaron, ellos buscaron sus equipajes, pero no los pudieron encontrar. Hubo una gran pelea, y eventualmente, uno por uno, comenzaron a encontrar sus equipajes en diferentes lugares. Después de que todos fueron encontrados, el ladrón explicó: “Caballeros, yo soy un ladrón profesional. Siendo así, estoy habituado a robar por las noches, yo quise robar algo de sus equipajes, pero pensé que ya que estoy yendo a este lugar sagrado, no es posible robar. De modo que yo podría haber reordenado el equipaje, pero por favor, discúlpenme”. Ésta es la característica de un mal hábito. Él no quiere robar más, pero debido a que está habituado, a veces lo hace. De modo que Krishna dice que alguien que ha decidido refrenarse de sus hábitos inmorales y progresar en la conciencia de Krishna debe ser considerado un sadhu, incluso si por sus hábitos pasados o por casualidad él vuelve a cometerlos.

En el verso siguiente encontramos que Sri Krishna dice:

ksipram bhavati dharmatma
sasvac-chantim nigacchati
kaunteya pratijanihi
na me bhaktah pranasyati

“Prontamente él se vuelve virtuoso y consigue una paz perdurable. ¡Oh, hijo de Kunti!, declara osadamente que Mi devoto nunca perece”. (Bg. 9.31)

Debido a que uno se ha comprometido consigo mismo a la conciencia de Krishna, Sri Krishna declara aquí que en un muy corto lapso de tiempo él se volverá un santo. Puede que uno desconecte un ventilador eléctrico, y el ventilador continúe funcionando aunque la electricidad haya sido desconectada, pero debe entenderse que el ventilador pronto se detendrá. Una vez que tomamos refugio de los pies de loto de Krishna, nos desconectamos de nuestras actividades kármicas, y aunque puede que todavía estas actividades estén girando, ha de comprenderse que ellas disminuirán rápidamente. Es un hecho que quienquiera que tome la conciencia de Krishna no tiene que esforzarse independientemente para volverse una buen hombre. Todas las buenas cualidades vendrán de manera automática. Se afirma en El Srimad-Bhagavatam que alguien que ha alcanzado la conciencia de Krishna, simultáneamente ha alcanzado todas las buenas cualidades. Por otro lado, si alguien está desprovisto de conciencia de Dios y aún así tiene muchas buenas cualidades, sus buenas cualidades han de considerarse inútiles, porque él no estará privado de ningún modo de hacer lo que es indeseable. Si uno está desprovisto de conciencia de Krishna, es seguro que causará daño en este mundo material.

janma karma ca me divyam
evam yo vetti tattvatah
tyaktva deham punar janma
naiti mam eti so ’rjuna

“¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi aparición y actividades, al abandonar este cuerpo no vuelve a nacer de nuevo en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna”. (Bg. 4.9)

La misión por la cual Krishna aparece se explica más aquí. Cuando Él viene con alguna misión, existen algunas actividades. Por supuesto hay algunos filósofos que no creen que Dios venga como una encarnación. Ellos dicen: “¿Por qué debería Dios venir a este mundo podrido?”. Pero del Bhagavad-gita comprendemos otra cosa. Siempre debemos recordar que leemos El Bhagavad-gita como una Escritura, y cualquier cosa que sea dicha en El Bhagavad-gita debe ser aceptada, de otro modo no hay motivo para leerlo. En el Gita Krishna dice que Él ha venido como una encarnación con una misión, y junto con su misión existen algunas actividades. Podemos ver que Krishna está actuando como el auriga de Arjuna y se ocupa en tantas actividades en el campo de batalla de Kuruksetra. Así como cuando hay guerra una persona o nación puede tomar parte por otra persona o nación y mostrar parcialidad, el Señor Krishna en el campo de batalla muestra esa parcialidad por el bando de Arjuna. En realidad Krishna no es parcial con nadie, pero externamente Él aparenta serlo. Esta parcialidad, sin embargo, no debe ser aceptada en el sentido ordinario.

En este verso Krishna también señala que Su descenso al mundo material es trascendental. La palabra divyam significa trascendental. Sus actividades no son de ninguna manera ordinarias. Incluso hoy en día, en India, a fines de agosto, la gente está acostumbrada a celebrar el cumpleaños de Krishna, sin sectarismo, así como en el mundo occidental se celebra el cumpleaños de Jesucristo en Navidad. El cumpleaños de Krishna es llamado Janmastami, y en este verso Krishna utiliza la palabra janma al referirse a “Mi nacimiento”. Debido a que hay nacimiento, hay algunas actividades. El nacimiento y las actividades de Krishna son trascendentales, lo cual que significa que ellos no son como el nacimiento y las actividades ordinarias. Uno podría preguntarse cómo es que son trascendentales Sus actividades. Él nace, Él toma parte en la batalla con Arjuna, Él tiene un padre llamado Vasudeva y una madre llamada Devaki, y una familia —¿qué puede ser considerado trascendental? Krishna dice, evam yo vetti tattvatah —nosotros debemos conocer en verdad Su nacimiento y Sus actividades. Cuando uno conoce en verdad las actividades y el nacimiento de Krishna, el resultado es: tyaktva deham punar janma naiti mam eti so ’rjuna —cuando él abandona este cuerpo material no nace otra vez, sino que va directamente a Krishna. Estos significa que él se vuelve un alma liberada. Él va al eterno mundo espiritual y allí alcanza su posición constitucional plena de bienaventuranza, conocimiento y eternidad. Todo esto puede ser obtenido simplemente por conocer en verdad la naturaleza trascendental del nacimiento y las actividades de Krishna.

Por lo común, cuando uno abandona el cuerpo tiene que tomar otro cuerpo. Las vidas de las entidades vivientes están fluctuando en el simple cambio de ropas de los seres vivientes de un cuerpo al otro —transmigración del alma— de acuerdo al trabajo de las entidades vivientes. En el momento presente puede que pensemos que este cuerpo material es nuestro verdadero cuerpo, pero es como un ropaje. En realidad ya tenemos un cuerpo verdadero, un cuerpo espiritual. Este cuerpo material es superficial comparado al verdadero cuerpo espiritual de la entidad viviente. Cuando este cuerpo material se vuelve viejo y usado, o cuando queda inutilizado por algún accidente, lo desechamos tal como desecharíamos un traje sucio o arruinado, y tomamos otro cuerpo material.

vasamsi jirnani yatha vihaya
navani grhnati naro ’parani
tatha sarirani vihaya jirnany
anyani samyati navani dehi

“Así como una persona se pone ropa nueva y desecha la vieja, así mismo el alma acepta nuevos cuerpos materiales, desechando los viejos e inservibles”. (Bg. 2.22)

Al comienzo el cuerpo es del tamaño de una arveja. Luego crece para volverse un bebé, luego un niño, un muchacho joven, luego un hombre adulto y un anciano, y finalmente, cuando se vuelve inútil, la entidad viviente cambia a otro cuerpo. El cuerpo, por lo tanto, está siempre cambiando, y la muerte es el último cambio del cuerpo presente.

dehino ’smin yatha dehe
kaumaram yauvanam jara
tatha dehantara-praptir
dhiras tatra na muhyati

“Así como en este cuerpo el alma encarnada pasa continuamente de la niñez a la juventud y luego a la vejez, de la misma manera el alma pasa a otro cuerpo en el momento de la muerte. A la persona sensata no la confunde ese cambio”. (Bg. 2.13)

Aunque el cuerpo está cambiando, quien habita en el cuerpo permanece siendo el mismo. Aunque el muchacho crezca hasta volverse un hombre, la entidad viviente dentro del cuerpo no cambia. No es que el ser que estaba ahí como un muchacho se haya ido. La ciencia médica concuerda en que a cada momento el cuerpo material está cambiando. Así como las entidades vivientes no están confundidas por esto, un hombre iluminado no se confunde cuando el cuerpo se somete a su último cambio en el momento de la muerte. Pero una persona que no entiende las cosas tal como son, se lamenta. En la condición material, estamos simplemente cambiando de cuerpos todo el tiempo; ésa es nuestra enfermedad. No es que siempre cambiamos a un cuerpo humano. Podemos cambiar a un cuerpo de animal o de semidiós, dependiendo de nuestras actividades. De acuerdo al Padma Purana existen 8.400.000 especies de vida. Podemos tomar cualquiera de ellas al morir. Pero Krishna promete que alguien que en verdad conoce Su nacimiento y actividades, se libera de este ciclo de transmigración.

¿Cómo es que uno comprende en verdad el nacimiento y las actividades de Krishna? Esto se explica en el Capítulo Dieciocho del Bhagavad-gita:

bhaktya mam abhijanati
yavan yas casmi tattvatah
tato mam tattvato jñatva
visate tad-anantaram

“A la Persona Suprema se la puede entender tal como es únicamente por medio del servicio devocional. Y cuando alguien tiene plena conciencia del Señor Supremo mediante esa devoción, puede entrar en el reino de Dios”. (Bg. 18.55)

Aquí se usa otra vez la palabra tattvatah: “en verdad” . Uno puede comprender en verdad la ciencia de Krishna volviéndose un devoto. Quien no es un devoto, quien no se esfuerza por la conciencia de Krishna, no puede comprender. Al comienzo del Capítulo Cuarto Krishna también le dice a Arjuna (Bg. 4.3) que Él le está explicando esta antigua ciencia del yoga debido a que Arjuna es “Mi devoto y Mi amigo”. Para alguien que simplemente hace un estudio académico del Bhagavad-gita, la ciencia de Krishna permanece como un misterio. El Bhagavad-gita no es un libro que uno puede comprar de una librería y comprenderlo mediante la sola erudición. Arjuna no era un gran erudito, ni un vedantista, ni un filósofo o un brahmana, ni un renunciado; él era un hombre de familia y un militar. Pero aun así Krishna lo eligió para ser el receptor del Bhagavad-gita y la primera autoridad en la sucesión discipular. ¿Por qué? “Porque tú eres Mi devoto”. Ésta es la cualificación para comprender El Bhagavad-gita tal como es y a Krishna como Él es —uno debe volverse consciente de Krishna.

¿Y qué es esta conciencia de Krishna? Éste es el proceso de limpiar el polvo del espejo de la mente a través del canto de Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Por cantar este mantra y por escuchar El Bhagavad-gita, podemos gradualmente llegar a la conciencia de Krishna. Isvarah sarva-bhutanam —Krishna está siempre presente en nuestro corazón. El alma individual y la Superalma están ambas situadas en el árbol del cuerpo. El alma individual (jiva) está comiendo los frutos del árbol, y la Superalma (Paramatma) está atestiguando. En cuanto el alma individual comienza el proceso del servicio devocional y gradualmente comienza a desarrollar su conciencia de Krishna, la Superalma, que está sentada dentro, comienza a ayudarla a limpiar el polvo de todas las impurezas del espejo de la mente. Krishna es un amigo para todas las personas santas, y el intento de volverse consciente de Krishna es un esfuerzo santo. Sravanam kirtanam —por cantar y escuchar uno puede llegar a comprender la ciencia de Krishna y por medio de eso llegar a comprender a Krishna. Y comprendiendo a Krishna uno puede, al momento de la muerte, ir inmediatamente a Su morada en el mundo espiritual.

Este mundo espiritual es descrito así en El Bhagavad-gita:

na tad bhasayate suryo
na sasanko na pavakah
yad gatva na nivartante
tad dhama paramam mama

“Esa suprema morada Mía no está iluminada por el Sol ni la Luna, ni por el fuego, ni por la electricidad. Quienes llegan a ella nunca regresan a este mundo material”. (Bg. 15.6)

Este mundo material es siempre oscuro; por lo tanto necesitamos del Sol, la Luna y la electricidad. Los Vedas nos indican que no permanezcamos en la oscuridad, sino que nos transfiramos al mundo de la iluminación, el mundo espiritual. La palabra oscuridad tiene un doble significado; no sólo significa sin luz, sino que también significa ignorancia.

El Señor Supremo tiene múltiples energía. No es que Él viene a este mundo material para realizar actividades. Se afirma en los Vedas que no hay nada que el Señor Supremo tenga que hacer. En El Bhagavad-gita Sri Krishna también dice:

na me parthasti kartavyam
trisu lokesu kiñcana
nanavaptam avaptavyam
varta eva ca karmani

“¡Oh, hijo de Prtha!, en todos los tres sistemas planetarios no hay ningún trabajo prescrito para Mí, ni estoy necesitado de nada, ni tengo que obtener nada, y aun así realizo deberes prescritos”. (Bg. 3.22)

Por lo tanto, no debemos pensar que Krishna necesita descender a este mundo material y ocuparse en tantas actividades. Nadie es igual o superior a Krishna, y Él tiene naturalmente todo el conocimiento. No es que Él tenga que someterse a penitencias para adquirir conocimiento o que en algún momento Él haya recibido o alcanzado conocimiento. En todo momento y en todas las condiciones Él es completo en conocimiento. Puede que Él esté hablando El Bhagavad-gita a Arjuna, pero en ningún momento a Él se le enseñó El Bhagavad-gita. Quien puede comprender que ésta es la posición de Krishna no tiene que regresar al ciclo de nacimiento y muerte en este mundo material. Estando bajo la influencia de la ilusión, nosotros gastamos nuestras vidas tratando de hacer ajustes en esta atmósfera material, pero no es éste el propósito de la vida humana. La vida humana está destinada para comprender la ciencia de Krishna.

Nuestras necesidades materiales son éstas: el problema de comer, de aparearse, de dormir, de defendernos y de conseguir complacencia sensorial. Éstos son comunes tanto a los seres humanos como a los animales. Los animales están muy ocupados tratando de resolver estos problemas, y si nosotros estamos también solamente ocupados en resolverlos ¿en qué somos diferentes de los animales? El ser humano, sin embargo, tiene una cualificación especial por la cual puede desarrollar conciencia de Krishna, pero si no se aprovecha de esta ventaja, él está en la categoría animal. El defecto de la civilización moderna es que pone demasiado énfasis en resolver estos problemas de subsistencia.

Como seres vivientes espirituales nos incumbe librarnos de este enredo de nacimiento y muertes. Por lo tanto debemos ser cuidadosos de no perder esta oportunidad especial de la vida humana. El propio Sri Krishna viene para entregar El Bhagavad-gita y para ayudarnos a volvernos conscientes de Dios.

En verdad, la propia creación nos es dada para emplearla para este cultivo. Pero si después de recibir esta oportunidad y este regalo de la vida humana, no las empleamos para desarrollar conciencia de Krishna, estaremos perdiendo esta rara oportunidad. El proceso de cultivo es muy simple: sravanam kirtanam —escuchar y cantar. No tenemos otra cosa que hacer que escuchar, y por escuchar cuidadosamente, la iluminación seguramente vendrá. Krishna seguramente ayudará, porque Él está sentado dentro. Sólo tenemos que hacer el esfuerzo y dedicar un poco de tiempo. No necesitaremos preguntarle a nadie si es que nosotros estamos progresando. Lo sabremos automáticamente, tal como un hombre hambriento sabe que ha quedado satisfecho tras una comida completa.

En realidad este proceso de conciencia de Krishna o de autorrealización no es muy difícil. Krishna lo enseñó a Arjuna en El Bhagavad-gita, y si comprendemos

El Bhagavad-gita tal como lo hizo Arjuna, no tendremos problemas en llegar al estado de perfección. Pero si tratamos de interpretar El Bhagavad-gita de acuerdo a nuestra mentalidad académica mundana, lo arruinaremos todo. Como sea firmó antes, este cantar de Hare Krishna es un proceso por el cual todas las contaminaciones debidas a la asociación material son removidas del espejo de la mente. No hay necesidad de una ayuda externa para revivir nuestra conciencia de Krishna, porque la conciencia de Krishna está adormecida dentro del ser. De hecho, es la propia cualidad del ser. Solamente tenemos que invocarla mediante este proceso.

La conciencia de Krishna es un hecho eterno. No es una doctrina o conjunto de creencias impuestas por alguna organización. Está en todas los seres vivientes, sean humanos o animales. Cuando el Señor Caitanya Mahaprabhu estaba atravesando las selvas del sur de la India hace unos quinientos años atrás, Él cantó Hare Krishna, y todos los animales —tigres, elefantes y venados— se unieron a Él bailando al son de los santos nombres. Por supuesto, esto depende de la pureza del canto. En cuanto progresemos en el cantar, es seguro que la purificación vendrá.

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