En Búsqueda del Objetivo Supremo de la Vida
Guru del Señor Caitanya
La forma en que el Señor Caitanya se dirigió a Ramananda y Su actitud humilde, constituyen el modo ideal de dirigirse a un tattra darsi genuino, a un maestro del conocimiento trascendental. Esto se confirma en el Bhagavad gita (4.34):
tad viddhi pranipatena
pariprasnena sevaya
upadeksyanti te jñanam
jñaninas tattva-darsimah
En el Bhagavad gita se nos recomienda que acudamos a un maestro espiritual para obtener conocimiento trascendental bajo la protección del servicio y de la entrega, haciendo además preguntas relevantes. El Señor Cheitanya, como maestro ideal y ejemplo práctico de las enseñanzas del Bhagavad guita, nos enseña esto al acudir a Ramananda Roy. Nos enseña también que la persona deseosa de conocer la ciencia trascendental no debe estar orgullosa de logros materiales tales como educación y riqueza, que son muy insignificantes para el maestro espiritual situado en el nivel trascendental, y de quien queremos comprender la ciencia de la devoción.
Si alguien se dirige al maestro espiritual genuino envanecido por su linaje, riqueza, educación o belleza personal, y sin el requisito necesario de la entrega, el servicio y las preguntas relevantes, con toda certeza esa persona recibirá el respeto externo del maestro, pero declinará otorgarle conocimiento trascendental, debido a que su actitud petulante lo descalifica. Ese estudiante orgulloso es de hecho un sudra, y no tiene acceso al conocimiento espiritual debido a que no cumple los requisitos necesarios antes mencionados. Así pues el estudiante sudra, en lugar de aprovechar la misericordia del maestro espiritual, va al infierno como resultado de su vanidad mundana. Desde el punto de vista del varna-asram.
Ramananda Roy había nacido en una familia sudra, es decir, de casta baja, y además era grihastha. El Señor Caitanya por otro lado,advino en una familia brahmana de Navadvip, muy educada, y estaba en el rango más elevado del varnasrama, sannyasa. Sin embargo, como Ramananda era un maestro en el arte del conocimiento trascendental, el Señor Caitanya se dirigió a él como a un guru. Lo hizo así para beneficio de todos nosotros.
