Sanatana Goswami


Sri Brihat Bhagavatamritam

Jnana Nama

Sri Gopakumara dijo: "¡Oh gran Brahmana de Mathura (o aquél que espiritualmente habita en el Circulo Transcendental de Mathura)! Llegué a Mathura, tomé mi baño en el Vishvamghat y luego proseguí hacia Vrindabana. Peregriné por todos los lugares de importancia, incluyendo Govardhana, y sólo me alimentaba con leche. Desafortunadamente, no pude encontrar a mis viejos amigos. Me dediqué a mi Mantrajapa con devoción y en esa rutina vivi alli felizmente durante largo tiempo. Eventualmente comencé a sentir un ardiente deseo por obtener la visión directa del Señor. Sin la visión del Señor, toda Vraja parecia deprovista de vida. Como resultado, mi mente se traslado una vez más a Purushottamkshetra y se sintió ansiosa por la visión de Sri Jagannatha. Entonces decidi regresar a Utkal para encontrarme con Sri Jagannathadeva. Mientras avanzaba a lo largo de las orillas del Ganges, me encontré con algunos brahmanas que ejecutaban sus ceremonias rituales de acuerdo con sus deberes de casta. Ellos estaban muy versados en diversas ramas de las Shastras. De sus labios escuché algo milagroso: que existe un mundo en el espacio, sobre la tierra, que se conoce como cielo y que está habitado por los devatas. En ese cielo hay numerosos aeroplanos y no existe allí temor, dolor, vejez, enfermedad ni muerte. Ese mundo placentero puede alcanzarse mediante la acumulación de una gran cantidad de actividad virtuosa. El rey del cielo es Indra deva, el hermano mayor de Sri Vamanadeva, el Señor Supremo. A pesar de que Sri Krisna, tomando la forma de Visnu (Shesha) u otras formas, resplandece en Vilasvarga (el cielo llamado Vila), y aunquie los habitantes de Bhauma-svarga adoran diferentes manifestaciones de Sri Krisna con gran regocijo, Divya-svarga (el cielo de Indra) está por encima de los otros dos cielos (Vilas-svarga y Bhaumasvarga) y es superior a ellos en todos los aspectos.* _______________________________________________________________

  • Hay tres svargas: a) Vila, b) Bhauma y e) Divya. ,1) Vila-svarga está compuesto de atal, Bivtat, Sutal, Talatal, Mahatal, Rasatal y Patal. El Señor Sri Krishna, en Su Forma Trivikrama, permanece en Sutal (a las puertas de Bali); en Su Forma Shesha, permanece en Patal; en Su Forma de Kapiladeva, permonece en Atal; y asi sucesivamente. (2) Bhauma-svarga está compuesto de Jambu, Plaksha, Shalmali, Kusha, Crouncha, Shaka y Pushara. En esos mundos hay varias Encarnaciones de Sri Krishna (Vide Bh. 5to. Canto) y en Jambudvipa existen nuevas islas, entre ellas Bharat-varsa, en donde Sri Krishna Mismo hizo Su Manifestación. (3) Divya-svarga es el mundo de los devatas.

En Divya-svarga, la Deidad principal es la del Señor Supremo en la Forma de Vamana, el hijo de Aditi.

Luego los brahmanas dijeron: "Ahora escucha las maravillosas anécdotas de Upendra Sri Visnu (Vamanadeva), Quien montado sobre Garuda da muerte a los Asuras, los enemigos de los devatas, como si estuviera jugando. El habla placenteramente para deleite de los devatas. Sin duda alguna, aunque los devatas Le adoran, también Le consideran como su hermano.'

Tan pronto como escuché estas palabras de labios de los brahmanas, mi corazón se sintió tentado a tener la visión de Sri Upendra. Con incansable anhelo y profunda atención, comencé a cantar mi Mantrajapa. Al cabo de unos cuantos días llegó a mi puerta un Vimana (aeroplano) del cielo. Subí en él con gran regocijo y en un instante fui transportado al cielo. Alli vi a la Deidad que conociera antes en el templo del rey, a orillas del Ganges. Ese Dios Satchidananda (Transcendental) estaba rodeado por los devatas y se encontraba sentado plácidamente sobre el trono Garuda. Sri Narada Rishi cantaba Sus Glorias y tocaba su vina frente a El, lo que el Señor apreciaba sobremanera. Yo me sentí bendecido por tener el Darsana del Señor en el cielo. Una y otra vez cai postrado ante El, la Personificación de la Misericordia, Quien me llamaba graciosamente. El dijo: '¡Oh Gopanandana! Has hecho bien en venir a este cielo. No tienes necesidad de postrarte ante Mi. ¡Acércate, no temas.! Como yo titubeaba, por orden Suya Indra envió a los devatas por mi. Honrándome como era debido, ellos me llevaron hasta el Señor. A continuación se me ofreció el néctar, que acepté con deleite, y un lugar para hospedarme durante mi estadía en el Nandakanana. ¡Ah! Allí no habia temor, dolor, enfermedad, muerte, malos pensamientos ni ancianidad. Sin duda tenian que existir en el cielo algunos males, pero no los noté. Indra adoraba al Señor Sri Visnu regularmente con ofrendas de néctar y la flor Parijata, que es el objeto más preciado del cielo. El Dios era tratado con mucho afecto como Hermano, Deidad y Refugio, con una mezcla de amor y reverencia. Mentalmente pensé: '¡Ah, Indra es en verdad muy afortunado! Después de dar muerte a los Asuras, Sri Visnu le entregó la monarquía sobre los tres mundos y le concedió el don de permanecer libre de temor. En agradecimiento, Indra le rinde adoración ofrendándole objetos celestiales. Sri Bhagavan los acepta directamente en Sus Propias Manos.'

Yo quisiera tener la oportunidad de servir al Señor como lo hace Indra. ¿Sería Dios tan bondadoso como para colmar mi deseo? Con estos pensamientos, continué llevando a cabo mi Mantrajapa y permanecí allí (en Nandankanan).

A los pocos días, Indra echó a perder el honor de la esposa de un muni. Avergonzado y temeroso de la maldición del Rishi, huyó y se ocultó en un lugar desconocido. Los devatas lo buscaron incansablemente, pero no se pudo hallar rastros de él por ninguna parte. Ahora los devatas se encontraban sin un rey en el cielo y los Asura podrian vencerlos. En vista de esto, y obedeciendo el mandato de Sri Visnu, Brihaspati (deva-guru) envió a los devatas a buscarme y me sentaron en el trono de Indra. Aditi, la madre de Indra, y otros mayores, dieron su consentimiento. Yo rendí los debidos respetos a Aditi, Shachi, Brihaspathi, y a los demás brahmanas, y esparcí el Visnu Bhakti por los tres mundos. Aunque era el rey del cielo, no tomé posesión del palacio de Indra. Por el contrario, permaneci en Nandankanan humildemente como antes.

A pesar de mi nueva posición, no abandoné mi Mantrajapa y por lo tanto el recuerdo de Vraja permaneció conmigo en todo momento. Y no sólo eso. La riqueza de Indra tampoco originó cambio alguno en mi. Yo sentía profundamente por Vraja, de la cual estaba prendado mi corazón. El dolor que mi corazón experimentaba podía leerse en mi rostro, que se tornó mustio. Notando esta condición en más de una oportunidad, el Señor tomó mis manos entre las Suyas, me acarició y me consoló con dulces palabras. El me trataba como si yo fuese Su hermano mayor. Cuando yo le ofrecía algo de comer, lo aceptaba con deleite y lo comía de inmediato frente a mí. Al recibir del Señor un afecto tan grande, particularmente cuando colocaba Sus Manos sobre mí, olvidé por completo la angustia de la separación de Vraja. Cuando El Señor vio que yo estaba bueno y sano, abandonó el cielo y se marchó a Su Propia Morada, la cual era desconocida para nosotros. Viéndome privado de Su Darsana en el cielo, quedé sumido en el océano de la melancolía y ya no quise permanecer en el cielo. Añoraba el Darsana de Sri Jagannatha en Neela-chala, porque sabía bien que Sri Jagannatha, Quien es bondadoso y afectuoso con Sus devotos, nunca se aleja de aquel lugar. Leyendo en mi corazón, Sri Vishnu apareció una vez más ante mí y me consoló, derramando sobre mi Su afecto como lo habia hecho antes. Eso me dio nuevas esperanzas de verle por allí en ocasiones futuras, cuando viniera por Su Propia Voluntad y placer. ¡Oh Brahamana¡ Mientras ocupaba yo la posición de Indra transcurrió un año divya completo, el equivalente de cuatro yugas, o, 300,000 años solares. En una ocasión, vrigu Rishi y otros rishis de Mahah-loka quisieron hacer una peregrinación a pie por los tirthas sagrados de la tierra, con el propósito de purificarse. En su trayecto, por casualidad pasaron por este cielo. A su llegada, todos los devatas y los rishis (incluyendo a Brihaspati), e incluso el Propio Señor, les dieron la bienvenida con mucho respeto y les rindieron las debidas reverencias. Esto me causó gran sorpresa. Yo era casi un recién llegado y me habia pasado todo el tiempo sirviendo a Sri Visnu con placer. No sabia nada acerca de estos grandes rishis. Aún así, por instrucción de Brihaspati y de los devatas, también yo les rendi adoración como es debido. Los rishis derramaron sobre mí sus bendiciones, se despidieron de nosotros con buenos deseos y se marcharon hacia su destino. Después de su partida, indagué sobre ellos entre los devatas diciendo: 'Sé que los devatas son adorados por los seres humanos, pero ¿quienes son estos grandes rishis tan refulgentes que reciben la adoración de los devatas? ¿Cuales son sus méritos? ¿De dónde vienen?

Los devatas, que son egoístas y celosos con la buena disposición de los demas, se sintieron avergonzados por mis preguntas y guardaron silencio. Notando esto, el deva-guru Brihaspati contesto a mis interrogantes.

Sri Brihaspati dijo: 'Por encima de este cielo existe un mundo conocido como Mahah-loka. Por virtud de sus actividades auspiciosas, la gente puede alcanzar ese mundo que ni siquiera es destruido cuando los tres mundos inferiores son disueltos. Asi como el placer que se deriva del reinado de Indra es 10 millones de veces superior al de la monarquia en la tierra, los habitantes de Mahah-loka derivan 10 millones de veces más placer que el placer celestial. Esto lo dicen los sabios. En aquel mundo, Vrigu y los otros rishis disfrutan de una felicidad enorme. Sri Visnu hace su advenimiento en diferentes rincones de ese mundo y ellos adoran Su Presencia.'

Sri Gopakumara dijo: '¡Oh Brahmana!' Tan pronto como escuché estas palabras sobre Mahah-loka de labios de Sri Brihaspati, perdi todo interés por el trono de Indra y mi corazón buscó el Darshana del Señor Que recibia la veneración de Vrigu y de los otros rishis respetables, quienes a su vez son objeto de veneración para los habitantes de los tres mundos. Asi, me dediqué a mi Mantrajapa con el único deseo de ver al gran Dios. Al cabo de pocos dias fui transportado por un aeroplano a Mahah-loka, en donde confirmé que las palabras de Brihaspati eran totalmente ciertas. Dentro de una pureza admirable, podia percibirse claramente la felicidad, la majestad y el Bhajan que prevalecian en ese Mahah-loka, y que ni siquiera pueden imaginarse en los tres mundos. El sentimiento de gozo que alli se percibe es prácticamente imposible de describir en idioma alguno. Cuando las almas devotas, como Vrigu y otros rishis, inician la ejecución de miles y millares de Maha-yagnas, Sri Visnu, la Deidad del lugar, aparece en medio del fuego de los yajñas resplandeciendo con refulgencia cegadora y participa con deleite de las ofrendas. Esa Manifestación de Visnu como Deidad del Yajna es tan brillante como una miriada de soles. Su Cabeza, Manos y Piernas, excepcionalmente grandes, son objeto de atracción; para la gente de todos los mundos. ¡El extiende Sus hermosas Manos para aceptar las ofrendas y derrama bendiciones individuales sobre los diversos devotos. Al ver la Majestad y la Gloria del Señor, cai postrado ante El una y otra vez con respeto y reverencia, y con el corazón desbordando de felicidad. ¡Oh, qué gentil y bondadoso es! me vi bañado por la corriente de la bienaventuranza eterna. Al tener el Darshana de Yagadisha (el Señor del Universo), senti que habia alcanzado el summum bonum de la vida. Al pasear por las calles con los Maharishis, pude percatarme de que Sri Visnu, el Señor del Universo, era venerado en todos los hogares. Percibi por doquier la abundante Misericordia del Señor y me senti el ser más afortunado de la creacion. Allí permaneci casi intoxicado de bienaventuranza. Un dia. los Maharishis sostuvieron conmigo una conversación.

Los Maharishis dijeron: '¡Oh Gopa-Vaishyaputra!' Tu eres un dvija. Aunque naciste como hijo de un Vaishya, tu naturaleza esencial es la de un pastorcillo de vacas o devoto eterno de Sri Krisna. La cualidad natural inherente de este mundo es la de ser un brahmana. Por tanto, estamos dispuestos a conferirte el estado de brahmana. Por favor acéptalo. En lo sucesivo serás considerado un Maharishi y podrás adorar directamente aquello que has deseado toda tu vida: el Darshana anhelado.'

Sri Gopakumara dijo: "¡Oh Brahmana! Después de escuchar a los rishis, medité profundamente sobre sus palabras y senti que lo mejor era permanecer como Vaishya, ya que asi tendria dos ventajas: primero, servir a mi Señor, y segundo, servir a Sus devotos los brahmanas. Por el contrario, si me convertia en brahmana, tendria que pasar la mayor parte del tiempo con estos brahmanas, dedicado a la ejecución del yajna, y podria descuidar el Mantrajapa que recibi de mi Maestro Espiritual. Dicho Mantrajapa me ofrece la mejor recompensa, porque puedo recibir la bienaventuranza directamente de Dios. Pensé seria y detenidamente sobre estos puntos, y con la mayor humildad posible imploré el perdón de los rishis y me rehusé a aceptar su oferta. A pesar de no hacerle honor a su ofrecimiento, ellos continuaron tratándome con tanto afecto y consideración como antes. Asi pude continuar derivando el mismo placer de ese mundo, en el que continué residiendo felizmente.

En Mahah-loka pude observar que no existia ningún sentimiento egoista de superioridad. Tampoco habia temor de ser atacados por los asuras ni miedo a la disolución. No habia alli ninguna otra actividad para la complacencia que no fuese el yajna, que sólo se llevaba a cabo para satisfacer al Señor del Yajna (Visnu). Sin embargo, cuando éste termina, el Señor se marcha y yo me quedo sumido en un profundo dolor; pero cuando el Yajna comienza de nuevo, El hace Su Advenimiento y mi corazón recibe consuelo. Los habitantes de Maha-loka consideran que un dia de Brahma es igual a un millar de yugas cuádruples. Al final de un dia (de Mahah-loka), cuando los tres mundos (cielos, tierra y patala) son calcinados (antes de la disolucion), Mahah-loka recibe también un calor intenso. En ese momento, los habitantes de ese mundo (Vrigu rishi y los demás) abandonan el lugar para ir a Jana-loka. Cuando cae la noche en Jana-loka, no se lleva a cabo yajna alguno, y debido a que no hay yajna, el Señor se marcha. Entonces yo senti la ausencia de Su Darshana como un golpe mortal. La angustia que sentia me abrasaba más que el fuego que arrasa los tres mundos durante la disolucion. Ante esta gran perturbación, pensé en correr hacia Sri Purushottam-kshetra, que nunca se ve afectada por la disolución debido a que se encuentra bajo el amparo de Akshayavata (o sea que,incluso durante el momento de la disolución, ese lugar permanece imperturbable y tiene el Darshana de Sri Jagannatha para extinguir el fuego de mi sufrimiento). Al finalizar la noche, cuando regresé a Mahah-loka con los demás, me dediqué a mi Mantrajapa como antes, alimentando mi deseo con la angustia de la separación de Vraja-bhumi. Cuando inicié de nuevo la ejecución del yajna en Mahah-loka, el Dios Todomisericordioso hizo Su gentil advenimiento y afectuosamente pidió que me acercase a El, extendiendo Sus Manos para tomar mis ofrendas, las cuales saboreó con deleite. Con esto se desvaneció todo el dolor de mi corazón, igual que la oscuridad de la noche se desvanece con la salida del sol. Asi tomé la determinación de no abandonar este lugar por ningún otro, ni siquiera al acercarse la noche de Brahma, porque sabia perfectamente que al terminar la noche volvería a recibir aquí el bondadoso Darshana del Señor.

En una oportunidad llegó a Mahah-loka, desde un mundo superior, un gran alma sumamente hermoso y refulgente, cuya apariencia era la de un niño de cinco o seis años. A su llegada, todos los Maharishis abandonaron sus asientos, a pesar de estarse llevando a cabo el yajna. Respetuosamente le ofrecieron reverencias y le adoraron como si fuese Dios Mismo. El visitante se mantenía en un estado de meditación y no pronunció ni una palabra. No se quedó allí por mucho tiempo, sino que pronto se marchó. Yo le pregunté a los Maharishis: '¿Quién es ese niño? ¿De dónde viene, y por qué todos ustedes le rindieron adoración?'

Los Sri Maharishis dijeron: 'Su nombre es Sanatkumar. Entre los hijos de Brahma, es el mayor y el más grande en todos los aspectos. Es un Naisthika Brahmachari (célibe de por vida) y es el maestro de las grandes almas autorrealizadas. El reside en un lugar llamado Tapo-loka con sus otros tres hermanos, Sanka, Sanandan y Sanatan, quienes también son grandes yogis centrados en el espiritu. Ese lugar se encuentra situado sobre Jana-loka, o sea el mundo que queda justo encima de Mahah-loka. Algunos otros grandes yogis, como Kavi, Hobi, Antarikha, Prabhuddha y Pippalayana, también reciben la oportunidad de habitar con ellos en ese mundo. Sólo los Naisthik Brahmacaris pueden habitar en Tapo-loka. Allí permanecen siempre las cualidades de Kshema (completa libertad de toda perturbación) y Brahma-sukha (felicidad imperturbable). La felicidad que existe en ese mundo es 10 millones de veces mayor que el placer de Mahah-loka. Para nosotros, los Sanatkumaras son tan adorables como el Señor del Yajna. Ellos son la personificación de la Gracia del Señor y son Parama-Bhagavatas (devotos autorrealizados de primera clase). Por ese motivo interrumpimos nuestro yajna y le ofrecimos nuestra adoración a Sanatkumar.'

Sri Gopakumara dijo: "Después de escuchar a los Maharishis, pensé: '¡Ah, qué felicidad tan grande debe inundar a Tapo-loka! ¿Cuántos otros seres como él residen allí y cuál será su Dios adorable? Con este pensamiento, y anhelando conocer ese mundo, me concentré profundamente en mi Mantrajapa. ¡Oh mi Dios! Por el poder del Mantrajapa, en unos cuantos días me volví tan refulgente como Sanatkumara y me dirigi hacia Tapo-loka a gran velocidad.

A mi llegada pude conocer a Srimat Sanaka, a Sanandana, a Sanatkumara (aquél a quien conoci anteriormente en Janaloka),y al cuarto hermano, Sri Sanatana. Observé también que otros Mahayogins le ofrecian reverencias a estos cuatro hermanos, a pesar de ser tan relucientes como ellos. Sanatkumara estaba embebido en una deliciosa conversación con ellos. Como yo era un recién llegado, se me hizo dificil comprender el tema de esa conversación. Aunque ellos no eran tan simbólicos como el Propio Señor, al conocerlos ahora en Tapo-loka mi corazón se desbordó con el más profundo sentimiento de gozo, lo que demuestra la caracteristica esencial del lugar. (Como el placer de Gopakumara en todos los mundos que visitaba era conocer al Señor de cada lugar y observar las profundidades de la devocion en los habitantes, a pesar de que en este mundo no pudo conocer al Señor, sí pudo experimentar un gran gozo ante la presencia de Sanatkumara.) Anduve por todas partes, pero en ningún lugar pude encontrar la presencia del Señor. Entonces abordé a los Kumaras y les pregunté sobre el paradero del Señor. Sin embargo, ellos no abrieron sus bocas, y lo que es más, ni siquiera me miraron cuando de pie frente a ellos les ofreci un panegirico. Casi todo el tiempo permanecían absortos en meditación. Raramente participaban en una conversación ni ofrecían adoración realizando alguna ofrenda. Como Naisthika Brahmacaris eran almas Urddhvaretah, en todo momento se sentian satisfechos, y permanecían llenos de serenidad. Todos los poderes celestiales descansaban a sus pies. En ese mundo, mi deseo de conocer al Señor quedó insatisfecho. A pesar de mi asociación con esos Atmaramas, mi sed por la visión del Señor se iba desvaneciendo gradualmente. No obstante, permanecí en Tapo-loka. El poder extraordinario que emanaba de su tapa, inundando todos los rincones de Tapo-loka, ejercía una influencia tan grande que no podia abandonar el lugar. No obstante, debido al poder espiritual de mi Guru y a mi respeto por sus palabras, no pude abandonar la práctica de mi Mantrajapa. Naturalmente, Tapo-loka ejercia su encanto en el corazón y bajo ese encantamiento hacia yo mucho mas Mantrajapas que antes. Como resultado, mi sed de ver al Señor crecia mas y mas. Esta situacion me inquieto mucho y quise escapar de alli para dirigirme a Nilachala y ver a Sri Jagannatha. Sri Pippa layana pudo leer lo que habia en mi corazón y me dijo: '¿Por que quieres abandonar este meritorio y bienaventurado Tapo-loka para irte a otro lugar? ¿Por que ambicionas la vision del Señor a traves de tus ojos, cuando lo cierto es que no se puede percibir al Señor a traves de ninguno de los sentidos, incluyendo los ojos? Ante todo, concentra tu mente en la meditación. Luego podras llegar a ver al Señor con los ojos de tu alma. El gran Dios esta siempre manifiesto dentro y fuera de todo. Como Monitor del alma, Paramatma Vasudeva reside dentro del corazon y eternamente se manifiesta frente al alma elevada e iluminada. El es el Señor Transcendental (Sachidananda-vigraha) y por tanto no es visible para el ojo desnudo. Cuando uno ve al Señor a traves de los ojos del alma (en meditacion profunda), se desvanece cualquier otro pensamiento. En esa serenidad mental, la Vision del Señor es un verdadero regalo para los ojos. Así como el placer de la mente es el placer de los otros sentidos, la funcion de la mente tambien se proyecta en todos los sentidos, incluyendo los ojos. Si la mente no se siente inclinada a aceptar un objeto, ¿cómo pueden hacerlo los sentidos independientemente?

Sin duda alguna, cada uno de los sentidos tiene una capacidad particular; pero si la mente no actúa conjuntamente con la facultad de los sentidos, no se puede lograr nada substancial. Si en un momento dado, y a causa de Su afecto extraordinario por Su devoto, el Señor se presenta ante los ojos fisicos de un devoto, esa visión también se percibe a través de los ojos del alma. No obstante, puede que el devoto se sienta orgulloso al pensar que ha tenido la visión del Señor a través de sus ojos fisicos. Por otra parte, si por Su abundante Misericordia Sri Bhagavan realmente se hace visible a los ojos fisicos de un devoto, aun asi, la bienaventuranza derivada solo puede experimentarse en el corazón. Asimismo, supongamos que Sri Bhagavan se manifiesta a nuestros ojos, que luego desaparece, y que solo la mente recibe la percepción. Entonces, la bienaventuranza que se deriva de la visión del Señor no se percibe a traves de los ojos, sino solo a través de la mente. Solo la mente (purificada y transparente) puede visualizar al Señor y disfrutar de la bienaventuranza derivada de esa visión. Es por la Gracia del Señor que uno puede visualizarlo Y como resultado del sentimiento de bienaventuranza derivado, la mente se eleva y recibe la iluminación.

Esto no acontece con los otros sentidos. Cuando la mente transparente se enfrasca en una meditacion ininterrumpida, Sri Bhagavan se presenta ante la vision del corazón. Dicha visión se considera como una percepción directa de los ojos físicos. Sri Bhagavan derrama entonces Sus dones sobre los devotos que se encuentran situados en ese plano de meditación, y los bendice con Su Visión. Brahma, quien salio del Ombligo de Loto del Señor, es un ejemplo de esto (Yide Bh. 11/9/9 y III 8-22-23). Asi mismo, la vision directa de Sri Bhagavan a traves de los ojos físicos solo acontece ante los ojos devocionales, mas no ante los no devotos. Como ejemplo de esto, vemos que ni Kamsa ni Duryodhana obtuvieron la Bienaventuranza de la Visión de Dios. Ellos no pudieron reconocerle. Por el contrario, Kamsa se sintió tan atemorizado ante la visión de Dios (Krisna), que enfrentó la muerte, y Duryodhana se sintió extremadamente celoso. ¡Ah, la más Bella y Misericordiosa Personificación de Sri Narayana, Cuya Manifestación es el único deleite de los sentidos! A pesar de que Madhu, Kaitabha y otros asuras tuvieron la oportunidad de conocerle, sus mentes tiránicas nunca se rindieron a el.

Siendo Sri Bhagavan la Personificación Misma de Ananda, ¿como pudieron Kamsa, Duryodhana, y otros personajes, temer o sentirse celosos de su presencia? La respuesta es que Bhagavan Sri Narayana oculta la caracteristica de Su Bienaventuranza a los ojos de aquellos que están deprovistos de devoción. El manifiesta Su Forma llena de Bienaventuranza sólo ante los ojos devocionales de Sus devotos sinceros. El es Todopoderoso y por tanto nada Le es imposible. Bhakti es el único medio a través del cual se puede lograr la realización de Dios. Entre los nueve Bhakti Smaran, el principal es la meditación en la mente transparente. Así como la mente es el rey de los sentidos, todas sus facilicilidades guedan también embebidas en Sri Bhagavan cuando esta entra en meditación profunda. Cuando la mente apacible cultiva Prema-bhakti (devocion amorosa hacia Dios), que es infinitamente superior a jñana y a Vairagya, entonces todos los otros sentidos se inclinan natural y espontaneamente, y se someten al sentimiento de la mente. La devocion amorosa a Bhagavan es el fruto maduro de todo sadhana y el verdadero tesoro de toda riqueza. Más aún, es la cuerda que puede atar al invencible Señor; Pero ese Prema solo se manifiesta en nuestro corazón por la infinita Misericordia de Dios Y nunca será alcanzado por nuestro propio esfuerzo. Por lo tanto, los devotos puros consideran que Prema es el tesoro mas inaccesible y que debe resguardarse con mucho cuidado en las profundidades oceánicas del corazón. Este Prema es el capullo que posee la encantadora fragancia de la Bienaventuranza Transcendental. Sus glorias escapan a toda descripción. El sentimiento de Prema se manifiesta en el corazón apacible y transparente.

Ahora bien, si encuentras que es imposible para ti aquietar la mente (para visualizar al Señor en tu meditacion serena), y necesitas recrear tus ojos y llevarlos a la perfeccion por medio de la vision del Señor, entonces vete a Bharatvarsha. Allí, en el monte Gandhamadan, podrás encontrar a Sri Narayana, el Señor de este mundo y el Amigo de todos. Todos los que residimos en Tapo-loka nos sentimos naturalmente inclinados hacia el samadhi (meditacion). En nuestra condicion meditativa (que es la condicion natural de todos los tiempos), vemos al Señor tanto dentro de nuestro corazón como externamente, en todas partes. Por tanto, para nosotros no existe la angustia de Su separacion. Viendonos asi capacitados, el Señor Se ha marchado a aquel lugar. Alli, para dar el ejemplo a la gente, El ha asumido el papel de Maestro en el arte de la ballesteria (sosteniendo en Sus manos el arco y las flechas) y cumple con los preceptos de la Brahmacharya dejandose crecer el pelo y ejecutando grandes tapas.'

Sri Gopakumara dijo: "¡Oh Brahmana!' al escuchar estas palabras de boca de Pippalayana, quise partir hacia la Montaña de Gandhamadan. Los cuatro Kumaras se dieron cuenta del profundo deseo de mi mente y dijeron: 'Gopakumara, puedes ver a tu Dios ahora mismo y en este mismo lugar.' Asi diciendo, me mostraron numerosas manifestaciones de Dios. Sri Sanaka, el principal entre los Kumaras, me mostro la Manifestacion de Sri Narayana en su propia persona. A continuacion, otro de ellos se convirtio en Visnu, otro en Yagneshvara (Upendra), y otros en diversas Encarnaciones de Visnu. Ante tales revelaciones me sentí grandemente atemorizado y cai postrado ante ellos una y otra vez. Temblando y con manos juntas, implore: '¡Oh, seres de corazon bondadoso hacia los desposeidos!' Debo haber cometido graves ofensas contra ustedes. Les ruego que me perdonen.' De inmediato los rishis tocaron mi cabeza y entre en un profundo samadhi. Enseguida pude ver dentro de mi corazón todas aquellas manifestaciones de Bhagavan. ¡Ah! Debido a la influencia del samadhi también podía verlas frente a mí. Al tener ahora el Darshana del Señor, y tambien por la práctica de mi Mantrajapa, sentí una gran Bienaventuranza. Sin embargo, al cantar mi Mantrajapa podia recordar vividamente el Vraja-Lila del Señor y mi mente comenzó a suspirar por Vraja una vez más. A veces, en el estado que precede al samadhi, podía experimentar una condición de semi-inconsciencia y en ella podia visualizar la Forma de Bhagavan. Esto creaba un gran obstaculo para la práctica de mi Mantrajapa. Al verme alejado de mi Mantrajapa, me lamente y desee vehementemente regresar a Nilachala para ver a Sri Jagannathadeva. Leyendo en mi corazón, los Maharishis, como Pippalayana y los demás, me consolaron con dulces palabras. A sus preguntas, yo les abrí mi adolorido corazón, y después de escucharme me alabaron. ¡Alabanza que no podia tomar en consideracion porque me perturbaba aun mas! En ese estado mental (semi-inconsciente), veia constantemente al Señor en mi corazón (cuando cerraba los ojos) y también frente a mi. Repentinamente vi que mientras meditaban en una Forma particular del Señor, Sri Sanaka y los otros Maharishis adquirian gradualmente en su persona las respectivas Manifestaciones (metamorfoseandose en la figura o Sarupya del Señor en la cual meditaban). Me sentí sumamente complacido al observar esta meditación ininterrumpida y sus efectos. (Vide Bh. XI. 9. 23). Cuando ellos no exhibian estas Manifestaciones, no me sentia inquieto por ello ni me embargaba dolor alguno. Así permanecí en Tapoloka durante largo tiempo, sintiendome comparativamente feliz.

En una ocasión, Brahma quiso otorgar su darshana a sus Bhaktas que residian en la isla de Pushkar. En el camino, se detuvo en Tapo-loka. Iba montado sobre el lomo de un hamsa. Al acercarse ese Brahma de cuatro cabezas, con toda su majestuosidad, los Kumaras y otros Maharishis le rindieron reverencias con el debido respeto, y le adoraron. Brahma los bendijo colocando las manos sobre sus cabezas y oliendolas. Después de darles algunos consejos sobre la devoción, continuo apresuradamente hacia Puskara Dvipa. Yo pregunte a los rishis: '¿Quien es ese devata de cuatro cabezas?' Riendose de mi, ellos contestaron: 'Oh Gopabalaka: El es Brahma, el refugio de los Prajapatis (Vrigu y los demás), y también nuestro padre. El es Svayambhu (nacido de si mismo), no tiene progenitor, posee la más elevada posicion como creador y sostenedor de todo el universo, y enseñó la religion al mundo por medio de los Vedas, los cuales fueron creados por él. Reside en Satya-loka, el cual está situado sobre todos los mundos. Después que una persona ejecuta su dharma legítimo con toda pureza, durante un centenar de nacimientos, entonces y solo entonces recibe la oportunidad de residir en Satya-loka. Dentro de Satya-loka hay un lugar conocido con el nombre de Vaikuntha-dham, en donde Bhagavan reside en Su Forma de mil capuchas. Se dice en los Vedas que Brahma es como un hijo para el Dios de las mil capuchas. Prácticamente no existe diferencia entre ambos y es nuestra opinión que Brahma ha asumido ambas formas para llevar a cabo su lila.'

Sri Gopakumara dijo: "¡Oh Brahmana! Al escuchar a los Maharishis me sentí tentado de ir a Satya-loka, acariciando el deseo de obtener allí el Darshana de ese Mahapurusa. Con profunda concentración mental, comencé a cantar mi Mantrajapa. En un instante fui trasladado a Satya-loka, pero como esto sucedió durante la práctica de mi japa, no me dí cuenta hasta que abrí los ojos y pude ver al Gran Dios frente a mí. El Gran Dios era sumamente luminoso y tenia innumerables Cabezas, Manos y Piernas. Era de un tamaño enorme, el color de Su Cuerpo era como el azulado cielo de otoño y Su Persona estaba vistosamente ataviada. Era el Depósito de toda Refulgencia. Su Ombligo era de loto y se hallaba recostado sobre Anantanaga. ¡Ah! El era la estrella polar del universo y el mejor regalo para los ojos. Sri Lakshmidevi servía a Sus Pies, mientras El miraba graciosamente hacia Garuda, quien permanecía frente a El con manos juntas. Brahma Le rendía adoración son sus manos poderosas y El le acariciaba. Simultáneamente, El Señor escuchaba atentamente las interpretaciones de Narada, quien cantaba Sus Glorias con devoción y danzando solemnemente. Muy en privado, el Señor revelaba a Brahma el aspecto esotérico del tesoro de Bhakti y Su Apariencia era gloriosa. Pude notar claramente que después de recibir el tesoro más secreto y preciado de Prema-Bhakti, Brahma se sintió completamente saturado de bienaventuranza. A continuación, repitió ante el Señor el conocimiento recibido para revisarlo y asegurarse de que lo había comprendido. Ante esta escena y debido a un gozo extremo, cai en trance. íAh! Lakshmi, la amada consorte de Sri Narayana, se acercó a mí con amorosa solicitud, me hizo recobrar el conocimiento y me llevó hasta su Señor (Sri Narayana). Al encontrarme tan cerca de mi Señor, pagué mis reverencias una y otra vez y pensé: '¡Oh mente!' Hoy has alcanzado la meta más elevada de la vida, la cual has anhelado durante tanto tiempo. Ahora puedes disfrutar sin obstáculos de esta Bienaventuranza hasta satisfacer el deseo de tu corazón. Este Satya-loka se encuentra totalmente libre de dolor, miedo y sufrimiento. Es el galardón del universo, está lleno de bienaventuranza y dotado con todas las cualidades auspiciosas. ¡Oh mente, hermana mia! Tal y como lo habías pensado, el Señor del Universo brilla aquí con características excepcionales. El posee todos los signos auspiciosos. ¡Oh mente! Has sido bendecida con el afecto de Sri Lakshmidevi. Ahora, recrea tus ojos en la Visión directa del Señor y olvida la angustia de la separación de la Tierra de Vraja. Ya no pienses en abandonar este lugar para ir a Purushottama-ksetra. Si asi lo deseas, por la práctica del mantra puedes lograr que el Señor te acaricie como lo hace ahora con Brahma. Cuando es consagrado, ese mantra puede otorgar cualquier cosa y asi me será concedido por ese Mahapurusha.

Cuando el Señor se quedó dormido, Brahma observó atentamente el Ombligo de Loto del Señor (el cual sostiene los catorce mundos) y aprendió a crear. De allí salió con la misión de crear el universo. Yo bebí hondamente la belleza del Señor y observé la diminuta forma de los catorce mundos en Su Ombligo de Loto. También pude armonizar mis sentimientos con los sentimientos de Brahma, mientras éste escuchaba del Señor acerca del elemento secreto del Prema Bhakti. De esa forma vivi alli felizmente por largo tiempo y transcurrió un día de Brahma. Al acercarse la noche, cuando los tres mundos (Bhur, Bhuva y Svah) entran en pralaya (disolución), Tanto el Señor como Brahma se recostaron plácidamente en el lecho de Shesha (en la espiral de Shesha o Ananta-naga). Cuando los habitantes de Jñana-loka se acercaron al Señor en la Forma de Anantasayana, y con elocuencia recitaron innumerables panegíricos, yo pude observarlo todo con gran curiosidad, lo que fue posible gracias a la influencia de Satya-loka. Si alguna vez el Señor abandonaba este mundo para ir a otro lugar, yo me sumergía en la melancolía; pero a Su regreso mi pesar se desvanecía por completo. Así pasaron varios días de Brahma, hasta que una mañana éste tocó por curiosidad la espuma del Océano Causal (Karana-samudia), de la cual salió un asura gigantesco.

Asustado, Brahma escapó hacia un lugar solitario. Aunque Sri Bhagavan le dio muerte al asura de inmediato, el asustado Brahma no regreso . En vista de esta situación, Sri Bhagavan me nombró en la posición de Brahma. Cuando estuve a cargo de la creación, lo primero que hice fue crear Vaishnavas para la difusión del culto del Bhakti a Bhagavan y los coloqué en los cargos de Prajapati, Indra, Chandra, etc. También introduje el Ashvamedha Yajña por doquier, para la adoración del Señor del Universo, y esparcí el gozo por todas partes. Cuando me senté en el trono, los Vides, los Yajñas, todos los Puranas, Ithihasas, Agamas, Tirthas, Maharshis, Brahmarshis y demás personalidades, me ofrecieron sus panegíricos. A pesar de ocupar el pedestal más elevado y recibir la honra de todos, conservé toda la humildad posible. No obstante, debido a la enorme responsabilidad, que se asemejaba a un interminable océano agitado por las olas, los abrumadores pensamientos azotaban mi corazón y perturbaban mi sentimiento de devoción hacia Bhagavan. Yo, el Brahma, sabia muy bien que viviria por un periodo tan largo como los años Dviparardha y sin embargo sentia temor de Kala (la muerte). Para librarme de este temor, me aferré a mi Mantrajapa y de nuevo la angustia de la separación de Vrindabana traspasó mi corazón. El Señor me cuidó con afecto, como si fuese Su propio hijo, lo que sin duda me sumergió en el océano de la Bienaventuranza y aquietó mi mente oscilante. Yo miraba hacia E1 como si fuese mi padre y permaneciendo cerca le ofrecia mis servicios. Si en algunas ocasiones cometia ofensas, El prontamente me perdonaba; pero yo me sentía profundamente herido por esas negligencias mías. Comprendiendo lo que mi corazón sentia, Sri Lakshmidevi me consolaba con su afecto maternal. ¡Ah! De ella recibí un afecto tan insondable,que todos mis pesares fueron arrancados de cuajo de mi corazón y pude continuar mi estadía en Satya-loka.

Un día conocí a una jiva de Bharatvarsha, que llegó a Satya-loka después de haber recibido mukti y que fue glorificada grandemente por los Maharishis. Al ver esto, le pregunté a los rishis por qué lo glorificaban de esta manera. A mi pregunta, ellos me explicaron detenidamente sobre la elevada posición de mukti, la cual es poco menos que inaccesible. De inmediato ambicioné recibir mukti. Por eso le rogué a los rishis, quienes eran la personificación del Conocimiento Védico, que me dijesen como obtenerla. Las diosas de los Upanishads, aunando sus voces con los Shrutis y los Smritis, contestaron que no existía otro método digno de confianza que no fuese el jñana de la Verdad Absoluta (a través de la ciencia de la devoción al Señor Supremo, Quien no tiene igual) (Vide Shveshatara Upanishad III/8 y V/15). Algunos Puranas, Agamas y Pancharatras, los cuales son muy hábiles para iniciar el culto de Bhakti a Bhagavan, dijeron en alta voz y con gran dignidad que mukti ciertamente puede ser alcanzada a través de jñana; pero que jñana no se manifiesta en toda su pureza por otro método que no sea el cultivo de la devoción pura hacia Bhagavan. Por otra parte, puede decirse que mukti es fácilmente acequible para aquél que es inegoísta (sin deseos) y que no tiene interés alguno fuera de la devoción pura por Bhagavan, y sólo para Su placer.

Ante esta afirmación, algunos de los Shrutis y los Smritis asintieron con sus cabezas, respaldando este punto de vista. Cuando dichos Shrutis y Smritis no defendieron de todo corazón la declaración irrefutable de que mukti, fiel a su significado, sólo puede ser alcanzada a través de Bhakti, algunos de los Maha-Upanishads, asi como los Agamas y Puranas asociados, declararon y ratificaron sin incurrir en contradicción, que Bhakti es en sí misma el único medio para alcanzar mukti.

Al escuchar estas declaraciones, algunos de los principales Upanishads, en companía de algunos Agamas secretos, de los Vaishnava-tantras más importantes, del Srimad Bhagavatam y de otros Maha-Puranas, simplemente sonrieron y permanecieron en silencio pensando: '¡Ah!' Es enorme la influencia de Maya. E incluso los más eruditos desconocen la verdad oculta de las Shastras' ¡Pobre de ellos, que no conocen la eficacia de Bhakti! Es preferible guardar silencio, como si nos encontráramos deprovistos de la Gracia directa de Dios. Aunque habláramos sobre las glorias de Bhakti, ellos no comprenderían.'

Continuando con la discusión, los Vedas, los Puranas y otros Agamas simplemente perdieron el tiempo argumentando sobre tópicos controversiales, como por ejemplo si el Bhagavat-Mantrajapa podria conducir a mukti, o si acaso existian otros medios para lograrla. Los Mahapuranas más importantes, junto a los Upanishads, se sintieron sumamente perturbados ante argumentos tan vanos. Tapando los oidos con sus dedos, se apartaron de allí. Finalmente, aquellos Mahapuranas y Maha-Upanishads fueron aceptados como jurado, y en su juicio final declararon que Bhakti (Tad Nama grahanadivih: tomar el nombre de Dios y otros ritos devocionales) no era el único medio para alcanzar mukti; pero que ésta puede generar Prema, lo cual es superior a mukti. Yo me senti sumamente complacido con esta declaración imparcial. Pude darme cuenta de la dignidad y de la rectitud de estos Puranas y Agamas Vaishnavas, y con humilde oración logré que viniesen a mi asamblea. Timidamente imploré que me dijesen la razón por la cual permanecieron en silencio al principio, tapando sus oidos con los dedos. Sonriendo, los Upanishads, que son el galardón de los Shrutis, asi como los Satvata-Vaishnava, los Pancharatra Agamas y el Srimad Bhagavatan, dijeron a una sola voz: "¡Oh Gopakumara que has sido designado como Brahma! Tu pregunta es más preciada que las gemas y más valiosa que el secreto de todos los secretos. Nos damos cuenta de que estás dotado con las cualidades más selectas y nuestros corazones se han conmovido. Por lo tanto, daremos contestación a tu interrogante. Es nuestro deber narrar ampliamente las caracteristicas esenciales de la Devoción a Bhagavan (Bhakti), pero en algunas ocasiones hemos tratado el tema de mukti con la intención de señalar lo insignificante que es su cultivo y que finalmente ésta deberá descartarse. Sucedió que mientras nos dedicábamos a destacar la glorificación de Bhakti, también tuvimos que tomar en consideración el placer que se deriva de mukti. Por ejemplo, se señaló que la bienaventuranza de Bhakti es infinitamente superior a la bienaventuranza de mukti, y que esta última no existe eternamente. Por el contrario, Bhakti tiene existencia transcendental y es el fruto maduro de los Vedas, los cuales constituyen el único camino. El sentimiento de bienaventuranza no persiste en la mukti final. Por ejemplo, cuando un hombre se deshace del sufrimiento, la ausencia de dicho sufrimiento es sin lugar a dudas un tipo de felicidad. Por otra parte, si un hombre duerme profundamente, cuando se despierte dirá: '¡Oh, qué bien dormi!' Similarmente, en mukti, la cesasión de dolor (o sea, la liberación del sufrimiento ocasionado por Maya, que en términos generales se considera como mukti) se compara a la bienaventuranza o ananda; pero a decir verdad, la tal moksha (o mukti) resulta una designación totalmente inapropiada para la Bienaventuranza. Por lo tanto, aquellos que van tras ella son unos ignorantes. Contrariamente, por pronunciar siquiera la sombra del Divino Nama (Namabhasa), fácilmente se alcanza mukti (liberación de la ilusión o Maya) (Vide Bh. VI.3.24). Si se canta o se escucha el Nombre Transcendental de Bhagavan aunque sea una sola vez, se alcanza con facilidad la liberación final (mukti), incluyendo el servicio bienaventurado al Señor. Nunca se considera que Moksha es un logro bienaventurado. De conformidad con los veredictos de los Vedas, los Puranas y los Itihasas proclaman esta verdad. En realidad, la Bienaventuranza divina no permanece en el moksha que destruye todo tipo de sufrimiento, ni en el moksha que libera de la nesciencia y que corta en pedazos los nudos de las propensiones kármicas, y ni siquiera en el moksha que destruye la identificación errónea del ser con el cuerpo (sutil o grosero). Por tanto, es mejor ignorarla.

Puede decirse que incluso el estado de equilibrio que logra el jñani (si es que éste puede considerarse bienaventurado) es poca cosa en comparación con la realización del Satchidananda Vigraha, o Personificación de la Bienaventuranza Transcendental de la Divinidad Suprema. En otras palabras, el moksha del jnani es apenas una gota de agua en el océano de bienaventuranza que es la Realización Divina de un devoto.

El jnani dice que un alma se convierte en Brahman cuando se libera de Maya, y que ese Brahman carece de atributos, de forma y de deseos. Por el contrario, la realización de un devoto es la Personificación Transcendental Bienaventurada de Bhagavan, Quien es Parabrahman, Paramatman, Parameshvar, y el propio océano ilimitado de todas las cualidades auspiciosas y no fenomenales. Todas las cualidades opuestas son asimiladas en la Persona de la Divinidad Suprema. El es la morada de Brahman, que no es otra cosa que la Refulgencia de Su Cuerpo Transcendental. El Brahman del jnani no es una entidad separada, sino que, como se afirma arriba, es correlativo (o sea, que es una emanación de Su Cuerpo al refulgir) (Brahma Samhita V.40). Por eso, en su estado realizado (libre de Maya), la jiva no puede ser el Brahman mismo, sino un aspecto de Su Bibhuti (Shakti).

Como resultado, Sri Bhagavan, el Objetivo final que ha de ser alcanzado por los devotos, es la Personificación de la Bienaventuranza Eterna (mientras que el Brahman del jnani está totalmente deprovisto de cualquier tipo de Bienaventuranza). La Bienaventuranza Transcendental de Bhagavan sólo puede saborearse a través de Bhakti, y por ningún otro medio. El sabio (o alma que ha realizado a Dios) afirma que los Pies de Loto de Bhagavan Sri Krisna son la fuente inagotable de la Bienaventuranza Transcendental Nectarina, que es como el lecho del océano insondable. Por el contrario, el Brahman del jñani es el aspecto negativo de la Bienaventuranza. Tomemos, por ejemplo. la concepción que tiene el jñani del mukti-jiva como Brahman, la cual asume que el mukta-jiva se convierte en el propio Satchidananda Bhagavan (Vide Bh. 1/2/II). Sin embargo, algunos rishis como Parashara dicen: "Las jivas son amshas de Bhagagan (lo que podria compararse a los rayos del sol: los rayos no son diferentes del sol y al mismo tiempo no puede decirse que sean el propio sol). Las jivas no sólo son diferentes de Bhagavan mientras estan dominadas por Maya, sino que continúan siéndolo eternamente. Ellas son sanatana, o sea, que desde el comienzo mismo su característica esencial es la de ser como los rayos del sol, como las chispas del fuego o como las olas del océano. Sri Bhagavan es el Origen de todos los orígenes y no tiene principio ni fin aunque lleve a cabo Su Lila Transcendental. A pesar de que es eternamente sin nacimiento, El nace para llevar a cabo Sus Pasatiempos amorosos, como es Su Vraja Lila. Esto se hace posible a través de Su Shakti esencial (Yogamaya) (Vide Gita VIl.25), la