Sabidurías Védicas por Swami B.A. Paramadvaiti
Recomendaciones para reclusos
Hoy en día muchos seres se encuentran en la oscuridad, tras las rejas, desprovistos de la libertad, por haber cometido graves errores en su vida. Estando en esta situación tan penosa ¿cómo poder vislumbrar una luz que dé consuelo para seguir luchando, superarse y lograr que la vida tenga dignidad y esperanza?
En la India, durante la edad media, un gran santo llamado Haridas Thakur fue llevado preso por los musulmanes por estar predicando del mensaje del Santo Nombre de Dios como el Purificador Supremo (Mantra Yoga). Como el había nacido en una familia musulmana su actitud fue considerada, por parte de los gobernantes, como un criminal y fue recluido en la cárcel. En este sitio se encontró con muchos presos que estaban muy tristes, y más tristes se pusieron al ver a Haridas preso, ya que pensaron que incluso los santos son recluidos en prisiones. Haridas Thakur los instruyó con enseñanzas fundamentales: “Todos nosotros estamos presos en este concepto material, creyendo que somos el cuerpo, que somos los disfrutadores, los propietarios y los controladores. Estos conceptos son totalmente erróneos y nos tienen presos en este cuerpo material, en la conciencia mundana. Mientras pensemos que satisfacer los sentidos es la meta de la vida, estaremos presos en este mundo material donde se nace y se muere, se envejece y se enferma, donde nadie se quiere y nadie es dueño de nada.
Todos somos recompensados o castigados en relación a nuestras actividades realizadas, esta es una ley universal. Dios nos ha dado la libertad y también nos ha puesto ciertas condiciones a esta libertad. Si abusamos de nuestro libre albedrío y cometemos actos que van en contra del bienestar de los otros vamos a tener que pagar las consecuencias, así como las leyes de este mundo dan toda libertad para la gente pero cuando alguien las viola y traspasa los derechos de los demás, la propia sociedad decide encerrarlo en un sitio y darle techo y comida gratuita para que no siga poniendo en peligro la seguridad de los demás. En forma similar, para aquellos que quieren disfrutar en forma egoísta a costa de los demás, Dios ha creado este mundo material donde se puede compartir con otros la misma mentalidad, para así aprender que esta conducta no es la correcta.
A este mundo vienen los mensajeros divinos para ayudarnos a comprender que nosotros hemos nacido para ser servidores de la verdad y ofrecer bienestar a los demás. Así, para volvernos servidores en la modalidad de la bondad debemos:
- Dejar de matar animales, dejar de comer carne de vaca y pescado muertos, y huevo.
- No intoxicar el cuerpo.
- Abandonar las relaciones sexuales fuera del matrimonio.
Se tiene que aprender que un deber es hacer servicio y para esto se debe purificar. Para lograrlo existen las oraciones especiales o mantras (según la filosofía védica), como el famoso maha mantra:
hare krishna, hare krishna, krishna krishna, hare hare
hare rama, hare rama, rama rama, hare hare
“! Oh mí Señor¡ déjame ser un instrumento de tu amor, acéptame otra vez como tu servidor”
Si quiere purificarse recite este mantra que clarifica la conciencia, y es capaz de generar incluso en las cárceles una atmósfera de mucho entusiasmo y alegría. La decisión de volverse un servidor de toda la humanidad es una decisión hermosa, entusiasta, y de ahí en adelante no existirán minutos de desanimo. Un recluso que ha desarrollado esta disposición puede aprovechar su tiempo recluido para estudiar las escrituras de la sabiduría védica. De esta manera su conducta cambiará de tal forma que las autoridades penitenciarias no verían la necesidad de tenerlo recluido, ellos percibirán que el recluso practica algo superior al saber lo que es bueno y lo que malo, algo que tiene directa relación con lo superior comprendiendo que en esta vida se debe hacer lo bueno anhelando un gusto elevado.
Por cada mala acción que hacemos la ley del karma nos manda reacciones que nos castigan, pero este castigo solamente es para despertar nuestra conciencia superior. Las leyes espirituales no tienen venganza, solo vienen para purificarnos y ayudarnos a comprender. Todos debemos aceptar las leyes, las leyes de la naturaleza material no están dentro de nuestro cuestionamiento, y aquellos que han tomado el camino de acciones criminales pensando que las leyes de la sociedad no tienen valor o importancia, o quizás disculpándose por el hecho de que personas con gran renombre en la misma sociedad han actuado mal también, deben saber que dos malos no hacen un bien. La ley superior es la ley de la madre naturaleza, no la ley de la policía, por lo tanto, debemos someternos a las leyes de la Autoridad Suprema y aprender de las enseñanzas que tiene para cada uno de nosotros en este mundo.
Así, Haridas Thakur convenció a los presos de ponerse contentos por la oportunidad de tener un cuerpo humano y poder practicar la autorrealización, Haridas comenzó a meditar con ellos en los Santos Nombres del Señor Supremo que purifican a todos de las confusiones que existen dentro de cada ser. Él y los demás reos comenzaron a bailar en tal éxtasis que los guardias de la cárcel debieron llamar al juez y le comentaron: “Desde que usted mandó a este santo a la cárcel, parecen más felices los que esta dentro de la cárcel que los que estamos afuera ¿qué esta pasando?”
Así es la historia, la espiritualidad es la única cosa que nos puede liberar de la cárcel de la existencia material, de los deseos equivocados que nos contaminan con la idea de la explotación de los demás o con la indiferencia con los sufrimiento de los demás. Hoy en día, para todos los condenados en este mundo que tienen el deseo de salir de su condición y lograr un progreso tangible, un éxito en su vida humana, existen personas que están difundiendo el mensaje de la sabiduría védica dentro de las cárceles.
Cada pájaro vuela con la fuerza de su propio plumaje, levántate de tu desgracia y de tu error, aprovecha que has recibido este mensaje de la sabiduría védica y dale el rumbo definitivo a tu vida para que rápidamente recuperes tu libertad saliendo de la cárcel, e incluso, más allá de eso, puedes recuperar tu libertad interna al reconocer que eres un servidor y que la oportunidad de tener un cuerpo humano nos posibilita para prestar servicio a la voluntad de Dios, la cual es el amor universal donde todos podemos mejorar las condiciones, además de prepararnos para el momento en que dejemos este mundo y podamos llegar al destino espiritual máximo.
Esta es nuestra invitación, puedes escribirnos para que una de nuestras misiones se ponga en contacto contigo. Si recibes este folleto hazlo llegar a todos aquellos que lo necesiten, compártelo a quienes están afectados por esta causa de la existencia material.

