Sabidurías Védicas por Swami B.A. Paramadvaiti
La Suerte
La Suerte es un atractivo que se maneja mucho en el medio de las ventas, ¡que suerte tiene, ganó la lotería!,¡consiguió la chica más bonita, ganó la elección, ¿cómo lo habrá logrado?, ¿cómo puedo yo obtener la misma suerte?, esos son los temas que cautivan la mente de muchas personas y el sueño de todos, es como obtener el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo , trabajar poco y ganar mucho o conseguir a quien explotar por muy poco dinero. Hay muchas conceptos de suerte, por ejemplo algunos acuden a un brujo para obtener respuestas que aún no han conseguido. ¿Cuál es el control que hay detrás de todos los poderes del universo?, hay mucha gente que piensa que estas cosas dependen de la casualidad y que la suerte como tal, no existe, que toda la creación es un accidente y que la misma vida individual, incluso la conciencia es producto de un accidente. Hay otros que consideran la suerte, como un beneficio, sin ninguna razón al trasfondo y no creen que existe algo que pueda mejorar su situación o que pueda empeorarla, generalmente ellos no tienen escrúpulos en hacer cualquier cosa con la finalidad de mejorar su situación material, aún si fuera a costo del sufrimiento de los demás, para ellos lo más importante es aprovecharse de las debilidades de los demás, su filosofía es la sobrevivencia del más fuerte. Ellos, son los responsables en gran parte de los horrores de este planeta, su vida se suscribe a una mentalidad fatalista existencialista, muy a menudo caen en la intoxicación y se inclinan al suicidio pues no ven ningún valor en la vida. La casualidad indica que no hay ningún orden, ningún control superior, pero por otro lado está la enseñanza de la ley del karma, que pone todo en manos de la causalidad como la tercera ley física de Newton que dice que cada acción tiene una reacción, en esta enseñanza de la vida, toda la así llamada suerte, ha sido un producto de nuestro pasado incluyendo nuestra vida anterior. La causalidad hace referencia a una justicia infalible, tanto los errores del pasado, como las actividades piadosas, se reflejan en lo que nos ocurre desde el nacimiento, en ningún momento de nuestra existencia estamos independientes de ésta justicia infalible, en cierto aspecto, esta enseñanza es muy confortante, porque ahí aprendemos que podemos la causa de un mejor futuro , poniéndonos en alerta que cualquier actividad negativa, que haga sufrir a otros seres, nos haría caer de vuelta en la reacción, ésto ayuda mucho a hacerse responsable de las acciones, en vez de buscar suerte barata o engañar para aprovecharse de la debilidad de otros. Hay que esforzarse de ser bueno, genuino y compasivo, es una misericordia que uno pueda recapacitar de esta manera. La vida es muy corta, pasaremos muchos exámenes en esta vida pues, la lucha entre el bien y el mal, siempre ocurre en nosotros, tenemos que volvernos aliados de la verdad, aliados del bien, así el nuestro futuro, será algo brillante, claro que en este mundo material podemos pasar por penurias y por disfrutes, pero mientras estamos en el mundo material, vamos a seguir sufriendo de una manera u otra, por ello la meta de la vida humana no es tener condiciones materiales favorables, la meta de la vida humana es salir de los repetidos nacimientos y muertes y desarrollar amor puro por Dios y amor por todo los demás seres, por la misericordia podemos obtener la asociación de un Maestro autorrealizado, por la misericordia podemos reconocer lo correcto. Dios dice; así como nosotros tratamos de dirigirnos hacia Él con sinceridad, él recompensa nuestros esfuerzos, la suerte más grande que existe es que Dios existe, que está siempre en nuestro corazón y que nos da siempre buenos consejos en la forma de voz interna, su bondad es ilimitada y perdona nuestros errores del pasado si nosotros se lo pedimos. Él ha equipado a la madre naturaleza con tanta opulencia y ella nos ha dado muchos regalos tales como, nuestro cuerpo, la comida, nuestros familiares, y sobre todo un criterio propio para discernir entre el bien y el mal, el cuento de la suerte nos quita nuestra responsabilidad y así nos hace el peor daño, la rendición a la voluntad del señor del Cosmos es la etapa más avanzada del yoga, cuando el devoto expresa lo más profundo de su Corazón ¡Oh mi señor, hazme un instrumento de tu amor! pero mientras uno no llege a este nivel de realización de yoga uno puede solicitarle a Dios muchas cosas, puede pedirle liberación de los sufrimientos o puede pedirle placeres celestiales o nada más que salud u opulencia para uno y su familia, lo importante es que por lo menos entienda que Dios otorga todo y que dependemos de su misericordia. Al mismo tiempo existe el dicho; “por sus frutos los conoceréis”, así también tenemos la obligación de hacer lo mejor que podemos en esta corta instancia aquí en la tierra, el libre albedrío es la clave de todo esto, si usamos nuestro libre albedrío apropiadamente ya ganamos el mejor de los regalos de Dios. Los juegos de azar por ejemplo, otorgan una buena cantidad de ansiedad en toda la gente y éste al ser un vicio, les hace perder toda su fortuna, de igual manera la política, en muchas partes de los comercios, es una competencia y una cosa riesgosa, así la gente pierde su tranquilidad y su valioso tiempo. La vida espiritual por otro lado puede ser vista por algunos como un asunto incierto entregando nuestra vida a la misericordia de Dios, pero ahí me gusta recordar la instrucción del Bhagavadgita; el que se dedica a lo temporal pierde tanto lo temporal como lo eterno, el que se dedica a lo eterno cumple bien en su existencia temporal y finalmente gana lo eterno. Mi maestro espiritual dijo que la dedicación espiritual es el único juego transcendental recomendable y autorizado.
Swami B.A.Paramadvaiti
