Sabidurías Védicas por Swami B.A. Paramadvaiti
El Privilegio de Ser Padre o Madre
La llegada de un niño a este mundo, es un acontecimiento muy auspicioso. Los hijos son considerados tan sagrados como su propia vida, la aprecian como una gran fortuna. Los padres, allí tienen la posición de ser los primeros Gurus o Maestros Espirituales. En la cultura de la India, cuando un hombre tiene una relación amorosa con una mujer, significa que ellos dos planean contraer matrimonio y formar una familia. Para ello, los padres deben tener aprecio por lo sagrado, apreciando la “gracias de Dios” al recibir este deber sagrado, ya que es servicio a Dios directamente, pues Él está en el corazón de esta criatura llamada niño. Esto comienza con el acto sexual, la colocación de la semilla del hombre en ‘tierra fértil’ bajo el corazón de una mujer. El bebé tiene su propia consciencia y se relacionó con la de la pareja en el momento de la unión sexual; y por su karma, tiene esos padres y ellos lo tienen a él.
Se debe apoyar el crecimiento de los hijos, y al hacerlo, ayudarse a si mismo. Si no, dónde se maltrata a los niños y a las mujeres, no hay éxito, pues, es ofender a la Diosa de la Fortuna, y eso atrae la desgracia. Una casa dónde en el plato lo que hay es carne y sangre, es donde la violencia y la agresividad se establecen y, con seguridad, van a traer secuelas de esa índole. No hay buenos padres sin pureza en el hogar.
Se debe inculcar el deseo positivo de querer servir, en el cual también se es alegre y disfruta sirviendo amorosamente, siendo una persona de buen carácter. Feliz es el que no tiene necesidades artificiales, sino cualidades; de ahí que deba enseñárseles a los niños modestia, autocontrol, frugalidad; agradecido con lo que se tiene.
Somos almas espirituales, no este cuerpo; el niño no es propiedad del padre y él no es el ‘padre eterno’ de ese niño, sino unidos por ‘vínculo kármico’. El padre lo ha invitado a venir y será juzgado de acuerdo a cómo se comporte con él. Si educan al pequeño como un materialista, eso también va a repercutir en su crecimiento espiritual.
Los hijos son lo que uno siembre en ellos. Es un servicio a Dios. Siendo Dios el Disfrutador Supremo. De ahí que buena educación sólo es posible cuando uno coloca a Dios en el centro de su vida. Cuando Dios es importante para uno, Dios es importante para sus hijos. Ese es nuestro deber para con El. También poner allí a la Madre Naturaleza, a la Voluntad Divina, todo aquello que sane y que produzca cualidades espirituales.
Ser padres responsables es una tarea maravillosa, un proyecto de vida, exigente, tomando todos los detalles en cuenta. En donde el dinero no es lo que necesita. Él necesita el afecto, el amor, el buen ejemplo, la espiritualidad. Necesita tener un padre puro, serio, que no sea drogadicto, ni egoísta; un padre que está ahí con todo su amor por su hijo.
¿Va a ser un buen papá?, ¿una buena mamá? Sin ligerezas, tome a sus hijos como un deber espiritual, un servicio devocional, cuidando también la relación con su familia espiritual, con su Maestro. De otra forma, ¿Qué les dará a sus hijos? ¿Cómo le va a dar espiritualidad? No le dará la dimensión positiva porque no la tiene. La misericordia de Dios, se recibe a través de los cargos y las responsabilidades; como padre y madre, quien no es un buen seguidor de la Verdad, lo más probable es que viva en una gran mentira y la vida de sus niños también será dependiente de las mentiras. Si recibió este regalo: ¡Cuídelo!, porque ‘lo que uno no cuida, lo pierde’.
Si, por alguna razón, no se ha casado y no tiene, ni quiere hijos, existen deberes aún más grandes y más exigentes que ser padres. Ser un representante del Maestro Espiritual y de Dios, renunciante, para trabajar muy duro, como si tuvieras diez niños a tu cargo. En cualquiera de las situaciones, debemos ser responsables, amorosos; la vida no es para el letargo, ni negligencia, sino todo lo contrario. Para poner de uno lo que Dios depositó en nosotros: el amor, el afecto, el calor, el cuidado, todo lo más bello. Recompensado por el amor que tanto necesita nuestro corazón. ¿Podrán los niños amar a sus padres cuando los ven en ignorancia, en drogas y mentiras?
El Rey Risadev dijo: “No te vuelvas padre, ni madre, profesor o Maestro Espiritual. No te vuelvas guardián de otros si no estás dispuesto a actuar, de tal manera, que los salves de los repetidos nacimientos y muertes y puedan obtener la meta de la vida, la autorrealización”.
Esta es su tarea según las más sagradas y antiguas escrituras del misticismo natural del corazón. Es una gran responsabilidad tener indefensos dependientes de usted. Beneficie a toda la humanidad. Cumpla con Dios, con los niños, con el sentido común. No hay justificaciones para incumplir ¡Tómelo en cuenta y cumpla!, y agradézcalo a quien le inspiró.
Swami B.A.Paramadvaiti
