Sabidurías Védicas por Swami B.A. Paramadvaiti

El Principio del Placer

En este mundo todo es impulsado por el principio del placer; para complacerse cada uno realiza esfuerzos y calcula sus actividades basándose en lograr el disfrute material personal. La mayoría de las veces no se consigue la plena satisfacción y las personas no logran comprender por qué esto sucede.¿Qué pasa? ¿Por qué no consiguen el placer? Debemos intentar comprender la verdadera esencia de la vida para poder salir de este circulo vicioso que sólo nos traerá frustraciones. ¿Por qué el ser humano no está satisfecho con los placeres de este mundo?¿Por qué nunca se siente completo a pesar de todo lo que puede conseguir?¿Por qué? La razón yace en que estas son satisfacciones temporales y el alma necesita satisfacciones eternas. Debemos preguntarnos entonces cual es el error fundamental de nuestra actitud impulsada por el principio del placer.¿Cómo deberíamos actuar?¿Qué actitud deberíamos asumir? La respuesta es: el principio del amor. El amor es impulsado por la búsqueda de la felicidad de los demás, lo opuesto a la búsqueda del placer personal, que es basado en el egoísmo. Si basamos nuestras accciones en cómo hacer feliz a otros, cómo hacer algo que sea útil para los demás, cómo hacer que se sientan felices, entonces nuestra línea de pensamiento cambiará hacia un sentimiento de verdadera hermandad y podremos experimentar en nuestras vidas el amor universal que es reflejo del amor por Dios y todas Sus criaturas y éste brindará verdadera satisfacción al ser. Experimentar la hermandad universal es reconfortante y esperanzador; cuando tu sientes que alguien es tu hermano de corazón entonces automáticamente lo quieres ver feliz y te esfuerzas por ayudarlo de verdad. Así, desarrollando el principio del amor, tu corazón se volverá tierno y sensible transformándote en un instrumento del amor de Dios que quiere servir a los demás, a la humanidad.

En el mundo existe tanta aflicción porque hay muy poco amor, porque no somos amorosos, somos indiferentes, insensibles al dolor de otros. Para dejar de actuar dirigidos por el principio del placer egoísta debemos entrar en el campo práctico del amor espiritual y esto es posible cuando se comprende cual es verdadero centro al cual debemos servir. ¿Cual es este centro? El centro es donde se genera toda la energía y el amor hacia todas las criaturas vivientes, es Aquel con quien todos tienen una relación y donde todos nos sentimos en armonía, así podemos concluir que este centro natural es la Verdad, es Dios. Cuando comprendemos que Dios es el centro automáticamente uno comienza a dejar la indiferencia hacia los demás naturalmente te acercas a todos los demás: a tus padres, familiares, a la humanidad, a los animales, a la madre naturaleza.

Hoy yo le pido a usted, con todo mi corazón, que ponga a Dios en el centro de su vida, acepte en el centro a quién es el Centro y no acepte imitaciones; cuídese de las imitaciones, todos los que dicen que ellos son el centro, que ellos tienen la mejor idea, que todos deben hacer lo que ellos digan, ¡cuidado!, esos son impostores y ellos nunca pueden satisfacer Dios ni a la humanidad. Seleccione una buena compañía en la vida. Cuídese de tener la meta trascendental; poder tener Amor Genuino por el Señor Supremo, Él ya lo depositó en potencia en tu corazón, pero tienes que dejar todo lo que ofenda a los demás. Srila Prabhupada, un gran maestro espiritual de India, señaló que para comenzar un proceso genuino de amor, el primer paso es el vegetarianismo. Ahí comienza la mística, ahí comienza la espiritualidad, cuando usted está dispuesto a servir a todas las entidades vivientes.

Lo invitamos para encontrar este amor verdadero, real y eterno.

Swami B.A.Paramadvaiti

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