Sabidurías Védicas por Swami B.A. Paramadvaiti
Dormir Bien y Despertar
En la actualidad la gente acostumbra tomar píldoras para dormir, estimular la sexualidad, interrumpir el embarazo, vencer la timidez, etc., sin saber que estos productos químicos ponen en peligro su organismo. El insomnio, por ejemplo, es un problema tan desesperante que lleva a las personas a combatirlo de cualquier manera, en vista de que la energía para el nuevo día depende del descanso que la mente y el cuerpo alcancen durante el sueño. Los consejos que doy a continuación ayudan a combatir sanamente el insomnio y a conciliar el sueño profundo para despertar luego.
Antes que nada, postulemos algunas de las principales causas del insomnio y el mal dormir:
- Intranquilidad por las obligaciones apremiantes que no se han atendido
- Temor por la participación en actividades peligrosas
- Incapacidad para alcanzar los ideales
- Consumo de estupefacientes
- Ansiedad producida por el deseo de disfrutar de la vida
- Frustración ante la ausencia de metas importantes
- Angustia por la muerte de los demás y propia
Cualquiera de las causas anteriores genera malestares mentales en el sujeto. Dichos malestares, como se aprecia, son el resultado de la acción, la inacción o el grado de vulnerabilidad de las personas. Su origen es el error y la ignorancia.
Aquellos que no duermen pueden enloquecer, porque tanto la mente como el cuerpo necesitan el estado del sueño para reposar y liberarse de la carga del esfuerzo diario. Sin embargo, este requerimiento no es para todos. Vemos que las personas absortas en sus prácticas espirituales meditan siempre y casi no duermen. Aquí la necesidad del reposo a través del sueño es sustituida natural y positivamente por la bienaventuranza de la devoción. En cuanto a los demás individuos, cinco a seis horas de sueño son suficientes para reponerse y afrontar el día a día, un lapso de tiempo que se puede aumentar en caso de enfermedad.
Las recomendaciones para conciliar el sueño son diversas. Aun así, existe una opción que vale para todos. Cuando algo nos perturbe y afecte nuestro descanso, lo mejor es leer las sagradas Escrituras, como el Srimad Bhagavatam o el Bhagavad-Gita. Mi maestro espiritual, Srila Prabhupada, dijo que los contenidos profundos de estas lecturas permiten comprender conscientemente la razón de los problemas (que nos desvelan) y la manera de solucionarlos. Además, la literatura sagrada tiene una potencia tal que la sola recitación de uno de sus versos alivia debido a la pureza y trascendencia de sus sonidos.
El conocimiento de las Escrituras protege de los errores y cura la ignorancia. Además, hace a las personas menos vulnerables, pues les explica los pormenores de la vida. El Señor Supremo dice en el Bhagavad-Gita:
Yo soy el padre de este universo, la madre, el sostén y el abuelo. Yo soy el objeto del conocimiento, el purificador y la sílaba om. Yo también soy los Vedas Rg, Sama y Yajur. Yo soy la meta, el sustentador, el amo, el testigo, la morada, el refugio y el amigo más querido. Yo soy la creación y la aniquilación, la base de todo, el lugar de descanso y la simiente eterna. ¡Oh, Arjuna!, Yo doy calor, y retengo o envío la lluvia. Yo soy la inmortalidad, y también soy la personificación de la muerte. Tanto el espíritu como la materia están en Mí. (Cap. 9, versos 17-19)
Krishna dice que es el padre, la madre y el sostén; también, la meta, el refugio, el amigo más querido; el descanso, la inmortalidad y la personalidad de la muerte. Este conocimiento revelado trae alivio y reconforta en la medida en que proporciona la certeza de que un bienqueriente nuestro está a cargo de todo. Por esto es vital escucharlo y seguir sus instrucciones. Una de sus instrucciones más importantes es no causar daño a los demás, pues esto regresa a nosotros en la forma de la ansiedad y el sufrimiento. Por ejemplo, quien come partes de animales sacrificados, no puede aspirar a descansar tranquilo, debido a que se ha “nutrido” con el sufrimiento y el dolor de un hermano, en este caso de un animal. El vegetarianismo por ende es importante.
Las Escrituras también recomiendan seguir algunos hábitos que permiten descansar plenamente. Según tal información, las mejores horas para hacerlo son las que preceden a la medianoche, gracias a que en ese momento se alcanza el trance del sueño profundo, que permite aprovechar al máximo la cercanía de Paramatma (la forma de Dios en el corazón).
Ahora bien, ¿qué se espera de nosotros luego de descansar satisfactoriamente? Despertar. Uno debería levantarse dos horas antes de la salida de sol para aprovechar el Brahma Muhurta o el momento en que la meditación es favorecida por la presencia de la divinidad, invocada en los recintos sagrados por las oraciones de los practicantes serios. El momento Brahma Muhurta aporta el ánimo para trabajar duro y cumplir nuestra razón de ser: servidores.
Nuestros actos en la vigilia deben destinarse al bien común. Esto nos libera de la intranquilidad que generan las acciones egoístas y del vacío de la inacción. Aspirar al bien común también nos distancia de la postura violenta de los amos explotadores, y nos permite superar el letargo y la indiferencia. Estamos en el mundo para servir y sacrificarnos. Para comprender en qué consiste el bien común, se debe recurrir a las Escrituras, el lugar que alberga las enseñanzas de Dios, el máximo bienqueriente de los seres vivientes por el hecho de ser su Creador y Mantenedor. Servir con conciencia es una actividad tan intensa y necesaria, que llegada la noche caeremos rendidos. La dedicación a las enseñanzas de Dios es el mejor antídoto contra el insomnio y da la tranquilidad para conciliar el sueño profundo y reparador.
Les deseo un sueño merecido y, aún más, un despertar con sentido.
Su amigo del alma,
Swami B.A. Paramadvaiti
