Sabidurías Védicas por Swami B.A. Paramadvaiti
Cómo prepararse para enfrentar la muerte
“Para el que nace la muerte es segura; y para el que ha muerto el nacimiento es seguro. Por lo tanto, no debes lamentarte en el inevitable desempeño de tu deber” . (Bhagavad gita, 2.27)
Querido lector, primero acepte mi cordial saludo, espero que este conocimiento le sea útil para que pueda encontrar el momento de la partida de su cuerpo en una atmósfera propicia.
Aunque la mayoría de las personas tienen mucho miedo de la muerte, la muerte en realidad es nada más que un cambio de cuerpo. Más miedo debería tener uno del próximo nacimiento que le espera; pues, así como este cuerpo que tememos actualmente es el resultado de las actuaciones en las vidas pasadas, lo que hacemos en esta vida, va determinar el próximo cuerpo. Todo corazón que hemos afligido y todo dolor que hemos infringido a otro ser regresará hacia nosotros en la misma proporción o en forma aumentada. Únicamente la misericordia, la amnistía espiritual podría intervenir en nuestro favor. Y para poder apelar a ella debemos desarrollar humildad y sentirnos arrepentidos por nuestros errores.
Cuando permanecemos orgullosos hasta el momento de la muerte, no hay otro remedio que pagar en carne propia lo que uno hizo a otros; incluyendo a los animales. Quienes han vivido con la mentalidad “todo lo que nada, corre o vuela va a mi cazuela”, van a tener que enfrentarse con una mala sorpresa.
Podemos comparar la muerte con el máximo y último examen de nuestra vida. En el momento de dejar este cuerpo aparece el recuerdo de nuestra vida en forma de una película acelerada. Vamos a recordar todos los eventos importantes de nuestra vida y desarrollaremos ciertos apegos y temores debido a estos recuerdos. Aquello que predomine en este momento en nuestra conciencia va a ser el aspecto principal para definir la dirección que vamos a tomar.
Las escrituras védicas nos han informado que muchas personas, debido al abuso que han hecho con su cuerpo (los que mueren intoxicados o por el suicidio, o en condiciones violentas, o son muy pecaminosos), pierden temporalmente el derecho de tener un cuerpo físico y tienen que deambular como fantasmas lamentándose por el cuerpo que perdieron, por sus pertenencias, por su familia, etc.
Para ayudar a familiares o conocidos que sufren por haber perdido el derecho a tener un cuerpo material burdo, se puede preparar una ofrenda de comida santificada (maha prasada) (ver “Maha Prasada”). Esta se ofrece a una foto del difunto y se cantan los Santos Nombres de Dios. El mantra más recomendado en esta conexión es: om namo bhagavate narasimhaya y además, el mantra de la amnistía espiritual: hare krishna maha mantra:
hare krishna hare krishna krishna krishna hare hare
hare rama hare rama rama rama hare hare
En forma similar, todos aquellos que puedan comprender la gravedad de la muerte, y la magnífica oportunidad que nos ofrece para alcanzar la perfección de la vida e ir hacia la Morada de Dios, deben también cantar este maha mantra.
En uno de los textos básicos de la ciencia espiritual, el Bhagavad gita (8. 10) Sri Krishna (Dios) dice: “Aquel que, en el momento de la muerte, fije su aire vital entre las cejas y, por la fuerza del yoga, con una mente recta, se dedique a recordar al Señor Supremo con toda devoción, ciertamente que llegará a la Suprema Personalidad de Dios”. Pero llegar a pensar en Dios en el momento de la muerte depende directamente de la misericordia del Señor y debemos ocuparnos en cómo conseguir esta misericordia.
Nuestro comportamiento y conducta deben regirse por ser muy agradecidos con Dios y muy compasivos con las personas que están sufriendo.
Debemos llevar una vida vegetariana y preferiblemente sólo comer alimentos previamente ofrecidos al Señor.
Debemos cuidar a las personas que están bajo nuestra responsabilidad con toda sinceridad y sin traición.
No debemos consumir ningún tipo de embriagante, intoxicante o drogas que alteren nuestra conciencia.
Debemos comprender que en este mundo nada nos pertenece; que ni siquiera el cuerpo que tenemos es nuestro, que éste sólo fue prestado para examinar nuestra conducta o el nivel de la conciencia que hemos alcanzado. Esto se puede aprender escuchando las advertencias o se puede aprender sufriendo.
Aquellos que abandonen este mundo teniendo deseos materiales tienen que volver a nacer para seguir disfrutando y sufriendo, como ellos lo hayan propuesto. “El hombre propone, Dios dispone”.
Querido amigo, uno debería vivir en una conciencia tan apropiada que pueda dejar el cuerpo en cualquier momento; pues la verdad es que de hecho en cualquier momento puede venir la muerte. No hay ninguna garantía de que uno va a llegar a viejo.
El libre albedrío, la sagrada libertad, es el más grande de los regalos que Krishna (Dios) nos ha dado y desea que nosotros entreguemos el amor que inspiró en nuestro corazón hacia Él y que tengamos amor universal hacia todos los demás seres. Eso se llama en las escrituras de la India dharma.
Lo que muchas personas no pueden entender es que una vida siguiendo principios espirituales es una vida más feliz y satisfactoria que una vida pecaminosa. Lo más importante que debemos entender es que somos servidores de la Verdad; y no debemos actuar con el deseo de ser servidos o de explotar a los demás. Servir a Dios y a Sus devotos es la máxima perfección de la vida; esa es la misión de su vida y, si lo desea, este servicio podría continuar en la eternidad.
Cuando uno está muy viejo y enfermo se debe intensificar la oración. Lamentarse no es una buena actitud. No se debe quejar, sino más bien aceptar este proceso que lo está llevando a este último examen en esta vida. Por eso, se debe buscar la cercanía de personas espirituales y estudiar los sagrados libros como el Bhagavad gita.
Es bueno pedir a los familiares y amigos que nos acompañen cantando los Santos Nombres. Uno debe prohibir que le saquen los órganos si entra en estado de coma. Las personas materialistas han hecho del transplante de órganos un gran negocio, quitándoles la oportunidad a las personas que se acercan a la muerte de tener una atmósfera de oración. En vez de esto son llevados a un quirófano, donde aún vivos se les “cosechan” los órganos para luego matarlos con agua salada en el corazón”.
En los hospitales de la India, situados en sitios sagrados como Varanasi, muchas personas que sienten la llegada de la muerte se dedican a la meditación y a la oración y reducen la comida a sólo tomar agua. De cualquier manera uno debe estar bien preparado para el momento de la muerte porque dependiendo de esta preparación el beneficio puede ser lograr júbilo y avance espiritual o un triste fracaso por no haber aprovechado el cuerpo humano adecuadamente. La reencarnación abre las puertas hacia infinitas oportunidades; pero su propósito es permitirnos llegar a Dios.
Ésta es la invitación del mismo Señor Krishna traída a nosotros por una larga cadena de maestros espirituales, nuestros verdaderos bienquerientes.
Aquellos que están convencidos de que en el momento de la muerte todo se acaba; y de que debido a ello no se requiere ninguna preparación, han sido mal guiados por su propio egoísmo, por la sociedad de consumo y por su falta de humildad. Ellos no han podido apreciar que alguien mucho más elevado que ellos los ha creado y los ha mantenido durante toda la vida. Quien no agradece lo que Dios y la Madre Naturaleza ha hecho por nosotros, carece de fortuna.
Por ello cante siempre los mantras sagrados como el maha mantra que significa: "¡Oh mi Señor déjeme ser un instrumento de tu amor!”

