B.P. Puri Goswami


El Arte del Sadhana

El Comienzo del Servicio

Se explica que solo después de deambular por muchas vidas a través de los catorce mundos es que un alma viviente afortunada conoce al guru Vaisnava a través de la misericordia de Krishna. A través del guru, se obtiene la semilla de la enredadera devocional.

 bhramite bhramite jadi sãdhu-vaidya pãya
 tãñra upadesa-mantre pisãci palãya
 krsna-bhakti pãya tabe krsna nikate jãya...
 tãte krsna bhaje kare gurura sevana
 mãya-jãla chute pãya tabe krsnera carana

“Tras deambular por todo el universo en esta condición de confusión, si la jiva puede de alguna manera encontrar una persona santa para que obre como exorcista, luego, a través de las instrucciones de esa persona que actúan como un hechizo poderoso, se supera la maestría del embrujo de Maya y ella es obligada a correr por su vida. El individuo afortunado luego encuentra la devoción pura por Krishna y un sitio a Su lado. Allí, adora a Krishna a la vez que continúa sirviendo los pies de loto del guru. Como resultado, es liberada de los enredos ilusorios de la vida material y alcanza los pies de loto de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.14-15, 25)

 kona bhãgye kãro samsãra ksayonmukha haya
 sãdhu-sange tabe krsne rati upajaya

“Cuando por alguna buena fortuna es hora de que el propio enredo material llegue a su fin, luego se desarrolla dentro de ellos la atracción por Krishna, en asociación con los devotos”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.45)

El Rey Mucukunda expresó esta idea en las plegarias que habló al Señor Krishna tras haber sido liberado por El:

 bhavãpavargo bhramato yadã bhavej
 jamasya tarhy acyuta sat-samãgamah
 sat-sangamo yarhi tadaiva sad-gatau
 parãvarese tvayi jãyate ratih

“ ¡Oh Señor infalible! Cuando haya llegado la hora de que aquellos que vagan por todos los universos terminen con su existencia material, ellos entran en contacto con los devotos. Solo como resultado de dicha asociación con los devotos se puede cultivar la atracción por Tí, el destino de los santos, el Señor del universo”. (Srimad-Bhãgavatam 10.51.53)

Sin la asociación de los devotos, nadie puede adoptar la práctica del servicio devocional. Sin esa práctica, nadie puede ser liberado de las tendencias pecaminosas, con el resultado de que nadie puede lograr la meta del amor por Krishna. Sin embargo, nadie obtiene la asociación de los devotos sin primero haber tenido la clase de piedad que conduce al servicio devocional (bhakty-unmukhi sukrti). Por consiguiente, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi dice:

 krsna jadi krpã hare kona bhãgyavãne
 guru-antaryãmi-rupe sikhãya ãpane
 sãdhu-sange krsna-bhaktye sraddhã jadi haya
 bhakti-phala prema haya samsãra jãya ksaya 
 mahat-krpã vinã kona karme bhakti naya
 krsna-bhakti dure rahu samsãra nahe ksaya

“Cuando Krishna decide ser amable con algún alma afortunada, El luego dirige personalmente a esa persona desde dentro como la Superalma y desde afuera como el maestro espiritual. Si se despierta la fe individual en el servicio devocional a Krishna, a través de la asociación con los devotos, luego uno desarrolla el amor latente por Krishna, por el cual la existencia condicionada toca a su fin. A menos que uno sea favorecido por un gran devoto, no se considera que ninguna actividad connote las características de servicio devocional. Uno ni siquiera puede ser liberado del cautiverio de la existencia material, qué decir de lograr Krishna bhakti”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.47, 49,51)

LA PIEDAD QUE CONDUCE A LA DEVOCION

En los textos antes citados, la palabra “fortuna” alude a la clase de actividad piadosa previa que finalmente lleva al bhakti. Esta suerte de propensión a la vida espiritual, causa el despertar de un deseo de asociarse con personas avanzadas en las cuestiones espirituales. Mediante esa clase de asociación, se desarrolla un gusto por el servicio devocional.

 bhaktis tu bhagavad-bhakta
 sangena parijãyate
 sat-sangah prãpyate pumbhih
 sukrtaih purva-sañcitaih

“La devoción nace de la asociación con los devotos del Señor. El contacto con esas personas santas se concede a aquellos que han acumulado mérito piadoso en vidas previas”. (Brhan-nãradiya Purana, Hari-bhakti-vilãsa 10.279)

Srila Bhaktivinoda Thãkura explica este desarrollo en su Amrta-pravãha-bhãsya (2.22.45): “Las Escrituras devocionales definen los resultados de nuestra piedad pasada como “buena fortuna”. La piedad pasada es de tres tipos, dependiendo de si conlleva a la devoción, la gratificación de los sentidos o la liberación. Todos los actos de este mundo que hacen emerger la devoción pura se denominan bhakty-unmukhi sukrti, mientras que los que llevan a la gratificación de los sentidos acarrean bhogonmukhi sukrti y los que conducen a la liberación, brindan moksonmukhi sukrti. Las actividades piadosas que despiertan la actividad constitucional de la jiva, del servicio devocional al Señor, terminan con el enredo en la vida material”.

La conclusión es que la asociación de los devotos llega como resultado de actividades piadosas relacionadas con el servicio devocional o bhakty-unmukhi sukrti. Este tipo de piedad se origina en el servicio accidental a Visnu o los Vaisnavas. No se necesita haber pasado mucho tiempo en compañía de devotos. Un lava equivale a 4/45 milésimas de segundo, el tiempo que toma pestañear. Se explica que incluso un momento tan breve como un lava de asociación con devotos avanzados, resultará en el logro de todas las perfecciones. Este es el alcance de la potencia trascendental de dicha asociación:

 sãdhu sanga sãdhu sanga sarva sãstra kaya
 lava-mãtra sãdhu sange sarva siddhi haya

“Todas las Escrituras glorifican una y otra vez la asociación de los devotos. Un momento de asociación con devotos resulta en toda perfección”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.54)

 tulayãma lavenãpi
 na svargam nãpunar-bhavam
 bhagavat-sangi-sangasya
 martyãnãm kim utãsisah

“No podemos comparar el Cielo o la liberación con siquiera el más breve instante de asociación con los compañeros del Señor. Siendo así, luego ¿cómo pueden las miserables bendiciones de los mundanos considerarse como iguales?”. (Srimad-Bhãgavatam 1.18.13, Caitanya Caritãmrta 2.22.55)

LA FE

La piedad que proviene del contacto con una persona santa resulta en un creciente desapego de este mundo con sus placeres y frustraciones fluctuantes. Esto a su vez conlleva al deseo de asociarse con gente que está cultivando la verdad eterna. Oyendo los discursos conscientes de Krishna de labios de una persona santa, el alma afortunada cultiva la fe o la creencia cierta de que por ocuparse en la devoción a Krishna todas sus demás obligaciones serán cumplidas.

Cuando se oye la explicación del Bhagavad-gitã de un devoto, se aprende que aunque Krishna al principio parece conceder un gran valor a los diversos senderos espirituales, como ser el sacrificio Védico, el karma-yoga y jñãna-yoga, en el análisis final, estos senderos son relegados a un nivel secundario y se concede preferencia al Bhakti-yoga. La orden final de Krishna prescribe el servicio devocional como el proceso supremo de la realización espiritual. Se da la norma general respecto al caso de las instrucciones conflictivas, concediendo prioridad a la última instrucción, purva-parayor para-vidhir balavãn. Así pues, versos del Gitã como ser man-manã bhava mad-bhakto mad-yãji mãm namaskuru y sarva-dharmãn parityãjya mãm ekam saranam vraja han de tomarse como la palabra final de Krishna. El ser viviente que tiene fe en esta última instrucción se convertirá en un devoto, renunciará a todas las demás actividades y se ocupará en el bhajana de Krishna.

En un verso importante del Bhãgavatam, el Señor Kapiladeva instruye a su madre Devahuti sobre el desarrollo de la fe que comienza con la asociación con los devotos y oír de ellos los tópicos conscientes de Krishna. Esa fe implica la adopción de la actividad devocional disciplinada. Una vez que se inicia dicha práctica, nuestra vida interior se desarrolla a través del rati o bhãva, el nivel de sentimiento devocional, y desde allí a la devoción en el estado puro o prema.

 satãm prasangãn mama virya-samvido
 bhavanti hrt-karna-rasãyanãh kathãh
 taj-josanãd ãsv apavarga-vartmani
 sraddhã ratir bhaktir anukramisyati

“Mis pasatiempos heroicos son muy agradables al oído y al corazón cuando se oyen en asociación de los devotos puros. Como resultado de saborear alegremente estos pasatiempos en dicha asociación, uno avanza rápidamente en el sendero de la liberación, atravesando los niveles de la fe (sraddhã), la revelación de la relación divina personal con Krishna (rati) y el verdadero amor por El (bhakti)”. (Srimad-Bhãgavatam 3.25.25)

Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi ha definido la fe (sraddhã) de la siguiente manera:

 sraddhã-sabde kahe visvãsa sudrdha niscaya
 krsna-bhakti kaile sarva-karma krta haya

“La palabra sraddhã se refiere a una creencia firme y confiada de que solo por ocuparse en la devoción a Krishna, todos nuestros restantes deberes serán cumplidos”. (Caitanya Caritãmrta 2.22.62)

Esa fe está basada en la comprensión de la verdadera posición de Krishna como el propio origen de toda existencia:

 yathã taror mula-nisecanena
 trpyanti tat-skandha-bhujopasakhãh
 prãnopahãrãc ca yathendriyãnãm
 tathaiva sarvãrhanam acyutejyã

“Así como el tronco, las ramas, los retoños y hojas de un árbol son nutridos al regar sus raíces, y como todos los sentidos son satisfechos aportando comida al estómago, asimismo, todos los seres vivientes son servidos adorando a la Persona Suprema infalible”. (Srimad-Bhãgavatam 4.31.13)

Esto significa que por adorar al Señor Supremo, todos los demás dioses y objetos de adoración son automáticamente servidos. Si el Señor está complacido, el universo entero está complacido, - tasmins tuste jagat tustam prinite prinitam jagat. Una persona que posee esta clase de fe es elegible para ocuparse en servicio devocional.

Como se declara en el Bhãgavatam (11.20.9) a menos que nuestra fe sea despertada escuchando las discusiones de las cuestiones devocionales, se continuará teniendo un gusto por las obras y el conocimiento. Esta clase de fe preliminar se denomina fé escritural o doctrinaria. Bhaktivinoda Thãkura escribe lo siguiente en su Ãmnãya Sutra:

 sraddhã tv anyopãyã-varjam
 bhakty-unmukhi-citta-vrtti-visesah
 sã ca saranãpatti-laksanã

“Sraddhã, fe, es una actitud mental particular orientada hacia la devoción, que rechaza todos los otros medios de logro espiritual. Se caracteriza por el proceso de rendición (saranãpatti)”.

Hasta que uno posea esta clase de fe, no hay chance de que obtenga un gusto por escuchar el Bhãgavatam y demás Escrituras de ese tipo. De manera que esta fe es la semilla de la enredadera de la devoción. Tras deambular por todos los universos, la jiva afortunada que ha acumulado los méritos apropiados, obtiene esta semilla de la devoción, la fe, por la misericordia de Krishna y el maestro espiritual.

PLANTANDO LA SEMILLA

La semilla de la fe es plantada en el suelo del corazón. Las actividades devocionales como oír los tópicos de Krishna de sadhus y luego repetirlos, son el agua que riega esta semilla, que pronto germina en la forma de una enredadera de devoción. La enredadera seguidamente crece y crece hasta que cruza el Río Viraja, horada Brahmaloka hacia el cielo espiritual y después va a Goloka Vrndavana donde alumbra los frutos deliciosos y divinos del prema.

 mãli haña kare sei bija ãropana
 sravana-kirtana-jale karaye secana
 upajiyã bãre latã brahmanda bhedi jãya
 virajã brahma-loka bhedi para-vyoma pãya
 tabe jãya tad-upari goloka-vrndãvana
 krsna-carana-kalpa-vrkse kare ãrohana

“La jiva seguidamente asume el rol de un jardinero, planta la semilla de la fe en el corazón y la riega con los actos de oír y cantar. La enredadera germina y comienza a crecer hasta que penetra la cobertura del universo, cruza el Río Viraja, atraviesa Brahmaloka hasta que llega al cielo espiritual. Desde allí, continúa creciendo hasta que arriba a Goloka Vrindavana donde se enhebra alrededor del árbol del deseo de los pies de loto de Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 2.19.152-154)

Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi, principal de los seguidores de Sri Rupa Gosvãmi, también adoptó la descripción de Sri Rupa en cuanto al proceso gradual que conduce al prema-bhakti, la devoción en amor puro:

 kona bhãgye kona jivera sraddhã jadi haya
 tabe-sei jiva sãdhu-sanga je karaya
 sãdhu-sanga haite haya sravana-kirtana
 sãdhana-bhaktye haya sarvãnartha-nivartana
 anartha-nivrtti haile bhaktye nisthã haya
 nisthã haite sravanãdye ruci upajaya
 ruci haite bhaktye haya ãsakti pracura
 ãsakti haite citte janme krsne prity-ankura
 sei bhãva gãdha haile dhare prema-nãma
 sei premã prayojana sarvãnanda-dhãma

“Si por alguna buena fortuna, alguien cultiva la fe en Krishna, esa jiva comienza a asociarse con devotos. Como resultado de asociarse con los devotos, se adopta el servicio devocional práctico que comienza con oír y cantar. Ese servicio devocional práctico nos libra de toda la contaminación material indeseable y eso conduce a la constancia. Cuando se posee nisthã o firmeza en la propia práctica, luego se desarrolla un gusto real por oír y cantar y las demás prácticas devocionales. El siguiente paso es el despertar de un profundo apego y de ese apego finalmente aparece la primera manifestación del amor en el corazón, como un árbol que germina. Estas primeras manifestaciones extáticas son llamadas bhãva, que se intensifican hasta convertirse en amor por Dios o prema, la meta última de la vida y la reserva de todo placer”. (Caitanya Caritãmrta 2.23.9-13)

Los frutos de la devoción son nectáreos, esto es, supremamente deliciosos en su esencia. Una vez que se ha probado ese fruto, uno se siente plenamente satisfecho. Toda tristeza, desconcierto, temor y añoranza son removidos para siempre del corazón y se despierta un fuerte disgusto por todos los deseos de gratificación de los sentidos, la liberación o los poderes místicos. El odio, los celos, la envidia y la tendencia a criticar a los demás ya no hallan sitio dentro del corazón. Seguidamente, uno no es tentado por las satisfacciones del sexo, la riqueza o el poder y permanece constantemente fijo en el cultivo de conciencia de Krishna, a través de oír, cantar y recordar. No se tiene otro deber que el de las actividades ejecutadas para el placer del Señor. Excepto el conocimiento relacionado al desarrollo de la conciencia de Krishna, - sambandha, abhideya y prayojana - no se tiene interés en acumular ningún otro conocimiento. Tal persona nunca considera que cualquier práctica de yoga tenga preeminencia sobre el Bhakti-yoga.

El ser viviente puede tornarse apto para este tesoro de la devoción solo a través de la gracia de la energía interna dadora de gozo de Krishna. Quien ha sido lo bastante afortunado como para asociarse con un devoto bendecido por la hlãdini-sakti, hereda este tesoro. Por eso se explica que asociarse con los devotos de Krishna es la causa primera de la devoción por Krishna. Tal como una persona que desea ganar dinero que entra en asociación con gente rica, la persona que anhela la riqueza de la devoción debe asociarse con gente rica en devoción. Luego se deben aceptar las instrucciones y acatando estrictamente esa guía, ingresan a la vida devocional.

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