B.P. Puri Goswami


El Arte del Sadhana

Introducción

 guru vaisnava bhagavãn tinera smarana
 tinera smarane haya vighna-vinãsana
 anãyãse haya nija vãñchita purana

“Yo medito en el guru, los Vaisnavas y el Señor. Por recordarlos, todos los obstáculos son destruidos y se logra fácilmente el cumplimiento de todos los deseos”. (Caitanya Caritãmrta 1.1.20-21)

Con estas palabras, Krishnadãsa Kavirãja Gosvãmi da comienzo a su Caitanya Caritãmrta. Esta plegaria es el mangalãcarana o la invocación auspiciosa. Siguiendo los pasos de Krishnadãsa, invocamos la misericordia de gurudeva. Por recordar a Krsna, “la morada de toda buena fortuna”, de conformidad con las directivas de Sus devotos, es posible lograr rápidamente la misericordia del Señor.

 yasya prasãdãd bhagavat-prasãdo
 yasyãprasãdãn na gatih kuto ‘pi

“El guru es el mejor de los devotos de Krishna y no es diferente de Su amada Rãdhãrãni. Por consiguiente, si el guru está complacido, Krishna también está complacido”.

La conclusión de los mahãjanas es que no hay otra forma de ganar el placer del Señor que a través del guru. Así pues, oramos por que nuestro amado gurudeva se complazca con nosotros y que los devotos de Krishna, todos los cuales, como Sus expansiones, no son diferentes de El, también nos contemplen con agrado. Oramos por que su misericordia conjunta resulte en nuestra obtención de la buena fortuna de la satisfacción de Krishna. Quieran Sri Guru, Gaurãnga, Gãndharvikã y Giridhãri ser siempre gloriosos y dispensar todo lo auspicioso sobre nosotros.

En el Mahãbhãrata, el Rey Yudhisthira y los otros Pãndavas fueron desafiados por Yamarãja, disfrazado de garza, a responder preguntas. De los cinco hermanos, solo Yudhisthira pudo responder todas las preguntas, aprobando en tal sentido el examen de Yamarãja. En respuesta a la pregunta sobre el sendero espiritual genuino, el mayor de los Pandavas declaró que solo el sendero seguido por los mahãjanas estaba libre de todos los obstáculos y que en consecuencia todos debían hacer a un lado sus críticas y simplemente seguir esa senda. Todo aquel que rechace el sendero de los mahãjanas por otro, pronto descubrirá que los mismos no se encaminan hacia la morada divina, Goloka, sino antes bien, en la dirección completamente opuesta... hacia una existencia infernal. Es por lo tanto necesario que precisemos donde están los mahãjanas, descubrir el sendero que han dejado para nosotros y aprender la forma de seguirlo. Este sendero es “el arte del sãdhana”- el medio para lograr la meta suprema de la vida espiritual.

Al narrar la historia de Ajamila en el sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, Sukadeva nombra a doce mahãjanas, todos los cuales se refiere conocen los secretos íntimos del sendero a Dios. Estos mahãjanas son Svãyambhu, Nãrada, Sambhu, los cuatro Kumãras, Kapila, Manu, Prahlãda, Janaka, Bhisma, Bali, Vaiyasaki y Yamarãja. El Kapila aquí aludido es el hijo de Kardama y Devahuti, no el autor ateo de la filosofía Sankhya. Todas estas grandes personalidades fueron seguidores del sendero de la devoción y todos ellos demostraron, cada uno a su manera, la excelencia de este sendero.

 bhagavãn brahma kãrtsnyena
 trir anviksya manisayã
 tad adhuavasyat kutastho
 ratir ãtman yato bhavet

“El Señor Brahmã, por ejemplo, estudió cuidadosamente la literatura Védica tres veces y arribó a la conclusión que el apego por el Ser Supremo es la meta última de la literatura Védica”. (Srimad-Bhãgavatam 2.2.34)

Así como los munis leen una Escritura dos o tres veces de modo de entenderla debidamente, así Brahmã decidió jugar el rol de un buscador, aunque él lo conoce todo. En tal sentido, adoptó el carácter de un muni, - tal como se dice en los Srutis, sa munir bhutvã samacintayat, “El se volvió un muni y comenzó a meditar cuidadosamente”. Brahmã estudió cuidadosamente los Vedas tres veces en su totalidad, meramente para demostrar lo difícil que es extraer la esencia de las Escrituras y encontrar su significado último. Cuando Brahma finalizó su estudio, llegó a la conclusión que el apego al Señor Supremo Hari o bhakti-yoga, es el fruto genuino de tal investigación erudita.

 na hy ato ‘nyah sivah panthã
 visatah samsmrtãv iha
 vãsudeve bhagavat
 bhakti-yogo yato bhavet

“No hay sendero más auspicioso para las almas que han entrado al mundo del nacimiento y la muerte repetidos, que el sendero que nos conduce al servicio devocional del Señor Vãsudeva”. (Srimad-Bhãgavatam 2.2.33)

Aunque existen muchos senderos para la liberación, ninguno es más razonable, fácilmente realizable o seguro que el proceso por el cual se complace al Señor Supremo y como resultado, se obtiene la devoción o amor por Sus pies de loto. No cabe duda que el servicio devocional directo es superior a los otros procesos como ser el karma-yoga, por el cual se ofrecen los resultados de las actividades personales al Señor.

La superioridad del servicio devocional sobre los demás senderos de la vida espiritual se establece claramente en los versos finales del sexto capítulo del Bhagavad-gitã: tapasvibhyo ‘dhiko yogi (6.46) y yoginãm api sarvesãm (6.47). Asimismo, las instrucciones sumamente confidenciales del Señor al final del capítulo décimo-octavo del Gitã (man-manã bhava y sarva-dharmãn parityãjya) también indican claramente que el objetivo último de la literatura Védica es el Bhakti yoga.

A través de la historia se desarrollaron muchas ideas conflictivas sobre la religión. Atento a la autoridad del Srimad-Bhãgavatam (1.2.6) sin embargo, la actividad religiosa final para todos los seres humanos es la devoción por el Señor Supremo Sri Krishna, quien yace más allá de la validez empírica. En su cúspide, tal devoción (caracterizada por actividades tales como oír y cantar acerca de Krishna) deben ser inmotivadas; esto es, el ejecutor debe estar libre de cualquier motivación egoísta. La devoción también debe ser desinhibida; no debe permitirse que nada interfiera con su ejecución y debe ser independiente y espontánea.

En el sexto Canto del Srimad-Bhãgavatam, se explica que el bhakti, el servicio devocional, se ejecuta fundamentalmente en la forma de sankirtana:

 etãvan eva loke ‘smin
 pumsãm dharmah parah smrtah
 bhakti-yoga bhagavati
 tan-nãma-grahanãdibhih

“Por consiguiente, la suprema actividad religiosa para la gente del mundo es el servicio devocional al Señor, realizado por actos tales como repetir Sus nombres”. (Srimad-Bhãgavatam 6.3.22)

Sri Caitanya Mahãprabhu también confirmó esta declaración del Bhãgavatam en Sus propias palabras:

 bhajanera madhye srestha nava-vidhã bhakti
 krsna-prema, krsna dite dhare mahã-sakti
 tãra madhye sarva-srestha nãma-sankirtana
 niraparãdhe laile nãma pãya prema-dhana

“De las muchas formas de ejecutar servicio devocional, hay nueve variedades que se consideran las mejores, pues poseen una gran capacidad para entregar el amor por Krishna y en tal sentido, a Krishna Mismo. De estos nueve procesos de servicio devocional, el más importante es el canto del Santo Nombre del Señor, pues si se canta sin cometer ofensas, se obtendrá el tesoro del amor por el Señor”. (Caitanya Caritãmrta 3.4.70-71)

En el duodécimo capítulo del Bhagavad-gitã se refiere que recordar, contemplar al Señor y meditar en El depende de la purificación interior; así pues, estas actividades no son fácilmente perfeccionadas por las personas comunes. Por otro lado, puesto que el sankirtana es una actividad ejecutada con los sentidos externos, está al alcance de cualquiera, hasta de los seres humanos perturbados de esta Era de Kali. El muy misericordioso Sri Caitanya Mahãprabhu, quien apareció en esta era para dar el gran don del amor de Dios en el humor de los asociados de Krishna en Vraja, evidenció este fin, al abrazar emotivamente a Sus asociados más confidenciales Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya, diciendo:

 harse prabhu kahena suna svarupa rãma-rãya
 nãma-sankirtana kalau parama upãya

“Cantar los Santos Nombres es el medio supremo de salvación en esta era de Kali”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.8)

A partir de esta declaración, podemos comprender fácilmente que el Señor invistió cierta fuerza especial en el canto de Sus Santos Nombres en esta Era de Kali particularmente afortunada. Este poder especial, es su capacidad de despertar el apego afectuoso o rãga por el Señor. Este es de tal modo el mejor proceso por el cual podemos desarrollar rãga-bhakti o servicio devocional con afecto espontáneo.

Aunque Caitanya Mahãprabhu ha expresado que mediante el servicio devocional basado en las reglas y regulaciones se puede alcanzar el tipo de amor por Dios hallado en Vraja, (vidhi-bhaktye vraja-bhãva pãite nãhi sakti - Caitanya Caritãmrta 1.3.15) si se adopta el harinãma sankirtana en la plataforma de vidhi-bhakti de acuerdo a las directivas brindadas por Caitanya Mahãprabhu, luego uno obtiene rápidamente las calificaciones necesarias para el despertar interno de dicha actitud de servicio amoroso. Mahãprabhu dijo a Svarupa Dãmodara y Rãmãnanda Rãya cómo debíamos cantar el Santo Nombre para despertar el amor latente por Krishna:

 trnãd api sunicena
 taror iva sahisnunã
 amãninã mãnadena
 kirtaniyah sadã harih

“Se debe cantar el Santo Nombre del Señor considerándose inferior a la hierba. Se debe ser más tolerante que el árbol, no exigir respeto para sí y brindar todo respeto a los demás”. (Caitanya Caritãmrta 3.20.21)

Así pues, todo aquel que acate la directiva de Mahãprabhu y cante el Santo Nombre de la manera descrita en este verso, desarrollará rápidamente la codicia o anhelo intenso. Dicha codicia, que refleja el apego eterno que los moradores de Vraja tienen por su Señor, es el precio que se debe pagar para comprar una conciencia imbuida de sentimiento devocional. Esto se denomina rãgãnugã-bhakti y es la manifestación misericordiosa de la potencia de placer de Krishna, la hlãdini-sakti.

La experiencia en el servicio devocional se mide por la capacidad con que uno es capaz de satisfacer los sentidos del Señor. Un devoto avanzado que tenga esta experiencia es aquel que ha tomado refugio exclusivo en Krishna. El está libre de toda tendencia a criticar a los demás, y solo busca absorberse en los pasatiempos de la Divina Pareja en Vraja. Ese devoto es muy querido a Krishna y es ciertamente raro en este mundo. Ver a tal devoto, asociarse con él o servirlo, son manifestaciones de buena fortuna en un nivel raramente experimentado. Solo si Krishna dispensa Su misericordia sobre alguien, se puede experimentar la bendición de tal asociación. Para informar a todos de este aspecto importante de la vida espiritual, los mahãjanas como Bhaktivinoda Thãkura oraron para tener el contacto de la persona que es experta en el servicio devocional.

 habe sri caitanya more karibena dayã
 kabe ãmi pãiba vaisnava-pada-chãyã

“ ¿Cuándo será misericordioso conmigo Sri Caitanya Mahãprabhu? ¿Cuándo hallaré amparo a la sombra de los pies de loto de un Vaisnava?” (Kalyãna-kalpataru, Dainyamayi prãrthanã, 1)

Esta clase de conciencia, imbuida de un gusto por la devoción a Krishna, se obtiene por la gracia de una gran alma que ha transitado el sendero de rãgãnuga-bhakti. Millones y millones de nacimientos llenos de actos piadosos no suscitarán el mismo resultado.

Después de tomar refugio en un maestro espiritual, uno debe ocuparse con absoluta dedicación en la adoración del Santo Nombre, en asociación con los devotos y en la más profunda soledad. A través de esta adoración, se aclararán la comprensión del devoto del objeto de adoración (upãsya), el adorador (upãsaka) y el proceso de adoración (upãsanã). Este avance en la vida espiritual despertará un intenso deseo por alcanzar el humor de los asociados de Krishna en Vraja. Aún así, todos deben recordar la advertencia del Katha Upanisad:

 ksurasya dhãrã nisitã duratyayã
 durgam pathas tat kavayo vadanti

“El sendero de la realización espiritual es muy difícil; es agudo como el filo de una navaja. Esta es la opinión de los trascendentalistas eruditos”. (Katha Upanisad 1.3.14)

Si uno se desvía aunque sea levemente del sendero trazado por el maestro espiritual, caerá. Si se concede alguna consideración a los deseos de provecho, adoración o prestigio, o si uno sucumbe a las intrigas políticas, el crecimiento de su enredadera devocional será detenido. Al respecto, el devoto que es querido a Krishna es el único que puede salvarnos. Las Escrituras dicen que el tipo de perfección que uno obtiene, depende de los pensamientos que posee, a la vez que se ocupa en la práctica espiritual (yãdrsi bhãvana yasya siddhir bhavati tãdrsi). Si nos concentramos con ambición trascendental en obtener la asociación de un devoto que es experto en la ciencia de servir al Señor, luego Krishna seguramente aparecerá en la forma de tal alma avanzada.

Por otro lado, si tenemos algún otro objetivo en mente, quizás encontremos a muchos que meramente se presentan como líderes religiosos o como personas santas pero que son insustanciales. Podemos confundirnos por sus poderes o popularidad y perder nuestros logros, alejándonos aún más del objetivo genuino de la devoción pura. Lejos de alcanzar amor por Krishna en Vrndãvana, nos confundiremos por completo y de ese modo perderemos inevitablemente nuestra alma en el sendero del olvido.

Se ha dicho que el sendero de la religión lo establece Dios Mismo - dharmam tu sãksad bhagavat-pranitam. Si no se comprende este principio básico de la vida espiritual, al margen de cuan dotado se esté intelectualmente, la comprensión de la verdad será espetada y la persona se volverá indiferente a la religión espiritual eterna y verdadera del alma. Esas personas promueven el concepto de un estado seglar donde todos son indiferentes a la práctica de la religión. Uno nunca debe sin embargo ser indiferente a la religión espiritual eterna y verdadera. Los seglares se equivocan al pensar que quien se adhiere a la verdad suprema de la vida espiritual, es afectado por el sectarismo o un espíritu no generoso.

El Señor Supremo es eterno, verdadero, permanente y sempiterno; el ser viviente también posee estas mismas cualidades. La relación entre ellos es de tal modo eterna e indisoluble. El Señor Supremo es conciencia infinita. Merced a Su deseo omnipotente, la partícula consciente atómica (el ser viviente individual) llega a ser. Pese a esta diferencia, - el Señor siendo infinito y el ser viviente atómico -, el aspecto de la conciencia y espiritualidad es común a ambos. En tal sentido, la relación del individuo con el Señor Supremo se describe como de unidad y diferencia simultáneas. Puesto que para nosotros resulta imposible entender cómo dos cosas pueden ser simultáneamente una y distinta, los Gaudiya mahãjanas han añadido el adjetivo acintya o “inconcebible” a esta definición, llamando a su doctrina acintya-bhedãbheda. La implicancia es que solo podemos conocer esta relación a través de la Escritura revelada y aceptarla con fe.

En este mundo, las personas han presentado muchas doctrinas sobre la vida espiritual y la religión, sin una comprensión de esta relación básica entre el alma individual y Dios. Como se refiere en el Bhãgavatam: “Así pues, debido a sus diferentes naturalezas, los seres humanos tienen variedad de comprensiones diferentes”. (evam prakrti-vaicitryãd bhidyante matayo nrnãm). Puesto que las personas se hallan bajo la influencia de las cualidades de la naturaleza material, a saber, bondad, pasión e ignorancia, sus percepciones de la realidad difieren y así surge inevitablemente el conflicto entre ellas. Dado que la religión del amor de Mahãprabhu es universal, el estado seglar debería promoverla, pues solo por su influencia pueden eliminarse todas las riñas y conflictos. La religión del amor de Mahãprabhu, es el único camino para una paz mundial duradera.

Solo un verdadero santo, fijo en la religión eterna de la devoción a la Verdad Suprema única, puede armonizar todos los puntos de vista conflictivos y producir la paz duradera. Krishna es el origen de todas las encarnaciones, el Todo completo y es omnipenetrante. Todas las aparentes contradicciones se resuelven en El. Asimismo, el devoto que está exclusivamente consagrado al Señor es capaz de armonizar todas las diferentes posturas filosóficas desde su ventajoso punto trascendental. Por consiguiente, cuando se muestra preferencia por ese devoto, de hecho estamos siguiendo una política de tratamiento no preferencial hacia ninguna denominación religiosa.

En el segundo verso invocatorio del Srimad-Bhãgavatam, se ha descrito al santo no envidioso como una persona que está singularmente calificada para ocuparse en la religión eterna y verdadera de la cual se han descartado todas las tendencias engañadoras. La palabra mãtsarya (envidia) indica la incapacidad de tolerar la buena fortuna o felicidad de otro. La envidia entre las personas no permite la debida distinción entre el ser interno y el ser material. Esa envidia crea ideas filosóficas basadas en distinciones entre lo que posee alguien y lo que poseen los demás. Dicha envidia es lo que origina la guerra y demás perturbaciones. Por supuesto, en la dimensión divina existen variedades, mas la falta de unidad emergente de las mismas, no resulta en ningún conflicto real, porque cada persona está firmemente establecida en la verdad suprema no dual, la fuente de la armonía espiritual.

Por otro lado, es imposible armonizar la tendencia materialista con lo espiritual. Los fútiles esfuerzos por legislar la armonía entre estas realidades mutuamente contrarias, meramente contribuyen a aumentar la desarmonía y el desasosiego. El Sol que nos permite ver, no se compromete con la oscuridad que obstruye la visión. Similarmente, la naturaleza no envidiosa no puede acomodar la naturaleza envidiosa de lo mundano; antes bien, la aleja y proclama su conquista, tal como el Sol disipa la oscuridad y suscita todo lo auspicioso en el mundo. Así puede reinar la paz suprema en el mundo.

Al principio, el Bhãgavata parece condenar las prácticas espirituales como ser trabajar con un espíritu de renunciación o el cultivo del conocimiento. Sin embargo, acepta la necesidad de trabajar para la satisfacción del Señor Supremo y el cultivo del conocimiento en las categorías de sambandha, abhideya y prayojana en relación con Krishna. Cuando se ubican en el contexto de la devoción por Krishna, estas visiones contradictorias de la práctica espiritual son armonizadas. Para Mahãprabhu, el Srimad-Bhãgavatam es la única Escritura autorizada, que establece la norma de la doctrina y comportamiento Vaisnava. La verdadera paz en el mundo solo puede lograrse sobre la base de las conclusiones filosóficas puras establecidas por el Bhãgavatam. En esta publicación, El Arte del Sãdhanã, se citan diversos aspectos de las Escrituras Vaisnavas, - el Srimad-Bhãgavatam, Hari-bhakti-vilãsa y Caitanya Caritãmrta, a los fines de esclarecer los diferentes aspectos del sendero de la devoción.

Cada ser viviente único, es en esencia una parte de la Verdad Suprema única y no dual. A medida que uno toma refugio en esta Verdad Suprema y profundiza su conocimiento de esa relación eterna (sambandha), su comprensión del proceso (abhideya) por el cual llegar a la perfección última de la vida (prayojana) se esclarece. A medida que ocurre este desarrollo, la verdadera visión de igualdad y amistad entre los seres vivientes se vuelve una realidad.

Al referirnos al Bhãgavata, implicamos dos cosas diferentes. La primera es la Escritura, Srimad-Bhãgavatam. La segunda es el devoto Bhãgavata que ha establecido una relación con Bhagavãn, el Señor Supremo. Svarupa Dãmodara instruyó al brahmana de Bengala Oriental que estudiara el Bhãgavatam de un Vaisnava.

 jãha bhãgavata para vaisnavera sthãne
 ekãnta ãsraya kara caitanya-carane
 caitanya bhakta-ganera nitya kara sanga
 tabe ta jãnibe siddhãnta-samudra-taranga

“Ve y estudia el Bhãgavatam de un Vaisnava. Refúgiate exclusivamente en los pies de loto de Caitanya Mahãprabhu. Asóciate siempre con los devotos de Caitanya Mahãprabhu. Si haces todo esto, podrás zambullirte en el mar de Sus enseñanzas divinas”. (Caitanya Caritãmrta 3.5.131-132)

 siddhãnta baliye citte nã kara akasa
 ihã haite krsna lãge sudrdha mãnasa

“En mérito a la pereza no dejes de meditar en las conclusiones de las Escrituras. Por el conocimiento del siddhãnta la mente se fijará en Krishna”. (Caitanya Caritãmrta 1.2.117)

Una persona santa que está libre de la envidia y que ha estudiado el arte del sadhãna como lo enseñara Sri Caitanya, ha ingresado a las enseñanzas más confidenciales del Señor. Por oír el Bhãgavata de una persona así, es posible aprender su verdadero significado y acreditar la felicidad última. Por la gracia del arte del sadhãna de Sri Caitanya, es posible entender la naturaleza trascendental del cuerpo de Krishna Caitanya Mahãprabhu. A partir de ese conocimiento, llegamos a entender que la joya en el centro de las nueve islas de Navadvipa, el jardín divino de Isodyãna (1) es asimismo trascendental, como lo es la morada completa de Mahãprabhu.

El Señor dice, “Tanto el sonido divino como la forma divina son Mis cuerpos eternos” (sabda brahma param brahma mamobhe sãsvati tanu). La vibración sonora que designa al Señor Supremo, se conoce como sonido divino o sabda brahma. El evangelio de Caitanya Mahãprabhu es ese sonido divino. Atendiendo cuidadosamente al mismo, cualquiera puede lograr la comprensión de la forma del Param Brahman o divinidad en su aspecto más elevado y personal. Esto conlleva a degustar Su nombre encantador y siempre fresco, la forma, los atributos y pasatiempos, una fortuna que aleja toda atracción residual que pudiera albergarse respecto a los placeres sensuales. A medida que se comienza a experimentar el gozo del reino eterno, se podrá tener una percepción directa de la forma trascendental de Sri Caitanya Mahãprabhu, que entonces aparecerá como la Luna llena que asoma. Quiera este libro, El Arte del Sadhãna, basado en las enseñanzas del Señor y los grandes devotos, ser siempre victorioso.

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