Ecología Y Meditación – Cuerpo Mente y Alma En Armonía Con La Naturaleza
Armonía Con La Fuerza
Es fundamental comprender que toda acción traerá su correspondiente reacción. El mal que hacemos hoy nos perseguirá mañana; de esta manera recibimos en forma automática los resultados que merecemos del pasado.
Las atrocidades de la humanidad en contra de los aborígenes, los niños en el vientre, los desprotegidos, etc., son tan incalificables que tenemos que reconocer que los seres humanos somos potencialmente muy peligrosos. Nuestros prejuicios, nuestro complejo de superioridad e inferioridad, nuestras simpatías y antipatías, nos llevan a ser injustos, fanáticos, crueles y egoístas. Si no somos cuidadosos, podremos ser culpados de formar parte de las fuerzas destructivas que propician el mal.
Tenemos que rendirnos a la verdadera bondad, desde lo más profundo de nuestro corazón, para librarnos de nuestro propio condicionamiento. La conciencia de hermandad universal es la única capaz de hacernos responsables de nuestras relaciones. Incluso si lo llamamos con diferentes nombres, si lo reconocemos a Él como nuestro Padre común, Él nos guiará por el camino de la verdad.
Debemos entender la ciencia de la reencarnación y realizar que estamos entregando la tierra a nuestros hijos, quienes a su vez nos la devolverán en nuestras futuras vidas. En esta forma nos volveremos más responsables.
Quienes no tienen religión alguna pueden adorar a Dios en la forma de la madre naturaleza, de la verdad, bondad, compasión, y de otras virtudes similares. De esta manera ellos tampoco estarán en desarmonía con el interés común.
