PARTE A: Aprendiendo de la tradición

CAPÍTULO SEIS: Krishna, El Vaquero Del Bosque.

Cuando Krishna tocó su flauta para llamar a las vacas, el río dejó de fluir, sus aguas anonadadas por el éxtasis. En lugar de nadar o descansar, las grullas, cisnes, patos y otras aves cerraron sus ojos y entraron en trance. Las vacas y los venados dejaron de masticar y sus orejas se levantaron. Quedaron inmóviles como animales pintados.

– Srimad Bhagavatam, 10.35. – Dios en el Bosque

A diferencia de Visnu, quien es Dios en plenitud de opulencia, adorado y servido con reverencia e infundiendo temor a miles de sirvientes, Krishna baila con los pavos reales, chapotea en el río, toca la flauta de bambú y se pasa el tiempo con sus amigos en el bosque agrupando en manada a las vacas.

En el mismo comienzo de su vida en la tierra, Krishna dejo la ciudad de Mathura para vivir en el bosque con los vaqueros. Krishna es Dios viviendo en simplicidad en el bosque. No hay historias de Krishna creando. Para crear, Krishna se convierte en Visnu. Son ambos el mismo Dios, pero Krishna personalmente no se involucra en controlar los asuntos del universo, Él prefiere permanecer en el bosque como un vaquero. Por esta razón, el que es devoto de Krishna nunca podría ser insensible hacia el medio ambiente, porque Krishna mismo ama la naturaleza. Lo mismo que Krishna ama su devoto también ama a la naturaleza.

Krishna Honra la colina.

Srivatsa Goswami, un estudioso Vaisnava y un devoto que ha establecido su propio instituto de estudio en el peregrinaje a la ciudad de Vrindavana, tiene una explicación fascinante del papel de Krishna, cuya vida considera "el capítulo máximo en la historia ambiental". Él dice que hubo sólo dos ocasiones registradas en que Krishna realizo un culto formal de adoración, y en ambas rindió culto a la naturaleza. La primera ocasión fue cuando él rindió culto a la colina de Govardhan en Vrindavana. Srivatsa cuenta la historia:

La descripción dada de este acontecimiento en el Srimad Bhagavatam es la esencia de la filosofía hindú. Krishna y Balaram volvían a casa con las vacas al atardecer. Vieron a todos los mayores juntos en el umbral de su casa haciendo los preparativos para un festival en que debía rendirse culto a Indra. Preguntaron a su padre qué estaba pasando y él contestó, -éste no es Su asunto, vayan adentro y coman-.

Así es que Krishna entró y le dijo a su madre que no comería nada. Finalmente su padre se ablandó y le llamó de regreso para explicarle lo que hacían. Él dijo, -Somos personas cuyo sustento se basa en agricultura. Intercambiamos los productos de la tierra y las vacas; ambos dependen del agua de lluvia. Indra es el señor de las aguas. Las nubes de lluvia son sus agentes, así que tenemos que pagarle impuesto. Cada año preparamos este festival-”.

Entonces Krishna contestó en forma muy inesperada. Condeno el acto del culto religioso. Él dijo, -Todas Las criaturas nacen por medio del karma. Forzando el karma solamente mueren. Por medio del karma ellos experimentan placer y dolor. Si hay algún Dios que otorga placer y dolor, El sólo nos recompensa o nos castiga según nuestras acciones. Por consiguiente no hagas una función de adoración Indra, porque por la ley del karma ustedes tienen el control de sus propios destinos-.

Krishna habló así para conmocionar a Su padre. Él quiso enseñar que todos ellos eran responsables por sus propias acciones. La ley de karma es la que determina que por nuestras acciones prácticas nosotros creamos nuestro futuro, bueno o malo. Por consiguiente era más importante preocuparse por las colinas y las vacas, y por Krishna, que por adorar a Indra.

Por este incidente Krishna enseñó que era mejor adorar las colinas, el bosque y las vacas que realizar un ritual para los semidioses. Pero él también demostró que él estaba presente en la colina, y que por la adoración a la colina de Govardhan ellos le adoraban a él. Desde ese tiempo la colina de Govardhan ha sido adorada por las personas locales como una manifestación de Krishna.

Según las palabras del Srimad Bhagavatam. “Mi querido padre, nuestra casa no está en las ciudades, pueblos o aldeas. Siendo habitantes del bosque, siempre vivimos en el bosque y entre las colinas. Por consiguiente empiece un festival en honor de las vacas, los Brahmanas, y la colina de Govardhan ".'

Luego Krishna fue con ellos y adoró a la colina. Para convencerlos, Él asumió una forma mística gigantesca y se unio con la colina, requiriendo, -aliméntenme más-! Él pidió que la adoración se diera igualmente para la montaña, las vacas y los Brahmanas, así como también para Él mismo.

Krishna Honra al Sol

Según Srivatsa, la segunda vez que Krishna realizó un culto organizado fue cuando adoró al sol: El hijo de Krisna, Samba, una vez tuvo lepra. Krishna aconsejó que en vez de intentar tratar su enfermedad ellos mismos, deberían tratar con el dios Sol. Ésta es la historia del templo solar, famoso en Konark en Orissa, dónde su hijo fue tratado. Éstas son las dos ocasiones cuando Krishna rinde culto: Uno fue a una montaña, el otro fue al sol.

En otro sitio Krishna liberó al río. Él derrotó a la serpiente Kaliya y purificó el río Yamuna. Él se tragó el incendio forestal para proteger el bosque. Él cuidó de las vacas. Él habló a las aves en su propio lenguaje. Krishna siempre protegía la naturaleza.

Krishna Honra a los árboles

Como un niño, Krishna vivió en medio de los doce bosques de Vrindavana. Los árboles eran sus amigos. Cuando el sol estaba muy caliente, él descansaba bajo un árbol con una raíz como almohada, con la sombra de sus ramas extendidas. Las ramas de los árboles se doblaban hacia abajo, ofreciendo sus frutas para Krishna, y tratando de tocar la tierra bajo sus pies. En sus vidas previas, los árboles habían sido grandes filósofos. Ellos ahora habían tomado nacimiento como árboles en el bosque de Vrindavana para ser purificados y tener oportunidad de servir a Krishna.

Las oraciones a los árboles son cantadas por Krishna en el Bhagavatam, en uno de los más reveladores pasajes de la literatura védica entera:

-Simplemente miren estos árboles de Vrindavana tan afortunados. Ellos han dedicado sus vidas al bienestar de otros. Individualmente toleran toda clase de disturbios naturales, como huracanes, torrentes de lluvia, el calor abrasador y el frío penetrante, pero son muy cuidadosos para aliviar nuestra fatiga y nos dan refugio. Mis estimados amigos, pienso que ellos son glorificados en este nacimiento como árboles. Son tan cuidadosos por dar refugio a otros; son como nobles, como hombres caritativos sumamente elevados que nunca niegan caridad a cualquiera que se acerca a ellos. A nadie es negado el refugio por estos árboles. Suministran diversas clases de facilidades para la sociedad humana, como hojas, flores, fruta, sombra, raíces, la corteza, extracto de sabor y combustible. 2

Siguiendo el ejemplo de Krishna

Hoy en el corazón de Vrindavana, el área del bosque donde Krishna jugaba, permanece como una arboleda pequeña de árboles llamados Seva Kunja. Algunos de los árboles aquí -se dice- presenciaron la danza de Krishna 5. 000 años atrás. Son reverenciados como grandes almas, devotos de Krishna.

Es una tragedia que estos grandes bosques, lugares sagrados para los hindués, hayan ahora casi desaparecido. Nunca más el grito de los pavos reales encaramados en las ramas resonara en las laderas de Vrindavana; nunca más uno podrá sentarse bajo la sombra fresca de las arboledas de kadamba y tamal y observar a los loros y el movimiento rápido de los animales del bosque de árbol a árbol como Krishna una vez lo hizo. La espesura exuberante de flores de tulasi y las flores del bosque que proveyeron de guirnaldas a Krishna, una vez protegidas por los árboles, son ahora incapaces de sobrevivir a los rayos picantes del sol. Sin los árboles, la tierra de Vrindavana se está deshidratando y convirtiendo en polvo, incapaz para retener la humedad de la escasa lluvia o del rocío matutino.

Cuando Krishna creció y dejó a Vrindavana, sus amigas de infancia, las gopis, estaban abrumadas del pesar. En el delirio de de su amor solían confundir los árboles de tamal, que tenía el mismo color oscuro que Krishna, su amado, y abrazaban los troncos cual si fuera Krishna. Ahora estos mismos árboles desaparecen. Doquiera los árboles se han ido, el ambiente natural no puede retener agua o alimentar plantas, y gradualmente se convierte en un paisaje árido. Esta escena se está extendiendo a lo largo de India. Aun las Sagradas Escrituras védicas enseñan que los árboles deben ser protegidos, como todas las especies que viven en la tierra.

La sociedad humana tiene la responsabilidad de ocuparse del bienestar de todo.

Las enseñanzas Vaisnavas de Srivatsa dan cuenta de una historia diferente a la percepción tradicional de los occidentales que consideran al hinduismo como una religión fatalista. Según él, Krishna, por Su propio ejemplo, desaprobó la adoración ritualistica y abogó en favor de una religión que reconoce lo sagrado en las relaciones de todos los días entre seres humanos y su medio ambiente. Vivir en armonía con la naturaleza, mostrando amor por todas las criaturas, nunca más dañar a cualquier ser viviente, regocijarse en la belleza de una vida natural de simplicidad: ésta fue la práctica religiosa de Krishna.

Srivatsa concluye: " La mejor forma para enseñar acerca de la preocupación del medio ambiente es a través de la vida de Krishna. Krishna es el salvador del medio ambiente; esa es la suma total de su vida y enseñanzas".

1 Srimad Bhagavatam. 10.24.24-25.

2 Srimad Bhagavalam, 10.22.32-35.

Page last modified on October 22, 2013, at 11:14 PM