PARTE A: Aprendiendo de la tradición

CAPÍTULO CINCO: LOS DIEZ AVATARES

Cada vez que haya una disminución de la religión y aumento de la irreligión, yo mismo encarnare. Para proteger el bien, para destruir lo malvado, y restablecer los Principios religiosos, yo aparezco en cada época. –Bhagavad Gita, 4.7-8

Las diez encarnaciones de Visnu son un tema recurrente en la historia védica. Visnu existe fuera del área material como el creador independiente, y existe dentro de cada ser como la Superalma. Él también entra en este mundo como avatar (uno que desciende) para restaurar el balance cada vez que Su presencia es necesaria. Su descenso está descrito por Krishna en el Bhagavad Gita.

Hay un dicho que dice que existen más encarnaciones de Dios que olas en el océano. Se dice también que Visnu se encarna en todas las especies de la vida. Así es que los diez avatares de Visnu son apenas las apariencias principales de Visnu, en formas progresivamente más desarrolladas – desde pez, tortuga y jabali a mitad animal, mitad hombre y finalmente a forma humana. Ese Dios deberá encarnar como un animal, incluso en algo sobrenatural, demostrando que los animales tienen un papel importante para ejecutar a los ojos de Dios. No son simplemente bestias idiotas supuestamente para servir las necesidades humanas y deseos. Son expresiones vivas del espíritu y la presencia de Dios.

En su Gita Govinda, un elaborado poema de devoción a Krishna, el poeta Jayadeva compuso diez versos en la alabanza a diez avatares de Visnu. He incluido con cada verso la historia de esa encarnación. Estas historias han tenido una influencia profunda en la cultura del hindú.

La Encarnación Del Pez: Matsya

Todas las glorias a ti, ¡0h Señor del universo!, que tomaste la forma de un pez. Cuando los himnos sagrados de los vedas se perdieron en las aguas de devastación universal, Tú nadaste como un bote en ese vasto océano para rescatarlos, una vez que un rey llamado Satyavrata realizaba una ceremonia sagrada al lado de un río. Al sacar agua del río él atrapó a un pez diminuto en la palma de su mano. El pez le rogó a él que no lo arroje de regreso en el río donde sería comido por un pez más grande. El rey sintió lástima por el pececillo y lo llevó a su palacio en donde lo puso en un pequeño tazón. A la mañana siguiente el pez había crecido más que el tazón y le rogó al rey que lo ponga en algo más grande. El rey luego lo transfirió en un estanque, pero muy de prisa creció más que eso también, así él lo metió en una laguna. Dentro de poco tiempo el pez había crecido más que la laguna y tuvo que ser metido en el lago más grande en el reino. Pronto, sin embargo, se había puesto tan grande que aún esto no fue suficiente y el rey asombrado tuvo que depositarlo en el océano.

Por este tiempo el rey había concluido que el pez debía ser una apariencia divina de Dios. Él ofreció oraciones y le preguntó por qué había tomado esta forma. Matsya, la encarnación del pez de Visnu, contestó que en siete días una devastación enorme engulliría al mundo. Él aconsejó al rey a recoger muestras de toda clase de criaturas vivas, todas las hierbas y todas semillas, y llamar a siete grandes sabios. Él prometió que salvaría a todos ellos en un bote grande. Después de que el rey entendiese completamente quién era Él. Luego nadó lejos.

Como Matsya habia predicho, las nubes enormes se congregaron en todas direcciones e incesantemente vertieron agua en la tierra y el mar. Pronto el océano se desbordó encima de la tierra y un gran bote misterioso fue visto flotando a través de las olas. Satyavrata y los siete sabios trajeron todas las especies de flora y fauna a bordo del bote. Matsya, quien se había convertido en un pez dorado de tamaño inconcebible, apareció luego en el océano. El bote estaba atado al cuerno de Matsya, usando la a gigante serpiente Vasuki, y el señor los guió a través de las aguas de la devastación. Por innumerables años, mientras la oscuridad cubría los mundos, vagaron por los desperdicios tempestuosos, en espera de que las aguas se bajasen. Durante este viaje Visnu- Matsya dio instrucción espiritual al rey Satyavrata y a los sabios, conservar la sabiduría védica para las generaciones futuras .

La Encarnación De La Tortuga: Kurma

Todas las glorias a Tí, ¡oh señor del universo! que tomaste la forma en una tortuga. Cuando el océano de leche fue batido, Tú te convertiste en el eje bajo la barra de batir de la Montaña Mandara, quedando con una bella impresión en tu espalda.

En la lucha ancestral entre los semidioses y los demonios, los semidioses trabajan para la preservación del orden y la prosperidad, mientras que los demonios buscan debilitar ese orden. Una vez, los semidioses y los demonios desearon el Néctar de la inmortalidad, para obtener la invencibilidad. Por consejo del señor Visnu, acordaron trabajar juntos para obtenerlo. Visnu los dijo qué hacer. En el universo hay un océano de leche. Deberían echar toda clase de verduras, pastos, enredadera y hierbas en ese océano y lo deberían batir. De este batido, Él dijo, sería producido el Néctar de la inmortalidad. Para batir el océano tendrían que usar la montaña dorada, Mandara, como una vara de batir. Con gran dificultad y ayuda de Visnu lograron traer la montaña Mandara al Océano de leche. Usando a Vasuki, la serpiente gigante, como una cuerda, le envolvieron alrededor de la montaña. Luego los demonios sujetaron su cabeza y los semidioses cogieron su cola y comenzaron a batir.

A medida que la montaña batía sin embar, se hundía en el fondo del océano, y todo el mundo comenzó a desesperarse. Visnu para ayudarles tomó la forma de una tortuga gigante, Kurma, y soporto la montaña en su espalda. Usando a Kurma como un eje, los demonios y los semidioses otra vez comenzaron a batir de atrás para adelante. A medida que hacían eso, Kurma comenzó a sentir picazón en su espalda y esto le dio placer. La primera cosa que el batido produjo fue un veneno mortífero que amenazaba al mundo entero. Éste fue bebido por el Señor Siva. Como continuaron batiendo, muchas cosas maravillosas salieron del océano, pero por fin allí brotó el néctar de la inmortalidad, sacado a la superficie por el maravilloso Dhanvantari. Ambos grupos quisieron apoderarse del néctar y se suscitó una riña. Visnu brindó apoyo a los semidioses y les ayudó a burlar a los demonios dejándolos sin participación. En vista de que habían perdido el néctar, los demonios atacaron a los semidioses, pero después de una cruenta batalla fueron derrotados.

En este mundo existe siempre una lucha entre las fuerzas del orden y las del desorden. Unos trabajan a favor de la naturaleza, y otros en contra. Su lucha produce resultados buenos y malos. Los que van en contra de Visnu y del orden natural, que trabajan sólo para ellos, al final desatan decepción y envenenamiento como resultado de su trabajo arduo, y este veneno amenaza al mundo. Por batir los elementos de la materia en busca de mayor poder, la ciencia desata ambas fuerzas y si éstas caen en las manos equivocadas, entonces ensombrecen el futuro de la vida en la Tierra. Éste es el destino de una sociedad materialista –trabajar duro por las comodidades y el éxito material, sólo para ver su beneficio y convertir los productos de ese poder en veneno y contaminación que crean opresión e injusticia. Sin embargo, aquellos cuyos esfuerzos son bendecidos por Visnu, que trabajan por el beneficio de todos, son recompensados con inmortalidad y la responsabilidad para proteger el mundo.

La Encarnación Jabalí (Sri Varaha).

Todas las glorias a tí, ¡0h Señor del universo!, que tomaste la forma de un jabalí. Cuándo la tierra cayó en el océano en el fondo del universo Tú la tomaste con tu colmillo en dónde lució tan hermosa, como un punto en la luna.

Hiranyaksa fue el primer y más grande demonio que alguna vez caminó esta tierra. Su cuerpo era tan grande y fuerte que bloqueó la vista en todas direcciones, algo así como una montaña. La cresta de su corona parecía besar el cielo y cubrir el sol. Cuando caminaba, la tierra se estremecía y los semidioses se escondían de. No tenia miedo de nadie, pero su cólera era grandísima, así es que vagó por la tierra en busca de un adversario digno para pelear. Amaba el oro y llevaba puestos brazaletes dorados en el tobillo, un cinturón dorado, brazaletes dorados en sus brazos, armadura dorada y una corona de oro. Para obtener este oro lo extrajo de minas de la tierra, considerándola su propiedad haciendo con ella lo que deseaba. Extrajo de minas tan profundas que ella perdió su balance interior y cayó de su posición en el espacio. Desplomándose en las profundidades la Tierra vino a reposar en las aguas primitivas que yacen muy al fondo del universo. Allí ella yació, perdida en la oscuridad.

Visnu vio el desasosiego de la Tierra y, tomando la forma de un jabalí gigantesco, Varaha, entró en el universo para rescatarla de las profundidades. Se dice que primero apareció en una forma diminuta no más grande que un pulgar, y gradualmente creció, hasta que parecía llenar los cielos. Aunque un jabalí no se considera normalmente un animal bello, Varaha era el más bello. Los semidioses y los sabios cantaron sus glorias mientras él se sumergía en el océano. Entretanto, restando importancia al apuro de la Tierra, Hiraniyaksa andaba sin rumbo fijo, ansioso, buscando alguien con quien librar batalla. Mientras Varaha rescataba la tierra, levantándola en sus colmillos, el demonio enojado se topó con él y alevosamente Le desafió. Una gran batalla se libró por el bien de la tierra, en la cual el demonio finalmente perdió su vida. Varaha otra vez recogió la Tierra y cuidadosamente la restituyó en su posición.

Los industriales modernos que extraen combustible fósiles de la tierra deberían considerar esta historia sobre lo ocurrido al planeta hace mucho tiempo. Los economistas suponen que el aceite y otros depósitos no tienen valor mientras estén bajo la tierra, donde parecen no servir propósito alguno. En su opinión sólo tienen valor cuando los ingenieros los extraen y les usan para producir energía o confeccionar plásticos. Pero deberíamos preguntar si estos minerales podrían tener algún propósito más fundamental, yaciendo bajo la superficie por todos esos miles y millones de años. ¿Debemos nosotros suponer que el proceso entero de la evolución del aceite y otros combustibles fósiles fueron justamente para satisfacer nuestra demanda de energía de corto plazo? Ahora vemos que rápidamente están desapareciendo en la atmósfera como emisiones de carbón y contaminando el medio ambiente, y creando un desequilibrio nunca visto. El tiempo dirá a qué peligros hemos expuesto a nuestra madre, Tierra, una vez que fue rescatada por Visnu-Varaha de la cruel explotación del demonio Hiraniyaksa.

La Encarnación Del Hombre-León: Narasimha

Todas las gloria ti, ¡0h señor del universo!, que tomaste la forma de un hombre-león. Tan fácilmente como aplastarías a una avispa entre Tus dedos, hiciese trizas al demonio Hiraniyakasipu con las afiladas uñas de tus manos desnudas, que son hermosas como la flor de loto.

El hermano de Hiraniyaksa fue otro demonio llamado Hiraniyakasipu. Cuando vio que Hiraniyaksa había sido matado por Visnu, juró venganza. Con los ojos en llamas convoco a sus asociados y juro, "mataré a Visnu cortando la cabeza de Su cuerpo. Todos ustedes bajen a la tierra y ataquen a los Brahmanas y devotos de Visnu. Dondequiera que las vacas sean protegidas, prendan fuego a las casas y corten los árboles”.

La cultura védica pone especial énfasis en el bienestar de los Brahmanas (los maestros espirituales), las vacas y los árboles. Esto es porque juntos simbolizan todo lo necesario para una vida tranquila y próspera. Hiraniyakasipu sabía que atacando estos tres, destruiría la raíz de la cultura espiritual. De este modo, estuvo cerca de convertirse en la persona mas poderosa del universo, pisoteando todo bajo él y propagando un régimen de terror. Trató de forzar a Brahma, el jefe de los semidioses, para que lo hiciera inmortal, pero Brahma no podría hacer eso porque incluso él tiene que morir en su momento. Así que en lugar de eso el demonio obtubo de él varias aseveraciones: No moriría durante el día o la noche; ni en la tierra, ni en el mar o en el cielo, ni adentro o afuera; ni por las manos de humano o bestia; O por algún arma. ¡Ahora, él pensó, que ya había adquirido la inmortalidad. Esto lo envalentonó aún más para continuar buscando a Visnu para matarle.

A su debido tiempo, Hiraniyakasipu tuvo un hijo. Un muchacho llamado Prahlada, el que resultó ser muy diferente de su padre –era devoto de Visnu-. Desde el principio de su vida Prahlada se dedicó a enseñar todo en torno a la grandeza de Visnu. Su padre probó cada forma posible para convertir al niño en un demonio como él mismo, pero nada surtió efecto. Finalmente, incapaz de tolerar que un miembro de su familia adoraraa su enemigo mortal, decidió matar a su propio hijo. Entregó a Prahlada a sus soldados para que lo ejecutaran, pero por más que lo intentaron, fueron incapaces de dañarle. Probaron tirarlo desde un acantilado, aplastarlo bajo un elefante, poniéndolo entre serpientes venenosas y envenenando su comida. Nada pudo dañarlo. La vida de Prahlada estaba protegida por alguna fuerza sobrenatural. Finalmente, enfadado, Hiraniyakasipu preguntó,

-¿De dónde obtienes tu fuerza"?

- Del mismo lugar de donde usted obtiene la suya padre, del señor Visnu.

-¿Dónde esta ese Visnu tuyo? Déjame verlo para matarlo”.

- Él está en todo lugar- contestó Prahlada.

-Entonces está en este pilar- exclamó el demonio, y se apresuró con la espada a sacar un pilar cercano del palacio, dándole un golpe terrible. En ese momento un sonido espantoso vino del pilar, como si el universo mismo estuviera a punto dividirse en partes. Todos quienes escucharon estaban asustados. El pilar explotó en pedazos y una forma aterradora con cabeza de león y cuerpo de un hombre, emergió. Este era Narasimha, la encarnación hombre-león de Visnu, que vino a proteger a su devoto, Prahlada.

Dios está presente en todas partes, incluso en los elementos de la materia, pero está escondido para los ojos materialistas hasta que Él decide revelarse a Sí Mismo. Hiraniyakasipu trató de atacar a Narasimha, como un insecto que vuela hacia el fuego. Después de una breve lucha el demonio fue matado. Él murió en el ocaso, ni de día ni de noche; en el regazo de Visnu, no en la tierra, el aire o el mar; en el umbral de la puerta del palacio, ni adentro ni afuera; no por obra de un humano o animal, sino por la encarnación de Visnu mitad hombre mitad león; y fue matado por las uñas del Señor, no por algún arma. Así, Narasimha Visnu, a la vez que respetaba todas las concesiones acordadas por Brahma, mató al demonio Hiraniyakasipu, quien tan cruelmente había tratado de acabar con la vida de su devoto Prahlada. Después de su muerte, Hiraniyakasipu fue liberado de su odio por Visnu. Siendo purificado por el toque de Narasimha, obtuvo la liberación del ciclo de nacimientos y muertes.

Cuando el mundo está en peligro, y la oscuridad parece tener ventaja, los devotos de Visnu recuerdan cómo rescató Narasimha a Prahlada y tienen confianza de que en momentos de crisis, la esperanza será sostenida, y el balance de la vida restaurado.

La Encarnación del Enano: Vamana

Todas las glorias a Ti, ¡0h señor del universo!, que tomaste la forma de un Brahmana enano. Por cubrir al mundo en tres pasos, tú engañaste a Bali y liberaste las aguas del Ganges, que fluye de los dedos de tus pies para purificar a todos los seres de mundo.

El rey demonio Bali se volvió tan poderoso que conquistó todos los planetas del universo, sacando a Indra a la fuerza de su reino divino. Los semidioses rezaron a Visnu por ayuda. Para salvarlos, Él apareció como un bello enano Vamana . Él vino a la corte del Rey Bali vestido como un Brahmana, y tanto fascinó al rey que Bali ofreció darle cualquier cosa que quisiera.

- Solo déme tres pasos de tierra, conforme midan mis pasos. Eso me satisfará- dijo Vamana.

-Pero le puedo dar todo un planeta- dijo Bali-, quien recibe caridad de mí nunca tendrá que pedir nada otra vez. Por favor tome tanto como usted quiera-.

-Si no estuviera satisfecho con sólo tres pasos de tierra, no estaría satisfecho con el universo entero. Si obtuviese un planeta, después querría otros. Es mejor estar satisfecho con lo que el destino traiga, pues el descontento nunca puede traer felicidad-. Estos consejos bien podrían ser escuchados por esos que hoy exigen un nivel de vida en continuo aumento a través del crecimiento económico.

-Este es Visnu de incógnito, viene a engañarle- Advirtió el consejero de Bali. -No le des nada-. Pero Bali no sería disuadido.

-He dado mi palabra, y no hay nada peor que la falsedad. La tierra una vez dijo que ella podría cargar cualquier cosa pesada excepto un mentiroso. Temo menos al infierno que engañar a un Brahmana. ¿Y de cualquier manera, si éste es Visnu, qué tengo que perder por darle algo a Él?- Diciendo esto giro hacia Vamana.

-Muy bien, por favor toma tres pasos de tierra-.

Entonces Vamana Visnu se preparó para tomar Sus pasos. Creció tanto que llenó el universo entero. Todo estaba dentro de su forma – la tierra, los mares, las aves, las bestias, los seres humanos y los planetas mismos. Bali vio todo lo que existía en esa forma maravillosa del Señor. Sus pies fueron la superficie de la tierra, Su aliento fue el viento, Su pelo eran las nubes y Sus ojos eran el Sol. Los planetas inferiores estaban en las plantas de Sus pies y los planetas divinos estaban en Su cabeza.

Luego dio tres pasos. Su primer paso cubrió la superficie de la tierra entera. Su segundo paso cubrió todos los planetas celestiales, causando que su dedo del pie perforara los revestimientos del borde del universo, dejando que una cierta cantidad de las aguas divinas de la creación se filtraran del exterior. Cayendo a través de diferentes planetas, estas aguas alcanzaron la tierra donde fueron atrapadas por el señor Siva en sus enredados mechones de pelo. Es la misma agua que fluye de los Himalayas como rio Ganges. Por esto es que los hindués reverencian al Ganges como el agua que ha lavado los pies de Señor. Por bañarse en estas aguas sus pecados son limpiados. Ahora ninguna parte quedaba para el tercer paso de Vamana.

-Me prometiste tres pasos- le dijo a Bali -He cubierto todo con dos. Ahora dime dónde puedo poner mi tercer paso”.

Bali estaba derrotado. -Por favor, Señor, ponga Su tercer paso en mi cabeza-contestó. Y así habiendo entregado todo, incluido él, se rindió a Visnu.

Uno puede poseerlo todo, y aún así no ser feliz. Algunas veces uno tiene que perder alguna posesión para darse cuenta dónde yace la verdadera felicidad. En este momento, los países ricos del mundo controlan una parte inmensamente desproporcionada de los recursos de la tierra y aún quieren extender ese control más allá. Mientras tanto, otros carecen incluso de artículos de primera necesidad para su vida. Un día esa opulencia será tomada, como le arrebatada a Bali, y la gente del mundo aprenderá dónde yace la felicidad real.

La Encarnación Guerrera: Parasurama.

Todas las glorias a Ti, ¡0h Señor del universo!, que tomaste la forma de Parasurama. Tú bañaste la tierra con la sangre de los guerreros que mataste, y limpiaste los pecados del mundo, liberando a las personas del fuego de la vida material.

El mundo fue una vez que recargado con soldados y reyes que estaban siempre luchando unos con otros y creando disturbios. Visnu encarnado como Parasurama para matar a estos pendencieros. Se dice que mató a la clase ksatriya entera, con no más que un hacha. Luego renunció a pelear y se fue a los Himalayas para realizar penitencias.

En este momento el mundo esta agobiado por la fuerza industrial militar de unos pocos países, quienes mantienen máquinas de muerte manufacturadas con gastos enormes, mientras millones de personas no tienen lo suficiente para comer. En el Bhagavad Gita Krishna describe esta clase de sociedad: "Las personas impías, quienes se pierden y no tienen comprensión, realizan trabajo dañino para la destrucción de mundo".' Tal manipulación de los asuntos humanos por los gobiernos y los ejércitos es equivocada y pecaminosa. Aunque Visnu es benevolente y compasivo, también puede castigar. Por eso vino como Parasurama a salvar el mundo de guerreros agresivos.

La Encarnación Real: Rama

Todas las gloria a Ti, ¡0h señor del universo!, que tomaste la forma de Rama. Tú destruiste las diez cabezas del terrible demonio Ravana para complacer a los dioses de las diez direcciones, cumpliendo sus deseos de verle muerto.

Rama se casó con la bella Sita y heredó el trono del poderoso estado de Ayodhya en el norte India. Pero antes de que pudiera tomar posesión del reino fue desterrado al bosque por su madrastra durante catorce años, pues quería que su propio hijo fuera el rey. En el bosque Rama vivió pacíficamente con Sita y su hermano Laksmana, demostrando como incluso un príncipe real puede vivir una vida simple y feliz libre de lujos y comodidades.

Mientras Rama y Sita estaban en el bosque, el rey demonio Ravana escucho acerca de la belleza de Sita y decidió que la debía tener para él. Evió a un ciervo mágico para apartar con engaños a Rama y a Laksmana de su choza, y se llevó a la fuerza a Sita en su carroza aérea. Abrumados del pesar, Rama y Laksmana fueron por todas partes en busca de la reina. En su viaje encontraron a Hanuman, un mono divino, quien les ayudó a buscarla. Hanuman se convirtió en el popular héroe del Ramayana porque, aunque era un mono, era el querido sirviente de Rama y Sita. Con sus poderes sobrenaturales, encontró Sita en la isla de Sri Lanka y ayudó a Rama con un ejército de monos para recuperar a Sita. Después de matar a Ravana, Rama trajo de vuelta a Sita a Ayodhya donde por fin se convirtió en rey. Su reinado fue un ejemplo perfecto de monarquía. Incluso hoy en India es recordado como Rama-Rajya – la Ley de Rama.

La historia completa de Rama y Sita, como está dicha en el Ramayana, es tema de bailes y obras teatrales realizadas a lo largo y ancho del sur y sureste de Asia. Las personas nunca parecen cansarse de oír o de ver la historia, no importa cuantas veces la hayan escuchado o visto antes. Está llena de lecciones espirituales y morales y conjuntamente con el Mahabharata, enseñan la tradicional sabiduría hindú de modo que todos la puedan apreciar.

Los animales jugaron un papel importante en las aventuras de Rama. Hanuman el mono fue su querido sirviente y su mejor devoto. El ejército de Rama estaba conformado por monos. Un buitre llamado Jatayu sacrificó su vida por tratar de salvar a Sita de ser secuestrada. Jambavan el oso ayudó en la batalla de Lanka. El papel de estos animales en ayuda de Rama ha conferido una posición especial a su clase, especialmente a la de los monos.

El cuadro de Sita y Rama mientras vivían con Laksmana en el bosque, es muy apreciado por todos los hindués. Da énfasis al ideal hindú de una vida simple en dependencia de las bondades de la naturaleza. Aun Dios, cuando juega el papel de un rey terrenal, es feliz de trabajar y vivir junto a la naturaleza en su estado original.

La Encarnación Del Vaquero: Balaram

Todas las glorias a Tí, ¡0h Señor del universo!, que tomaste la forma de Balaram, llevando un arado. La vestimenta de Tu brillante cuerpo blanco es del color del río Yamuna, cuyas aguas oscuras reflejan las nubes de lluvia fresca, y quién estaba asustada de lo impactante de tu arado.

Cuando Krishna vino a este mundo no vino solo. Con Él estuvieron todos Sus eternos asociados del reino espiritual. El principal entre ellos era Su hermano mayor Balaram, reverenciado como la expansión directa de Krishna, como una segunda candela iluminada del primero, de igual poder e iluminación. En esta oración del Gita Govinda Él es contado como la octava encarnación de Visnu. El poeta Jayadeva considera a Krishna como la divinidad original Misma, no una encarnación, y por consiguiente le glorifica separadamente (Krishna es descrito en el siguiente capítulo). Como Rama, Balaram y Krishna vivieron en el bosque cual vaqueros, con Sus amigos, los niños y niñas de Vrindavana, las vacas, los monos, los pavos reales y los venados.

Balaram siempre llevaba un arado y es particularmente asociado con el suelo de Vrindavana. A Él le gustaba jugar en el bosque. En una ocasión quiso bañarse con Sus amigos en el río Yamuna, pero estaba muy lejos. Los ríos en India algunas veces desvían su curso de una estación a otra, dependiendo de la cantidad de lluvia. E esta ocasión el Yamuna se había alejado mas de lo que a Balaram le gustaba, así es que la amenazó con su arado. El río tuvo miedo e inmediatamente corrió hacia El, pero no antes de que hubiera rasguñado sus bancos y creado arroyuelos a lo largo de ellos.

La ciencia antigua de la administración del agua es esencial para la salud humana y para la producción de comida. Pero esta ciencia debe quedarse en las manos de personas cualificadas y manejadas para el beneficio de todos, no dejando que se convierta en el instrumento de un buen negocio y un opresivo gobierno -a los agricultores les agrada Balaram con su arado-. A las corrientes de agua naturales como el Yamuna, quien es adorada como una diosa por la gente de Vrindavana, siempre se las ha reverenciado como un regalo de Dios, que lleva dentro de él el espíritu de la vida. Si son doblegadas y canalizadas artificialmente a través de enormes represas y sistemas de riego, sus espíritus mueren y sus revitalizadoras propiedades se pierden.

Hoy en día el Yamuna otra vez se distancia de Vrindavana. Los devotos de Balaram deberían seguir su ejemplo para traerla de vuelta y hacerla correr dulcemente al lado de las sagradas arboledas donde Krishna y Balaram bailaron con las chicas vaqueras con la música de la flauta de Krishna.

La Encarnación Del Maestro: Buddha

Todas las glorías a Ti, ¡0h señor del universo!, que tomaste la forma del señor Buddha. Tu corazón está lleno de compasión por los pobres animales que eran masacrados en los sacrificios de rituales en la edad védica.

Los hindués reverencian a Buddha como la novena encarnación de Visnu. Todas las enseñanzas registradas de Buddha, como las Cuatro Nobles Verdades y el Camino óctuple, son fácilmente aceptadas y confirmadas por los hindués. Él es particularmente honrado por su enseñanza de ahimsa – la no violencia. Él detuvo el ritual de la matanza de animales que estaba sucediendo en nombre del sacrificio védico, y enseñó la compasión por todos los seres vivientes. Esta compasión se repitió en el Srimad Bhagavatam.

Uno debería tratar a los animales como venados, camellos, asnos, monos, serpientes, aves y moscas exactamente como uno de nuestros propios niños. Cuan poca diferencia hay realmente entre los niños y éstos inocentes animales.

La compasión hacia otros seres vivientes es el principio básico de todas las enseñanzas religiosas. El vegetarianismo es una expresión natural de este principio universal de religión.

El señor Buddha también enseñó cómo encontrar satisfacción interior por practicar el control de la mente, en vez de tratar de controlar al mundo fuera de nosotros mismos. Ésta es una enseñanza que la sociedad moderna necesita oír, así como reducir su adicción a la explotación de los recursos limitados del planeta.

La encarnación del exterminador Kalkiki

Todas las glorias a Tí, ¡0h señor del universo!, que tomaste la forma de Kalki. Como un cometa, Tú aparecerás montando un caballo blanco y llevando una espada terrible. Vendrás a destruir todas las personas malvadas al final de Kali Yuga.

En la comprensión védica del tiempo, la historia pasa en ciclos de cuatro jugas – Satya, Treta, Dvapara y Kali. Satya Yuga es la edad de la bondad, pero con el tiempo la bondad es reemplazada por la pasión y finalmente por la ignorancia. Al final de Kali Yuga – la edad presente –el Bhagavatam prevé que la raza humana será en su mayor parte pecaminosa. La tierra estará abarrotada con una población aterrada por gobernantes despiadados. Las plantas y los árboles serán diminutos. Los cuerpos de todas las criaturas se reducirán en tamaño. Las personas inocentes serán agobiadas por la carestía y tendrán que esconderse en los bosques y las montañas.

En ese momento, al final de la era, Kalki vendrá a matar a los líderes crueles y a esos que los apoyan. Luego las brisas fragantes purificarán el mundo y las mentes de sus personas, dando fin a Kali Yuga. Esos que se quedan poblarán la nueva edad dorada de Satya Yuga. Así el ciclo entero comenzará de nuevo.

Cada comienzo llega a un final, y cada final trae con él un nuevo comienzo. La vida siempre nos dará la oportunidad para comenzar de nuevo y aprender de nuevo. Esto es cierto tanto para el individuo en su estado actual como para toda sociedad humana. Si bien vivimos en esta difícil era en la que corremos el riesgo de cometer tantos errores, en medio de sus complejidades todavía tenemos la oportunidad de adquirir sabiduría más profunda. De las hojas moribundas en el piso del bosque, vida nueva brota y el ciclo de renovación, como las innumerables olas del océano, continúa desarrollándose.

Tomando conjuntamente, estas diez antiguas historias uno puede compenetrarse con la gran tradición integral Vaisnava, con su énfasis en la identificación de Visnu con cada aspecto de la pluralidad de la vida en la tierra.

1 Bhagavad Gita, 16.9.

2 Srimad Bhagavatam, 7.14.9.Traduccion/Comentario por A.C. Bhaktivedanta Swami, Bhaktivedanta Book Trust, 1976.

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