PARTE A: Aprendiendo de la tradición

CAPÍTULO CUATRO: La Persona Cósmica

" Oh Rey, los ríos son las venas de la Persona Cósmica y los árboles son los cabellos de Su cuerpo humano. El aire es Su aliento, el océano Su cintura, las colinas y las montañas Sus huesos y las épocas que pasan son Sus movimientos”. Srimad Bhagavatam 2.1.32-33

EL HUEVO COSMICO

El aislado valle del río Gandhaki, en lo alto de los Himalayas, es inaccesible por nueve meses del año, amurallado por la nieve y el hielo. Cuando las nieves se deshielan y la primavera brevemente deja paso al verano, los peregrinos encuentran su camino en las llanuras de abajo, buscando los tesoros que yacen en sus torrentes helados. Bajando por el cauce del río, no son piedras preciosas u oro, sino las piedrecillas negras y pequeñas, refinadas y redondas, adornadas con marcas circulares extrañas. Estas piedras son llamadas shalagram y se dice que son producidas del semen de Visnu, como lo es el universo mismo. Ellas son buscadas como formas de Visnu para ser adoradas en la casa o el templo. Para obtener una piedra, el adorador debe ir en peregrinaje al valle donde son encontradas. Después de recitar mantras especiales los peregrinos pasan a las aguas heladas y, si son afortunados, una de las piedras sagradas aparece al alcance para ser tomada y adorada como una forma de Visnu.

Las piedras Shalagram, significan la presencia de Visnu, la Persona Cósmica; son encontradas en casas y templos por toda India y más allá. Hace mucho tiempo los sabios védicos describieron a Visnu como el único cuya existencia se extiende a lo largo del cosmos. Cuando nuestro universo se hizo una realidad fue sólo una de las incontables semillas seminales provenientes del cuerpo gigantesco de MahaVisnu, el Gran Visnu; semillas que flotaron en el Océano Causal como grupos de burbujas. Cada semilla se convirtió en un huevo de oro en el cual Visnu entró como el Purusha, la Persona Cósmica. Apareciendo dentro de su hueco oscuro, él transformó materia primitiva en tierra, agua, fuego, aire y espacio etéreo. A medida que su cuerpo humano universal se desarrolló, correspondientes elementos del mundo físico y mental se hicieron realidad. Su boca se convirtió en lenguaje, presidida por el dios de fuego; Sus fosas nasales se convirtieron en respiración y el sentido de olfato, controlado por el dios del viento; Sus ojos se convirtieron en el sentido de Vista, controladas por el dios del sol; El movimiento apareció junto con sus piernas, ríos junto con sus venas, y la Mente junto con su corazón. La luna fue su mente y los semidioses Brahma y Siva fueron su intelecto y ego.

APRENDIENDO A VER EL ESPIRITU EN LA MATERIA

En la visión védica del mundo, la conciencia se extiende por el universo y todo se encuentra dentro de ella. Un ser humano, un elefante, una vaca, pájaros, hormigas, árboles, montañas, ríos, y el planeta Tierra mismo, todo es consciente. Sol, luna y estrellas brillan su conciencia sobre nosotros, y los seres conscientes llenan el espacio entre nosotros con su invisible presencia. Todos estos seres existen dentro de la Persona Cósmica.

La cosmología védica divide el espacio dentro del universo en catorce capas de sistemas planetarios, desde los planetas Patala, los cuales están en las plantas de Sus pies, hasta los planetas divinos llamados Satyaloka, los cuales son Sus mil cabezas. Un himno védico antiguo llamado Purusha Sukta describe la forma de la Persona Cósmica y relata como todo dentro de este mundo, es una parte de su forma universal. Este himno es recitado todos los días por sacerdotes y devotos hindués como parte de su culto de Visnu.

Toda materia está infundida con la presencia de lo divino, pero es fácil olvidarse de esto. Tal como el fuego está presente en la madera, y puede ser extraído dándole las condiciones correctas, así es que el espíritu está presente en la materia, pero sólo puede ser visto por alguien que ha adquirido la visión correcta. El ritual de culto diario en el cual los elementos de materia están re-espiritualizados despierta el sentido inactivo de presencia divina, permitiéndole al adorador ver esa presencia aun en objetos de todos los días. Una Deidad de la forma personal de Dios puede estar hecha de madera, piedra, tierra o pintura, o puede ser creada en la mente, y luego adorada con los elementos de materia santificados. Una de las más antiguas formas de Deidad es el shalagram, La piedrecilla negra pequeña del fondo del río Gandhaki.

El método de adoración ha sido trasmitido a través de los linajes de familias brahmanas y gurus, por miles de años. Aunque las acciones realizadas son lo suficientemente simples, no pueden hacerse descuidadamente. Antes de recibir la iniciación en la adoración a la Deidad el estudiante debe entender que la Deidad no es solo piedra o madera, sino una personificación del supremo Visnu. Ni es un ídolo, o una imagen imaginaria inventada, sino que se forma siguiendo las enseñanzas de la tradición como han sido trasmitidas a fin de reproducir fielmente la forma de Visnu. Aunque los detalles de la adoración varían de una tradición a otra, todas siguen una fórmula común, basada en la recitación de oraciones y una ceremonia durante la cual la Deidad es bañada en agua y luego masajeada con aceite y ungida con pasta del sándalo. Los elementos básicos usados son agua, ghee, aceite aromático, incienso, una lámpara de ghee, frutas, leche, granos de comida y hojas de la planta sagrada Tulasi. A esto puede ser añadido el fuego encendido en la ceremonia sagrada de fuego agni hotra, en la cuál se hacen ofrendas de ghee y granos. El fuego actúa como la boca de la Persona Cósmica, recibiendo las ofrendas. Las oraciones de purusha-sukta, describiendo a la Persona Cósmica, son cantadas durante la adoración.

Una parte esencial de culto del brahmana es la recitación del gayatri mantra, el cual comienza con una meditación en el Sol como representante de Dios. El Sol es el ojo de Visnu, el cual ve todo; por su energía todas las cosas vivas florecen. Visnu mismo entra en el Sol como su dios. La aparición diaria del Sol cuando los brahmanas recitan al gayatri mantra, es saludada como un gran momento propicio. El mantra es repetido otra vez al mediodía y a la puesta del Sol, llamando al sol, que ilumina las áreas terrenales y divinas, para iluminar la mente del meditador con inspiración divina.

MADRE TIERRA

Otra oración, recitada antes de tomar asiento para la adoración o meditación, ofrece respeto a la madre tierra e invoca su bendición:

¡Oh,Madre tierra! Tú que sostienes el mundo. ¡Oh diosa! Tú que estás sostenida por el Señor Visnu. Por favor purifica este asiento y mantenme siempre.

La Tierra y el Sol e extienden a lo lardo del mundo de experiencia humana. El Sol, el ojo de Dios, fertiliza la Tierra cuyo vientre lleva todas las formas de vida. Por eso el Sol es nuestro padre y la Tierra nuestra madre. La Tierra es tratada como Prithvi, la madre abundante, quien irradia misericordia sobre sus hijos. Su belleza y exhuberancia son lúcidamente retratadas en el bello himno para la Tierra del Atharva Veda, de donde los siguientes versos fueron tomados:

¡Oh madre, con sus océanos, los rios y otros cuerpos! ¡Oh agua!, tú nos das la tierra para que crezcan granos, de lo cual nuestra supervivencia depende. Por favor danos tanta leche, fruta, agua y cereales tal como necesitemos comer y beber. (3). Usted puede hacerlo porque es nuestra madre tierra, en quien se cultiva trigo, el arroz y la cebada, en quien han nacido cinco castas de género humano, que son nutridas por las nubes y amadas por la lluvia (42). Sus castillos y fortalezas, están construidas por ingenieros divinos. En cada provincia suya, la gente está trabajando duro. Tú soportas todas las cosas preciosas en tu vientre. Pueda Dios, el Dios de Vida, hacerle agradable por todos lados.(43). ¡Oh madre!, soportando al amigo que habla diferentes lenguajes y sigue diferentes religiones, tratando a todos ellos como residentes de la misma casa, por favor derrama, como una vaca que nunca falla, miles de torrentes de fortuna para enriquecerme (44)

Qué maravillosa visión nos dan estos versos del despertar de la civilización, de la coexistencia tranquila de culturas y religiones diferentes en el regazo de la madre Tierra. Una madre tiene el deseo de ver sus hijos viviendo juntos y en paz. La madre Tierra quiere que las tribus humanas y razas vivan en armonía entre todos. Existe una relación entre los humanos y el planeta, la relación de niños con su madre. Por el mismo principio, la producción de comida de la tierra depende de la calidad de nuestro comportamiento. Nuestra madre será motivada para proveer mas abundancia para nosotros si la honramos y amamos y nos amamos el uno con el otro.

LA ACCION TRAE REACCIONES

El principio del karma, que descansa en la raíz del funcionamiento del universo, asocia a todos los seres en una interacción de amor y reciprocidad. Las acciones producen reacciones, conectando todo dentro de una trama libre de irregularidades. Incluso nuestro suministro de comida es influenciado por nuestro comportamiento moral y espiritual hacia nuestra madre. No hay contradicción en esto para el conocimiento práctico de la ciencia. En estos tiempos científicos, cuando la humanidad puede ejercer mayor control de este mundo, hay que estar conciente, más que nunca, de la relación espiritual que existe entre la humanidad y la Tierra. A menudo se supone que la humanidad puede obtener lo que quiera de este mundo; la gente se prepara trabajar lo suficientemente duro para. La habilidad de la humanidad para sacar provecho de su ambiente la lleva a considerarse con derecho sobre los animales y la naturaleza. Este concepto equivocado yace en la raíz expansiva de la dominación humana sobre el planeta, acentuada en los últimos quinientos años (particularmente en el occidente).

Un concepto diferente enseñan los Vedas. Este planeta y todo lo que él produce, no solo pertenece a la humanidad, pertenece a las otras especies que viven en él. La Tierra está satisfecha cuando ve que produce muchas cosas, como símbolo de retorno a Dios, su fuente originaria. Este principio es enseñado en el texto clásico de los Vedas, el Isa Upanishad.

Todo en el universo pertenece al Señor. Por consiguiente toma solo lo que necesites para tí mismo, esto es dejado a un lado para ti. No tomes nada mas, pues tú sabes a quien pertenece.

Si tratamos el planeta con cuidado y tomamos solo nuestra parte justa, mientras dejamos a otros su parte, y reconocemos que todo pertenece a Dios, el Planeta proveerá para nuestras necesidades; pero tan pronto como tratemos de tomar los regalos de la naturaleza sin ofrecer nada a cambio, nos convertiremos en ladrones.

EL ORGULLO DEL REY VENA

El Srimad Bhagavatam cuenta una historia trágica sobre este tema. Hace mucho tiempo, antes del desarrollo de la sociedad organizada, el cruel rey Vena gobernaba la tierra. Orgulloso de su poder, Vena detuvo todas las funciones religiosas e inicio su propio culto, lo que requirió que todo el mundo le adore como a la Deidad. Durante la injusta imposición de Vena, la tierra retuvo sus riquezas y la carestía y el desasosiego se esparcieron. Cuando los sabios vieron que la práctica religiosa había sido detenida, anunciaron que no podría haber paz y tranquilidad. Ellos ordenaron que el primer deber de Vena como gobernante era promover la religión, pues luego la Tierra estaría contenta y recompensaría a la humanidad con prosperidad natural. Pero Vena ridiculizo sus consejos e insistió que, como el rey legal, él era la única autoridad, y debería ser el único objeto de adoración de toda persona.

Las suposiciones de Vena semejan lo que ocurre en los tiempos modernos. Los gobiernos en su mayor parte han reemplazado la religión tradicional con el culto a la tecnología y al desarrollo económico. El sacrificio es ofrecido a estos dioses en universidades, establecimientos científicos, centros de comercio y la industria que llenan nuestras ciudades. Estos fetiches han reemplazado los magnificentes templos de nuestros antepasados –que ahora son más pequeños que museos–, con lugares sagrados nuevos que dan orden y significado a nuestras vidas.

Vena se rehusó a cambiar, así que los sabios le reemplazaron por todo el mundo. Le maldijeron y con su poder lo derrocaron y un rey nuevo fue hecho nacer de su cuerpo muerto. El gobernante nuevo se hizo famoso como Prithu, el Civilizador. Él organizo las funciones religiosas, estableció los primeros ayuntamientos e introdujo agricultura por primera vez. Él doblegó el planeta, pero no para sacar provecho Más bien él la complació e invocó su instinto maternal.

El Tierra Responde Al Amor

La Tierra dijo al Rey Prithu, " Mis semillas, raíces y hierbas, las cuáles –se suponen – deben ser ofrecidos a Dios, estaban siendo usados por hombres mentirosos sin ninguna comprensión espiritual. Por eso las he escondido, pero usted ahora los puede extraer complaciéndome ".3 Bhumi, la Madre Tierra tiene conciencia del comportamiento de seres humanos y responde a ese comportamiento. Si la tratamos bien, entonces nos proveerá de todo lo que necesitamos, pero si es maltratada detendrá su generosidad.

Para demostrar esta verdad, Bhumi tomó la forma de una vaca y le dijo a Prithu que le trajera a un becerro. Él luego ordeñó de ella todas las hierbas y los granos que había estado reteniendo. Cuando la madre vaca vio a su becerro, sintió afecto y su leche fluyo libremente. La vaca y su becerro son por consiguiente el símbolo perfecto de la relación entre la tierra y sus habitantes. Ella responde al amor, lo cual motiva su vida que alimenta su bondad como el becerro que extrae la leche de su madre.

La forma de mostrar a la tierra nuestro amor es usar lo qué ella nos da en forma religiosa, de conformidad con la enseñanza del Isa Upanishad arriba citado. Siendo ella misma una criada de Dios, la Tierra está contenta cuando ve que Dios es honrado. En el Bhagavad Gita este principio esta puesto de otra forma:

“Todos los seres viven de granos de comida, los que dependen de la lluvia. La lluvia es producida por actividad religiosa, lo cual se basa en el acto de deberes enseñados en las escrituras”. 4

La promesa de Krishna

Como el Rey Vena, gobiernos modernos y corporaciones globales abusan hoy de la Tierra. Extraen granos, semillas y hierbas así como también minerales valiosos y otros recursos, pero no ofrecen nada a cambio, para Visnu o cualquier otra forma de Dios. Algunas veces los abastecimientos de granos se destruyen para mantener altos los precios, o los agricultores son pagados para parar la producción, o las existencias excedentes de comida -los granos- ven incrementar sus precios en una parte del mundo, mientras que en otros sitios a las personas se las deja morir de hambre; todo en función de la ganancia y el mercado libre. La Tierra es un sirviente de Visnu y su servicio es proveer de comida a todos los seres vivientes, como una madre alimenta a sus niños. Si abusamos de su abundancia y desaprovechamos lo que da, entonces ella no será feliz. Ella no tendrá el deseo de sostener a las personas egoístas que no pueden honrar a Dios y que conservan lo que ella da para ellos mismos. Ella podría dejar de suministrar comida para tales personas. La evidencia sugiere que ésta es la realidad presente.

En todas partes del mundo – a pesar de los mejores esfuerzos de la tecnología agrícola e ingeniería de agua –la interrupción de los patrones climáticos, fertilidad declinante y la pérdida de la capa fértil del suelo, están amenazando la producción de cereales y provocando seria escasez de agua e inundaciones catastróficas. En el Bhagavad Gita, Krishna promete suficiente de todo, siempre que tomemos sólo lo que necesitamos. El resto deberá ser ofrecido de regreso a Dios de quien vino.5 El universo entero es nacido de Visnu, y los devas, que son parte de su Forma Cósmica, son encargados de proveer para todas nuestras necesidades.

1 Srimad Bhagavatam, 2.1.26-28

2 Versos del Atharva Veda 12.1, citado de la traducción de 0. P. Dwivedi Y B. N. Tiwari <En Crisis Ambiental y Religión Hindú>. Nueva Delhi: Gitanjali 1987

3 Srimad Bhagavatam. 4.18.6-7

4 Bhagavad Gita, 3.14-15

5 Bhagavad Gila. 3.9-11

Page last modified on October 22, 2013, at 11:07 PM