PARTE A: Aprendiendo de la tradición

CAPÍTULO DOS: El esplendor del bosque

Si no somos cuidadosos con los árboles, hormigas o algún otro animal o planta, no debemos proclamarnos activistas ecológicos. Tenemos que ver a Krishna en cada ser. Este es uno de los requerimientos para ser un activista ecológico. Sevak Sharan

Un devoto activista ecologico.

Sri Sevak Sharan vive en Vrindavana, uno de los doce bosques que fueron una vez la casa de Sri Krishna y sus vacas. Sevak heredó dos acres de tierra en el borde del pueblo de peregrinaje de Vrindavana donde él ha establecido un santuario pequeño de fauna silvestre y un vivero de árboles. En medio de esta parcela de tranquila naturaleza está la propia casa sencilla de Sevak dónde él está viviendo con su esposa, sus padres, y dos vacas. Es una vieja estructura de un y medio piso construida de ladrillo local y techo de paja, semioculto por el tronco y las ramas esparcidas de un árbol kadamba grande, que crece recostado en una pared. Es el tipo de construcción que luce como si creciera directamente fuera de la tierra en la cual está puesta. Estaba aquí, nueve años antes de que Sevak experimentara un cambio profundo en su vida.

Él había estado viviendo una existencia tranquila, feliz con sus prácticas devocionales, haciendo nada más que adorar a Krishna y cantar el nombre de Krishna. De acuerdo con la costumbre hindú, él se había retirado de su vida activa para dedicarse a su religión.

Un día su paz fue arruinada por el sonido de un hacha golpeando un árbol. Él fue para investigar, y encontró en la vía detrás de sus tierras tres hombres cortando un árbol muy grande. El árbol era el único árbol grande que quedaba en el área y era la casa de varios pavos reales, quienes sólo pasaban la noche en los árboles más altos y grandes. Estaba sorprendido de encontrarse con estos hombres que eran devotos de Krishna que, como él, estaban viviendo en Vrindavana y supuestamente adoraban los bosques sagrados de Krishna. Pensando que accederían a su petición para dejar en paz al árbol, intentó todas las formas posibles de persuasión, pero todo fue en vano. El árbol era un sésamo, y lo cortaban para madera. Normalmente, un árbol de sésamo puede ser cortado para madera, mientras queden muchos otros árboles cerca. Pero habiendo quedado tan pocos árboles en el área Sevak considero que la tala de este solo árbol, el cual era el hogar para tantas aves y que a solas le daba sombra a los transeúntes de por ahí, seria un acto terrible.

Mientras los tres hombres continuaron cortando el árbol, Sevak fue a buscar la ayuda de un guru local que tenia alguna autoridad sobre ellos y el cuál podría haberlos detenido. De cualquier forma él se rehusó a involucrarse. Sevak luego informó el incidente a la policía. El inspector de policía vino pero tampoco hizo nada. En dos o tres días el árbol se había ido.

"Cuando vi esta situación se produjo un vacío dentro de mí," Sevak recordó:

¡" Por dos días yo no estaba en posición de saber qué hacer y qué no hacer –simplemente vacio-! Fue una situación muy extraña dentro de mí. Entonces inmediatamente regresé, como si estuviera siendo sacado a patadas de algún lugar.

-¿Qué están haciendo?- Les increpé- ¿Cuál es el sentido de su canto y de su adoracion en los templos y para qué se bañan a diario en el Yamuna? ¿Cuál es el sentido de su parikramaa diario alrededor del bosque sagrado si ustedes no pueden proteger estos árboles y los animales que son parte de su devoción?, ¿A quién consideran ustedes su guru? Si ellos no tienen ninguna autoridad sobre ustedes y si nadie puede proteger a las criaturas del bosque ningún sentido tiene cualquier adoración. Ustedes son simplemente unos hipócritas-. “Desde entonces he estado corriendo de puerta en puerta, de ciudad en ciudad, de persona en persona, rogándole a todo el mundo que cuiden de Vrindavana y los árboles de Krishna ".

Por años Sevak había estudiado los textos Vaisnavas y había desarrollado una comprensión profunda de la teología Vaisnava basada en la tradición Vrindavana de devoción para Krishna y su contraparte femenina, Radharani. Juntos son las Deidades que presiden los doce bosques de Vrindavana. Ahora él también empezó un estudio cabal de ecología y aprendió a ser un activista ecológico. Él ahora interpreta el culto de Radha-Krishna como una base profundamente ecológica de vida y tiene formulado un acercamiento exclusivo para los problemas ambientales de Vrindavana, similares a los problemas afrontados en casi todas partes de India y en el mundo. El resto de este capítulo es volver a decir algunos de los conceptos que Sevak bondadosamente me enseñó durante las dos semanas que pase en su compañía en Vrindavana.

EL PUEBLO Y EL BOSQUE

Vrajbhumi, la región alrededor de Vrindavana, siempre tuvo un balance ambiental muy bueno, siguiendo el patrón tradicional de la India. Este balance fue logrado a través de acuerdos humanos, sobre bosques y recursos de agua. Entre los pueblos había tres tipos de parcelas de bosque: Los santuarios del bosque, los densos bosques y los árboles sagrados. El primer tipo fue llamado raksha, 'santuario'. Éste era enteramente dejado a su suerte como un santuario para fauna silvestre -ningún humano entraría en él-. Si un pájaro hubiese hecho un nido en la rama de un árbol la simple entrada de una persona podría disturbar su hábitat; por consiguiente este pequeño bosque debería estar completamente protegido del disturbio humano. Durante el día las aves y los animales entraban en el pueblo o dondequiera que deseasen y en forma segura regresaban a su hábitat en la noche. Todos ellos viviendo en esa parcela se sentían muy seguros.

"Hoy día el gobierno gasta una cantidad enorme en santuarios para la fauna silvestre," Explica Sevak,

“Pero todavía no pueden mantener los estándares de protección que existían en los viejos santuarios. En esos días estos pequeños santuarios entre uno y diez acres, en cualquier región, estaban en todas partes entre los pueblos. Éste es mejor sistema que tener santuarios enormes financiados por el gobierno, porque provee más variedad local de hábitat e involucra a las comunidades locales directamente en cuidar de su ambiente y los animales ".

Este tipo raksha de bosque corresponde a ambos bosques el mahavan y los tapovan descritos por Banwari en el capítulo previo. El bosque del shrivan, que abarca y soporta al pueblo, tiene dos características según Sevak Sharan: La arboleda y bosque denso.

El bosque denso fue llamado Ghana. En este bosque el acomodamiento natural de árboles y plantas no era innecesariamente érturbado, pero las personas podían ir allá para colectar madera seca, hojas, productos del bosque y una cantidad limitada de madera verde. Como el cuidado de este bosque era responsabilidad de las comunidades del pueblo, y como su sustento dependió de ello, naturalmente lo conservaron de generación en generación.

Finalmente viene la arboleda, llamada vankhandi, usualmente de una especie en particular, digamos el mango, específicamente plantado por los aldeanos: Amara-khandi (el mango), Kadamba-Khandi, Tamal-Khandi etcétera. Estas arboledas estuvieron formadas de árboles de la fruta y fueron mantenidas por el pueblo como lugares para la observancia religiosa, festivales y recreación. Un pasatiempo típico fue el julan, el balanceo de un asiento suspendido de las ramas de un árbol. La mayoría de actividades recreacionales, como el baile o el canto, y tenían que ver con festivales religiosos como el rasa lila, el baile de Krishna.

COSECHANDO AGUA DE LLUVIA

Otra parte esencial de la ecología tradicional de los pueblos es el tanque de agua, o el depósito de agua de lluvia. Estos tanques varían en tamaño desde estanques pequeños hasta lagos grandes de hasta cuatro acres, excavados hasta una profundidad de veinte pies o más, con escaleras construidas a sus lados para el acceso. Se sitúan en las depresiones naturales del suelo, donde mejor pueden recibir el agua de lluvia de la superficie. La mayoría de tanques contiene de uno a cuatro huecos, dependiendo del tamaño del tanque, para alimentar el agua de lluvia de sobra hasta el agua subterránea subyacente. De este modo cada año la abundancia de lluvia del monzón es capturada y el agua de la tierra reabastecida para asegurar un constante suministro de agua dulce.

En el pasado estos tanques estaban construidos o restaurados por benefactores ricos, en particular en lugares sagrados de peregrinaje como Vrindavana. Algunas veces estaban embellecidos con pabellones y construcciones en bellas piedras para dar sombra y descanso a los muchos peregrinos que venían a bañarse en sus aguas. Muchos de estos tanques presentan connotaciones sagradas, conmemorando acontecimientos en las vidas de grandes santos o de avatares. Frecuentemente ellos tienen historias de miles de años atrás.

Hoy en día, sin embargo, a pesar de la disponibilidad de bombas y tuberías estos tanques han caído en el abandono. Se ensucian y sus huecos se taponan y se vuelven inservibles. Los torrentes de agua lluvia que estaban supuestos a alimentar los tanques son algunas veces utilizados como zanjas de aguas residuales y los tanques o se resecan o se convierten en peligro para la salud. Ciertamente, hay pocos lugares en India donde la interacción entre pueblos, tanques de agua y parcelas del bosque ha sido mantenida. Esta negligencia amenaza el bienestar de los pueblos de India, de cuya supervivencia depende completamente la salud y la abundancia de sus alrededores.

SIETES PASOS PARA LA ECOLOGIA HUMANA

Sevak Sharan señala que el ambiente no es sólo flora y fauna: Incluye a las especies humanas. La interdependencia de seres humanos y su ambiente es de suma importancia. Tristemente, son sólo los seres humanos quienes despilfarran y dañan el ambiente. En sus propias palabras: "Cuando hablamos de ambiente no podemos dejar fuera de escena a los humanos. Si tuviéramos que re-crear el ambiente, entonces tendríamos que considerarnos a nosotros mismos. Cuando comenzamos a re-crearnos nosotros mismos tenemos que mirar dentro de nuestros corazones y ver dónde hemos errado y qué errores hemos cometido. Esto significa ser religioso -para proseguir hacia Dios-. De este modo el acercamiento ambiental se convierte en un acercamiento religioso.

"Finalmente tendremos que cuál es nuestra participación en este desequilibrio en la naturaleza. Si no somos bondadosos con el árbol, la hormiga o algún otro animal o planta, no somos ecologistas. Tenemos que ver a Krishna en cada ser. Esto es uno de los requisitos para el activista ecológico”.

Basado en su comprensión de que un acercamiento ambiental es parte inherente de la cultura espiritual y evolución espiritual del ser humano, Sevak ha definido siete facetas de existencia que constituyen lo que él llama Ecología Humana. En su análisis, cada nivel de interés crece por, y es dependiente, de cada uno.

1. Esplendor de Bosques

El esplendor de la luna, las estrellas, el sol naciente, los vientos, el cielo, la vegetación, los animales, las aves, ríos, los árboles y las montañas, todos juntos, forman la belleza de la creación natural. Parte de esa belleza es llamada en sánscrito vanavaibhava. No hay equivalente exacto en inglés para esta palabra, pero el término más cercano sería "esplendor del bosque". Los seres humanos son parte de este esplendor del bosque y deberían por consiguiente, en su estado natural, amarlo y respetarlo. Somos parte de esto, esto nos da nuestra identidad, y sin ello estamos perdidos. Así cuidadosamente debemos nutrir y conservar el bosque. Éste es el bosque mundial del que se refiere Banwari, el bosque primitivo del cual venimos y en el que encontramos nuestra identidad.

2. La Espiritualidad

Para comprender nuestra relación con este esplendor del bosque debemos mirar dentro de nosotros mismos y así empezar el camino espiritual: La espiritualidad comienza mirando hacia dentro. La espiritualidad verdadera no sólo significa mirar dentro de nosotros mismos, sino mirar dentro de toda la naturaleza para comprender su realidad. En palabras de Sewakji:

"Cuando nos sentimos nosotros mismos como parte del todo, y pensamos cómo esta creación está funcionando, cómo nuestro ser está trabajando dentro de ella y quién y cómo lo ha creado; cuando tratamos de encontrar la fuerza motora detrás de todo esto, estamos frente a la noción de espiritualidad. Sin esta dimensión interna podremos llega a tener una cultura externa muy extensa, pero es seguro que la usaremos de manera equivocada y, dejando de beneficiar a otros, nos causaremos perjuicio a nosotros mismos ”. La espiritualidad verdadera no puede existir sin consideración al entorno natural.

3. La Cultura

Sevak procede a explicar que la cultura es la expresión exterior de la espiritualidad. Como una pintura expresa el espíritu del artista, la cultura expresa el espíritu de sociedad. La cultura es expresada por la forma en que una sociedad vive, por el comportamiento de sus personas, y por sus expresiones religiosas. Estos factores se expresarán de modo diferente según el tiempo y el lugar, pero infaliblemente hablarán de la conciencia fundamental de esa sociedad. En particular, la forma en la que la humanidad se ve en relación a su entorno es una reflexión fundamental de toda cultura humana.

Según Sevak: "Algunas veces la cultura humana puede no estar en armonía con el entorno y esto se reflejará en variados efectos dañino contra la naturaleza. En estos días los seres humanos se han desviado y destruyen la naturaleza: Cada vez que la naturaleza parece un obstáculo a sus deseos, todo miramiento hacia ella es dejado de lado. Tal comportamiento agresivo con la naturaleza no puede ser considerado cultura realmente humana. En nuestra percepción hindú, Manav es un ser humano que respeta la naturaleza y danav es uno que la maltrata. No es sabio ir en contra de la naturaleza. La historia ha demostrado que culturas que no son cuidadosas de la naturaleza no duran mucho: Esta actitud enferma causa su caída. La cultura védica, por otra parte, ha durado por muchos miles de años y es todavía perceptible aún en la actualidad. Esto es llamado 'sanatana dharma' la forma de vida que dura para siempre, de individualidad perpetua y regeneradora”.

4 La herencia

Provenir de una cultura humana llega por herencia –las permanentes impresiones dejadas en piedras, el arte y la literatura, esas cosas por las cuales pasamos nuestros valores a la siguiente generación-. Esta es una parte esencial de la vida humana en la cual nos nutrimos y soportamos, de la cuál se aprende quiénes somos y cómo debemos vivir.

Hemos recibido tanto de las anteriores generaciones y civilizaciones, pero desafortunadamente la sociedad humana actúa irresponsablemente y descuida su patrimonio. Esto quiere decir que los otros en el futuro no lo recibirán. En particular en India, cuya cultura es tan grande, el patrimonio tradicional se ha destruido mayormente por gobernantes extranjeros que impusieron sus propias ideas. Supusieron que habían superado el conocimiento de sociedades previas consideradas primitivas y no necesitaron más justificación. Tenemos la obligación de cuidar lo que hemos recibido para entregarlo a las generaciones posteriores.

5 El Peregrinaje

Para conocer estas culturas y patrimonios uno debe viajar a diferentes lugares sagrados; averiguar cómo están vinculados todos estos patrones diferentes para encontrar la unidad en la diversidad. Ir en peregrinaje es vivir de cerca los valores de un lugar en particular, para sentir la cultura de ese lugar. Cuando las construcciones y los alrededores hablan con nosotros y tienen un mensaje para nosotros -un mensaje del espíritu- entonces es un peregrinaje. En la tradición védica las almas mas iluminadas los sannyasis, los monjes errantes que circulan y dan iluminación, viajan de un lugar a otro para aprender lo que es la verdad y enseñarla a todos los que encuentran.

6 El Bienestar Humano

Cuando hemos aprendido a ver el hilo común que une todas las diferentes expresiones de cultura humana y patrimonio, podemos tener un completo sentido de lo que significa bienestar humano. La siguiente consideración es cómo deberían comportarse los humanas unos con otros. Deberían ser amables y colaboradores unos con otros, de otra manera no son verdaderamente humanos. Ser amable con otros incluye tener buen corazón para naturaleza. El bienestar de la naturaleza y el bienestar humano no pueden ser separados el uno del otro. Por esta razón la cultura védica enseña que la tierra y la vaca deben ser amadas y deben ser bien atendidas como madres. Si somos amables con la naturaleza naturalmente seremos buenos el uno con el otro.

7 La Ecología Humana

Todos estos puntos tomados conjuntamente equivalen a la ecología humana. Provienen de seres humanos situados en su ambiente natural del ' esplendor del bosque’. Si no encontramos este punto de contacto inicial con nuestros orígenes naturales, entonces no podremos encontrarnos en relación con el mundo y la verdad.

Mientras me explicaba su entendimiento de ecología, Sevak Sharan compartió conmigo su preocupación profunda acerca del deterioro de los bosques de Krishna en Vrindavana. Acordamos trabajar juntos para intentar hacer algo para cambiar la situación. (Los problemas de Vrindavana y el proyecto de conservación que hemos comenzado allí con el soporte de WWF están descritos en el capítulo 13: restaurando los bosques de Krishna)

Sevak es una rareza en India. No muchas almas, aunque sean devotos, han visto la conexión entre su práctica religiosa y la necesidad de cuidar el mundo natural alrededor de ellos. De hecho, ocurre realmente lo opuesto. A pesar de su tradición profundamente ecológica, la mayor parte de hindués son sorprendentemente despreocupados de su entorno, en tal medida que a menudo sorprende a personas ajena. Hay razones históricas y sociales para esto, por supuesto, y ello se explorará más tarde en este libro.

Page last modified on October 22, 2013, at 11:00 PM