CAPÍTULO 7
EL SANTO HARIJAN MAHARAJ
Después de que tantas personas descubrieran el maravilloso poder de transformación espiritual de Maharaj, él fue invitado a la India (cuna de las Escrituras védicas) a conocer personalmente a los maestros de tan antigua cultura. En los lugares sagrados de ese país se le revelaron otros aspectos increíbles de los Vedas, y recibió la instrucción de importantes sabios, quienes tenían el conocimiento para contrarrestar la influencia de esta era de dolor y de sufrimiento. En los lugares que visitó, Maharaj tuvo contacto con los códices secretos de la filosofía védica sobre el manejo del cuerpo, de la mente y la elevación del espíritu, los cuales tienen 5000 años de antigüedad y fueron legados a la humanidad a través de una sucesión discipular. En esos lugares sagrados, después de purificarse en lagos, ríos y montañas místicos, Maharaj recibió la sagrada orden de sannyasa (‘vida de renuncia’ a lo material y de dedicación exclusiva a Dios) de parte de los santos vaishnavas. De esta manera, la santidad de Maharaj era reconocida por personas veneradas en la cultura vaishnava de la India. Él fue entonces investido por esos sadhus (santos) con dones divinos, para que pudiera transmitir a más y más personas en el mundo el mensaje de los Vedas. Gracias a estas bendiciones, Harijan Maharaj pudo sanar las mentes, los cuerpos y el espíritu de muchas personas. Después de esto, él inició una serie de peregrinaciones en el país asiático y también en otros lugares del mundo, donde fue reconocida su labor como transformador y guía espiritual. Por su esfuerzo, Maharaj había alcanzado el afecto y la admiración de los sabios de Oriente, de quienes continuó recibiendo inspiración para guiar a todos sus seguidores durante más de una década. Otro de los aspectos de su labor que más impactó a los sabios, fue la gran distribución de literatura védica que hizo en Colombia; por más de siete años, su único interés fue entregar libros a cientos de personas, para generar conciencia entre ellas. A diario, Maharaj se dirigía a lugares públicos y atraía a la gente por medio de hermosos cánticos o mantras. Luego, les hacía breves exposiciones de los Vedas. Aunque en ocasiones se encontraba con personas que por medio de burlas pretendían obstaculizar la difusión de su mensaje, lo sorprendente era que, en no pocas ocasiones, sus opositores terminaban convirtiéndose en sus discípulos, tras intensos debates filosóficos. Este fue otro de los milagros o logros de Harijan Maharaj que, como ya se dijo, impactó a los grandes maestros.
La santidad de Harijan Maharaj
Muchos son los que se preguntan en qué radica la santidad de una persona como Harijan Maharaj. Pues bien, así como un deportista es reconocido por su gran esfuerzo y la capacidad para ejecutar una actividad que otros no pueden realizar, superando así las distintas marcas establecidas en la área deportiva en la que se desempeña, de la misma manera los sabios y los santos de Oriente realizan una serie de actividades que no son normales entre los seres humanos. Ahora bien, ¿quién puede reconocer a un santo? La respuesta es, según las Escrituras de Oriente, otro santo, así como a un buen médico solo lo puede reconocer otro buen médico. En el caso de Harijan Maharaj, muchos sabios y santos de la India reconocieron y exaltaron su labor, así como su dedicación exclusiva a sanar las mentes y los corazones de la era actual. Las personas santas se caracterizan, primero que todo, por su dedicación a Dios, la cual los lleva a alejarse de sus familias para recibir la orden de renuncia y concentrarse en las actividades espirituales recomendadas en las Escrituras. Las personas santas llevan una vida de disciplina y tienen una conducta excelente. Cada día, se levantan muy temprano a una hora específica llamada el brahma-muhurta (las primeras horas), toman un baño y se dedican a actividades espirituales durante la madrugada y parte de la mañana. Esta disciplina puede ser practicada por décadas o incluso durante toda la vida. Asimismo, los santos están dedicados por completo al celibato, tanto en cuerpo y mente como de corazón. Ahora bien, cuando una persona conduce su celibato con convicción, acumula dentro de sí una gran cantidad de energía mística, que el santo orienta (en bondad, en amor, sin explotar a nadie) para el bien de la humanidad. El santo está absorto en la Suprema Personalidad de Dios y en el servicio a todos los que se encuentren a su alrededor. Esto incluye a los seres humanos, los animales y las plantas. Entonces dicha persona desarrolla unos talentos espirituales que el hombre común ha perdido debido a sus acciones. A través de la disciplina, la constancia, las intensas horas de meditación y la entrega a la devoción, los santos dejan de ser hombres ordinarios. En sus conversaciones siempre están presentes el respeto a los niños, a las mujeres y a todos los seres en general. Se convierten así en protectores, con el único interés de hacer que las almas extraviadas en este mundo material, que se encuentran llenas de conflictos y dificultades, sean encaminadas hacia la senda espiritual y el servicio a Dios. Otra de las actividades más destacadas de los santos renunciantes es la distribución masiva de alimento, tanto para el cuerpo (a todas las personas que se cruzan en su camino), como para el alma (a aquellos que sufren de los flagelos de esta era). Según la cultura védica, así como un gran atleta logra marcar un récord en una actividad que solamente él puede realizar, los santos o maestros espirituales realizan en vida actos piadosos por la paz externa e interna del mundo en general; su único objetivo es invitar a muchas personas a andar el camino que permite regresar de nuevo a Dios. Ellos no poseen ningún interés material, solamente quieren que las almas caminen por la senda del bien, entregando la verdad y haciendo feliz a todo el que se encuentre a su lado; ellos renuncian incluso a su propia vida, para darlo todo por los demás. Así mismo, siempre obran en defensa de los desfavorecidos, en este caso los animales o, como Harijan Maharaj muchas veces los llamó: «nuestros hermanos menores ». Los santos de Oriente vieron en Maharaj a un ser dedicado a Dios, disciplinado, amoroso, casto, misericordioso y sabio. Por tener estas cualidades y dedicarse a sanar la mente y los corazones de muchas personas en el mundo, tales maestros vaishnavas de la India reconocieron a Harijan Maharaj como un santo maestro espiritual.
