CAPÍTULO 3

EL BUSCADOR SINCERO

El buscador sincero tarde o temprano encontrará a alguien que lo dirija sinceramente y sin engaños. Pero, de acuerdo con los Vedas, primero que todo deberá pedir que lleguen a su corazón las enseñanzas adecuadas; de la misma manera, deberá conectarse con personas que hagan parte de una cadena de buscadores genuinos, así como él. Esto en Oriente se llama parampara (‘sucesión discipular’), y su propósito es proteger de la explotación, el engaño y los ambiciosos. Cuando nos acercamos a una persona genuina que ha entendido a través de la práctica lo que enseñan las Escrituras védicas, encontramos el método para transmitir a otros esas enseñanzas de una manera pura y transparente.

Hoy en día existe una ley de oferta y demanda; muchas personas han caído en las redes de falsos hombres que dicen tener la verdad y la venden como un objeto más de este mundo. Harijan Maharaj siempre transmitió la verdad que un gran místico de Oriente llamado Srila Prabhupada le enseñó. En 1966 este místico viajó desde la India para enseñar métodos muy antiguos que estaban descritos en los textos de los Vedas. Srila Prabhupada a su vez había sido enviado por su maestro, quien en 1920 le pidió a su discípulo viajar a Occidente para exponer todos esos métodos descritos en los Vedas. En el año 1966, Srila Prabhupada tuvo la oportunidad de hacer el viaje propuesto por su maestro para transmitir los mensajes de los Vedas a los occidentales, en el momento en que sucedieron algunos hechos que cambiarían a Occidente y llevarían al hombre a apoyarse más en la ciencia que en el alma, más en lo externo que en lo interno. Se trata de la época de los viajes espaciales y las telecomunicaciones.

Harijan Maharaj tuvo la oportunidad de seguir y albergar en su corazón las instrucciones de ese místico de Oriente; su convicción lo llevó a transmitirlas, para convertirse en un gran sanador de mentes, cuerpos y corazones. Él dejó muy en claro que si uno busca las enseñanzas de una persona legítima, amorosa, disciplinada, devota y sincera, y se refugia en ellas, puede destruir los efectos negativos que existan a su alrededor. A este tipo de persona avanzada suele llamársele guru o ‘maestro espiritual’; los sabios de Oriente sostienen que un hombre con esas cualidades es un representante de los sabios antiguos que dejaron todos los escritos secretos de los Vedas.

Surge entonces la pregunta por ¿cómo se llega a esos maestros espirituales? La respuesta es: siendo sinceros en nuestros actos, respetando a todas las entidades vivientes; absteniéndose de maltratar a los demás, de mentir, de consumir sustancias alucinógenas y de hablar grotescamente. De esta forma seremos los buscadores sinceros que se levantan en las mañanas y, primero que todo, dan gracias a la madre tierra, para tomar luego un baño y vestirse con ropas limpias. En Oriente se recomienda hacer este ejercicio antes de que haya salido el sol. Asimismo, el buscador sincero tiene un pequeño altar, allí debe estar presente la fotografía de su maestro espiritual; aquel se sienta de cara al oriente y después de realizar algunos ejercicios de respiración comienza su proceso de meditación ante el altar. Es importante que en este lugar de meditación estén presentes los cinco elementos: la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter. Estos elementos —según la tradición de los sabios de Oriente— se pueden representar con el incienso, un poco de agua, una vela encendida, una flor y un sonido. El sonido está representado por oraciones denominadas mantras. El buscador sincero repetirá estas oraciones según la cantidad de veces que su instructor le haya recomendado en el momento de su iniciación.

Existe en Oriente una cantidad de semillas sagradas con las que se elaboran unas camándulas o rosarios llamados japas (la ‘j’ se pronuncia como una ‘y’ griega). Cuando el maestro acepta a su discípulo, le entrega un rosario de la semilla tulasi, considerada la planta más poderosa en el campo espiritual. Esta ceremonia establece la conexión entre el maestro y el buscador sincero, permitiéndole como discípulo navegar hacia el mundo espiritual. El buscador sincero debe tomar una japa (o cuenta) en su mano derecha y repetir un mantra u oración. Luego, deberá ir de cuenta en cuenta pronunciando el mantra de acuerdo con el número de veces que su preceptor le haya indicado.

Dicen los grandes sabios de Oriente que este proceso es igual al del hombre que ha naufragado en medio del mar, y entonces llega una embarcación cuyo capitán le lanza una cuerda al náufrago para poder arrastrarlo hasta el barco y así salvarle la vida. De la misma manera, los sabios de Oriente dicen que el mundo material es comparado a un gran océano de problemas y de miserias, de incertidumbre, dolor y lamentación; pero cuando el buscador sincero le pide a Dios con sinceridad y fe, Él hace lo necesario para que el capitán del barco, en este caso el maestro, le ayude a su discípulo a salir de los conflictos. Este fue uno de los grandes secretos que Harijan Maharaj les reveló a muchos de sus discípulos. Según Maharaj, si el buscador sincero práctica diariamente este proceso de meditación y consagración a Dios a través de un maestro, entonces tal conexión elevada traerá muchos cambios favorables a su vida y la irá transformando paulatinamente en una vida armónica y llena de felicidad. Este es uno de los grandes secretos que Harijan Maharaj compartió con muchas personas, convirtiéndose así en un capitán de barco que ayudó a inumerables náufragos de este mundo material. Harijan Maharaj dijo: «Si el buscador sincero sigue estrictamente este proceso y adora diariamente a su deidad, el océano de problemas que pueda tener se reduce al tamaño de la huella que deja un ternero en el lodo».

El proceso descrito fue muy recomendado por Maharaj, pues les permite a las familias hacer de sus hogares un refugio espiritual y un lugar de paz, libres de las malas influencias de esta época, en la cual las familias están muy expuestas a todo tipo de problemas y dificultades. Los discípulos de Harijan Maharaj tuvieron en cuenta las recomendaciones de su maestro acerca del buscador sincero, y gracias a esto muchas familias se han beneficiado de tal instrucción. Aquellos han construido sus altares y diariamente realizan la práctica de meditación en sus casas. Esto los ha mantenido a salvo del estrés del mundo, por ejemplo, y los ha llevado a abandonar muchos hábitos problemáticos dentro de los hogares. El buscador sincero, en compañía de su familia, logra formar un hogar armónico. Harijan Maharaj, en algunas ocasiones, dijo que así como el hombre gasta su tiempo viendo televisión y en todo tipo de actividades agobiantes, de esta misma manera puede dedicar ese valioso tiempo a meditar.

La meditación traerá consecuencias favorables para el hogar, pues también ayuda a que prevalezca el respeto a las mujeres y a los niños. De esta forma, la tan anhelada prosperidad material será un hecho, porque lentamente esa atmósfera espiritual envolverá al buscador sincero y a su familia, alejando los problemas y atrayendo todo lo bueno. Esta es una de las instrucciones que más aprecian los discípulos del santo maestro Harijan Maharaj.

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