Capítulo 11
LOS MANTRAS
Los sabios de Oriente sostienen que todo el universo ha llegado a ser lo que es a través del sonido; todo sonido tiene una repercusión favorable o desfavorable. Ellos consideran que el buen manejo del sonido traerá beneficios, y el mal manejo traerá desgracias. Es importante recordar que la energía no se destruye; todo en el universo se transforma. De esta manera, cuando emitimos un sonido, este puede multiplicarse miles de veces y producir un efecto constructivo o destructivo. Los elementales de la naturaleza (el aire, el fuego, el agua y la tierra) poseen informaciones y registros de hace millones de años; los almacenan de manera natural para luego entregarlos en la misma forma como fueron recibidos. Eso quiere decir que si cometemos una agresión y algún elemental está presente, este tomará la agresión y, así mismo, la devolverá. Por eso vemos hoy en día tantos desastres e inconvenientes entre los seres humanos. Algunos sostienen que la naturaleza se está vengando del hombre o está tomando represalias contra el hombre. Creer esto es un gran error; simplemente la naturaleza actúa como un espejo, donde se refleja nuestro comportamiento y nuestras acciones diarias. La naturaleza tiene sus propios elementales, y estos elementales deben ser tratados con armonía.
Los sabios de la India conocen este gran secreto, y por eso respetan la naturaleza como la gran creación de Dios; así, no se comprometen con actos negativos. Ellos son muy cuidadosos al manejar el sonido, ya que saben los efectos que produce. Las escrituras más antiguas del mundo han recomendado que diariamente se entonen y se repitan palabras melodiosas y positivas que han sido recitadas desde tiempo inmemorial. Así, la naturaleza registrará esas frases amorosas y, de la misma manera, le devolverá al hombre su amor. Comúnmente estas palabras en la India se denominan mantras o palabras con poder; esas palabras, frases u oraciones se repiten constantemente para crear un ambiente armónico y limpiar así el espacio interno y externo. La ciencia ha realizado algunos experimentos cuyos resultados demuestran que la repetición constante de estas frases positivas crea un ambiente armónico, así como una frase negativa genera destrucción. Unos científicos realizaron un gran experimento: eligieron a dos personas; a una de ellas le colocaron unos electrodos conectados a una computadora y le pidieron que repitiera la palabra ‘sí’ durante quince minutos. A la segunda persona también le colocaron electrodos y le pidieron que repitiera la palabra ‘no’ durante el mismo lapso. Al cabo de ese tiempo, los científicos se dispusieron a cotejar los resultados. Tras hacerlo, se sorprendieron, pues según lo que mostró el análisis las defensas del cuerpo de la persona que repitió ‘sí’ habían aumentado. Ocurrió lo contrario con la persona que dijo ‘no’, pues disminuyeron las defensas de su cuerpo. Esto fue asombroso para ellos. Así, junto con otras pruebas, pudieron confirmar el poder del sonido. Muchos de nosotros hemos escuchado a nuestras madres o abuelas decir que cuando a las plantas se les dice frases bonitas, o se les entona canciones, ellas se ponen alegres. Los sabios de Oriente recibieron el gran poder de los mantras, que ha sido utilizado durante los últimos diez mil años. Ellos confirman que los mantras generan una vibración envolvente en el lugar donde se repiten. Tal vibración crea una corriente circular que va y vuelve. Esto es asombroso. Alguna vez escuché de un gran sabio que los maestros de Oriente podían incluso ver esas vibraciones en el aire; también, que una vibración emitida por una persona santa puede quedar en el medio ambiente girando y cargando la atmósfera de pureza por miles de años. Esto es lo que ocurre cuando se realizan peregrinaciones a la India, donde se pueden sentir esas vibraciones en los diferentes lugares, especialmente en los templos y monasterios. Así mismo, cuando estos sabios cuentan las historias y proezas de los grandes maestros del pasado, automáticamente uno es conectado con ese ambiente favorable, cuyas vibraciones, aun después de tantos años, se pueden sentir. Por eso, cuando una persona viaja a la India y entra en contacto con estos lugares, se produce en ella una transformación física, mental y espiritual; tales cambios obedecen a la información positiva que alguna persona pura dejó registrada en el lugar, en la forma de sonido. La transformación se efectúa una vez este sonido es asimilado. Por muchos años, Harijan Maharaj meditó en los mantras enseñados por los maestros de Oriente. Uno de los lugares de su meditación fue el Santuario del Agua, donde él realizó importantes ceremonias. Las personas que tuvieron la oportunidad de acompañarlo y escuchar su recitación de mantras sagrados experimentaron un ambiente puro y se beneficiaron con las vibraciones positivas generadas en el sitio. Luego de la partida de Harijan Maharaj, el Santuario del Agua conservó todas las acciones positivas y trascendentales de esta persona santa. Por esto, año tras año, muchos peregrinos hablan en Colombia y en el mundo del poder purificatorio de ese lugar; todo el que se acerca al santuario es envuelto por la gloriosa energía mística que Maharaj propagó. Las personas se acercan hoy en día para recibir las bendiciones del santo Harijan Maharaj; ellas buscan, en especial, el contacto con este lugar, que es un centro de energía que sustituye todo lo negativo del medio ambiente. Los peregrinos que visitan el Santuario del Agua quedan admirados por lo que allí perciben y por los cambios que experimentan. El santuario puede ser denominado como milagroso, ya que visitarlo es entrar —automáticamente y sin ningún esfuerzo— en una atmósfera de paz. Es motivo de fascinación la manera como Maharaj — gracias a la asociación con los santos de Oriente— logró transmitir lo que se ha conservado durante tantos siglos en la India; Harijan Maharaj interiorizó el conocimiento que recibió en ese país y lo entregó en Colombia, precisamente en el Santuario del Agua. Todos aquellos que pudieron conocer a este santo, se dieron cuenta y se convencieron del trabajo espiritual que él realizó en este lugar. Es importante que las distintas personalidades, los científicos y las personas en general se acerquen a la naturaleza y descubran el poder que se halla en los mantras. Si los investigadores, por ejemplo, se toman en serio las recomendaciones del santo Harijan Maharaj, podríamos transformar muchos lugares donde se presencia la invasión del karma de la violencia, el dolor y la lamentación. Maharaj demostró que todo lugar se puede transformar en un sitio de santidad y pureza, y para conseguirlo los mantras son de especial importancia. Las personas que reciten mantras diariamente podrán transformar cualquier espacio, como sus viviendas y sitios de trabajo. Invitó a la gente a trabajar en la ecología y realizar actos espirituales con base en la recitación de mantras. Esto nos permitirá tener un mundo mejor, pues donde se recita un mantra queda impregnada la energía de ese mismo sonido por muchos años. Desde luego, todo depende de la fuerza con que se recite.
Las aguas sanadoras
Cuando analizamos nuestro planeta, comprendemos que el agua es el elemental más importante para la supervivencia de todas las especies; la mayoría de los cuerpos en la Tierra poseen este preciado líquido, de ahí la importancia de la pureza del agua. Hace poco, un científico y médico japonés, junto con su grupo de trabajo, hizo descubrimiento y un aporte al mundo realmente grandioso e impresionante. El equipo bajo su dirección tomó porciones de agua de diferentes lugares; luego las congelaron. Transcurrido un tiempo, se recolectaron pedacitos de hielo, que fueron llevados al laboratorio. Allí, los analizaron con microscopios sofisticados y descubrieron que el agua posee una información en forma de cristales. Esos científicos comprobaron que en algunos lugares como las ciudades (donde hay contaminación y degradación de todo tipo), el agua poseía unos cristales agrietados y con una estructura desordenada. Al observar los cristales del agua de lugares menos contaminados y degradados, encontraron algo asombroso: los cristales tenían formas organizadas similares a los antiguos diagramas hindúes y chinos, llamados mandalas. Pero este experimento fue más allá. Los científicos tomaron dos muestras de agua de un mismo sitio; durante un tiempo vociferaron palabras grotescas y negativas sobre una de las muestras, y la congelaron. Después tomaron la otra muestra y pronunciaron palabras armónicas y muy bellas sobre esta, la cual también fue congelada. Al examinar en el laboratorio el agua congelada, notaron que la primera muestra de agua estaba agrietada en su interior y tenía un aspecto desagradable a la vista. Cuando miraron la segunda muestra, su asombro fue total, pues el cristal del agua que había sido glorificada con palabras y frases positivas era tan hermoso, que daba la impresión de ser un diamante; su forma era totalmente simétrica, ordenada e irradiaba destellos de luz desde su interior. El experimento los asombró tanto, que quisieron ir aún más lejos. Tomaron más muestras de agua: a unas les pusieron música estrepitosa y violenta durante toda una noche;a otras, música espiritual y mantras. Al día siguiente, luego de haber congelado el agua, hicieron el mismo experimento; el resultado fue que el interior de la primera muestra estaba totalmente resquebrajado, algo parecido a un vidrio roto. En cambio, las muestras que recibieron los mantras parecían gemas de zafiro amarillo. De nuevo los científicos quedaron atónitos, al punto de expresar en sus reportes su gran admiración ante semejante fenómeno. El grupo de científicos recuerda que el cuerpo humano está compuesto por diferentes líquidos, entre estos agua, incluso en la boca, donde siempre hay agua en la forma de saliva. Con base en lo anterior, los científicos repitieron el experimento en distintas personas, con el objeto de indagar lo que podría suceder con aquellas que diariamente expresan frases negativas, y con aquellas que expresan frases positivas. Entonces llevaron a cabo la prueba: tomaron muestras de saliva de personas de mala conducta y las congelaron. Al cotejar las muestras, vieron deformaciones, irregularidades y partes resquebrajadas en los cristales de saliva. Cuando realizaron el mismo experimento con personas de conducta espiritual que, además, recitaban mantras, vieron que las muestras de saliva tenían formas similares a los diamantes. Este experimento ha sido un gran aporte, ya que gracias a él muchas personas han empezado a entender el poder de las palabras positivas y los mantras. Harijan Maharaj conocía este gran secreto, por eso antes de sus ritos religiosos siempre entonaba una serie de mantras dirigidos especialmente al elemental del agua. Por tal razón, el Santuario del Agua beneficia a las personas que se bañan en sus aguas o beben un poco de estas. Todo aquel que visita este sitio, les lleva agua a sus familiares y amigos que padecen enfermedades tanto mentales como corporales. Todo parece indicar que el Santuario del Agua, donde Harijan Maharaj realizó sus ritos espirituales, ha comenzado a proyectarse como uno de los lugares sagrados y de purificación en el mundo. Aquí, cualquier persona afectada por los problemas de la era actual puede curarse de sus enfermedades físicas y mentales. Es sorprendente la cantidad de milagros y sanaciones que se han registrado en el santuario, cuyas aguas tienen la medicina para salvar a muchos que se encuentran desesperados, y que no han sido sanados por medio de la medicina convencional. El poder del Santuario del Agua se debe a la concentración de agua sagrada, purificada gracias a la santidad de un hombre que reveló los secretos y la fórmula de la paz aprendidos en Oriente. En esta era tan complicada, en la cual el hombre parece estar al borde del abismo, y la contaminación se ha apoderado totalmente de nuestro planeta; en la cual el ser humano sufre tantas enfermedades a causa de la mala alimentación y las malas costumbres incentivadas, incluso, por los medios de comunicación; en la cual los científicos y médicos hacen esfuerzos para encontrar la cura a muchos males, es importante que exista un lugar como el Santuario del Agua, donde pueden sanarse aquellos que quieren salvar sus vidas en un mundo tan contaminado. La limpieza mística que hizo Maharaj en este lugar ha dotado sus aguas con un poder sanador. Cada día que pasa, el Santuario del Agua es más conocido, gracias a que los discípulos de Maharaj —para el beneficio de todos, incluido el planeta— han conservado la tradición de recitar mantras enseñada por los místicos de la India. Si muchas personas siguen este ejemplo y transmiten el mensaje del santo que transformó mentes y corazones, podremos purificar los elementales y, así, estaremos menos expuestos a los sufrimientos. Esta es una invitación a las personas en todo el mundo, para que se animen a conocer este lugar sagrado, donde se puede encontrar —a través de la energía del agua pura— la cura de las enfermedades físicas, mentales y espirituales que aquejan al hombre moderno.
El Santuario del Agua
El santuario pertenece al altiplano cundiboyacence (Colombia). Está rodeado por la naturaleza y no ha sido golpeado por la mano del hombre. Hablamos de un lugar de inspiración, un lugar que inspiró mucho a Harijan Maharaj, quien lo descubrió. El santuario nace en un manantial de agua, adentro de la tierra, todo un milagro de la naturaleza. Por muchos años, Maharaj realizó allí sus prácticas espirituales al amanecer, entre las que se cuentan algunos rituales de purificación y la recitación de sus oraciones. Él acostumbraba a sumergir su cuerpo en estas aguas. Algunos dicen que realizaba esta actividad espiritual a eso de las tres o cuatro de la madrugada. Lo curioso es que el lugar es muy frío, y en algunas ocasiones es rodeado por una espesa neblina. Al parecer, esta era una de las prácticas más místicas del santo Harijan Maharaj. Muchos intentaron imitar tal proeza, pero el frío extremo los hacía desistir. Sin embargo, Maharaj creía que se trataba de una disciplina natural. Es normal que los sabios desarrollen ciertos poderes y fuerzas sobrenaturales, que incluso desafían a la misma naturaleza. Estos actos son comparables a los de grandes místicos en el Himalaya, quienes sumergen sus cuerpos en aguas con temperaturas por debajo del grado cero. Alguna vez tuve la oportunidad de comprobar tal suceso, y fue asombroso. Yo me encontraba en la ciudad de Rishikesh (conocida como los pies del Himalaya). A eso de las seis de la mañana, hacía un frío impresionante y el bello lugar estaba sumergido en una espesa neblina, tanto así que los peregrinos casi no soportábamos semejantes condiciones. Cuando comenzamos a ascender aún más, hacia lo alto del Himalaya, con asombro divisamos a un yogui, quien meditaba totalmente desnudo en medio de ese frío impresionante. Recuerdo que nos sorprendimos mucho, porque nunca habíamos visto tal proeza. Pero esto no fue lo más sorprendente del recorrido. Nuestro guía, el sabio que nos acompañaba, nos dijo que ese yogui llevaba varios días realizando su meditación; agregó que, al día, él tomaba solamente una pequeña cantidad de leche que le regalaban algunas personas. Impresionados, los peregrinos murmuraban que era imposible que alguien soportara el frío de esa forma... Cinco horas después, pasamos por el mismo lugar y el yogui seguía sentado en la misma posición, aunque ahora tenía la compañía de un grupo de personas que se le habían unido y estaban sentados a su lado. Todos estaban en meditación, y era como si el yogui les estuviera ayudando a controlar sus mentes. Años después, en un documental de televisión, observé cómo un grupo de científicos realizaban un experimento con yoguis de la India. Aquellos les pidieron a los yoguis que entraran en unas aguas completamente heladas, cubiertos apenas con unas mantas. Lo sorprendente fue que después de trascurridos unos minutos, de las mantas comenzó a desprenderse vapor, y los yoguis continuaban en su meditación. En ese momento, los científicos observaron que el frío no afectaba a estos hombres. Sorprendidos, se preguntaban cómo era posible que alguien lograse esto. La respuesta es: sencillamente es una de esas cosas que se aprenden en la India, un país lleno de conocimiento y de cosas aún inexplicables para la ciencia. Los científicos le preguntaron al líder de estos hombres por el origen de semejante poder. El sabio respondió que el alma es la energía térmica del cuerpo y, por ende, puede darle la temperatura que necesita. Cuando uno logra dominar la mente, continuó el sabio, se desarrolla un poder que puede transformar la materia en la forma que se desee, para así no ser afectado por ella. Lo anterior es posible gracias al poder de los mantras, concluyó. Este relato nos ayuda a comprender el poder que desarrolló Harijan Maharaj durante todos sus años de meditación, a lo largo de los cuales recitó a diario mantras sagrados, muchas veces en la madrugada y junto al Santuario del Agua. Los sonidos trascendentales que grandes místicos le transmitieron en India, permitieron que Maharaj desarrollara poderes, los cuales el hombre moderno no desarrolla por su falta de disciplina, constancia y armonía en su interior. Harijan Maharaj sumergió su cuerpo en estas heladas aguas como un místico, en perfecta armonía y unión con la naturaleza y con esos elementales a los que acceden las personas cuando son limpias y puras. Por ende, si actuamos con bondad y nos acercamos a un ser puro con cualidades divinas, tendremos contacto con la mística de la naturaleza. De acuerdo con los Vedas, cada elemental de la naturaleza está guiado por un ser superior, que recibe el nombre de Deva o ser divino. El Deva puede entrar en el elemental y convertirse en su regente debido a que ha desarrollado una naturaleza divina, la cual le da su visión espiritual. Los Devas están interesados en proteger y cuidar a la persona que se entrega por completo y en forma sincera a Dios; como los Devas son sirvientes de Dios, entonces su verdadero servicio es velar por que el devoto de Dios, es decir, el hombre puro de corazón, esté siempre protegido. Lo anterior es declarado en las escrituras más antiguas de la humanidad, donde se confirma que cada elemental posee un ser divino regente, que custodia cada elemento. Cuando un santo glorifica los elementales, sirve a la naturaleza; ella puede registrar qué persona le hace daño o, por el contrario, le demuestra su amor. En cada partícula de la naturaleza existe un registro, que es como una sagrada memoria que activa lo bueno o lo malo, dependiendo del trato que se le dé. Esto se conoce en Oriente como la ley del karma. Harijan Maharaj conocía muy bien esta ley natural, y por lo tanto en su mente y en su corazón solo existía el deseo de defender la creación de Dios. Él desarrolló el poder de compenetrarse con la naturaleza, de entenderla, y por esto recibió todas sus bendiciones. Algunos sabios de Oriente dicen que una persona con cualidades divinas lo primero que hace es entender que la naturaleza es parte de él y que él es parte de la naturaleza. Por eso respeta a todas las entidades vivientes sin discriminación, y así realiza la primera proeza de la vida espiritual: la identificación de la creación de Dios como el regalo más grande. A través del poder de la meditación, la oración, la entrega espiritual, la actitud de servicio a los demás y los mantras, el hombre se puede compenetrar de manera excepcional con la naturaleza, para servir a Dios cabalmente. Este secreto lo sabía muy bien Harijan Maharaj y lo aplicó, demostrando que se puede vivir en armonía sin causar dolor ni sufrimiento, solo felicidad a través de los métodos enseñados por los sabios orientales. Acorde con esta lógica, la naturaleza le devuelve al hombre todo su amor y servicio.
