Devoción pura y espíritu competitivo
Devoción pura y espíritu competitivo - Parte II
Es triste decir que en nuestra actual comunidad Gaudiya Vaishnava, muchos sólo somos Vaishnavas de nombre. Hacemos gala de la devoción, pero lo que estamos llamando devoción es de hecho el cumplimiento de unas pocas reglas de comportamiento moral en el mejor de los casos. Pero esencialmente, esto no puede llamarse devoción. Es más, en nombre de la devoción pura, estamos abusando del ideal de yukta vairagya, renunciación con el adecuado ajuste a tiempo, lugar y circunstancias. No se supone que seamos seguidores de Ekalavya, quién fue rechazado hasta por su propio guru Dronacharya.
¿Debemos tomar fuerzas de nuestra verdadera existencia en el bhakti marga? El servicio al maestro espiritual está basado en la rendición y no solo en seguir unos pocos códigos morales. El servicio al guru consiste en seguir el camino devocional puro de acuerdo con sus instrucciones. Va más allá de la moralidad. Krishna lo probó cuando Le ordenó a Arjuna matar a sus propios parientes.
Krishna dijo a Arjuna: "Hazlo! No cometerás ningún pecado. Te protegeré." No era "moral" matar a Dronacharya, Bhishma y todos los otros grandes y piadosos héroes que peleaban para los Kauravas, pero Arjuna se rindió a Krishna, su guru. De esta manera superó el principio mundano de la moralidad, que consiste en seguir normas y regulaciones para mantener la sociedad humana en paz y en orden. No debemos abandonar las instrucciones de nuestro diksha guru. Porque, si no nos rendimos, no podemos ofrecer un verdadero servicio a Krishna. Srila Bhaktisiddhanta Saraswati Thakur Prabhupada nos dio la adecuada concepción de yukta vairagya para nuestro tiempo. Debemos tratar de entenderla si queremos servir a la causa de Sri Chaitanya Mahaprabhu.
La rendición a Krishna aparece en el Bhagavad-Gita (18.66), Sri Krishna dijo a Arjuna, "Abandona todas las variedades de religiones (sarva-dharmAn) y tan solo entrégate a Mí. Yo te libraré de todas las reacciones pecaminosas. No temas." Sarva-dharmAn indica "todo tipo de actitudes religiosas." Esto significa que debemos rechazar sin ninguna vacilación todos los métodos de avance espiritual diferentes a la rendición. Srila Rupa Goswami también recomienda que cultivemos la devoción independientemente de los intereses personales (anyabhilasita-sunyam) y de las tendencias hacia el karma y el jnana (jnana-karmady-anavrtam). La rendición es la característica primaria del bhakti.
No puede encontrarse en ningún otro lugar. Los intentos de alcanzar el Absoluto adoptando los caminos del karma yoga o del jnana yoga, por ejemplo, están condenados a desilusionarnos. Saranagati o rendición a Krishna, es el nombre que Srila Bhaktivinoda Thakur le dio a una colección de maravillosas canciones de su propia autoría. En la canción introductoria de ese libro, Bhaktivinoda escribe:
sri krsna caitanya prabhu jive
daya kari sva-parsada sviya
dhama saha avatari atyanta
durlabha prema karibare dana
sikhaya saranagati bhakatera prana
Por compasión con las almas caídas, Sri Krishna Chaitanya vino a este mundo con Sus asociados personales y Su divina morada a enseñar saranagati, rendición a Krishna, y a distribuir libremente amor extático (prema) a Dios, el cual es muy difícil de obtener normalmente. El saranagati es la vida verdadera (prana) del auténtico devoto. Esta canción dice claramente que sin rendición, un devoto está sin vida (prana). La rendición al guru, a los Vaishnavas y a Krishna le devolverá la vida. No tenemos nada que perder. Este es el beneficio del proceso del bhakti. De otra parte, si una persona tiene un buen carácter, pero no tiene devoción, en el mejor de los casos puede ser considerado solo como un moralista. El alma le da vida al cuerpo, que de otra forma estaría muerto. De la misma manera, una vida de “devoción” sin rendición es como un cadáver, inútil. Es imposible alcanzar amor divino (prema) sin rendición. En este sentido, podemos aprender una buena lección de la famosa historia de Ekalavya.
La historia de Ekalavya
Una vez, cuando Arjuna, el célebre Pandava, era todavía un niño, estudiaba con sus hermanos y primos las ciencias militares con el gran maestro Dronacharya. En ese tiempo, Ekalavya, el hijo de Hiranyadhanu, el rey de una tribu aborigen, motivado por su fe se acercó a Dronacharya y le pidió que le instruyera en el manejo del arco. Dronacharya se negó a enseñarle a este potencial discípulo porque quería probar su fe, pero Ekalavya estaba tenazmente determinado a aprender arquería del maestro. Así, que sin que Drona lo supiera, Ekalavya fue al bosque y elaboró una imagen suya en arcilla. Entonces empezó a practicar con el arco en frente de esta imagen día tras día. Concentrando su mente en Dronacharya de esta manera, Ekalavya gradualmente llegó a ser el mejor arquero del mundo, más hábil incluso que Arjuna.
Arjuna no solo era el amigo más íntimo de Krishna, sino que también era el discípulo más querido de Dronacharya. El maestro alguna vez le había prometido, "Nunca nadie te superará en este arte. Serás el mejor arquero del mundo y así te recordarán, te lo prometo!” Un día, los Kauravas y los Pandavas fueron a dar un paseo por el bosque y de repente vieron algo muy sorprendente. Yaciendo pacíficamente en el suelo estaba un perro cuya boca había sido cerrado por siete flechas. Los niños pensaron que alguien que pudiera haber realizado esa extraordinaria hazaña era indudablemente el mejor arquero del mundo. También pensaron que quizás era incluso mejor que Arjuna. Cuando penetraron en el bosque más denso, vieron a un arquero desconocido practicando incansablemente su puntería. Era el arquero que había disparado al perro porque el animal estaba perturbando su concentración con sus ladridos. Cuando los chicos volvieron al palacio, le relataron detalladamente el incidente a Dronacharya. Arjuna humildemente le recordó a Dronacharya la promesa de que nunca nadie lo superaría en el arte de la arquería. Dronacharya, que estaba muy sorprendido de la existencia de un arquero como ese, fue al bosque con Arjuna para conocerlo.
Cuando llegaron a la casa de Ekalavya, lo vieron sentado frente a la imagen de arcilla de Dronacharya y disparando flechas con gran pericia. Tan pronto como Ekalavya los vio, les ofreció los debidos respetos, honrando a Dronacharya como su maestro. Cuando escuchó que Ekalavya lo consideraba su guru, le pidió la dakshina. Dakshina es la donación o el regalo que se le da a un sacerdote o al propio guru. Antiguamente, los maestros acostumbraban solicitar la dakshina a sus discípulos en el momento de la iniciación. Ekalavya se paró con las manos juntas en frente a Dronacharya, y le dijo que estaba listo a hacer lo que le ordenara. Dronacharya le pidió a Ekalavya el dedo pulgar de su mano derecha. A pesar de que la pérdida del pulgar implicaba que nunca podría volver a usar el arco, Ekalavya lo cortó sin ninguna vacilación.
Un ejemplo peligroso
Srila Bhaktisiddhanta Saraswati Thakur explica que Krishna, bhakti y el bhakta comparten la misma naturaleza absoluta. Un devoto disfruta de una posición especial porque el Señor está favorablemente inclinado hacia él. De otra manera, un no-devoto puede tener muchas buenas cualidades y virtudes morales de acuerdo con los estándares de la vida mundana, pero todos estos valores no tienen valor a los ojos de Dios. Todo el que piense que el moralismo supera el bhakti fallará en identificar el punto sutil. Debido a que Ekalavya había sido rechazado inicialmente por Dronacharya, él, movido por su fe, había hecho una imagen de arcilla de su maestro. Entonces había adquirido la perfección en la arquería practicando frente a esta imagen. Esto parece ser un ejemplo de devoción hacia el maestro.
En efecto, parece que Ekalavya estaba completamente rendido a su guru. De lo contrario, ¿cómo pudo cortarse el pulgar sin pensarlo dos veces? Sin embargo, en mi humilde opinión, un devoto en el camino de la rendición debe ignorar el ejemplo de Ekalavya. Cuando Dronacharya rehusó enseñarle a Ekalavya la arquería, tenía buenas razones para hacerlo. Ekalavya debería haber esperado la misericordia de su guru, pero no lo hizo. Al contrario, urdió su propia forma de lograr la misericordia, moldeando la imagen en arcilla y entrenándose frente a ella. De hecho, la mente de Ekalavya estaba contaminada por el deseo de ser un hábil y famoso arquero. El quería superar la destreza en la puntería de Arjuna. Esta no era una buena actitud, teniendo en cuenta sobretodo el estatus de devoto puro del Señor de Arjuna. El deseo de ser “mejor” o más famoso que otro no es algo devocional. Esto estaba también en contra del deseo de Dronacharya. Por lo tanto, Ekalavya cometió guru aparadh al desobedecer a Dronacharya y Vaishnava aparadh al sentir envidia de Arjuna. Esta es la razón por la cual Ekalavya fue muerto más tarde por Krishna y fundido en Su efulgencia brahmajyoti. Esta es la forma en que Krishna maneja a los demonios.
Ellos consiguen sayujya mukti, la liberación que siempre es despreciada por los devotos. La forma en que Ekalavya se comportó con Dronacharya estaba también contaminada por el impersonalismo. El realmente no siguió con el corazón las instrucciones de su guru. En vez de seguir las instrucciones de su guru viviente, utilizó la imagen de arcilla de su maestro como un medio para alcanzar sus propias ambiciones. Ekalavya intentó atraer la atención de su guru, en vez de rendirse. Esto muestra que su devoción era artificial. En otras palabras, aparentemente mostró el comportamiento de un discípulo, pero su corazón estaba consumido por el egoísmo. De la misma manera, uno no puede mostrar la apariencia de un Vaishnava mientras alberga la actitud de una persona mundana.
Las penitencias sin la aprobación del guru y los Vaishnavas no caen en la categoría de bhakti. Las personas materialistas con una mentalidad demoníaca también realizan muchas austeridades, pero su objetivo es conseguir beneficios materiales y disfrutar de la gratificación sensorial. A pesar de que Ekalavya no estaba interesado en los placeres sensoriales burdos, sus austeridades no habían sido aprobadas por una autoridad. Así, el experto Dronacharya fue capaz de detectar que su devoción era solo una farsa. Es por esta razón que el ejemplo de Ekalavya es un ejemplo peligroso, especialmente para quienes se inician en el camino del bhakti.
Eliminar a Ekalavya de nuestros corazones
Estamos viviendo tiempos difíciles. Tenemos que enfrentar muchos problemas incluso con la asociación de otros Vaishnavas. Los miembros antiguos de la comunidad Gaudiya Vaishnava están de alguna manera confundidos con la naturaleza de estos problemas. Ellos confiesan que no tienen idea de cómo lograr soluciones positivas. El asunto es muy intrincado y requiere mayor análisis. ¿Qué se debe hacer? Es verdad que si seguimos las instrucciones de nuestro guru, Krishna eliminará el fantasma de Ekalavya de nuestra mente.Debemos rendirnos y si somos sinceros el Señor aceptará nuestro servicio. No debemos ser solamente de nombre o de vestido. Deberíamos dejar de pensar y actuar como Ekalavya. Debemos llegar a ser saragrahis Vaishnavas, no sólo adoradores de nuestra forma como Ekalavya. En palabras de Srila Sridhar Maharaj: debemos bucear profundo en la realidad. Lochan Das Thakur declaró que estamos masticando un pedazo de madera seca en vez de un trozo de caña de azúcar.
ikhu danda bhavi katha cunili man kemone paibi meoha
¿Cómo podremos probar la dulzura de la caña de azúcar masticando un trozo de madera seca? La caña de azúcar parece madera seca pero es dulce y sabrosa. Los Vaishnavas de nombre o vestido pueden tener muchos programas, pero no inspiran devoción pura a otros. Los Vaishnavas que están orientados hacia el exterior, están siempre ocupados construyendo templos y expandiendo sus organizaciones religiosas, pero desafortunadamente no tienen tiempo para cultivar prácticas devocionales como escuchar y cantar en asociación de otros devotos o para aconsejar a los neófitos en cómo fortalecer su fe. ¿Si masticamos la madera seca de la falsa rendición, cómo podremos probar la dulzura del bhakti? Srila Bhaktivinoda Thakur explicó los síntomas de la rendición en Saranagati:
dainya, atma-nivedana
goptrtve varana avasya
rakhibe krsna visvasa
palana bhakti-anukula
matra karyera svIkara
bhakti-pratikula-bhava
varjanangikara
"Las formas del saranagati son humildad, autoconsagración, aceptación de que el Señor es el único mantenedor, fe en que Krishna seguramente nos protegerá, realización sólo de los actos favorables a la devoción pura y renuncia a las conductas adversas a la devoción pura."
Sad-anga saranagati haibe
jamhara tamhara prarthana
sune sri-nanda-kumara
"El joven hijo de Nanda Maharaj, Sri Krishna, escucha las oraciones de cualquiera que se refugie en Él a través de esta práctica séxtuple."
A menos que nos rindamos a Krishna, El no aceptará ninguna oración de nosotros. ¿Cómo aceptará entonces nuestro servicio? Esto es ciertamente muy triste. Naturalmente somos los eternos servidores de Krishna, pero como perdimos la rendición o la sinceridad o ambas, no podemos servirle. La señal de sinceridad es aceptar que Krishna viene a través del guru. Todas las escrituras lo confirman.
Mi maestro espiritual, Su Divina Gracia Srila Bhakti Promode Puri Goswami Maharaj, me dijo que eso llamado “libertad” es perjudicial para la vida espiritual. No debemos apartarnos del deseo del guru y los Vaishnavas como Ekalavya lo hizo. No debemos tratar de establecer códigos morales diferentes a la rendición al guru y a Krishna. No debemos sentir envidia de las opulencias de los demás como lo hizo Ekalavya con Arjuna. El ejemplo de la devoción pretenciosa mostrada por Ekalavya puede infectar el corazón de cualquier aspirante al camino espiritual. La devoción al guru y a Krishna nunca debe ser realizada con el propósito de alcanzar beneficios materiales. Por lo tanto, debemos permanecer muy alertas y arrancar la maleza de los deseos mundanos tan pronto como aparezcan.
En conclusión, ruego con las manos juntas para que el lector excuse todas mis ofensas y me bendiga para que pueda llegar a ser un verdadero discípulo de mi Gurudeva y un verdadero servidor de todos los Vaishnavas.
