Dhairya - Paciencia
Para el practicante de servicio devocional, dhairya, la paciencia, es sumamente necesaria. Aquellos que tienen la cualidad de dhairya son llamados dhira, sobrios. Debido a la falta de esta cualidad, los hombres se ponen inquietos. Quienes son impacientes, no pueden hacer ningún trabajo. Por la cualidad de dhairya, el practicante primero controla su persona y luego a todo el mundo. En el primer verso del Sri Upadesãmrta, se explican los síntomas de dhairya:
vãco vegam manasah krodha-vegam jihvã-vegam udaropastha-vegam etãn vegãn yo visaheta dhirah sarvãm apimãm prthivim sa sisyãt
“La persona sobria, que puede tolerar la demanda del habla, las demandas de la mente, las acciones de la ira y los apremios de la lengua, el estómago y los genitales, está calificada para hacer discípulos en todo el mundo”.
Hay seis tipos de urgencias, a saber: las urgencias del habla, la mente, la ira, el estómago, la lengua y los genitales. Por el deseo de hablar más, la persona se vuelve charlatana. Si no se regula el habla, luego surge la enemistad al hablar con los demás. Hablar inútilmente es la ocupación del necio, pues debido al deseo de ocuparse en charlas innecesarias, los materialistas siempre pierden el tiempo, y encaran muchos contratiempos. La persona piadosa observa mauna-vrata, o el silencio, de modo de superar su aflicción. Es por eso que los rsis han tomado recaudos para observar diversos votos, como mauna-vrata. Los practicantes de servicio devocional, no deben hablar innecesariamente. Es mejor quedarse quieto antes que hablar innecesariamente. Además de los tópicos referidos a Krsna, todos los demás temas son innecesarios. Empero, hablar sobre temas favorables al servicio devocional no es innecesario. Por lo tanto, los devotos solo deben hablar de temas sobre el Señor Hari o los favorables afines. Todos los demás temas, serán contados en la categoría de la urgencia del habla. Quien pueda controlar la demanda del habla, será una persona sobria.
Es deber de la persona sobria tolerar la urgencia de la mente. Hasta que uno se habitúe a controlar la urgencia de la mente, ¿cómo puede ejecutar servicio devocional con atención? El materialista se sienta en el carro de la mente y nunca consigue alivio de sus diversas urgencias, excepto durante el sueño. Mas incluso durante el sueño, hay muchos pensamientos, buenos y malos que entran al sueño. De modo de regular las demandas de la mente, los rsis han propuesto el astãnga-yoga y el rãja-yoga. Empero, la prescripción del Señor es que uno debe refrenar su mente de los gustos inferiores, concediéndole un gusto superior. Quienes están en el sendero del servicio devocional, pueden regular fácilmente a la mente. La mente no puede estar sin urgencias. Si es apremiada hacia los objetos espirituales, se halla debidamente ocupada y no anhelará las cosas insignificantes. Mucha gente considera que sin el astãnga-yoga, no hay alternativa para regular la mente, mas Patañjali Muni ha aceptado que así como el astãnga-yoga regula la mente, el bhakti-yoga también puede hacerlo. La meditación en el Señor Supremo como la propone Patañjali, no es servicio devocional puro, antes bien, es sakãma-bhakti, o motivado. El cultivo favorable del servicio devocional en relación con Krsna, es el verdadero significado del bhakti puro. Por consiguiente, toda vez que se realiza servicio devocional, automáticamente surge la alegría mental, como un fruto extraño. El Srimad-Bhãgavatam (7.1.32) declara: tasmãt kenãpy upãyena manah krsne nivesayet --“De uno u otro modo, debemos considerar la forma de Krsna muy seriamente”. Si se acata esta instrucción, luego la mente estará ocupada a los pies de loto de Krsna y no deambulará fácilmente por otros temas. Para el practicante, la urgencia de la mente se regula mediante el cultivo puro del servicio devocional favorable, en relación con Krsna. Por meditar cuidadosamente en este tema, podemos conocer las diferencias inherentes entre el yoga y el bhakti.
Restringir la urgencia de la ira es obligatorio para aquellos que están sedientos de servicio devocional. La ira surge cuando la lujuria del hombre está insatisfecha. Cuando alguien se enoja, el resultado conduce gradualmente a la ruina. En el Sri Caitanya-caritãmrta (Madhya 19.149), se dice: krsna-bhakta --niskãma, ataeva ‘sãnta’--. “Puesto que el devoto del Señor Krsna no desea nada, está en paz”. Ninguna lujuria insignificante puede permanecer en el corazón de aquel que saborea el servicio devocional puro. Por consiguiente, no hay posibilidad que surja la ira en su mente. Aquellos cuyo servicio devocional es inmotivado, pueden conquistar la ira. No es posible conquistarla solo con la inteligencia. En muy poco tiempo, el apego por el disfrute de los sentidos supera la función de la inteligencia y concede a la ira un lugar en su reino. En la canción del brãhmana Avanti del Srimad-Bhãgavatam (1.23.33-35, 37,40), se aprecia que el pudo conquistar rápidamente la ira.
tam vai pravayasam bhiksum avadhutam asaj-janãh drstvã paryabhavan bhadra bahvibhih paribhutibhih
“Oh amable Uddhava, al verlo como un viejo y sucio mendicante, las personas rudas lo deshonrarán con muchos insultos.
kecit tri-venum jagrhur eke pãtram kamandalum pitham caike ‘ksa-sutram ca kantham cirãni kecana pradãya ca punas tãni darsitãny ãdadur muneh
“Algunas de estas personas tomarán su cayado de sannyãsi y otras el jarro que estaba usando como cuenco de mendicante. Otras tomarán su asiento de piel de venado, su rosario de cuentas y sus raídas ropas. Exhibiendo estas cosas delante de él, pretenderán ofrecérselas, mas las volverán a esconder.
annam ca bhaiksya-sampannam bhuñjanasya sarit-tate mutrayanti ca pãpisthãh sthivanty asya ca murdhani
“Cuando se siente en la orilla del río para tomar el alimento obtenido mendigando, tales bribones pecaminosos vendrán y orinarán encima, y hasta se atreverán a escupirle la cabeza.
ksipanty eke ‘vajãnanta esa dharma-dhvajah sathah ksina-vitta imãm vrttim agrahit sva-janojjhitah
“Lo criticarán e insultarán, diciendo: Este hombre es meramente un hipócrita y un embustero. Hace un negocio de la religión, simplemente porque ha perdido toda su riqueza y su familia lo echó.
evam sa bhautikam duhkham daivikam daihikam ca yat bhoktavyam ãtmano distam prãptam prãptam abudhyata
“El brãhmana comprendió que todo su sufrimiento, de parte de otros seres vivientes, de los poderes superiores de la naturaleza y de su propio cuerpo, era inevitable, una asignación de la Providencia”. Ese mendicante Avanti, seguidamente habló el siguiente verso en el Srimad-Bhãgavatam (11.23.57):
etãm sa ãsthãya parãtna-nistham adhyãsitam-purvatamair mahadbhih aham tarisyãmi duranta-pãram tamo mukundãnghri-nisevayaiva
“Cruzaré el insuperable océano de la nesciencia, firmemente fijo en el servicio de los pies de loto de Krsna. Esto fue aprobado por los ãcãryas previos, que estaban hijos en la devoción firme al Señor, Paramãtmã, la Suprema Personalidad de Dios”.
Este parãtma-nistha, estando firmemente fijo en el servicio de los pies de loto de Krsna, es a veces seguido por los jefes de familia como Janaka y otras, por sannyãsis como Sanaka y Sanãtana. En ambas circunstancias, el parãtma-nistã es el mismo. Sin este parãtma-nistã, no se puede cruzar el insuperable océano de la nesciencia. El servicio al Señor Mukunda es el único refugio; seremos liberados por aceptarlo. Podemos apreciar claramente a partir de la canción del brãhmana Avanti, que es imposible cruzar el océano material por el proceso de yoga. Por la devoción inquebrantable a Krsna, todo se logra. Quien pueda controlar las urgencias del habla, la mente y la ira por el servicio devocional es llamado dhira. Es deber de todos el someter la urgencia de la lengua. Las personas materialistas siempre están ocupadas tratando de disfrutar las seis clases de sabores, masticando, sorbiendo, etc. “Hoy disfrutaré de arroz con especias; hoy me esforzaré por kitri; hoy disfrutaré las bebidas más finas” . Anhelando de ese modo, el materialista siempre deambula. Para aquellos que deambulan por el placer de la lengua, alcanzar a Krsna es muy difícil. Sri Caitanya Mahãprabhu ha dicho en el Caitanya-caritãmrta (Antya 6.225-227):
vairãgi haña kare jihvãra lãlasa paramãrtha yãya, ãra haya rasera vasa vairãgira krtya --sadã nãma-sankirtana sãka-patra-phala-mule udara-bharana jihvãra lãlase yei iti-uti dhãya sisnodara-parãyana krsna nãhi pãya
“Si un renunciado anhelara saborear diferentes comidas con su lengua, su vida espiritual se perderá y será un sub-sirviente de los sabores de su lengua. El deber de una persona en la orden de renuncia, es cantar el mantra Hare Krsna siempre. Debe satisfacer su estómago con cualesquiera vegetales, hojas, frutas y raíces estén disponibles. Aquel que es sub-sirviente de la lengua y que va de aquí para allá consagrado a los genitales y el estómago, no puede llegar a Krsna”.
Debemos llenar el estómago con lo que sea que haya disponible fácilmente. Por ofrecer a Krsna comidas en la modalidad de la bondad y honrándolas como prasãda, la lengua se satisface y se cultiva el servicio a Krsna. Si hay prasãda gustoso disponible, luego la codicia de la lengua será controlada gradualmente, antes que aumentada. La urgencia del estómago, es una perturbación. La necesidad del estómago es comer para sustentar la vida y mitigar el hambre. Quienes están sedientos de servicio devocional, deben mantener su vida comiendo con moderación. Quienes se esfuerzan por comer de más, son llamados glotones. Una de las cualidades de los devotos es mita-bhuk, comer lo que es necesario. Si se come menos, el cuerpo se mantiene sano y no perturba nuestro servicio devocional. Quienes no tienen fuerza para tolerar la urgencia del estómago, siempre están ambicionando comer. Quienes están firmemente convencidos que no se puede comer nada salvo krsna-prasãda, son especialmente capaces de tolerar la urgencia del estómago. Restricciones como el ayuno en los días prescritos, son también modelos de instrucción para controlar la urgencia del estómago.
La urgencia de los genitales es formidable para las personas adversas al Señor. En el Srimad-Bhãgavatam (11.5.11) se dice: loke vyavãyãmisa-madya-sevã nityã hi jantor na hi tatra codanã -- “En este mundo material, el alma condicionada siempre se ve inclinada al sexo, la ingesta de carne y la intoxicación. Por lo tanto, las Escrituras religiosas nunca animan ciertamente tales actividades”. El significado de esta declaración del Srimad-Bhãgavatam, es confidencial. Quienes poseen un cuerpo material, hecho de carne y sangre, siempre se inclinan a asociarse con mujeres. Para mermar esta tendencia, se recomienda la ceremonia del matrimonio. Aquellos que desean librarse de las normas del matrimonio, son casi como animales. Empero, aquellos que han cruzado más allá de esta inclinación natural, por la asociación con los devotos y la fuerza de su servicio, y en tal sentido han obtenido atracción por los temas esencialmente espirituales, para ellos asociarse con el sexo opuesto es muy insignificante. Las personas llenas de apego por el disfrute material, nunca pueden tolerar la demanda de los genitales. Muchos de ellos se ocupan en actividades ilícitas. Respecto a esta propensión, los que están sedientos por el servicio devocional, se dividen en dos grupos. Aquellos cuya atracción ha sido purificada por la fuerza de sãdhu-sanga, abandonan la asociación de las mujeres de inmediato y se ocupan continuamente en el servicio devocional. Las personas de este grupo son Vaisnavas renunciados. Aquellos cuya tendencia a asociarse con mujeres no ha sido destruida, aceptan las normas del matrimonio y son jefes de familia a la vez que se ocupan en el servicio devocional. Asociarse con mujeres como se prescribe en las Escrituras, implica controlar las demandas de los genitales.
Cuando toleramos debidamente las seis urgencias antes citadas, eso es favorable para el servicio devocional. Y cuando tales demandas son fuertes, es algo desfavorable para el servicio devocional. Sojuzgar estas seis urgencias recibe el nombre de dhairya. En la medida en que se tenga un cuerpo material, estas tendencias no pueden ser totalmente desarraigadas, mas por emplearlas debidamente en sus temas apropiados, ya no son más un defecto. Por lo tanto, Sri Narottama dãsa Thãkura ha escrito en su Prema-bhakti-candrikã :
kãma, krodha, lobha, moha mada, mãtsarya, dambha-saha sthãne sthãne niyukta kariba ãnanda kari ‘hrdaya, ripu kari ‘parãjaya, anãyase govinda bhajiba. ‘kãma’krsna-karmãrpane, ‘krodha’bhakta-dvesi jane, ‘lobha’sadhu-sange hari-kathã ‘moha’ista-lãbha vine, ‘mada’ krsna-guna-gãne, niyukta kariba yathã tathã
“Emplearé la lujuria, la ira, la codicia, la ilusión, la locura, la envidia y el orgullo de maneras apropiadas, y por derrotar a estos enemigos, sentiré felicidad en mi corazón mientras adoro pacíficamente a Govinda. Ocuparé la lujuria ofreciéndola en el servicio a Krsna. La ira la orientaré hacia quienes están envidiosos de los devotos. Codiciaré oír los tópicos de Hari en asociación con los devotos. Me sentiré ilusionado al no lograr a mi Señor adorable. Enloqueceré mientras canto las glorias de Krsna. De esta forma, ocuparé a estos enemigos en sus debidos lugares”.
El significado confidencial de esta canción, es que el deber de una persona inteligente, es orientar estas urgencias, apartándolas de sus respectivos temas y tornarlas favorables al servicio devocional. Eso solo puede ser hecho con paciencia.
Hay además otro significado aplicable a la palabra dhairya. Quienes se ocupan en el sãdhana desean alcanzar los resultados. Los karmis tienen la esperanza de alcanzar la felicidad, por las actividades fruitivas; los jñãnis, esperan lograr la liberación, mediante el conocimiento especulativo y los devotos, tienen la esperanza de complacer a Krsna por su devoción. Estando impacientes en mérito al sãdhana prolongado, algunos caen del sendero hacia la meta última; por lo tanto, el devoto practicante que desee lograr dicha meta, obtiene ese resultado solo cuando se vuelve paciente. “Krsna tendrá misericordia de mí hoy o al cabo de un siglo o en algún otro nacimiento. Tomaré refugio en Sus pies de loto con determinación y nunca me apartaré”. Este tipo de dhairya, paciencia, es sumamente deseable para los practicantes del servicio devocional”.
