Jana-sanga - Asociación con personas de mentalidad materialista
La palabra jana significa tanto seres humanos masculinos como femeninos. Srila Rupa Gosvãmi ha escrito en el Bhakti-rasãmrta-sindhu: sadho sangah svato vare, “un devoto debe asociarse con devotos que sean más avanzados” . Por lo general, los devotos practicantes son superiores a los karmis y jñanis en todos los sentidos. En el Bhagavad-gitã (7.28), se dice:
yesãm tv anta-gatam pãpam janãnãm punya-karmanãm te dvanda-moha-nirmuktã bhajante mãm drdha-vratãh
“Las personas que han actuado piadosamente en las vidas previas y en esta vida, y aquellas cuyas acciones pecaminosas están completamente erradicadas, están libres de las dualidades de la ilusión y se ocupan en Mi servicio con determinación”. Por consiguiente, los devotos son naturalmente puros. No hay posibilidad alguna de que ellos pequen. Ellos no son menos inteligentes que los karmis y jñanis, porque han tomado refugio en el Señor Supremo omnisciente. La fe en el servicio devocional del Señor Krsna se obtiene como resultado de muchas vidas de actividades piadosas. De manera que no hay duda que las actividades de los devotos son puras. De la fe surge naturalmente el deseo de asociarse con devotos. Por asociarse con los devotos, todo se logra. Las glorias de sãdhu-sanga se mencionan en el Ãdi Purãna, como sigue:
ye me bhakta-janãh pãrtha na me bhaktãs ca te janãh mad-bhaktãnãm ca ye bhaktas te me bhakta-tamã matãh
“Oh Partha, aquellos que declaran ser Mis devotos en realidad no son Mis devotos, mas aquellos que son devotos de Mis devotos son en verdad Mis devotos”.
Respecto a la necesidad de asociarse con devotos, se explica:
darsana sparsanãlãpa sahasvãsãdibhih ksanat bhaktãh punanti krsnasya sãksãd api ca pukkasam
“Hasta un descastado se vuelve completamente puro por ver, tocar, conversar con o vivir con el devoto de Krsna por siquiera un momento”. El Srimad-Bhãgavatam (7.5.32) declara:
naisãm matis tãvad urukramãnghrim sprsaty anarthãpagamo yad-arthah mahiyasãm pãda-rajo- ‘bhisekam niskiñcanãnãm na vrnitta yãvat
“A menos que viertan sobre sus cuerpos el polvo de los pies de loto de un Vaisnava completamente libre de la contaminación material, las personas demasiado inclinadas a la vida materialista no pueden apegarse a los pies de loto del Señor, quien es glorificado por Sus actividades singulares. Solo por volverse consciente de Krsna y tomar refugio a los pies de loto del Señor puede uno liberarse de la contaminación material”.
Las Escrituras a menudo declaran que sin la asociación con los devotos del Señor, Bhaktidevi no se manifiesta en el corazón. Es muy necesario que los sãdhakas se asocien con devotos. Por consiguiente, en este contexto, la palabra jana-sanga se comprende como implicando las personas faltas de devoción. Es por ello que Srila Rupa Prabhu ha incluído la instrucción de abandonar la asociación mundana, como uno de los miembros del servicio devocional. En el Bhakti-rasãmrta-sindhu (1.2.43), se dice: sanga tyãgo vidurena bhagavad vimukhair janaih --“Aquel que desee obtener devoción por Krsna debe abandonar cuidadosamente la asociación con personas mundanas”. Eso significa que los devotos no deben ocuparse en las actividades mencionadas en el cuarto verso del Upadesãmrta con gentes mundanas. Actividades tales como hablar con personas materialistas en el transcurso de nuestra labor, no se considera asociación. Cuando las mismas actividades se hacen con afecto por alguien, luego eso se considera asociación con esa persona.
Todo devoto practicante debe conocer las diversas clases de personas mundanas. Por lo tanto, los estamos citando aquí, involuntariamente. Estas personas son de siete clases: (1) Mãyãvãdis y ateos, (2) disfrutadores de los sentidos, (3) los aficionados a los disfrutadores de los sentidos, (4) las mujeres, (5) los adictos a las mujeres, (6) los devotos hipócritas y (7) los descastados necios de mala conducta.
Los Mãyãvãdis no aceptan el nombre eterno, la fama, cualidades y pasatiempos del Señor Supremo. Ellos consideran a la entidad viviente como un producto de Mãyã; por lo tanto, en su opinión, la entidad viviente no posee existencia eterna. Ellos no consideran al servicio devocional como eterno; antes bien, lo consideran un método temporal de cultivo de conocimiento. Todas las conclusiones de los Mãyãvãdis son opuestas a los principios del servicio devocional. Por consiguiente, por asociarse con ellos, desaparece gradualmente la devoción individual. Sri Svarupa Dãmodara brindó la siguiente instrucción en el Caitanya-caritãmrta (Antya 2.94-95):
buddhi bhrasta haila tomãra gopãlera sange mãyãvãda sunibare upajila range vaisnava haña yebã sãriraka-bhãsya sune sevya-sevaka-bhãva chãdi - ãpanare ‘isvara’ mãne
“Has perdido la inteligencia en asociación con Gopãla, y por lo tanto estás ansioso por oír la filosofía Mãyãvãda. Cuando un Vaisnava escucha el Sãriraka-bhãsya, el comentario Mãyãvãda sobre los Vedãnta-sutras, abandona la actitud consciente de Krsna de que el Señor es el amo y la entidad viviente es Su sirviente. En vez de ello, se considera personalmente el Señor Supremo”.
Aquellos que no aceptan al Señor Supremo, quien es glorificado por los Vedas, son llamados nãstikas o ateos. Sus mentes se han contaminado por los argumentos falsos, por consiguiente, la devoción propia se pierde en asociación con ellos. La asociación con los disfrutadores de los sentidos es lesiva. Quienes siempre se ocupan en asociarse con el disfrute sensorial, están llenos de blasfemia, envidia y violencia. La riña, la argumentación y el anhelo por el disfrute de los sentidos es su vida. Cuanto más disfrutan, más aumenta su sed por disfrutar. Los disfrutadores de los sentidos no tienen tiempo para oír temas acerca de Krsna. Ya sea que se ocupen en actividades piadosas o pecaminosas, ellos siempre permanecen apartados del conocimiento del ser. Por lo tanto, en el Caitanya-caritãmrta (Antya 6.278) Srila Raghunãtha dãsa Gosvãmi ha dicho:
visayura anna khãile malina haya mana malina mana haile nahe krsnera smarana
“Si se ingiere comida ofrecida por una persona materialista, nuestra mente se contamina y cuando la mente se contamina, no somos capaces de pensar debidamente en Krsna". Esas personas que se ocupan externamente en actividades sensuales y aceptan los objetos de los sentidos meramente para mantener cuerpo y alma juntos, mas interiormente disfrutan de su posición constitucional como sirvientes de Krsna, no son contadas entre los disfrutadores de los sentidos, que están apegados a los frutos de las actividades.
Los disfrutadores de los sentidos y personas aficionadas a ellos, son ambos de mentalidad mundana. Las personas aficionadas a los disfrutadores de los sentidos son en sí misma disfrutadoras, porque siempre piensan en eso en su corazón. Hay ciertas personas que no son disfrutadores de los sentidos, pero que se complacen en asociarse con ellos. También hay que renunciar a su asociación pues ellos pronto se convertirán en disfrutadores y representarán personalmente una mala asociación. Hay dos clases de disfrutadores de los sentidos: los que están en extremo apegados al disfrute sensorial y los devotos que están apegados al disfrute sensorial. Asociarse con ambas clases que están en extremo apegados, ha de ser totalmente rechazado. Los devotos apegados al disfrute sensorial son también de dos tipos: los que han incluido al Señor como parte de su disfrute sensorial y los que conservan al Señor en el centro de su disfrute sensorial. La asociación con el último tipo es preferible a la asociación con el primero. Aunque quienes se ocupan en el disfrute sensorial conforme a los códigos religiosos son mejores que los disfrutadores pecaminosos, de todos modos el devoto practicante no debe asociarse con ellos hasta que se conviertan en devotos. Simplemente por usar la ropa de un renunciado no se convierte uno en devoto, libre de la gratificación de los sentidos, porque los renunciados a menudo colectan y guardan objetos de disfrute sensorial. Por otra parte, muchas personas parecen disfrutadores de los sentidos pero utilizan todo en la adoración del Señor Hari, en el humor de desapego. Considerando todo esto, el devoto practicante debe abandonar la asociación de los disfrutadores de los sentidos y de los aficionados a ellos y ocuparse en el servicio devocional en un sitio apartado o, si es afortunado, en la asociación de devotos genuinos.
No se asocien con mujeres. Por otro lado, cuando una mujer se ocupa en sãdhana-bhakti, ella no debe asociarse con los hombres. Asociarse con el sexo opuesto es muy inauspicioso para el devoto avanzado. Hay dos clases de hombres y mujeres. Si hombre y mujer contraen matrimonio conforme a los principios religiosos, no hay pecado en su contacto o que hablen entre sí; antes bien esto es beneficioso debido a la sanción Escritural. Sin embargo, no se contemplan las actividades ilusorias excepto la ejecución de los deberes recíprocos. Si ellos están ilusionados entre sí y se ocupan en otras actividades ajenas a los deberes prescritos, eso se denomina stri-sanga y purusa-sanga o asociación con el sexo opuesto. Para quienes están empleados en adorar a Krsna, dicha asociación conlleva a resultados inauspiciosos. Si uno de los dos es culpable de dicha asociación, entonces se convierte en un obstáculo para la otra parte. Si la esposa ayuda en el desempeño del servicio devocional, luego no emerge la falta de stri-sanga. Pero si la esposa es un impedimento en el desempeño del servicio devocional, entonces hay que evitar cautelosamente su asociación. Debemos considerar la conducta del gran ãcãrya Vaisnava, Srimad Rãmãnujãcãrya (1) al respecto. Si no existe relación marital y se conversa con las mujeres con intenciones malignas, luego es stri-sanga. Eso es pecaminoso y va en detrimento del servicio devocional. Considerando estos puntos, el devoto practicante debe abandonar muy cautelosamente la asociación con mujeres y personas aficionadas a ellas. Como se declara en el Srimad-Bhãgavatam (3.31.35):
na tathãsya bhaven moho bandhas cãnya-prasangatah yosit-sangãd tahã pumso yathã tat-sangi-sangatah
“El enamoramiento y cautiverio que se acumulan en un hombre apegado a cualquier otro objeto no es tan completo como el que resulta del apego a una mujer o la amistad con hombres que están apegados a las mujeres”. Para el devoto jefe de familia, el contacto o charla con su esposa del modo antes mencionado no es lesivo para el servicio devocional, mas para el renunciado no puede haber ninguna clase de roce o charla con una mujer, de otro modo, su práctica del servicio devocional se arruinará por completo. La asociación tal con esa persona desviada, debe ser absolutamente rechazada,
Se debe abandonar la asociación con los dharmadvãjis, el devoto hipócrita, con una cautela especial. Quienes aceptan los signos externos del dharma, pero en realidad no lo acatan, son llamados dharmadvãjis. Hay dos clases de dharmadvãjis, los hipócritas y los necios, o los engañadores y engañados. Dicha hipocresía en el jñana-kanda y karma-kanda también se condena. En el servicio devocional, esta hipocresía lo arruina todo. Es preferible asociarse con disfrutadores de los sentidos, pues en todo este mundo no hay peor asociación que con los dharmadvãjis. Los engañosos dharmadvajis aceptan los signos del dharma con el deseo de engañar al mundo y para concretar sus deseos retorcidos, engañan a los tontos, ayudándolos en su picardía. Algunos de ellos se convierten en gurus y otros en discípulos, y acumulan riquezas mediante ardides, así como mujeres, prestigio falso y bienes materiales. Al abandonar la asociación de los hipócritas retorcidos, entonces podemos ocuparnos honestamente en el servicio devocional. La adoración honesta es la única manera de obtener la misericordia de Krsna. Como se expresa en el Srimad-Bhãgavatam (1.3.38):
sa veda dhãtuh padavim parasya duranta-viryasya rathãnga-pãneh yo ‘mãyayã santatayãnuvrttyã bhajeta tat-pãda-saroja-gandham
“Solo quienes prestan servicio devocional favorable, ininterrumpido y sin reservas (sin hipocresía) a los pies de loto del Señor Krsna, que porta la rueda del carro en Su mano, pueden conocer al creador del universo en Su plena gloria, poder y trascendencia”. Una vez más en el Srimad-Bhãgavatam (2.7.42) el Señor Brahmã dice a Nãrada:
yesãm sa esa bhagavãn dayaded anantah sarvãtmanãsrita-pado yadi nirvyalikam te dustarãm atitaranti ca deva-mãyãm naisãm mamãham iti dhih sva-srgãla-bhaksye
“Mas todo aquel que esté específicamente favorecido por el Señor Supremo, la Personalidad de Dios, debido a la rendición inmaculada [sin hipocresía *] al servicio del Señor, puede superar el insuperable océano de la ilusión y entender al Señor. Mas quienes están apegados a este cuerpo, que está destinado finalmente a ser comido por los perros y chacales, no puede hacerlo”.
Exhibiendo por fuera los síntomas de un Vaisnava mientras que internamente se permanece como Mãyãvãdi, es ciertamente pseudo-Vaisnavismo o hipocresía. En el Sri Caitanya-caritãmrta (Antya 13.93, 109-110) hay una descripción de Rãmadãsa Visvãsa, quien externamente era un gran Vaisnava, consagrado al Señor Rãmacandra:
astha-prahara rãma-nãma japena rãtri-dine sarva tyaji’calilã jagannãtha-darasane rãmadãsa yadi prathama prabhure mililã mahãprabhu adhika tãnre krpã nã karilã antare mumuksu tenho vidyã garvavãn sarva-citta-jñãta prabhu sarvajña bhagavãn
“Rãmadãsa había renunciado a todo e iba a ver al Señor Jagannãtha. Mientras viajaba, cantaba el santo nombre del Señor Rãma las veinticuatro horas del día. Cuando Rãmadãsa Visvãsa encontró a Sri Caitanya Mahãprabhu, el Señor no le mostró ninguna misericordia especial, aunque ese era su primer encuentro. En el interior de su corazón, Rãmadãsa Visvãsa era un impersonalista que deseaba fundirse en la existencia del Señor, y estaba muy orgulloso de su sapiencia. Siendo la omnisciente Suprema Personalidad de Dios, Sri Caitanya Mahãprabhu podía entender el corazón de todos, y así pues, El conocía todas estas cosas”.
Srila Narottama dãsa Thãkura, en su gran humildad, ha declarado:
kãma, krodha chaya jane laña phire nãnã sthãne, visaya bhuñjãya nãnã mate. haiyã mãyãra dãsa kari nãnã abhilãsa tomãra smarana gela dure artha-lãbha --ei ãse kapata-vaisnava-vese, bhramiyã bulaye ghare ghare
“Los seis enemigos, comenzando con la lujuria y la ira, me están llevando de aquí para allá, para disfrutar diversas formas de gratificación de los sentidos. Siendo un sirviente de Mãyã, poseo deseos ilimitados y en consecuencia Te he olvidado. Con la esperanza de ganar riqueza, voy de casa en casa vestido de pseudo-Vaisnava”.
A menos que se abandone la asociación de este tipo de dharmadvaji, nadie puede ocuparse con pureza en el servicio devocional. La mayoría de las personas de este mundo son así. Por lo tanto, hasta conseguir la oportunidad de asociarse con un devoto puro, uno debe pasar su vida ocupado en el servicio devocional, en un lugar apartado.
La adoración de Krsna no se realza al asociarse con los descastados necios de mala conducta. Ellos están naturalmente apegados a comer carne y beber vino y no están situados en el varnãsrama-dharma. Su carácter es siempre irregular. Por asociarse con personas de mala conducta, la mente se contamina. Empero, si tales personas se tornan fieles al servicio devocional, asociándose con un Vaisnava y obteniendo gradualmente un gusto por adorar a Krsna con un corazón puro, luego su asociación es auspiciosa. Aunque cometan acciones abominables por algún tiempo, debido a su naturaleza previa, de todos modos son sadhus. En el Bhagavad-gitã (9.30-31), se declara:
api cet su-durãcãro bhajate mãm ananya-bhãk sãdhur eva sa mantavyah samyag vyavasito hi sah ksipram bhavati dharmãtmã sasvac-chãntim nigacchati kaunteya pratijãnihi na me bhaktah pranasyati
“Aunque uno cometa el acto más abominable, si se ocupa en servicio devocional, es considerado santo porque está debidamente situado en su determinación. El rápidamente se endereza y alcanza la paz duradera. Oh hijo de Kunti, declara audazmente que Mi devoto nunca perece”.
El significado es éste: Si los descastados logran la fe en el servicio devocional inmaculado, por alguna buena fortuna, entonces puede decirse que han llegado al sendero genuino. No cabe duda que en breve tiempo ellos también se volverán puros y pacíficos, siguiendo los pasos de Haridãsa Thãkura. La mala conducta debida a la naturaleza personal, subsiste necesariamente por algún tiempo. Incluso entonces, dicha asociación no puede llamarse mala. En el Srimad-Bhãgavatam (11.20.27-29), los síntomas de tal persona se describen como sigue:
jãta-sraddho mat-kathãsu nirvinnah sarva-karmasu jusamãnas ca tãn kãmãn parityãge ‘py anisvarah tato bhajeta mãm pritah sraddhãlur drdha-niscayah jusamãnas ca tãn kãmãn duhkhodarkãms ca garhyan proktena bhakti-yogena bhajato mãsakrn muneh kãmã hrdayyã nasyanti sarve mayi hrdi sthite
“Habiendo despertado la fe en la narración de Mis glorias, estando disgustado con todas las actividades materiales, sabiendo que toda gratificación de los sentidos conduce a la miseria, mas aún así siendo incapaz de renunciar a todo disfrute sensorial, Mi devoto permanece feliz y Me adora con gran fe y convicción. Aunque a veces se ocupe en el disfrute sensorial, Mi devoto sabe que toda gratificación de los sentidos lleva a un resultado indeseable y se arrepiente sinceramente de tales actividades. Cuando la persona inteligente se ocupa constantemente en adorarMe a través del servicio devocional, como lo describo Yo, su corazón se sitúa firmemente en Mí. Así pues, todos los deseos materiales dentro del corazón son destruidos”.
La conclusión es que la asociación con personas piadosas o impías que carecen de conciencia de Krsna, es indeseable. Por otro lado, la asociación con personas que son pecadoras aunque consagradas al Señor, es deseable. El Bhakti-rasãmrta-sindhu (1.2.51) cita el siguiente verso hablado por Mahãrsi Kãtyãyana en el Kãtyãyana-samhitã:
varam huta-vaha-jvãlã pañjarãntar-vyavasthitih na sauri-cintã-vimkuha- jana-samvãsa-vaisasam
“Es mejor aceptar las miserias de estar encerrado entre rejas y rodeado por llamas ardientes que asociarse con quienes carecen de conciencia de Krsna. Tal asociación es un contratiempo muy grande”.
Mientras se practica el servicio devocional, se debe entender cuidadosamente este tema y obrar conforme al mismo.
