Atyãhãra - Exceso de alimentación o exceso de acumulación
En su Sri Upadesãmrta, Srila Rupa Gosvãmi escribió el siguiente verso:
atyãhãrah prayãsas ca prajalpo niyamãgrahah jana-sangas ca laulyam ca sabhir bhaktir vinasyati
“El servicio devocional individual se estropea cuando alguien se enreda demasiado en las siguientes seis actividades: (1) atyãhãra, comer más de lo necesario o colectar más fondos de los requeridos; (2) prayãsa, esforzarse en demasía por cosas materiales que son muy difíciles de obtener; (3) prajalpa, hablar innecesariamente de asuntos esencialmente materiales; (4) niyamãgraha, practicar las reglas y regulaciones Escriturales solo en nombre de su acatamiento y no en nombre del avance espiritual; (5) jana-sanga, asociación con personas de mentalidad materialista, que no están interesadas en la conciencia de Krsna y (6) laulyam, codiciar logros materiales”.
Es muy importante considerar el profundo significado de este verso. Para todo aquel que desee ocuparse en el servicio devocional puro, es especialmente necesario seguir las instrucciones de este verso. Quien desestime el seguimiento de estas instrucciones, difícilmente alcance la devoción por el Señor Hari. Por consiguiente, elaboramos el significado de este verso para beneficio de quienes tengan un fuerte deseo por alcanzar el servicio devocional puro. En este verso se mencionan seis impedimentos para el servicio devocional: atyãhãra, prayãsa, prajalpa, niyamãgraha y laulya. Analizaremos por separado cada uno de ellos. En este pequeño capítulo solo se analiza el significado de la palabra atyãhãra. Quizás muchos piensen que la palabra atyãhãra se refiere solo al exceso de alimentación, mas no es así. En el primer verso del Upadesãmrta se explica:
vãco vegãm manasah krodha-vegam jihvã-vegam udaropastha-vegam etãn vegãn yo visaheta dhirah sarvãm apimãm prthivim sa sisyat
“La persona sobria que puede tolerar la demanda del habla, las demandas de la mente, los actos airados y las urgencias de la lengua, el estómago y los genitales, está calificada para hacer discípulos en todo el mundo”.
Al respecto, la urgencia de la lengua es el deseo de saborear los alimentos. La urgencia del estómago es el deseo de comer demasiado. Si comprendemos la palabra atyãhãra en el segundo verso como sobrealimentación, esta reunión condensada de instrucciones esenciales incurriría en una falta reiterativa. Por lo tanto, es deber de los lectores eruditos el encontrar otros significados de la palabra atyãhãra como la utilizara el sumamente grave Rupa Gosvãmi.
Aunque bhojana o comer, es el significado principal de la palabra ãhãra (1), la palabra bhojana también significa disfrutar los objetos de los cinco sentidos. La forma, por los ojos, el sonido, por los oídos, el aroma, por la nariz, el gusto, por la lengua, el sentir frío o calor, lo suave y lo áspero, por el tacto; de esta forma, los cinco sentidos disfrutan. Este tipo de disfrute material es compulsivo para un alma encarnada. Sin disfrutar de los objetos de los sentidos, la entidad viviente no puede sobrevivir. En cuanto la entidad viviente abandona el disfrute sensorial, abandona su cuerpo. Por consiguiente, abandonar el disfrute sensorial es solo una figuración de la imaginación, nunca es aplicable en la práctica. El Señor Sri Krsna instruyó a Arjuna en el Bhagavad-gitã (3.5.6):
na hi kascit ksanam api jãtu tisthaty akarma-krt kãryate hy avasah karma sarva prakrti-jair gunah karmendriyani samyamya ya ãste manasã smaran indriyãrthãn vimudhãtmã mithyãcãrah sa ucyate
“Todos están obligados a obrar por sí mismos, conforme a las cualidades adquiridas de las modalidades de la naturaleza material; por consiguiente, nadie puede refrenarse de hacer algo, ni siquiera por un momento. Aquel que restringe los sentidos de la acción, pero cuya mente mora en los objetos de los sentidos, ciertamente se engaña a sí mismo y es llamado un pretencioso”.
Puesto que mantener la propia vida no es posible sin la acción, hay que trabajar para mantener la vida. Si tales actividades se realizan en el humor de disfrute, entonces la calificación individual como ser humano se pierde y la persona se vuelve como un animal. Por lo tanto, si alguien transforma todas sus actividades físicas en actividades favorables al servicio devocional del Señor, luego eso es bhakti-yoga. Nuevamente, el Señor dice en el Gitã (6.16-17, 5.8-9):
nãty-asnatas tu yogo ‘sti na caikãntam anasnatah na cãti-svapna-silasya jãgrato naiva cãrjuna yuktãhãra-vihãrasya yukta-cestasya karmasu yukta-svapnãvabodhasya yogo bhavati duhkha-hã naiva kiñcit karomiti yukto manyeta tattva-vit pasyañ srnvan sprsañ jighrann asnan gacchan svapan svasan pralapan visrjan grhnann unmisan nimisann api indriyãnindriyãrthesu vartanta iti dhãrayan
“Oh Arjuna, no hay posibilidad de que alguien se convierta en yogi si come demasiado o come demasiado poco, si duerme mucho o si no duerme lo suficiente. Aquel que es sobrio en sus hábitos de comer, dormir, trabajar y recrearse, puede mitigar todos los sufrimientos materiales, practicando el sistema de yoga. Una persona de conciencia divina, aunque empleada en ver, oír, tocar, oler, comer, andar, dormir y respirar, siempre sabe en su interior que en realidad no hace nada en absoluto. Dado que mientras habla, evacua, recibe o abre y cierra sus ojos, siempre sabe que solo los sentidos materiales están ocupados con sus objetos y que ella está apartada de ellos”.
Aunque estas instrucciones son efectivas para los jñanis, de todos modos su significado es favorable para el servicio devocional. El verso concluyente del Bhagavad-gitã explica sobre saranãgati o rendición completa. Manteniendo esto en mente, debemos renunciar a las actividades fruitivas y la especulación filosófica y aceptar los objetos de los sentidos como la misericordia del Señor. Esto se conoce como servicio devocional puro. Por consiguiente, Srila Rupa Gosvami ha dicho en su Bhakti-rasãmrta-sindhu (2.255-256):
anãsaktasya visayãn yathãrham upayuñjatah nirbandhah krsna-sambandhe yuktamm vairãgyam ucyate prãpañcikataya buddhy~ haru-sambandhi-vastunah mumuksubhih parityãgo vairãgyam phalgu kathyate
“Cuando no se está apegado a nada y a la vez se acepta todo en relación con Krsna, se está debidamente situado por encima del sentido de posesión. Por otro lado, aquel que rechaza todo, ignorando su relación con Krsna, no es completo en su renuncia"”
El significado de estos dos versos, se reitera en el Sri Upadesãmrta con la instrucción de rechazar atyãhãra. El sentido es que si se aceptan los objetos sensoriales con espíritu de disfrute, eso es atyãhãra, mas si los objetos de los sentidos son aceptados como la misericordia del Señor y solo en la medida de lo requerido y favorable para el servicio devocional, entonces no es atyãhãra. Si los objetos de los sentidos son honestamente aceptados como la misericordia del Señor, entonces se logra fácilmente yukta-vairãgya. La orden de Sriman Mahãprabhu es aceptar los objetos de los sentidos sin apego y cantar el nombre de Krsna. No esforzarse por alimentos deliciosos y ropas finas. Aceptar el bhãgavata-prasada que es fácilmente obtenible. Ese es el estilo de vida del devoto. Tomar solamente lo que sea que se necesite. Tomar más o menos no dará resultados auspiciosos. Si el practicante toma o acumula más de lo necesario, su vida espiritual se perderá debido a que está controlado por las melosidades materiales. Si no acumula debidamente, entonces el cuerpo, que es el medio para la adoración, no estará protegido.
El significado de la enseñanza respecto a tolerar las demandas de la lengua y el estómago, mencionado en el primer verso, es como sigue: El materialista codicia fácilmente disfrutar de los sabores más finos, y, afligido por el hambre, se agita demasiado y se entusiasma por comer los alimentos disponibles. Esta es una demanda material. Toda vez que emerge este tipo de demanda, ha de ser controlada por el cultivo del servicio devocional. El mandato de rechazar atyãhãra, mencionado en el segundo verso, es una regla constitucional para el practicante. El mandato del primer verso es condicional y el mandato del segundo es constitucional.
Hay algo más para decir. Todas estas instrucciones tienen dos tipos diferentes de aplicación: para los jefes de familia y para los renunciados. Los jefes de familia pueden colectar de modo de mantener a los miembros de su familia. Ellos deben ganarse la vida y ahorrar conforme a los principios religiosos. Con estos ahorros deben servir al Señor, los devotos, invitados, miembros de la familia y a ellos mismos. Si un jefe de familia colecta más de lo necesario, eso será un impedimento en su servicio devocional y en su obtención de la misericordia del Señor. De modo que ahorrar demasiado y ganar demasiado son ambos atyãhãra, sin duda alguna. El renunciado no colectará en absoluto. Si no está satisfecho con las donaciones que consigue a diario, entonces es culpable de atyãhãra. Tras conseguir buenos alimentos, si come más de lo que necesita, entonces es culpable de atyãhãra. Por lo tanto, los jefes de familia y renunciados, deben considerar estas cosas cuidadosamente y tras abandonar atyãhãra, cuando se ocupen en el servicio devocional, lograrán la misericordia de Krsna.
