La blasfemia contra los vaisnavas (Satam-ninda)
Sri Caitanya dijo: “¡Oh Hari Das!, describe ahora en detalle las ofensas al Santo Nombre”.
Hari Das replicó: “Por Tu poder diré lo que Tú me haces decir.
“Las ofensas al Santo Nombre son analizadas como diez, según las Escrituras. Se deberá ser temeroso de cometer las siguientes ofensas:
1) Blasfemar o criticar a los vaisnavas. 2) Considerar que las demás entidades vivientes, tales como los semidioses, son independientes de Krishna. 3) Desobedecer o irrespetar al guru. 4) Irrespetar la autoridad de las Escrituras. 5) Interpretar el significado del Nombre y pensar que las glorias del Santo Nombre son imaginarias. 6) Cometer actividades pecaminosas, confiando en la protección del Santo Nombre. 7) Entregar el Santo Nombre a los infieles que no están listos para aceptarlo. 8) Considerar el Santo Nombre como karma y actividad piadosa. 9) Estar distraído mientras se canta el Santo Nombre. 10) Después de haber recibido el conocimiento perfecto y estando enterado de las glorias del Nombre, permanecer ligado al mundo material de 'yo' y 'mío' y, por último, rechazar el Nombre.
Estas serán descritas una tras otra.
La primera ofensa, conocida como sadhu-ninda, crítica a los vaisnavas. Es muy perjudicial para aquellos que desean progresar en la vida espiritual.
Primero, el sadhu o vaisnava debe definirse:
En el undécimo canto del Srimad Bhagavatam, Krishna, hablando con Uddhava, enumera las características del sadhu.
dayalu- misericordia sahisnu- tolerancia sama- igual droha-sunya-vrata- penitencia sin castigo para el cuerpo satya sara- veracidad visuddhatma -purificado parahita rata- dedicado al bienestar de la humanidad kame aksubhita buddhi- inteligencia libre de lujuria danta- restringido akiñcana- desprovisto del concepto de propiedad mrdu- gentil suci- limpio parimita-bhoji- comida y hábitos moderados santaman- pacífico aniha- apatía por el materialismo dhrman- paciencia sthira- austeridad apramatta- atento, alerta sugambhira- muy grave vijita-saàguna- conquistador de las seis gunas (hambre, sed, lamentación, envidia, vejez y muerte) amani- que no espera honores de los demás manada- que da respeto a los demás daksa- hábil avañcaka- no hipócrita jñani- conocedor de las escrituras
Por estas características, se puede saber quién es un sadhu.
No obstante, hay dos clases de características: principales y marginales. La característica principal es la entrega exclusiva a Krishna, mientras todas las demás son dependientes de ésta. Por alguna buena fortuna, la jiva puede lograr la asociación de los vaisnavas y, entonces, saborear el Nombre, cantar el Nombre y refugiarse en los pies de loto de Krishna. Esta llega a ser la principal característica, y, al continuar cantando el Nombre, todas las demás características hacen su aparición; por lo que son llamadas marginales o acompañantes y, aunque secundarias a la característica principal, ciertamente aparecerán en el cuerpo de un verdadero vaisnava o sadhu, como un efecto del canto propio del Santo Nombre.
Por otra parte, la condición de brahmacari, grhastha, vanaprastha y sannyasi; sudra, vaisya, ksatrya y brahmana del sistema varnasrama, y sus respectivos hábitos y cualidades son distinciones externas que de ningún modo determinan quién es un sadhu. La principal característica de un sadhu es su completa entrega a Krishna, que no depende de un cierto varna o asrama.
Mediante el ejemplo de Raghunatha Das, Sri Caitanya enseñó cómo deberá actuar el grhastha vaisnava.
El hombre casado deberá entrar a la vida de jefe de casa con la mente estrictamente fija en el servicio a Krishna, no enamorado de la gratificación de los sentidos. De esta manera el amo de casa puede gradualmente cruzar el océano de la existencia material. En vez de jugar como un falso renunciante (markaTa vairagi), disfrutando con los sentidos en los ropajes de un sannyasi, es mejor tomar esas cosas necesarias para la existencia en el mundo material mientras se cultiva el desapego. La jiva deberá estar internamente fija en Krishna siempre, aunque externamente pueda actuar según sus costumbres sociales en varna y asrama. Rápidamente Krishna libera a tales grhasthas vaisnavas.
Cuando Raghunatha Das dejó la vida de amo de casa, el Señor le dio instrucciones sobre la vida de renunciación; donde no se debe escuchar conversaciones materialistas, ni hablar de temas materialistas con los demás. Ni comer alimentos a capricho o usar ropa caprichosa. Se debe cantar siempre el Santo Nombre, respetando a todos sin esperar honores y meditar en el eterno servicio a Radha y a Krishna en Vraja en la mente.
La principal meta es una, es decir, entregarse al Nombre de Krishna, lo cual prevalecerá en todos los sadhus, sin importar qué varna o asrama tengan, ya sea grhastha o sannyasi. No obstante, según el asrama o varna, las características secundarias diferirán en algún grado; y aunque aparezca algún elemento malo o falla en una persona, si tiene la característica principal, la entrega a Krishna, se le debe considerar como un sadhu y ha de ser respetado y servido por todos. Esta es la aseveración de Krishna en el Bhagavad gita.
Cuando la jiva ha desarrollado un sabor por cantar el Nombre puro, se dice que al cantarlo una sola vez, destruirá todos los pecados pasados, pudiendo quedar algunos remanentes de esos pecados, los cuales se desvanecerán completamente por la influencia del Santo Nombre. Puesto que esos vestigios de pecado se irán rápidamente, esa persona es conocida como la persona más correcta. Por supuesto, si el materialista ve aquellas trazas de pecado en un vaisnava-sadhu, puede considerar que el sadhu es exactamente como un pecador materialista.
Si él critica al sadhu porque el sadhu tiene un vestigio de pecado proveniente de sus actividades pecaminosas anteriores, está cometiendo sadhu-ninda. Ha de considerársele un pícaro por criticar a un vaisnava, y por este nama-aparadha (ofensa contra alguien que se ha entregado al Nombre) cae directamente bajo la ira de Krishna.
Se concluye que alguien que está únicamente dedicado a Krishna y canta su Nombre es un sadhu. A nadie más que a los devotos de Krishna se les considera sadhus. Alguien que se cree a sí mismo un sadhu está lleno de orgullo material. Pero alguien que se siente el pícaro más ruin, que se refugie humildemente en Krishna y cante sumisamente el Nombre de Krishna, es el sadhu real. Creyéndose menos que una hoja de hierba, considerándose a sí mismo tolerante como un árbol, sin esperar honor para sí mismo y honrando a todas las demás entidades vivientes, él canta el Nombre y es atraído por Krishna.
Si una persona de las cualidades anteriores canta el Nombre, siquiera una vez, es considerada un vaisnava y deberá ser respetada. El vaisnava es el amigo y líder espiritual del universo, es un océano de misericordia para todas las entidades vivientes. Quien critique a tal vaisnava irá al infierno, nacimiento tras nacimiento, porque no hay otro sendero más que el bhakti para la liberación real, y el bhakti se obtiene solamente por la misericordia del vaisnava.
En el vaisnava puro residen las energías del bhakti de Krishna, hladini y samvit. Así, por el contacto con un vaisnava, también se puede recibir Krishna bhakti. Por esta razón, también los remanentes de comida, el agua de los pies y el polvo de los pies de los vaisnavas puros son tres poderosos artículos para crear bhakti.
Si la jiva permanece cerca de un vaisnava puro durante algún tiempo, puede recibir la energía que emana de su cuerpo; si puede ligar esa energía dentro de su corazón, después de haber desarrollado una fuerte fe, se desarrollará el bhakti y el propio cuerpo comenzará a temblar en éxtasis. Así, por vivir junto a un vaisnava, pronto la devoción aparecerá en nuestro corazón.
Primero, tal persona comenzará a cantar el Santo Nombre y luego, por el poder del Nombre, recibirá todas las buenas cualidades. Este es el poder del uttama adhikari.
Un vaisnava puede ser criticado por cuatro causas: su casta por nacimiento, sus pecados o fallas anteriores en esta vida, un acto pecaminoso accidental impremeditado y por residuos actuales de actividad pecaminosa anterior. Aunque todas estas condiciones puedan estar presentes en un vaisnava, son antecedentes insustanciales para la crítica de un vaisnava. Alguien que blasfeme contra un vaisnava será castigado por Yamaraja. Como el vaisnava está diseminando las glorias del Nombre del Señor, el Señor no tolera tal crítica contra un vaisnava. Al renunciar al dharma, al yoga, a los sacrificios y al jñana, por el Nombre de Krishna, el vaisnava es la persona más elevada. La crítica es una grave ofensa. Además, él no critica las escrituras o a los semidioses, sino que simplemente se refugia en el Nombre.
La jiva debe ansiosamente tomar el polvo de los pies de un vaisnava, independientemente de si él es un grhastha o un sannyasi, y tratarlo solamente según el avance que él tenga como vaisnava, lo cual se determina a partir del grado de atracción hacia el Santo Nombre. Cosas tales como casta o asrama, riqueza, instrucción, juventud, belleza, fortaleza o número de seguidores, no son factores considerables.
Falta decir que alguien que se ha refugiado en el Nombre, no se permitirá cometer sadhu ninda. Quien critique a un sadhu no está en bhakti, sino en aparadha, en contra del bhakti. Una persona, por lo tanto, no se entregará a la crítica, sino que se asociará, escuchará y servirá al sadhu.
Como la asociación con aquellos que no son devotos está ligada a producir irrespeto por los devotos (sadhu ninda), el devoto se cuida de evitar tal asociación. La asociación materialista o asat-sanga es de dos clases: asociación con las mujeres y asociación con aquellos desprovistos de devoción al Señor.
La asociación con mujeres significa asociarse con ellas alejándose de la tradición védica. Esta asociación, que no está autorizada por la escritura, se divide en: asociación fuera del matrimonio para propósitos de vida sexual y asociación dentro del matrimonio en donde el hombre es controlado por su esposa. Así, solamente si se está casado según las reglas prescritas y se siguen las reglas para la vida de casado, en la cual la esposa es sumisa al marido y el esposo actúa como un sadhu, es la asociación considerada fidedigna. Otros tipos de asociación son considerados 'asat'.
El segundo tipo de asociación asat (asociación con los no devotos) es de tres clases: asociación con los mayavadis, asociación con ‘hipócritas’ y asociación con ateos. Los mayavadis creen que tanto el Señor como las jivas son entidades temporales, y que la murti (forma) del Señor es material. Los hipócritas (o falsos), aunque sin genuina devoción o renunciación, fingen ser devotos para hacer su vida. Por último, los ateos, que no creen en ninguna forma de Dios. Ahora, esta gente puede proclamar ser devota y ser aceptada como tal por el público, pero si la jiva rechaza a tales personas, no se considera sadhu-ninda. Además, alguien que critique a una persona que abandona a esta gente asat, también deberá ser rechazado y evitado. Por lo tanto, el devoto serio, al abandonar el asat saôga, que le causará sadhu-ninda, y al refugiarse exclusivamente en el Nombre, recibirá seguramente el tesoro de prema.
Se puede observar que a fin de proceder adecuadamente hacia prema, se debe distinguir al devoto del no devoto, porque la jiva debe evitar aparadha o crítica del devoto y buscar su asociación y, simultáneamente, rechazar de plano al no devoto. Debe, además, ser capaz de distinguir las clases de vaisnavas según su avance espiritual. Dichos vaisnavas son de tres clases. El vaisnava materialista o vaisnava-praya es quien tiene una fe mediocre en Krishna, pero no tiene una actitud de servicio hacia los sadhus. Tal persona realmente no es un vaisnava, sino la vaga imagen de un vaisnava, vaisnava-abhasa. Sin embargo, si él no es un vaisnava, ¿cómo se le permitirá asociarse con los vaisnavas que no se asocian con los no-vaisnavas?
Por lo tanto, se considera que esta persona se halla en el estado inicial de un vaisnava, kanisTha-vaisnava, a quien los vaisnavas reales determinados concederán misericordia para que llegue a ser purificado.
El siguiente estado superior de un vaisnava es el madhyama-bhakta, quien puede reconocer la importante posición de los devotos del Señor, permaneciendo asociado con ellos. Con fe, él está convencido de la posición de Krishna como el Señor, las jivas como sus eternos sirvientes, el proceso como bhakti y la meta como prema. Él muestra misericordia a los inocentes, aquellos que tienen poca fe, los kanisTha-bhaktas, dándoles el sambhanda-jñana y evitando los enemigos al comprender los efectos de los diferentes tipos de asociación. Aun en este estado de madhyama-bhakta, alguien es considerado un devoto puro, con la calificación de tomar el Santo Nombre real, no el namabhasa. Como un verdadero vaisnava, él es capaz de distinguir un vaisnava de un no-vaisnava, de modo que puede evitar asat-saôga y sadhu-ninda y sirve a los devotos avanzados. Realmente, él debe hacer esto para su propio avance.
Quien experimenta a Krishna como la vida y alma de todo, y asimismo lo ve en todo, y, consecuentemente, no hace distinción entre un vaisnava y un no-vaisnava, sino que simplemente se dedica a saborear el néctar del Santo Nombre, es llamado el uttama vaisnava, el devoto más avanzado.
El kanisTha-bhakta desempeña su servicio devocional en el estado de namabhasa, mientras que el madhyama-vaisnava está realmente calificado para el Santo Nombre real, y puede entender y discernir las diversas ofensas en el cantar del Santo Nombre. El uttama-adhikari está por encima de cometer ofensas porque ve a Krishna expandido en todas partes.
Se puede ver que es importante para los practicantes de bhakti, ya sea un kanisTha o un madhyama-bhakta, comprender, en este desempeño del sadhana, que su propia posición en el servicio devocional está determinada por su nivel de pureza interna. Haciendo esto, la jiva puede evitar sadhu-ninda, se asocia con los vaisnavas superiores y evita a los no-devotos (asat-saôga). Por esto avanza más. Por lo tanto, es importante que la jiva llegue a la posición de madhyama-bhakta, alguien que está calificado para hacer estas distinciones.
Las actividades típicas de un verdadero devoto madhyama bhakta, son: evitar sadhu-ninda y hacer asociación con los sadhus y servir a los sadhus y dar conocimiento espiritual a las jivas ingenuas (inocentes), mientras efectúan el nama-saôkirtana.
Al ser vencido por las modalidades materiales, si la jiva comete la ofensa de blasfemar a un devoto, deberá sentirse sinceramente arrepentida y llorar a los pies de ese devoto por misericordia y perdón. El devoto, que es por naturaleza muy misericordioso, perdonará al ofensor”.
Hari Das concluyó: “De acuerdo con Tu orden, Señor, he discutido la primera ofensa. Esto ofrezco a Tus pies de loto”.
Aquella persona que, como un abejorro, languidece a los pies de loto de Hari Das, recibirá la piedra de toque del Santo Nombre, como vida y alma suyas.
Todas las glorias a Sri Caitanya, la vida de Gadadhara, Todas las glorias a Nityananda, la vida de Jahnava, Todas las glorias al esposo de Sita, y a los devotos del Señor.
