Den a Dios el premio Nobel
La siguiente conversación entre Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada y algunos de sus discípulos, tuvo lugar durante una caminata en la mañana temprano en Génova, el 6 de Junio de 1974.
Srila Prabhupada: Tan solo contemplen este higo. Solo en este higo, hallarán miles de semillas, y cada una de esas diminutas semillas es una higuera nueva y completa. Bien, ¿dónde está el químico que pueda hacer algo así: primero, hacer un árbol y luego, hacer que el fruto produzca semillas, y finalmente que las semillas produzcan aún más árboles? ¿Díganme, dónde está ese químico?
Discípulo: Ellos hablan con mucho orgullo Srila Prabhupada, mas ninguno de esos químicos puede hacer estas cosas.
Srila Prabhupada: En una ocasión, un gran químico me admitió: “Nuestro progreso en la Química, nuestro progreso científico, es similar a un hombre que ha aprendido a ladrar. Ya hay muchos perros que ladran naturalmente, mas nadie les presta atención. Mas si un hombre aprende a ladrar artificialmente, oh, mucha gente irá verlo, e incluso comprarán entradas de diez o veinte dólares. Solo para ver un perro artificial. Nuestro avance científico es algo similar”. Si un hombre imita artificialmente a la naturaleza, digamos,ladrando, la gente lo va a ver e incluso paga dinero. Nadie se interesa por el ladrido real. Y cuando estos grandes, supuestos científicos proclaman que pueden crear vida, la gente les ofrece toda clase de alabanzas y recompensas. En cuanto al proceso natural y perfecto de Dios, millones y millones de seres nacidos a cada instante, nadie se interesa. La gente no concede mucha importancia al proceso de Dios.
Al necio que inventa algún esquema utópico para crear seres vivos a partir de sustancias químicas mate-riales inertes se le otorga todo el crédito, uds. lo ven: el Premio Nobel. “Oh, aquí tenemos un genio creativo”. Mientras que la naturaleza está inyectando millones y millones de almas dentro de los cuerpos materiales a cada momento el arreglo de Dios, y a nadie le importa. Esto es picardía.
Aún suponiendo que se pudiera elaborar un hombre o animal en el laboratorio, ¿cuál sería el mérito? Después de todo, un simple animal o humano creado por alguien no compite con millones y millones de seres creados por el Señor. Por eso queremos dar el crédito a Krsna, quien está realmente creando todos estos seres vivientes que vemos a diario.
Discípulo: Prabhupada, Ud. recuerda a Aldous Huxley que predijo en “El Mundo Feliz” el proceso de crear bebés genéticamente programados a partir de hombres educados para que tuvieran determinadas características. La idea era tomar un grupo de genes y engendrar una clase de obreros, tomar otro grupo de genes y engendrar una clase administrativa, y tomar además otro grupo de genes para engendrar una casta de eruditos y consejeros culturales.
Srila Prabhupada: Una vez más, eso ya está presente en el arreglo natural de Dios. Guna-karma-vibhagasah: conforme a las cualidades y actividades individuales de la vida pasada de cada uno, en la vida actual obtiene el cuerpo correspondiente. Si uno ha cultivado las cualidades y actividades de la ignorancia, obtiene un cuerpo ignorante y debe vivir por el trabajo manual. Si uno ha cultivado las cualidades y actividades de la pasión luchadora, obtiene un cuerpo apasionado y debe vivir encargándose de otros administración. Si uno ha cultivado las cualidades y actividades del esclarecimiento, obtiene un cuerpo iluminado y debe vivir iluminando y esclareciendo a los demás.
Ya lo ves, Dios ha hecho ese arreglo tan perfecto. Cada alma recibe el cuerpo que desea y merece, y el orden social recibe ciudadanos con las características requeridas. No se trata de que uds. tengan que crear estas características. Por Su arreglo natural, el Señor equipa a un alma individual con una clase particular de cuerpos. ¿Porqué habría de imitarse lo que Dios y la naturaleza ya hacen a la perfección?
Le dije a ese científico que vino a verme: “Uds. los científicos están sencillamente perdiendo el tiempo”. Infantiles. Están solo imitando el ladrido del perro. El científico no presta atención, no da importancia al perro real que ladra naturalmente. En realidad, esa es la situación actual. Cuando el perro natural ladra no es ciencia. Cuando el perro de imitación, el artificial, ladra, sí es ciencia. ¿No es así? Cualquiera sea el grado de nivel en que el científico tenga éxito imitando lo que el arreglo natural del Señor ya está haciendo, eso es ciencia.
Discípulo: Prabhupada, cuando ud. se enteró de que los científicos proclaman que ahora pueden producir bebés en un tubo de ensayo, dijo: “Mas eso ya se hace en el vientre de la madre. El útero es el tubo de ensayo perfecto”.
Srila Prabhupada: Sí. La naturaleza ya está haciendo todo a la mayor perfección. Mas algún científico infatuado hace alguna pobre imitación utilizando los ingredientes suministrados por la naturaleza, y obtiene el Premio Nobel. Y qué decir de crear un bebé de verdad a ver si los científicos pueden producir siquiera una brizna de hierba en sus orgullosos laboratorios.
Discípulo: Deberían dar el Premio Nobel al Señor y a la Madre Naturaleza.
Srila Prabhupada: Sí, sí.
Discípulo: En verdad creo que deberían darle a Ud. el Premio Nobel. Ha convertido tantos ateos necios en devotos de Dios.
Srila Prabhupada: Oh, yo soy un “perro natural”, de modo que ellos no me darán ningún premio. (Risas). Ellos darán el premio a los perros artificiales.
