A.C. Bhaktivedanta Swami


En el Camino a Krishna

Rumbo al Supremo

udarah sarva evaite
jñani tv atmaiva me matam
asthitah sa hi yuktatma
mam avanuttamam gatim

“Todos estos devotos son indudablemente almas magnánimas, pero aquel que está situado en el plano del conocimiento acerca de Mí, Yo considero que es tal como Mi propio ser. Como él está dedicado a Mi trascendental servicio, es seguro que llegará a Mí, lo cual es la meta más elevada y perfecta de todas”. (Bg. 7.18)

Aquí Krishna está diciendo que todos los hombres que vienen hacia Él —ya sea que estén afligidos, necesitando dinero, sean curiosos, etc.— son bienvenidos, pero de entre ellos la persona que está en conocimiento le es muy querida a Él. Los otros son bienvenidos porque se comprende que a su debido tiempo, si continúan en el sendero de Dios, se volverán tan buenos como el hombre con conocimiento. Generalmente, sin embargo, ocurre que cuando uno va a la iglesia en busca de beneficios, y el dinero no llega, él concluye que acercarse a Dios es una tontería, y abandona toda conexión con la iglesia. Éste es el peligro de acercarse a Dios con un motivo ulterior. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial se informó que muchas esposas de los soldados alemanes fueron a la iglesia para orar por el regreso seguro de sus esposos, pero cuando ellas se encontraron con que ellos habían sido muertos en combate, se volvieron ateas. Así, nosotros queremos que Dios se vuelva nuestro mucamo, y cuando Él no cumple nuestra orden, decimos que Dios no existe. Ése es el efecto de orar por cosas material.

En relación a esto existe la historia de un pequeño niño, de unos cinco años de edad, llamado Dhruva, quien pertenecía a una familia de la realeza. En el debido curso del tiempo, su padre, el rey, perdió interés en su madre y la depuso a ella como su reina. Él tomó entonces otra mujer como reina, y ella se volvió la madrastra del niño. Ella estaba muy envidiosa de él, y un día, mientras Dhruva estaba sentado en la rodilla de su padre, ella lo insultó. “Oh, tú no puedes sentarte en el regazo de tu padre”, dijo ella, “porque tú no haz nacido de mí”. Ella arrastró a Dhruva del regazo de su padre, y el niño se enojó mucho. Él era hijo de un ksatriya, y los ksatriyas se destacan por su temperamento irascible. Dhruva tomó esto como un gran insulto y fue a ver a su madre, quien había sido depuesta.

“Querida madre”, dijo él, “mi madrastra me ha insultado arrastrándome del regazo de mi padre”.

“Querido hijo”, contestó la madre, ”¿yo qué puedo hacer? Yo estoy indefensa y tu padre ya no se preocupa más por mí”. “Bueno, ¿cómo puedo vengarme?”, preguntó el niño.

“Mi querido niño, tú estás indefenso. Sólo si Dios te ayuda podrás vengarte”.

“Oh, ¿dónde está Dios?”, preguntó Dhruva con entusiasmo.

“Tengo entendido que muchos sabios van a la selvas y bosques para ver a Dios”, contestó la madre.

“Ellos se someten a grandes penitencias y austeridades para encontrar a Dios allí”.

De inmediato Dhruva fue al bosque y comenzó a preguntar a los tigres y elefantes: “Oh, ¿tú eres Dios? ¿Tú eres Dios?”. De esta manera él le preguntaba a todos los animales. Viendo que Dhruva era muy inquisitivo, Sri Krishna envió a Narada Muni para ver la situación. Narada rápidamente fue al bosque y encontró a Dhruva.

“Mi querido niño, dijo Narada, “tú perteneces a la familia real. No puedes sufrir todas esta penitencia y austeridad. Por favor, vuelve a tu hogar. Tu padre y tu madre están muy ansiosos por ti”.

“Por favor, no trates de distraerme de esa manera”, dijo el niño. “Si sabes algo acerca de Dios, o si sabes cómo puedo ver a Dios, por favor dímelo. De otra manera vete y no me molestes”. Cuando Narada vio que Dhruva era tan determinado lo inició como su discípulo y le entregó el mantra “om namo bhagavate vasudevaya”. Dhruva cantó este mantra y se volvió perfecto, y Dios apareció delante de él.

“Mi querido Dhruva, ¿qué es lo que deseas? Puedes tomar de Mí cualquier cosa que quieras”.

“Mi querido Señor”, contestó el niño, “yo estuve sometiéndome a tales severas penitencias simplemente para conseguir el reino y la tierra de mi padre, pero ahora yo te he visto. Incluso grandes sabios y santos no pueden verte. ¿Cuál es mi beneficio? Abandoné mi hogar buscando apenas algunos pedazos de vidrio y de desperdicios, y a cambio he encontrado un diamante muy valioso. Ahora estoy satisfecho. No tengo necesidad de pedirte nada”.

De ese modo, aunque uno puede ser pobre o estar afligido, si se dirige a Dios con la misma determinación que Dhruva, tratando de ver a Dios y de conseguir Su bendición, y si ocurre que ve a Dios, él no deseará más nada material. Él llega a comprender la ridiculez de las posesiones materiales, y deja de lado la ilusión a cambio de lo verdadero. Cuando uno se sitúa en la conciencia de Krishna, como Dhruva Maharaja, se vuelve plenamente satisfecho y ya no desea nada.

El jñani, el hombre sabio, sabe que las cosas materiales son fluctuantes. También sabe que existen tres aspectos que complican todo logro material —uno quiere beneficios de su trabajo, uno quiere adoración de otros debido a su riqueza y uno quiere fama debido a su opulencia. En cualquier caso, él sabe que todo esto se aplica sólo al cuerpo y que cuando el cuerpo se termina, estas cosas se van también. Cuando el cuerpo muere, uno ya no es un hombre rico, sino un alma espiritual, y de acuerdo a su trabajo, tiene que entrar en otro cuerpo. El Gita dice que un hombre sabio no se confunde por esto, porque él sabe qué es qué. ¿Por qué el debería molestarse para obtener riqueza material? Su actitud es: “Yo tengo una conexión eterna con Krishna, el Señor Supremo. Ahora voy a establecer firmemente esa relación así Krishna me llevará de regreso a Su reino”.

La situación cósmica nos está dando todas las facilidades para restablecer esta relación con Krishna e ir de vuelta a Dios. Ésta debe ser nuestra misión en la vida. Todo lo que necesitamos está siendo provisto por Dios —tierra, granos, frutas, leche, refugio y vestido. Sólo tenemos que vivir pacíficamente y cultivar la conciencia de Krishna. Ésa debe ser nuestra misión en la vida. Debemos por lo tanto estar satisfechos con lo que Dios no ha provisto en la forma de alimento, refugio, defensa y vida sexual, y no debiéramos querer más y más y más. El mejor tipo de civilización es la que se rige por la máxima de “vida simple y pensamiento elevado”. No es posible manufacturar alimentos o vida sexual en una fábrica. Éstas y cualquier otra cosa que necesitemos son provistas por Dios. Nuestra tarea es tomar ventaja de estas cosas y volvernos conscientes de Dios.

Aunque Dios nos ha dado todas las facilidades para vivir pacíficamente en esta Tierra, cultivar la conciencia de Krishna, y finalmente volver a Él, en esta era nosotros somos desafortunados. Tenemos vidas cortas y hay mucha gente sin comida, sin refugio, sin pareja y sin protección frente a las embestidas de la naturaleza. Esto se debe a la influencia de esta era de Kali. Por lo tanto el Señor Caitanya Mahaprabhu, viendo la terrible situación en esta era, enfatizó la necesidad absoluta de cultivar la vida espiritual. ¿Y cómo debemos hacerlo? Caitanya Mahaprabhu ha dado la fórmula:

harer nama harer nama harer namaiva kevalam
kalau nasty eva nasty eva nasty eva gatir anyatha

“Siempre canta Hare Krishna”. No importa si usted está en una fábrica o en el infierno, en una choza o en un rascacielos —no importa. Continúe cantando Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare.No cuesta nada, no hay impedimentos, no existen castas, no hay credos ni color de piel. Todos pueden hacerlo, sólo cante y escuche.

De una u otra manera, si uno se pone en contacto con la conciencia de Krishna y lleva a cabo el proceso bajo la orientación de una guía genuina, es seguro que regresará a Dios.

bahunam janmanam ante
jñanavan mam prapadyate
vasudevah sarvam iti
sa mahatma sudurlabhah

“Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente tiene conocimiento se entrega a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Un alma así de grande es muy difícil de encontrar”. (Bg. 7.19)

La búsqueda filosófica en la ciencia de Dios tiene que ser continuada por muchos nacimientos. La comprensión de Dios es muy fácil, pero al mismo tiempo es muy difícil. Es fácil para quienes aceptan la palabra de Krishna como verdad, pero aquellos que tratan de comprenderla mediante el trabajo de investigación, por medio del avance en conocimiento, tienen que crear su fe luego de acabar tanto trabajo de investigación, y este proceso toma muchos nacimientos. Existen diferentes tipos de trascendentalistas, llamados tattvavit, que conocen la Verdad Absoluta. Los trascendentalistas llaman Verdad Absoluta a aquello en lo que no existe dualidad. En la Verdad Absoluta no existe dualidad —todo está en el mismo nivel. Quien en verdad sabe esto es llamado tattvavit.

Krishna declara que la Verdad Absoluta se conoce en tres aspectos —Brahman, Paramatma y Bhagavan— la refulgencia impersonal Brahman, la Superalma localizada, y la Suprema Personalidad de Dios. Entonces existen tres ángulos desde los que uno puede percibir la Verdad Absoluta. Uno puede ver una montaña desde una gran distancia y así percibirla desde un ángulo de vista. En cuanto uno se acerca, puede ver los árboles y la vegetación de la montaña, y si se comienza a ascender por la montaña, se encontrará tanta variedad de árboles, plantas y animales. El objetivo es el mismo, pero debido a los diferentes ángulos de visión, los sabios tienen diferentes concepciones de la Verdad Absoluta. Otro ejemplo: Existen la luz del Sol, el disco solar y el dios del Sol. Quien está en la luz del Sol no puede decir que él está sobre el Sol mismo, y quien está situado en el Sol está, desde el punto de vista de la visión, mejor situado. La luz del Sol puede ser comparada con la todo penetrante refulgencia del brahmajyoti, el disco solar localizado puede ser comparado al aspecto localizado de la Superalma, y el dios del Sol, quien reside dentro del Sol, puede ser comparado con la Personalidad de Dios. Así como en este planeta Tierra tenemos una múltiple variedad de entidades vivientes, de las literaturas védicas entendemos que en el Sol también hay una variedad de entidades vivientes, pero sus cuerpos están hechos de fuego, así como los nuestros están hechos de tierra.

En la naturaleza material existen cinco elementos burdos: tierra, agua, aire, fuego y espacio. En diferentes planetas existen diferentes atmósferas debido a que uno de estos elementos está prevaleciendo, y existen diferentes cuerpos para las entidades vivientes compuestos de cualquier elemento que pueda estar predominando en el planeta en particular. No debemos pensar que todos los planetas tiene la misma calidad de vida, sin embargo existe la uniformidad en el sentido de que estos cinco elementos está presentes en alguna forma u otra. Así, en alguno planetas es prominente la tierra, el fuego es prominente, el agua es prominente, y el aire y el espacio son prominentes. No debemos pensar, por lo tanto, que sólo porque un planeta no está compuesto principalmente de tierra, o debido a que la atmósfera no duplica la nuestra, no existe vida en esos planetas. Las literaturas védicas nos dan información de que existen incontables planetas repletos de entidades vivientes con diferentes tipos de cuerpos. Así como por hacer algunos ajustes materiales, podemos calificarnos para entrar en diferentes planetas materiales, mediante la cualificación podemos entrar al planeta espiritual donde reside el Señor Supremo.

yanti deva-vrata devan
pitrn yanti pitr-vratah
bhutani yanti bhutejya
yanti mad-yajino ’pi mam

“Aquellos que adoran a los semidioses; nacerán entre los semidioses; aquellos que adoran a los antepasados, irán a los antepasados; aquellos que adoran a los fantasmas y espíritus, nacerán entre esos seres; y aquellos que Me adoran a Mí, vivirán conmigo”. (Bg. 9.25)

Quienes están tratando de entran en los planetas más elevados pueden ir allí, y quienes están tratando de cualificarse para entrar en Goloka Vrndavana, el planeta de Krishna, también pueden entrar allí mediante el proceso de la conciencia de Krishna. Antes de ir a la India, podemos conseguir una descripción de cómo es el país; el escuchar acerca de un lugar es la primera experiencia. Similarmente, si queremos obtener información acerca del planeta donde Dios vive, tenemos que escuchar. No podemos de forma inmediata hacer un experimento e ir allí. Eso no es posible. Pero tenemos muchas descripciones del planeta supremos en la literatura védica. Por ejemplo, el Brahma-samhita afirma:

cintamani-prakara-sadmasu kalpa-vrksa-
laksavrtesu surabhir abhipalayantam
laksmi-sahasra-sata-sambhrama-sevyamanam
govindam adi-purusam tam aham bhajami

“Yo adoro a Govinda, el Señor primordial, el primer progenitor, quien cuida a las vacas, satisfaciendo todos los deseos, en moradas construidas con gemas espirituales, rodeado por millones de árboles de los deseos, siempre servido con gran reverencia y afecto por cientos de miles de laksmis o gopis”. Existen también otras descripciones detalladas dadas, específicamente, en el Brahma-samhita.

Quienes están tratando de realizar a la Verdad Absoluta son clasificados de acuerdo al aspecto de la Verdad Absoluta sobre el cual ellos están concentrados. Aquellos se concentran en el Brahman son llamados brahmavadis. Generalmente, quienes están tratando de realizar la Verdad Absoluta primero que todo realizan el brahmajyoti. Quienes se concentran en la Superalma, la forma localizada del Señor en el corazón, llamada Paramatma, son conocidos como paramatmavadis. El Señor Supremo, mediante Su porción plenaria, está sentado en el corazón de todos, y mediante la meditación y la concentración, uno puede percibir esta forma. No solamente Él está dentro del corazón de todos, sino que también está situado dentro de cada átomo de la creación. Esta realización de Paramatma es el segundo estado. El tercer y último estado es la realización de Bhagavan, la Suprema Personalidad de Dios. Debido a que existen tres estados principales de realización, la Suprema Verdad Absoluta no se alcanza en un nacimiento. Bahunam janmanam ante. Si se es afortunado, se puede alcanzar la máxima realización en un segundo. Pero generalmente toma muchos, muchos años y muchos, muchos nacimientos realizar lo que es Dios.

aham sarvasya prabhavo
mattah sarvam pravartate
iti matva bhajante mam
budha bhava-samanvitah

“Yo soy la fuente de todos los mundos materiales y espirituales. Todo emana de Mí. Los sabios que saben esto perfectamente se dedican a Mi servicio devocional y Me adoran con todo su corazón”. (Bg. 10.8)

El Vedanta-sutra también confirma que la Verdad Absoluta es aquella de la que todo emana. Si verdaderamente creemos que Krishna es el origen de todo, y si lo adoramos a Él, toda nuestra cuenta se cierra en un segundo. Pero si uno no cree y dice: “Oh, yo quiero ver lo que es Dios”, él tiene que ir por etapas mediante la realización de la refulgencia impersonal del Brahman y luego Paramatma, el aspecto localizado, antes de que finalmente llegue a la etapa de realizar: “Oh, aquí está la Suprema Personalidad de Dios”. Debe entenderse, sin embargo, que este proceso toma más tiempo. Cuando uno, a través de muchos años de investigación, llega a realizar la Verdad Absoluta, llega a la conclusión de vasudevah sarvam iti —“Vasudeva lo es todo”. Vasudeva es un nombre de Krishna, y significa “el que vive en todas partes”. Realizando que Vasudeva es la raíz de todo —mam prapadyate— uno se rinde. El proceso de rendición es la meta última; ya sea que uno o haga inmediatamente o le tome muchos nacimientos de trabajo de investigación. En cualquier caso, la rendición debe estar ahí por realizar que “Dios es grande, y yo soy Su subordinado”.

Comprendiendo esto, el hombre sabio se rendirá inmediatamente, y no esperará a tomar muchos, muchos nacimientos. Él comprende que esta información es dada por el Señor Supremo movido por Su infinita misericordia para con las almas condicionadas. Todos nosotros somos almas condicionadas, experimentando los triples sufrimientos de este mundo material. Ahora el Señor Supremo nos está dando la oportunidad de estos sufrimientos mediante el proceso de rendición.

A esta altura uno puede preguntarse que si la Suprema Personalidad es la meta última y uno tiene que rendirse a Él, ¿por qué existen tantos diferentes procesos de adoración en el mundo? Esta pregunta es respondida en el próximo verso.

kamais tais tair hrta-jñanah
prapadyante ’nya-devatah
tam tam niyamam asthaya
prakrtya niyatah svaya

“Aquellos a quienes los deseos materiales les han robado la inteligencia, se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones específicas de adoración que corresponden a sus propias naturalezas”. (Bg. 7.20)

Existen diferentes tipos de hombres en el mundo, y ellos están actuando bajo las diferentes modalidades de la naturaleza material. Hablando en modo general, la mayoría de los hombres no está tras la liberación. Si toman la espiritualidad, quieren ganar algo mediante el poder espiritual. No es raro que en India una persona acuda a un svami y le diga: “Svamiji, ¿podría usted darme alguna medicina? Yo estoy sufriendo esta enfermedad”. Él piensa que porque un doctor es demasiado caro, puede dirigirse a un svami que puede hacer milagros. También en la India hay svamis que van a la casa de las personas y les predican: “Si usted me da una onza de oro, yo puedo convertirla en cien onzas de oro”. La gente piensa: “Yo tengo cinco onzas de oro, se las daré a él y tendré quinientas onzas”. De esta manera el svami reúne todo el oro del pueblo y después de colectarlo, desaparece. Ésta es nuestra enfermedad: cuando no dirigimos a un svami, o a un templo o a una iglesia, nuestros corazones están repletos de deseos materiales. Deseando algún beneficio material de la vida espiritual, practicamos yoga sólo para mantener bien nuestra salud. Pero, para mantenerse saludable, ¿por qué tomar refugio en el yoga? Nosotros podemos mantenernos saludables a través de ejercicios regulares y de una dieta regulada. ¿Por qué recurrir al yoga? Porque: kamais tais tair hrta-jñanah. Nosotros tenemos el deseo material de mantenernos bien y de disfrutar de la vida yendo a la iglesia y haciendo de Dios nuestro mucamo.

Teniendo deseos materiales, los hombres adoran a diversos semidioses. Ellos no tienen idea de cómo salirse de la materia; ellos quieren utilizar el mundo material al máximo de su capacidad. Por ejemplo, en la literatura védica existen tantas recomendaciones: si uno quiere curar su enfermedad, adora al Sol, o si una muchacha quiere un buen esposo, ella adora al Señor Siva, o si uno quiere volverse hermoso, adora a tal y tal dios, o si uno quiere volverse educado, adora a la diosa Sarasvati. De esta manera, los occidentales a menudo piensan que los hindúes son politeístas, pero en realidad esta adoración no es para Dios, sino para los semidioses. Nosotros no debemos pensar que los semidioses son Dios. Dios es uno, pero existen semidioses que también son entidades vivientes como nosotros. La diferencia es que ellos tienen una considerable cantidad de poder. En esta Tierra puede que haya un rey o un presidente o un dictador —éstos son hombres como nosotros, pero ellos tienen algún poder extraordinario, y para obtener favores de ellos, para tomar ventaja de su poder, nosotros los adoramos de una u otra manera. Pero El Bhagavad-gita condena la adoración a los semidioses. Este verso afirma claramente que la gente adora a los semidioses debido a kama, la lujuria material.

Esta vida material está basada simplemente en la lujuria; nosotros queremos disfrutar de este mundo, y amamos a este mundo material porque queremos gratificar nuestros sentidos. Esta lujuria es un reflejo pervertido de nuestro amor por Dios. En nuestra constitución original estamos hechos para amar a Dios, pero debido a que nos hemos olvidado de Dios, amamos a la materia. El amor existe. Ya sea que nosotros amemos a la materia o amemos a Dios. Pero en ningún caso podemos evitar esta propensión amorosa; verdaderamente, vemos a menudo que cuando alguien no tiene hijos, ama a un gato o a un perro. ¿Por qué? Porque nosotros queremos y necesitamos amar a algo. En ausencia de realidad, ponemos nuestra fe y amor en gatos y perros. El amor está siempre ahí, pero está distorsionado en la forma de lujuria. Cuando esta lujuria es frustrada, nos volvemos iracundos; cuando nos volvemos iracundos, caemos presa de la ilusión; y cuando somos presa de la ilusión, estamos perdidos. Éste el proceso que está ocurriendo, pero nosotros tenemos que revertir este proceso y convertir la lujuria en amor. Si amamos a Dios; amamos a todo. Pero si no amamos a Dios, no es posible amar a nada. Nosotros podemos pensar que es amor, pero es simplemente una forma idealizada de lujuria. De aquellos que se han vuelto los perros de la lujuria se dice que han perdido todo buen sentido: kamais tais tair hrta-jñanah.

Existen muchas reglas y regulaciones en las Escrituras para la adoración de los semidioses, y uno podría preguntarse por qué la literatura védica recomienda su adoración. Hay necesidad. Quienes están motivados por la lujuria desean la oportunidad de amar a alguien, y los semidioses son reconocidos como agentes del Señor Supremo. La idea es que mientras uno adora a estos semidioses, gradualmente esta persona desarrollará conciencia de Krishna. Pero si uno es completamente ateo, desobediente y rebelde en contra de cualquier autoridad, ¿qué esperanza existe? De modo que la obediencia de uno hacia una personalidad más elevada puede comenzar con los semidioses.

Si, sin embargo, directamente tomamos la adoración del Señor Supremo, la adoración de los semidioses no es necesaria. Quienes adoran directamente al Señor Supremo muestran todo el respeto a los semidioses, pero ellos no necesitan adorarlos porque saben que la suprema autoridad por detrás de los semidioses es la Suprema Personalidad de Dios, y ellos están ocupados en adorarle. En cualquier caso, el respeto todavía existe. Un devoto del Señor muestra respeto incluso a una hormiga, ¿qué decir de a los semidioses? El devoto es consciente de que todas las entidades vivientes son partes y porciones del Señor Supremo y que ellos sólo están jugando diferentes roles. En relación al Señor Supremo, todos los seres han de ser respetados. Por lo tanto un devoto se dirige a otros como “Prabhu”, que significa “Mi querido amo, mi querido señor”. La sumisión es una cualificación para un devoto del Señor. Los devotos son amables y obedientes, y tienen todas las buenas cualidades.

En conclusión, si uno se vuelve un devoto de Señor, todas las buenas cualidades se desarrollarán automáticamente. Por naturaleza, la entidad viviente es perfecta, pero debido a la contaminación de la lujuria, ella se vuelve viciosa. Aquello que es parte y porción del oro también es oro, y cualquier cosa que sea parte y porción del Todo Perfecto también es perfecto.

om purnam adah purnam idam
purnat purnam udacyate
purnasya purnam adaya
purnam evavasisyate

“La Personalidad de Dios es perfecta y completa, y debido a que Él es completamente perfecto, todas las emanaciones que surgen de Él, tales como este mundo fenoménico, están perfectamente equipadas como totalidades completas. Todo lo que la totalidad completa produce es también completo en sí mismo. Ya que Él es la totalidad completa, aunque de Él emanen tantas unidades completas, permanece como el residuo completo”. (Sri Isopanisad, Invocación)

Debido a la contaminación de la materia, la perfecta entidad viviente cae, pero este proceso de la conciencia de Krishna hará que ella sea otra vez perfecta. A través de él, ella puede volverse realmente feliz, y después de abandonar el cuerpo material, puede entrar en el reino donde la vida es eterna, bienaventurada y plena de conocimiento.

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