Capítulo 17
Castigo y Recompensa de Kali
VERSO 1 suta uvaca tatra go-mithunam raja hanyamanam anathavat danda-hastam ca vrsalam dadrse nrpa-lañchanam
sutah uvaca—Sri Suta Gosvami dijo; tatra—después; go-mithunam—una vaca y un toro; raja—el Rey; hanyamanam—siendo golpeados; anatha-vat—pareciendo haber quedado sin amo; danda-hastam—con una maza en la mano; ca—también; vrsalam—un sudra de clase baja; dadrse—observó; nrpa—un rey; lañchanam—vestido como.
TRADUCCIÓN Suta Gosvami dijo: Después de llegar a ese lugar, Maharaja Pariksit observó que un sudra de la casta inferior, vestido de rey, estaba golpeando con una maza a una vaca y un toro, como si éstos no tuvieran propietario.
SIGNIFICADO El principal signo de la era de Kali es que sudras de la casta inferior, es decir, hombres sin cultura brahmínica y sin iniciación espiritual, se vestirán como administradores o reyes, y la principal ocupación de esos gobernantes no ksatriyas será la de matar a los inocentes animales, especialmente a las vacas y los toros, que no van a tener la protección de sus amos, los vaisyas genuinos, la comunidad mercantil. En la Bhagavad-gita (18.4) se dice que los vaisyas tiene la función de encargarse de la agricultura, la protección de las vacas y el comercio. En la era de Kali, los vaisyas degradados —los comerciantes— están dedicados a suministrarles vacas a los mataderos. Los ksatriyas tienen la función de proteger a los ciudadanos del Estado, mientras que los vaisyas tienen la función de proteger a las vacas y los toros y utilizarlos para producir granos y leche. La vaca está hecha para dar leche, y el toro está hecho para producir granos. Pero en la era de Kali, la clase de hombres sudras ocupa los puestos de administradores, y las vacas y los toros, o las madres y los padres, carentes de la protección de los vaisyas, están expuestos a los mataderos organizados por los administradores sudras.
VERSO 2 vrsam mrnala-dhavalam mehantam iva bibhyatam vepamanam padaikena sidantam sudra-taditam
vrsam—el toro; mrnala-dhavalam—blanco como el loto blanco; mehantam—orinando; iva—como si; bibhyatam—muy asustado; vepamanam—temblando; pada ekena—sosteniéndose en una sola pata; sidantam—aterrorizado; sudra-taditam—siendo golpeado por un sudra.
TRADUCCIÓN El toro, que era tan blanco como una flor de loto blanca, estaba aterrorizado por el sudra que lo estaba golpeando, y estaba tan asustado, que se encontraba sosteniéndose sobre una pata, temblando y orinando.
SIGNIFICADO El siguiente síntoma de la era de Kali es que los principios de la religión —que son inmaculadamente blancos—, van a ser atacados por la inculta población sudra de la época. Puede que se trate de descendientes de brahmanas o ksatriyas, pero en la era de Kali, por la falta de suficiente educación y cultivo de la sabiduría védica, esa clase de población sudra va a desafiar los principios de la religión, y las personas con inclinaciones religiosas van a ser aterrorizadas por esos hombres. Ellos proclamarán no ser partidarios de ningún principio religioso, y en Kali-yuga van a surgir muchos “ismos” y cultos únicamente para matar al inmaculado toro blanco de la religión. El Estado se declarará seglar, o sin ningún principio religioso determinado, y como resultado de ello habrá una total indiferencia hacia los principios de la religión. Los ciudadanos estarán en libertad de actuar como gusten, sin respeto por el sadhu, el sastra y el guru. Que el toro esté sosteniéndose sobre una pata denota que los principios de la religión están desapareciendo gradualmente. Incluso la existencia fragmentaria de los principios religiosos va a ser estorbada por muchísimos obstáculos, como si se encontrara en la temblorosa condición de irse a caer de un momento a otro.
VERSO 3 gam ca dharma-dugham dinam bhrsam sudra-padahatam vivatsam asru-vadanam ksamam yavasam icchatim
gam—la vaca; ca—también; dharma-dugham—beneficiosa porque uno puede extraer religión de ella; dinam—ahora empobrecida; bhrsam—acongojada; sudra—la clase baja; pada-ahatam—golpeada en las patas; vivatsam—sin ningún ternero; asru-vadanam—con lágrimas en los ojos; ksamam—muy débil; yavasam—pasto; icchatim—como si deseara tener algo de pasto que comer.
TRADUCCIÓN Aunque la vaca es beneficiosa porque uno puede extraer de ella principios religiosos, ahora se la había empobrecido y dejado sin terneros. Sus patas estaban siendo golpeadas por un sudra, tenía lágrimas en los ojos, y estaba acongojada y débil. Ella anhelaba tener un poco de pasto del campo.
SIGNIFICADO El siguiente síntoma de la era de Kali lo constituye la afligida condición de la vaca. Ordeñar la vaca significa extraer los principios de la religión en una forma líquida. Los grandes rsis y munis vivían únicamente de leche. Srila Sukadeva Gosvami visitaba a algún cabeza de familia mientras éste se hallaba ordeñando una vaca, y simplemente tomaba un poquito de esa leche para su subsistencia. Incluso hasta hace unos cincuenta años, nadie le negaba a un sadhu uno o dos litros de leche, y cada cabeza de familia daba leche como si fuera agua. Para un “sanatista” (un seguidor de los principios védicos), todo cabeza de familia tiene el deber de poseer vacas y toros como parte de los bienes del hogar, no sólo para tomar leche, sino para extraer principios religiosos. El sanatista adora a las vacas según los principios religiosos, y respeta a los brahmanas. La leche de vaca es necesaria para el fuego del sacrificio, y mediante la ejecución de sacrificios la persona casada puede ser feliz. El ternero de la vaca no sólo es algo hermoso a la vista, sino que también le produce satisfacción a la vaca, en virtud de lo cual ella da tanta leche como le es posible. Pero en Kali-yuga, a los terneros se los separa de las vacas lo más pronto posible, con fines que no se han de mencionar en estas páginas del Srimad-Bhagavatam. La vaca está de pie con lágrimas en los ojos, el lechero sudra le extrae la leche de manera artificial, y cuando no hay leche se envía a la vaca a que sea matada. Estos actos muy pecaminosos son los responsables de todos los problemas de la sociedad actual. La gente no sabe lo que está haciendo en nombre del desarrollo económico. La influencia de Kali los mantendrá en la ignorancia. Aparte de todos los esfuerzos que están haciendo en aras de la paz y la prosperidad, deben procurar que las vacas y los toros se sientan felices en todos los aspectos. La gente necia no sabe cómo se consigue la felicidad haciendo que las vacas y los toros sean felices, pero ello es un hecho por la ley de la naturaleza. Aceptémoslo basándonos en la autoridad del Srimad-Bhagavatam, y adoptemos los principios para la felicidad total de la humanidad.
VERSO 4 papraccha ratham arudhah kartasvara-paricchadam megha-gambhiraya vaca samaropita-karmukah
papraccha—preguntó; ratham—cuadriga; arudhah—sentado en; kartasvara—oro; paricchadam—labrada con; megha—nube; gambhiraya—exonerando; vaca—sonido; samaropita—bien equipado; karmukah—arco y flechas.
TRADUCCIÓN Maharaja Pariksit, bien equipado con arco y flechas y sentado en una cuadriga labrada con oro, le habló [al sudra] con una voz profunda que sonaba como un trueno.
SIGNIFICADO Un gobernante o rey como Maharaja Pariksit, con autoridad plena y majestuosa, bien equipado con armas para castigar a los herejes, puede desafiar a los agentes de la era de Kali. Sólo entonces será posible contrarrestar la degradada era. Y en ausencia de esos mandatarios fuertes, siempre hay perturbación de la tranquilidad. El ostentoso gobernante electo, que representa a un público degradado, no puede ser igual que un rey fuerte como Maharaja Pariksit. El traje o estilo de la orden real no es lo que cuenta. Son las acciones las que cuentan.
VERSO 5 kas tvam mac-charane loke balad dhamsy abalan bali nara-devo ’si vesena natavat karmanadvijah
kah—quién eres; tvam—tú; mat—mi; sarane—bajo la protección; loke—en este mundo; balat—a la fuerza; hamsi—matando; abalan—aquellos que están indefensos; bali—aunque lleno de fuerza; nara-devah—hombre-dios; asi—pareces ser; vesena—por tu ropa; nata-vat—como un actor de teatro; karmana—por actos; advijah—un hombre que, por cultura, no ha nacido por segunda vez.
TRADUCCIÓN ¡Oh!, ¿quién eres tú? ¡Pareces ser fuerte, y aun así te atreves a matar dentro de mi jurisdicción a aquellos que son indefensos! Con tu atuendo te haces pasar por un hombre divino [por un rey], pero con tus actos te estás oponiendo a los principios de los ksatriyas nacidos por segunda vez.
SIGNIFICADO A los brahmanas, ksatriyas y vaisyas se los llama “nacidos por segunda vez”, porque para estas clases altas existe el nacimiento a través de la unión de los padres, y existe otro nacimiento que consiste en el rejuvenecimiento cultural mediante la iniciación espiritual que da el acarya, o el maestro espiritual genuino. De modo que, un ksatriya también nace por segunda vez, como el brahmana, y es su deber proteger a los indefensos. Al rey ksatriya se lo considera el representante de Dios encargado de proteger a los indefensos y castigar a los herejes. Cuando quiera que hay anomalías en esta función de rutina que desempeñan los administradores, hay una encarnación del Señor para restablecer los principios de un reino divino. En la era de Kali se mata sin restricción a los pobres e indefensos animales, especialmente a las vacas, a quienes los gobernantes les deben toda clase de protección. Así pues, los dirigentes en cuyas narices ocurren ese tipo de cosas, son representantes de Dios sólo de nombre. Esos poderosos administradores son gobernantes de los pobres ciudadanos en virtud del traje o la posición, pero de hecho son hombres indignos y de baja categoría, que no poseen los atributos culturales de los “nacidos por segunda vez”. Nadie puede esperar justicia ni trato equitativo de hombres de baja categoría nacidos una vez (incultos en sentido espiritual). Por consiguiente, en la era de Kali todo el mundo es infeliz debido a la mala administración del Estado. La sociedad humana moderna no ha nacido por segunda vez mediante la cultura espiritual. De manera que, el gobierno del pueblo, por un pueblo que no ha nacido por segunda vez, tiene que ser un gobierno de Kali en el que todo el mundo es infeliz.
VERSO 6 yas tvam krsne gate duram saha-gandiva-dhanvana socyo ’sy asocyan rahasi praharan vadham arhasi
yah—debido a que; tvam—tú, malhechor; krsne—el Señor Krishna; gate—habiéndose ido; duram—fuera de la vista; saha—junto con; gandiva—el arco llamado Gandiva; dhanvana—el portador, Arjuna; socyah—delincuente; asi—se te considera; asocyan—inocentes; rahasi—en un lugar apartado; praharan—golpeando; vadham—ser matado; arhasi—mereces.
TRADUCCIÓN Tú, malhechor, ¿te atreves a golpear a una inocente vaca porque el Señor Krishna y Arjuna, el portador del arco Gandiva, están fuera de vista? Como estás golpeando al inocente en un lugar solitario, eso te vuelve un criminal, y, en consecuencia, mereces ser matado.
SIGNIFICADO En una civilización en la que Dios están manifiestamente desterrado y no hay ningún guerrero devoto como Arjuna, los asociados de la era de Kali se aprovechan de ese reino sin ley y, en mataderos retirados, organizan la matanza de animales inocentes, tales como la vaca. Esa clase de asesinos de animales está en condiciones de ser condenada a muerte por orden de un rey piadoso como Maharaja Pariksit. Para un rey piadoso, el delincuente que mata a un animal en un lugar apartado merece ser castigado con la pena de muerte, exactamente igual que un asesino que mata a un inocente niño en un lugar apartado.
VERSO 7 tvam va mrnala-dhavalah padair nyunah pada caran vrsa-rupena kim kascid devo nah parikhedayan
tvam—tú; va—o; mrnala-dhavalah—blanco como el loto; padaih—de tres patas; nyunah—estando tan despojado; pada—en una pata; caran—moviéndose; vrsa—toro; rupena—en la forma de; kim—si; kascit—alguien; devah—semidiós; nah—nosotros; parikhedayan—causando aflicción.
TRADUCCIÓN Luego, él [Maharaja Pariksit] le preguntó al toro: ¡Oh!, ¿quién eres tú? ¿Eres un toro tan blanco como el loto blanco o eres un semidiós? Has perdido tres de tus patas y te mueves sólo con una. ¿Eres algún semidiós que nos está provocando aflicción en la forma de un toro?
SIGNIFICADO Al menos en la época de Maharaja Pariksit, nadie podía imaginar las desdichadas condiciones futuras de la vaca y el toro. Así pues, Maharaja Pariksit se asombró al ver esa horrible escena. Él preguntó si el toro no sería un semidiós que había adoptado esa desgraciada condición para señalar el futuro de la vaca y el toro.
VERSO 8 na jatu kauravendranam dordanda-parirambhite bhu-tale ’nupatanty asmin vina te praninam sucah
na—no; jatu—en ningún momento; kaurava-indranam—de los reyes de la dinastía Kuru; dordanda—la fuerza de los brazos; parirambhite—protegido; bhu-tale—en la superficie de la Tierra; anupatanti—sufriendo; asmin—hasta ahora; vina—con excepción de; te—ti; praninam—del ser viviente; sucah—lágrimas en los ojos.
TRADUCCIÓN Ahora, por primera vez en un reino bien protegido por los brazos de los reyes de la dinastía Kuru, te veo sufriendo y con lágrimas en los ojos. Hasta ahora, en la Tierra jamás alguien había derramado lágrimas por negligencia del rey.
SIGNIFICADO Proteger las vidas tanto de los seres humanos como de los animales constituye el primer y principal deber de un gobierno. El gobierno no debe discriminar al aplicar esos principios. Para un alma de corazón puro es simplemente horrible ver la organizada matanza de animales que el Estado realiza en esta era de Kali. Maharaja Pariksit estaba lamentando las lágrimas que había en los ojos del toro, y estaba asombrado de ver en su buen reino semejante cosa sin precedentes. En lo que se refería a la vida, los hombres y los animales recibían la misma protección. Así son las cosas en el reino de Dios.
VERSO 9 ma saurabheyatra suco vyetu te vrsalad bhayam ma rodir amba bhadram te khalanam mayi sastari
ma—no; saurabheya—¡oh, hijo de surabhi!; atra—en mi reino; sucah—lamento; vyetu—que haya; te—tu; vrsalat—por el sudra; bhayam—causa de temor; ma—no; rodih—llores; amba—madre vaca; bhadram—todo lo bueno; te—a ti; khalanam—del envidioso; mayi—mientras yo viva; sastari—el gobernante o subyugador.
TRADUCCIÓN ¡Oh, hijo de surabhi!, ya no tienes que lamentarte más. No hay por qué temerle a este bajo sudra. Y, ¡oh, madre vaca!, mientras yo viva como el gobernante y subyugador de todos los hombres envidiosos, no hay razón para que llores. Todo será bueno para ti.
SIGNIFICADO La protección de los toros y las vacas y de todos los demás animales puede hacerse realidad únicamente cuando haya un Estado dirigido por un gobernante como Maharaja Pariksit. Maharaja Pariksit se dirige a la vaca como madre, ya que él es un culto rey ksatriya nacido por segunda vez. Surabhi es el nombre de las vacas que existen en los planetas espirituales, y que el propio Señor Sri Krishna cría especialmente. Así como los hombres están hechos según la forma y las características del Señor Supremo, las vacas también están hechas según la forma y las características de las vacas surabhi del reino espiritual. En el mundo material, la sociedad humana le brinda protección plena al ser humano, pero no hay ninguna ley para proteger a los descendientes de surabhi, que pueden brindarles a los hombres plena protección mediante el suministro del alimento milagroso, la leche. Pero Maharaja Pariksit y los Pandavas estaban plenamente conscientes de la importancia de la vaca y el toro, y estaban dispuestos a castigar con todo rigor, incluso con la muerte, al asesino de vacas. En ocasiones ha habido cierta agitación en favor de la protección de la vaca, pero por falta de mandatarios piadosos y leyes idóneas, la vaca y el toro no reciben protección. La sociedad humana debe reconocer la importancia de la vaca y el toro, y, así pues, darles absoluta protección a esos importantes animales, siguiendo los pasos de Maharaja Pariksit. Por el hecho de proteger a las vacas y la cultura brahmínica, el Señor, quien es muy bondadoso con la vaca y con los brahmanas (go-brahmana-hitaya), se sentirá complacido con nosotros y nos conferirá la verdadera paz.
VERSOS 10-11 yasya rastre prajah sarvas trasyante sadhvy asadhubhih tasya mattasya nasyanti kirtir ayur bhago gatih
esa rajñam paro dharmo hy artanam arti-nigrahah ata enam vadhisyami bhuta-druham asattamam
yasya—aquel que; rastre—en el Estado; prajah—seres vivientes; sarvah—absolutamente todos; trasyante—están aterrados; sadhvi—¡oh, tú, que eres casta!; asadhubhih—por los herejes; tasya—su; mattasya—de los engañados; nasyanti—desaparece; kirtih—fama; ayuh—la duración de la vida; bhagah—fortuna; gatih—buen nacimiento; esah—éstos son; rajñam—de los reyes; parah—superior; dharmah—ocupación; hi—ciertamente; artanam—de los que sufren; arti—sufrimientos; nigrahah—subyugando; atah—por lo tanto; enam—este hombre; vadhisyami—he de matar; bhuta-druham—insurrecto que se opone a otros seres vivos; asat-tamam—el muy despreciable.
TRADUCCIÓN ¡Oh, tú, que eres casta!, el buen nombre del rey, la duración de su vida y su buen nacimiento futuro desaparecen, cuando en su reino los malvados aterrorizan a toda clase de seres vivientes. El rey tiene sin duda el deber fundamental de mitigar primero los sufrimientos de aquellos que sufren. Por lo tanto, debo matar a este hombre tan despreciable, ya que es violento con otros seres vivientes.
SIGNIFICADO Cuando en una aldea o en un pueblo hay alguna perturbación causada por animales salvajes, la policía u otras personas toman medidas para matarlos. De modo similar, el gobierno tiene el deber de matar cuanto antes a todos los elementos sociales malos, tales como los ladrones, los dacoits*1 y los asesinos. El mismo castigo se les debe imponer también a los que matan animales, porque los animales del Estado también son el praja. Praja significa “aquel que ha nacido en el Estado”, y esto incluye tanto a los hombres como a los animales. Cualquier ser viviente que nace en un Estado tiene el derecho primordial de vivir bajo la protección del rey. Los animales de la selva también dependen del rey, y también tienen el derecho de vivir. Así que, con mayor razón, animales domésticos tales como las vacas y los toros. Cualquier ser viviente que aterrorice a otros es un sujeto de lo más despreciable, y el rey debe matar de inmediato a semejante elemento perturbador. Así como se mata al animal salvaje cuando ocasiona disturbios, de igual forma cualquier hombre que sin razón mata o aterroriza a los animales de la selva o a otros animales, debe ser castigado de inmediato. Por ley del Señor Supremo, todos los seres vivos, sea cual fuere la forma que tengan, son los hijos del Señor, y nadie tiene ningún derecho de matar a un animal, a menos que lo ordenen así los códigos de la ley natural. El tigre puede matar a un animal inferior para su subsistencia, pero el hombre no puede matar a un animal para la suya. Ésa es la ley de Dios, quien ha creado la ley para que un ser viviente subsista de comerse a otro. Así pues, los vegetarianos también viven de comerse a otros seres vivientes. Por lo tanto, la ley dice que uno debe vivir únicamente de comer a ciertos seres vivientes específicos, como lo ordena la ley de Dios. El Isopanisad indica que uno debe vivir de acuerdo con las instrucciones del Señor, y no como se le antoje. El hombre puede subsistir a base de diferentes variedades de granos, frutas y leche que ordena Dios, y no hay necesidad de carne animal, más que en ciertos casos particulares. El rey o mandatario engañado, aunque a veces se lo anuncie como un gran filósofo o erudito, permitirá en el Estado la existencia de mataderos, sin saber que la tortura de los pobres animales les despeja el camino al infierno a esos necios reyes y gobernantes. El gobernante siempre debe estar pendiente de la seguridad de los prajas, tanto hombres como animales, e investigar si algún ser viviente está siendo atormentado por otro en algún lugar. El ser viviente agresor debe ser atrapado de inmediato y ejecutado, tal como lo enseñó Maharaja Pariksit. El gobierno del pueblo por el pueblo no debe permitir la matanza de animales inocentes, por el capricho de necios funcionarios gubernamentales. La gente debe conocer los códigos de Dios, tal como se mencionan en las Escrituras reveladas. Maharaja Pariksit señala aquí que, según los códigos de Dios, el rey o gobernante irresponsable pone en peligro su buen nombre, la duración de su vida, su poder y su fuerza, y, en fin de cuentas, su marcha progresiva hacia una vida mejor y la salvación después de la muerte. Esos hombres necios ni siquiera creen en la existencia de una siguiente vida. Mientras escribimos el comentario acerca de este verso en particular, tenemos ante nosotros la declaración de un gran político moderno que murió recientemente y dejó su testamento, el cual revela su escaso acopio de conocimiento en relación con los códigos de Dios que mencionó Maharaja Pariksit. El político era tan ignorante en materia de los códigos de Dios que escribe: “No creo en ninguna de esas ceremonias, y someterse a ellas, incluso como una cuestión de formalidad, sería hipocresía y un intento de engañarnos nosotros mismos y engañar a los demás... no tengo ningún sentimiento religioso al respecto”. Al comparar estas declaraciones de un gran político de la época moderna con las de Maharaja Pariksit, encontramos una enorme diferencia. Maharaja Pariksit era piadoso de conformidad con los códigos de las Escrituras, mientras que el político moderno se rige por su creencia y sentimientos personales. Al fin y al cabo, cualquier gran hombre del mundo material es un alma condicionada. A él lo atan de pies y manos las sogas de la naturaleza material, y aun así la necia alma condicionada se cree en libertad de actuar según sus caprichosos sentimientos. Se concluye, entonces, que la gente de los tiempos de Maharaja Pariksit era feliz y los animales recibían la debida protección, porque el gobernante no era caprichoso ni ignoraba la ley de Dios. Criaturas necias y carentes de fe tratan de hacer a un lado la existencia del Señor, y proclaman ser seglares al precio de la valiosa vida humana. La vida humana está especialmente hecha para conocer la ciencia de Dios, pero criaturas necias, especialmente en esta era de Kali, en vez de conocer a Dios de un modo científico, hacen propaganda en contra de la creencia religiosa, así como también en contra de la existencia de Dios, aun a pesar de que siempre están atadas por las leyes de Dios mediante las condiciones del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades.
VERSO 12 ko ’vrscat tava padams trin saurabheya catus-pada ma bhuvams tvadrsa rastre rajñam krsnanuvartinam
kah—quién es él; avrscat—cortado; tava—tus; padan—patas; trin—tres; saurabheya—¡oh, hijo de surabhi!; catuh-pada—eres de cuatro patas; ma—nunca será; bhuvan—así ocurrió; tvadrsah—como tú mismo; rastre—en el Estado; rajñam—de los reyes; krsna-anuvartinam—aquellos que siguen los códigos de Krishna, la Suprema Personalidad de Dios.
TRADUCCIÓN Él [Maharaja Pariksit] repetidamente le habló y le, preguntó al toro lo siguiente: ¡Oh, hijo de surabhi!, ¿quién te ha cortado las tres patas? En el Estado de los reyes que obedecen las leyes de la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, no hay nadie tan infeliz como tú.
SIGNIFICADO Los reyes o los mandatarios de todos los Estados deben conocer los códigos del Señor Krishna (por lo general, la Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam) y actuar de conformidad con ellos, a fin de cumplir la misión de la vida humana, que es la de ponerles fin a todos los sufrimientos de las condiciones materiales. Aquel que conoce los códigos del Señor Krishna puede lograr ese fin sin ninguna dificultad. Con la Bhagavad-gita podemos conocer los códigos de Dios en forma sinóptica, y en el Srimad-Bhagavatam los mismos códigos se explican más ampliamente. En un Estado en donde se siguen los códigos de Krishna, nadie es infeliz. En donde no se sigan dichos códigos, lo primero que ocurre es que se le cortan tres patas al representante de la religión, a raíz de lo cual aparecen toda clase de desdichas. Cuando Krishna estaba presente personalmente, Sus códigos eran seguidos sin falta, y en Su ausencia, dichos códigos se presentan en las páginas del Srimad-Bhagavatam, para la guía de las personas ciegas que se encuentren a la cabeza de todos los asuntos.
VERSO 13 akhyahi vrsa bhadram vah sadhunam akrtagasam atma-vairupya-kartaram parthanam kirti-dusanam
akhyahi—tan sólo hazme saber; vrsa—¡oh, toro!; bhadram—bien; vah—para ti; sadhunam—del honesto; akrta-agasam—de aquellos que están indefensos; atma-vairupya—deformación del ser; kartaram—el hacedor; parthanam—de los hijos de Prtha; kirti-dusanam—amenazando la reputación.
TRADUCCIÓN ¡Oh, toro!, tú eres inofensivo y totalmente honrado; en consecuencia, te deseo todo lo bueno. Por favor, háblame del que ha perpetrado estas mutilaciones, las cuales amenazan la reputación de los hijos de Prtha.
SIGNIFICADO La reputación del reinado de Maharaja Ramacandra y la de los reyes que siguieron los pasos de Maharaja Ramacandra, como los Pandavas y sus descendientes, jamás será olvidada, porque en su reino los seres vivientes honestos e inofensivos nunca tenían dificultades. El toro y la vaca son los emblemas de los seres vivientes más inofensivos de todos, porque hasta el excremento y la orina de estos animales se utilizan para beneficio de la sociedad humana. Los descendientes de los hijos de Prtha, tales como Maharaja Pariksit, temían perder su reputación, pero en los tiempos modernos los líderes ni siquiera le temen a matar a esos inofensivos animales. En esto radica la diferencia entre el reinado de esos reyes piadosos y los modernos Estados regidos por mandatarios irresponsables que carecen de conocimiento acerca de los códigos de Dios.
VERSO 14 jane ’nagasy agham yuñjan sarvato ’sya ca mad-bhayam sadhunam bhadram eva syad asadhu-damane krte
jane—a los seres vivientes; anagasi—aquellos que son inofensivos; agham—sufrimientos; yuñjan—mediante la aplicación; sarvatah—en cualquier parte; asya—de esos ofensores; ca—y; mat-bhayam—temerme; sadhunam—de las personas honestas; bhadram—buena fortuna; eva—ciertamente; syat—ocurrirá; asadhu—malhechores deshonestos; damane—sometido; krte—habiéndose hecho así.
TRADUCCIÓN Quienquiera que haga sufrir a seres vivientes inofensivos, tendrá que temerme en cualquier parte del mundo en que se encuentre. Por el hecho de someter a los deshonestos malhechores, uno automáticamente beneficia a los seres inofensivos.
SIGNIFICADO Los deshonestos malhechores prosperan por culpa de gobernantes cobardes e impotentes. Pero cuando los gobernantes son lo suficientemente fuertes como para someter a toda clase de deshonestos malhechores en cualquier parte del Estado, sin duda que estos últimos no pueden florecer. Cuando a los malhechores se los castiga de una manera ejemplar, toda buena fortuna sigue automáticamente. Como se dijo antes, el deber primordial del rey o gobernante es el de proteger en todos los aspectos a los apacibles e inofensivos ciudadanos del Estado. Los devotos del Señor son apacibles e inofensivos por naturaleza, y, en consecuencia, el Estado tiene el deber primordial de buscar la manera de convertir a todo el mundo en devoto del Señor. De ese modo, automáticamente habrá ciudadanos apacibles e inofensivos. El único deber del rey será, entonces, someter a los deshonestos malhechores. Ello traerá como resultado la paz y la armonía a todo lo largo de la sociedad humana.
VERSO 15 anagahsv iha bhutesu ya agas-krn nirankusah ahartasmi bhujam saksad amartyasyapi sangadam
anagahsu iha—a los inofensivos; bhutesu—seres vivientes; yah—la persona; agah-krt—delinque; nirankusah—arribista; aharta asmi—extenderé; bhujam—brazos; saksat—directamente; amartyasya api—incluso alguien que es semidiós; sa-angadam—con adornos y armadura.
TRADUCCIÓN Un ser viviente arribista que se dé a la tarea de delinquir torturando a aquellos que son inofensivos, será directamente eliminado por mí, aunque se trate de un ciudadano del cielo con armadura y decoraciones.
SIGNIFICADO A los ciudadanos del reino celestial se los llama amara o inmortales, debido a que poseen un largo período de vida, mucho mayor que el de los seres humanos. Para un ser humano, cuya vida únicamente tiene una duración de un máximo de cien años, tener un período de vida de millones de años se considera, sin duda, ser inmortal. Por ejemplo, la Bhagavad-gita nos hace saber que en el planeta Brahmaloka la duración de un día es de 4.300.000 x 1.000 años solares. De igual modo, en otros planetas celestiales un día es equivalente a seis meses de este planeta, y los habitantes reciben una vida de diez millones de sus años. Por lo tanto, como en todos los planetas superiores la duración de la vida es muchos mayor que la del ser humano, se dice imaginariamente que sus habitantes son inmortales, aunque, en realidad, dentro del universo material nadie es inmortal. Maharaja Pariksit desafía incluso a esos ciudadanos del cielo, si ellos torturan a los seres inofensivos. Esto significa que el jefe del Estado debe ser tan fuerte como Maharaja Pariksit, de modo que pueda estar decidido a castigar a los delincuentes más fuertes de todos. El jefe del Estado debe tener por principio que el infractor de los códigos de Dios siempre sea castigado.
VERSO 16 rajño hi paramo dharmah sva-dharma-sthanupalanam sasato ’nyan yatha-sastram anapady utpathan iha
rajñah—del rey o gobernante; hi—ciertamente; paramah—supremo; dharmah—ocupación obligatoria; sva-dharma-stha—aquel que es fiel a su deber prescrito; anupalanam—siempre brindando protección; sasatah—mientras gobierna; anyan—a otros; yatha—de conformidad con; sastram—disposiciones de las Escrituras; anapadi—sin peligro; utpathan—personas que van por el mal camino; iha—de hecho.
TRADUCCIÓN El supremo deber que tiene el rey gobernante es el de brindarles plena protección a las personas que obedecen las leyes, y castigar a aquellas que, en épocas ordinarias, cuando no hay ninguna emergencia, se apartan de las ordenanzas de las Escrituras.
SIGNIFICADO En las Escrituras se hace mención de la apad-dharma, o la ocupación obligatoria en momentos de acontecimientos extraordinarios. Se dice que, en ocasiones, el gran sabio Visvamitra tuvo que vivir de comer carne de perro, al verse en cierta situación peligrosa extraordinaria. En casos de emergencia se puede permitir que alguien viva de comer la carne de toda clase de animales, pero eso no significa que deban existir mataderos fijos para alimentar a los que comen animales, ni que ese sistema deba ser fomentado por el Estado. Nadie debe tratar de vivir de comer carne en tiempos ordinarios, simplemente para satisfacer el paladar. Si alguien lo hace, el rey o gobernante debe castigarlo por entregarse a un disfrute bajo. Las Escrituras tienen disposiciones metódicas para diferentes personas dedicadas a diferentes ocupaciones obligatorias, y aquel que las sigue se dice que es sva-dharma-stha, o fiel en sus deberes prescritos. En la Bhagavad-gita (18.48) se aconseja que uno no abandone sus ocupaciones obligatorias prescritas, ni siquiera si éstas no siempre son perfectas. Esa clase de sva-dharma puede ser violado en casos de emergencia, si uno se ve forzado por las circunstancias, mas no se puede violar en tiempos ordinarios. El jefe del Estado tiene que asegurarse de que el seguidor del sva-dharma no cambie éste, sea lo que fuere, y debe brindarle plena protección a dicho seguidor. El infractor es susceptible de ser castigado en términos del sastra, y el rey tiene el deber de vigilar que todo el mundo siga estrictamente su ocupación obligatoria, tal como se prescribe en la Escritura.
VERSO 17 dharma uvaca etad vah pandaveyanam yuktam artabhayam vacah yesam guna-ganaih krsno dautyadau bhagavan krtah
dharmah uvaca—la personalidad de la religión dijo; etat—todas éstas; vah—por ti; pandaveyanam—de aquellos que están en la dinastía Pandava; yuktam—muy propio; arta—el que sufre; abhayam—exención de todos los temores; vacah—discursos; yesam—esos; guna-ganaih—por las cualidades; krsnah—hasta el Señor Krishna; dautya-adau—el deber de un mensajero; bhagavan—la Personalidad de Dios; krtah—desempeñó.
TRADUCCIÓN La personalidad de la religión dijo: Estas palabras que acabas de pronunciar son dignas de una persona de la dinastía Pandava. Cautivado por las cualidades devocionales de los Pandavas, hasta el Señor Krishna, la Personalidad de Dios, desempeñó tareas como mensajero.
SIGNIFICADO Las garantías que Maharaja Pariksit dio y los desafíos que hizo, nunca son exageraciones de su verdadero poder. El Maharaja dijo que ni siquiera los ciudadanos del cielo podían escaparse de su estricto gobierno, si eran infractores de los principios religiosos. Él no estaba orgulloso falsamente, pues un devoto del Señor es tan poderoso como el Señor o a veces más poderoso, por Su gracia, y cualquier promesa que un devoto hace, aunque de ordinario fuera muy difícil de cumplir, se lleva a cabo debidamente por la gracia del Señor. Los Pandavas, por su servicio devocional puro y plena entrega al Señor, hicieron posible que el Señor se convirtiera en auriga o, a veces, en su mensajero. Esos deberes que el Señor desempeña para Su devotos, siempre le resultan agradables al Señor, porque Él quiere prestarle servicio a Su devoto puro, en cuya vida no hay ninguna otra ocupación que no sea la de servir al Señor con todo amor y devoción. Maharaja Pariksit, un nieto de Arjuna, este último el célebre amigo y servidor del Señor, era un devoto puro del Señor tal como su abuelo, y, por ende, el Señor siempre estaba con él, incluso desde el momento en que se encontraba indefenso en el vientre de su madre y fue atacado por la ardiente arma brahmastra de Asvatthama. El devoto siempre se halla bajo la protección del Señor, y, por lo tanto, la garantía de protección que dio Maharaja Pariksit no podía ser de ninguna manera una insensatez. La personalidad de la religión aceptó ese hecho, en virtud de lo cual le agradeció al rey que estuviera siendo fiel a su excelsa posición.
VERSO 18 na vayam klesa-bijani yatah syuh purusarsabha purusam tam vijanimo vakya-bheda-vimohitah
na—no; vayam—nosotros; klesa-bijani—la causa fundamental de los sufrimientos; yatah—de dónde; syuh—así ocurre; purusa-rsabha—¡oh, tú el más grande de todos los seres humanos!; purusam—la persona; tam—que; vijanimah—conoce; vakya-bheda—diferencia de opinión; vimohitah—confundidos por.
TRADUCCIÓN ¡Oh, tú, el más grande entre los seres humanos!, es muy difícil determinar quien es el malhechor específico que ha provocado nuestros sufrimientos, ya que estamos confundidos con todas las diferentes opiniones de los filósofos teóricos.
SIGNIFICADO En el mundo hay muchos filósofos teóricos que presentan sus propias teorías de causa y efecto, especialmente acerca de la causa del sufrimiento y su efecto en diferentes seres vivientes. Por lo general, se considera que hay seis grandes filósofos: Kanada, el autor de la filosofía Vaisesika; Gautama, el autor de la lógica; Patañjali, el autor del yoga místico; Kapila, el autor de la filosofía Sankhya; Jaimini, el autor del Karma-mimamsa; y Vyasadeva, el autor del Vedanta-darsana. Aunque el toro, o la personalidad de la religión, y la vaca, la personalidad de la Tierra, sabían perfectamente bien que la personalidad de Kali era la causa directa de sus sufrimientos, aun así, como devotos del Señor que eran, también sabían que sin la sanción del Señor nadie les hubiera podido causar ningún problema. Según el Padma Purana, nuestro problema actual se debe a la fructificación de pecados que han germinado, pero incluso esos pecados germinados también pueden esfumarse gradualmente, mediante la ejecución de servicio devocional puro. Así pues, incluso si los devotos ven a los buscapleitos, no los acusan de los sufrimientos infligidos. Ellos dan por sentado que al buscapleitos lo hace actuar alguna causa indirecta, y, en consecuencia, toleran los sufrimientos, considerando que los ha enviado Dios en pequeñas dosis, pues, de lo contrario, habrían sido mayores. Maharaja Pariksit quería obtener una acusación en contra del malhechor directo, pero ellos rehusaron hacerla, por las razones mencionadas. Los filósofos especuladores, sin embargo, no reconocen la sanción del Señor; ellos tratan de encontrar a su manera la causa de los sufrimientos, tal como se describirá en los siguientes versos. De acuerdo con Srila Jiva Gosvami, esos especuladores están de por sí confundidos, y por eso no pueden saber que la causa fundamental de todas las causas es el Señor Supremo, la Personalidad de Dios.
VERSO 19 kecid vikalpa-vasana ahur atmanam atmanah daivam anye ’pare karma svabhavam apare prabhum
kecit—algunos de ellos; vikalpa-vasanah—aquellos que niegan toda clase de dualidades; ahuh—declaran; atmanam—el propio yo; atmanah—del yo; daivam—sobrehumano; anye—otros; apare—algún otro; karma—actividad; svabhavam—naturaleza material; apare— muchas otras; prabhum—autoridades.
TRADUCCIÓN Algunos de los filósofos que niegan toda clase de dualidades, declaran que el propio yo es el responsable de la felicidad y la aflicción de uno. Otros dicen que unos poderes sobrehumanos son los responsables, mientras que otros más dicen que la actividad es la responsable, y los muy materialistas sostienen que la naturaleza es la causa última. SIGNIFICADO Como se dijo antes, filósofos tales como Jaimini y sus seguidores establecen que la actividad fruitiva es la causa fundamental de toda aflicción y felicidad, y que incluso si hay una autoridad superior, algún poderoso Dios o dioses sobrehumanos, Él o ellos también se encuentran bajo la influencia de la actividad fruitiva, porque, según la acción de uno, ellos recompensan con el resultado. Ellos dicen que la acción no es independiente, ya que ésta la lleva a cabo un ejecutor; por lo tanto, el propio ejecutor es la causa de su propia felicidad o aflicción. También en la Bhagavad-gita (6.5) se confirma que la mente de uno, libre del afecto material, puede liberarnos de los sufrimientos de los tormentos materiales. De modo que, uno no debe enredarse en la materia con los afectos materiales de la mente. Es así como la propia mente de uno es amiga o enemiga en la felicidad o la aflicción materiales. Los sankhyaístas, que son materialistas y ateos, concluyen que la naturaleza material es la causa de todas las causas. Según ellos, las combinaciones de los elementos materiales son la causa de la felicidad y aflicción material, y la desintegración de la materia es la causa que libera de todos los tormentos materiales. Gautama y Kanada declaran que la combinación de los átomos es la causa de todo, e impersonalistas tales como Astavakra descubren que la refulgencia espiritual del Brahman es la causa de todas las causas. Pero en la Bhagavad-gita, el propio Señor declara que Él es la fuente del Brahman impersonal, y, en consecuencia, Él, la Personalidad de Dios, es la causa fundamental de todas las causas. En la Brahma-samhita también se confirma que el Señor Krishna es la causa fundamental de todas las causas. VERSO 20 apratarkyad anirdesyad iti kesv api niscayah atranurupam rajarse vimrsa sva-manisaya
apratarkyat—más allá de la capacidad de razonar; anirdesyat—más allá de la capacidad de pensar; iti—así pues; kesu—alguien; api—también; niscayah—concluido categóricamente; atra—en esto; anurupam—cuál de ellos está en lo correcto; raja-rse—¡oh, sabio entre los reyes!; vimrsa—juzga por ti mismo; sva—con tu propio; manisaya—poder de inteligencia.
TRADUCCIÓN También hay algunos pensadores que creen que nadie puede determinar la causa de la aflicción por medio de la argumentación, ni conocerla mediante la imaginación, ni expresarla con palabras. ¡Oh, sabio entre los reyes!, juzga por ti mismo, reflexionando sobre todo esto con tu propia inteligencia.
SIGNIFICADO Como se explicó antes, los vaisnavistas, los devotos del Señor, sí creen que nada puede ocurrir sin la sanción del Señor Supremo. Él es el director supremo, ya que Él confirma en la Bhagavad-gita (15.15) que, en la forma del Paramatma omnipresente, permanece en el corazón de todos, vigila todas las acciones y es testigo de todas las actividades. Aquí se refuta el argumento del ateo que dice que uno no puede ser castigado por sus fechorías a menos que éstas se demuestren ante un magistrado competente, pues nosotros aceptamos al testigo perpetuo y compañero constante del ser viviente. El ser viviente puede que haya olvidado todo lo que ha hecho en su vida pasada o presente, pero uno debe saber que, en el mismo árbol del cuerpo material, el alma individual y el Alma Suprema, ésta en forma de Paramatma, están sentadas como dos pájaros. Uno de ellos, el ser viviente, está saboreando las frutas del árbol, mientras que el Ser Supremo se encuentra ahí para ser testigo de las actividades. Por consiguiente, el aspecto Paramatma, el Alma Suprema, es en realidad el testigo de todas las actividades del ser viviente, y sólo por indicación de Él puede el ser viviente recordar u olvidar lo que puede que haya hecho en el pasado. Él es, pues, tanto el omnipresente Brahman impersonal, como el Paramatma localizado que hay en el corazón de todo el mundo. Él es el conocedor de todo pasado, presente y futuro, y no es posible esconderle nada. Los devotos conocen esta verdad, y, por consiguiente, desempeñan sus deberes con sinceridad, sin ponerse extremadamente ansiosos de recibir recompensas. Aparte de eso, uno no puede predecir las reacciones del Señor, ni mediante la especulación, ni mediante la erudición. ¿Por qué Él pone a unos en dificultades y a otros no? Él es el Supremo conocedor del conocimiento védico, y, así pues, Él es el verdadero vedantista. Al mismo tiempo, Él es el compilador del Vedanta. Nadie es independiente de Él, y todo el mundo está dedicado a Su servicio de diferentes maneras. En el estado condicionado, el ser viviente presta esos servicios forzado por la naturaleza material, mientras que en el estado liberado el ser viviente es ayudado por la naturaleza espiritual en el amoroso servicio voluntario que le presta al Señor. No hay ninguna incongruencia ni embriaguez en Sus acciones. Todas están en la senda de la Verdad Absoluta. Bhismadeva analizó correctamente las acciones inconcebibles del Señor. Se concluye, entonces, que los sufrimientos del representante de la religión y de la representante de la Tierra, tal como éstos se encontraban ante Maharaja Pariksit, se habían planeado para demostrar que Maharaja Pariksit era el gobernante ideal, en virtud de que sabía bien cómo brindarles protección a las vacas (la Tierra) y a los brahmanas (los principios religiosos), los dos pilares del adelanto espiritual. Todo el mundo se halla bajo el control absoluto del Señor. Cuando Él desea que alguien haga algo, está muy en lo correcto en Su acción sin tomar en consideración el caso específico. Así se puso a prueba la grandeza de Maharaja Pariksit. Ahora veamos como él resuelve esto con su mente sagaz.
VERSO 21 suta uvaca evam dharme pravadati sa samrad dvija-sattamah samahitena manasa vikhedah paryacasta tam
sutah uvaca—Suta Gosvami dijo; evam—así; dharme—la personalidad de la religión; pravadati—habiendo hablado así; sah—él; samrat—el Emperador; dvija-sattamah—¡oh, tú, el mejor de los brahmanas!; samahitena—con la debida atención; manasa—por la mente; vikhedah—sin ningún error; paryacasta—le replicó; tam—a él.
TRADUCCIÓN Suta Gosvami dijo: ¡Oh, el mejor entre los brahmanas!, al oír hablar así a la personalidad de la religión, el emperador Pariksit se sintió plenamente complacido, y, sin error ni lamento, dio su respuesta.
SIGNIFICADO La declaración del toro, la personalidad de la religión, estaba llena de filosofía y conocimiento, y el Rey se complació con ello, pues pudo darse cuenta de que el toro que sufría no era un toro ordinario. A menos que uno esté muy bien versado en la ley del Señor Supremo, no puede decir esas cosas relacionadas con verdades filosóficas. El Emperador, quien se encontraba también en el mismo nivel de sagacidad, respondió acertadamente, sin dudas ni errores.
VERSO 22 rajovaca dharmam bravisi dharma-jña dharmo ’si vrsa-rupa-dhrk yad adharma-krtah sthanam sucakasyapi tad bhavet
raja uvaca—el Rey dijo; dharmam—religión; bravisi—mientras hablas; dharma-jña—¡oh, tú, que conoces los códigos de la religión!; dharmah—la personalidad de la religión; asi—eres; vrsa-rupa-dhrk—disfrazado de toro; yat—todo lo que; adharma-krtah—aquel que actúa de modo irreligioso; sthanam—lugar; sucakasya—del identificador; api—también; tat—eso; bhavet—se vuelve.
TRADUCCIÓN El Rey dijo: ¡Oh, tú, que tienes la forma de un toro! Tú conoces la verdad de la religión, y estás hablando de conformidad con el principio que dice que el destino dispuesto para el que perpetra actos irreligiosos, es el mismo que se dispone para aquel que identifica al autor. Tú no eres otro que la personalidad de la religión.
SIGNIFICADO El devoto concluye que nadie es directamente responsable de ser benefactor o malhechor sin la sanción del Señor; por lo tanto, él no considera a nadie directamente responsable de una acción tal. Más bien, en ambos casos él da por sentado que, ya sea la ganancia o la pérdida, ambas son un don de Dios, y, por ende, constituyen Su gracia. En caso de ganancia, nadie niega que venga del cielo, pero en caso de pérdida o reveses uno se pregunta cómo el Señor puede ser tan cruel con Su devoto como para ponerlo en grandes dificultades. Aparentemente, Jesucristo fue puesto en una de esas grandes dificultades al ser crucificado por los ignorantes, pero él nunca se puso furioso con los malhechores. Ésa es la manera de aceptar las cosas, ya sean favorables o no. Así pues, para el devoto, el que identifica es tan pecador como el malhechor. Por la gracia del Dios, el devoto tolera todos los reveses. Maharaja Pariksit observó eso, y, por lo tanto, se dio cuenta de que el toro no era otro que la propia personalidad de la religión. En otras palabras, el devoto no tiene ningún sufrimiento en absoluto, porque para el devoto que ve a Dios en todo, el llamado sufrimiento también es la gracia de Dios. la vaca y el toro nunca pusieron ninguna queja ante el Rey de que la personalidad de Kali los estaba torturando, aunque todo el mundo presenta esa clase de quejas ante las autoridades estatales. El extraordinario comportamiento del toro hizo que el Rey concluyera que se trataba sin duda de la personalidad de la religión, ya que nadie más podía entender las complejidades sutiles de los códigos de la religión.
VERSO 23 athava deva-mayaya nunam gatir agocara cetaso vacasas capi bhutanam iti niscayah
athava—alternativamente; deva—el Señor; mayayah—energías; nunam—muy poco; gatih—movimiento; agocara—inconcebible; cetasah—ya sea mediante la mente; vacasah—mediante palabras; ca—o; api—también; bhutanam—de todos los seres vivientes; iti—así pues; niscayah—concluido.
TRADUCCIÓN Así pues, se concluye que las energías del Señor son inconcebibles. Nadie puede medirlas ni mediante la especulación mental ni mediante la manipulación de palabras.
SIGNIFICADO Pudiera surgir la pregunta de por qué el devoto debe abstenerse de identificar al actor, aunque sepa a ciencia cierta que el Señor es el ejecutor supremo de todo. Una vez conocido el ejecutor supremo, uno no debe hacerse pasar por alguien que ignora quién es el verdadero ejecutor. La respuesta a esa duda es que el Señor tampoco es directamente responsable, pues todo lo hace Su maya-sakti, o energía material delegada. La energía material siempre está creando dudas acerca de la autoridad suprema del Señor. La personalidad de la religión sabía perfectamente bien que nada podía ocurrir sin la sanción del Señor Supremo, y aun así la energía ilusoria lo hizo dudar, en virtud de lo cual se abstuvo de mencionar la causa suprema. Esa incertidumbre se debía a la contaminación tanto de Kali como de la energía material. La energía ilusoria amplifica toda la atmósfera de la era de Kali, y la proporción de la medida en que lo hace es inexplicable.
VERSO 24 tapah saucam daya satyam iti padah krte krtah adharmamsais trayo bhagnah smaya-sanga-madais tava
tapah—austeridad; saucam—limpieza; daya—misericordia; satyam—veracidad; iti—así pues; padah—patas; krte—en la era de Satya; krtah—constituidas; adharma—irreligiosidad; amsaih—por las partes; trayah—tres juntas; bhagnah—rotas; smaya—orgullo; sanga—excesiva relación con mujeres; madaih—embriaguez; tava—tus.
TRADUCCIÓN En la era de Satya [de la veracidad], tus cuatro patas estaban constituidas por los cuatro principios de austeridad, limpieza, misericordia y veracidad. Pero parece que tres de tus patas están rotas debido a la irreligión que se ha difundido por doquier en la forma de orgullo, la lujuria y la embriaguez.
SIGNIFICADO La energía ilusoria, o la naturaleza material, puede actuar sobre los seres vivientes, en la medida en que ellos se vuelvan víctimas de la ilusoria atracción de maya. Algunos insectos voladores son cautivados por la deslumbrante refulgencia de la luz, y por ello son víctimas del fuego. De igual modo, la energía ilusoria siempre está cautivando a las almas condicionadas para que se vuelvan víctimas del fuego de la ilusión, y las Escrituras védicas les advierten a las almas condicionadas que no se vuelvan víctimas de la ilusión, sino que se deshagan de ella. Los Vedas nos advierten que no vayamos a la oscuridad de la ignorancia, sino a la progresiva senda de la luz. El propio Señor también nos advierte que el poder ilusorio de la energía material es demasiado poderoso como para poderlo superar, pero aquel que se entrega al Señor por completo, puede hacerlo fácilmente. Pero entregarse a los pies de loto del Señor tampoco es muy fácil. Esa entrega les resulta posible a personas que poseen las cualidades de austeridad, limpieza, misericordia y veracidad. Estos cuatro principios de una civilización adelantada eran características sobresalientes de la era de Satya. En esa era, cada ser humano era prácticamente un brahmana capacitado del más alto orden, y desde el punto de vista de las órdenes sociales de la vida, todos eran paramahamsas, o lo máximo de la orden de renuncia. En cuanto a la situación cultural, los seres humanos no estaban sometidos en absoluto a la energía ilusoria. Esos hombres fuertes y de carácter eran los suficientemente competentes como para apartarse de las garras de maya. Pero gradualmente, a medida que los principios básicos de la cultura brahmínica, a saber, la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad, fueron cercenados por un desarrollo proporcional del orgullo, el apego a las mujeres y la embriaguez, la senda de la salvación o la senda de la dicha trascendental se apartó y se fue muy lejos de la sociedad humana. Con el progreso de la era de Kali, hasta un pobre se enorgullece de un centavo que tenga, las mujeres siempre se visten de un modo excesivamente atractivo para capturar la mente de los hombres, y el hombre es adicto a beber vino, fumar, tomar té y masticar tabaco, etc. Todos estos hábitos, o supuestos adelantos de la civilización, constituyen las causas fundamentales de todas las irreligiosidades, y, por consiguiente, no es posible impedir la corrupción, el soborno y el nepotismo. El hombre no puede impedir todos estos males simplemente mediante la promulgación de estatutos y la vigilancia policial, pero puede curar la enfermedad de la mente mediante la medicina indicada, es decir, divulgando los principios de la cultura brahmínica, o los principios de la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad. La civilización moderna y el desarrollo económico están creando una nueva situación de pobreza y escasez, cuyo resultado es el chantaje en la venta de productos al consumidor. Si los líderes y hombres ricos de la sociedad emplean de un modo misericordioso el cincuenta por ciento de sus riquezas para las masas de gente desencaminada, y las educan en el proceso de la ciencia de Dios —que es el conocimiento que se presenta en el Bhagavatam—, ciertamente que la era de Kali será vencida en su intento de atrapar a las almas condicionadas. Siempre hemos de recordar que el orgullo falso, o la excesiva estimación que uno haga de los valores que tiene en la vida, el excesivo apego a las mujeres o a relacionarse con ellas, y la bebida, las drogas y los estimulantes, van a apartar a la civilización humana de la senda de la paz, por mucho que la gente clame por la paz del mundo. La prédica de los principios del Bhagavatam hará que automáticamente todos los hombres se vuelvan austeros, limpios tanto interna como externamente, compasivos con los que sufren y veraces en el trato diario. Ésa es la manera de corregir las fallas de la sociedad humana, que en los actuales momentos se exhiben de un modo muy manifiesto.
VERSO 25 idanim dharma padas te satyam nirvartayed yatah tam jighrksaty adharmo ’yam anrtenaidhitah kalih
idanim—en los actuales momentos; dharma—¡oh, personalidad de la religión!; padah—pata; te—de ti; satyam—veracidad; nirvartayet—cojeando de una forma u otra; yatah—por lo cual; tam—eso; jighrksati—tratando de destruir; adharmah—la personalidad de la irreligión; ayam—esto; anrtena—mediante el engaño; edhitah—floreciendo; kalih—la personificación de la riña.
TRADUCCIÓN Ahora te apoyas en una sola pata, que es tu veracidad, y de una forma u otra te mueves cojeando. Pero la personificación de la riña [Kali], floreciendo mediante el engaño, también está tratando de destruir esa pata.
SIGNIFICADO Los principios de la religión no se basan en algunos dogmas o fórmulas hechas por el hombre, sino en cuatro prácticas regulativas, a saber: la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad. A las masas debe enseñárseles a practicar estos principios desde la infancia. Austeridad significa aceptar voluntariamente cosas que puede que no sean muy cómodas para el cuerpo, pero que conducen a la iluminación espiritual; por ejemplo, el ayuno. Ayunar dos o cuatro veces al mes es una clase de austeridad que se puede aceptar voluntariamente sólo en aras de la iluminación espiritual, y no con algunos otros propósitos, ya sean éstos políticos o de cualquier otra índole. En la Bhagavad-gita (17.5-6) se condenan los ayunos que no apuntan hacia la autorrealización sino que se hacen con otros propósitos. Así mismo, la limpieza es necesaria tanto para la mente como para el cuerpo. La sola limpieza del cuerpo puede que ayude hasta cierto punto, pero la limpieza de la mente también es necesaria, y ésta se logra mediante la glorificación del Señor Supremo. Sin glorificar al Señor Supremo, nadie puede limpiar el polvo mental que se ha acumulado. Una civilización atea no puede limpiar la mente, porque no tiene ninguna idea de Dios, y por esa sencilla razón la gente de semejante civilización no puede tener buenas cualidades, por muy equipados que estén desde el punto de vista material. Tenemos que juzgar las cosas en virtud de su acción resultante. En la era de Kali, la acción resultante de la civilización humana es la insatisfacción, por lo cual todo el mundo está ansioso de lograr la paz mental. Esa paz mental era completa en la era de Satya, en virtud de la existencia de los antedichos atributos de los seres humanos. Poco a poco esos atributos han ido disminuyendo, en el Treta-yuga hasta tres cuartos, en el Dvapara hasta la mitad, y en esta era de Kali hasta un cuarto, que también está disminuyendo gradualmente a causa de la falsedad imperante. Debido al orgullo, ya sea artificial o verdadero, se arruina la acción resultante de la austeridad; debido al excesivo afecto por la compañía femenina, se arruina la limpieza; debido a la excesiva adicción a la bebida, las drogas y los estimulantes, se arruina la misericordia; y mediante la excesiva propaganda falsa, se arruina la veracidad. El resurgimiento del Bhagavata-dharma puede salvar a la civilización humana de ser víctima de males de toda índole.
VERSO 26 iyam ca bhumir bhagavata nyasitoru-bhara sati srimadbhis tat-pada-nyasaih sarvatah krta-kautuka
iyam—esto; ca—y; bhumih—superficie de la Tierra; bhagavata—por la Personalidad de Dios; nyasita—siendo ejecutado personalmente, así como también por otros; uru—gran; bhara—carga; sati—siendo hecho así; srimadbhih—por el supremamente auspicioso; tat—eso; pada-nyasaih—huellas; sarvatah—por todas partes; krta—eso; kautuka—buena fortuna.
TRADUCCIÓN La carga de la Tierra fue reducida sin duda por la Personalidad de Dios, así como también por otros. Cuando Él se encontraba presente como una encarnación, se realizó todo lo bueno gracias a Sus auspiciosas huellas.
VERSO 27 socaty asru-kala sadhvi durbhagevojjhita sati abrahmanya nrpa-vyajah sudra bhoksyanti mam iti
socati—lamentando; asru-kala—con lágrimas en los ojos; sadhvi—la casta; durbhaga—como si fuera la más desafortunada de todas; iva—como; ujjhita—desamparada; sati—siendo hecho así; abrahmanyah—desprovistos de cultura brahmínica; nrpa-vyajah—haciéndose pasar por el gobernante; sudrah—clase baja; bhoksyanti—disfrutarían; mam—a mí; iti—así pues.
TRADUCCIÓN Ahora, ella, la casta, a quien por mala fortuna la Personalidad de Dios ha abandonado, lamenta su futuro con lágrimas en los ojos, ya que ahora la gobiernan y disfrutan hombres de clase baja que se hacen pasar por gobernantes.
SIGNIFICADO El ksatriya, o el hombre que está en capacidad de proteger a los que sufren, es quien debe gobernar el Estado. Hombres de clase baja y sin formación, u hombres sin la ambición de proteger a los que sufren, no pueden ser colocados en el puesto de un administrador. Desafortunadamente, en la era de Kali, los hombres de clase baja, sin preparación, ocupan el cargo de gobernante a fuerza de la votación popular, y en vez de proteger a los que sufren, esos hombres crean una situación que a todo el mundo le resulta sumamente intolerable. Esa clase de gobernantes se gratifica ilícitamente al precio de todas las comodidades de los ciudadanos, y por ello la casta Madre Tierra llora al ver la lamentable condición de sus hijos, tanto hombres como animales. Ése es el futuro del mundo en la era de Kali, cuando la irreligiosidad impera de una manera de lo más resaltante. Y en ausencia de un rey idóneo que reprima las tendencias irreligiosas, el educar a la gente en las enseñanzas del Srimad-Bhagavatam de una manera sistemática, aclarará la nublada atmósfera de corrupción, soborno, chantaje, etc.
VERSO 28 iti dharmam mahim caiva santvayitva maha-rathah nisatam adade khadgam kalaye ’dharma-hetave
iti—así pues; dharmam—la personalidad de la religión; mahim—la Tierra; ca—también; eva—como; santvayitva—después de apaciguar; maha-rathah—el general que podía pelear a solas con miles de enemigos; nisatam—afilada; adade—esgrimió; khadgam—espada; kalaye—para matar a Kali en persona; adharma—irreligión; hetave—la causa fundamental.
TRADUCCIÓN Maharaja Pariksit, quien podía pelear por sí solo contra mil enemigos apaciguó así a la personalidad de la religión y a la Tierra. Luego, esgrimió su afilada espada para matar a la personalidad de Kali, quien es la causa de toda irreligión.
SIGNIFICADO Como se describió anteriormente, la personalidad de Kali es aquel que deliberadamente comete toda clase de actos pecaminosos que se encuentran prohibidos en las Escrituras reveladas. Esta era de Kali se encontrará repleta ciertamente de toda clase de actividades de Kali, pero eso no significa que los líderes de la sociedad, los gobernantes, los hombres eruditos e inteligentes, o, por encima de todos, los devotos del Señor, van a cruzarse de brazos y mostrarse insensibles ante las reacciones de la era de Kali. Durante la estación lluviosa hay sin duda abundantes lluvias, pero eso no significa que los hombres no van a tomar medidas para protegerse de ellas. Es el deber de los gobernantes del Estado y de los demás dirigentes adoptar todas las medidas necesarias contra las actividades de Kali o contra las personas influidas por la era de Kali; y Maharaja Pariksit es el gobernante ideal del Estado, pues de inmediato se dispuso a matar con su afilada espada a la personalidad de Kali. Los administradores no se deben limitar a aprobar resoluciones para tomar medidas contra la corrupción, sino que deben estar preparados con afiladas espadas, para matar a las personas que ocasionan corrupciones desde el punto de vista de los sastras reconocidos. Mediante la autorización de los expendios de vino, los administradores no pueden impedir las actividades corruptas. Ellos deben clausurar cuanto antes todos los expendios de vino y drogas embriagantes, y castigar incluso con la muerte a aquellos que se entregan al hábito de embriagarse de todas las maneras. Ésa es la forma de detener las actividades de Kali, tal como demostró aquí Maharaja Pariksit el maha-rata.
VERSO 29 tam jighamsum abhipretya vihaya nrpa-lañchanam tat-pada-mulam sirasa samagad bhaya-vihvalah
tam—a él; jighamsum—deseando matar; abhipretya—sabiéndolo bien; vihaya—dejando a un lado; nrpa-lañchanam—el traje de rey; tat-pada-mulam—a sus pies; sirasa—por la cabeza; samagat—plenamente entregado; bhaya-vihvalah—bajo la presión del temor.
TRADUCCIÓN Cuando la personalidad de Kali se dio cuenta de que el Rey estaba dispuesto a matarlo, de inmediato abandonó el traje de rey y, bajo la presión del temor, se entregó a él por completo, postrando la cabeza.
SIGNIFICADO El atuendo de rey que llevaba la personalidad de Kali es artificial. Dicho atuendo es idóneo para un rey o ksatriya, pero cuando un hombre de clase baja se viste artificialmente de rey, su verdadera identidad se descubre con el desafío de un ksatriya genuino como Maharaja Pariksit. Un verdadero ksatriya nunca se rinde. Él acepta el reto del ksatriya que sea su rival, y pelea hasta morir o ganar. El verdadero ksatriya no conoce la capitulación. En la era de Kali hay muchísimos impostores que se hacen pasar por administradores o gobernantes y se visten como tales, pero su verdadera identidad se descubre cuando un verdadero ksatriya los desafía. Por lo tanto, cuando la personalidad de Kali, vestido con un traje falso, vio que pelear con Maharaja Pariksit estaba más allá de su capacidad, bajó la cabeza como un subordinado y abandonó su atuendo de rey.
VERSO 30 patitam padayor virah krpaya dina-vatsalah saranyo navadhic chlokya aha cedam hasann iva
patitam—caído; padayoh—a los pies; virah—el héroe; krpaya—por compasión; dina-vatsalah—bueno con el pobre; saranyah—aquel que está en capacidad de aceptar la entrega; na—no; avadhit—mató; slokyah—aquel de quien es digno cantar; aha—dijo; ca—también; idam—esto; hasan—sonriendo; iva—como.
TRADUCCIÓN Maharaja Pariksit, quien estaba en capacidad de aceptar la entrega y era digno de que lo historia lo glorificara, no mató al pobre rendido y caído Kali, sino que sonrió compasivamente, porque era bueno con los pobres. SIGNIFICADO Ni siquiera un ksatriya ordinario mata a una persona rendida, y ni qué hablar de Maharaja Pariksit, quien, por naturaleza, era compasivo y bueno con los pobres. Él estaba sonriendo, porque Kali, quien tenía un traje falso, había revelado su identidad de hombre de clase baja, y el Rey también estaba pensando cuán irónico era que, aunque nadie se salvaba de su afilada espada cuando él quería matar, el pobre Kali de clase baja fue perdonado por su oportuna rendición. Por eso en la historia se canta de la gloria y bondad de Maharaja Pariksit. Él era un emperador bueno y compasivo, plenamente digno de que incluso su enemigo se entregara a él. Así pues, la personalidad de Kali se salvó por la voluntad de la Providencia.
VERSO 31 rajovaca na te gudakesa-yaso-dharanam baddhañjaler vai bhayam asti kiñcit na vartitavyam bhavata kathañcana ksetre madiye tvam adharma-bandhuh
raja uvaca—el Rey dijo; na—no; te—tu; gudakesa—Arjuna; yasah-dharanam—de los que hemos heredado la fama; baddha-añjaleh—alguien con las manos juntas; vai—ciertamente; bhayam—miedo; asti—hay; kiñcit—hasta un ligero; na—ni; vartitavyam—se le puede permitir que viva; bhavata—por ti; kathañcana—por todos los medios; ksetre—en la tierra; madiye—en mi reino; tvam—tú; adharma-bandhuh—el amigo de la irreligión.
TRADUCCIÓN El Rey dijo entonces: Nosotros hemos heredado la fama de Arjuna; por lo tanto, como te has rendido con las manos juntas, no es necesario que temas por tu vida. Pero no puedes permanecer en mi reino, pues eres el amigo de la irreligión.
SIGNIFICADO A la personalidad de Kali, quien es el amigo de toda clase de irreligiosidades, se lo puede excusar si se rinde, pero de todos modos no se le puede permitir que viva como un ciudadano en ninguna parte de un Estado benefactor. Los Pandavas eran representantes de confianza de la Personalidad de Dios, el Señor Krishna, quien prácticamente fue el causante de la Batalla de Kuruksetra, pero no por algún interés personal. Él quería que un rey ideal como Maharaja Yudhisthira, y descendientes de él tales como Maharaja Pariksit, gobernaran el mundo, y, por consiguiente, un rey tan responsable como lo era Maharaja Pariksit no podía permitir que el amigo de la irreligiosidad prosperara en su reino a costa de la buena fama de los Pandavas. Ésa es la manera de eliminar la corrupción del Estado, y no hay otra. Los amigos de la irreligiosidad deben ser desterrados del Estado, y eso salvará al Estado de la corrupción. VERSO 32 tvam vartamanam nara-deva-dehesv anupravrtto ’yam adharma-pugah lobho ’nrtam cauryam anaryam amho jyestha ca maya kalahas ca dambhah
tvam—tú; vartamanam—mientras estás presente; nara-deva—un hombre dios, o un rey; dehesu—en el cuerpo; anupravrttah—ocurriendo en todas partes; ayam—todos estos; adharma—principios irreligiosos; pugah—en las masas; lobhah—codicia; anrtam—falsedad; cauryam—robo; anaryam—incultura; amhah—traición; jyestha—mala fortuna; ca—y; maya—engaño; kalahah—riña; ca—y; dambhah—vanidad.
TRADUCCIÓN Si a la personalidad de Kali, la irreligión, se le permite actuar como hombre dios o gobernante, sin duda abundarán principios irreligiosos tales como la codicia, la falsedad, el robo, la incultura, la traición, la mala fortuna, el engaño, la riña y la vanidad.
SIGNIFICADO Los principios de la religión, es decir, la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad, tal como ya lo hemos discutido, puede practicarlos el seguidor de cualquier fe. No hay necesidad de cambiar de la fe hindú a la mahometana, a la cristiana o a alguna otra fe, y de ese modo volverse un renegado y no seguir los principios de la religión. La religión Bhagavatam exhorta a seguir los principios de la religión. Los principios de la religión no son los dogmas o principios regulativos de una determinada fe. Esos principios regulativos puede que difieran en términos de tiempo y lugar de interés. Lo que hay que ver es si los objetivos de la religión se han alcanzado. El aferrarse a los dogmas y fórmulas sin llegar a los verdaderos principios, no es bueno. Un Estado seglar puede que sea imparcial respecto a cualquier tipo específico de fe, pero no puede ser indiferente a los principios de la religión que se mencionaron anteriormente. Mas, en la era de Kali, los gobernantes del Estado serán indiferentes a esa clase de principios religiosos, y, en consecuencia, bajo su patrocinio aparecerán naturalmente los oponentes de los principios religiosos, oponentes tales como la codicia, la falsedad, el engaño y el despilfarro, en virtud de lo cual no tendrá sentido la propaganda que pide a voces que se detenga la corrupción del Estado.
VERSO 33 na vartitavyam tad adharma-bandho dharmena satyena ca vartitavye brahmavarte yatra yajanti yajñair yajñesvaram yajña-vitana-vijñah
na—no; vartitavyam—mereces permanecer; tat—por consiguiente; adharma—irreligiosidad; bandho—amigo; dharmena—con religión; satyena—con verdad; ca—también; vartitavye—estando situado en; brahma-avarte—lugar en el que se realiza sacrificio; yatra—donde; yajanti—debidamente ejecutado; yajñaih—mediante sacrificios o servicios devocionales; yajña-isvaram—al Señor Supremo, la Personalidad de Dios; yajña—sacrificio; vitana—difundiendo; vijñah—expertos.
TRADUCCIÓN Por consiguiente, ¡oh, amigo de la irreligiosidad!, no mereces permanecer en un lugar en el que los expertos celebran sacrificios conforme a la verdad y los principios religiosos, en aras de la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios.
SIGNIFICADO Yajñesvara, o la Suprema Personalidad de Dios, es el beneficiario de todas las clases de ceremonias de sacrificio. En las Escrituras, esas ceremonias de sacrificio se prescriben de diferentes maneras para las diferentes épocas. En otras palabras, sacrificio significa aceptar la supremacía del Señor, y, con ello, realizar actos mediante los cuales el Señor se sienta satisfecho en todos los aspectos. Los ateos no creen en la existencia de Dios, y no realizan ningún sacrificio que persiga la satisfacción del Señor. Cualquier lugar o país en que se acepte la supremacía del Señor, y, en consecuencia, en que se celebren sacrificios, se denomina brahmavarta. Existen diferentes países en diferentes partes del mundo, y puede que todos y cada uno de ellos tengan diferentes tipos de sacrificios para complacer al Señor Supremo, pero lo más importante para complacerlo se señala en el Bhagavatam, y es la veracidad. La veracidad es el principio básico de la religión, y la meta máxima de todas las religiones es la de satisfacer al Señor. En esta era de Kali, la mejor fórmula común de sacrificio la constituye el sankirtana-yajña. Ésa es la opinión de los expertos que saben cómo propagar el proceso del yajña. El Señor Caitanya predicó este método de yajña, y con este verso se sobreentiende que el método de sacrificio del sankirtana-yajña se puede realizar en absolutamente cualquier parte, a fin de alejar a la personalidad de Kali y salvar a la sociedad humana de ser víctima de la influencia de la era.
VERSO 34 yasmin harir bhagavan ijyamana ijyatma-murtir yajatam sam tanoti kaman amoghan sthira-jangamanam antar bahir vayur ivaisa atma
yasmin—en esas ceremonias de sacrificio; harih—el Señor Supremo; bhagavan—la Personalidad de Dios; ijyamanah—siendo adorado; ijya-atma—el alma de todas las deidades venerables; murtih—en las formas; yajatam—aquellos que adoran; sam—bien; tanoti—difunde; kaman—deseos; amoghan—inviolables; sthira-jangamanam—de todos los móviles e inmóviles; antah—dentro; bahih—fuera; vayuh—aire; iva—como; esah—de todos ellos; atma—alma espiritual.
TRADUCCIÓN En todas las ceremonias de sacrificio, aunque a veces se adora a un semidiós, se adora al Señor Supremo y Personalidad de Dios, porque Él es la Superalma de todos y, tal como el aire, existe tanto fuera como dentro. Así pues, es sólo Él quien le otorga al adorador todo lo bueno.
SIGNIFICADO A veces se observa que a semidioses tales como Indra y Candra se los adora y se les ofrecen los galardones del sacrificio, más, sin embargo, las recompensas de todos esos sacrificios se las confiere al adorador el Señor Supremo, y es únicamente el Señor quien puede ofrecerle al adorador todo lo bueno. Los semidioses, pese a que se los adore, no pueden hacer nada sin la sanción del Señor, porque el Señor es la Superalma de todos los seres, tanto móviles como inmóviles. En la Bhagavad-gita (9.23), el propio Señor lo confirma en el sloka siguiente: ye ’py anya-devata-bhakta yajante sraddhayanvitah te ’pi mam eva kaunteya yajanty avidhi-purvakam “Todo lo que el hombre ofrezca en sacrificio a otros dioses, ¡oh, hijo de Kunti!, de hecho va dirigido únicamente a Mí, pero se ofrece sin verdadero conocimiento”. Lo cierto es que el Señor Supremo es sin igual. No hay ningún otro Dios aparte del propio Señor. Así pues, el Señor Supremo es trascendental a la creación material eternamente. Pero hay muchos que adoran a semidioses tales como el Sol, la Luna e Indra, quienes sólo son representantes materiales del Señor Supremo. Esos semidioses son representaciones cualitativas indirectas del Señor Supremo. Sin embargo, un erudito entendido o un devoto entendido sabe quién es quién. Por lo tanto, él adora directamente al Señor Supremo, y no se deja distraer por las representaciones cualitativas materiales. Aquellos que no son tan entendidos, adoran a esas representaciones cualitativas materiales, pero su adoración es poco ceremoniosa, por ser irregular.
VERSO 35 suta uvaca pariksitaivam adistah sa kalir jata-vepathuh tam udyatasim ahedam danda-panim ivodyatam
sutah uvaca—Sri Suta Gosvami dijo; pariksita—por Maharaja Pariksit; evam—así pues; adistah—siendo ordenado; sah—él; kalih—la personalidad de Kali; jata—hubo; vepathuh—temblor; tam—a él; udyata—en alto; asim—espada; aha—dijo; idam—así pues; danda-panim—Yamaraja, la personalidad de la muerte; iva—como; udyatam—casi listo.
TRADUCCIÓN Sri Suta Gosvami dijo: La personalidad de Kali, habiendo recibido esa orden de Maharaja Pariksit, comenzó a temblar de miedo. Viendo al Rey ante él como Yamaraja, a punto de matarlo, Kali le habló de la siguiente manera.
SIGNIFICADO El Rey estaba dispuesto a matar a la personalidad de Kali de inmediato, si éste desobedecía su orden. De lo contrario, el Rey no tenía ninguna objeción en permitirle que prolongara su vida. La personalidad de Kali, por su parte, después de tratar de liberarse del castigo de diversas maneras, decidió que debía entregarse a él, y por eso comenzó a temblar, temiendo por su vida. El rey, o el gobernante, debe ser tan fuerte como para pararse como Yamaraja, la muerte en persona, ante la personalidad de Kali. La orden del rey tiene que ser obedecida, pues si no, la vida del criminal corre peligro. Ésa es la manera de gobernar a las personalidades de Kali que causan disturbios en la vida normal de los ciudadanos del Estado.
VERSO 36 kalir uvaca yatra kva vatha vatsyami sarva-bhauma tavajñaya laksaye tatra tatrapi tvam attesu-sarasanam
kalih uvaca—la personalidad de Kali dijo; yatra—en cualquier parte; kva—y en todas partes; va—o; atha—de allí; vatsyami—residiré; sarva-bhauma—¡oh, Señor (o Emperador) de la Tierra!; tava—tu; ajñaya—por la orden; laksaye—veo; tatra tatra—en todas partes; api—también; tvam—Su Majestad; atta— dominando; isu—flechas; sarasanam—arcos.
TRADUCCIÓN ¡Oh, Su Majestad!, aunque por orden suya yo viva donde viva, adondequiera que mire no veré más que su arco y sus flechas.
SIGNIFICADO La personalidad de Kali se daba cuenta de que Maharaja Pariksit era el emperador de todas las tierras del mundo entero, y, en consecuencia, adondequiera que fuera a vivir se encontraría con la misma actitud del Rey. La personalidad de Kali tenía por función hacer el mal, y Maharaja Pariksit tenía por función someter a toda clase de malvados, en especial a la personalidad de Kali. Por consiguiente, para la personalidad de Kali era mejor que el Rey lo matara allí mismo, en vez de tener que ser matado en alguna otra parte. Al fin y al cabo, él era un alma que estaba rendida ante el Rey, y le correspondía a éste hacer lo que fuere necesario.
VERSO 37 tan me dharma-bhrtam srestha sthanam nirdestum arhasi yatraiva niyato vatsya atisthams te ’nusasanam
tat—por lo tanto; me—a mí; dharma-bhrtam—de todos los protectores de la religión; srestha—¡oh, tú, el principal!; sthanam—lugar; nirdestum—señala; arhasi—que así lo hagas; yatra—donde; eva—ciertamente; niyatah—siempre; vatsye—pueda residir; atisthan—situado permanentemente; te—tu; anusasanam—bajo tu gobierno.
TRADUCCIÓN Por lo tanto, ¡oh, tú, el principal de los protectores de la religión!, por favor asígname un lugar en el que pueda vivir permanentemente bajo la protección de tu gobierno.
SIGNIFICADO La personalidad de Kali se dirigió a Maharaja Pariksit como el principal entre los protectores de la religiosidad, porque el Rey se abstuvo de matar a una persona que se entregó a él. A un alma rendida se le debe brindar plena protección, aun a pesar de que se trate de un enemigo. Eso dice el principio de la religión. Y podemos imaginarnos entonces qué clase de protección le da la Personalidad de Dios a la persona que se entrega a Él, no como enemigo, sino como un consagrado servidor. Al alma entregada el Señor la protege de todos los pecados y de todas las reacciones procedentes de los actos pecaminosos.
VERSO 38 suta uvaca abhyarthitas tada tasmai sthanani kalaye dadau dyutam panam striyah suna yatradharmas catur-vidhah
sutah uvaca—Suta Gosvami dijo; abhyarthitah—habiéndosele solicitado eso; tada—en ese momento; tasmai—a él; sthanani—lugares; kalaye—a la personalidad de Kali; dadau—le dio permiso; dyutam—juegos; panam—bebida; striyah—relación ilícita con mujeres; suna—matanza de animales; yatra—dondequiera; adharmah—actividades pecaminosas; catuh-vidhah—cuatro clases de.
TRADUCCIÓN Suta Gosvami dijo: Maharaja Pariksit, en virtud de ese pedido que le hizo la personalidad de Kali, le dio permiso de residir en lugares en los que hubiera juegos de azar, bebida, prostitución y matanza de animales.
SIGNIFICADO Los principios básicos de la irreligiosidad, tales como el orgullo, la prostitución, la embriaguez y la falsedad, contrarrestan los cuatro principios de la religión, es decir, la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad. A la personalidad de Kali se le dio permiso de vivir en cuatro lugares que el Rey mencionó específicamente, a saber, el lugar de los juegos de azar, el lugar de la prostitución, el lugar de la bebida y el lugar de la matanza de animales. Srila Jiva Gosvami señala que es irreligioso beber contra los principios de las Escrituras tales como el sautramani-yajña, la relación con mujeres fuera del matrimonio y el matar animales de modo contrario a las disposiciones de las Escrituras. En los Vedas hay dos tipos diferentes de disposiciones: unas son para los pravrttas, o aquellos que están dedicados al disfrute material, y otras para los nivrttas, o aquellos que están liberados del cautiverio material. Las disposiciones védicas para los pravrttas tiene por objeto regular de un modo gradual sus actividades y orientarlas hacia el sendero de la liberación. Por consiguiente, para aquellos que se encuentran en la etapa más baja de la ignorancia y se entregan al vino, las mujeres y el comer carne, a veces se recomienda el beber mediante la ejecución del sautramani-yajña, el relacionarse con mujeres mediante el matrimonio, y el comer carne mediante los sacrificios. Ese tipo de recomendaciones que se encuentran en la literatura védica son para una determinada clase de hombres, y no para todos. Pero como son disposiciones de los Vedas para determinados tipos de personas, esas actividades de los pravrttas no se consideran adharma. Los que es comida para alguien, puede que sea veneno para otros; de igual modo, lo que se les recomienda a aquellos que están influidos por la modalidad de la ignorancia, puede que sea veneno para aquellos que están influidos por la modalidad de la bondad. Srila Jiva Prabhu afirma, por lo tanto, que las recomendaciones que las Escrituras les dan a una cierta clase de hombres, nunca han de tenerse por adharma, o irreligiosas. Pero esas actividades de hecho sí son adharma, y jamás deben ser fomentadas. Las recomendaciones que se encuentran en las Escrituras no tienen por objeto fomentar ese adharma, sino regular gradualmente el adharma necesario y orientarlo hacia la senda del dharma. Siguiendo los pasos de Maharaja Pariksit, todos los jefes de Estado tienen el deber de procurar que en el Estado se establezcan los principios de la religión, es decir, la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad, y que se detengan por todos los medios los principios de la irreligión, a saber, el orgullo, la relación ilícita con mujeres o la prostitución, la embriaguez y estados similares, y la falsedad. Y para sacar el mejor provecho de una mala compra, la personalidad de Kali puede ser trasladada a lugares en los que haya juego, bebida, prostitución y mataderos, si los hay. Aquellos que están adictos a esos hábitos irreligiosos, pueden ser regulados por medio de las disposiciones de la Escritura. Ningún Estado debe animarlos bajo ninguna circunstancia. En otras palabras, el Estado debe detener absolutamente los juegos de azar, la bebida, la prostitución y la falsedad. El Estado que quiera erradicar la corrupción en su mayor parte, puede introducir los principios de la religión de la manera siguiente. 1.— Declarar dos días al mes, cuando menos, de ayuno obligatorio (austeridad). Incluso desde el punto de vista económico, esos dos días de ayuno al mes le ahorrarán al Estado toneladas de alimentos, y el sistema tendrá además un efecto muy favorable en la salud general de los ciudadanos. 2. — Debe existir el matrimonio obligatorio entre los muchachos y las muchachas que alcancen las edades de 24 y 16 años respectivamente. No hay nada de malo en que en los colegios y universidades se imparta educación mixta, siempre y cuando los muchachos y las muchachas estén debidamente casados; y en el caso de que exista una relación íntima entre un joven y una joven durante su época de estudiantes, deben casarse debidamente y evitar así la relación ilícita. La ley del divorcio está fomentando la prostitución y debe ser abolida. 3.— Los ciudadanos del Estado deben dar como caridad hasta un cincuenta por ciento de sus ingresos, con el propósito de crear una atmósfera espiritual en el Estado o en la sociedad humana, tanto individual como colectivamente. Ellos deben predicar los principios del Bhagavatam por medio del (a) karma-yoga, o el hacer todo en aras de la satisfacción del Señor, (b) por medio del proceso de oír a personas autorizadas o a almas autorrealizadas exponer el Srimad-Bhagavatam, (c) por medio del canto en congregación de las glorias del Señor, ya sea en la casa o en los lugares de adoración, (d) prestándoles toda clase de servicio a los bhagavatas que están dedicados a predicar el Srimad-Bhagavatam, y (e) residiendo en un lugar en que la atmósfera esté saturada de conciencia de Dios. Si el Estado se regula mediante el proceso anterior, de un modo natural habrá conciencia de Dios en todas partes. Los juegos de azar de toda índole, incluso las empresas comerciales especulativas, se considera que son degradantes, y cuando en el Estado se fomenta el juego, ocurre una total desaparición de la veracidad. El permitirles a los muchachos y muchachas permanecer solteros más allá de las edades antedichas y el expedir licencias para mataderos de todo tipo, son cosas que hay que prohibir cuanto antes. A la gente que come carne se le puede permitir hacerlo de la manera en que se menciona en las Escrituras. Debe prohibirse la embriaguez de todo tipo incluso el fumar, el masticar tabaco y el consumir té.
VERSO 39 punas ca yacamanaya jata-rupam adat prabhuh tato ’nrtam madam kamam rajo vairam ca pañcamam
punah—de nuevo; ca—también; yacamanaya—al mendigo; jata-rupam—oro; adat—dio; prabhuh—el Rey; tatah—por lo cual; anrtam—falsedad; madam—embriaguez; kamam—lujuria; rajah—debido a una actitud apasionada; vairam—enemistad; ca—también; pañcamam—el quinto.
TRADUCCIÓN La personalidad de Kali pidió algo más, y, por súplica, el Rey le dio permiso de vivir donde hubiera oro, porque dondequiera que haya oro, también hay falsedad, embriaguez, lujuria, envidia y enemistad.
SIGNIFICADO Aunque Maharaja Pariksit le dio permiso a Kali de vivir en cuatro lugares, a éste le resultó muy difícil encontrarlos, porque durante el reinado de Maharaja Pariksit esos lugares no existían. Por consiguiente, Kali le pidió al Rey que le diera algo práctico que pudiera utilizar para sus nefastos propósitos. Maharaja Pariksit le dio entonces permiso de vivir en un lugar en el que hubiera oro, pues dondequiera que haya oro habrá también todas las cuatro cosas anteriormente mencionadas, y además de todo ello habrá enemistad. Así que la personalidad de Kali comenzó a depender del oro. Según el Srimad-Bhagavatam, el oro fomenta la falsedad, la embriaguez de todo tipo, la prostitución, la envidia y la enemistad. Incluso la moneda y el comercio basados en el patrón oro son malos. La moneda del sistema del patrón oro se basa en la falsedad, porque el dinero circulante no corresponde con las reservas de oro. El principio básico es la falsedad, porque se emiten billetes en cantidades mayores que las reservas de oro que representan. Esta inflación artificial de la moneda, inflación creada por las autoridades, fomenta la prostitución de la economía del Estado. El precio de los productos se infla artificialmente a causa del dinero malo, o moneda artificial. El dinero malo aleja al bueno. En vez de papel moneda, para el intercambio se deberían utilizar verdaderas monedas de oro, y eso evitaría la prostitución del oro. Los adornos de oro para las mujeres se pueden permitir bajo control, más no control de calidad, sino de cantidad. Esto no fomentará la lujuria, la envidia y la enemistad. Cuando haya verdadero oro circulando en la forma de monedas, cesará automáticamente la influencia del oro en lo referente a engendrar falsedad, prostitución, etc. En ese caso, no habrá ninguna necesidad de un ministerio contra la corrupción, para otro período de prostitución y falsas intenciones.
VERSO 40 amuni pañca sthanani hy adharma-prabhavah kalih auttareyena dattani nyavasat tan-nidesa-krt
amuni—todos esos; pañca—cinco; sthanani—lugares; hi—ciertamente; adharma—principios irreligiosos; prabhavah—fomentando; kalih—la era de Kali; auttareyena—por el hijo de Uttara; dattani—entregó; nyavasat—residió; tat—por él; nidesa-krt—dirigió.
TRADUCCIÓN Así pues, por indicación de Maharaja Pariksit, el hijo de Uttara, a la personalidad de Kali se le permitió vivir en esos cinco lugares.
SIGNIFICADO De modo que la era de Kali comenzó con la introducción del patrón oro, y, en consecuencia, la falsedad, la embriaguez, la matanza de animales y la prostitución han proliferado por el mundo entero, y la gente más cuerda está ansiosa de eliminar la corrupción. El proceso contrarrestante es el que se sugirió, y todo el mundo puede sacar provecho de esa sugerencia. VERSO 41 athaitani na seveta bubhusuh purusah kvacit visesato dharma-silo raja loka-patir guruh
atha—por lo tanto; etani—todos éstos; na—nunca; seveta—se ponen en contacto; bubhusuh—aquellos que deseen bienestar; purusah—persona; kvacit—en cualesquiera circunstancias; visesatah—específicamente; dharma-silah—aquellos que se encuentran en la senda progresiva de la liberación; raja—el rey; loka-patih—líder público; guruh—los brahmanas y los sannyasis.
TRADUCCIÓN Por lo tanto, todo aquel que desee el bienestar progresivo, especialmente los reyes, los religiosos, los líderes públicos, los brahmanas y los sannyasis, nunca deben ponerse en contacto con los cuatro principios irreligiosos antedichos.
SIGNIFICADO Los brahmanas son los preceptores religiosos de todas las demás castas, y los sannyasis son los maestros espirituales de todas las castas y órdenes de la sociedad. Así mismo ocurre con el rey y los líderes públicos, los cuales son responsables del bienestar material de toda la gente. Los religiosos progresivos y aquellos que son seres humanos responsables o aquellos que no quieren malograr sus valiosas vidas humanas, deben abstenerse de ponerse en contacto con cualquiera de los principios de la irreligiosidad, en especial la relación ilícita con mujeres. Su un brahmana no es veraz, todas sus pretensiones como brahmana quedan de inmediato nulas y sin efecto. Su un sannyasi se relaciona ilícitamente con mujeres, todas sus pretensiones como sannyasi se vuelven falsas al instante. De igual modo, si el rey y el líder público se muestran orgullosos innecesariamente o están habituados a beber y fumar, sin duda que quedan incapacitados para desempeñar actividades de bien público. La veracidad es el principio básico de todas las religiones. Los cuatro líderes de la sociedad humana, es decir, el sannyasi, el brahmana, el rey y el líder público, deben ser puestos a prueba de un modo decisivo, para conocer su carácter y aptitud. Antes de que a alguien se lo acepte como maestro material o espiritual de la sociedad, debe ser puesto a prueba y juzgado según los antedichos criterios del carácter. Esos líderes públicos pueden estar poco capacitados en término de las aptitudes académicas, pero lo primordialmente necesario es que estén libres de la contaminación de las cuatro cosas que incapacitan, a saber, los juegos de azar, la bebida, la prostitución y la matanza de animales.
VERSO 42 vrsasya nastams trin padan tapah saucam dayam iti pratisandadha asvasya mahim ca samavardhayat
vrsasya—el toro (la personalidad de la religión); nastan—perdido; trin—tres; padan—patas; tapah—austeridad; saucam—limpieza; dayam—misericordia; iti—así pues; pratisandadhe—restablecidas; asvasya— mediante actividades alentadoras; mahim—la Tierra; ca—y; samavardhayat—mejoró mucho.
TRADUCCIÓN Luego, el Rey restableció las patas que la personalidad de la religión [el toro] había perdido, y mediante actividades alentadoras hizo que la condición de la Tierra mejorara considerablemente.
SIGNIFICADO Al asignarle a la personalidad de Kali determinados lugares, Maharaja Pariksit prácticamente lo engañó. En presencia de Kali, Dharma (en la forma de un toro) y la Tierra (en la forma de una vaca), él pudo analizar de hecho la condición general de su reino, y, por consiguiente, de inmediato tomó las medidas indicadas para restablecer las patas al toro, es decir, la austeridad, la limpieza y la misericordia. Y para beneficio general de la gente del mundo, él observó que la reserva de oro se podía emplear para la estabilización. El oro es sin duda una fuente de falsedad, embriaguez, prostitución, enemistad y violencia, pero bajo la guía de un rey o líder público que sea idóneo, o de un brahmana o sannyasi, el mismo oro puede ser debidamente utilizado par restablecer las patas que el toro, la personalidad de la religión, ha perdido. Por lo tanto, al igual que su abuelo Arjuna, Maharaja Pariksit reunió todo el oro ilícito que se guardaba para complacer las propensiones de Kali, y lo empleó en el sankirtana-yajña, conforme lo instruye el Srimad-Bhagavatam. Tal como lo hemos sugerido antes, uno debe distribuir la riqueza que haya acumulado, dividiéndola en tres partes: cincuenta por ciento para el servicio del Señor, veinticinco por ciento para los miembros de la familia y veinticinco por ciento para las necesidades personales. Emplear el cincuenta por ciento para el servicio del Señor o para propagar en la sociedad el conocimiento espiritual por medio del sankirtana-yajña, constituye el máximo despliegue de misericordia humana. La gente del mundo se encuentra por lo general sumida en la oscuridad en lo que se refiere al conocimiento espiritual, especialmente en relación con el servicio devocional del Señor, y, en consecuencia, propagar el conocimiento trascendental y sistemático del servicio devocional constituye la mayor misericordia que se puede exhibir en este mundo. Cuando a todo el mundo se le enseñe a sacrificar en aras del servicio del Señor el cincuenta por ciento del oro que hayan reunido, sin duda que la austeridad, la limpieza y la misericordia aparecerán automáticamente, y de ese modo se restablecen automáticamente las tres patas de la personalidad de la religión. Naturalmente, cuando hay suficiente austeridad, limpieza, misericordia y veracidad, la Madre Tierra queda satisfecha por completo, y hay muy pocas posibilidades de que Kali se infiltre en la estructura de la sociedad humana.
VERSOS 43-44 sa esa etarhy adhyasta asanam parthivocitam pitamahenopanyastam rajñaranyam viviksata
aste ’dhuna sa rajarsih kauravendra-sriyollasan gajahvaye maha-bhagas cakravarti brhac-chravah
sah—él; esah—éste; etarhi—actualmente; adhyaste—está gobernando; asanam—el trono; parthiva-ucitam—muy propio de un rey; pitamahena—por el abuelo; upanyastam—siendo entregado; rajña—por el Rey; aranyam—bosque; viviksata—deseando; aste—está ahí; adhuna—actualmente; sah—eso; raja-rsih—el sabio entre los reyes; kaurava-indra—el principal entre los reyes Kurus; sriya—glorias; ullasan—propagando; gajahvaye—en Hastinapura; maha-bhagah—el muy afortunado; cakravarti—el Emperador; brhat-sravah—sumamente famoso.
TRADUCCIÓN El muy afortunado emperador Maharaja Pariksit, a quien Maharaja Yudhisthira le confió el reino de Hastinapura cuando deseó retirarse al bosque, se encuentran ahora gobernando el mundo con mucho éxito, porque a él lo glorifican las hazañas de los reyes de la dinastía Kuru.
SIGNIFICADO Las prolongadas ceremonias de sacrificio que emprendieron los sabios de Naimisaranya, comenzaron poco después de la muerte de Maharaja Pariksit. El sacrificio debía durar mil años, y se sabe que al comienzo algunos de los contemporáneos de Baladeva, el hermano mayor del Señor Krishna, también visitaron el lugar del sacrificio. Según algunas autoridades, el tiempo presente también se emplea para indicar el margen de tiempo más cercano desde el pasado. Es en ese sentido que aquí se le aplica el tiempo presente al reinado de Maharaja Pariksit. El tiempo presente también se puede usar para un hecho continuo. Los principios de Maharaja Pariksit aún se pueden continuar, y la sociedad humana aún puede mejorar si hay determinación en las autoridades. Aún podemos purgar al Estado de todas las actividades inmorales introducidas por la personalidad de Kali, si estamos tan determinados a tomar medidas como lo estaba Maharaja Pariksit. Él le asignó a Kali unos lugares determinados, pero de hecho Kali no pudo encontrar ninguno de esos lugares en ninguna parte del mundo, porque Maharaja Pariksit vigilaba estrictamente que no hubiera lugares para los juegos de azar, la bebida, la prostitución y la matanza de animales. Los administradores modernos quieren desterrar del Estado la corrupción, pero como son necios, no saben cómo hacerlo. Ellos quieren emitir licencias para las casas de juego, para las licorerías y otros expendios de drogas enajenantes, y también para los prostíbulos, hoteles para la prostitución y cines, con falsedad en cada trato, incluso en el suyo propio, y requieren al mismo tiempo eliminar la corrupción del Estado. Ellos quieren el Reino de Dios sin conciencia de Dios. ¿Cómo se pueden conciliar dos cosas contradictorias? Si queremos eliminar la corrupción del Estado, en primer lugar debemos organizar la sociedad de modo que acepte los principios de la religión, es decir, la austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad, y para hacer que la condición se vuelva favorable, debemos clausurar todos los lugares de apuestas, bebida, prostitución y falsedad. Ésas son algunas de las lecciones prácticas que se encuentran en las páginas del Srimad-Bhagavatam.
VERSO 45 ittham-bhutanubhavo ’yam abhimanyu-suto nrpah yasya palayatah ksaunim yuyam satraya diksitah
ittham-bhuta—siendo así; anubhavah—experiencia; ayam—de esto; abhimanyu-sutah—el hijo de Abhimanyu; nrpah—el rey; yasya—cuyo; palayatah—debido a su gobierno; ksaunim—en la Tierra; yuyam—todos ustedes; satraya—al celebrar sacrificios; diksitah—iniciado.
TRADUCCIÓN Maharaja Pariksit, el hijo de Abhimanyu, es tan experimentado, que, en virtud de su experta administración y patrocinio, a ustedes les ha sido posible celebrar un sacrificio como éste.
SIGNIFICADO Los brahmanas y los sannyasis son expertos en lo que concierne al adelanto espiritual de la sociedad, mientras que los ksatriyas o los administradores son expertos en la paz y prosperidad materiales de la sociedad humana. Ambos grupos constituyen los pilares de toda la felicidad, y, por consiguiente, tienen la función de cooperar entre sí a plenitud en aras del bien común. Maharaja Pariksit tenía suficiente experiencia como para apartar a Kali del campo de sus actividades, y con ello hacer que el Estado se volviera receptivo a la iluminación espiritual. Si la gente común no es receptiva, es muy difícil inculcarle la necesidad de la iluminación espiritual. La austeridad, la limpieza, la misericordia y la veracidad, que son los principios básicos de la religión, preparan el terreno para la recepción de los adelantos del conocimiento espiritual, y Maharaja Pariksit hizo realidad esa condición favorable. Por eso los rsis de Naimisaranya pudieron ejecutar los sacrificios durante mil años. En otras palabras, sin el apoyo del Estado, ninguna doctrina filosófica o de principios religiosos puede avanzar progresivamente. Para lograr ese bien común, debe haber una total cooperación entre los brahmanas y los ksatriyas. Incluso hasta la época de Maharaja Asoka, reinaba el mismo espíritu. El Señor Buda fue considerablemente respaldado por el rey Asoka, en virtud de lo cual su específico culto del conocimiento se propagó por todas partes del mundo. Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Decimoséptimo Capítulo, Primer Canto, del Srimad-Bhagavatam, titulado: “Castigo y recompensa de Kali”.
