Capítulo 13
Dhritarastra se va del Hogar
verso 1
nisamya kuru-nandana
harsa-soka-yutas tasmad
ganta tirtha-nisevakah
vidurah—también Vidura; tu—pero; tat—ese incidente; ascaryam—maravilloso; nisamya—viendo; kuru-nandana—¡oh, hijo de la dinastía Kuru!; harsa—deleite; soka—pesar; yutah—afectado por; tasmat—de ese lugar; ganta—se irá; tirtha—lugar de peregrinaje; nisevakah—para animarse.
Traducción
Vidura, afectado por el deleite y el pesar, se irá entonces de ese lugar de sagrado peregrinaje.
Significado
Vidura se asombró al ver la maravillosa partida de su hermano Dhrtarastra como un yogi liberado, ya que éste había estado muy apegado al materialismo en su vida pasada. Por supuesto que, se debía únicamente a Vidura el hecho de que su hermano alcanzara la meta que se desea en la vida. Vidura se contentó, pues, al enterarse de ello, pero lamentó el no haber podido hacer que su hermano se convirtiera en un devoto puro. Vidura no lo hizo debido a la hostilidad de Dhrtarastra para con los Pandavas, que eran todos devotos del Señor. Una ofensa a los pies de un vaisnava es más peligrosa que una ofensa a los pies de loto del Señor. Vidura fue sin duda muy liberal al conferirle la misericordia a su hermano Dhrtarastra, cuya vida pasada había sido muy materialista. Pero, en fin de cuentas, el resultado de esa misericordia dependía indudablemente de la voluntad del Señor Supremo en la vida que se está considerando; por lo tanto, Dhrtarastra únicamente logró la liberación, y, es después de muchos de esos estados de vida librada, que uno puede llegar a la etapa del servicio devocional. Vidura se encontraba ciertamente muy mortificado por la muerte de su hermano y de su cuñada, y el único remedio para mitigar semejante dolor era salir a peregrinar
suta uvaca
viduras tirtha-yatrayam
maitreyad atmano gatim
jñatvagad dhastinapuram
tayavapta-vivitsitah
sutah uvaca—Sri Suta Gosvami dijo; vidurah—Vidura; tirtha-yatrayam—mientras viajaba por diferentes lugares de peregrinaje; maitreyat—del gran sabio Maitreya; atmanah—del ser; gatim—destino; jñatva—por el hecho de conocerlo; agat—regresó; hastinapuram—la ciudad de Hastinapura; taya—mediante ese conocimiento; avapta—beneficiándose lo suficiente; vivitsitah—estando bien versado en todo lo conocible.
Traducción
Sri Suta Gosvami dijo: Mientras Vidura hacía un peregrinaje, recibió del gran sabio Maitreya conocimiento acerca del destino del ser, y regresó luego a Hastinapura. Él se volvió tan versado en la materia como lo deseó.
Significado
Vidura: Es una de las figuras sobresalientes de la historia del Mahabharata. Fue engendrado por Vyasadeva en el vientre de la sirvienta de Ambika, la madre de Maharaja Pandu. Es la encarnación de Yamaraja, quien, debido a una maldición de Manduka Muni, tuvo que convertirse en un sudra. La historia es la siguiente. Una vez, la policía estatal aprehendió a unos ladrones que se habían escondido en la ermita de Manduka Muni. Los agentes policiales, como de costumbre, arrestaron a todos los ladrones, y a Manduka Muni junto con ellos. El magistrado condenó específicamente al muni a morir atravesado por una lanza. Cuando Manduka ya estaba a punto de ser ejecutado, la noticia llegó a oídos del Rey, quien de inmediato impidió el acto en consideración a que Manduka era un gran muni. El Rey le pidió perdón al muni personalmente por el error de sus hombres, y el santo fue de inmediato ante Yamaraja, que es quien prescribe el destino de los seres vivientes. Al ser interrogado por el muni, Yamaraja respondió que, en su infancia, el muni había atravesado a una hormiga con una pajuela puntiaguda, y por esa razón se lo había puesto en dificultades. El muni consideró que Yamaraja había cometido una insensatez al castigarlo por algo que había hecho en la inocencia de la infancia, y, en consecuencia, lo maldijo, condenándolo a volverse un sudra, y a esta encarnación sudra de Yamaraja se la conoció como Vidura, el hermano sudra de Dhrtarastra y Maharaja Pandu. Pero a este hijo sudra de la dinastía Kuru, Bhismadeva le dio el mismo trato que a sus otros sobrinos, y, en el transcurso del tiempo, Vidura se casó con una muchacha que también había sido engendrada por un brahmana en el vientre de una sudrani. Aunque Vidura no heredó la fortuna de su padre (el hermano de Bhismadeva), no obstante, Dhrtarastra, su hermano mayor, le dio suficiente propiedad estatal. Vidura estaba muy apegado a su hermano mayor, y siempre trató de guiarlo por el buen camino. Durante la guerra fratricida de Kuruksetra, Vidura le imploró reiteradamente a su hermano mayor que hiciera justicia con los hijos de Pandu, pero a Duryodhana no le gustó esa intromisión de su tío, por lo cual lo insultó. Esto trajo como consecuencia que Vidura se fuera del hogar a peregrinar y fuera instruido por Maitreya.
Verso 2
yavatah krtavan prasnan
ksatta kausaravagratah
jataika-bhaktir govinde
tebhyas copararama ha
yavatah—todo eso; krtavan—hizo; prasnan—preguntas; ksatta—un nombre de Vidura; kausarava—un nombre de Maitreya; agratah—en presencia de; jata—habiendo crecido; eka—uno; bhaktih—amoroso servicio trascendental; govinde—al Señor Krishna; tebhyah—respecto a preguntas adicionales; ca—y; upararama—dejó de; ha—en el pasado.
Traducción
Después de hacer diversas preguntas y quedar establecido en el amoroso servicio trascendental del Señor Krishna, Vidura dejó de hacerle preguntas a Maitreya Muni.
Significado
Vidura dejó de hacerle preguntas a Maitreya Muni, cuando este último lo convenció de que el summum bonum de la vida es estar situado finalmente en el amoroso servicio trascendental del Señor Sri Krishna, quien es Govinda, o aquel que satisface a Sus devotos en todos los aspectos. El alma condicionada, el ser viviente que se halla en la existencia material, busca la felicidad mediante el empleo de sus sentidos en el ámbito de las modalidades del materialismo; pero eso no puede brindarle la satisfacción. El alma busca entonces la Verdad Suprema a través del método filosófico y empírico de la especulación, y a través de las proezas intelectuales. Pero si no consigue la meta última, de nuevo desciende a las actividades materiales, y se dedica a diversas labores filantrópicas y altruistas, todas las cuales no logran proporcionarle la satisfacción. De manera que, ni las actividades fruitivas ni la árida especulación filosófica pueden brindarle a uno la satisfacción, ya que el ser viviente es por naturaleza el sirviente eterno del Señor Sri Krishna, y todas las Escrituras védicas lo guían hacia ese último fin. La Bhagavad-gita (15.15) confirma esa declaración. Al igual que Vidura, un alma condicionada indagadora debe acudir a un maestro espiritual genuino tal como Maitreya, y, mediante preguntas inteligentes, debe tratar de aprender todo lo relativo al karma (las actividades fruitivas), todo lo relativo al jñana (la investigación filosófica en busca de la Verdad Suprema) y todo lo relativo al yoga (el proceso vinculador de la iluminación espiritual). Aquel en quien no existe una sincera inclinación a hacerle preguntas a un maestro espiritual, no tiene por qué buscarse un maestro espiritual de exhibición, ni debe hacerse pasar por maestro espiritual de otros alguien que, en definitiva, es incapaz de ocupar a su discípulo en el amoroso servicio trascendental del Señor Krishna. Vidura logró acercarse a un maestro espiritual tal como era Maitreya, y alcanzó la meta máxima de la vida: bhakti por Govinda. Así pues, no había nada más que saber acerca del progreso espiritual.
Versos 3-4
tam bandhum agatam drstva
dharma-putrah sahanujah
dhrtarastro yuyutsus ca
sutah saradvatah prtha
gandhari draupadi brahman
subhadra cottara krpi
anyas ca jamayah pandor
jñatayah sasutah striyah
tam—él; bandhum—pariente; agatam—habiendo llegado allí; drstva—por verlo; dharma-putrah—Yudhisthira; saha-anujah—junto con sus hermanos menores; dhrtarastrah—Dhrtarastra; yuyutsuh—Satyaki; ca—y; sutah—Sañjaya; saradvatah—Krpacarya; prtha—Kunti; gandhari—Gandhari; draupadi—Draupadi; brahman—¡oh, brahmanas!; subhadra—Subhadra; ca—y; uttara—Uttara; krpi—Krpi; anyah—otros; ca—y; jamayah—esposas de otros familiares; pandoh—de los Pandavas; jñatayah—familiares; sa-sutah—junto con sus hijos; striyah—las damas.
Traducción
Cuando vieron que Vidura regresaba al palacio, todos los residentes del mismo —Maharaja Yudhisthira, sus hermanos menores, Dhrtarastra, Satyaki, Sañjaya, Krpacarya, Kunti, Gandhari, Draupadi, Subhadra, Uttara, Krpi, muchas otras esposas de los Kauravas, y otras damas con hijos— se apresuraron hacia él con gran deleite. Parecía que hubieran vuelto en sí después de estar inconscientes por mucho tiempo.
Significado
Gandhari: La mujer casta ideal de la historia del mundo. Era la hija de Maharaja Subala, el rey de Gandhara (hoy en día Kandahar en Kabul), y en sus días de soltera adoraba al Señor Siva. En la India, las jóvenes solteras adoran por lo general al Señor Siva a fin de conseguir un buen esposo. Gandhari satisfizo al Señor Siva, y por la bendición que él le dio de tener cien hijos, le fue prometida en matrimonio a Dhrtarastra, pese a que éste era ciego de por vida. Cuando Gandhari se enteró de que su futuro esposo era un hombre ciego, decidió volverse ciega voluntariamente para seguir a su compañero de vida. Así que se cubrió los ojos con muchos paños de seda, y se casó con Dhrtarastra bajo la guía de Sakuni, su hermano mayor. Ella era la muchacha más hermosa de su tiempo, y estaba igualmente dotada de cualidades femeninas, las cuales le granjearon el aprecio de cada uno de los miembros de la corte Kaurava. Pero a pesar de todas sus buenas cualidades, tenía las debilidades naturales de una mujer, y sintió envidia de Kunti cuando esta última dio a luz un varón. Las dos reinas estaban embarazadas, pero Kunti fue la primera en dar a luz y tener un varón. Gandhari se enfureció por ello y se asestó un golpe en el abdomen. A raíz de esto, dio a luz únicamente un pedazo de carne, pero como era una devota de Vyasadeva, siguiendo la instrucción de éste el trozo se dividió en cien partes, y cada una de ellas se desarrolló gradualmente hasta convertirse en un varón. De ese modo, su ambición de ser la madre de cien hijos se satisfizo, y comenzó a alimentar a todos los hijos conforme a su excelsa posición. Mientras se tejía la intriga de Kuruksetra, ella no estaba a favor de pelear con los Pandavas; por el contrario, culpó a Dhrtarastra, su esposo, de semejante guerra fratricida. Ella deseaba que se dividiera el Estado en dos partes, una para los hijos de Pandu y otra para los suyos. Ella se vio muy afectada cuando todos sus hijos murieron en la Batalla de Kuruksetra, y quiso maldecir a Bhimasena y a Yudhisthira, pero Vyasadeva se lo impidió. Su lamento ante el Señor Krishna por la muerte de Duryodhana y Duhsasana fue muy doloroso, y el Señor Krishna la tranquilizó con mensajes trascendentales. Ella se acongojó de igual manera ante la muerte de Karna, y le describió al Señor Krishna el lamento de la esposa de aquél. Srila Vyasadeva la tranquilizó cuando le mostró a sus hijos muertos, en ese entonces promovidos a los reinos celestiales. Murió junto con su esposo en las junglas de los Himalayas, cerca de la desembocadura del Ganges; murió quemada en un incendio forestal. Maharaja Yudhisthira realizó la ceremonia fúnebre de su tío y de su tía. Prtha: Hija de Maharaja Surasena y hermana de Vasudeva, el padre del Señor Krishna. Posteriormente fue adoptada por Maharaja Kuntibhoja, y de ahí que se la conozca con el nombre de Kunti. Es la encarnación de la potencia del éxito de la Personalidad de Dios. Los ciudadanos celestiales de los planetas superiores solían visitar el palacio del rey Kuntibhoja, y Kunti se encargaba de recibirlos. Ella también sirvió al gran sabio y místico Durvasa, y satisfecho con su servicio fiel, Durvasa Muni le dio un mantra mediante el cual podía llamar a cualquier semidiós que quisiera. Por curiosidad, llamó de inmediato al dios del Sol, el cual deseó copular con ella, a lo cual ella se negó. Pero el dios del Sol le aseguró la inmunidad contra la pérdida de la virginidad, y ella accedió entonces a su proposición. Como resultado de esta unión, Kunti quedó encinta, y dio a luz a Karna. Por la gracia del Sol, ella se convirtió de nuevo en una muchacha virgen, pero por temor a sus padres abandonó al recién nacido Karna. Después de eso, cuando de hecho eligió a su propio esposo, prefirió a Pandu. Más adelante, Maharaja Pandu quiso retirarse de la vida familiar y adoptar la orden de vida de renuncia. Kunti rehusó permitirle a su esposo que adoptara esa vida, y al final Maharaja Pandu le dio permiso de ser madre, para lo cual podía llamar a algunas otras personalidades idóneas. En un principio, Kunti no aceptó esa proposición, pero cuando Pandu le dio unos ejemplos vívidos, ella accedió. Así pues, por medio del mantra que Durvasa Muni le confirió, llamó a Dharmaraja, y así nació Yudhisthira. Luego, llamó al semidiós Vayu (el aire), y así nació Bhima. Después, llamó a Indra, el rey del cielo, y así nació Arjuna. Los otros dos hijos —Nakula y Sahadeva— fueron engendrados por el propio Pandu en el vientre de Madri. Maharaja Pandu murió más adelante a una temprana edad, con lo cual Kunti se afligió tanto que se desmayó. Las coesposas Kunti y Madri decidieron que Kunti debía vivir para sostener a los cinco hijos pequeños, los Pandavas, y que Madri debía aceptar los rituales del sati, sometiéndose a una muerte voluntaria en la pira de su esposo. Este acuerdo fue respaldado por grandes sabios, tales como Satasrnga y otros, que se hallaban presentes en esa ocasión. Luego, cuando los Pandavas fueron desterrados del reino por las intrigas de Duryodhana, Kunti siguió a sus hijos, y afrontó igual que ellos toda clase de dificultades en esos días. Durante la temporada en que estuvieron en el bosque, una muchacha demonia, Hidimba, quiso tener a Bhima por esposo. Bhima se negó, pero cuando la muchacha acudió a Kunti y Yudhisthira, ellos le ordenaron a Bhima que aceptara su proposición y le diera un hijo. Como resultado de esta unión nació Ghatotkaca, quien, del lado de su padre, peleó muy valientemente en contra de los Kauravas. Durante su permanencia en el bosque, ellos vivieron con una familia brahmana que estaba en dificultades a causa de un demonio Bakasura, y Kunti le ordenó a Bhima que lo matara para proteger a la familia brahmana de los problemas creados por el demonio. Ella le aconsejó a Yudhisthira que partiera para el Pañcaladesa. En ese Pañcaladesa, Arjuna se ganó a Draupadi, pero por orden de Kunti todos los cinco hermanos Pandava se convirtieron por igual en esposos de Pañcali, o Draupadi. Ella se casó con los cinco Pandavas en presencia de Vyasadeva. Kuntidevi nunca olvidó a Karna, su primer hijo, y cuando éste murió en la Batalla de Kuruksetra, ella se lamentó y admitió ante sus otros hijos que Karna era su hijo mayor, nacido antes de su matrimonio con Maharaja Pandu. Sus oraciones al Señor después de la Batalla de Kuruksetra, cuando el Señor Krishna se iba de vuelta al hogar, están explicadas de un modo excelente. Más adelante se fue al bosque con Gandhari en aras de una vida de severa penitencia. Ella solía comer cada treinta días. Al final se sentó en profunda meditación, y luego quedó reducida a cenizas en un incendio forestal. Draupadi: La hija más casta de Maharaja Drupada, y una encarnación parcial de la diosa Saci, la esposa de Indra. Maharaja Drupada realizó un gran sacrificio bajo al superintendencia del sabio Yaja. Como resultado de su primera ofrenda nació Dhrstadyumna, y con la segunda ofrenda nació Draupadi. Ella es, pues, la hermana de Dhrstadyumna, y también recibe el nombre de Pañcali. Los cinco Pandavas se casaron con ella y la tuvieron como esposa en común, y cada uno de ellos engendró un hijo en ella. Maharaja Yudhisthira engendró un hijo llamado Pratibhit, Bhimasena engendró un hijo llamado Sutasoma, Arjuna engendró a Srutakirti, Nakula engendró a Satanika, y Sahadeva engendró a Srutakarma. A ella se la describe como una dama de los más hermosa, igual a su suegra Kunti. Durante su nacimiento hubo en mensaje aéreo que decía que debía llamarse Krishna. El mismo mensaje declaró además que había nacido para matar a muchos ksatriyas. En virtud de las bendiciones que recibió de Sankara se le dieron cinco esposos, todos ellos igualmente capacitados. Cuando ella decidió elegir a su propio esposo, se invitó a príncipes y reyes de todos los países del mundo. Ella se casó con los Pandavas durante el exilio de éstos en el bosque, pero cuando regresaron al hogar, Maharaja Drupada les dio inmensas riquezas en calidad de dote. Ella fue bien recibida por todas las nueras de Dhrtarastra. Al ser perdida en una apuesta, fue arrastrada a la fuerza hasta la sala de asambleas, y Duhsasana hizo el intento de ver su belleza al desnudo, aun a pesar de que se hallaban presentes personas mayores, tales como Bhisma y Drona. Ella era una gran devota del Señor Krishna, y, por sus oraciones, el propio Señor se convirtió en una prenda ilimitada, para salvarla del insulto. Un demonio llamado Jatasura la secuestró, pero su segundo esposo, Bhimasena, mató al demonio y la salvó. Por la gracia del Señor Krishna, ella salvó a los Pandavas de ser maldecidos por Maharsi Durvasa. Cuando los Pandavas estaban viviendo de incógnito en el palacio de Virata, Kicaka se sintió atraído por su exquisita belleza, y, mediante un plan que se hizo con Bhima, el diablo fue matado y ella se salvó. Ella se afligió mucho cuando Asvatthama le mató a sus cinco hijos. En la última etapa acompañó a su esposo Yudhisthira y a los demás, y cayó en el camino. Yudhisthira explicó la causa de su caída, pero cuando él entró en el planeta celestial, vio a Draupadi gloriosamente presente ahí como la diosa de la fortuna de ese planeta. Subhadra: Hija de Vasudeva y hermana del Señor Sri Krishna. No sólo era una hija muy querida de Vasudeva, sino también una hermana muy querida tanto de Krishna como de Baladeva. En Puri, en el famoso templo de Jagannatha, a los dos hermanos se los representa junto con su hermana, y miles de peregrinos aún visitan el templo a diario. Este templo se erigió en conmemoración de la visita del Señor a Kuruksetra durante un eclipse de Sol, y de Su encuentro subsecuente con los residentes de Vrndavana. El encuentro de Radha y Krishna en esa ocasión constituye una historia muy patética, y el Señor Sri Caitanya, manifestando el éxtasis de Radharani, siempre añoraba al Señor Sri Krishna en Jagannatha Puri. Mientras Arjuna estaba en Dvaraka, quiso tener a Subhadra como su reina, y le expresó su deseo al Señor Krishna. Sri Krishna sabía que Su hermano mayor, el Señor Baladeva, estaba organizando el matrimonio de ella en otra parte, y como no se atrevía a ir en contra de los planes de Baladeva, le aconsejó a Arjuna que raptara a Subhadra. Así que, cuando todos ello se encontraban en la colina Raivata en un viaje de placer, Arjuna se las ingenió para raptar a Subhadra conforme al plan de Sri Krishna. Sri Baladeva se disgustó mucho con Arjuna y quiso matarlo, pero el Señor Krishna le imploró a Su hermano que lo perdonara. Luego, Subhadra se casó debidamente con Arjuna y tuvo a Abhimanyu. Ante la prematura muerte de Abhimanyu, Subhadra se mortificó mucho, pero con el nacimiento de Pariksit se puso muy feliz y se consoló.
Verso 5
pratyujjagmuh praharsena
pranam tanva ivagatam
abhisangamya vidhivat
parisvangabhivadanaih
prati—hacia; ujjagmuh—fueron; praharsena—con gran deleite; pranam—vida; tanvah—del cuerpo; iva—como; agatam—regresó; abhisangamya—acercándose; vidhi-vat—del modo debido; parisvanga—abrazando; abhivadanaih—mediante reverencias.
Traducción
Todos ellos se acercaron a él con gran deleite, tal como si la vida les hubiera vuelto al cuerpo. Ellos intercambiaron reverencias y se dieron la bienvenida entre sí con abrazos.
Significado
En ausencia de la conciencia, los miembros del cuerpo se quedan inactivos. Pero cuando se recobra la conciencia, los miembros y los sentidos se ponen en actividad, y la propia existencia se vuelve placentera. Vidura les era tan querido a los miembros de la familia Kaurava, que su larga ausencia del palacio era semejante a la inactividad. Todos ellos estaban sintiendo la separación de Vidura muy agudamente, y, por eso, que él regresara al palacio fue para todos motivo de regocijo.
Verso 6
mumucuh prema-baspaugham
virahautkanthya-katarah
raja tam arhayam cakre
krtasana-parigraham
mumucuh—emanado; prema—afectuoso; baspa-ogham—lágrimas de emoción; viraha—separación; autkanthya—ansiedad; katarah—estando afligido; raja—el rey Yudhisthira; tam—a él (Vidura); arhayam cakre—ofreció; krta—ejecución de; asana—asientos; parigraham—organización de.
Traducción
A causa de las ansiedades y de la larga separación, todos lloraron de afecto. El rey Yudhisthira hizo entonces de manera de ofrecerle un asiento y una recepción.
Verso 7
tam bhuktavantam visrantam
asinam sukham asane
prasrayavanato raja
praha tesam ca srnvatam
tam—él (Vidura); bhuktavantam—después de alimentarlo suntuosamente; visrantam—y habiendo descansado; asinam—estando sentado; sukham asane—en un asiento cómodo; prasraya-avanatah—muy bueno y manso por naturaleza; raja—el rey Yudhisthira; praha—comenzó a hablar; tesam ca—y por ellos; srnvatam—siendo oído.
Traducción
Después de que Vidura comió suntuosamente y descansó bien, se le dio un asiento cómodo. Luego, el Rey comenzó a hablarle, y todos los allí presentes escucharon.
Significado
El rey Yudhisthira también era experto en recepciones, aunque se tratara de sus familiares. Vidura fue bien recibido por todos los miembros de la familia, mediante el intercambio de abrazos y reverencias. Después de eso, se hicieron preparativos para que se bañara y tuviera una comida suntuosa, y a continuación se le permitió descansar los suficiente. Después de que descansó, se le ofreció un asiento cómodo, y el Rey comenzó entonces a hablar de toda clase de acontecimientos, tanto familiares como de otra índole. Ésa es la manera indicada de recibir a un amigo querido o incluso a un enemigo. Según los códigos morales de la India, hasta un enemigo que se reciba en la casa debe ser tan bien recibido, que no sienta ningún temor. Un enemigo siempre le teme a su oponente, pero no debe ser así cuando éste lo recibe en casa; eso significa que cuando se recibe a alguien en la casa se lo debe tratar cono a un familiar, y ni qué hablar de un familiar como Vidura, que era un bienqueriente de todos los miembros de la familia. Así pues, Yudhisthira Maharaja comenzó a hablar en presencia de todos los demás familiares.
Verso 8
yudhisthira uvaca
api smaratha no yusmat-
paksa-cchaya-samedhitan
vipad-ganad visagnyader
mocita yat samatrkah
yudhisthirah uvaca—Maharaja Yudhisthira dijo; api—si; smaratha—recuerdas; nah—nosotros; yusmat—de ti; paksa—parcialidad para con nosotros, tal como las alas de un ave; chaya—protección; samedhitan—nosotros, que fuimos criados por ti; vipat-ganat—de varios tipos de calamidades; visa—mediante el suministro de veneno; agni-adeh—incendiando; mocitah—liberados de; yat—lo que has hecho; sa—junto con; matrkah—nuestra madre.
Traducción
Maharaja Yudhisthira dijo: Tío mío, ¿recuerdas como siempre nos protegiste a nosotros y a nuestra madre de todas las calamidades? Tu parcialidad, tal como las alas de un ave, nos salvó de ser envenenados y de un atentado terrible.
Significado
Debido a que Pandu murió a una temprana edad, su viuda e hijos pequeños fueron el objeto del cuidado especial de todos los miembros mayores de la familia, especialmente de Bhismadeva y Mahatma Vidura. Vidura era más o menos parcial para con los Pandavas, por la posición política de éstos. Aunque Dhrtarastra les daba el mismo cuidado a los hijos pequeños de Maharaja Pandu, no obstante fue uno de los intrigantes que quiso hacer desaparecer a los descendientes de Pandu y reemplazarlos con sus propios hijos, a quienes criaría para que se convirtieran en los gobernantes del reino. Mahatma Vidura pudo darse cuenta de esta intriga de Dhrtarastra y compañía, y, en consecuencia, pese a que era un servidor fiel de Dhrtarastra, su hermano mayor, no le gustaba la ambición política de éste a favor de sus propios hijos. Por lo tanto, cuidó mucho de la protección de los Pandavas y su viuda madre. De modo que, era, por así decirlo, parcial con los Pandavas, prefiriéndolos antes que a los hijos de Dhrtarastra, aunque en términos generales sentía el mismo afecto por todos ellos. Él sentía el mismo afecto por los dos grupos de sobrinos, y en ese sentido siempre regañaba a Duryodhana por su comportamiento intrigante en contra de sus primos. Él siempre criticaba a su hermano mayor por su política de animar a sus hijos, y al mismo tiempo siempre estaba alerta para darles protección especial a los Pandavas. Todas estas diferentes actividades de Vidura en la política del palacio hicieron que fuera bien conocido como parcial para con los Pandavas. Maharaja Yudhisthira se ha referido a la historia pasada de Vidura antes de que éste se fuera de la casa en un largo viaje de peregrinaje. Maharaja Yudhisthira le recordó que había sido tanto bueno como parcial para con sus sobrinos adultos, incluso después de la Batalla de Kuruksetra, que fue una gran catástrofe para la familia. Antes de la Batalla de Kuruksetra, la táctica de Dhrtarastra era la de aniquilar a sus sobrinos quedamente. En consecuencia, le ordenó a Purocana que construyera una casa en Varanavata, y cuando la misma estuvo lista, Dhrtarastra deseó que la familia de su hermano viviera allí por algún tiempo. Cuando los Pandavas, en presencia de todos los miembros de la familia real, se disponían a ir allá, Vidura, muy discretamente, les dio instrucciones acerca del futuro plan de Dhrtarastra. Eso se describe detalladamente en el Mahabharata (adi-parva 114). Él les dio una clave indirecta, diciéndoles: “Un arma que no es de acero ni de ningún otro elemento material, puede ser de lo más certera para matar a un enemigo; y a aquel que lo sabe, nunca lo matan”. En otras palabras, insinuó que el grupo de los Pandavas estaba siendo enviado a Varanavata para ser matado, y por eso advirtió a Yudhisthira que fuera muy cuidadoso en su nuevo palacio residencial. Él también dio indicaciones acerca de un fuego, y dijo que el fuego no puede extinguir al alma, pero puede aniquilar el cuerpo material. Mas, aquel que protege al alma, puede vivir. Kunti no lograba entender esas conversaciones indirectas entre Maharaja Yudhisthira y Vidura, y, así pues, cuando le preguntó a su hijo que qué significaba la conversación, Yudhisthira le respondió que las palabras de Vidura daban a entender que habría un incendio en la casa a la que se estaban dirigiendo. Posteriormente, Vidura fue disfrazado a donde estaban los Pandavas, y les informó que el mayordomo iba a incendiar la casa en la decimocuarta noche de la Luna menguante. Era una intriga de Dhrtarastra para que los Pandavas y su madre murieran todos juntos. Y, gracias a la advertencia, los Pandavas se escaparon por un túnel subterráneo, con lo cual Dhrtarastra no supo de su fuga; tanto, que después del incendio los Kauravas estaban muy seguros de la muerte de los Pandavas, a tal punto que Dhrtarastra llevó a cabo las exequias con gran alborozo. Y durante el período de duelo, todos los miembros del palacio estuvieron abatidos, con excepción de Vidura, que sabía que los Pandavas estaban vivos en alguna parte. Hubo muchas calamidades como ésas, y en cada una de ellas Vidura protegió a los Pandavas con una mano, y con la otra trató de apartar a su hermano Dhrtarastra de esa clase de prácticas intrigantes. De manera que, siempre se mostró parcial para con los Pandavas, tal como un pájaro protege sus huevos con las alas.
Verso 9
kaya vrttya vartitam vas
caradbhih ksiti-mandalam
tirthani ksetra-mukhyani
sevitaniha bhutale
kaya—con qué; vrttya—medios; vartitam—mantenías tu vida; vah—tu buena persona; caradbhih—mientras viajabas; ksiti-mandalam—por la superficie de la Tierra; tirthani—lugares de peregrinaje; ksetra-mukhyani—los principales lugares sagrados; sevitani—servidos por ti; iha—en este mundo; bhutale—en este planeta.
Traducción
Mientras viajabas por la superficie de la Tierra, ¿cómo te mantenías? ¿En qué lugares sagrados y sitios de peregrinaje prestaste servicio?
Significado
Vidura salió del palacio con el fin de desapegarse de los asuntos familiares, especialmente de las intrigas políticas. Como se dijo aquí con anterioridad, él fue prácticamente insultado por Duryodhana al éste referirse a él como el hijo de una sudrani, aunque no está fuera de lugar el hablar de la abuela de uno de modo relajado. La madre de Vidura, aunque era una sudrani, era la abuela de Duryodhana, y a veces se permite que haya un intercambio de palabras graciosas entre la abuela y los nietos. Pero como la observación era un hecho real, a Vidura le desagradó, y lo tomó como un insulto directo. Por consiguiente, decidió irse de su casa paterna y prepararse para la orden de vida de renuncia. Esa etapa preparatoria se denomina vanaprastha-asrama, o vida retirada, en la que uno se dedica a viajar y visitar los lugares sagrados que hay en la superficie de la Tierra. En los lugares sagrados de la India, tales como Vrndavana, Hardwar, Jagannatha Puri y Prayaga, hay muchos devotos notables, y aún hay comedores gratuitos para las personas que deseen avanzar espiritualmente. Maharaja Yudhisthira sentía curiosidad por saber si Vidura se mantuvo por la misericordia de los comedores gratuitos (chatras).
Verso 10
bhavad-vidha bhagavatas
tirtha-bhutah svayam vibho
tirthi-kurvanti tirthani
svantah-sthena gadabhrta
bhavat—tu buena persona; vidhah—como; bhagavatah—devotos; tirtha—los lugares sagrados de peregrinaje; bhutah—convertido en; svayam—personalmente; vibho—¡oh, tú, el poderoso!; tirthi-kurvanti—conviertes en un lugar sagrado de peregrinaje; tirthani—los lugares sagrados; sva-antah-sthena—habiéndose situado en el corazón; gada-bhrta—la Personalidad de Dios.
Traducción
Mi señor, devotos como tu buena persona son en verdad lugares sagrados personificados. Como tú llevas a la Personalidad de Dios en el corazón, conviertes todos los sitios en lugares de peregrinaje.
Significado
La Personalidad de Dios es omnipresente mediante Sus diversas potencias —que se hallan en todas partes—, tal como el poder de la electricidad se distribuye por todas partes del espacio. De modo similar, devotos puros del Señor tales como Vidura perciben y manifiestan Su omnipresencia, de la misma manera en que la electricidad se manifiesta en una bombilla eléctrica. Un devoto puro como Vidura siente siempre la presencia del Señor en todas partes. Él ve todo en la potencia del Señor, y al Señor en todo. Los lugares sagrados que hay por toda la Tierra tienen la función de purificar la conciencia contaminada del ser humano, y lo hacen mediante una atmósfera sobrecargada con la presencia de los devotos puros del Señor. Si alguien visita un lugar sagrado, debe buscar a los devotos puros que residen en ellos, oír lo que enseñan, tratar de aplicar sus instrucciones en la vida práctica, y así irse preparando gradualmente para la salvación final, el regreso a Dios. Ir a algún lugar sagrado de peregrinaje no significa únicamente irse a bañar en el Ganges o en el Yamuna o ir a visitar los templos que se encuentran en esos lugares. Uno debe buscar también a los representantes de Vidura, que no tienen más deseo en la vida que el de servir a la Personalidad de Dios. La Personalidad de Dios siempre está con esa clase de devotos puros debido a su servicio puro, que no tiene ningún vestigio de acción fruitiva o especulación utópica. Ellos participan de hecho en el servicio al Señor, específicamente por medio del proceso de oír y cantar. Los devotos puros oyen a las autoridades, y oran, cantan y escriben acerca de las glorias del Señor. Mahamuni Vyasadeva oyó a Narada, y luego cantó por escrito; Sukadeva Gosvami estudió con su padre, y se lo describió a Pariksit; ése es el método del Srimad-Bhagavatam. De manera que, por sus acciones, los devotos puros del Señor pueden convertir cualquier cosa en un lugar de peregrinaje, y sólo gracias a ellos los lugares sagrados son dignos de su nombre. Esos devotos puros son capaces de limpiar la atmósfera contaminada de cualquier lugar, y ni qué hablar de un lugar sagrado, profanado por las acciones cuestionables de personas interesadas que tratan de adoptar una vida profesional a costa de la reputación de un lugar sagrado.
Verso 11
api nah suhrdas tata
bandhavah krsna-devatah
drstah sruta va yadavah
sva-puryam sukham asate
api—si; nah—nuestros; suhrdah—bienquerientes; tata—¡oh, tío mío!; bandhavah—amigos; krsna-devatah—aquellos que siempre están absortos en el servicio del Señor Sri Krishna; drstah—por verlos; srutah—o por oír hablar de ellos; va—de ambas maneras; yadavah—los descendientes de Yadu; sva-puryam—junto con el lugar en que residen; sukham asate—si todos ellos están felices.
Traducción
Tío mío, debes de haber visitado Dvaraka. En ese sagrado lugar están nuestros amigos y bienquerientes, los descendientes de Yadu, que siempre están absortos en el servicio al Señor Sri Krishna. Tal vez los hayas visto o hayas oído hablar de ellos. ¿Están todos viviendo felices en sus moradas?
Significado
La palabra específica krsna-devatah, es decir, aquellos que siempre están absortos en el servicio del Señor Krishna es significativa. Los Yadavas y los Pandavas, quienes siempre están absortos en el Señor Krishna y Sus diferentes actividades trascendentales, eran todos devotos puros del Señor tal como Vidura. Vidura dejó el hogar con el fin de consagrarse por completo al servicio del Señor, y los Pandavas y los Yadavas siempre están absortos en el Señor Krishna. Así pues, no hay ninguna diferencia en sus cualidades devocionales puras. Ya sea que el devoto puro se quede en casa o que se vaya de ella, su verdadera cualidad consiste en estar absorto en Krishna de un modo favorable, es decir, sabiendo bien que el Señor Krishna es la Absoluta Personalidad de Dios. Kamsa, Jarasandha, Sisupala y otros demonios como ellos también estaban absortos en el Señor Krishna, pero estaban absortos de una manera diferente, es decir, desfavorablemente, o pensando en Él como si únicamente fuera un hombre poderoso. Por lo tanto, Kamsa y Sisupala no están en el mismo nivel en que se encuentran devotos puros tales como Vidura, los Pandavas y los Yadavas.Maharaja Yudhisthira también estaba absorto en el Señor Krishna y Sus asociados de Dvaraka. De no ser así, no le hubiera preguntado a Vidura por ellos. Maharaja Yudhisthira estaba, pues, en el mismo nivel de devoción que Vidura, aunque estuviera dedicado a los asuntos estatales del reino del mundo.
Verso 12
ity ukto dharma-rajena
sarvam tat samavarnayat
yathanubhutam kramaso
vina yadu-kula-ksayam
iti—así pues; uktah—habiéndosele preguntado; dharma-rajena—por el rey Yudhisthira; sarvam—todo; tat—eso; samavarnayat—descrito debidamente; yatha-anubhutam—como lo vivió; kramasah—uno tras otro; vina—sin; yadu-kula-ksayam—la aniquilación de la dinastía Yadu.
Traducción
Habiéndolo interrogado así Maharaja Yudhisthira, Mahatma Vidura le dio a conocer de un modo gradual todo lo que había experimentado personalmente, con excepción de las noticias acerca de la aniquilación de la dinastía Yadu.
Verso 13
nanv apriyam durvisaham
nrnam svayam upasthitam
navedayat sakaruno
duhkhitan drastum aksamah
nanu—en realidad; apriyam—desagradable; durvisaham—intolerable; nrnam—de la humanidad; svayam—a su manera; upasthitam—aparición; na—no; avedayat—expresó; sakarunah—compasivo; duhkhitan—afligido; drastum—ver; aksamah—incapaz.
TRADUCCIÓN
El compasivo Mahatma Vidura no podía tolerar el ver que los Pandavas estuvieran afligidos en ningún momento. Por lo tanto, no reveló ese incidente desagradable e insoportable, ya que las calamidades vienen por sí solas.
Significado
Según el Niti-sastra (las leyes cívicas), no se debe decir una verdad desagradable que vaya a hacer sufrir a los demás. El sufrimiento nos llega por sí solo debido a las leyes de la naturaleza, así que uno no debe agravarlo haciéndole propaganda. A un alma compasiva como Vidura, especialmente en sus tratos con los amados Pandavas, le resultaba prácticamente imposible dar a conocer una noticia tan desagradable como la de la aniquilación de la dinastía Yadu. Por consiguiente, adrede él se abstuvo de hacerlo.
Verso 14
kañcit kalam athavatsit
sat-krto devavat sukham
bhratur jyesthasya sreyas-krt
sarvesam sukham avahan
kañcit—por unos pocos días; kalam—tiempo; atha—así pues; avatsit—residió; sat-krtah—siendo bien tratado; deva-vat—tal como una personalidad divina; sukham—amenidades; bhratuh—del hermano; jyesthasya—del mayor; sreyah-krt—para hacerle el bien a él; sarvesam—todos los demás; sukham—felicidad; avahan—hizo posible.
Traducción
Así pues, Mahatma Vidura, siendo tratado por sus parientes tal como una persona divina, permaneció allí por un cierto período de tiempo, sólo para corregir la mentalidad de su hermano mayor y de ese modo darles felicidad a todos los demás.
Significado
Personas santas tales como Vidura deben ser tratadas tan bien como un ciudadano del cielo. En esos días, los ciudadanos de los planetas celestiales solían visitar hogares como el de Maharaja Yudhisthira, y a veces personas tales como Arjuna, y otros, solían visitar planetas superiores. Narada es un cosmonauta que puede viajar sin restricciones, no sólo dentro de los universos materiales, sino también en los universos espirituales. Hasta Narada solía visitar el palacio de Maharaja Yudhisthira, y ni qué hablar de otros semidioses celestiales. Es únicamente la cultura espiritual de la gente en cuestión lo que hace posible los viajes interplanetarios, incluso con el cuerpo actual. Por consiguiente, Maharaja Yudhisthira recibió a Vidura de la misma manera en que se recibe a los semidioses. Mahatma Vidura ya había adoptado la orden de vida de renuncia, y, en consecuencia, no regresó al palacio paterno para disfrutar de algunas comodidades materiales. Por su propia misericordia aceptó lo que Maharaja Yudhisthira le ofreció, pero el propósito de vivir en el palacio era el de liberar a Dhrtarastra, su hermano mayor, que estaba demasiado apegado a lo material. Dhrtarastra perdió todo su Estado y sus descendientes en la pelea contra Maharaja Yudhisthira, y, aun así, por su sentimiento de desamparo, no le daba vergüenza aceptar la caridad y hospitalidad de Maharaja Yudhisthira. En el caso de Maharaja Yudhisthira, era muy correcto el hecho de que mantuviera a su tío de una manera adecuada, pero que Dhrtarastra aceptara esa magnánima hospitalidad no era aconsejable en absoluto. Él la aceptó porque consideró que no le quedaba otro recurso. Vidura fue especialmente a iluminar a Dhrtarastra y a elevarlo al nivel superior del conocimiento espiritual. Es deber de las almas iluminadas liberar a las almas caídas, y Vidura llegó allí por esa razón. Pero las conversaciones acerca de la iluminación espiritual son tan refrescantes, que mientras instruía a Dhrtarastra, Vidura atrajo la atención de todos los miembros de la familia, y todos ellos sintieron placer en oírlo pacientemente. Ése es el camino de la comprensión espiritual perfecta. El mensaje debe ser oído con atención, y si lo habla un alma iluminada, actuará en el corazón dormido del alma condicionada. Y por el hecho de oír continuamente, se puede alcanzar la etapa perfecta de la autorrealización.
Verso 15
abibhrad aryama dandam
yathavad agha-karisu
yavad dadhara sudratvam
sapad varsa-satam yamah
abibhrat—administró; aryama—Aryama; dandam—castigo; yathavat—como correspondía; agha-karisu—a personas que habían cometido pecados; yavat—mientras; dadhara—aceptó; sudratvam—el cuerpo de un sudra; sapat—como resultado de una maldición; varsa-satam—durante cien años; yamah—Yamaraja.
Traducción
Mientras Vidura hacía el papel de un sudra por la maldición de Manduka Muni, Aryama desempeñaba el cargo de Yamaraja para castigar a aquellos que habían realizado actos pecaminosos.
Significado
Vidura, que había nacido en el vientre de una mujer sudra, incluso tenía prohibido participar de la herencia real como sus hermanos Dhrtarastra y Pandu. Entonces, ¿cómo podía ocupar la posición de predicador para instruir a reyes y ksatriyas tan cultos como Dhrtarastra y Maharaja Yudhisthira? La primera respuesta es que, pese a que se acepta que era un sudra de nacimiento, como había renunciado al mundo para recibir la iluminación espiritual mediante la autoridad de Rsi Maitreya, y como éste lo había educado a fondo en lo referente al conocimiento trascendental, era muy competente para ocupar el puesto de acarya, o preceptor espiritual. De acuerdo con Sri Caitanya Mahaprabhu, cualquiera que esté versado en el conocimiento trascendental, o la ciencia de Dios, ya sea un brahmana o un sudra, un casado o un sannyasi, es digno de convertirse en maestro espiritual. Incluso en los códigos morales ordinarios (sostenidos por Canakya Pandita, el gran político y moralista), se indica que no hay nada de malo en recibir lecciones impartidas por una persona que, por nacimiento, pudiera ser menos que un sudra. Ésa es una parte de la respuesta. La otra parte es que Vidura no era de hecho un sudra. Él tenía que hacer el papel de un supuesto sudra durante cien años, por una maldición de Manduka Muni. Él era la encarnación de Yamaraja, uno de los doce mahajanas, encontrándose al nivel de personalidades tan excelsas como Brahma, Narada, Siva, Kapila, Bhisma, Prahlada, etc. En su carácter de mahajana, Yamaraja tiene el deber de predicarle a la gente del mundo el culto de la devoción, tal como lo hacen Narada, Brahma y otros mahajanas. Pero Yamaraja es asignado por el Señor a un planeta determinado que queda a unos cientos de miles de kilómetros del planeta Tierra, y, después de que las almas corruptas mueren, las lleva allá y las condena en función de sus respectivas actividades pecaminosas. Así pues, Yamaraja tiene muy poco tiempo para ausentarse de su muy responsable cargo de castigar a los malhechores. Hay más malhechores que hombres rectos. Por consiguiente, Yamaraja tiene que hacer más trabajo que otros semidioses, que también son agentes autorizados del Señor Supremo. Pero él quería predicar las glorias del Señor, y, en consecuencia y por la voluntad del Señor, Manduka Muni lo maldijo, para que tuviera que venir al mundo en la encarnación de Vidura y tuviera que trabajar muy duro como un gran devoto. Esa clase de devoto no es ni sudra ni brahmana. Él es trascendental a esas divisiones de la sociedad mundana, de la misma manera en que la Personalidad de Dios asume Su encarnación de cerdo, pero no es ni un cerdo ni un Brahma. Él está por encima de todas las criaturas mundanas. A veces, para rescatar a las almas condicionadas, el Señor y Sus diferentes devotos autorizados tienen que hacer el papel de muchas criaturas inferiores; pero tanto el Señor como Sus devotos puros están siempre en la posición trascendental. Cuando Yamaraja se encarnó, pues, como Vidura, su cargo lo desempeñó Aryama, uno de los muchos hijos de Kasyapa y Aditi. Los adityas son hijos de Aditi, y hay doce de ellos. Aryama es uno de los doce adityas, y, por ende, le fue muy posible ocuparse del puesto de Yamaraja durante los cien años de la ausencia de éste en la forma de Vidura. La conclusión es que Vidura nunca fue un sudra, sino que, por el contrario, era más eminente que el tipo más puro de brahmana.
Verso 16
yudhisthiro labdha-rajyo
drstva pautram kulan-dharam
bhratrbhir loka-palabhair
mumude paraya sriya
yudhisthirah—Yudhisthira; labdha-rajyah—en posesión de su reino paterno; drstva—al ver; pautram—el nieto; kulam-dharam—muy adecuado para la dinastía; bhratrbhih—por los hermanos; loka-palabhaih—que eran todos administradores expertos; mumude—disfrutó de la vida; paraya—extraordinaria; sriya—opulencia.
Traducción
Habiendo ganado su reino y observado el nacimiento de un nieto apto para continuar la noble tradición de su familia, Maharaja Yudhisthira reinó apaciblemente y disfrutó de una opulencia poco común en cooperación con sus hermanos menores, que eran todos administradores expertos de la gente común.
Significado
Tanto Maharaja Yudhisthira como Arjuna se sintieron desgraciados desde el comienzo de la Batalla de Kuruksetra, pero aun a pesar de que no querían matar a sus propios hombres en la pelea, tuvieron que hacerlo como una cuestión de deber, pues ello lo había planeado la voluntad suprema del Señor Sri Krishna. Después de la batalla, Maharaja Yudhisthira se sentía infeliz por causa de esas matanzas en masa. Prácticamente no quedaba nadie que perpetuara la dinastía Kuru después de ellos, los Pandavas. La única esperanza que quedaba era el niño que se hallaba en el vientre de su nuera Uttara, y a él también lo había atacado Asvatthama; pero, por la gracia del Señor, se había salvado. Por lo tanto, después de que se resolvieron todas las contrariedades y se restablecieron en el Estado la paz y el orden, y después de ver bien satisfecho a Pariksit, el niño sobreviviente, Maharaja Yudhisthira sintió cierto alivio como ser humano, aunque estaba muy poco atraído a la felicidad material, que siempre es ilusoria y pasajera.
Verso 17
evam grhesu saktanam
pramattanam tad-ihaya
atyakramad avijñatah
kalah parama-dustarah
evam—así pues; grhesu—en los asuntos familiares; saktanam—de personas que están demasiado apegadas; pramattanam—apegadas de un modo descabellado; tat-ihaya—inmersas en esos pensamientos; atyakramat—superó; avijñatah—imperceptiblemente; kalah—el tiempo eterno; parama—supremamente; dustarah—insuperable.
Traducción
El tiempo eterno e insuperable se apodera imperceptiblemente de aquellos que están demasiado apegados a los asuntos familiares y que siempre están absortos en ellos.
Significado
“Ahora soy feliz; tengo todo en orden; tango suficiente dinero en el banco; ahora puedo dejarles a mis hijos una buena fortuna; ahora he triunfado; los pobres sannyasis mendigos dependen de Dios, pero viene a mí a pedirme limosna; por consiguiente, soy mejor que el Dios Supremo”. Éstos son algunos de los pensamientos que envuelven al hombre casado que está descabelladamente apegado y que no ve el paso del tiempo eterno. La duración de nuestra vida está medida, y nadie es capaz de alargarla ni siquiera un segundo más del tiempo programado que ha dispuesto la voluntad suprema. Ese valioso tiempo, especialmente en el caso del ser humano, debe ser empleado de un modo cauteloso, porque ni un segundo que pase imperceptiblemente puede ser reemplazado, ni siquiera a cambio de miles de monedas de oro acumuladas con una ardua labor. Cada segundo de la vida humana tiene por objeto que se le busque una solución final a los problemas de la vida, es decir, a los reiterados nacimientos y muertes y a la rotación en el ciclo de una variedad de 8.400.000 especies de vida. El cuerpo material, que está sujeto al nacimiento y la muerte, a las enfermedades y a la vejez, es la causa de todos los sufrimientos del ser viviente, pues, por lo demás, el ser viviente es eterno: nunca nace ni tampoco muere alguna vez. Las personas necias olvidan este problema. Ellas no saben en absoluto cómo resolver los problemas de la vida, pero se enfrascan en asuntos familiares temporales, sin saber que el tiempo eterno está pasando imperceptiblemente y que la limitada duración de sus vidas está disminuyendo cada segundo, sin ninguna solución al problema mayor, es decir, a los nacimientos y muertes repetidos, a las enfermedades y a la vejez. Eso se denomina ilusión. Pero esa ilusión no puede actuar en alguien que esté despierto en el servicio devocional del Señor. Yudhisthira Maharaja y sus hermanos los Pandavas estaban todos dedicados al servicio del Señor Krishna, y tenían muy poca atracción por la felicidad ilusoria de este mundo material. Como hemos discutido con anterioridad, Maharaja Yudhisthira estaba firmemente establecido en el servicio del Señor Mukunda (el Señor, quien puede conferir la salvación), y, por consiguiente, no sentía ninguna atracción ni siquiera por comodidades de la vida tales como las que hay disponibles en el reino del cielo, ya que incluso la felicidad que se obtiene en el planeta Brahmaloka es también temporal e ilusoria. Como el ser viviente es eterno, sólo puede ser feliz en la morada eterna del Reino de Dios (paravyoma), de la cual nadie regresa a esta región de reiterados nacimientos y muertes, enfermedades y vejez. De manera que, cualquier comodidad de la vida o cualquier felicidad material que no garantice una vida eterna, no es más que una ilusión para el eterno ser viviente. Aquel que de hecho entiende esto es erudito, y esa clase de persona erudita puede sacrificar cualquier cantidad de felicidad material, para alcanzar la meta deseada que se conoce como brahma-sukham, o la felicidad absoluta. Los verdaderos trascendentalistas están hambrientos de esa felicidad, y así como a un hombre hambriento no se le puede hacer feliz con todas las comodidades de la vida pero sin comida, así mismo al hombre hambriento de la felicidad absoluta y eterna no se le puede satisfacer con ninguna cantidad de felicidad material. Por lo tanto, la instrucción que se da en este verso no se le puede aplicar a Maharaja Yudhisthira, ni a sus hermanos, ni a su madre. La instrucción era para personas como Dhrtarastra, por quien Vidura fue especialmente a impartir lecciones.
Verso 18
viduras tad abhipretya
dhrtarastram abhasata
rajan nirgamyatam sighram
pasyedam bhayam agatam
vidurah—Mahatma Vidura; tat—eso; abhipretya—sabiéndolo bien; dhrtarastram—a Dhrtarastra; abhasata—dijo; rajan—¡oh, Rey!; nirgamyatam—por favor, sal de inmediato; sighram—sin la menor demora; pasya—tan sólo fíjate; idam—esto; bhayam—temor; agatam—ya llegó.
Traducción
Mahatma Vidura sabía todo eso, y, por consiguiente se dirigió a Dhrtarastra y le dijo: Mi querido Rey, por favor sal de aquí de inmediato. No te demores. Tan sólo fíjate cómo el miedo se ha apoderado de ti.
Significado
La cruel muerte no respeta a nadie, ya sea éste Dhrtarastra o incluso Maharaja Yudhisthira; por lo tanto, la instrucción espiritual, tal como se le dio al anciano Dhrtarastra, podía aplicársele igual a Maharaja Yudhisthira, que era más joven. A decir verdad, todos los miembros del palacio real, incluso el Rey, sus hermanos y su madre, estaban asistiendo a las conferencias con mucho interés. Pero Vidura sabía que sus instrucciones iban dirigidas en especial a Dhrtarastra, quien era muy materialista. La palabra rajan se usó especialmente para Dhrtarastra de un modo significativo. Dhrtarastra era el hijo mayor de su padre, y, por eso, de acuerdo con la ley, tenía que haber sido ascendido al trono de Hastinapura. Pero como era ciego de nacimiento, estaba incapacitado y perdió su justo derecho. Mas, él no pudo olvidar el percance, y su decepción se compensó un poco al morir Pandu, su hermano menor. Éste dejó tras de sí unos hijos menores, y Dhrtarastra se volvió el tutor natural de ellos, aunque de corazón quería convertirse en el verdadero rey y hacerles entrega del reino a sus propios hijos, encabezados por Duryodhana. Con todas esas ambiciones imperiales, Dhrtarastra quiso volverse rey, y urdió toda clase de intrigas, aconsejado por su cuñado Sakuni. Pero todo falló por la voluntad del Señor, y en la última etapa, incluso después de perder todo —hombres y dinero—, quería permanecer como rey, en su carácter de tío mayor de Maharaja Yudhisthira. Maharaja Yudhisthira, como una cuestión de deber, mantuvo a Dhrtarastra con todos los honores, y Dhrtarastra estaba pasando sus últimos días muy feliz, con la ilusión de que era un rey, o el tío cortesano del rey Yudhisthira. Vidura, por ser un santo y por su afecto y sentido del deber para con su hermano mayor Dhrtarastra, quería despertar a éste último de su sueño de enfermedad y vejez. Por eso Vidura se dirigió sarcásticamente a Dhrtarastra con el epíteto de “rey”, cosa que en realidad no era. Todo el mundo es el sirviente del tiempo eterno, y, por ende, nadie puede ser rey en este mundo material. Rey significa la persona que puede ordenar. Un célebre rey de Inglaterra quiso darles órdenes al tiempo y las circunstancias, pero éstos rehusaron obedecerlo. De manera que, uno es un rey falso en el mundo material, y a Dhrtarastra se le recordó particularmente de esa falsa posición y de los temibles sucesos que de hecho ya se le habían acercado para ese momento. Vidura le pidió que saliera de inmediato, si quería salvarse de la temible situación que se le estaba acercando vertiginosamente. Él no le hizo el mismo pedido a Maharaja Yudhisthira, porque sabía que un rey como él estaba consciente de todas las situaciones temibles de este mundo insustancial, y que cuidaría de sí mismo a su debido tiempo, aunque Vidura no estuviera presente para ese entonces.
Verso 19
pratikriya na yasyeha
kutascit karhicit prabho
sa esa bhagavan kalah
sarvesam nah samagatah
pratikriya—medida correctiva; na—no hay ninguna; yasya—de lo cual; iha—en este mundo material; kutascit—por ningún medio; karhicit—ni por nadie; prabho—¡oh, mi Señor!; sah—eso; esah—positivamente; bhagavan—la Personalidad de Dios; kalah—el tiempo eterno; sarvesam—de todos; nah—de nosotros; samagatah—llegó.
Traducción
Esta espantosa situación no la puede remediar ninguna persona de este mundo material. Mi señor, es la Suprema Personalidad de Dios que, como el tiempo eterno [kala], se nos ha acercado a todos.
Significado
No existe ningún poder superior que pueda contener a las crueles garras de la muerte. Nadie quiere morir, por muy agudos que sean los sufrimientos físicos. Incluso en los días del supuesto adelanto científico del conocimiento, no hay ningún remedio para la vejez ni para la muerte. La vejez es el aviso que el cruel tiempo da de la llegada de la muerte, y nadie puede negarse a aceptar ni las citaciones ni el supremo juicio del tiempo eterno. Esto se está explicando ante Dhrtarastra, porque puede que él le pidiera a Vidura que le buscara un remedio a la inminente situación temible, tal como ya lo había ordenado muchas otras veces. Sin embargo, antes de que lo volviera a ordenar, Vidura le informó a Dhrtarastra que nada ni nadie de este mundo material podía dar ningún remedio. Y puesto que no hay una cosa tal en el mundo material, la muerte es idéntica a la Suprema Personalidad de Dios, como lo dice el propio Señor en la Bhagavad-gita (10.34). La muerte no la puede impedir ni nada ni nadie de este mundo material. Hiranyakasipu quería ser inmortal, y se sometió a un severo tipo de penitencia, mediante la cual el universo entero tembló, y el propio Brahma se le acercó para disuadirlo de la ejecución de una penitencia tan severa como era ésa. Hiranyakasipu le pidió a Brahma que le otorgara las bendiciones de la inmortalidad, pero Brahma le dijo que él mismo estaba sujeto a la muerte, incluso en el planeta más elevado de todos, así que, ¿cómo iba a poder conferir la bendición de la inmortalidad? Por consiguiente, la muerte existe incluso en el planeta más elevado de este universo, y ni qué hablar de otros planetas, que son por mucho de una calidad muy inferior a la de Brahmaloka, el planeta en donde reside Brahma. Dondequiera que exista la influencia del tiempo eterno, se encontrará este conjunto de tribulaciones, es decir, el nacimiento, las enfermedades, la vejez y la muerte, y todas ellas son invencibles.
Verso 20
yena caivabhipanno ’yam
pranaih priyatamair api
janah sadyo viyujyeta
kim utanyair dhanadibhih
yena—tirado por ese tiempo; ca—y; eva—indudablemente; abhipannah—dominado; ayam—éste; pranaih—con vida; priya-tamaih—que es lo más querido por todos; api—aun a pesar; janah—persona; sadyah—de inmediato; viyujyeta—entregar; kim uta anyaih—ni qué hablar de cualquier otra cosa; dhana-adibhih—tales como riqueza, honor, hijos, tierra y casa.
Traducción
Quienquiera que esté bajo la influencia del Kala supremo [el tiempo eterno], debe entregar su muy querida vida, y ni qué hablar de otras cosas, tales como riquezas, honor, hijos, tierra y hogar.
Significado
Un gran científico hindú, muy dedicado a la cuestión de hacer planes, mientras iba a asistir a una reunión importante de la comisión planificadora, fue repentinamente llamado por el invencible tiempo eterno, y tuvo que entregar su vida, esposa, hijos, casa, tierra, riquezas, etc. Durante la revuelta política que hubo en la India y la división de ésta en Pakistán e Indostán, muchísimos hindúes ricos e influyentes tuvieron que entregar la vida, las propiedades y el honor, debido a la influencia del tiempo, y hay cientos y miles de ejemplos como éstos por todas partes del mundo y del universo, que son todos efectos de la influencia del tiempo. Por lo tanto, la conclusión es que en el universo no hay ningún ser viviente que sea tan poderoso, que pueda superar la influencia del tiempo. Muchos poetas han escrito versos en los que lamentan la influencia del tiempo. Muchas devastaciones han ocurrido en los universos por influencia del tiempo, y nadie pudo detenerlas por ningún medio. Incluso en nuestra vida cotidiana, muchísimas cosas que están fuera de nuestras manos van y vienen, y tenemos que sufrirlas o tolerarlas irremediablemente. Ése es el resultado del tiempo.
Verso 21
pitr-bhratr-suhrt-putra
hatas te vigatam vayam
atma ca jaraya grastah
para-geham upasase
pitr—padre; bhratr—hermano; suhrt—bienquerientes; putrah—hijos; hatah—todos muertos; te—tuyos; vigatam—gastado; vayam—edad; atma—el cuerpo; ca—también; jaraya—por invalidez; grastah—dominado; para-geham—la casa de otro; upasase—vives.
Traducción
Tu padre, tu hermano, tus bienquerientes y tus hijos están todos bien muertos. Tú mismo ya has utilizado la mayor porción de tu vida, la invalidez se ha apoderado ahora de tu cuerpo y estás viviendo en la casa de otro.
Significado
Al Rey se le recuerda de la precaria condición en que se encuentra bajo la influencia del cruel tiempo, y en virtud de su pasada experiencia debió haber sido más inteligente y ver lo que iba a ocurrirle a su propia vida. Su padre, Vicitravirya, había muerto hacía mucho, cuando él y sus hermanos menores eran todos niños, y fue gracias a la bondad y el cuidado de Bhismadeva que fueron criados como era debido. Luego, además, su hermano Pandu también murió. Y más adelante, en el campo de batalla de Kuruksetra, sus cien hijos y sus nietos murieron todos, junto con todos los demás bienquerientes, tales como Bhismadeva, Dronacarya, Karna, y muchos otros reyes y amigos. Así que, él había perdido a todos los hombres y todo el dinero, y ahora vivía a la merced de su sobrino, a quien había puesto en diversos tipos de dificultades. Y a pesar de todos esos reveses, él pensaba que podía prolongar su vida más y más. Vidura quería señalarle a Dhrtarastra que todo el mundo tiene que protegerse mediante sus acciones y la gracia del Señor. Uno tiene que ejecutar su deber fielmente, dependiendo de la autoridad suprema para el resultado. Ningún amigo, hijo, padre, hermano, Estado ni nadie más, puede proteger a una persona que no esté protegida por el Señor Supremo. Uno debe, por ende, buscar la protección de Él, pues la forma humana de vida está hecha para eso. A Dhrtarastra se le advirtió aun más de sus condiciones precarias, con las siguientes palabras.
Verso 22
andhah puraiva vadhiro
manda-prajñas ca sampratam
visirna-danto mandagnih
saragah kapham udvahan
andhah—ciego; pura—desde el comienzo; eva—indudablemente; vadhirah—duro de oído; manda-prajñah—memoria reducida; ca—y; sampratam—recientemente; visirna—aflojado; dantah—dientes; manda-agnih—reducida la actividad del hígado; sa-ragah—con sonido; kapham—tosiendo con mucho moco; udvahan—saliendo.
Traducción
Tú has estado ciego desde el mismo día en que naciste, y últimamente has empezado a perder el oído. La memoria se te ha reducido y tienes perturbada la inteligencia. Tienes los dientes flojos, el hígado defectuoso, y expectoras moco.
Significado
Los síntomas de la vejez, que ya se habían manifestado en Dhrtarastra, le fueron señalados uno tras otro, como advertencia de que la muerte se le acercaba con mucha rapidez, y aun así, por necedad, se mostraba despreocupado de su futuro. Las señales que Vidura observó en el cuerpo de Dhrtarastra, eran signos de apaksaya, o de la decadencia del cuerpo material antes del golpe de gracia de la muerte. El cuerpo nace, se desarrolla, permanece, crea otros cuerpos, decae y luego desaparece. Pero hombres necios quieren buscarle una situación permanente al cuerpo perecedero, y piensan que su Estado, hijos, sociedad, país, etc., les brindarán protección. Con esas ideas tontas, esa clase de ocupaciones temporales se apoderan de ellos, y se olvidan por completo que deben abandonar este cuerpo temporal y adquirir uno nuevo, para organizar una vez más otro período de sociedad, amistad y amor, y para una vez más perecer al final. Ellos olvidan su identidad permanente y se vuelven neciamente activos en ocupaciones transitorias, olvidando por completo su deber primordial. Santos y sabios tales como Vidura se acercan a esa clase de hombres necios para despertarlos y mostrarles la verdadera situación, pero éstos consideran que esos sadhus y santos son parásitos de la sociedad, y casi todos ellos se niegan a oír sus palabras, aunque les dan la bienvenida a sadhus exhibicionistas y a supuestos santos que pueden satisfacerles los sentidos. Vidura no era un sadhu que fuera a satisfacer el mal habido sentimiento de Dhrtarastra. Él estaba señalando muy bien la verdadera situación de la vida, y la manera en que uno puede salvarse de esas catástrofes.
Verso 23
aho mahiyasi jantor
jivitasa yatha bhavan
bhimapavarjitam pindam
adatte grha-palavat
aho—¡ay de mí!; mahiyasi—poderosas; jantoh—de los seres vivientes; jivita-asa—esperanza de vivir; yatha—tanto como; bhavan—tú eres; bhima—de Bhimasena (un hermano de Yudhisthira); apavarjitam—sobras; pindam—comida; adatte—que comió; grha-pala-vat—como un perro doméstico.
Traducción
¡Ay de mí!, cuán poderosas son las esperanzas que el ser viviente tiene de continuar la vida. En verdad, estás viviendo tal como un perro doméstico, y comiendo las sobras que te da Bhima.
Significado
Un sadhu nunca debe adular a los reyes o a los hombres ricos, para vivir cómodamente a expensas de ellos. El sadhu tiene que hablarles a los casados acerca de la verdad desnuda de la vida, de manera que ellos vuelvan a sus cabales y se den cuenta de lo precaria que es la vida en la existencia material. Dhrtarastra es un ejemplo típico de un anciano apegado a la vida en el hogar. Él se había vuelto pobre en el verdadero sentido de la palabra, y sin embargo, quería vivir cómodamente en la casa de los Pandavas, de los cuales se menciona a Bhima en particular, porque él mató por sí mismo a dos destacados hijos de Dhrtarastra, a saber, Duryodhana y Duhsasana. Dhrtarastra quería mucho a estos dos hijos por sus notorias y perversas actividades, y a Bhima se lo señala específicamente, porque mató a esos dos hijos mimados. ¿Por qué era que Dhrtarastra estaba viviendo en la casa de los Pandavas? Porque quería continuar la vida cómodamente, incluso a riesgo de sufrir toda clase de humillaciones. En consecuencia, Vidura estaba asombrado de ver cuán poderoso es el instinto de continuar la vida. Este sentido de continuar la vida indica que el ser vivo es una entidad viva eternamente y no quiere cambiar la habitación corporal. El hombre necio no sabe que a él se le confiere un período determinado de existencia corporal para cumplir un período de encarcelamiento, y el cuerpo humano se le otorga —después de muchísimos nacimientos y muertes— como una oportunidad para la autorrealización y para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios. Pero personas como Dhrtarastra tratan de hacer planes para vivir allí en una posición cómoda, con ganancia e intereses, pues no ven las cosas tal como son. Dhrtarastra está ciego, y continúa con la esperanza de vivir cómodamente en medio de toda clase de reveses de la vida. Un sadhu como Vidura tiene la función de despertar a esa clase de personas ciegas, y ayudarlas así a ir de vuelta a Dios, donde la vida es eterna. Una vez que se va allá, nadie quiere regresar a este mundo material de desdichas. Podemos imaginarnos cuán responsable es la tarea que se confía a un sadhu como Mahatma Vidura.
Verso 24
agnir nisrsto dattas ca
garo daras ca dusitah
hrtam ksetram dhanam yesam
tad-dattair asubhih kiyat
agnih—fuego; nisrstah—enciende; dattah—administrado; ca—y; garah—veneno; darah—esposa; ca—y; dusitah—insultaste; hrtam—usurpaste; ksetram—reino; dhanam—riqueza; yesam—de aquéllos; tat—sus; dattaih—dado por; asubhih—subsistiendo; kiyat—es innecesario.
Traducción
No hay necesidad de llevar una vida degradada y subsistir de la caridad de aquellos a quienes trataste de matar por medio del incendio y el veneno. También insultaste a una de sus esposas y usurpaste su reino y su riqueza.
Significado
El sistema religiosa varnasrama aparta por completo una porción de la vida de uno, para que se emplee en la autorrealización y el logro de la salvación en la forma humana de vida. Ésa es una división rutinaria de la vida, pero personas como Dhrtarastra, incluso a una edad avanzada y fatigosa, quieren quedarse en casa, aun en la condición degradada de tener que aceptar caridad de los enemigos. Vidura quiso señalarle esto, y hacerle ver que era mejor morir como lo habían hecho sus hijos, que aceptar una caridad tan humillante. Hace cinco mil años había un solo Dhrtarastra, pero en los actuales momentos hay Dhrtarastras en todos los hogares. Los políticos, especialmente, no se retiran de las actividades políticas a menos que los arrastre la cruel mano de la muerte o que los mate algún elemento opositor. Que uno se aferre a la vida familiar hasta el fin de su vida humana constituye el tipo más craso de degradación, y es absolutamente necesario que los Viduras eduquen a esos Dhrtarastras, incluso en la actualidad.
Verso 25
tasyapi tava deho ’yam
krpanasya jijivisoh
paraity anicchato jirno
jaraya vasasi iva
tasya—de esto; api—a pesar de; tava—tu; dehah—cuerpo; ayam—éste; krpanasya—de alguien que es avaro; jijivisoh—de ti, que deseas la vida; paraiti—decaerá; anicchatah—incluso en contra de la voluntad; jirnah—deteriorado; jaraya—vieja; vasasi—ropa; iva—como.
Traducción
Pese a tu renuencia a morir y a tu deseo de vivir incluso al precio del honor y el prestigio, tu avaricioso cuerpo decaerá con toda certeza y se deteriorará como la ropa vieja.
Significado
Las palabras krpanasya jijivisoh son significativas. Existen dos clases de hombres. Los de una reciben el nombre de krpanas, y a los de la otra se les da el nombre de brahmanas. El krpana, o el hombre avaro, no conoce el valor de su cuerpo material, pero el brahmana conoce el verdadero valor de sí mismo y del cuerpo material. Como el krpana tiene un concepto erróneo de su cuerpo material, quiere disfrutar de la complacencia de los sentidos con todas sus fuerzas, e incluso en la vejez quiere volverse joven por medio de un tratamiento médico o de alguna otra manera. A Dhrtarastra se le tilda de krpana, porque quiere vivir a cualquier precio sin darle el debido valor a su cuerpo material. Vidura está tratando de abrirle los ojos para que vea que no puede vivir más de lo que le corresponde y que debe prepararse para morir. Como la muerte es inevitable, ¿por qué habría de aceptar una posición tan humillante para poder vivir? Es mejor ir por el buen camino, incluso a riesgo de encontrar la muerte. La vida humana está hecha para acabar con todas las clases de sufrimientos que tiene la existencia material, y la existencia debe regularse de modo tal que uno pueda alcanzar la meta deseada. Dhrtarastra, debido a su erróneo concepto de la vida, ya había malogrado el ochenta por ciento de la energía que había adquirido, así que le correspondía utilizar en aras del bien máximo los días restantes de su avara vida. Una vida de esa índole se denomina avara, porque en ella no se pueden utilizar debidamente los bienes de la forma humana de vida. Es únicamente por buena suerte que un hombre así de avaro se encuentra con un alma autorrealizada como Vidura, y mediante las instrucciones de éste se libera de la nesciencia de la existencia material.
Verso 26
gata-svartham imam deham
virakto mukta-bandhanah
avijñata-gatir jahyat
sa vai dhira udahrtah
gata-sva-artham—sin ser bien utilizado; imam—este; deham—cuerpo material; viraktah—con indiferencia; mukta—estando liberado; bandhanah—de toda obligación; avijñata-gatih—destino desconocido; jahyat—uno debe abandonar ese cuerpo; sah—semejante persona; vai—ciertamente; dhirah—imperturbable; udahrtah—se dice que lo es.
Traducción
Se llama imperturbable a aquel que va a un lugar remoto y desconocido, y que, libre de todas las obligaciones, abandona el cuerpo material cuando el mismo se ha vuelto inservible.
Significado
Narottama dasa Thakura, un gran devoto y acarya de la secta Gaudiya Vaisnava, ha cantado: “Mi Señor, simplemente he desperdiciado mi vida. Habiendo obtenido el cuerpo humano, no me he preocupado por adorar a Su Señoría, y, por ende, he ingerido veneno de buena gana”. En otras palabras, el cuerpo humano está especialmente hecho para cultivar conocimiento acerca del servicio devocional del Señor, sin el cual la vida se llena de ansiedades y condiciones desgraciadas. Por consiguiente, a aquel que ha arruinado su vida por haberla privado del cultivo de esas actividades, se le aconseja irse de casa y apartarse de amigos y familiares, y, libre así de todas la obligaciones para con la familia, la sociedad, el país, etc., abandonar el cuerpo en algún lugar desconocido, de modo que los demás no sepan dónde y cómo encontró la muerte. Dhira significa “aquel que no se perturba ni siquiera cuando hay suficiente provocación”. Uno no puede abandonar la cómoda vida familiar, debido a la afectuosa relación que tiene con la esposa y los hijos. Este desmedido afecto por la familia obstruye la autorrealización, y si alguien de algún modo logra olvidar dicha relación, se lo llama imperturbable, o dhira. Ése es, sin embargo, el sendero de la renunciación basado en una vida frustrada, pero la estabilización de esa clase de renunciación se logra únicamente por medio de la relación con auténticos santos y almas autorrealizadas, mediante lo cual uno puede dedicarse al amoroso servicio devocional del Señor. La sincera entrega a los pies de loto del Señor se vuelve posible, si se despierta el sentido trascendental de servir. Esto se logra por medio de la relación con devotos puros del Señor. Dhrtarastra era lo suficientemente afortunado como para tener un hermano cuya sola compañía era una fuente de liberación para su frustrada vida.
Verso 27
yah svakat parato veha
jata-nirveda atmavan
hrdi krtva harim gehat
pravrajet sa narottamah
yah—todo aquel que; svakat—por su propio acto de despertarse; paratah va—o por oír a otro; iha—aquí en este mundo; jata—se vuelve; nirvedah—indiferente al apego material; atmavan—conciencia; hrdi—dentro del corazón; krtva—habiendo sido tomado por; harim—la Personalidad de Dios; gehat—del hogar; pravrajet—se va; sah—él es; nara-uttamah—el ser humano de primera.
Traducción
Ciertamente que es un hombre de primera aquel que despierta y entiende, bien sea por su propia cuenta o con la ayuda de otros, la falsedad y el sufrimiento de este mundo material, en virtud de lo cual se va del hogar y depende por completo de la Personalidad de Dios que reside en su corazón.
Significado
Hay tres clases de trascendentalistas: (1) el dhira, o aquel que no se perturba al encontrarse lejos de la compañía de la familia, (2) aquel que está en la orden de vida de renuncia, o el que es sannyasi a causa de un sentimiento de frustración, y (3) el devoto sincero del Señor que despierta su conciencia de Dios mediante el proceso de oír y cantar, y se va del hogar dependiendo por completo de la Personalidad de Dios, quien reside en su corazón. Es decir, la orden de vida de renuncia, después de una vida de sentimientos frustrados en el mundo material, puede que sea el primer paso en la senda de la autorrealización, pero la verdadera perfección del sendero de la liberación se alcanza cuando uno se acostumbra a depender por entero de la Suprema Personalidad de Dios, quien vive como Paramatma en el corazón de todos. Puede que uno viva a solas, fuera del hogar, en la más oscura de las selvas, pero un devoto firme sabe muy bien que no está solo. La Suprema Personalidad de Dios está con él, y puede proteger a Su devoto sincero de cualquier circunstancia difícil. Así pues, uno debe practicar en casa el servicio devocional, oyendo y cantando el santo nombre del Señor, y oyendo y cantando acerca de su calidad, forma, pasatiempos, séquito, etc., en compañía de devotos puros, y esa práctica lo ayudará a uno a despertar conciencia de Dios en proporción a la sinceridad de su propósito. Aquel que desea beneficio material a cambio de esas actividades devocionales, nunca puede depender de la Suprema Personalidad de Dios, aunque Él se encuentra en el corazón de cada cual. Ni tampoco le da el Señor instrucción alguna a personas que lo adoran a cambio de un beneficio material. Puede que a esos devotos materialistas el Señor los bendiga con beneficios materiales, pero ellos no pueden llegar a la etapa del ser humano de primera que se mencionó anteriormente. Hay muchos ejemplos de esa clase de devotos sinceros en la historia del mundo, especialmente en la India, y ellos son nuestros guías en la senda de la autorrealización. Mahatma Vidura es uno de esos grandes devotos del Señor, y todos debemos tratar de seguir sus pasos de loto en aras de la autorrealización.
Verso 28
athodicim disam yatu
svair ajñata-gatir bhavan
ito ’rvak prayasah kalah
pumsam guna-vikarsanah
atha—por consiguiente; udicim—por el Norte; disam—dirección; yatu—por favor vete; svaih—por tus familiares; ajñata—sin que lo sepan; gatih—movimientos; bhavan—de ti; itah—después de eso; arvak—anunciará; prayasah—generalmente; kalah—tiempo; pumsam—de los hombres; guna—cualidades; vikarsanah—disminuyendo.
Traducción
Así que, por favor, parte para el Norte de inmediato, sin dejar que tus familiares lo sepan, pues pronto llegará ese tiempo que disminuirá las buenas cualidades de los hombres
Significado
Uno puede compensar una vida de frustración con volverse un dhira, o dejando el hogar para siempre sin comunicarse con los familiares, y Vidura le aconsejó a su hermano mayor que adoptara ese medio sin demora, porque la era de Kali se acercaba muy rápidamente. El alma condicionada ya está degradada por la relación con lo material, y, no obstante, en el Kali-yuga las buenas cualidades del hombre se deteriorarán hasta el nivel más bajo de todos. A él se le aconsejó que dejara el hogar antes de que llegara Kali-yuga, porque la atmósfera que Vidura creó, con sus valiosas instrucciones acerca de los hechos de la vida, se desvanecería a causa de la influencia de la era, la cual se estaba acercando rápidamente. A cualquier hombre ordinario no le es posible convertirse en narottama, o un ser humano de primera que depende por completo del Supremo Señor Sri Krishna. En la Bhagavad-gita (7.28) se declara que una persona que está completamente libre de todos los vestigios de los actos pecaminosos, es la única que puede depender del Supremo Señor Sri Krishna, la Personalidad de Dios. Vidura le aconsejó a Dhrtarastra que al principio, al menos se volviera un dhira, si le era imposible convertirse en un sannyasi o en un narottama. El esfuerzo persistente en la línea de la autorrealización ayuda a que la persona se eleve a las condiciones de un narottama desde la etapa de dhira. La etapa de dhira se alcanza después de una prolongada práctica del sistema de yoga, pero, por la gracia de Vidura, uno puede alcanzar la etapa de inmediato, con sólo tener el deseo de adoptar los medios de la misma. La etapa de dhira es la etapa preparatoria de sannyasa, y la etapa de sannyasa es la etapa preparatoria del paramahamsa, o el devoto de primera del Señor.
Verso 29
evam raja vidurenanujena
prajña-caksur bodhita ajamidhah
chittva svesu sneha-pasan dradhimno
niscakrama bhratr-sandarsitadhva
evam—así pues; raja—el rey Dhrtarastra; vidurena anujena—por Vidura, su hermano menor; prajña—conocimiento introspectivo; caksuh—ojos; bodhitah—siendo entendido; ajamidhah—Dhrtarastra, vástago de la familia de Ajamidha; chittva—rompiendo; svesu—en relación con los parientes; sneha-pasan—la fuerte red del afecto; dradhimnah—por la tenacidad; niscakrama—salió; bhratr—por su hermano; sandarsita—en dirección a; adhva—la senda de la liberación.
Traducción
Entonces, Maharaja Dhrtarastra, el vástago de la familia de Ajamidha, firmemente convencido por el conocimiento introspectivo [prajña], rompió al instante la fuerte red del afecto familiar, mediante su resuelta determinación. Así pues, de inmediato se fue del hogar para emprender el camino de la liberación, tal como le indicó Vidura, su hermano menor.
Significado
El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, el gran predicador de los principios del Srimad-Bhagavatam, ha recalcado la importancia de relacionarse con sadhus, o devotos puros del Señor. Él dijo que por el hecho de relacionarse un solo momento con un devoto puro, uno puede lograr la absoluta perfección. No nos avergüenza admitir que de este hecho tuvimos experiencia en nuestra vida real. Si Su Divina Gracia Srimad Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami Maharaja no nos hubiera favorecido con nuestro primer encuentro de sólo unos cuantos minutos, nos habría resultado imposible aceptar esta enorme tarea de exponer el Srimad-Bhagavatam en inglés*1. De no haberlo visto en ese oportuno momento, me hubiera podido convertir en un gran magnate de los negocios, pero nunca hubiera podido recorrer la senda de la liberación y dedicarme al verdadero servicio del Señor bajo las instrucciones de Su Divina Gracia. Y aquí hay otro ejemplo práctico por obra de la relación de Vidura con Dhrtarastra. Maharaja Dhrtarastra estaba bien atrapado en una red de afectos relacionados con la política, la economía y el apego familiar, e hizo todo lo que estaba a su alcance para lograr el mal llamado éxito en los proyectos que planeó, pero fracasó de principio a fin en lo que se refiere a sus actividades materiales. Y aun así, pese a su vida de fracasos, logró el mayor de todos los éxitos en la autorrealización, gracias a las instrucciones contundentes de un devoto puro del Señor, que es el símbolo típico de un sadhu. Las Escrituras estipulan, por lo tanto, que uno debe relacionarse únicamente con sadhus, rechazando todas las demás clases de compañías, y gracias a eso se tendrán suficientes oportunidades de oír hablar a los sadhus, quienes pueden cortar en pedazos los vínculos del afecto ilusorio del mundo material. Es un hecho que el mundo material es una gran ilusión, porque, en un momento, todo parece ser una realidad tangible, pero un momento después todo se evapora, como la enérgica espuma del mar o como una nube en el cielo. Sin duda que una nube en el cielo parece ser una realidad, porque causa la lluvia, y debido a las lluvias aparecen muchísimas cosas verdes temporales; pero, en fin de cuentas, todo desaparece a su debido tiempo, es decir, la nube, la lluvia y la verde vegetación. Mas, el cielo permanece, y las variedades que hay en el cielo, o las luminarias, también permanecen por siempre. De igual modo, la Verdad Absoluta, que es como el cielo, permanece eternamente, y la temporal nube de la ilusión va y viene. Los seres vivientes ignorantes son atraídos por la nube temporal, pero los hombres inteligentes están más interesados en el cielo eterno con toda su variedad.
Verso 30
patim prayantam subalasya putri
pati-vrata canujagama sadhvi
himalayam nyasta-danda-praharsam
manasvinam iva sat sampraharah
patim—su esposo; prayantam—mientras abandonaba el hogar; subalasya—del rey Subala; putri—la digna hija; pati-vrata—consagrada a su esposo; ca—también; anujagama—siguió; sadhvi—la casta; himalayam—hacia los montes Himalaya; nyasta-danda—aquel que ha aceptado la vara de la orden de renuncia; praharsam—objeto de deleite; manasvinam—de los grandes combatientes; iva—como; sat—legítimo; sampraharah—buen azote.
Traducción
La buena y casta de Gandhari, quien era la hija del rey Subala de Kandahar [o Gandhara], siguió a su esposo al ver que él se dirigía a los montes Himalaya, que son la delicia de aquellos que han aceptado el báculo de la orden de renuncia, como combatientes que han aceptado un buen castigo del enemigo.
Significado
Saubalini, o Gandhari, la hija del rey Subala y esposa del rey Dhrtarastra, fue una mujer ideal como esposa consagrada a su esposo. La civilización védica forma a mujeres especialmente como esposas castas y consagradas, de las cuales Gandhari es una de las muchas que se mencionan en la historia. Laksmiji Sitadevi también era la hija de un gran rey, mas siguió a su esposo, el Señor Ramacandra, al bosque. Así mismo, por el hecho de ser mujer, Gandhari pudo haberse quedado en su casa o en la de su padre, pero como dama casta y buena que era siguió a su esposo sin consideración alguna. Vidura le impartió a Dhrtarastra instrucciones relativas a la orden de vida de renuncia, y Gandhari estaba al lado de su esposo. Sin embargo, él no le pidió a ella que lo siguiera, porque en esa ocasión estaba totalmente decidido, como un gran guerrero que enfrenta toda clase de peligros en el campo de batalla. Ya él no estaba atraído a una supuesta esposa o supuestos parientes, y decidió partir solo; pero Gandhari, como dama casta que era, decidió seguir a su esposo hasta el final. Maharaja Dhrtarastra adoptó la orden de vanaprastha, y en esa etapa se permite que la esposa permanezca como una servidora voluntaria, pero en la etapa de sannyasa no se le permite a ninguna esposa quedarse con el que era su esposo. Al sannyasi se le considera un hombre muerto en lo civil, y, por ende, desde el punto de vista civil la esposa se vuelve viuda, sin ninguna relación con su anterior esposo. Maharaja Dhrtarastra no rechazó a su fiel esposa, y ella siguió a su marido bajo su propia responsabilidad. Los sannyasis aceptan una vara como símbolo de la orden de vida de renuncia. Hay dos tipos de sannyasis. Aquellos que siguen la filosofía mayavadi, encabezados por Sripada Sankaracarya, aceptan únicamente una vara (eka-danda), pero aquellos que siguen la filosofía Vaisnava aceptan tres varas unidas (tri-danda). Los sannyasis mayavadis son ekadandi-svamis, mientras que a los sannyasis Vaisnavas se les conoce como tridandi-svamis o, más específicamente, tridandi-gosvamis, para diferenciarlos de los filósofos mayavadis. A los ekadandi-svamis les gustan principalmente los Himalayas, pero a los sannyasis vaisnavas les gustan Vrndavana y Puri. Los sannyasis vaisnavas son narottamas, mientras que los sannyasis mayavadis son dhiras. A Maharaja Dhrtarastra se le aconsejó que siguiera a los dhiras, porque en la etapa en la que se encontraba le era difícil convertirse en un narottama.
Verso 31
ajata-satruh krta-maitro hutagnir
vipran natva tila-go-bhumi-rukmaih
grham pravisto guru-vandanaya
na capasyat pitarau saubalim ca
ajata—nunca nacido; satruh—enemigo; krta—habiendo realizado; maitrah—adorando a los semidioses; huta-agnih—y ofreciendo leña en el fuego; vipran—los brahmanas; natva—ofreciendo reverencias; tila-go-bhumi-rukmaih—junto con granos, vacas, tierra y oro; grham—dentro del palacio; pravistah—habiendo entrado a; guru-vandanaya—para ofrecerles respeto a los miembros mayores; na—no; ca—también; apasyat—vio; pitarau—a sus tíos; saubalim—Gandhari; ca—también.
Traducción
Maharaja Yudhisthira, cuyo enemigo nunca nació, realizó sus deberes diarios matutinos, orando, ofreciéndole un fuego de sacrificio al dios del Sol, y ofreciéndoles reverencias, granos, vacas, tierra y oro a los brahmanas. Él entró entonces en el palacio para darles sus respetos s los mayores. Sin embargo, no pudo encontrar a sus tíos, ni tampoco a su tía, la hija del rey Subala.
Significado
Maharaja Yudhisthira era el rey más piadoso de todos, porque a diario practicaba personalmente los deberes piadosos que tienen los casados. Los casados tienen que levantarse temprano por la mañana, y, después de bañarse, deben ofrecerles respetos a las Deidades de la casa mediante oraciones, ofreciendo leña en el fuego sagrado, dándoles a los brahmanas caridad en forma de tierra, vacas, granos, oro, etc., y, finalmente, ofreciéndoles a los miembros mayores los debidos respetos y reverencias. Aquel que no está dispuesto a practicar las disposiciones que se prescriben en los sastras, no puede ser un hombre bueno simplemente en virtud del conocimiento libresco. Los casados de hoy en día están acostumbrados a un modo de vida diferente, es decir, a levantarse tarde, y luego tomar té en la cama, sin ninguna clase de limpieza y sin ninguna de las prácticas purificatorias que se mencionaron antes. Los niños de la casa adoptan las costumbres de sus padres, y, por consiguiente, toda la generación se desliza hacia el infierno. Nada bueno se puede esperar de ellos, a menos que se asocien con sadhus. Al igual que Dhrtarastra, la persona materialista puede aprender con un sadhu como Vidura, y así limpiarse de los efectos de la vida moderna. Maharaja Yudhisthira, sin embargo, no pudo encontrar en el palacio a sus dos tíos, Dhrtarastra y Vidura, ni tampoco a Gandhari, la hija del rey Subala. Él estaba ansioso de verlos, y, por lo tanto, le preguntó por ellos a Sañjaya, el secretario privado de Dhrtarastra.
Verso 32
tatra sañjayam asinam
papracchodvigna-manasah
gavalgane kva nas tato
vrddho hinas ca netrayoh
tatra—ahí; sañjayam—a Sañjaya; asinam—sentado; papraccha—le preguntó a; udvigna-manasah—lleno de angustia; gavalgane—el hijo de Gavalgana, Sañjaya; kva—dónde está; nah—nuestro; tatah—tío; vrddhah—anciano; hinah ca—y desprovisto de; netrayoh—los ojos.
Traducción
Maharaja Yudhisthira, lleno de angustia, se volvió hacia Sañjaya, que se encontraba sentado ahí, y le dijo: ¡Oh, Sañjaya!, ¿dónde está nuestro tío, quien es anciano y ciego?
Verso 33
amba ca hata-putrarta
pitrvyah kva gatah suhrt
api mayy akrta-prajñe
hata-bandhuh sa bharyaya
asamsamanah samalam
gangayam duhkhito ’patat
amba—tía materna; ca—y; hata-putra—que había perdido a todos sus hijos; arta—en una situación lamentable; pitrvyah—tío Vidura; kva—dónde; gatah—ido; suhrt—bienqueriente; api—si; mayi—a mí; akrta-prajñe—desagradecido; hata-bandhuh—aquel que ha perdido a todos sus hijos; sah—Dhrtarastra; bharyaya—con su esposa; asamsamanah—con la mente en duda; samalam—ofensas; gangayam—en el agua del Ganges; duhkhitah—con la mente afligida; apatat—cayó.
Traducción
¿Dónde está mi bienqueriente, el tío Vidura, y madre Gandhari, quien está muy afligida por el fallecimiento de todos sus hijos? Mi tío Dhrtarastra también estaba muy mortificado por la muerte de todos sus hijos y nietos. Sin duda que soy muy desagradecido. ¿Sería por eso que él tomó mis ofensas muy en serio, y, junto con su esposa, se ahogó en el Ganges?
Significado
Los Pandavas, especialmente Maharaja Yudhisthira y Arjuna, previeron los efectos posteriores de la Batalla de Kuruksetra, y por eso Arjuna declinó llevarla a cabo. La pelea se ejecutó por la voluntad del Señor, pero los dolorosos efectos que tendría en la familia, tal como lo habían pensado con anterioridad, se habían hecho realidad. Maharaja Yudhisthira siempre estuvo consciente de la muy difícil situación en que se hallaban su tío Dhrtarastra y su tía Gandhari, y, en consecuencia, se ocupó de darles todo el cuidado posible, en medio de la vejez y de la afligida condición en que ellos se encontraban. Así pues, cuando no pudo encontrar en el palacio ni a su tío ni a su tía, naturalmente se llenó de dudas, y conjeturó que habían ido a ahogarse en las aguas del Ganges. Él se consideró desagradecido, porque cuando los Pandavas quedaron huérfanos de padre, Maharaja Dhrtarastra les dio toda clase de facilidades palaciegas para que vivieran, y a cambio él había matado a todos los hijos de Dhrtarastra en la Batalla de Kuruksetra. Como hombre piadoso que era, Maharaja Yudhisthira tomó en cuenta todas sus inevitables malas acciones, y nunca pensó en las fechorías de su tío y compañía. Por la voluntad del Señor, Dhrtarastra había sufrido las consecuencias de sus propias e inevitables malas acciones. Ésa es la naturaleza de un buen hombre y devoto del Señor. Un devoto nunca encuentra faltas en los demás, sino que más bien trata de encontrar las suyas propias, para así corregirlas en la medida de lo posible.
Verso 34
pitary uparate pandau
sarvan nah suhrdah sisun
araksatam vyasanatah
pitrvyau kva gatav itah
pitari—a mi padre; uparate—cayendo; pandau—Maharaja Pandu; sarvan—todos; nah—de nosotros; suhrdah—bienquerientes; sisun—niñitos; araksatam—protegidos; vyasanatah—de toda clase de peligros; pitrvyau—tíos; kva—dónde; gatau—se han ido; itah—de este lugar.
Traducción
Cuando mi padre, Pandu, cayó y todos nosotros estábamos pequeños, estos dos tíos nos protegieron de toda clase de calamidades. Ellos siempre fueron nuestros buenos bienquerientes. ¡Ay de mí!, ¿de aquí adónde se han ido?
Verso 35
suta uvaca
krpaya sneha-vaiklavyat
suto viraha-karsitah
atmesvaram acaksano
na pratyahatipiditah
sutah uvaca—Suta Gosvami dijo; krpaya—por una gran compasión; sneha-vaiklavyat—trastorno mental debido a un profundo afecto; sutah—Sañjaya; viraha-karsitah—afligido por la separación; atma-isvaram—su amo; acaksanah—al no ver; na—no; pratyaha—respondió; ati-piditah—estando muy acongojado.
Traducción
Suta Gosvami dijo: Por compasión y debido a la agitación de la mente, Sañjaya se acongojó al no ver a su propio amo, Dhrtarastra, y no pudo responderle bien a Maharaja Yudhisthira.
Significado
Sañjaya había sido el asistente personal de Maharaja Dhrtarastra por muchísimo tiempo, y por eso tuvo la oportunidad de estudiar la vida de Dhrtarastra. Y cuando vio finalmente que Dhrtarastra había dejado el hogar sin que él lo supiera, sus pesares no tuvieron límite. Él había sentido mucha lástima por Dhrtarastra, ya que en la contienda de la Batalla de Kuruksetra el rey Dhrtarastra lo había perdido todo —hombres y dinero—, y al final, el Rey y la Reina habían tenido que irse del hogar totalmente frustrados. Él estudió la situación a su manera, porque no sabía que Vidura había despertado la visión interna de Dhrtarastra y que, por lo tanto, éste último había dejado el hogar con entusiasmo y alegría, para tener una vida mejor después de irse del oscuro pozo del hogar. A menos que se esté convencido de que hay una vida mejor después de renunciar a la vida actual, uno no puede mantenerse en la orden de vida de renuncia simplemente mediante una ropa artificial o permaneciendo fuera de casa.
Verso 36
vimrjyasruni panibhyam
vistabhyatmanam atmana
ajata-satrum pratyuce
prabhoh padav anusmaran
vimrjya—enjugando; asruni—lágrimas de los ojos; panibhyam—con las manos; vistabhya—situado; atmanam—la mente; atmana—mediante la inteligencia; ajata-satrum—a Maharaja Yudhisthira; pratyuce—comenzó a responder; prabhoh—de su amo; padau—pies; anusmaran—pensando luego.
Traducción
Primero, él se tranquilizó lentamente por medio de la inteligencia, y limpiándose las lágrimas y pensando en los pies de su amo, Dhrtarastra, comenzó a responderle a Maharaja Yudhisthira.
Verso 37
sañjaya uvaca
naham veda vyavasitam
pitror vah kula-nandana
gandharya va maha-baho
musito ’smi mahatmabhih
sañjayah uvaca—Sañjaya dijo; na—no; aham—yo; veda—conozco; vyavasitam—determinación; pitroh—de tus tíos; vah—tu; kula-nandana—¡oh, descendiente de la dinastía Kuru!; gandharyah—de Gandhari; va—o; maha-baho—¡oh, gran Rey!; musitah—engañado; asmi—he sido; maha-atmabhih—por esas grandes almas.
Traducción
Sañjaya dijo: Mi querido descendiente de la dinastía Kuru, no tengo ninguna información acerca de la decisión de tus dos tíos y Gandhari. ¡Oh, Rey!, he sido engañado por esas grandes almas.
Significado
Que unas grandes almas engañen a los demás puede que resulte sorprendente, pero es un hecho que las grandes almas engañan a los demás por una gran causa. Se dice que el Señor Krishna le aconsejó a Yudhisthira que dijera una mentira ante Dronacarya, y eso también fue por una gran causa. El Señor lo quería, y, por ende, era una gran causa. La satisfacción del Señor es el criterio que sigue aquel que es genuino, y la máxima perfección de la vida es la de satisfacer al Señor por medio de la ocupación obligatoria de uno. Ése es el veredicto de la Gita y del Bhagavatam*2. Dhrtarastra y Vidura, seguidos de Gandhari, no le revelaron su decisión a Sañjaya, pese a que él estaba constantemente con Dhrtarastra como su asistente personal. Sañjaya nunca creyó que Dhrtarastra pudiera ejecutar alguna acción sin consultar con él. Pero la ida de casa de Dhrtarastra era tan confidencial, que ni siquiera se le podía revelar a Sañjaya. Mientras Sanatana Gosvami se dirigía a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu también engañó a un carcelero, e igualmente Raghunatha dasa Gosvami engañó a un sacerdote y, para satisfacer al Señor, dejó el hogar para siempre. Para satisfacer al Señor, cualquier cosa es buena, pues está relacionada con la Verdad Absoluta. Nosotros también tuvimos la misma oportunidad de engañar a nuestros familiares y abandonar el hogar para dedicarnos al servicio del Srimad-Bhagavatam. Esa clase de engaño fue necesario por el bien de una gran causa, y no hay ninguna pérdida para nadie en esa clase de fraude trascendental.
Verso 38
athajagama bhagavan
naradah saha-tumburuh
pratyutthayabhivadyaha
sanujo ’bhyarcayan munim
atha—después de eso; ajagama—llegó; bhagavan—la personalidad divina; naradah—Narada; saha-tumburuh—junto con su tumburu ( su instrumento musical); pratyutthaya—habiéndose levantado de sus asientos; abhivadya—ofreciendo sus debidas reverencias; aha—dijo; sa-anujah—junto con sus hermanos menores; abhyarcayan—así, mientras recibían con la debida actitud; munim—el sabio.
Traducción
Mientras Sañjaya hablaba de esa manera, Sri Narada, el poderoso devoto del Señor, apareció en la escena llevando su tumburu. Maharaja Yudhisthira y sus hermanos lo recibieron debidamente, levantándose de sus asientos y ofreciéndole reverencias.
Significado
A Devarsi Narada se lo describe como bhagavan, por ser el devoto más íntimo del Señor. El Señor y Sus muy íntimos devotos son tratados de la misma manera por aquellos que de hecho están dedicados al servicio amoroso del Señor. Esos devotos íntimos del Señor son muy queridos por Él, debido a que ellos viajan por todas partes para predicar las glorias del Señor de diferentes maneras, y tratan al máximo de convertir en devotos a los no devotos del Señor, a fin de llevarlos al plano de la cordura. En realidad, el ser viviente no puede ser un no devoto del Señor, debido a su posición constitucional, pero cuando alguien se convierte en un no devoto o no creyente, se sobreentiende que la persona en cuestión no se encuentra en una condición sana. Los devotos íntimos del Señor tratan a esos seres vivientes engañados ‚ y en consecuencia, son de lo más agradables a los ojos del Señor. El Señor dice en la Bhagavad-gita que no hay nadie más querido por Él que aquel que de hecho predica las glorias del Señor para convertir a los no creyentes y no devotos. A personalidades tales como Narada se les deben ofrecer todos los respetos debidos, como aquellos que se le ofrecen a la propia Personalidad de Dios, y Maharaja Yudhisthira, junto con sus nobles hermanos, fueron ejemplos para los demás en lo referente a recibir a un devoto puro del Señor como Narada, que no tenía ningún interés salvo el de cantar las glorias del Señor con su vina, un instrumento musical de cuerdas.
Verso 39
yudhisthira uvaca
naham veda gatim pitror
bhagavan kva gatav itah
amba va hata-putrarta
kva gata ca tapasvini
yudhisthirah uvaca—Maharaja Yudhisthira dijo; na—no; aham—yo; veda—lo sé; gatim—partida; pitroh—de los tíos; bhagavan—¡oh, personalidad divina!; kva—dónde; gatau—ido; itah—de este lugar; amba—tía materna; va—ni; hata-putra—desprovista de sus hijos; arta—afligida; kva—dónde; gata—ido; ca—también; tapasvini—asceta.
Traducción
Maharaja Yudhisthira dijo: ¡Oh, personalidad divina!, no sé adónde han ido mis dos tíos. Ni tampoco puedo encontrar a mi asceta tía, que está desconsolada por la pérdida de todos sus hijos.
Significado
Maharaja Yudhisthira, como una buena alma y devoto del Señor que era, siempre estuvo consciente de la gran pérdida que había sufrido su tía, y de los padecimientos de asceta de ésta. A un asceta nunca lo perturban ninguna clase de sufrimientos, y eso lo vuelve fuerte y determinado en la senda del progreso espiritual. La reina Gandhari es un ejemplo típico de una asceta, por el maravilloso carácter que exhibió en muchas situaciones difíciles. Ella fue una mujer ideal como madre, esposa y asceta, y en la historia del mundo es muy difícil encontrar una mujer con un carácter como ése.
Verso 40
karnadhara ivapare
bhagavan para-darsakah
athababhase bhagavan
narado muni-sattamah
karna-dharah—capitán de barco; iva—como; apare—en los extensos océanos; bhagavan—representante del Señor; para-darsakah—alguien que puede dar indicaciones de cómo llegar al otro lado; atha—así pues; ababhase—comenzó a decir; bhagavan—la personalidad divina; naradah—el gran sabio Narada; muni-sat-tamah—el más grande entre los filósofos devotos.
Traducción
Tú eres como el capitán de un barco que se halla en un gran océano, y puedes dirigirnos a nuestro destino. Después de que se le habló de ese modo, la personalidad divina, Devarsi Narada, el más grande de los filósofos devotos, comenzó a hablar.
Significado
Existen diferentes tipos de filósofos, y los más grandes de todos ellos son los que han visto a la Personalidad de Dios y se han entregado al trascendental servicio amoroso del Señor. De toda esa clase de devotos puros del Señor, Devarsi Narada es el principal, y, por consiguiente, aquí se le ha descrito como el más grande de todos los filósofos devotos. A menos que uno se haya vuelto un filósofo suficientemente entendido por haber oído la exposición de la filosofía vedanta de labios de un maestro espiritual auténtico, no se puede ser un erudito filósofo devoto. Hay que ser muy fiel, erudito y renunciado, pues de lo contrario no se puede ser un devoto puro. El devoto puro del Señor puede daros indicaciones de cómo llegar al lado opuesto de la ignorancia. Devarsi Narada solía visitar el palacio de Maharaja Yudhisthira, porque todos los Pandavas eran devotos puros del Señor, y el Devarsi siempre estaba dispuesto a darles buen consejo cuando fuera necesario.
Verso 41
narada uvaca
ma kañcana suco rajan
yad isvara-vasam jagat
lokah sapala yasyeme
vahanti balim isituh
sa samyunakti bhutani
sa eva viyunakti ca
naradah uvaca—Narada dijo; ma—nunca; kañcana—por todos los medios; sucah—te lamentes; rajan—¡oh, Rey!; yat—porque; isvara-vasam—bajo el control del Señor Supremo; jagat—el mundo; lokah—todos los seres vivientes; sa-palah—incluso sus líderes; yasya—cuyos; ime—todos estos; vahanti—llevan; balim—medios de adoración; isituh—para ser protegidos; sah—Él; samyunakti—reúne; bhutani—a todos los seres vivientes; sah—Él; eva—también; viyunakti—dispersa; ca—y.
Traducción
Sri Narada dijo: ¡Oh, piadoso Rey!, no te lamentes por nadie, pues todo el mundo se encuentra bajo el control del Señor Supremo. Por lo tanto, todos los seres vivientes y sus líderes efectúan la adoración de Él, para estar bien protegidos. Es sólo Él quien los reúne y los dispersa.
Significado
Todo ser viviente, ya sea de este mundo material o del mundo espiritual, se encuentra bajo el control del Señor Supremo, la Personalidad de Dios. Comenzando por Brahmaji, el líder del universo, y descendiendo hasta la insignificante hormiga, todos se rigen por la orden del Señor Supremo. Así pues, la posición constitucional del ser viviente es la de estar subordinado bajo el control del Señor. El necio ser viviente, en especial el hombre, se rebela artificialmente en contra de la ley del Supremo, y, por ello es castigado como un asura o infractor de la ley. El ser viviente es puesto en una determinada posición por orden del Señor Supremo, y es de nuevo desplazado de ese lugar por orden del Señor Supremo o de Sus agentes autorizados. Brahma, Siva, Indra, Candra, Maharaja Yudhisthira, o, en la historia moderna, Napoleón, Akbar, Alejandro, Gandhi, Shubhash y Nehru, son todos sirvientes del Señor, y por la orden suprema del Señor, a ellos se los pone o se los quita de sus respectivas posiciones. Ninguno de ellos es independiente. Aun a pesar de que esos hombres o líderes se rebelan de manera de no reconocer la supremacía del Señor, no obstante mediante diversos sufrimientos, se les pone bajo el control de leyes del mundo material aún más rigurosas. Sólo el hombre necio dice, pues, que Dios no existe. A Maharaja Yudhisthira se le estaba convenciendo de esta cruda verdad, porque estaba sumamente abatido por la repentina partida de sus ancianos tíos. A Maharaja Dhrtarastra se lo había puesto en esa posición por sus acciones pasadas; él ya había sufrido o disfrutado de los beneficios que acumuló en el pasado, pero por alguna razón y debido a su buena suerte, tenía un buen hermano menor, Vidura, y gracias a la instrucción de éste cerró todas las cuentas en el mundo material, para así partir y lograr la salvación. Por lo general, uno no puede cambiar mediante planes el curso de la felicidad y aflicción que le corresponden. Todo el mundo tiene que aceptarlas, porque aparecen por la sutil disposición de kala, o el tiempo invencible. De nada sirve tratar de contrarrestarlas. Lo mejor es, entonces, que uno se esfuerce por lograr la salvación, y esa prerrogativa se le da únicamente al hombre, en virtud de la desarrollada condición de sus actividades mentales e inteligencia. Es únicamente para el hombre que existen diferentes instrucciones védicas dirigidas al logro de la salvación durante la forma humana de existencia. Aquel que hace mal uso de esta oportunidad que le ofrece la inteligencia desarrollada, es en verdad condenado y se le pone en el seno de diversos tipos de sufrimientos, ya sea en esta vida actual o en el futuro. Ésa es la manera en que el Supremo controla a todo el mundo.
Verso 42
yatha gavo nasi protas
tantyam baddhas ca damabhih
vak-tantyam namabhir baddha
vahanti balim isituh
yatha—tanto como; gavah—vaca; nasi—por la nariz; protah—atada; tantyam—por la soga; baddhah—sujeto; ca—también; damabhih—mediante sogas; vak-tantyam—en la red de los himnos védicos; namabhih—mediante nomenclaturas; baddhah—condicionados; vahanti—llevan a cabo; balim—órdenes; isituh—para ser controlados por el Señor Supremo.
Traductor
Así como una vaca está condicionada cuando la ata por la nariz una soga larga, así mismo los seres humanos están atados por diferentes mandamientos védicos y están condicionados a obedecer las órdenes del Señor Supremo.
Significado
Todo ser viviente, ya sea un hombre, un animal o un ave, cree que es libre de por sí, pero de hecho nadie es libre de las severas leyes del Señor. Las leyes del Señor son severas, porque no se las puede desobedecer bajo ninguna circunstancia. Astutos forajidos pueden evadir las leyes hechas por el hombre, pero en los códigos del legislador supremo no hay ni la más remota posibilidad de desdeñar las leyes. Un pequeño cambio que se trate de introducir en la ley hecha por Dios, puede ocasionar un peligro mayúsculo que debe afrontar el infractor. Esas leyes del Supremo se conocen por lo general como los códigos de la religión, bajo diferentes condiciones, pero el principio de la religión es el mismo en todas partes, es decir, obedecer las órdenes del Dios Supremo, los códigos de la religión. Ésa es la condición de la existencia material. Todos los seres vivientes del mundo material han aceptado por su propio gusto el riesgo de la vida condicionada, a raíz de lo cual están atrapados por las leyes de la naturaleza material. La única manera de salirse del enredo consiste en acceder a obedecer al Supremo. Pero en vez de zafarse de las garras de maya, o la ilusión, los necios seres humanos quedan atados por diferentes nomenclaturas, con las designaciones de brahmanas, ksatriyas, vaisyas, sudras, hindúes, musulmanes, indios, europeos, americanos, chinos y muchas otras, y de ese modo ejecutan las órdenes del Señor Supremo bajo la influencia de los respectivos mandamientos legislativos o de las Escrituras. Las leyes reglamentarias del Estado son réplicas o imitaciones imperfectas de los códigos religiosos. El Estado seglar, o el Estado sin Dios, les permite a los ciudadanos infringir las leyes de Dios, pero les prohibe desobedecer las leyes del Estado; el resultado de ello es que la generalidad de la gente sufre más por quebrantar las leyes de Dios, que por desobedecer las imperfectas leyes hechas por el hombre. Todo hombre es imperfecto por constitución bajo las condiciones de la existencia material, y no existe la menor posibilidad de que ni siquiera el hombre más adelantado de todos desde el punto de vista material, pueda promulgar una legislación perfecta. En cambio, en las leyes de Dios no hay semejante imperfección. Si a los líderes se les educara en lo referente a las leyes de Dios, no habría necesidad de un consejo legislativo provisional integrado por hombres que no tienen un propósito fijo. En las improvisadas leyes del hombre hay la necesidad de introducir cambios, mas no ocurre así con las leyes hechas por Dios, porque las hizo perfectas la omniperfecta Personalidad de Dios. Los códigos de la religión, las disposiciones de las Escrituras, las hacen representantes de Dios liberados, tomando en cuenta las diversas condiciones de vida, y al ejecutar las órdenes de Dios, los seres vivientes condicionados gradualmente se liberan de las garras de la existencia material. La verdadera posición del ser viviente consiste, sin embargo, en que es el servidor eterno del Señor Supremo. En su estado liberado, le presta servicio al Señor con amor trascendental, y de ese modo disfruta de plena libertad, a veces incluso en la misma medida que el Señor, o a veces más que el Señor. Pero en el mundo material condicionado, todo ser viviente quiere ser el Señor de otros seres vivientes, y es así como por la ilusión de maya esa mentalidad de enseñoreamiento se vuelve la causa de una extensión adicional de la vida condicionada. De manera que, en el mundo material el ser viviente es condicionado aún más, hasta que revive su estado original de servidumbre eterna, en virtud de lo cual se entrega al Señor. Ésa es la última instrucción de la Bhagavad-gita y de todas las demás Escrituras reconocidas que hay en el mundo.
Verso 43
yatha kridopaskaranam
samyoga-vigamav iha
icchaya kridituh syatam
tathaivesecchaya nrnam
yatha—tanto como; krida-upaskaranam—juguetes; samyoga—unión; vigamau—desunión; iha—en este mundo; icchaya—por la voluntad de; kridituh—tan sólo para hacer un papel; syatam—ocurre; tatha—así mismo; eva—ciertamente; isa—el Señor Supremo; icchaya—por la voluntad de; nrnam—de los seres humanos.
Traducción
Así como un jugador reúne y dispersa a su antojo las cosas con las que juega, así mismo la suprema voluntad del Señor reúne a los hombres y los separa.
Significado
Hemos de saber con toda certeza que, la posición específica en que nos encontramos ahora, la ha dispuesto la voluntad suprema en función de nuestras actividades en el pasado. Tal como se dice en la Bhagavad-gita (13.23), el Señor Supremo, en la forma del Paramatma localizado, se halla en el corazón de cada ser viviente, y, por lo tanto, en cada etapa de nuestras vidas Él conoce todo lo relativo a nuestras actividades. Él recompensa con reacciones nuestras acciones, por lo cual nos pone en algún lugar determinado. El hijo de un hombre rico nace con todo a su disposición, pero ello se debe a que lo merecía, y, por consiguiente, se lo pone ahí por la voluntad del Señor. Y en un determinado momento en que el niño tiene que ser desplazado de ese lugar, también se lo lleva la voluntad del Supremo, incluso si el niño o el padre no desean distanciar la feliz relación. Lo mismo ocurre también en el caso de un hombre pobre. Ni el rico ni el pobre tienen ningún control sobre esos encuentros y separaciones de los seres vivientes. El ejemplo del jugador y sus cosas de juego no debe ser mal interpretado. Uno pudiera argüir que, como el Señor está obligado a otorgar los resultados en forma de las reacciones a nuestras propias acciones, el ejemplo de un jugador no se aplica. Pero no es así. Debemos recordar siempre que el Señor es la voluntad suprema, y a Él no lo obliga ninguna ley. Por lo general, la ley del karma consiste en que a uno se le otorga el resultado de sus propias acciones; más en casos especiales, por la voluntad del Señor, esas acciones resultantes también se alteran. Pero ese cambio puede efectuarlo únicamente la voluntad del Señor, y ninguna otra. Luego el ejemplo del jugador que se cita en este verso es muy adecuado, pues la Voluntad Suprema es absolutamente libre de hacer lo que guste, y como es omniperfecta, no existe ningún error en ninguna de sus acciones o reacciones. El Señor efectúa esos cambios de las acciones resultantes principalmente cuando un devoto puro está involucrado en ello. En la Bhagavad-gita (9.30-31) se asegura que, a un devoto puro que se ha entregado al Señor sin reservas, Él lo salva de toda clase de reacciones producto de los pecados, y no hay ninguna duda de ello. En la historia del mundo existen cientos de ejemplos de reacciones que el Señor cambió. Si el Señor es capaz de cambiar las reacciones de nuestros actos pasados, entonces es indudable que a Él no lo ata ninguna acción o reacción de Sus propios actos. Él es perfecto y trascendental a todas las leyes.
Verso 44
yan manyase dhruvam lokam
adhruvam va na cobhayam
sarvatha na hi socyas te
snehad anyatra mohajat
yat—aunque; manyase—tú creas; dhruvam—Verdad Absoluta; lokam—personas; adhruvam—irrealidad; va—o; na—o no; ca—también; ubhayam—o de las dos maneras; sarvatha—en todas las circunstancias; na—nunca; hi—ciertamente; socyah—motivo de lamento; te—ellos; snehat—por afecto; anyatra—o de lo contrario; moha-jat—por confusión.
Traducción
¡Oh, Rey!, en todas las circunstancias, ya sea que consideres que el alma es el principio eterno, o que el cuerpo material es algo perecedero, o que todo existe en la impersonal Verdad Absoluta, o que todo es una combinación inexplicable de materia y espíritu, los sentimientos de separación se deben sólo al afecto ilusorio y nada más.
Significado
Lo cierto es que todo ser viviente es una parte integral e individual del Ser Supremo, y su posición constitucional es la de prestar servicio cooperativo subordinado. Ya sea en su existencia material condicionada o en su posición liberada de pleno conocimiento y eternidad, la entidad viviente se halla eternamente bajo el control del Señor Supremo. Pero aquellos que no están versados en el conocimiento real presentan muchas proposiciones especulativas acerca de la verdadera posición de la entidad viviente. Todas las escuelas de filosofía admiten, sin embargo, que el ser viviente es eterno y que la cobertura corporal hecha de los cinco elementos materiales es perecedera y temporal. La eterna entidad viviente transmigra de un cuerpo material a otro por la ley del karma, y los cuerpos materiales son perecederos debido a sus estructuras fundamentales. Por consiguiente, no hay nada que lamentar en el caso de un alma que es trasladada a otro cuerpo, o porque el cuerpo material perezca en una cierta etapa. Hay otros, además, que creen que el alma espiritual se funde en el Espíritu Supremo cuando no está cubierta por el enjaulamiento corporal, y aun hay otros que no creen en la existencia del alma espiritual, sino que creen en la materia tangible. En nuestra experiencia diaria observamos muchísimas transformaciones de materia que pasa de una forma a otra, pero no nos lamentamos de esas características cambiantes. En cualquiera de los casos antedichos, la fuerza de la energía divina es incontenible; nadie tiene ningún control sobre ella, y, en consecuencia, no hay por qué afligirse.
Verso 45
tasmaj jahy anga vaiklavyam
ajñana-krtam atmanah
katham tv anathah krpana
varterams te ca mam vina
tasmat—por consiguiente; jahi—abandona; anga—¡oh, Rey!; vaiklavyam—disparidad mental; ajñana—ignorancia; krtam—debido a; atmanah—de ti mismo; katham—cómo; tu—pero; anathah—desamparado; krpanah—pobres criaturas; varteran—ser capaz de sobrevivirte ellas; te—ellos; ca—también; mam—mí; vina—sin.
Traducción
Por consiguiente, abandona tu angustia, que se debe a la ignorancia acerca del ser. Ahora estás pensando en cómo ellos, que son criaturas pobres y desamparadas, van a existir sin ti.
Significado
Cuando pensamos en nuestros parientes y amigos creyendo que están desamparados y dependen de nosotros, se debe todo a la ignorancia. A cada criatura viviente se le brinda plena protección por orden del Señor Supremo, en términos de la posición que cada cual ha adquirido en el mundo. Al Señor se le conoce como bhuta-bhrt, aquel que le da protección a todos los seres vivientes. Uno sólo tiene que cumplir sus deberes, pues nadie fuera del Señor Supremo puede brindarle protección a nadie más. Esto se explica con mayor claridad en el verso siguiente.
Verso 46
kala-karma-gunadhino
deho ’yam pañca-bhautikah
katham anyams tu gopayet
sarpa-grasto yatha param
kala—el tiempo eterno; karma—acción; guna—modalidades de la naturaleza; adhinah—bajo el control de; dehah—el cuerpo material y la mente; ayam—este; pañca-bhautikah—hecho de cinco elementos; katham—cómo; anyan—otros; tu—pero; gopayet—dar protección; sarpa-grastah—aquél que es mordido por la serpiente; yatha—tanto como; param—otros.
Traducción
Este cuerpo material burdo hecho de cinco elementos ya está bajo el control del tiempo eterno [kala] y las modalidades de la naturaleza material [guna]. ¿Cómo, entonces, puede proteger a otros, si se encuentra ya en las fauces de la serpiente?
Significado
Los movimientos que hay en el mundo en busca de la liberación a través de propaganda política, económica, social y cultural, no pueden beneficiar a nadie, porque están controlados por un poder superior. El ser viviente condicionado se halla bajo el control pleno de la naturaleza material, representada por el tiempo eterno y las actividades que se realizan bajo los dictados de las diferentes modalidades de la naturaleza. Existen tres modalidades materiales de la naturaleza: bondad, pasión e ignorancia. A menos que uno esté bajo la influencia de la modalidad de la bondad, no puede ver las cosas tal como son. Los apasionados y los ignorantes ni siquiera pueden ver las cosas tal como son. Por lo tanto, una persona que es apasionada e ignorante no puede dirigir sus actividades por el buen camino. Únicamente el hombre envuelto en la cualidad de la bondad puede ayudar hasta cierto punto. La mayoría de las personas son apasionadas e ignorantes, y, en consecuencia, sus planes y proyectos difícilmente pueden hacerle algún bien a los demás. Por encima de las modalidades de la naturaleza se encuentra el tiempo eterno, que recibe el nombre de kala porque cambia la forma de todo lo que hay en el mundo material. Incluso si somos capaces de hacer algo que temporalmente sea beneficioso, el tiempo se encargará de que el buen proyecto fracase tarde o temprano. Lo único que se puede hacer es librarse del tiempo eterno, kala, que es como kala-sarpa, o la cobra, cuya mordida siempre es letal. Nadie que haya sido mordido por una cobra puede salvarse. El mejor remedio para salirse de las garra de kala cual cobra o de su integridad —las modalidades de la naturaleza— es el bhakti-yoga, tal como se recomienda en la Bhagavad-gita (14.26). El proyecto más elevado y perfecto de las actividades filantrópicas consiste en hacer que todo el mundo se ocupe en el acto de predicar el bhakti-yoga por todas partes del mundo, porque sólo eso puede salvar a la gente del control de maya, o la naturaleza material representada por kala, karma y guna, tal como se describió anteriormente. La Bhagavad-gita (14.26) confirma esto rotundamente.
Verso 47
ahastani sahastanam
apadani catus-padam
phalguni tatra mahatam
jivo jivasya jivanam
ahastani—aquellos que están desprovistos de manos; sa-hastanam—de aquellos que están dotados de manos; apadani—aquellos que están desprovistos de piernas; catuh-padam—de aquellos que tienen cuatro piernas; phalguni—aquellos que son débiles; tatra—ahí; mahatam—del poderoso; jivah—el ser viviente; jivasya—del ser viviente; jivanam—subsistencia.
Traducción
Aquellos que están desprovistos de manos, son presa de los que tienen manos; aquellos desprovistos de patas, son presa de los que tienen cuatro patas. Los débiles son la subsistencia de los fuertes, y se cumple la regla general de que un ser viviente es la comida de otro.
Significado
Por la voluntad suprema existe una ley sistemática de subsistencia en la lucha por la existencia, y nadie puede escaparse de ella con ninguna cantidad de planes. Los seres vivientes que han venido al mundo material en contra de la voluntad del Ser Supremo, se hallan bajo el control de un poder supremo denominado maya-sakti, el agente comisionado del Señor, y esta daivi maya tiene la función de pinchar con las tres clases de sufrimientos a las almas condicionadas. Uno de esos sufrimientos se explica aquí en este verso: el débil constituye la subsistencia del fuerte. Nadie puede ser lo suficientemente fuerte como para protegerse del ataque de alguien más fuerte, y por la voluntad del Señor hay categorías sistemáticas de los débiles, los fuertes y los más fuertes. No hay nada de qué lamentarse si un tigre se come a un animal más débil, incluso a un hombre, porque ésa es la ley del Señor Supremo. Pero aunque la ley estipula que el ser humano debe subsistir a costa de otro ser vivo, también existe la ley del buen juicio, pues el ser humano tiene que obedecer las leyes de las Escrituras. Esto les resulta imposible a los demás animales. El ser humano tiene por función lograr la autorrealización, y para ello no debe comer nada que no se le haya ofrecido primero al Señor. El Señor le acepta a Su devoto toda clase de comidas hechas de vegetales, frutas, hojas y granos. Las frutas, las hojas y la leche se le pueden ofrecer al Señor de diversas maneras, y después de que el Señor acepta la comida el devoto puede comer el prasada, mediante el cual se irá mitigando gradualmente todo el sufrimiento que haya en la lucha por la existencia. Esto se confirma en la Bhagavad-gita (9.26). Incluso aquellos que están acostumbrados a comer animales pueden ofrecer la comida, mas no al Señor directamente, sino a un agente del Señor, bajo las condiciones de ciertos ritos religiosos. Los mandamientos de las Escrituras no son para alentar a los que comen animales, sino para restringirlos mediante principios regulados. Un ser vivo es la fuente de subsistencia de otros seres vivos más fuertes. Nadie debe preocuparse mucho por su subsistencia en ning una circunstancia, porque en todas partes hay seres vivientes, y ninguno se muere de hambre por la falta de comida. Narada le aconseja a Maharaja Yudhisthira q materiales; ello únicamente puede lograrse si se despierta el sentido espiritual del ser humano mediante la práctica de las regulaciones espirituales. Los principios regulativos espirituales, sin embargo, no le permiten al hombre que, por una parte, mate a los animales débiles, y por otra, les enseñe a los demás coexistencia pacífica. Si un hombre no permite la coexistencia pacífica de los animales, ¿cómo puede esperar que haya coexistencia pacífica en la sociedad humana? Los ciegos líderes deben por ello llegar a entender al Ser Supremo, y luego tratar de llevar a la realidad el Reino de Dios. El Reino de Dios, o Rama-rajya, es algo imposible si no se despierta el sentido de conciencia de Dios en la mente conjunta de la gente del mundo.
Verso 48
tad idam bhagavan rajann
eka atmatmanam sva-drk
antaro ’nantaro bhati
pasya tam mayayorudha
tat—en consecuencia; idam—esta manifestación; bhagavan—la Personalidad de Dios; rajan—¡oh, Rey!; ekah—aquel que no tiene igual; atma—la Superalma; atmanam—mediante Sus energías; sva-drk—como Él cualitativamente; antarah—sin; anantarah—dentro y por Él Mismo; bhati—se manifiesta así; pasya—mira; tam—sólo hacia Él; mayaya—mediante las manifestaciones de diferentes energías; urudha—parece ser muchos.
Traducción
En consecuencia, ¡oh, Rey!, debes recurrir únicamente al Señor Supremo, quien no tiene igual, y quien se manifiesta por medio de diferentes energías y está tanto dentro como fuera.
Significado
El Señor y la Suprema Personalidad de Dios es sin igual, pero se manifiesta mediante diferentes energías, porque es dichoso por naturaleza. Los seres vivientes son manifestaciones de Su energía marginal, cualitativamente iguales al Señor, y hay infinidad de seres vivientes tanto dentro como fuera de las energías externa e interna del Señor. Como el mundo espiritual es una manifestación de la energía interna del Señor, los seres vivientes que se encuentran dentro de esa potencia interna son cualitativamente iguales al Señor, sin contaminación de la potencia externa. Aunque el ser viviente es cualitativamente igual que el Señor, debido a la contaminación del mundo material se manifiesta de una manera desvirtuada, y, por consiguiente, experimenta en el mundo material una supuesta felicidad y aflicción. Esas experiencias son todas efímeras y no afectan al alma espiritual. La percepción que el ser viviente tiene de esa felicidad y aflicción efímeras se debe únicamente al olvido de sus cualidades, que son iguales a las del Señor. Sin embargo, existe una corriente constante, desde dentro y desde fuera, procedente del Señor, para corregir la caída condición del ser viviente. Desde dentro, Él, en la forma del Paramatma localizado, corrige a los seres vivientes anhelantes, y desde fuera corrige mediante Sus manifestaciones: el maestro espiritual y las Escrituras reveladas. Uno debe recurrir al Señor; no hay que dejarse perturbar por las presuntas manifestaciones de felicidad o aflicción, sino que hay que tratar más bien de cooperar con el Señor en las actividades externas que tiene para la corrección de las almas caídas. Sólo porque el Señor lo ordena, uno debe convertirse en maestro espiritual y cooperar con Él. No hay que volverse maestro espiritual en aras de un beneficio personal o de alguna ganancia material, ni como una vía para hacer negocios, ni como ocupación para ganarse la vida. Los maestros espirituales genuinos que recurren al Señor Supremo para cooperar con Él, son de hecho cualitativamente iguales al Señor, y los olvidadizos son únicamente un reflejo desvirtuado. Por lo tanto, Narada le aconseja a Yudhisthira Maharaja que no se deje perturbar por las vicisitudes de la supuesta felicidad y aflicción, y más bien recurra sólo al Señor para que ejecute la misión por la cual ha descendido. Ése era su deber principal.
Verso 49
so ’yam adya maharaja
bhagavan bhuta-bhavanah
kala-rupo ’vatirno ’syam
abhavaya sura-dvisam
sah—el Señor Supremo; ayam—el Señor Sri Krishna; adya—actualmente; maharaja—¡oh, Rey!; bhagavan—la Personalidad de Dios; bhuta-bhavanah—el creador o el padre de todo lo creado; kala-rupah—disfrazado del tiempo devorador; avatirnah—descendió; asyam—al mundo; abhavaya—para eliminar; sura-dvisam—a aquellos que están en contra de la voluntad del Señor.
Traducción
Esa Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krishna, disfrazado del tiempo que todo lo devora [kala-rupa], ha descendido ahora a la Tierra para eliminar del mundo a los envidiosos.
Significado
Hay dos clases de seres humanos: los envidiosos y los obedientes. Como el Señor Supremo es único y es el padre de todos los seres vivientes, los seres vivientes envidiosos también son hijos Suyos, pero a ellos se les conoce como asuras. Sin embargo, los seres vivientes que obedecen al Padre Supremo se llaman devatas, o semidioses, ya que no están contaminados por el concepto material de la vida. Los asuras no sólo están envidiosos del Señor hasta el punto de incluso negar la existencia del Señor, sino que también están envidiosos de todos los demás seres vivientes. La preponderancia de asuras en el mundo es corregida de vez en cuando por el Señor, cuando los elimina del mundo y establece un régimen de devatas tales como los Pandavas. Que a Él se le designe como kala disfrazado es significativo. Él no es peligroso en absoluto, sino que más bien es la forma trascendental de la eternidad, el conocimiento y la bienaventuranza. A los devotos se les revela Su verdadera forma, y a los no devotos se les presenta como kala-rupa, que es una forma causal. Esta forma causal del Señor no les agrada a los asuras en absoluto, y, por lo tanto, piensan que el Señor no tiene forma, con el fin de sentirse seguros de que el Señor no los destruirá.
Verso 50
nispaditam deva-krtyam
avasesam pratiksate
tavad yuyam aveksadhvam
bhaved yavad ihesvarah
nispaditam—realizado; deva-krtyam—lo que había de hacerse en el nombre de los semidioses; avasesam—el resto; pratiksate—siendo esperado; tavat—hasta ese momento; yuyam—ustedes, todos los Pandavas; aveksadhvam—observen y aguarden; bhavet—han de; yavat—mientras; iha—en este mundo; isvarah—el Señor Supremo.
Traducción
El Señor ya ha cumplido Sus deberes para ayudar a los semidioses, y está esperando el resto. Ustedes los Pandavas, han de aguardar mientras el Señor esté aquí en la Tierra.
Significado
El Señor desciende de Su morada (Krsnaloka), el planeta más elevado del cielo espiritual, con el fin de ayudar a los semidioses administradores de este mundo material cuando están sumamente afligidos por los asuras, que no sólo envidian al Señor, sino también a Sus devotos. Como se refirió anteriormente, los seres vivientes condicionados se ponen en contacto con la influencia material por su propia elección, llevados por un fuerte deseo de enseñorearse de los recursos del mundo material y volverse señores de imitación de todo lo que ven. Todo el mundo está tratando de volverse un Dios de imitación; hay una feroz competencia entre esos dioses de imitación, y a esos competidores por lo general se les conoce como asuras. Cuando en el mundo hay demasiados asuras, se vuelve un infierno para aquellos que son devotos del Señor. Debido al aumento de los asuras, las masas, que generalmente son devotas del Señor por naturaleza, y los devotos puros del Señor, entre ellos los semidioses de los planetas superiores, le oran al Señor pidiéndole alivio, y el Señor, o bien desciende personalmente desde Su morada, o designa a alguno de Sus devotos para restaurar la caída condición de la sociedad humana, o incluso de la sociedad animal. Esos trastornos ocurren no sólo en la sociedad humana, sino también entre los animales, las aves u otros seres vivos, entre ellos los semidioses de los planetas superiores. El Señor Krishna descendió personalmente para destruir a asuras tales como Kamsa, Jarasandha y Sisupala, y durante el reinado de Maharaja Yudhisthira casi todos los asuras fueron matados por el Señor. Ahora, Él estaba esperando la aniquilación de Su propia dinastía, denominada la Yadu-vamsa, que apareció en este mundo por Su voluntad. Él quería llevárselos antes de Su propia partida para Su morada eterna. Narada, al igual que Vidura, no reveló la inminente aniquilación de la dinastía Yadu, pero indirectamente le insinuó al Rey y a sus hermanos que aguardaran hasta que el incidente hubiera ocurrido y el Señor partiera.
Verso 51
dhrtarastrah saha bhratra
gandharya ca sva-bharyaya
daksinena himavata
rsinam asramam gatah
dhrtarastrah—Dhrtarastra; saha—junto con; bhratra—su hermano Vidura; gandharya—también Gandhari; ca—y; sva-bharyaya—su propia esposa; daksinena—por el lado Sur; himavatah—de los montes Himalaya; rsinam—de los rsis; asramam—en refugio; gatah—se ha ido.
Traducción
¡Oh, Rey!, tu tío Dhrtarastra, su hermano Vidura y su esposa Gandhari se han ido al lado Sur de los montes Himalaya, donde están los refugios de los grandes sabios.
Significado
Para tranquilizar al abatido Maharaja Yudhisthira, Narada habló primero que todo desde el punto de vista filosófico, y luego comenzó a describir los futuros movimientos del tío de aquél, lo cual podía ver en virtud de sus poderes de clarividencia. Él comenzó, pues, la descripción, de la siguiente manera.
Verso 52
srotobhih saptabhir ya vai
svardhuni saptadha vyadhat
saptanam pritaye nana
sapta-srotah pracaksate
srotobhih—por corrientes; saptabhih—por siete (divisiones); ya—el río; vai—ciertamente; svardhuni—el sagrado Ganges; saptadha—siete ramales; vyadhat—creados; saptanam—de los siete; pritaye—para la satisfacción de; nana—diversos; sapta-srotah—siete fuentes; pracaksate—conocido por el nombre.
Traducción
El lugar se denomina Saptasrota [dividido en siete], porque ahí las aguas del sagrado Ganges se dividieron en siete ramales. Esto se hizo para la satisfacción de los siete grandes rsis.
Verso 53
snatvanusavanam tasmin
hutva cagnin yatha-vidhi
ab-bhaksa upasantatma
sa aste vigataisanah
snatva—bañándose; anusavanam—habitualmente tres veces (por la mañana, al mediodía y por la tarde); tasmin—en ese Ganges dividido en siete; hutva—mediante la ejecución del sacrificio Agni-hotra; ca—también; agnin—en el fuego; yatha-vidhi—muy de acuerdo con los principios de la Escritura; ap-bhaksah—ayunando, y bebiendo únicamente agua; upasanta—controlando por completo; atma—los sentidos burdos y la mente sutil; sah—Dhrtarastra; aste—se situaría; vigata—desprovisto de; esanah—pensamientos relativos al bienestar de la familia.
Traducción
En las riberas del Saptasrota, Dhrtarastra está dedicado ahora a comenzar el astanga-yoga bañándose tres veces al día —por la mañana, al mediodía y por la tarde—, realizando con fuego el sacrificio Agni-hotra y bebiendo agua únicamente. Esto lo ayuda a uno a controlar la mente y los sentidos, y lo libera por completo de pensamientos acerca del afecto familiar.
Significado
El sistema de yoga es una forma mecánica de controlar los sentidos y la mente, y llevarlos de la materia al espíritu. Los procesos preliminares son: la manera de sentarse, la meditación, los pensamientos espirituales, la manipulación del aire que pasa por dentro del cuerpo, y la gradual ubicación en el trance, mirando a la Persona Absoluta, Paramatma. Esas formas mecánicas de elevarse al plano espiritual prescriben ciertos principios regulativos, tales como bañarse tres veces al día, ayunar tanto como sea posible, sentarse y concentrar la mente en asuntos espirituales, y de ese modo irse librando gradualmente de visaya, o los objetivos materiales. Existencia material significa estar absorto en el objetivo material, que es sencillamente ilusorio. La casa, el país, la familia, la sociedad, los hijos, la propiedad y los negocios son algunas de las coberturas materiales del espíritu, atma, y el sistema de yoga lo ayuda a uno a liberarse de todos esos pensamientos ilusorios y volverse gradualmente hacia la Persona Absoluta, Paramatma. Mediante la influencia y la educación material, aprendemos simplemente a concentrarnos en cosas insustanciales, pero el yoga es el proceso para olvidarlas por completo. Los supuestos yogis y sistemas de yoga modernos manifiestan algunas proezas de magia, y a las personas ignorantes las atraen esas cosas falsas, o si no, toman el sistema de yoga por un proceso barato para curar enfermedades del cuerpo burdo. Pero, en realidad, el sistema de yoga es el proceso para aprender a olvidar lo que hemos adquirido a través de la lucha por la existencia. Dhrtarastra se dedicó todo el tiempo a mejorar los asuntos familiares, mediante la elevación del nivel de vida de sus hijos y usurpando la propiedad de los Pandavas a favor de sus propios hijos. Esto es algo común en un hombre extremadamente materialista y carente de conocimiento acerca de la fuerza espiritual. Una persona así no ve cómo esto puede arrastrarlo a uno del cielo al infierno. Por la gracia de Vidura, su hermano menor, Dhrtarastra fue iluminado y pudo ver sus ocupaciones por demás ilusorias, y en virtud de dicha iluminación fue capaz de dejar el hogar en aras de la comprensión espiritual. Sri Naradadeva estaba tan sólo prediciendo el curso que tomaría su progreso espiritual en un lugar que estaba santificado por la corriente del celestial Ganges. El beber agua únicamente, sin ingerir alimentos sólidos, también se considera ayuno. Esto es algo necesario para el adelanto del conocimiento espiritual. El hombre necio quiere ser un yogi de pacotilla y no observar los principios regulativos. Un hombre que no controla la lengua desde el comienzo, difícilmente puede convertirse en yogi.Yogi y bhogi son dos términos contrarios. El bhogi, o el juerguista que come y bebe, no puede ser un yogi, porque a un yogi jamás se le permite comer y beber sin restricción. Podemos observar con provecho que Dhrtarastra comenzó su sistema de yoga bebiendo agua únicamente y sentándose en calma en un lugar dotado de una atmósfera espiritual, profundamente absorto en los pensamientos acerca del Señor Hari, la Personalidad de Dios.
Verso 54
jitasano jita-svasah
pratyahrta-sad-indriyah
hari-bhavanaya dhvasta-
rajah-sattva-tamo-malah
jita-asanah—aquel que ha controlado la manera de sentarse; jita-svasah—aquel que ha controlado el proceso respiratorio; pratyahrta—volviéndose; sat—seis; indriyah—sentidos; hari—la Absoluta Personalidad de Dios; bhavanaya—absorto en; dhvasta—conquistó; rajah—pasión; sattva—bondad; tamah—ignorancia; malah—contaminaciones.
Traducción
Aquel que ha controlado las maneras de sentarse [las asanas yóguicas] y el proceso respiratorio, puede dirigir los sentidos hacia la Absoluta Personalidad de Dios, y, de ese modo, volverse inmune a las contaminaciones de las modalidades de la naturaleza material, es decir, la bondad, la pasión y la ignorancia mundanas.
Significado
Las actividades preliminares de la senda del yoga son: asana, pranayama, pratyahara, dhyana, dharana, etc. Maharaja Dhrtarastra iba a lograr el éxito en esas acciones preliminares, porque estaba sentado en un lugar santificado y se estaba concentrando en un objetivo, a saber, la Suprema Personalidad de Dios (Hari). Así pues, estaba ocupado en el servicio del Señor en todos los sentidos. Este proceso ayuda directamente al devoto a lograr liberarse de las contaminaciones de las tres modalidades materiales de la naturaleza. Incluso la modalidad más alta, la modalidad material de la bondad, también es causa de cautiverio material, y ni qué hablar de las demás cualidades, es decir, la pasión e ignorancia. La pasión y la ignorancia aumentan las propensiones materiales de anhelar disfrute material, y una fuerte sensación de lujuria provoca la acumulación de riqueza y poder. Aquel que ha conquistado estas dos mentalidades bajas y que se ha elevado al plano de la bondad, plano que está colmado de conocimiento y moralidad, tampoco puede controlar los sentidos, es decir, los ojos, la lengua, la nariz, el oído y el tacto. Pero aquel que se ha entregado a los pies de loto del Señor Hari, como se mencionó anteriormente, puede trascender todas las influencias de las modalidades de la naturaleza material y situarse firmemente en el servicio del Señor. El proceso de bhakti-yoga, en consecuencia, aplica directamente los sentidos al amoroso servicio del Señor. Esto le prohibe al ejecutor dedicarse a actividades materiales. Este proceso de apartar los sentidos del apego material y dirigirlos al amoroso y trascendental servicio del Señor se denomina pratyahara, y el mismo proceso se conoce como pranayama, culminando finalmente en el samadhi, o el absorberse en complacer por todos los medios al Supremo Señor Hari.
Verso 55
vijñanatmani samyojya
ksetrajñe pravilapya tam
brahmany atmanam adhare
ghatambaram ivambare
vijñana—identidad purificada; atmani—en la inteligencia; samyojya—fijando perfectamente; ksetra-jñe—en lo referente al ser viviente; pravilapya—fundiéndose; tam—él; brahmani—en el Supremo; atmanam—ser viviente puro; adhare—en la fuente; ghata-ambaram—cielo dentro de la obstrucción; iva—como; ambare—en el cielo supremo.
Traducción
Dhrtarastra tendrá que amalgamar su identidad pura con la inteligencia, y luego fundirse en el Ser Supremo con conocimiento de su identidad cualitativa —como identidad viviente—, con el Brahman Supremo. Quedando libre del cielo obstruido, tendrá que elevarse al cielo espiritual.
Significado
El ser viviente, por su deseo de enseñorearse del mundo material y negarse a cooperar con el Señor Supremo, se pone en contacto con la totalidad del mundo material, es decir, el mahat-tattva, y a partir del mahat-tattva se desarrolla su falsa identidad con el mundo material, la inteligencia, la mente y los sentidos. Esto cubre su identidad espiritual pura. Mediante el proceso yóguico y cuando a través de la autorrealización uno llega a comprender plenamente su identidad pura, se tiene que volver a la posición original, amalgamando de nuevo con el mahat-tattva los cinco elementos burdos y los elementos sutiles —la mente y la inteligencia—. Llegando así a librarse de las garras del mahat-tattva, hay que fundirse en la existencia de la Superalma. En otras palabras, se tiene que comprender a plenitud que se es cualitativamente idéntico a la Superalma, y así se trasciende el cielo material mediante la inteligencia idéntica y pura, en virtud de lo cual uno se dedica al amoroso servicio trascendental del Señor. Éste es el más elevado y perfecto desarrollo de identidad espiritual, que Dhrtarastra logró por la gracia de Vidura y el Señor. En virtud de su contacto personal con Vidura, se le confirió la misericordia del Señor, y cuando estaba de hecho poniendo en práctica las instrucciones de Vidura, el Señor lo ayudó a alcanzar la etapa más elevada de la perfección. El devoto puro del Señor no vive en ningún planeta del cielo material, ni tampoco siente ningún contacto con los elementos materiales. Su mal llamado cuerpo material no existe, pues está sobrecargado de la corriente espiritual creada por el interés idéntico al del Señor, y, por ende, se encuentra permanentemente libre de todas las contaminaciones de la totalidad del mahat-tattva. Él siempre está en el cielo espiritual, al cual logra llegar gracias a que es trascendental a las siete clases de coberturas materiales, por efecto de su servicio devocional. Las almas condicionadas se encuentran dentro de las coberturas, mientras que el alma liberada está mucho más allá de la cubierta.
Verso 56
dhvasta-maya-gunodarko
niruddha-karanasayah
nivartitakhilahara
aste sthanur ivacalah
tasyantarayo maivabhuh
sannyastakhila-karmanah
dhvasta—siendo destruido; maya-guna—las modalidades de la naturaleza material; udarkah—efectos posteriores; niruddha—siendo suspendidos; karana-asayah—los sentidos y la mente; nivartita—deteniendo; akhila—todo; aharah—comida para los sentidos; aste—está sentado; sthanuh—inmóvil; iva—como; acalah—fijo; tasya—su; antarayah—obstáculos; ma eva—nunca como eso; abhuh—es; sannyasta—renunció; akhila—toda clase; karmanah—deberes materiales.
Traducción
Él tendrá que suspender todas las acciones de los sentidos, incluso desde afuera, y tendrá que permanecer impávido ante las interacciones de los sentidos, que son influidos por las modalidades de la naturaleza material. Después de renunciar a todos los deberes materiales, tendrá que establecerse de un modo inamovible, por encima de todas las fuentes de impedimentos que hay en la senda.
Significado
Mediante el proceso yóguico, Dhrtarastra había alcanzado la etapa de la negación de toda clase de reacciones materiales. Los efectos de las modalidades materiales de la naturaleza llevan a la víctima a tener incansables deseos de disfrutar de la materia, pero mediante el proceso yóguico uno puede escaparse de ese falso disfrute. Cada uno de los sentidos siempre está ocupado en buscar su comida, y por ello el alma condicionada es atacada por todas partes y no tiene ninguna oportunidad de volverse estable en ninguna ocupación. Narada le aconsejó a Maharaja Yudhisthira que no perturbara a su tío con el intento de traerlo de vuelta al hogar. Él se encontraba ahora por encima de la atracción de cualquier cosa material. Las modalidades materiales de la naturaleza (los gunas) tienen sus diversas clases de actividades, pero más allá de las modalidades materiales de la naturaleza hay una modalidad espiritual, la cual es absoluta. Nirguna significa “sin reacción”. La modalidad espiritual y su efecto son idénticos; por lo tanto, a la cualidad espiritual se la distingue de su réplica material, mediante la palabra nirguna. Después de la total suspensión de las modalidades materiales de la naturaleza, a uno se le admite en la esfera espiritual, y la acción dictada por las modalidades espirituales se denomina servicio devocional, o bhakti. Bhakti es, entonces, el nirguna que se alcanza por medio del contacto directo con el Absoluto.
Verso 57
sa va adyatanad rajan
paratah pañcame ’hani
kalevaram hasyati svam
tac ca bhasmi-bhavisyati
sah—él; va—con toda probabilidad; adya—hoy; tanat—de; rajan—¡oh, Rey!; paratah—adelante; pañcame—en el quinto; ahani—día; kalevaram—cuerpo; hasyati—abandonará; svam—su propio; tat—eso; ca—también; bhasmi—cenizas; bhavisyati—se convertirá en.
Traducción
¡Oh, Rey!, él abandonará su cuerpo muy probablemente en el quinto día a partir de hoy. Y su cuerpo se volverá cenizas.
Significado
La profecía de Narada Muni le prohibía a Maharaja Yudhisthira ir al lugar donde estaba su tío, porque incluso después de abandonar el cuerpo mediante su propio poder místico, Dhrtarastra no necesitaría una ceremonia funeral; Narada Muni indicó que su cuerpo se quemaría por sí solo hasta volverse cenizas. La perfección del sistema de yoga se logra mediante esa clase de poder místico. El yogi es capaz de abandonar su cuerpo en un momento que él mismo elige e ir a cualquier planeta que desee, con trasformar en cenizas el cuerpo actual mediante un fuego que él mismo produce.
Verso 58
dahyamane ’gnibhir deh
epatyuh patni sahotaje
bahih sthita patim sadhvi
tam agnim anu veksyati
dahyamane—mientras se quema; agnibhih—mediante el fuego; dehe—el cuerpo; patyuh—del esposo; patni—la esposa; saha-utaje—junto con la choza de paja; bahih—afuera; sthita—situada; patim—al esposo; sadhvi—la casta dama; tam—ese; agnim—fuego; anu veksyati—mirando con gran atención, entrará en el fuego.
Traducción
Observando a su esposo desde afuera, mientras él, junto con su choza de paja, se quema en el fuego del poder místico, la casta esposa entrará en el fuego con la atención absorta.
Significado
Gandhari era una dama casta ideal, la compañera de su esposo durante toda la vida, y, por consiguiente, cuando lo vio ardiendo en el fuego del yoga místico junto con su choza de hojas, se desesperó. Ella se fue del hogar después de perder a sus cien hijos, y en el bosque vio que su muy querido esposo también se estaba quemando. Ahora ella se sintió verdaderamente sola, y, en consecuencia, entró en el fuego de su esposo y lo siguió hasta la muerte. Esta entrada de una dama casta al fuego de su esposo muerto se conoce como el rito sati, y la acción se considera de lo más perfecta para una mujer. En épocas recientes, este rito sati se convirtió en una detestable cuestión criminal, porque la ceremonia se le imponía incluso a una mujer que no la deseaba. En esta caída era no es posible que ninguna dama siga el rito sati tan castamente como lo hicieron Gandhari y otras damas en épocas pasadas. Una esposa tan casta como Gandhari sentiría que la separación de su esposo muerto quema más que el propio fuego. Una dama de esa índole puede observar el rito sati voluntariamente, sin la criminal imposición de nadie. Cuando el rito se volvió una formalidad y se usaba a la fuerza para que la mujer siguiera el principio, de hecho se convirtió en algo criminal, y, por lo tanto, la ley del Estado tuvo que prohibir la ceremonia. Esta profecía que Narada Muni le dijo a Maharaja Yudhisthira, le prohibía a éste ir en busca de su tía viuda.
Verso 59
viduras tu tad ascaryam
Traducción
Así pues, Maharaja Yudhisthira no tenía ninguna posibilidad de pedirle a Vidura, su tío sobreviviente, que regresara.
Verso 60
ity uktvatharuhat svargam
naradah saha-tumburuh
yudhisthiro vacas tasya
hrdi krtvajahac chucah
iti—así; uktva—habiendo hablado; atha—después; aruhat—ascendió; svargam—al espacio sideral; naradah—el gran sabio Narada; saha—junto con; tumburuh—su instrumento de cuerdas; yudhisthirah—Maharaja Yudhisthira; vacah—instrucciones; tasya—de su; hrdi krtva—conservando en el corazón; ajahat—abandonó; sucah—todos los lamentos.
Traducción
Habiendo hablado así, el gran sabio Narada ascendió al espacio sideral junto con su vina. Yudhisthira conservó en el corazón la instrucción que él le dio, y de ese modo pudo librarse de todos los lamentos.
Significado
Sri Naradaji es un cosmonauta eterno, ya que, por la gracia del Señor, se le ha dotado de un cuerpo espiritual. Él puede viajar sin restricción por los espacios siderales tanto del mundo material como del mundo espiritual, y puede ir en un dos por tres a cualquier planeta del espacio ilimitado. Ya hemos discutido su vida anterior como hijo de una sirvienta. Por haberse relacionado con devotos puros, fue elevado a la posición de un cosmonauta eterno, y así obtuvo libertad de movimiento. En consecuencia, uno debe tratar de seguir los pasos de Narada Muni, y no hacer un esfuerzo vano por ir a otros planetas por medios mecánicos. Maharaja Yudhisthira era un rey piadoso, en virtud de lo cual podía ver a Narada Muni de vez en cuando; todo aquel que desee ver a Narada Muni, primero debe ser piadoso y seguir los pasos de Narada Muni. Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Decimotercer Capítulo, Primer Canto, del Srimad-Bhagavatam, titulado: “Dhrtarastra se va del hogar”.
